Antes de empezar, quisiera agradecer a todos los que dejaron un review en el capítulo anterior. Como siempre, las respuestas a sus preguntas y mis agradecimientos hacia cada uno de ustedes están abajo.

Si tienen algún comentario que hacer con respecto a este fanfiction, son más que bienvenidos a hacerlo. De hecho, eso me motiva mucho. Ver que existen personas que se interesan en lo que escribo es fabuloso; realmente anima a seguir adelante. Así que ya lo saben, dejen reviews para apoyar esta humilde historia hecha por un fan.


Reviews

Nonameasushin: fue increible, capitulo largo que se hace corto al leerse, la historia de verdad me mantiene entretenido a pesar de que este capitulo no difiera mucho del anime

Gracias por tus halagos. Respecto a lo otro, la historia irá cambiando gradualmente, ya que quiero que se sienta una evolución orgánica en los personajes y no una forzada.

RyuKuroCarmesi: Me encanta la forma que dirije la historia, el trasfondo de los personajes y la manera tan fluida en que la llevas no es tan lenta pero tan rápida, me encanta

Me alegra escucharlo, y me gustaría que siga siendo así hasta que la historia culmine.

Sajonia-Weimar:Espero que puedas actualizarlo pronto... el Fic promete mucho y se requiere una continuación.

Actualizaré siempre que tenga algo de tiempo libre. Me alegra que veas potencial en mi fic; me esforzaré porque así sea.


Formas de comunicación:

"Diálogos."

"Pensamientos."

*Comunicación vía telefónica, radio, videollamada, o altoparlantes.*

—Comunicación vía mensaje de texto—


— Capítulo 4: Amistad —

Tras que la sacudida causada por la explosión de Shamshel se detuviera, Misato comenzó a ladrar órdenes.

"¡Reporte!"

Makoto se ajustó las gafas y empezó a operar su terminal. "Los sensores no detectan el patrón azul por ningún lado."

"Tampoco tenemos contacto visual con el enemigo." Añadió Aoba.

"¿Cuál es el estado del piloto?" Preguntó Misato con ansiedad.

"Perdió la consciencia pero sus signos vitales son normales; está fuera de peligro." Respondió Maya.

Misato suspiró con alivio. "¿Dónde está la Unidad 01?"

"La explosión la lanzó en dirección de unos campos de cultivo en las afueras de la ciudad. Ya he solicitado que el equipo de recuperación se movilice hacia su posición." Repuso Aoba.

"Muy bien. Iré con ellos personalmente para asegurarme de que el piloto se encuentre bien. Te quedas a cargo, Ritsuko." Misato estaba corriendo hacia el elevador hasta que escuchó la orden que dio su vieja amiga.

"Que agentes de la Sección Dos vayan al sitio del choque y arresten inmediatamente a ese par de chicos." Dijo Ritsuko con una voz inusualmente fría.

"¡¿Qué te ocurre?!" Exclamó Misato.

"Procedimiento estándar. No se puede permitir que nadie externo a NERV obtenga ninguna clase de detalle sobre los EVA." Replicó Ritsuko.

"¡Eso es una...!"

"Los chicos están a salvo." Le interrumpió Ritsuko. "Sin embargo, esto no puede pasarse por alto."

Misato gruñó con molestia. Decidió no decir más ya que había puesto en riesgo su rango de capitana lo suficiente por ese día. Siguió su avance y por primera vez supo cómo llegar hasta su destino sin dar vueltas innecesarias; tal vez por fin había aprendido a moverse en el Dogma Central, o quizá solo se trataba de un momento de lucidez extrema desencadenado por la preocupación que estaba sintiendo en ese instante.

En ese mismo momento, en el Entry Plug. Touji y Kensuke habían quedado aturdidos por el impacto, pero lograron permanecer conscientes.

"¡Ay! Mi cabeza. ¿Qué rayos pasó?" Preguntó Touji.

"Creo que fuimos lanzados cuando esa cosa explotó." Repuso Kensuke mientras se sobaba la cabeza. "¡Oye, ¿qué pasó con Shinji?!"

"No lo sé." Touji trató de encontrar con su mano algún interruptor que encendiera las luces, pero no encontró nada. "Mierda, no veo nada."

"Espera, creo que tengo una barra luminiscente en uno de mis bolsillos." Kensuke buscó en sus bolsillos hasta dar con dicho objeto. La dobló y comenzó a emitir una luz verdosa. "Shinji, ¿estás bien?" Kensuke sacudió el hombro de Shinji, pero no obtuvo respuesta.

"Vamos hombre, reacciona." Touji lo sacudió con aún más fuerza.

"¡Mierda!, no responde." Dijo Kensuke con algo de preocupación.

"¡Joder! ¡¿Qué vamos a hacer?! Touji se revolvió frenéticamente el cabello. Estaba a nada de tener un ataque de pánico.

"¡Tranquilo soldado!" Kensuke le dio una bofetada al deportista.

"Eso duele. ¡¿Qué mierda te pasa?!" Touji se frotó la mejilla con su mano izquierda mientras que con la derecha formaba un puño.

"Entrar en pánico es lo último que necesitamos. Déjame ver si tiene pulso."

Touji agitó la cabeza para luego asentir con seriedad. Kensuke entonces puso sus dedos sobre el cuello de Shinji, corroborando que su pulso era fuerte y estable. Dejó escapar un largo suspiro de alivio.

"Se encuentra bien, solo perdió el conocimiento."

Touji suspiró con igual alivio que el de su compañero. "Eso es bueno."

Superada la conmoción, Kensuke comenzó a revisar al detalle el Entry Plug. No había mucho que ver en realidad, solo estaba el asiento y los dos mandos del EVA. El fanático militar trató de tirar de uno de ellos, pero Touji se lo impidió.

"¿Qué rayos crees que haces?"

"Solo tengo curiosidad, es todo."

"Mejor no toques nada. La voz de aquella mujer parecía muy molesta por nuestra presencia, ¿qué crees que nos hagan si dañamos al robot?"

Kensuke asintió. Tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para mantener a raya su curiosidad.

Pasaron varios minutos sin oír nada más que sus propias respiraciones, cosa que comenzaba a ponerlos tensos, sumada a la claustrofobia que provocaba estar en aque lugar; definitivamente los Entry Plug habían sido diseñados para una sola persona.

"¿Cuánto crees que pase para que vengan a rescatarnos?" Preguntó Touji para alejar su mente de la incomodidad.

"No lo sé, pero espero que sea pronto, el agua o lo que sea esto comienza a ponerse turbia." Repuso Kensuke.

"Espero que te hallas bañado está mañana."

"¿Yo? Tú eres el que va por la escuela con un chandal todo sudado." Replicó Kensuke.

"N-No es cierto." Dijo Touji algo sonrojado.

"Huelan esto, este es el olor de un verdadero hombre." Kensuke imitó la voz de Touji en venganza por haber imitado a la de su madre.

"Eres un tarado."

"Y tú uno mayor."

Los dos se cruzaron de brazos y se negaron a hablarse.

Misato hizo que uno de los helicópteros la transportara ya que había escombros bloqueando las calles. Desde el aire el EVA lucía relativamente bien, pero mirando más de cerca se podía apreciar dos quemaduras transversales en su pecho; el blindaje casi se había fundido por casi completo en esa área. Las manos y el tobillo derecho de la Unidad 01 presentaban los peores daños; el blindaje en esas zonas se derritió por completo, mostrando las partes orgánicas del EVA, las cuales presentaban horribles quemaduras.

"Más le vale a Ritsuko no haber mentido con respecto a que Shinji-kun solo se desmayaría por el dolor." Misato a penas podía oír sus propios pensamientos por encima del ruido del rotor del helicóptero.

El helicóptero aterrizó cerca poco después. El equipo de recuperación ya se encontraba trabajando. Un camión cargado con varios generadores a disel había conectado un cable umbilical a la Unidad 01 para darle energía para que expulsara el Entry Plug. Acompañándolos se hallaban una docena de agentes de la Sección Dos, los cuales portaban rifles de asalto, listos para arrestar a Touji y Kensuke cuando el Entry Plug fuera expulsado.

"¿Por qué crees que Shinji nos halla mentido sobre ser el piloto de esta cosa?" Cuestionó Touji.

"Hasta hace unos días no sabíamos que el GeoFront albergaba más que una reserva de plantas y animales. Dudo mucho que tuviera permitido decirlo, después de todo, esto debe ser un proyecto ultrasecreto o algo por el estilo."

"Supongo que tienes razón, digo, quién se presentaría a sí mismo como piloto de un arma ultrasecreta ante una clase de secundaria."

Por alguna razón ambos sintieron un fuerte escalofrío recorrer su columna.

Tras algunos instantes sintieron una sacudida y luego el Entry Plug comenzó a moverse.

"¡Genial!, por fin saldremos de esta lata." Dijo Touji con entusiasmo.

El Entry Plug fue expulsado de la columna del EVA, el LCL drenado y la compuerta abierta. Touji y Kensuke asomaron la cabeza y el primer ruido del exterior que escucharon fue el de los seguros de las armas de los agentes de la Sección Dos.

"Salgan lentamente con las manos en alto, están bajo arresto." El agente que comandaba la operación dijo por medio de un megáfono. Una docena de agentes los tenía en la mira.

"¡¿Arrestados?!" Preguntaron al unísono los adolescentes.

"No se resistan o abriremos fuego." Repuso con firmeza el agente.

Ambos decidieron que les gustaba la cantidad de hoyos que tenían en el cuerpo, así que hicieron lo que se les ordenó en la forma que se les ordenó.

"Estos tipos tienen el tacto de una bola de demolición." Pensó Misato mientras se acercaba al lugar donde los estaban esposando. Se acercó a ellos y dijo: "Hola muchachos. Estén tranquilos, no les ocurrirá nada, solo sigan las indicaciones que se les dé." Sonrió para tratar de tranquilizarlos.

"¡Un segundo!, tú eres la..."

"Hagan silencio." Uno de los agentes interrumpió a los adolescentes, quienes nuevamente hablaron al unísono. "Caminen." Un grupo de agentes los escoltó hasta una camioneta negra a la que los forzaron a subir.

Misato frunció el ceño. La mayor parte del tiempo la Sección Dos parecía ser un grupo de incompetentes que solo llenaba en nombre el apartado de seguridad en NERV, pero si lo querían podían ser unos hijos de puta bastante fríos y eficientes. Suspiró con resignación, no podría hacer nada por ellos. El único consuelo que tenía era que el Comandante Ikari no se encontraba en la base por el momento; con un poco de suerte sería Fuyutsuki el que tendría que lidiar con el asunto.

Un equipo de médicos se había apurado a sacar a Shinji una vez que Touji y Kensuke estuvieron fuera del Entry Plug. El castaño se hallaba ahora mismo sobre una camilla mientras era transportado hasta un helicóptero para su traslado inmediato al hospital. Misato corrió hasta estar a su lado.

"¿Cómo se encuentra?" Le preguntó a uno de los médicos.

"Sus signos vitales son estables, Capitana. Su vida no corre ningún peligro, pero será trasladado hasta el hospital para que se le haga un examen minucioso."

Misato dio un largo suspiro, el cual estuvo conteniendo desde que se dio la alarma. "Deseo ir con ustedes."

"Como ordene, Capitana." Shinji no requería de mayores cuidados así que uno de los miembros de la tripulación podría cederle sin problemas su lugar a Misato.

"Se lo agradezco." Misato subió al helicóptero junto con la demás tripulación y se dirigieron a toda velocidad hacia el hospital de NERV, el cual era el mejor equipado en el mundo.

Justo después de llegar frente a uno de los accesos al GeoFront los agentes de la Sección Dos les vendaron los ojos a Kensuke y Touji, no se les permitía ver qué había más allá de aquellas puertas blindadas. Pero a pesar de ello se dieron cuenta de que estaban descendiendo mucho. Luego de lo que pareció ser una eternidad los agentes les quitaron las vendas. Los jóvenes se encontraban en lo que parecía ser una sala de descanso. Era un lugar bastante minimalista. Había un par de sillones entorno a una mesa para café, no muy lejos se hallaba una cafetera aunque no estaba siendo usada para tal fin, solo era usada para calentar el agua para el té que Fuyutsuki estaba preparando para sí mismo. El anciano se giró para verlos, les sonrió de manera condescendiente.

"Tomen asiento por favor." Dijo Fuyutsuki dándoles la espalda.

Los chicos tomaron asiento sin rechistar.

Fuyutsuki vertió el agua caliente en una taza para café hecha de porcelana blanca y comenzó a zambullir en ella repetidamente una bolsa de té de manzanilla. Prefería la preparación tradicional del té así como usar su elegante juego de tazas y tetera, pero estaba muy lejos de su oficina, para cuando llegara hasta aquí su té se habría enfriado, además, deseaba permanecer lejos de la oficina de Gendo tanto como pudiera. Una vez que consideró que el agua se había impregnado lo suficiente de sabor añadió un par de cucharadas de azúcar. Cuando su té estuvo listo fue a sentarse en el sillón frente a los jóvenes. Frunció ligeramente el ceño al ver a los gorilas preferidos de Gendo. Hizo una señal con la mano para indicarles que permanecieran a fuera mientras el hablaba con los chicos. Los hombres de traje solo le dieron un frío asentimiento antes de marcharse.

"¿Tienen idea de por qué están aquí?" Preguntó Fuyutsuki una vez que únicamente estuvieron ellos tres en la sala.

Ambos adolescentes no sabían que decir. Eran conscientes del problema en el que se meterían si alguien se daba cuenta de que salieron del refugio para ver la batalla, pero nunca esperaron ser arrestados y llevados a las profundidades de quién sabe donde para ser interrogados por un anciano; si tan solo supieran la suerte que tuvieron. Los chicos intercambiaron miradas para decidir quién de ellos hablaría, llegando al consenso de que sería Kensuke el que hablara.

"Por haber salido de los refugios para ver la batalla, Señor." Kensuke no sonó muy convencido de su respuesta.

"Ese es el menor de sus problemas."

"¡Por favor comprenda!, cómo íbamos a saber que justamente el robot gigante sería lanzado por esa cosa justo hacia donde estábamos nosotros." Aunque la voz de Fuyutsuki era tranquila y hasta cierto punto cálida, Touji no pudo evitar romperse como el más fragíl de los cristales.

"Cállate. Lo estás arruinando." Masculló Kensuke, sudor frío comenzaba a bajar por su espalda.

"Ustedes vieron bastantes cosas que no deberían haber visto."

Ambos tragaron saliva con dificultad. Vieron las suficientes películas para saber que esta era la parte en la que les diría que no podía permitir que permanecieran con vida. Ambos estaban por tirarse al suelo y rogar por sus vidas, pero las palabras de Fuyutsuki se les adelantaron.

"Esto será lo que va a pasar. A partir de ahora estarán bajo vigilancia las 24 horas del día; ustedes y sus familias. Cualquier intento por divulgar lo que vieron será severamente castigado." Fuyutsuki no tuvo que decir más para darles a entender lo que eso conllevaría.

Kensuke y Touji quedaron sorprendidos y muy aliviados. Habían pensado que sus vidas llegaron a un abrupto final, ni siquiera sabían cómo se sentía besar a una chica, no se hable de ir más allá.

"G-Gracias. Muchas gracias." Dijeron ambos con lágrimas en sus ojos, se inclinaron ante él para mostrar toda su gratitud.

"Sin embargo, tendrán que afrontar su justo castigo por abandonar los refugios sin autorización."

Ambos se estremecieron al escuchar eso, sobre todo el deportista. Sería demasiado tarde para pedirle que lo matara de un disparo a la cabeza.

Fuyutsuki entonces llamó de regreso a los matones de Gendo para que llevaran a los chicos fuera del GeoFront. "Tomé la decisión correcta a elegir la metabilogía como carrera. Definitivamente no tengo la madera para ser policía, mucho menos detective." Fuyutsuki salió de aquella sala de descanso y se dirigió a dar un paseo mientras pensaba si fue demasiado laxo con los chicos; de haber estado presente Gendo lo más seguro es que hubieran salido con los pies por delante. Aunque él los halla dejado ir, era muy posible que Gendo lo reconsiderara una vez que se entere, de hecho, le sorprendería si no lo hiciera. Sería otro crimen a la lista de los muchos que ha cometido con el pasar de los años... no, a la lista de crímenes que ambos compartían, puesto que Fuyutsuki se había vuelto su cómplice al guardar silencio. "Yui, ¿acaso nuestras acciones pueden ser perdonadas, o ya hemos condenado nuestras almas a un tormento eterno?" Se preguntó mientras observaba la belleza natural que el GeoFront resguardaba en su interior, la única parte de su trabajo que no estaba manchada de sangre.

Horas más tarde, ese mismo día, Shinji se despertó en uno de los cuartos del hospital de NERV. Abrió lentamente sus ojos mientras su consciencia regresaba, pero tuvo que cerrarlos nuevamente; el inmaculado techo blanco y las luces un tanto fuertes que iluminaban el cuarto quemaban sus retinas. "Un techo desagradablemente familiar." Pensó para luego tratar de frotar sus ojos, pero al intentar cerrar sus puños sintió un agudo dolor que lo hizo gruñir. Junto con el dolor vinieron los recuerdos de la batalla contra Shamshel. "Parece que me patearon el trasero... otra vez." Rio con ironía, forzándose a sentarse en la cama. Pasaron algunos segundos hasta que por fin se aclaró su vista, entonces se inspeccionó a sí mismo. Las palmas de sus manos estaban vendadas y sentía un fuerte dolor en su tobillo derecho. "Al menos estoy entero." Shinji suspiró con alivio, entonces procedió a oprimir el botón para llamar a una enfermera; seguramente ella le haría saber a Misato y a Ritsuko que había despertado.

No pasó más de un minuto para que ambas mujeres llegaran a su cuarto. Misato lucía muy aliviada al verlo, mientras que Ritsuko mantenía una expresión tranquila propia de una doctora.

"Dios mio, Shinji-kun, me alegro mucho de que estés bien." Misato se abalanzó hacia él para abrazarlo.

"Si no te detienes, eso podría cambiar muy pronto." Comentó Ritsuko.

"¿Por qué lo dices?"

"Lo estás asfixiando."

Misato dirigió su atención hacia Shinji, quien se hallaba con la cabeza enterrada en sus pechos. "Oh, lo siento mucho." Soltó su abrazo de oso y se rascó nerviosamente la nuca.

"Creo que vi el cielo." Pensó Shinji mientras luchaba para recobrar el aliento y mantener bajo control su cuerpo de adolescente sobre cargado de hormonas.

Misato estaba por decir algo, pero Ritsuko la interrumpió. "¿Cómo te encuentras, Shinji-kun?"

"B-Bien, o al menos eso creo. ¿Qué fue lo que me pasó?" Aunque sabía la respuesta de antemano, Shinji preguntó de todos modos.

"Como te lo expliqué antes, el EVA es controlado vía una conexión neural de dos vías. Esto quiere decir que lo que sienta el EVA lo sentirás tú también, eso incluye el dolor, sin embargo, nunca nos imaginamos que las lesiones se trasmitirían también; solo teorizamos que en casos extremos los pilotos podrían llegar a sufrir dolores fantasma, nunca esperamos algo como eso."

"Debiste mencionárselo al menos." Terció Misato, su ceño estaba fruncido.

"Se lo dije durante el breve tiempo que tuve para enseñarle cómo pilotarlo. Y como ya dije, hasta ahora no sabíamos que eso podía pasar." Repuso Ritsuko, sin cambiar su cara estoica.

"¿No siempre dices que tomas en consideración todas las probabilidades?" Le espetó Misato.

"Lo hago. Pero para comprobar tal hipótesis es necesario la experimentación. ¿Estás diciendo que debí haber probado esto antes dañando intencionalmente a una de las Unidades Evangelion y consecuentemente a sus pilotos?" Replicó Ritsuko, haciendo que Misato se quedara callada y pusiera una expresión complicada.

"Bien. Te haré una revisión rápida y podrás irte a casa inmediatamente." Ritsuko se acercó a Shinji tras haber obtenido algunos instrumentos médicos de una gaveta cercana.

"¿Qué tan mal estoy?" Preguntó Shinji.

"Estás relativamente bien. Sufriste quemaduras de primer grado en tus palmas y en tu tobillo derecho, además de un esguince en el mismo. Mantén las quemaduras limpias y cúbrelas con vendas y toma estas pastillas de ibuprofeno dos veces al día, eso aliviará la inflamación y reducirá el dolor. También te daré un justificante para que te mantengas lejos de las actividades deportivas en la escuela por al menos dos semanas. Si algo más ocurre, Misato tiene mi número."

Ritsuko concluyó con su revisión luego de unos minutos. Guardó los instrumentos médicos que tomó de nuevo en su lugar. Se disponía a irse hasta que Shinji le hizo una pregunta.

"¿Qué fue de los chicos a los que dejé entrar al EVA?"

"Fueron llevados ante el Vice-Comandante Fuyutsuki. No sé cuál fue la sanción que les impusieron, pero ya fueron escoltados fuera del GeoFront y llevados hasta sus hogares por agentes de la Sección Dos." Tras responder salió del cuarto.

Cuando ella se fue, Shinji suspiró de alivio.

"¿Por qué ese suspiro?" Preguntó Misato.

"Es solo que estoy algo aliviado de que no haya sido mi padre el que lidió con ellos."

"Sí. El tipo puede ser un encanto." Misato comentó con evidente sarcasmo. "Venga. Salgamos de aquí."

"De acuerdo. Solo deja que me ponga mi ropa."

Misato asintió para luego salir de la habitación en lo que Shinji se ponía de nuevo su uniforme escolar y su chaqueta de cuero, los cuales hallaban sobre una silla cerca de la puerta. Tuvo dificultades para caminar, pero no tantas como para ver necesario usar muletas. Una vez vestido, los dos se dirigieron hacia el estacionamiento. Su paso era lento dada la lesión del castaño. Misato se ofreció a ser su apoyo, no obstante, con lo ocurrido antes prefería mantener algo de distancia con ella. Shinji negó amablemente su ofrecimiento y ambos siguieron avanzando.

Como todavía era por la tarde, Misato decidió probar suerte y recorrer la ciudad en busca de alguna tienda de comestibles que estuviera abierta. Algo nada bueno, ya que el mal sentido de orientación de la mujer de pelo morado le hacia dar muchos giros incorrectos, incluso cuando se dirigía a algún lugar conocido. Shinji no quería imaginarse cómo sería vagar con ella sin un rumbo fijo.

Como de costumbre, el viaje estuvo cargado de adrenalina, pero no de esa que se disfruta hasta cierto punto, si no de aquella que se experimenta al estar al borde de la muerte. Sin embargo, el viaje no fue infructuoso. Encontraron una tienda de comestibles abierta, la cual tenía buenos precios y una calidad aceptable. No es que el dinero fuera un problema, pero se agradecía de todas formas. Compraron comida solo para un par de días, ya que todavía quedaba mucha comida congelada en el refrigerador. No se hable de botarla, aun menos de botar la provisión vitalicia de cerveza de Misato o de utilizar el refrigerador de Pen Pen.

Al llegar a casa, Shinji empezó inmediatamente a preparar la cena. Estaba más que agradecido de no tener que pasar la noche en el hospital, ya que la comida que servían ahí era casi tan mala como la de Misato. Su elección para la cena fue un plato de arroz con vegetales y algo de pescado al vapor. De buena gana prepararía algo más elaborado, pero le dolía permanecer de pie. Sin embargo, Misato parecía estar más que contenta con su elección. Ante sus ojos todo lo que Shinji preparaba era una comida gourmet.

"¿Tienes pensado asistir mañana a la escuela, Shinji-kun?" Misato preguntó una vez que limpió su plato de cualquier rastro de comida.

"Supongo que sí. No me siento tan mal como para no asistir."

"Eso es de admirarse, Shinji-kun. Eres alguien muy responsable." Misato sonrió con hipocresía.

"Ella no dudaría en faltar al trabajo si le dieran la oportunidad de hacerlo." Pensó Shinji con diversión.

"Oye. Para agradecerte por el buen trabajo que hiciste hoy, yo me ocuparé de los deberes de la casa esta semana."

Shinji se estremeció. "Por favor, pídeme que cocine. Por lo que más quieras, pídeme que lo haga." Shinji le suplicó a todas las deidades que conocía, incluso a las dos más nuevas, y las cuales eran las únicas que había confirmado como verídicas.

"Pero... ¿te molestaría cocinar? Si lo hace, supongo que..."

"No me molesta. Lo haré con gusto." Shinji la cortó antes de que siquiera pudiera decir que comerían comida instantánea.

"Bien. Entonces está decidido. Toma una ducha y vete a dormir. Yo iré después."

Shinji tomó un baño en la bañera. Normalmente prefería el clásico estilo de baño japones o la ducha, pero estar sumergido en agua tibia le sentaba bien a su tobillo. Se cambió los vendajes y se fue directo a la cama. Mañana por la mañana usaría el tiempo de sobra que tenía para planchar su uniforme y lustrar sus zapatos; ahora mismo solo deseaba desplomarse sobre la cama y dormir plácidamente.

Al entrar a su habitación, y para su sorpresa, se encontró con Pen Pen. El pingüino se hallaba utilizando su reproductor SDAT. Fingía tocar una guitarra con sus aletas mientras sacudía su cabeza.

"¡Wark!" Al darse cuenta de la presencia de Shinji, Pen Pen se sorprendió y se apresuró a colocar el reproductor SDAT en el lugar de donde lo tomó.

A Shinji le pareció adorable. Sonrió ligeramente y se hizo a un lado para que el avergonzado Pen Pen saliera de su habitación. Pero al hacerlo sintió algo de dolor, por lo que emitió un leve gruñido.

Pen Pen lo notó y detuvo su huida justo frente a él. Inclinó la cabeza y lo miró confundido.

"N-No es nada. Estoy bien." Shinji empezó a cojear hasta su cama.

Pen Pen se acercó a él, haciendo que parara su avance. Se frotó contra su pierna herida y emitió un bajo trino.

"Aunque solo seas un ave, me reconforta saber que te preocupas por mí." Shinji acarició suavemente la cabeza del pingüino de aguas termales. "Estaré bien. No te preocupes."

"Wark." Pen Pen se despidió y se dirigió hacia su refrigerador para dormir.

"Vaya día." Nada más estar frente a su cama, Shinji cayó rendido sobre ella. "Dos Ángeles en menos de una semana, sin duda algo de lo que preocuparse. Espero que los otros no se adelanten más, mucho menos que comiencen a venir de dos en dos." Tan solo imaginar tal escenario hacía sudar profusamente a Shinji. No quería pensar cómo sería un ataque conjunto entre Zeruel y Arael por ejemplo. Luchar contra los Ángeles y con los 9 EVAs de Producción en Masa ya era un reto lo suficientemente grande, no necesitaba que se le añadiera dificultad. Haciendo uso de toda su voluntad y un poco de música relajante en su SDAT, pudo conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, Shinji se encontró con una nota de Misato pegada en el refrigerador, la cual decía: «Shinji. Recibí una llamada de NERV pidiéndome ir al Dogma Central. Al parecer no les gustó que dejara olvidado el papeleo, jeje. Si necesitas transporte para ir a la escuela, llama a la Sección Dos; o puedes faltar si lo deseas, Ritsuko te expedirá un justificante. Volveré antes del anochecer si el papeleo me lo permite. Déjame algo para la cena si no es mucha molestia. Besos. Misato.»

"Esa mujer y su irresponsabilidad, pero le agradezco que me ponga a mí por encima de su trabajo." Shinji sonrió y puso la nota en la encimera. "En fin. A prepararse." El castaño planchó otro de sus uniformes y lustró sus zapatos. Luego procedió a prepararse el desayuno, el cual consistió en una porción de Tamagoyaki, decidiendo empacar la porción que debió preparar para Misato como almuerzo.

Una vez terminado el desayuno estuvo al rededor de 5 minutos buscando su mochila por todo el departamento hasta que recordó que la dejó en el aula de clases entre todo el ajetreo. Suspirando, tomó un cuaderno y un bolígrafo en caso de que alguno de sus compañeros se hubiera hecho el gracioso.

Al salir del departamento fue recibido por una brisa inusualmente fría, justo como la mañana anterior, por lo que decidió regresar adentro y ponerse su chaqueta. Sin embargo, recordó que no estaba permitido usar prendas ajenas al uniforme escolar; seguramente esta vez Hikari no se lo dejaría pasar. Aunque podría justificarse diciendo que hacía frío y tenía que llegar a pie. Si llegaban a confiscársela, podría hacer que Misato usara su influencia como capitana para hacer que se la devolvieran; también él podría mostrar su identificación oficial de NERV para hacerlo. Algo que los docentes no verían raro puesto que el Instituto Marduk en realidad estaba bajo el control de NERV, y su verdadera función era la de buscar potenciales pilotos para las Unidades Evangelion. Tras considerarlo un poco, decidió ser el quien abusara un poco de su autoridad como piloto si su escusa fallaba, ya que no deseaba molestar demasiado a Misato, además eso podría ayudar con su fachada.

Cuando llegó al salón, las miradas se centraron en él, pero al poco tiempo todos regresaron a lo que estaban. Parecía que su encanto como chico nuevo había terminado muy rápido; eso estaba bien para él. Sin embargo, hubo alguien que se acercó a él. Se trataba de Hikari, quien lucía algo disgustada; para nada una buena señal.

"Ikari-kun, ¿te importaría explicarme dónde estabas ayer antes de que sonara la alarma?" Preguntó con firmeza la chica con coletas.

"Ahora veo por qué ella y Asuka se hicieron amigas." Shinji sonrió nerviosamente y se rascó la nuca, recordando a cierto espía que parecía desconocer qué era una maquinilla para afeitarse. "N-No me sentó bien la comida de la cafetería, así que tuve que ir al baño."

Los ojos de Hikari se estrecharon sobre él. "¿Y dónde estuviste durante el incidente?"

"Rayos. Es muy insistente." "Salí del baño unos diez minutos después de que las alarmas sonaron. No conocía las rutas de evacuación o dónde se encontraban los refugios, pero fortuitamente me encontré con mi tutora, quien se había quedado en la escuela para hacer algunas aclaraciones sobre mis documentos. Para ese entonces no quedaba nadie más en la escuela. Ella tampoco sabía dónde se localizan los refugios en esta área, así que nos subimos a su auto y condujo hasta uno de los refugios que se encuentran por nuestro vecindario."

Hubo un incómodo silencio por algunos segundos hasta que Hikari se encogió de hombros y suspiró. "De acuerdo. Ve a sentarte."

Shinji asintió y caminó hasta su asiento, pero al hacerlo, la representante de clases se dio cuenta de que cojeaba. "¿Qué te sucedió?"

Shinji se detuvo en seco y se estremeció ligeramente. "Creí que ya me había librado." "Me torcí el tobillo mientras bajaba las escaleras, eso es todo." Respondió tratando de sonar convincente.

Hikari suspiró nuevamente. "Ten más cuidado. ¿Y por qué has traído de nuevo esa chaqueta?, si se te dijo que no lo hicieras."

"Parece que será detective algún día, o asistente del mismo diablo." "Lo siento. Hacía algo de frío en la mañana, y no tenía nadie que me trajera a la escuela. La guardaré en mi pupitre."

Hikari asintió. Sería hipócrita de su parte regañarlo, siendo que ella había traído un suéter por la misma razón, aunque ciertamente había una marcada diferencia entre un suéter de lana rosa y una chaqueta de cuero. "Lo permitiré por hoy, pero que no se repita."

"Así será." Tras la respuesta de Shinji, Hikari regresó a su asiento y el castaño se dirigió al suyo. Por suerte para él, su mochila se encontraba en el lugar donde la dejó desde ayer; ninguna de sus pertenencias fueron tocadas. Se guitó su chamarra de cuero y la guardó bajo el pupitre.

Luego de algunos momentos, Touji y Kensuke llegaron al salón. Ambos usaban paños blancos en sus cabezas, guantes de hule amarillos y cubre bocas. Desprendían cierto olor a productos de limpieza y lucían cansados.

"Listo. Los baños de chicos de toda la escuela están limpios." Anunció Touji.

"Y mañana podarán la cancha de béisbol y la de fútbol." Dijo Hikari, cruzándose de brazos.

Ambos chicos refunfuñaron antes de quitarse la indumentaria de limpieza y dirigirse a sus asientos.

Poco después, el profesor llegó y empezó con su edificante cátedra acerca de la vida antes del segundo impacto. Nadie prestaba realmente atención a la clase. Todos desperdiciaban su tiempo de diferentes formas; algunos dibujaban en sus cuadernos, otros chateaban y algunos jugaban videojuegos en sus laptops. Touji y Kensuke, por otro lado, estaban negociando con algunos de los alumnos para que les intercambiaran sus asientos, esto con el fin de sentarse cerca de Shinji. Aquello le tomó a Kensuke las ganancias del último mes, pero consiguieron su cometido, minutos antes de que ingresara el profesor de inglés.

"Oye, Shinji, ¿cómo te encuentras?" Preguntó Kensuke, quien se había sentado a su lado derecho.

"Podría estar mejor pero no me quejo. ¿Qué hay de ustedes?"

"Diría lo..."

"¡Terrible!" Touji gritó en voz baja, interrumpiendo a Kensuke. El deportista se hallaba sentado detrás del fanático militar. "Los de NERV le dijeron a nuestros padres acerca de la pequeña escapada de Kensuke. Nos castigaron por un mes, además se lo dijeron a la Dictadora con Coletas. Nos tiene haciendo trabajos forzados que rayan en lo inhumano."

"Creo que les fue relativamente bien." Repuso Shinji con cierto deje de diversión.

"Y que lo digas. Pensé que no saldríamos vivos de esa." Comentó Kensuke.

"Recuérdame negarme a todas tus peticiones futuras." Terció Touji.

"¿Y qué hacen por aquí? Pensé que se mantendrían alejados de mí." Aunque dijera eso, Shinji se sentía feliz de que estuvieran junto a él.

"¡¿Bromeas?! ¡Debe ser increíble ser piloto de uno de esos...!"

"Cállate, tarado." Touji le cubrió la boca a su amigo. Volteó hacia todos lados para asegurarse de que nadie les estuviera prestando atención. Por suerte nadie les tomaba importancia; la única vez que agradecía ser uno de los marginados sociales de la clase. "¿Qué parte de no divulgar nada no te quedó claro?"

"L-Lo siento. Realmente es algo fabuloso, y estaría mintiendo si dijera que no quiero pilotar uno."

Touji negó con la cabeza; su amigo jamás iba a cambiar. "A todo esto, no te hemos agradecido por salvar nuestros pellejos."

"No tienen que hacerlo, en serio." Repuso Shinji.

"Claro que sí. No solo nos salvaste a nosotros ayer, sino también a mi familia entera el día del primer ataque. Eres todo un héroe, amigo." Touji se puso en pie y le dio una palmada en la espalda.

Aquellas palabras que debieron sentirse bien no lo hicieron, sino que fueron un trago amargo, una vil mentira. A pesar de haber mantenido los peores recuerdos de su vida pasada en el fondo de su mente bajo los pocos buenos momentos y el anhelo de conseguir una vida perfecta, esa simple palabra fue suficiente para proyectar ante sus ojos su mayor fracaso; el cómo dejó morir a Asuka y a toda la raza humana.

Su mirada se ensombreció, amenazando con regresar a su antiguo y depresivo yo. No podía olvidar sus pecados, no podían ser borrados con tanta facilidad. No merecía ser llamado héroe, de hecho, se veía a sí mismo como la antítesis de lo que un héroe debía ser.

Si aquella vez no se sintió mal con los aplausos del personal de NERV fue porque para él eran hasta cierto punto vacíos, puesto que ni siquiera sabía sus nombres. Ahora, la persona a la que se le fue arrebatados sus sueños de ser un gran deportista, y cuya hermana cayó en un coma del que no daba signos de regresar, lo estaba llamando héroe. No se sentía digno de su admiración, solo se sentía como la más baja de las escorias.

"Y-Yo no soy un héroe." Dijo Shinji, milagrosamente conteniendo las ganas de salir corriendo de ese lugar.

"Te equivocas." Kensuke colocó su mano sobre su hombro. "Aunque los demás no lo sepan, hoy se encuentran con vida gracias a ti."

Shinji levantó la vista. Ennegrecido por la tristeza, pudo ver desde otra perspectiva aquel monótono día. Había felicidad, había vida. Pudo comprender entonces que en aquel momento y a pesar del daño que le causó algunos hizo algo bueno por los demás. Si bien, al final eso quedó opacado por la muerte de toda la humanidad, hoy aquello ya no importaba; todos estaban vivos y felices, y así se aseguraría de que permanecieran, incluyéndolo a él.

"Supongo que tienes razón." Shinji se limpió la única lágrima que logró escapar de la comisura de sus ojos.

Al deslizar su mano sobre su ojo, Kensuke advirtió los vendajes que llevaba. "¿Qué le sucedió a tu mano?"

"Oh, esto es resultado de la batalla. También he sufrido un esguince en el tobillo. Nada grave en realidad."

"Ya veo. ¿Podrás tomar nota así?"

Shinji trató de sujetar el bolígrafo y escribir algo en su cuaderno, pero le resultaba complicado; así no podría seguir el ritmo del profesor.

"Déjamelo a mí. Tomaré los mejores apuntes posibles y más tarde les sacaré una copia fotostática y te las daré."

"G-Gracias."

"No es nada, Shinji. Eres mi amigo." Justo cuando Kensuke terminó su frase, el profesor de inglés ingresó a la sala.

"De pie. Inclínense. Siéntense." Dijo Hikari, y todos la obedecieron.

La clase dio inicio y Kensuke comenzó a tomar apuntes con su mejor letra. Mientras eso ocurría, Touji buscaba con ímpetu algo en su mochila. "Aquí está." Murmuró mientras sacaba lo que parecía ser un pequeño frasco de crema. "Toma esto." Touji le entregó discretamente el frasco a Shinji.

"¿Qué es?"

"Es un ungüento que te ayudará a bajar la inflamación de tu tobillo. Mi madre lo hace y créeme que es muy efectivo."

"Tiene razón, es muy bueno. Una vez lo usé luego de que me lastimara en una de mis excursiones en solitario." Terció Kensuke.

"Muchas gracias. Lo aprecio mucho." Dijo Shinji con una leve sonrisa.

"No es nada, hombre."

Las clases siguieron su curso normal hasta que llegó la hora del receso. Shinji y compañía se dirigieron de nuevo a la azotea para almorzar y pasar el rato. Esta vez todos se previnieron y trajeron comida de sus casas. Al terminar Kensuke decidió tocar un tema un tanto... difícil de tratar.

"Y dinos, Shinji, ¿a caso Ayanami te ha dicho algo sobre el incidente de ayer?"

"Para nada. No se a acercado a mí." Repuso Shinji.

"Deja eso, Kensuke. Si debería estar molesta con alguien, ese deberías ser tú." Terció Touji.

El fanático de lo militar no objetó nada ante esa declaración.

"Pero ya que estamos hablando de ella, ¿de verdad te parece atractiva?" Cuestionó Touji.

"Y-Yo no diría eso." Shinji respondió con algo de nerviosismo, después de todo, aunque de una manera bastante extraña tenía un parentesco muy directo con Rei.

"No tienes porque ser tan reservado. Juramos que nada de lo que se diga aquí será divulgado." Repuso Kensuke, siendo secundado por Touji.

"Elegí su foto al azar. Soy alguien tímido, realmente no sabía que hacer en una situación como esa." Replicó Shinji algo sonrojado. Supuso que decir la verdad era lo mejor que podía hacer en tal situación.

"Comprendo..."

"¿Eso quiere decir que piensas que Ayanami es fea?" Le interrumpió Touji, meneando las cejas.

Al sentirse acorralado, Shinji habló sin pensar. "Yo debería preguntarte lo mismo referente a la representante de clases."

La cara de Touji se puso roja como un semáforo. Sacudió enérgicamente la cabeza y dijo: "¡Para nada! ¡Es una completa opresora!"

"Tranquilícense, muchachos. No sigamos con esta linea de conversación, ¿de acuerdo?" Kensuke trató de mediar la situación.

Touji suspiró. "No debería forzarlo demasiado. Aún no lo conozco tanto como a Kensuke" "Y-Yo lo siento. No debí presionar tanto."

"Yo también debo disculparme. No debí decir tal cosa."

"No importa, no es como si alguien lo hubiera escuchado."

Ambos se estrecharon la mano, dejando zanjado el asunto.

"Amigo, si Shinji pudo notarlo, toda la clase debe hacerlo, incluyendo a la propia representante de clase." Comentó Kensuke.

"No hables más sobre eso, ¿sí?" Dijo Touji con notable enojo.

"Bien, bien. Dejemos el tema de las chicas y hablemos de otra cosa, como de mangas por ejemplo."

"Ay Dios." Touji se palmeó la frente. No es que detestara los mangas, pero Kensuke podía llegar a agobiar a cualquiera.

El receso terminó y fue momento de volver a clases, más en específico a la clase de educación física; era día de ejercicios al aire libre. Shinji le mostró su justificante al maestro y este le indicó que aguardara en las gradas hasta que la clase terminara. No se hallaba solo, puesto que Rei también estaba incapacitada para participar de las actividades del día.

A diferencia de Shinji, quien ni se había molestado en llevar el cambio de ropa deportiva, Rei se encontraba con el uniforme deportivo en regla; una playera deportiva blanca y unos muy cortos shorts azul marino.

"¿A qué clase de persona se le ocurrió que las chicas usaran shorts tan cortos?" Aunque Shinji pensara eso, la realidad era que veneraba al hombre; sin duda todo un visionario, y un pervertido a partes iguales.

Tiró repetidamente del cuello de su camisa para ventilarse un poco. Desvió la mirada de Rei y vio con nulo interés cómo sus compañeros trotaban en la pista de los cien metros planos.

"Debí traer mi SDAT o algún libro para leer, esto va para largo." Shinji pensó tras haber estado con la vista perdida por un par de minutos. De repente, escuchó unos pasos acercándose hacia él. Desde luego, se trataba de Rei.

"Ikari-kun, ¿podemos hablar un momento?" Preguntó Rei, su voz era tan suave y carente de emociones como la recordaba.

"S-Seguro." Shinji se sonrojó un poco al tener un buen primer plano de las torneadas piernas de Rei. Maldecía qué sus primitivos instintos reaccionaran ante alguien que tenía el mismo código genético que su madre, o por lo menos la mitad, lo que técnicamente la convertiría en su media hermana.

Rei asintió, no tomándole mayor importancia a su reacción salvo por algo de curiosidad de saber qué lo había desencadenado. Tomó asiento al lado de Shinji y dirigió su mirada hacia el frente. "Ayer por la tarde me dijiste algo..."

Shinji sintió que su corazón se detuvo. Qué fue lo que le había dicho ayer. En ese preciso momento no era capaz de pensar con claridad.

"... Algo que no pude comprender." Continuó Rei.

Forzando su mente al máximo, y motivándose al tomar esto como una prueba para no quedarse congelado cuando se dirigiera a Asuka, Shinji logró recordar qué le había dicho. "Te refieres a cuando te dije que había más razones para vivir, ¿cierto?"

Rei asintió en respuesta. "Tras reflexionarlo, no encuentro como es que se aplique a mí, puesto que, como dije antes, mi único propósito en la vida es ser un Piloto de Evangelion. Si no soy capaz de hacerlo, mi existencia es injustificada." El tono neutro de Rei contrastaba mucho con el mensaje desesperanzador que emitía; alguien quien no la conociera definitivamente estaría muy confundido.

"Claro que sí. Perseguir un fin útil no es necesariamente la razón por la que existimos."

"En mi caso, sí lo es." Susurró Rei de manera a penas perceptible. "Si ser útil para alguien no es el único motivo por el que deberíamos existir, ¿qué otros existen?"

Shinji se rascó la barbilla, pensativo. Aunque en realidad solo era una tapadera para encubrir lo nervioso que se encontraba. "Que complicado es esto. Una de las cosas que menos se me da es la filosofía. ¡Maldición! Tengo que darle una buena respuesta, esto podría marcar un punto de inflexión." Movió sus ojos de manera errática, tratando de localizar alguna fuente de inspiración. Vio a Touji y a Kensuke beber agua de un bebedero, y de ahí le llegó la inspiración. "Amigos." Pensó en voz alta mientras se le dibujaba una sonrisa en el rostro.

"¿Amigos?" Rei enarcó ligeramente una ceja.

"¿Eh...? S-Sí. Los amigos nos dan fuerza para seguir con nuestras vidas. Saber que hay alguien que estará para ti de manera incondicional es muy reconfortante." Shinji volvió a mirar en su dirección, solo para darse cuenta que ellos lo estaban mirando y susurrándose entre sí para luego levantar en alto los pulgares. "Y otras veces pueden ser todo un dolor en el trasero." A pesar de ese pensamiento, su sonrisa nunca abandonó su rostro.

"Tengo entendido que las relaciones humanas se basan en la mutua conveniencia. Si no tengo nada para ofrecer, ¿por qué alguien desearía ser mi amigo?"

"La amistad no se basa en interés por obtener algún beneficio, tal vez eso dé pie a que las personas se conozcan. Muchas veces solo buscamos a alguien que comparta algunos de nuestros gustos para hablar de dichos temas o participar en actividades conjuntas como el deporte. Con el paso del tiempo los que una vez llamaste tus amigos se convierten en parte de tu familia, una relación que trasciende el mutuo interés. En pocas palabras, siempre tendrás una razón para vivir mientras haya alguien que desee estar contigo."

Shinji sintió algo de calidez llenando su pecho mientras decía esas palabras, después de todo, el había aprendido eso solo tras haberlo perdido todo.

Rei guardó silencio mientras digería las palabras de Shinji. "Debo reflexionar acerca de esto. Gracias por responder a mi pregunta, Ikari-kun."

"No tienes que agradecerlo." Dijo Shinji, sonriendo levemente.

Rei no mostró expresión alguna. Se dio media vuelta y se fue hacia el otro lado de las gradas.

La clase de educación física terminó algunos minutos después, así que los alumnos regresaron a su aula. Shinji fue el primero en llegar ya que los demás tenían que ir a los vestidores a cambiarse de ropa. Cuando Kensuke y Touji llegaron, no entablaron conversación con Shinji, quien ya se imaginaba cuál era su motivo para no hacerlo.

Al finalizar las clases, tal y como lo esperaba, Touji y Kensuke lo hicieron dirigirse hacia la azotea para hablar a detalle de lo ocurrido.

"Tenía razón. Eres un maldito suertudo con las chicas." Comentó Touji con una mezcla de burla y envidia.

"N-No es lo que piensas." Repuso Shinji.

"Vamos, amigo, dinos cuál es tu secreto para atraer a las chicas." Terció Kensuke, libreta en mano, listo para tomar apuntes de todo lo que Shinji dijera.

"Q-Que no ocurrió lo que ustedes creen." Dijo Shinji, elevando el tono hasta casi gritar mientras su cara se teñía de rojo.

"¡Shhh!" Touji le cubrió la boca a Shinji. " No grites, o los profesores vendrán a ver qué pasa. Ya estamos metidos en suficientes líos."

Shinji se apartó de Touji y dijo: "¿Y ustedes podrían escucharme antes de sacar conjeturas?"

Touji y Kensuke intercambiaron miradas y, tras asentirse, dirigieron su vista de nuevo hacia Shinji.

"Rei se acercó a mí y me hizo una pregunta... extraña..."

"¿Qué tipo de pregunta? ¿A caso fue una pregunta indecorosa?" Preguntó Touji. Kensuke, por su lado, parecía estar a punto de atravesar con su lápiz el cuaderno donde iba a anotar toda la conversación.

"N-No fue nada de eso. Me preguntó qué motivos existían para vivir."

Ambos chicos parpadearon repetidamente, desconcertados por las palabras que escucharon, creyendo que escucharon mal.

"¿Por qué Ayanami te preguntaría eso?" Cuestionó Kensuke.

"Realmente no tengo idea." Shinji se encogió de hombros, esperando que la conversación terminara ahí.

"Bueno, Ayanami no es precisamente la persona más normal que existe. Tal vez las chicas extrañas se ven atraídas por ti." Comentó Touji con algo de diversión.

"Como no tienes una idea." Shinji pensó con ironía mientras algunos recuerdos lo invadían.

"¿Seguro de que no dijo nada más?" Preguntó Touji.

"No, nada más." Repuso Shinji.

Touji se encogió de hombros. "Bueno, vámonos de una vez. Tengo que llegar a tiempo a casa para que mis viejos no me castiguen hasta los 18."

"Sí, yo también." Terció Touji.

Los tres dejaron la escuela y comenzaron a caminar hacia sus hogares. Hablaban de temas irrelevantes hasta que cada quien tuvo que tomar un camino diferente.

Tras que la escuela terminara, Rei se dirigió a la biblioteca escolar. Dicho lugar no era precisamente pequeño, había por lo menos dos docenas de pasillos repletos de libreros rebosantes de libros sobre una gran variedad de temas, de todos los tamaños y colores.

La chica de pelo azul fue con la bibliotecaria para preguntarle por la ubicación del libro que deseaba consultar. La bibliotecaria, una mujer de más de 60 años que vestía un kimono color marrón, operó lentamente su terminal; las teclas del teclado crujían tanto como sus artríticas coyunturas. Tras algunos segundos, le dijo a Rei el número del pasillo, el número del librero y la fila en la que se encontraba el libro que había venido a buscar. Rei le agradeció antes de ir a buscarlo.

La fila donde se encontraba el libro era una de las más altas, por lo que Rei tuvo que ir por una escalera. Tras subir algunos peldaños, finalmente estuvo cara a cara con el libro que deseaba consultar, la más nueva edición del diccionario más reconocido.

Bajó de la escalera y se dirigió a una de las mesas. Abrió aquel grueso libro y comenzó a hojearlo hasta dar con lo que buscaba.

"Amistad: la amistad es una relación afectiva que se puede establecer entre dos o más individuos, a la cual están asociados valores fundamentales como el amor, la lealtad, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso, y que se cultiva con el trato asiduo y el interés recíproco a lo largo del tiempo." Rei recitó en voz baja.

"Esta definición no se parece a la que Ikari-kun me proporcionó... A ver la palabra amigo." Rei Deslizó su dedo hacia arriba para dar con la palabra que buscaba.

"Amigo: un amigo es una persona con quien se mantiene una amistad. Una amistad es una relación afectiva entre dos personas, construida sobre la base de la reciprocidad y el trato asiduo. Valores fundamentales en una amistad son la lealtad, el amor, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad y el compromiso." Recitó nuevamente en voz baja.

"No, no se ajusta. Tal vez pueda comprenderlo si leo el significado de las palabras que describen a la amistad... sin embargo." Rei volteó hacia el reloj montado en la pared frente a ella. "Debo irme ahora. El Comandante Ikari requiere de mi presencia para algunas pruebas." Un muy ligero tono rosado adornó sus siempre pálidas mejillas. "Continuaré mi búsqueda cuando tenga tiempo libre. Esto me resulta interesante."

Rei llevó de regreso el libro a su lugar y salió de la biblioteca sin ser notada por la bibliotecaria; así era su personalidad, tan falta de luz que se confundía con el fondo, invisible como un fantasma.

Shinji hacia un rato que se hallaba solo. Caminaba por las nada concurridas calles de los suburbios de Tokyo-3 cuando una camioneta de la Sección Dos se acercó desde detrás suyo y se puso a su lado.

"Piloto Ikari, necesitamos que venga con nosotros." Dijo el hombre que conducía la camioneta. Era un hombre blanco de cabello corto de color negro; usaba gafas de sol y un traje negro. En el asiento del acompañante había otro agente, este era completamente calvo y tenía una barba de perilla; usaba la misma indumentaria que su compañero.

Shinji tragó saliva con dificultad. "¿Qué sucede? ¿Otro ataque de Ángel?" Aunque era cierto que temía esa posibilidad, la realidad era que estaba preocupado de que su padre hubiera descubierto algo; puesto que antes la Sección Dos jamás fue a buscarlo.

"No, no es eso. El Comandante Ikari quiere que rinda un informe ante él sobre la última batalla."

"Ya veo. Supongo que no se puede evitar, así que vamos." Repuso Shinji, tratando de mantener la compostura lo mejor que podía.

El hombre asintió. Presionó un botón en el tablero y la puerta trasera anexa a Shinji se abrió automáticamente. Tras que el castaño se asegurara adecuadamente el cinturón, el conductor arrancó el auto y se dirigió al GeoFront. Aunque se hallaba muy nervioso, fue agradable recorrer la ciudad a velocidad normal para variar.

Los agentes escoltaron a Shinji hasta las puertas de la oficina de Gendo, luego se retiraron.

Shinji entró a la habitación, encontrándose con su padre sentado en su escritorio, en su típica pose. A su lado derecho se encontraba de pie su fiel subalterno, Kozo Fuyutsuki. Shinji no supo el por qué, pero la presencia de Fuyutsuki hacía un tanto más ligero el ambiente.

"¿Solicitó mi presencia, Comandante?" Shinji preguntó en el tono más formal que pudo.

"Así es. Necesito que rinda su informe sobre la batalla contra el Cuarto Ángel."

"No hay mucho que contar, Señor, después de todo, supongo que ya ha visto el resultado a través de la red de cámaras de la ciudad."

"En efecto. He visto la pelea y conozco los daños que el EVA y usted sufrieron, sin embargo, quiero escucharlo de su boca."

Shinji procedió a relatar lo ocurrido de la forma más marcial que pudo. Gendo no hizo una sola interrupción hasta que llegó a la parte en la que se vieron involucrados Touji y Kensuke.

"¿Por qué estuvo de acuerdo en dejar que esos dos civiles entraran al Entry Plug?"

"Fue una orden directa de la Capitana Katsuragi, Comandante."

"Sin embargo, una orden que viole el protocolo establecido puede ser rescindida por cualquier subordinado sin importar cuál sea su rango. ¿Ha leído usted el manual de operaciones?"

"Sí, Señor. Pero, con el debido respeto, tenía que salvarlos. ¿A caso no se supone que NERV fue creada para proteger a la humanidad de los Ángeles?" Shinji casi escupe la palabra respeto; no sentía que fuera digno de la más mínima clase de respeto, tan siquiera hablarle de usted lo enfermaba, no se hable de cómo lo hacía sentir que prácticamente le estuviera diciendo que permitiera que sus amigos murieran.

"Lo es, Piloto Ikari. No obstante, hay normas que deben ser respetadas al pie de la letra."

Tras decir esas palabras, hubo un incómodo silencio que duró cinco minutos completos hasta que Gendo retomó la palabra.

"La Sección Dos me ha informado que usted ha entablado amistad con los dos chicos de los que hablamos. Pero no ha sido luego del incidente; me informan que entablaron conversación con ellos un día antes. Dígame, ¿reveló información comprometedora durante ese tiempo?"

"No, Señor." Replicó Shinji.

"¿Se puede saber por qué ha mantenido contacto con ellos?"

"Pues..." Shinji se congeló por un instante. Durante ese pequeño momento de vacilación, pudo sentir como la mirada de su padre se estrechaba sobre él. No debía cederle un solo milímetro, o tomaría todo un kilómetro.

"No soy del tipo que estudia todo el tiempo. Me vendría bien tener algunos amigos..."

"¿Por qué ellos en particular?"

"Porque ellos ya saben que soy un Piloto de Evangelion..."

"¿Esa es su razón?" Gendo arqueó una ceja.

Shinji apretó ligeramente los puños. "¿Señor, podría permitirme continuar?" Replicó con un toque de firmeza.

Fuyutsuki miró sorprendido a Shinji por un instante antes de regresar a su semblante serio. Gendo hizo una pequeña pausa antes de asentir.

"Ellos no son particularmente populares, incluso se podría decir que son rechazados. Si me relaciono con ellos, es posible que mi presencia pase desapercibida por los de más alumnos, ya que es probable que si me relaciono con alguien más pueda notar mi ausencia en los refugios durante los ataques de los Ángeles, así como notar las heridas que sufrí luego de los mismos, y de ese modo pueda llegar a la conjetura de que soy un Piloto de Evangelion; lo que haría que el secreto se expanda todavía más."

Shinji no sabía de dónde había venido ese momento de astucia. Tal vez tenía más de su padre de lo que pensaba; solo esperaba que fuera menos de lo deseado.

"Oh, que astuto." Comentó Fuyutsuki en a penas un susurro.

Gendo se ajustó las gafas y lo consideró por un momento.

"Daré el visto bueno a esa acción por el momento."

Shinji tuvo que contener un suspiro de alivio. "¿Hay algo más que deba decirme, Señor?"

"Lo hay. Su eficiencia de combate decayó con respecto a su batalla anterior. ¿Puede dar alguna luz sobre el asunto?"

"Sí, Señor. Creí que todos los Ángeles tendrían formas humanoides. Nunca me esperé que alguno tuviera vagamente la forma de un insecto. Tampoco estaba preparado para su forma de combate tan extraña."

"¿Algo más que agregar?"

"No, Señor."

"Muy bien. En cuanto sus heridas sanen por completo, deberá presentarse a las instalaciones de NERV para que sea entrenado en combate cuerpo a cuerpo, así como tener prácticas de combate en un simulador virtual preparado para las Unidades Evangelion. Lo hará durante todos los días luego de que salga de la escuela. Eso es todo. Retírese."

Shinji asintió para después salir de la oficina de Gendo.

"¿Qué opinas de esto, Fuyutsuki?" Cuestionó Gendo a su mano derecha.

"No lo sé. Parece que es más parecido a ti de lo que creíamos en un principio." Repuso Fuyutsuki. "Aunque espero que no siga tus malos pasos. Ruego para que no lo haga."

Gendo solo asintió en respuesta.

"Esto lo confirma. El Shinji que yo conozco no se atrevería a alzarme la voz solo por interrumpirlo. Tengo que descubrir qué hay detrás de su cambio, sin embargo, por el momento lo dejaré ser. Aunque odio admitirlo, en este momento es una pieza fundamental de mi plan. Con los Ángeles apareciendo a tal velocidad no puedo darme el lujo de sacrificar a Rei de forma constante. El proceso para recuperar el alma de Lilith y ponerla en el cuerpo de uno de los clones de Rei ha probado tener impactos notorios en su estabilidad mental. Varios cambios separados por pocos meses o incluso semanas podrían poner en peligro todo mi escenario. Además, la lealtad de esta Rei hacia mí ha sido cultivada por años, perderla no es una opción, al menos por el momento. De resultar así, puede que la ira de la progenitora de la humanidad se vuelque contra mí. Sin embargo, no tengo miedo a la ira de los dioses, mucho menos a la de unos decrépitos ancianos; no hay nada que vaya a detenerme para traerte de regreso, mi amada Yui."


Nota del autor: Otro capítulo de 10,000 palabras. Parece que la racha se mantiene.

Creo que mantendré este ritmo de publicación de un capítulo cada dos semanas, ya que de esa forma puedo darle el tiempo que necesito para quedar conforme con el escrito, y así también podré estar al corriente con mis deberes universitarios.

Espero que hasta ahora les esté gustando cómo se están desarrollando los personajes, ya que este capítulo se basó enteramente en ello, aunque hubo una conversación que marcó un punto de inflección importante para la trama. Si alguno deja una review señalando de qué momento se trata, mencionaré su nombre de usuario al principio de cada capítulo.

Lo que se verá en el próximo capítulo será la pelea contra Ramiel, y el siguiente a ese sera aquel donde el Yet-Alone se sale de control. Supongo que les agradará saber que habrá dos capítulos sin «relleno» de por medio.

Eso es todo de mi parte. Nos leeremos pronto :)