N/A: Hola a todos, los resultados son los siguientes: 4 voto para Muy pronto y 2 votos para Dale con todo. Así que en el episodio de hoy, veremos un poco más las travesuras de Miia en Beacon.
Capítulo 12
Jaune lo pensó detenidamente y se dio cuenta que simplemente estaba actuando debido a sus instintos y debido a lo que paso con las demás chicas. De una u otra manera sentía que estaba liberando su tensión sexual con Pyrrah y se no era algo adecuado para ser su primera vez, tanto de él como la de Pyrrah.
-¿Qué crees que le estás haciendo a Pyrrah?- dijo una voz detrás de los dos adolescentes.
Jaune volteó la cabeza lentamente ya que sabía de quién se trataba. Simplemente sonrió nerviosamente mientras que intentaba acomodarse en la cama de su compañera y pensar en una buena excusa para lo que Miia acababa de ver.
-Me duermo por un par de horas y te encuentro queriendo tener algo de acción con Pyrrah.
-Bueno… es que… verás…. Yo… Pyrrah… eh… tú… - balbuceaba Jaune con miedo a lo que su hermana le podía decir.
-¿Puedo hablar contigo afuera?
Jaune asintió como perro arrepentido con el rabo entre las patas. Ambos salieron del cuarto dejando sola a Pyrrah despierta quien se preguntaba por Ren y Nora ya que tampoco se encontraban en su cuarto, teniendo en cuenta que ya eran casi las 2 pasada la medianoche.
-Entiendo que en estos momentos tengas tus hormonas fuera de control, pero… debes pensar en ella también. Uno no simplemente se deja llevar por la calentura del momento, debe de tener el lugar y el momento correcto. Y créeme que el peor momento y lugar es al lado de tu hermana mientras duerme.
-Lo siento, Miia. Supongo que lo que hice estaba mal.
-¿Supones? Quiere que le pidas perdón a Pyrrah una vez regresemos al cuarto.
-Sí, Miia.
Ambos regresaron al cuarto y luego de la disculpa más larga que pudo haber inventado en cuestión de segundos, Jaune le pidió perdón a Pyrrah por haber actuado de la forma en la que lo hizo. También le pidió perdón a su hermana por haber intentado hacer eso en medio de su presencia. Dicho eso, por seguridad, Miia ató de manos y pies a Jaune para que no volviera a hacerle algo a Pyrrah mientras dormía. Lo que no se esperaba Miia, era que Pyrrah vio esa oportunidad y ya había empezado a ver como la pelirroja estaba jugando con el cuello de su hermanito. Acto seguido, también ató a Pyrrah y la dejó al lado de Jaune. Luego de haberse asegurado que no desataran el nudo, cerró los ojos una vez más y dejó que su conciencia fuera reemplazada por esa pequeña ilusión que llamamos sueño.
Al amanecer en Beacon, Miia se metió a la ducha lo más rápido que pudo. Mientras el agua recorría su cuerpo, no pudo evitar sentir que se estaba olvidando de algo. Pensó que solo era su imaginación, así que siguió como si nada. Se vistió y fue a comer a la cafetería junto con RWBY, Coco y Velvet. Miia no dejó pasar la oportunidad y le estaba contando a las chicas historias sobre Jaune en casa.
-Y hubo una vez en la que intentó llevar una chica a casa cuando todos habíamos salido. Una de nosotras regresó para recoger las llaves de la casa que me olvidé, pero se dio con la sorpresa que Jaune estaba a punto de besar a una chica. Nos llamó a todas y le regañamos, sin mencionar que nunca supimos más de la chica.
Todas las que escuchaban la historia tragaron saliva al pensar en las cosas que Miia y las demás Arc le pudieron haber hecho a esa pobre chica.
-No hicimos nada malo, simplemente le dijimos que si quería seguir despertando cada mañana, no se acercará mucho a nuestro Jauney. Y parece que funcionó.
-¿Entonces nunca tuvo una novia? – preguntó Ruby mientras tomaba su leche.
-No que ninguna de nosotras sepa. Aunque cuando nos contó de Pyrrah pensamos que tal vez sería buena tenerla de cuñada, pero tal como van las cosas por ahora parece que una de ustedes puede ser mi cuñada en un futuro no muy lejano.
Todas las chicas presentes en la mesa se sonrojaron pensando detenidamente en las palabras de la hermana mayor de los Arc. Miia comió otro pedazo de su pan junto con un largo trago de su jugo de naranja antes de poder aclarar la garganta para dirigirse hacia las demás chicas.
-Dado que por el momento no permitiré ninguna clase de acción sexual con Jaune, deberán demostrarme que son dignas de mi hermanito, después de todo, no lo entrenamos por nada a nuestro hermanito.
-¿Qué tipo de entrenamiento? – esta vez preguntó una muy consternada Coco.
-Trata de crecer con siete hermanas cada una con temperamentos y actitudes diferentes, sin mencionar nuestros gustos. Jaune se esforzó a siempre se llevaba bien con cada una de nosotras. Así que les daré una prueba y veré quién es la más apropiada para Jaune.
Todas cambiaron su mirada de una despreocupada a una determinada. No solamente por querer tener a Jaune como algo más que un amigo, sino por el hecho de demostrarle a Miia que podían ser lo mejor para Jaune.
-Tienen 5 minutos. Una vez culminado el tiempo llamaré a cada una de ustedes. Les preguntaré algo que creo que es importante si desean ser las novias de mi hermanito, lo llamó: "Operación: Tócame que soy realidad Jaune versión 1.1"
Las chicas se rascaron la cabeza nerviosamente por el nombre que le había puesto Miia, si bien es cierto era una chica impredecible, pero jamás esperaron que sea tan impredecible para ponerle ese nombre. El tiempo empezó a correr, las chicas pensaban en cosas distintas, cómo se debería hacer la primera cita, el primer beso, qué ropa debería usar para salir con él, de qué forma debería hablarle a Jaune, si estaría dispuesta a cuidarlo cuando esté herido, si estuviera a dar la vida por él. Un sinfín de ideas cruzaba las mentes de las chicas mientras que Miia simplemente se limitaba a tomar un sorbo de su jugo por cada minuto que pasaba y veía a las chicas romperse la cabeza. Los cinco minutos pasaron de manera más rápida para algunas y para otras fue un martirio.
-Antes de empezar, debo hacerles una pregunta a todas. ¿Son vírgenes?
Todas asintieron con un leve tono rojizo en sus mejillas, lo cual hizo que Miia sonriera de manera siniestra - ¿Quién quiere ser la primera? – Nadie respondió o dijo nada por unos cuantos segundos, hasta que Yang levantó la mano. Miia hizo que se sentara a su lado, luego se acercó a si oído y le preguntó "¿Cómo harías que tu primera vez con Jaune sea especial?" El rostro de Yang se puso tan rojo como la capa que usaba su hermanita, se puso algo nerviosa y no pudo evitar que sus pensamientos se vayan por lugares que aún no habían recorrido.
-Supongo que, dejaría que él se encargara de todo, que sea él que me quite la ropa, puede ser salvaje si lo desea, creo que sería mejor de esa forma. Quisiera que me arrinconara contra el muro y hacerlo de esa forma, siempre pensé que eso sería excitante.
Miia asintió con un rostro pensativo, admitió que Yang tenía cierto punto en lo de ser arrinconada contra el muro. Luego de pensar un poco, llamó a Ruby y le hizo la misma pregunta.
-¿Qué se supone que es la primera vez? ¿La primera cita? ¿El primer beso?
-Ah, lo siento, Ruby. Supongo que esa pregunta no es para ti, ¿sabes cómo se hacen los bebés?
-Mmm, cuando una pareja se quieren mucho se dan un abrazo especial y luego viene una cigüeña con un bebé para ellos.
Miia se golpeó la cara un poco asombrada por la gran inocencia de Ruby y la siguiente en llamar fue Rice.
-Primero, mi nombre es Weiss, no Rice. Segundo, con respecto a esa pregunta, no sé qué ganas haciendo que te digamos eso, así que simplemente me rehusaré a contestar una pregunta tan tonta como esa.
-Sabes, Rice, tu forma de pensar se parece a tus pechos.
-¿Mis pechos? – se preguntó mientras se tocaba los pechos.
-Insignificantes.
Rice se enojó con ella y quería molerla a golpes, pero Yang y Ruby la detuvieron y simplemente Miia llamó a Blake y le hizo la misma pregunta que le hizo a sus demás compañeras de cuarto.
-Lo que le haría a Jaune… primero le ataría cada extremidad al borde de cada cama, me quitaría la ropa lentamente delante de él para que pueda ver cada curva de mi cuerpo. Luego le haría *** con mi *** y ***, y cuando esté satisfecha seguiría con *** y *** utilizando una silla para sentarme. Luego de eso *** y más de *** hasta que Jaune ya no pueda. Luego-
-¡Ah! Suficiente, creo que ya entendí tu punto de vista. Menos mal que traje este aparato de censura, si Ruby hubiera oído todo eso no sé dónde estaríamos todos.
-¿Que yo qué? – preguntó Ruby mirando a Miia un tanto confundida.
-Nada, Ruby, nada. Conejita, es tu turno.
-Bueno, supongo que… lo haríamos hasta que Jaune no pueda más.
-Eso fue algo directo, algo que no me esperaba. ¿Coco?
-Tu pregunta puede ser contestada de manera sencilla. Es simple, para que haya una primera vez, debo estar saliendo con Jaune. En otras palabras, no puedo responder a esa pregunta ahora ya que aún no soy la novia de Jaune y no conozco qué cosas lo harán feliz y qué cosas no. Es por eso que debo ser primero su novia para poder responder tu pregunta.
Miia se llevó un dedo a la boca tratando de pensar en la filosofía de Coco, era duro de admitir, pero ella tenía un buen punto. La campana de la academia sonó diciendo que era momento de su siguiente clase. Una vez se fueron todos a clases, Miia se quedó sola en el comedor. Fue entonces cuando le chocó. Se había olvidado por completo de desatar a Jaune y a Pyrrah.
Volvió corriendo al cuarto, pero se dio cuenta que ninguno de los dos estaban y que solo se encontraban los pedazos de la cuerda que uso para atarlos en pedazos. Respiró profundamente y sonrió ligeramente. Sabía que estos días no serán fácil para su pequeño hermanito, pero sabía que de alguna u otra manera podrá hacer que su vida sea la mejor de todas junto con una de las chicas a su lado como su esposa, aunque aún tenía cierta preferencia por Pyrrah.
Le dejó una pequeña nota en la cama de Jaune, juntó su equipaje y se fue de la academia dejando atrás buenos recuerdos de su hermanito y también de las chicas con las cuales está viviendo su pequeña gran aventura.
Mientras tanto, Jaune, Pyrrah y las demás chicas estaban en clase y lo raro que a cada rato, le llegaba un pequeño papel que decía: "¿Cómo te gustaría que fuera tu primera vez?". Y peor fue la reacción de Jaune cuando Pyrrah vio uno de los papeles.
-Jaune, ¿qué es esto?
-No lo sé, te lo juro que no sé.
-Muy bien, señor Arc. En vista que no sabe nada sobre mi clase, le pediré que para la próxima clase traiga un reporte de 1000 palabras sobre por qué la historia de Renmant es tan importante para nosotros en el presente y qué tanto lo será para las personas en el futuro.
Sí, será una larga semana para Jaune, pero… ¿qué se le va a hacer?
N/A: Espero les haya gustado el capítulo de hoy. Nos vemos la próxima vez. Creo que todos sabemos de dónde Blake saca esas ideas, Ninjas of Love my friend.
Próximo capítulo: 8/5
Pista: ¿Aceptarías mi propuesta, Jaune?
