N/A: ¿Qué? Otros 3 años para otro capítulo parece no ser un buen rango de tiempo. En fin, luego de ver que aún hay personas que están leyendo esta historia me dispuse a volver a escribir. Bueno, les dejo con la continuación de Yang y Jaune.
Capítulo 14
Sábado en la mañana, Jaune se levantaba de su cama y se dirige al baño para poder ducharse y posteriormente desayunar. Todo parece estar bien, no hay problemas con nadie, el reporte ya estaba hecho, Ren y Nora no estaban, Pyrrah estaba aún durmiendo. Jaune salió de su cuarto camino a la cafetería para poder desayunar.
En su camino pensó que tal vez se encontraría con una de las chicas de RWBY o con Coco y Velvet, pero parecía que el día no iba a querer eso. Jaune llegó a la cafetería y tomó su desayuno tranquilamente.
Me pregunto cuándo fue la última vez que tengo tiempo para mí.
Jaune se encontraba perdido en sus pensamientos mientras paseaba por el campus sin alguna meta en específico. Él solamente estaba haciendo tiempo hasta la hora indicada con Yang. Revisó su dispositivo para ver la hora, aún le quedaba unos 10 minutos para poder partir hacia la ciudad. Empezó a dirigirse hacia los transbordadores que lo llevarían hasta la ciudad.
Recibió un mensaje en su dispositivo. Era de Yang.
Ya llegué al centro comercial. Estaré esperándote al frente de la pileta. No demores mucho. Es de mala educación hacer esperar a una chica.
No podía argumentar que es de mala educación hacer esperar a alguien y peor si es a una chica. Se aseguró por última vez que todo estuviera en orden antes de ingresar al centro comercial. Ropa impecable, bien peinado, un poco de perfume, todo en orden.
-¡Jaune! ¡Aquí estoy! – decía una rubia con su atuendo habitual mientras agitaba las manos para poder ser vista.
Jaune simplemente caminó lentamente hasta donde estaba su acompañante para el día de hoy. Y le sonrió de manera coqueta.
-No te hice esperar mucho, ¿verdad? – decía mientras le ofrecía su brazo para que ella pudiera sostenerse de él.
-No mucho, pero… - se detuvo un momento a verlo a Jaune – definitivamente valió la pena esperar.
Jaune estaba vistiendo unos jeans rasgados, una camiseta oscura y una chaqueta de cuero que lo hacía parecer un poco como un chico malo. Aunque él mismo sabía que no era su estilo del todo.
¿Por qué tuve que dejar que ella hiciera mi reporte? Estúpido favor, estúpida cita, estúpido comic de X-ray & Vav, ¿por qué tienen que ser tan entretenidos? – Jaune pensaba para sí mismo mientras se dirigía al segundo piso del centro comercial.
Regresando un poco el tiempo
-Entonces… hay algo que quiero que hagas…
Jaune tragó saliva al escuchar el tono en el que Yang decía las cosas. No estaba seguro del todo, pero parece que correría peligro.
-Quiero… que… ¡Me lleves a una cita el sábado!
-¿Una cita? No hay problema, será una cita entre amigos, así que no creo que – intentaba decir algo pero fue interrumpido por Yang que colocó su índice derecho sobre los labios de Jaune.
-No quiero que sea una cita entre amigos.
Jaune se sonrojó y apartó sus labios del dedo de Yang. Miró hacia uno de sus lados pero Yang simplemente lo seguía con su mirada mientras acercaba su rostro al de él.
-Centro comercial, medio día, ponte lindo, Arc. Si te portas bien te daré una recompensa.
Y sin más que decir, Yang se fue de la azotea dejando a nuestro rubio protagonista sin poder decir algo o negarse. Al ver que la silueta de la rubia había desaparecido de su vista decidió llamar a la única persona que podría pedir ayuda al respecto.
-¡REEEEEEEN! – gritaba al dispositivo cuando la llamada al fin conectó.
-Por favor, necesito mis oídos, baja el volumen, ¿quieres? – decía mientras trataba de se aseguraba que sus tímpanos no se hayan reventado – Déjame adivinar, tienes problemas y es con Yang y recurriste a mí ya que no tienes amigos hombres, ¿verdad?
-Eres el mejor, ¿lo sabes? – decía mientras sus ojos se iluminaban.
-Lamentablemente, estoy ocupado con Nora ahora así que – se escuchaba que el teléfono estaba siendo manipulado.
-Lo siento, Jaune, Ren y yo estamos ocupados ahora, llámanos más tarde, ¿sí? Adiosito – dijo Nora a través del dispositivo de su verde amigo.
Jaune quedó mirando su dispositivo sintiéndose un poco traicionado por su mejor amigo. Pero bueno, tampoco es que le pudiera llevar la contraria a Nora. Suspiró y usó todo en su poder mental para poder idear un plan para el sábado. Aún tenía un poco de tiempo antes de que pasara. De seguro se le ocurriría algo.
3 días para la cita con Yang
-Oye, Jaune, ¿qué pasó con el problema con Yang? – decía mientras jugaba cartas con su líder.
-Ah, eso… No te preocupes, aún tengo tiempo, de seguro se me ocurrirá algo – muestra una mano que según él era la ganadora – tres 4s.
-Royal Straight Flush, yo gano.
-¡Siempre presente la mentira! (N/A: A ver si esta referencia es de tu talla)– gritaba mientras tiraba sus cartas al aire.
Viernes en la noche, 10:56 p.m.
Jaune se encontraba tranquilo recostado en su cama mientras veía unos videos graciosos en su dispositivo. Al mismo tiempo, Pyrrah salía de la ducha con una bata y una toalla que recogía sus cabellos. Se sentó en su cama y empezó a secarlos cuidadosamente.
-¿Tienes algún plan para mañana, Jaune? – preguntó inocentemente.
-De hecho, no… espera… - se acordó - ¡Yang! – gritó mientras se levantaba de la cama rápidamente haciendo que Pyrrah se asustara un poco.
Maldición, lo olvidé por completo. ¿Cómo pude olvidarlo? Espera… si le digo que estoy enfermo o algo así podré salirme de esta situación – pensaba para sí mismo cuando oyó que alguien tocaba la puerta.
-Jaune, solo pasaba para confirmar lo del día de mañana. ¿Sería mucho pedir que te vistieras como imitando un chico malo? Quisiera ver cómo te queda ese look – decía una rubia de largos cabellos que solo se encontraba en pijama.
Jaune solamente asintió. Yang sonrió y volvió a su habitación mientras se escuchaba un grito de emoción detrás de la puerta.
Rayos, ahora no puedo simplemente faltar. ¿Hay algo que pueda empeorar esto?
-Entonces, tenías planes con ella… Entiendo… Me siento algo cansada, así que iré a dormir. Buenas noches, Jaune – dijo cabizbaja y sin mirar a Jaune.
Definitivamente las cosas no estaban nada bien para Jaune. No podía decirle lo que sentía a Pyrrah, o al menos la situación no se daba o alguien siempre interrumpía. Trató de no pensar mucho en eso y decidió recostarse también a ver si la almohada le daba algún consejo.
De vuelta al presente
Yang, quien tenía a Jaune del brazo, simplemente esperaba con ansias qué clase de cita tendría con él. Si bien es cierto, han pasado ya por ciertos momentos juntos. Pero el día de hoy sería algo distinto, ella lo haría distinto. Esa era su meta para la cita de hoy.
-¿Y… a dónde vamos primero? – preguntó algo emocionada.
-Deja todo en mis manos.
Jaune la llevó a un café temático. Al parecer este café estaba inspirada en una región de Faunus donde se conseguía una especie de café única. Aunque no sabría si el café sería algo bueno para Yang. Ambos entraron y Yang fue a buscar una mesa, mientras que Jaune se dirigía hacia el mostrador para poder pedir los cafés.
-Bienvenidos a Faunusbucks, deja salir la bestia dentro de ti, ¿qué desea pedir el día de hoy? – dijo amablemente la trabajadora.
-De hecho, es mi primera vez aquí. Supuse que algo nuevo sería bueno. Algo que me puedas recomendar – dijo honestamente. Cuando salía con sus hermanas solo iban a restaurantes familiares y siempre quiso ir a uno de esos cafés donde gente sofisticada iba.
-Le recomiendo la especialidad de la casa, el Faunuspresso. Puede decidir si tomarlo caliente o frío.
-Caliente, por favor.
-Claro que sí. Ya que vino con su novia, puede acceder a un descuento oficial. Solo deslice su dispositivo en la máquina cuando esté listo para pagar.
Yang no es mi novia. Pero ella no necesita saber eso. Aparte, nunca está mal el poder ahorrar un poco de dinero.
Luego de un breve momento de espera, el Faunuspresso se encontraba listo. Jaune llevó ambas bebidas hacia la pequeña mesa donde la esperaba Yang.
-Tengo que admitirlo, este lugar se ve maravilloso y esto – le da un sorbo a su bebida – ¡sabe delicioso! Hiciste una buena elección al traerme aquí, tengo que reconocerlo.
Jaune simplemente sonrió. Si bien es cierto que aún tiene ciertos problemas que resolver, al menos esta vez las cosas parecían salir bien al menos. Y al estar en compañía de alguien tan libre como Yang, sentía que podría estar tranquilo y no tener que aparentar nada.
-¿Te importa si nos tomamos una foto? – preguntó Jaune mientras sacaba su dispositivo de su bolsillo.
-¿Una selfie? – preguntó algo confundido.
-Sí, la quiero subir a Remnantgram. No hay problema, ¿verdad?
Jaune no vio que hubiera algún daño por una simple foto. Ambos se acomodaron para estar dentro de la foto mientras mostraban sus bebidas. Ambos salieron bien en las primeras tomas. Yang se dedicó unos momentos a retocar la foto antes de poder colocarla en la famosa red social.
Al terminar de tomar sus bebidas, ambos simplemente pasearon por el centro comercial, viendo algunas ropas, algunos accesorios y algo de Dust para futuras misiones. Y sí, todo parecía ir de maravilla hasta ese entonces.
Luego de tanto caminar, decidieron ir a una terraza que se encontraba en el centro comercial. Se sentaron en una de las bancas mientras miraban la ciudad y todas las personas que la transitaban.
-Entonces… ¿tú y Pyrrah… son algo? – preguntó Yang sin dejar de ver la ciudad.
Jaune se volteó a verla algo desconcertado y miró al cielo antes de poder contestar – Quisiera poder decirle algo al menos, pero siento que cada vez que estoy a punto de dar un paso hacia adelante, siento que retrocedo dos – suspiró.
-Yo no sé mucho de relaciones y esas cosas. Pero… ¿qué me dices de mí? – preguntó mientras lo miraba a los ojos.
Jaune simplemente inclinó su cabeza a un lado sin entender muy bien la pregunta que le acaban de hacer.
-¿A qué te refieres?
-Ya sabes, tú y yo… en una relación – dijo mientras se sonrojaba.
Jaune no pudo evitar sonrojarse e intentó apartar la mirada. Yang sabía que entre él y Pyrrah había algo, pero que ninguno de los dos daría ese último paso. Ella alcanzó el rostro de él y lo movió para que ambos estuvieran viéndose a los ojos.
-Si al menos me dieras la oportunidad, estoy segura que podría hacerte feliz – dijo sin romper el contacto visual. Y aunque podía sentir que Jaune intentaba apartar su rostro, ella no dejaría que se moviera hasta que le diera una respuesta.
-Yang, yo… - tomó aliento antes de coger la mano de Yang y retirarla de su rostro – tengo sentimientos por Pyrrah, no lo puedo negar. Pero tampoco puedo negar que me divertí mucho el día de hoy. Aunque siento que esta ropa no me favorece mucho – soltó una leve risa.
Yang ahora se encontraba mirando hacia abajo. Ya sentía venir el rechazo. Ella sabía que esto podría pasar. Pero aún así nada te puede preparar para cuando te van a romper el corazón. Pero ella no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente.
-Yang, para serte sincero, pienso que eres una gran chica. Siempre cuidas de todos de una u otra manera, sobre todo a Ruby, pero… no siento que haya algo más entre nosotros. Lo siento, pero no creo que – Jaune no pudo terminar de hablar ya que unos dulces labios lo interrumpieron.
Yang no quería escuchar lo que seguía; así que, sin pensarlo, lo besó para callarlo, para evitar que diga lo que ya sabía que diría. Y fue entonces cuando ella tuvo una idea. Luego de unos momentos, Jaune rompió el beso.
-¡No! Esto no es lo que quería, tú sabes que yo - una vez más fue interrumpido pero esta vez por el índice de Yang sobre sus labios.
-Que sea a modo de prueba. Quiero que tú y yo tengamos una relación a modo de prueba. No le tienes que decir a nadie y nadie tiene que enterarse. Frente a todos seremos los mismos de siempre, pero quiero que cuando estemos a solas. Me trates como si fuera la única chica para ti.
Jaune se mantuvo en silencio. No sabía cómo responder a la petición de Yang. Su mente simplemente se encontraba en blanco y no sabía ni a dónde mirar. Yang solo lo veía a él esperando a que diga algo, esperando una respuesta que en el fondo de su corazón ya la conocía.
-Yang… pienso que tal vez –
-Oye, tú, hermosa, ¿en una cita con tu hermano?
-Déjalo a vamos a divertirnos. Te haremos pasar un buen rato.
Unos tipos que salieron de la nada intentaban hacer que Yang terminara su cita con Jaune. Eran esos tipos con unas pintas de ser malas influencias y algo mayores comparándolos con Jaune. Yang se molestó, no iba a dejar que nadie le hablara así ni al chico que la acompañaba. Sus ojos cambiaron a un radiante rojo y Jaune al ver eso sabía que no serpia una buena idea dejar a Yang hacer lo que ella quiera.
Sin pensarlo cogió a Yang del cuello y la besó en frente de los dos tipos - ¿Hermano? Disculpa, pero ella es mi novia, así que aléjate si no quieres problemas – dijo mientras le plantaba cara a los dos tipos.
-Oye, está bien, amigo. No sabíamos que ella era tu novia.
-Ya nos vamos, no queremos problemas.
Al irse los dos tipos, Jaune la miró a Yang - ¿Te encuentras bien? – preguntó mientras se sentaba de nuevo a su lado.
-¿Puedo… puedo considerar eso como un sí a mi propuesta?
N/A: Sé que actualmente Yang y Blake son pareja en los volúmenes actuales. Digamos que esto ocurre entre el vol 2 y 3. Para así poder evitar molestar al fandom que está al día con la serie. Con respecto a esta historia, ya tengo el final planeado pero ahora es que las cosas se van a poner interesantes. Probablemente no haya lemmon si no hasta casi el final de la historia. Digamos que recién estamos entrando a la mitad.
Espero les haya gustado el capítulo de hoy. Ahora que tengo más tiempo libre trataré de escribir más seguido… al menos un capítulo más antes de que se acabe este mes. -Sasha-
