N/A: Hola a todos. Antes que nada quiero disculparme, sé que Jaune no se lo merecía. También quiero decir que en este capítulo todavía es San Valentín. Así que, sin más preámbulo, la historia.
Capítulo 5
-¿Segura que podemos dejarlo acá? ¿Qué pasa si alguien lo ve? La última vez fui yo a quien le descontaron y eso no fue justo.
-Tú tranquila, Velvet. Déjamelo todo a mí.
-Mooo… ¡Si algo sucede te echaré la culpa!
Jaune empezó a despertar luego de haberse desmayado ante la repentina huida de Pyrrah. Aún se sentía un poco mareado y poco a poco fue recordando lo que había ocasionado ese desmayo. Miró a su alrededor y vio casilleros, no sabía dónde estaba, solo sabía que Coco y Velvet estaban allí con él.
-¿Dónde estoy?
-En la sección de trabajadores del café. Te desmayaste y te trajimos acá.
-¿Es normal que esté acá?
-(Coco se rió de manera nerviosa mientras que Velvet suspiraba) La verdad es que se supone que solo nosotras podemos estar acá. La última vez que nuestro jefe entró y se dio cuenta que Fox estaba acá… bueno… tuvieron que descontarme de mi sueldo.
-¿Fox? ¿El pelirrojo que casi me mata?
-Jeje… bueno, ese mismo. ¡Hey! No podíamos dejarte a solas con Velvet. Después de todo Fox siente algo por ella.
-¡Coco! – gritó nerviosa Velvet.
-Solo bromeada, conejita. Sabes que Fox solo es sobreprotector, eso es todo. Bueno, Jaune, no podíamos dejarte tirado en medio del restaurante, así que esa es la razón por la que estás acá.
-Sin mencionar que vimos todo lo que pasó con Pyrrah. De verás lo siento, Jaune. – dijo Velvet mientras posó una mano sobre el hombro, el cual cogió su mano y la apretó un poco fuerte mientras intentaba guardarse las lágrimas para él mismo.
Sin previo aviso, se oyó el girar de la perilla de la puerta. Coco y Velvet no sabían qué hacer, si su jefe las veía con alguien más dentro de esa sala de seguramente las despediría. Sin pensarlo mucho, Velvet empujó a Jaune y a Coco dentro de uno de los casilleros encerrándolos para ocultar cualquier incidente no deseado.
-¡Velvet! ¡¿Dónde está Coco?! ¡Hay clientes allá afuera y ninguna de las dos los está atendiendo!
-Lo-lo siento, señor. En seguida voy a atenderlos.
-¡¿Y Coco?!
-E-ella recibió u-una llamada u-urgente y tuvo que irse ra-rápido, se-señor.
-Mmmhhh, al menos pudo haber dicho algo. Bueno, dile que esa salida le va a costar algo de su sueldo.
-Sí, señor.
-¡¿Sigues acá?!
-Lo siento, se-señor. ¡Ya me voy!
El dueño del restaurante le dio una hojeada al cuarto y no notó nada fuera de lo común. Velvet volvió a atender a los clientes, cubriendo la parte de Coco y ella al mismo tiempo. Jaune y Coco estaban atrapados, literalmente hablando. Los casilleros solo podían ser abiertos desde afuera y no había ninguna forma en la cual pudieran salir.
-Lo siento, Jaune. A veces Velvet actúa sin pensar. Supongo que estaremos acá hasta que acabe nuestro turno.
-¿Y eso es…?
-Dentro de veinte minutos. No debería ser mucho tiempo, ¿o sí?
-No… no lo creo…
-Oye, Jaune. Tal vez te molestes conmigo por preguntar esto, pero… ¿es cierto que Blake y tú… ya sabes… tuvieron…se-se-sexo?
-¿Eh? ¡¿EH?! ¡¿Quién te dijo eso?!
-Sh, nos van a descubrir. Lo oí de Velvet que lo oyó de Fox que lo oyó de una de las chicas que escucharon al equipo RWBY hablar sobre eso. Al parecer todo el mundo lo sabe.
-¡Eso nunca pasó!
-Ok, está bien, pero no grites que mi jefe puede volver.
-Así que… era por eso… solo por ese estúpido rumor fue que Pyrrah… - Jaune no pudo evitarlo más y dejó que una lágrima la cual cayó en el rostro de Coco.
-Sabes… aún puedes hacer de este San Valentín mejor…
-¿A qué te refieres?
Coco tanteó con las manos hasta llegar al rostro de Jaune y lo acercó poco a poco al suyo.
-Coco… yo…
-¿Sabes? Ya hice esto antes mientras dormías…
-…
-Ahora te toca a ti regresar el favor… - dijo mientras sus labios solo estaban a centímetros de tocarse, pero en ese momento apareció Velvet y abrió la puerta abruptamente.
-¡Coco! ¡Jaune!
Ambos se separaron lo más abruptamente posible y cayeron al suelo al tratar de salir del armario al mismo tiempo. Velvet los miró con un poco decepcionada. Sabía que Coco tal vez se aprovecharía de la situación, pero jamás pensó que lo haría en sus narices.
-Bueno, Jaune. Nos vemos mañana, no te quedes dormido esta vez.
-Un gusto verte, Jaune. Te veré mañana en clases.
-Adiós, tengan cuidado al volver.
Así, Jaune partió hacia su dormitorio. Ya eran casi las 8 de la noche y sabía que probablemente Ren y Nora habrían salido a pasear por ahí o algo por estilo, lo que significaba que no le quedaba otra opción que encontrarse con Pyrrah. Aún tenía el corazón dolido y no quería que se rompiera más. Decidió volverse sobre sus pasos y tratar de ahogar sus penas. No sabía qué hacer, así que simplemente empezó a caminar sin rumbo alguno. Ya había pasado la zona central de Vale y sin darse cuenta se topó con un gran club. Pensó que la mejor forma de ahogar sus penas sería tomando, después de todo, siempre oyó a los adultos decir eso. Le pidieron su identificación al entrar, pero al ser menor de edad no quisieron dejarlo pasar, eso fue hasta que un hombre alto con barba, chaleco negro y una corbata roja apareció.
-¿Qué sucede, chicos?
-El chico es menor y quiere entrar. ¿Lo echamos, Junior?
Junior miró al joven y pudo ver que ya había pasado por muchas cosas ese día.
-Déjenlo entrar…
-Pero, Junior-
-¡No me contradigas! Déjenlo entrar, pero no dejen que consuma mucho alcohol. No quisiera tener problemas con respecto a menores.
Jaune pasó y pudo ver a cantidad de personas bailando y también a varias personas vestidas casi e la misma manera en la que Junior estaba. Parecía personas peligrosas así que prefirió no hacer ningún acto que le pueda causar problemas. Se dirigió hasta la barra y pidió un trago ligero, algo como para poder calmarse. Apoyó su cabeza en la barra tratando de recuperarse de todo el camino que tuvo que recorrer cuando pudo divisar por la esquina de su ojo una falda roja y otra blanca.
-¿Weiss? ¿Ruby? – dijo mientras se incorporaba para poder comprobar que eran ellas, grande fue su sorpresa al ver que eran unas gemelas – lo siento, las confundí con alguien más.
Ambas gemelas soltaron una leve sonrisa y se sentaron al lado de Jaune, una a cada lado.
-Dime, ¿qué hace alguien como tú en un lugar como este?
-Sobre todo en este día.
-Es… complicado…
-No lo creo.
-Tener que soportar a Junior cuando se molesta, eso sí que es complicado.
-¿Qué hay de ustedes? ¿Qué hacen dos hermosas chicas como ustedes en un lugar como este?
-Guardaespaldas.
-Cuidamos el lugar junto con los demás.
-Debe de ser genial saber que puedes contar con alguien… y que nunca te va a defraudar… - dijo mientras agachaba la cabeza y su voz se tornaba un poco más seria.
-Si vas a venir a quejarte de tus problemas…
-…deberías ir a solucionarlos.
-De nada sirve estar aquí quejándote…
-…si puedes hacer algo al respecto.
-Si no les importa… preferiría quedarme acá.
Ambas chicas no dijeron nada, simplemente se quedaran viéndolo mientras tomaba poco a poco la bebida que había pedido.
-Entonces, ¿nos vas a decir tu nombre?
-Arc, Jaune Arc.
-¿Jaune? Suena bien para alguien como tú. Soy Melanie.
-Miltiades, pero todos me dicen Miltia.
-Ah, esperen, ¿quién es quién? – dijo Jaune cuando se dio cuenta que no había escuchado quién dijo su nombre, ahora tenía que adivinar.
Ambas rieron por lo bajo y salieron a la pista de baile trayendo a Jaune consigo. Al principio, Jaune no quería bailar, pero al final decidió dejar todos sus problemas de lado y fue con ellas a la pista de baile. Para él, era muy sencillo bailar con dos chicas al mismo tiempo.
"Supongo que haber crecido con siete hermanas por fin trae algo bueno", pensó mientras bailaba con Miltia y Melanie al mismo tiempo sin dejar de lado a una.
Los tres pasaron un buen rato bailando y conversando de vez en cuando entre la música que llenaba la pista de baile. Así pasaron las horas, entre piezas de música y uno que otro trago para poder recuperar el aliento. Cuando Jaune miró su reloj se dio cuenta que el último transbordador para la academia ya había partido hace más de una hora. Suspiró fuertemente, sabía que la mañana siguiente era el examen de condición física y ahora ni siquiera sabía cómo llegaría a la academia a tiempo para su examen.
-¿Pasa algo, Jaune?
-Tengo que volver a Beacon, pero…
-Ya no hay ningún transbordador que te lleve allá. Si deseas nosotras podemos llevarte.
-¿No sería demasiado? Digo, recién nos acabamos de conocer.
-No hay problema, después de todo demostraste ser todo un caballero.
-Sin mencionar que se nota que no harías nada malo.
-Gracias a ambas. Pero… ¿exactamente cómo vamos a-?
-Yo me encargo. – Melanie sacó su dispositivo y marcó un número, el cual contestó inmediatamente – Consíguenos transporte. Rápido.
Pasó solo un par de segundos hasta que uno de los hombres con traje se acercó a Melanie y le dio las llaves de un auto. El hombre simplemente desapareció dejando a los tres en la pista de baile.
-¿Listo para irte, Jaune?
-¿Eso no fue algo rápido?
-Deberías acostumbrarte a eso si vas a estar con nosotras – dijo Miltia mientras ella y su hermana llevaban a Jaune del brazo a donde se encontraba su transporte.
Subieron al vehículo y condujeron hasta llegar a las puertas de Beacon. Al salir del auto, Jaune estiró los brazos pesadamente, sabía que ese tenía una competencia muy importante y debía descansar lo más que pudiera para estar listo.
-Bueno, chicas, fue un gusto conocerlas. Supongo que… ¿las veo luego?
Ambas chicas rieron por lo bajo antes de despedirse de él y conducir de vuelta al club. Jaune entró a escabullidas a la academia para poder entrar a su cuarto con las últimas fuerzas que le quedaban. Se tiró lo más rápido a su cama, sin preocuparse que sus compañeros se puedan despertar ante la repentina acción de su líder. El tiempo pasó volando y antes de que se diera cuenta, el despertador de Ren ya estaba sonando. La primera en salir de la cama fue Nora que rápidamente se metió al baño para darse una ducha rápida y cambiarse. Ren y Pyrrah empezaron a cambiarse, pero Jaune parecía muerto y no se despertaba.
-Déjamelo a mí – dijo Pyrrah poniendo su mano sobre el hombro de Ren para darle confianza que esta vez lo despertará sin problemas.
Pyrrah esta vez tuvo más cuidado al despertar a Jaune. Lo hizo como la vez anterior, solo que esta vez no se golpearon la cabeza al despertarlo.
-¡¿Qué pasó?! – gritó Jaune al despertar tan bruscamente.
-No despertabas así que tuvimos que tomar medidas drásticas – dijo Ren tranquilamente.
-Oh, lo siento. Gracias, Pyrrah… sobre lo de ayer-
-Deberías darte prisa, Jaune. Las clases comenzarán dentro de poco y necesitas comer adecuadamente. No te demores mucho en cambiarte – dijo Pyrrah cortándolo de golpe.
"No puedo creer que aún siga molesta conmigo. Y todo por ese estúpido rumor que Blake inventó. Debo de asegurarme de también hablar con ella."
Todos entraron y salieron de la ducha tan rápido como pudieron y se cambiaron en un abrir y cerrar de ojos. Salieron a la cafetería a tomar desayuno y se encontraron con RWBY ya a la mitad de su desayuno. Se sentaron tranquilamente en frente de ellas y empezaron a desayunar.
-Oye, Jaune, ayer te estábamos buscando por todas partes, ¿dónde estabas? – preguntó Weiss un poco intrigada al respecto.
-Salí a… caminar…
-Pero, ¿te estuvimos esperando hasta tarde y no te encontrábamos? – dijo Ruby tratando de mostrar su interés por el asunto.
-Lo siento, supongo que el tiempo vuela cuando te diviertes, ¿no? Pero, gracias por preocuparse por mí.
Pyrrah se mostraba un poco fría ante la situación que se estaba desarrollando. Aún no superaba el hecho que Jaune y Blake hayan tenido algo, aunque fuera solo un rumor, le había dolido demasiado, le había dañado el orgullo y… el corazón.
La campana sonó por primera vez lo que indicaba que las clases comenzarían dentro de poco. Todos salieron de la cafetería y se dirigieron a la arena donde tendrían la práctica de lucha que todos ansiaban tener. Todos los demás llegaron a la arena donde se desarrollarían las batallas. Todos tomaron asiento y la profesora Goodwitch entró.
-Buenos días, estudiantes. Como ya sabrán, hoy haremos una evaluación de batalla para medir sus habilidades y cuánto han mejorado o empeorado en estos últimos meses. El primer enfrentamiento será: Jaune Arc contra… Cardin Winchester.
-Tú puedes, Jaune – dijo Ren.
-¡No olvides romperle sus piernas!
Jaune bajó a la arena al mismo tiempo que Cardin. Jaune recordaba cómo fue que lo venció la última vez que pelearon, pero esta vez sería diferente. El ganador sería él y estaba más que seguro de eso.
-¿Tienes algo que decirme antes que te aplaste como la última vez, Jauney?
-Trataré de no vencerte tan rápido.
-¡Comiencen!
Cardin sacó su mazo lo más rápido posible y corrió directamente hacia Jaune para asistir un golpe de lleno, pero Jaune simplemente lo esquivó sin desenvainar a Crocea Mors. Cardin siguió moviendo su mazo al azar, cosa que Jaune vio venir y simplemente estaba esquivando los ataques de su rival, ni siquiera necesitaba el escudo para defenderse, solo con dar un paso a un lado le bastaba.
-¡¿Qué pasa, Jauney Boy?! ¡¿Acaso me tienes miedo?!
-No quería acabar con esto tan rápido, pero… - desenvainó a Crocea Mors junto con el escudo – si tanto quieres perder cumpliré tu deseo.
Esto hizo que Cardin perdiera la paciencia y se abalanzó sobre Jaune quien utilizó su escudo para bloquear su ataque y utilizó su peso en su contra para elevarlo y botarlo contra el suelo colocando la punta de Crocea Mors cerca de su garganta indicando que ya había perdido.
-¡Suficiente! ¡Ganador: Jaune Arc!
Todos en la arena se quedaron asombrados al ver a Jaune vencer a Cardin sin mucho esfuerzo, su aura casi ni había disminuido. Jaune ayudó a Cardin a levantarse y luego escucharon aplausos venir desde las gradas.
-Bien hecho, Arc. Has mejorado bastante.
-Tú también deberías hacerte más fuerte.
Ambos se dieron la mano y con eso habrían terminado sus estúpidas peleas. La profesora Goodwitch se paró al frente de la arena para anunciar la siguiente pelea. Así pasaron los minutos, pelea tras pelea, aunque algunas peleas fueron ganadas fácilmente, algunas fueron difíciles, por ejemplo: Blake contra Yang o Weiss contra Nora, teniendo como vencedoras a Yang y Nora. La pelea que más emoción causó fue la de Ruby contra Pyrrah, teniendo como vencedora a Pyrrah, aunque la pelea fue muy dura.
Esas sería la única clase que tendrían en todo el día, así que ahora Jaune tenía un poco de tiempo para poder aclarar las cosas con Pyrrah y hablar con Blake. Fue primero a buscar a Pyrrah, pero últimamente lo había estado evitando así que no sabía dónde estaba, para su buena suerte, se encontró con Blake sola en la biblioteca leyendo un libro.
-Blake, ¿podemos hablar?
-Seguro, dime, ¿de qué se trata?
-¿Por qué esparciste el rumor que tú y yo tuvimos sexo?
-¡Yo no fui!
-¿Entonces quién lo hizo?
-No lo sé. Tal vez el resto de mi equipo, simplemente me negué a decirles lo que pasó con nosotros y el resto simplemente dedujo las cosas. Espero no haberte causado problemas.
-Es un poco tarde para eso.
Jaune salió de la biblioteca dejando a Blake leyendo su libro. Ahora solo debía hablar con Pyrrah y decirle que todo fue simplemente un malentendido. Pensó en el único lugar donde podría estar. La azotea donde siempre entrenaban. Jaune subió las escaleras y llegó hasta la azotea. Efectivamente Pyrrah estaba ahí sentada admirando el paisaje.
-Pyrrah…
N/A: Realmente lo siento que esto me haya tomado tanto tiempo en escribir, he estado en un momento de bloqueo mental pero ya se me pasó. Gracias por la espera.
