Hans se sentía como la peor escoria del mundo, le rompió el corazón a la chica que amaba. Por Merlín que no supo de donde sacó el valor para decirle todas esas cosas tan hirientes,quiso ir tras ella para abrazarla, besarla y decirle que todo fue mentira, pero no pudo. Lo hizo por su bien, para mantenerla a salvo de los Mortifagos.

Caminó sin rumbo hasta que llegó a los baños del segundo piso justo donde el Fantasma de Myrtle la llorona se encontraba. Hans mantuvo su rostro escondido detrás de sus piernas por mucho tiempo.

— Hansy, precioso que bueno que vienes a visitarme — Myrtle le dijo emocionada, acercándose pero se detuvo al escuchar los sollozos — ¿Hansy que tienes?, puedes contarme que te pasa —el fantasma estaba genuinamente preocupada por el.

El pelirrojo levantó su mirada, sus ojos estaban rojos y tenia algunas ojeras.Myrtle se dio cuenta que no habia dormido bien los últimos días.

Hans en un principio dudó en desahogarse con ella pero necesitaba hablar con alguien y ninguno de sus amigos eran una buena opción.

—Termine con Elsa —dijo pausando para continuar —Era lo mejor para ella, debia protegerla, Voldemort no dudara en matar a quien este cerca de nosotros… ¡pero duele! tuve que recurrir a toda mi fuerza de voluntad para no mandar al diablo mi conciencia e ir tras de ella.

Myrtle lo escuchaba atenta, sentandose en uno de los lavabos, sentía pena por el chico. Hans era uno de los pocos que jamás la habia insultado o burlado, sintió lastima por lo que el chico estaba pasando.

—Hansy querido, no llores. Deberías buscar a tu chica y explicarle que todo lo hiciste por su bien y que estas enamorado de ella… que actuaste por miedo a que salga lastimada. Sí la amas y ella te ama, te perdonará.

Hans se levantó la manga de su camisa y lemostró la marca tenebrosa. Myrtle tuvo que ahogar un grito por la impresión.

— Entiendes¿porque alejé a Elsa de mi? Ella merece alguien mejor, a un verdadero príncipe, esa asquerosa marca siempre me recordara quien soy y cual es mi pasado. Voldemort lo hizo para humillarme.

Myrtle se acercó al pelirrojo llevando su mano a su cabello, acariciándole, queria consolarlo, ella mejor que nadie entendía lo que era la soledad.

— Hansy, tanto Harry como tu son nuestra esperanza, he visto el como el rostro de los profesores se ilumina de esperanza cuando hablan de ustedes.

Los sollozos de Hans se detuvieron, levantando la mirada para fijarla en el fantasma, quien le sonreía.

—Ustedes no lo entienden. Nunca quisimos ser los elegidos, lo unico que queríamos es ser normales pero todo esto es una ¡mierda! Tienen sus expectativas muy altas sobre nosotros.

—¿Sabes que les falta a ustedes dos?—le cuestionó —Confianza ... crean en ustedes mismos como Dumbledore cree en ustedes.

Hans se quedó en el baño con Myrtle, quizá no lo reconocería pero disfrutaba de la compañía del fantasma, era reconfortante hablar con alguien mas y contarle sus miedos.

—¿Sabes, Hansy?... Cuando estaba viva nunca pude tener amigos, todos se burlaban de mi por ser fea y nacida de Muggles. Creo que después de todo si era fea —su voz era melancólica.

El pelirrojo intentó tomar su mano —No creo que seas fea, creo que eres una chica bonita y sobre tu sangre eso no tiene importancia, todos somos iguales. Elsa y Hermione son nacidas de Muggles y sonlas brujas mas brillantes de nuestra generación.

Myrtle rio, se sentía feliz ningún chico la había tratado como Hans, todos evitaban acercarse a ella. Ambos se quedaron en el baño hablando por largo rato y aunque por muy extraño que parezca el chico se senria reconfortado.

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La orden del fénix de encontraba reunida en Grimmauld Place. Sirius caminaba de un lado a otro preocupado, habia escuchado por algunos magos que los Mortifagos estaban masacrando pueblos Muggles por órdenes de Voldemort.

— Debemos encontrar un lugar seguro para las reuniones de la orden, estamos levantando sospechas si nos seguimos reuniendo en la Madriguera — les comentó preocupado Lupin caminando de un lado a otro.

Sirius quien se mantenía en silencio con la mirada perdida le respondió, para luego sentarse—. Creo que el mejor lugar para las reuniones de la Orden es aquí, Grimmauld Place. Es ideal para el Cuartel General, por supuesto. Mi padre puso todas las medidas de seguridad conocidas por los magos cuando vivía aquí. Es imposible de trazar, por lo que los Mortifagos nunca podrían venir , y ahoraDumbledore. Si agregó su protección, sería difícil encontrar una casa más segura en cualquier lugar.

— No es mala idea —ojo loco lo pensó unos segundos — Este lugar es mas seguro que la madriguera pero no será el lugar donde esconderemos a Potter y a Westergaard cuando el momento llegue, debemos encontrar un lugar mas seguro.

— Espera Moody —Sirius se puso de pie caminando a donde el ex auror se encontraba — Mi sobrino y ahijado se quedaran aquí conmigo ¿Que lugar pueden ser mas seguro que este ?

Severus quien se habia mantenido en silencio soltó una risa irónica — No me hagas reír, Black ¿Que protección podrías traerles a esos chicos? si eres un prófugo, buscado por los aurores, solo serias una carga para ellos.

Sirius se mordió la lengua, estaba tentado en lanzarle una imperdonable pero sabia que en su estado no podría. Snape siempre fue mejor en duelos que el pero no se dejaría humillar.

—Cállate Quejicus, el que no tiene nada que hacer aquí eres tu, quizá lograste engañar a Dumbledore con una falsa lealtad pero se que eres un asqueroso mortifago.

Snape le apuntó con su varita en su cuello —Dame un maldito motivo para no lanzarte una imperdonable —lo amenazó enterrando su varita un poco más—No eres mas que un repugnante prófugo, quien no debería estar aquí eres tu, solo nos estorbas así que no me provoques si no quieres que terminamos lo que comenzamos en la casa de los gritos.

Black no pensaba dejarse humillar por Snape y tanto Remus como Moody evitaron que comenzaran un duelo en medio de la sala, habia cosas mas importantes que tratar.

—Ambos cállense o terminarán de cabeza —amenazo Ojo loco sujetando a Snape —Tenemos cosas mas importantes que ¡estúpidas rivalidades de adolecentes!

—Ojo loco tiene razón —razonó Lupin, sujetando a Sirius — Nuestra principal misión es contener a los mortifagos hasta que Hans y Harry puedan enfrentar al señor tenebroso.

—Si me permiten darles mi opinión — Narcissa bebía un poco de té — Molly, querida, este té es delicioso, la aludida sonrió complacida—la rubia platinada dejó su taza en la mesita — deberían mandar algún Auror que cuide de los muchachos enHogwarts. Me enteré por Draco que Fudge coloco a Umbridge como profesora de defensa contra las artes oscuras

—Dolores Cara de Sapo Umbridge — Sirius resopló, acomodándose la camisa, yéndose a sentar de nuevo — esa mujer es una idiota ¿En que pensaba Fudge al enviarla a Hogwarts? ¿Que puede enseñarle a los chicos?

—Ginny me escribió hace unos días y nos contó que Harry y Hans tomaron la decisión de enseñarles Hechizos de defensa y ataque, incluso reclutaron chicos de diferentes casas para crear el Ejercito de Dumbledore — les contó Arthur tomando asiento a un lado de Sirius.

Black infló el pecho, orgulloso. No esperaba menos de sus chicos, Harry era muy parecido a su mejor amigo James y estaba seguro que si el estuviera aún con vida hubiera hecho lo mismo. Hans era un digno Black. Físicamente era parecido a Regulus, a diferencia que su hermano no tenia el cabello pelirrojo pero su personalidad era como la suya, no le tenia miedo a nada. Era un digno Heredero, el Último Black, quien seguiría con su apellido.

—No esperaba menos de esos muchachos —Sonrío con orgullo, Black — sobre lo otro, estoy de acuerdo con Cissy lo mejor es que un auror capacitado este en Hogwarts.

—Creo tener a la persona correcta para cuidar de los elegidos — Kingsley Shacklebolt quien hasta el momento se mantenía al margen y solo escuchaba se atrevió a sugerir — Nymphadora tonks fue entrenada por ti mismo Moody, se que puede hacer un buen trabajo.

La chica quien estaba jugando con su cabello cambiando de color, al escuchar su nombre miró de mala manera a Shacklebolt .

—Les hes dicho que solo me llamen Tonks, odio el "Nymphadora" no sé en que pensaban mis padres cuando me pusieron ese nombre tan extraño .—se quejó la chica y su cabello cambio a un rojo fuego.

Intentaron contener la risa, era bien sabido por todos que la chica odiaba su nombre, siempre prefirió que la llamaran por su apellido .

— Como sea Nymphadora, concéntrate, tienes que ir a Hogwarts y mantener vigilados a ese par, conociéndolos son capaces de ir a buscar a Voldemort, debes mantenernos al tanto sobre todo ¿te queda claro? —Ojo loco le ordenó mirando directamente a los ojos.

La Metamorfomaga asintió, cambiando el color de su cabello a un rosado pastel, la chica quedó de lado derecho de Sirius, acomodando su cabello de lado.

—Entonces si eso es todo debo regresar a la mansión, intentaré mantenerlos informados de todo lo que el señor tenebroso haga — Narcisa se puso de pie dejando la taza sobre la mesa —Cuídate mucho Dora, querida, y salúdame a Andrómeda.

Narcissa caminó al traslador, a pesar de vestir de manera casual para no levantar sospecha su andar era elegante y sofisticado no se esperaba menos de una Black. Cuando estuvo a punto de tomar el Traslador escuchó la voz de Sirius que la llamaba se giró y se sorprendió al sentir los brazos de Black rodeando su cuerpo.

—Cissy, gracias por todo lo que estas haciendo por nosotros —le susurró Black al oído — Sé que no es fácil dejar a un lado la ideología de Sangre que nuestra familia no metió en la cabeza, pero me hace feliz que lo estés intentando, solo te pido que no te expongas y si te sientes en peligro, no dudes en venir, te protegeremos.

Narcissa derramó algunas lágrimas, estaba feliz, no solo recuperó a su sobrina, tal vez también a su hermanay a Sirius, su primo favorito del cual se habia distanciado cuándo el fue seleccionado a Gryffindory ella a Slytherin pero lo que terminó de cortar los lazos que los unían fue cuando se comprometió con Lucius ya que su marido lo consideraba un traidor a la sangre y Sirius lo veía como un jodido clasista.

—Estaré bien, no te preocupes, sólo te pido que si algo llega a pasar cuida de Draco, por favor —le pidió en voz baja — Tengo que irme, no quiero levantar sospechas, nos veremos pronto.

Ambos primos se separaron y la reunión de la Orden se dio por terminaba.Severus regresó a Hogwarts,no queria que Umbridge sospechara de las reuniones que se llevaban a cabo.

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La semanas pasaban en Hogwarts y el semblante de Elsa cambió, regresó a ser la misma chica fría y distante con todos, apenas hablaba con Malfoy quien no entendía el cambio repentino de su mejor amiga.

Cierto día, la futura reina caminaba por los pasillos que conectaban a la biblioteca, queria estar sola, que nadie la molestara, llevaba en sus brazos unos libros, cuando escuchó la voz de su mejor amigo que la llamaba:

—Elsa, espera — el rubio venia corriendo detrás de ella — ¡Elsa, por Merlín! ¡te estoy hablando espera!

La princesa se detuvo frunciendo el ceño.

¿Porque no entendían que queria estar sola, que no deseaba hablar con nadie?

Suspiró y con desgano se volteó, encarando a Draco, quien jadeaba con sus manos en sus rodillas.

—¿Qué demonios quieres, Draco ? —le dijo con impaciencia, su mirada era fría —Tengo prisa, dime lo que tengas que decir y déjame tranquila para seguir estudiando.

El rubio abrió los ojos sorprendido, era la primera vez que Elsa le hablaba de esa manera tan fría y cortante y no entendía que habia pasado con ella para que cambiara de esa manera.

—Elsa, ¿que pasó contigo? últimamente estas irreconocible, ya no se quien eres, te comportas de manera fría con todos. Elsa, que fue lo que pasó para que cambiaras de esa manera — Draco le exigió colocando sus manos en sus hombros.

La chica evitó su mirada, tenia miedo de que Malfoy se diera cuenta que estaba intentando contener sus lágrimas.No queria llorar, se habia prometido no volver hacerlo y menos por un bastardo como Hans Westergaard,ese idiota no merecía nada de su parte, ni siquiera un jodido pensamiento.

—No pasa nada, Malfoy. Solo estoyestresada, no he podido terminar el proyecto de pociones —la chica intentó sonreír pero fue mas una mueca, se comenzaba a poner nerviosa —¿Me buscabas para algo?

Draco no estaba muy convencido por las palabras de Elsa, sus ojos estaba rojos como si hubiera estado llorando y su semblante habia cambiado, tenia algunas ojeras y la notaba mas delgaday ahora que lo pensaba rara vez Elsa iba al comedor, se la pasaba en su habitación o en la biblioteca.

— El viernes nos reuniremos en la Sala de menesteres comenzaremos las clases de defensa contra las Artes oscuras, Hermione mepidió que te entregara esto —El chico sacó una moneda de su túnica — esta moneda nos mantendrá comunicados. Nos veremos a las cuatro de la tarde, debes tener cuidado de no ser vista.

Elsa sentía que sus piernas le temblaban, no estaba lista para ver a Hans, estaba segura que no podría contenerse y terminaría congelándolo.

Tomó la moneda y la guardó entre sus cosas, intentaría ignorar a ese estúpido,no merecía ni siquiera una mirada de su parte.

—Gracias Malfoy, estaré allí a la hora acordada. Sí me disculpas debo ir a la biblioteca, nos veremos mas tarde.

Draco la abrazó, acariciando su cabello como solía hacerlo siempre que estaba triste y Elsa sintió que no podría contener más sus lágrimas, correspondió su abrazo, escondiendo su cabeza en su pecho dejando que las lagrimas salieran, habia extrañado los abrazos reconfortantes de Draco.

—Elsa, ¿que fue lo que pasó? me parte el alma verte llorar de esta manera, eres mi mejor amiga—le abrazó con fuerza transmitiendo todo su apoyo—me mata verte así, por favor, Elsa… dime ¿qué te tiene de esta manera?— el rubio la mantenía abrazada y con cada sollozo el se desesperaba por saber la razón.

—Hans terminó conmigo… Draco, nunca estuvo enamorado de mi, todo fue una estupida venganza quiso desquitarse de todo lo que le hice, sólo jugó conmigo… me siento como una idiota, le entregué mi corazón a un estúpido que no lo merecía y ¿sabes que es lo peor? —le preguntó, sollozando —que no puedo olvidarlo ¡me odio por amarlo!

Draco sentía la ira recorrer su cuerpo, se alejó de Elsa, apretando sus puños.

Mataría a Hans Westergaard

—¡Voy a matar a ese maldito bastardo, te juro que lo mataré! —el chico salió corriendo dejando a Elsa en medio del pasillo.

—¡Draco! Espera —Elsa lo llamó corriendo detrás de el.

Malfoy corría por el pasillo que conectaba a las Canchas de Quidditch, la adrenalina recorría su cuerpo y tomó su varita. Ron se encontraba junto a Pansy, sentados, hablando y riendo, la chica le hacia algunos cariñitos, no obstante, cuando vieron a Malfoy como alma que lleva el diablo detuvieron su labor.

—¿Ustedes saben donde esta esta Westergaard? —Malfoy estaba fuera de si mismo apretaba su varita

— Estaba con Hermionecerca de la fuente ¿que pasó,Draco?—preguntó Parkinson al ver el estado de su amigo—Me estas asustando.

—Pasa... ¡que voy a matar a ese bastardo! —escupió con rabia dejando a ambos chicos confundidos.

Ron y Pansy se miraron a las caras, sorprendidos. No entendían que ocurría. Y menos entendieron cuando Elsa llegó corriendo con pánico en el rostro.

—¿Donde esta, Draco?—les preguntó Elsa jadeando — ¿lo vieron?

Cuando Elsa les contó lo que estaba pasando, no dudaron en seguirla. Estaban preocupados, Draco estaba furioso y temían que cometiera alguna locura y ambos terminaran mal.

Hans se hallaba con la cabeza recostada sobre el hombro de su amiga, con los ojos cerrados. Las últimas semanas fueron un infierno para no ir tras de Elsa y pedirle que regresara a su lado, lo único que loconsolaba era saber que hizo lo correcto y la mantendría a salvo de los mortifagos.

Hermioneacariciabacon delicadeza el cabello de del joven — Hans, deberías buscar a Elsa y decirle que todo fue una mentira, que lo hiciste para protegerla.

El chico negó con la cabeza —No, es lo mejor para Elsa, Hermione —le respondió con voz entrecortada — prefiero verla con alguien más a verla muerta, si Voldemort sabe que estamos juntos mandará a susasquerosos Mortifagos para matarla, la van a torturar… me niego a que Elsa pase por eso, prefiero sacrificar mi amor por ella.

Hermione no sabia que decirle se sentía terriblemente abatida al ver a su mejor amigo tan devastado y sin poder evitarlo rodeó su brazo sobre su hombro intentando reconfortarlo, ambos estaban tan sumidos en sus pensamientos que no vieron a Draco llegar.

—¡EXPULSO! — Malfoy le apuntó con su varita a Hans, atacándolo — Maldito infeliz, levántate ¡eres un desgraciado, Hans Westergaard! ¡un maldito infeliz que juega con las mujeres pero vas a pagar el daño que le causaste a Elsa!

Hans había salido volando golpeándose contra lasparedes del castillo, todo fue muy rápido, sintió su cuerpo adolorido y prontoabrió los ojos con dificultad. Frente a el estaba Draco, quien le apuntaba con su varita, su rostro estaba rojo por la rabia, el pelirrojo intentó levantarse pero de nuevo Malfoy le apuntó con su varita.

—¡Dame una razon para no maldecirte, jodido bastardo!

Hermione se puso en medio de ambos chicos intentando calmar a su novio, la castaña se acercó a Draco intentando que bajara su varita.

—Draco, por favor, espera —la castaña lo tomó del brazo para intentar que bajara su varita pero el rubio se soltó de ella.

—No te metas, Granger —le respondió con voz fría — Vamos, Westergaard, defiéndete maldito cobarde —le escupió — No necesito mi varita para darte tu merecido, maldito bastardo.

Draco tiró al piso su varita empujando a un lado a Hermione, quien estaba sorprendida. Draco nunca la habia tratado de esa manera, su novio estaba fuera de si, en ese momento lo desconocía, volteó a ver a Hans, preocupada y lo vio levantarse con dificultad.

—¿Eso quieres, Malfoy? ¿Que nos rompamos la cara? Pues, bien — el pelirrojo se le fue encima, dándole un puñetazo en el rostro —No tienes idea de lo que realmente pasó.

Draco se levantó llevando su pulgar a sus labios y al ver la sangre se le fue encima al pelirrojo, quien cayó al piso. Ambos chicos se golpeaban en el piso y Hermione llevó la mano a su boca, asustada. Nunca los habia visto comportarse de esa manera tan salvaje, como si quisieran causarse el mayor daño posible. De un momento a otro, Draco quedó sobre Hans, golpeando su rostro con el puño.

—Te advertí que sí lastimabas a Elsa me las pagarías,¿cómo pudiste enamorarla por una estúpida venganza? ¡no eres mas que un cobarde! — le gritaba el rubio golpeando su rostro — pagarás cada una de las lágrimas que Elsa derramó por ti.

Hans abrió los ojos de golpe, su rostro estaba lleno de sangre. Dracole habia roto la ceja y Hans consiguióquitárselode encima para golpearlo, le dio un puñetazo en la nariz haciendo que sangrara.

—No tienes idea de nada, Malfoy ¿crees que es fácil ?—le decía golpeándolo — A diferencia de todos ustedes, nosotros tenemos a un loco psicópata detrás de nuestras cabezas que no dudara en matar a quien este cerca de nosotros. Amo tanto a Elsa, que prefiero verla con alguien mas que verla muerta.

—No me vengas con estupideces, Westergaard —lo empujó para que cayera el piso, tomándolo de la camisa — ¿Sabes lo que Elsa ha llorado por ti ?

Hermione solo miraba y escuchaba lo que ambos se decían, no sabia que hacer para separarlos y a lo lejos vio a Elsa junto a Ron y Pansy.

Cuando llegaron, Ronald intentó separarlos pero fue inútil, seguían golpeándose.

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En otro lado del castillo, Harry y Astoria caminaban tomados de la mano, la chica miraba de reojo a su novio, quien le sonreía mientras acomodaba sus lentes, la chica lo abrazó, robándole un suave beso de sus labios.

—Estoy tan feliz de tenerte a mi lado —le dijo el pelinegro rodeando su cintura con sus manos acercándola a su cuerpo, le encantaba sentir su calor — Tory, estoy muy enamorado de ti que quiero compartir contigo el resto de mi vida.

Astoria sentía mariposas revolotear en su estomago.

¿Acaso Harry le estaba pidiendo matrimonio? Eranjóvenes aún y ella siempre habia querido ser Medimaga pero cambio de opinión cuando su madre le dijo que su lugar era quedarse en casa y cuidar de los hijos, ella no queria esa vida, queria mas, algo más.

Vio como Harry se ponía de rodillas sacando una cajita de terciopelo.

—James ¿esto es?— lo cuestionó llevando sus manos a la boca, sorprendida —No sé que decir… James, somos jóvenes… aún no creo estar lista para el matrimonio.

El chico de cabello negro río, negando con su cabeza, levantándose — Tory, arruinas un buen momento romántico —le dijo burlándose de ella — No estoy pidiendo matrimonio, somos muy jóvenes para casarnos, primero debemos derrotar a Voldemort pero eso no impide que te entregue un anillo de promesa —Potter sacó el anillo de su cajita tomando la mano de la chica para dejar un pequeño beso sobre esta — quiero hacerte la promesa que algún día te entregaré un verdadero anillo de compromiso… te protegeré y cuidare… viviré para amarte y cuidarte .

La Slytherin estaba emocionada, derramó algunas lágrimasde felicidad, tal vez no era una propuesta de matrimonio pero tenia el mismo significado — James, me has tomado por sorpresa... Prometo que a partir de ahora no estarás nunca mas solo, que amaré eternamente cada momento juntos y cuando el día llegue, estaré muy feliz de casarme conmigo.

Potter se puso de pie, colocando el anillo en su dedo. El chico besó su mano, sonriendo. Se sentía feliz, algún día Astoria seria su esposa y juntos formarían una familia.

— Intentaré hacerte feliz todos los días de mi vida, cuidare de ti, porque eres mi tesoro más preciado. Nunca supe lo que era ser feliz hasta que te conocí. Tory, gracias por darle sentido a mi vida.

La Slytherin conmovida por sus palabras, rodeó el cuello de su novio con sus manos, y lo acercó a ella, besándole dulcemente. Ambos sonreían entre besos, perdidos en su burbuja de emociones hasta que escucharon a dos chicos de Slytherin murmurar:

—Hay que darnos prisa o nos perderemos lo mejor de la pelea, te apuesto cien galeones a que gana Malfoy —decía uno de ellos riendo.

—Espero Malfoy le de su merecido al estúpido de Westergaard.

Harry se separó de Astoria, sorprendido por lo que esos chicos estaban murmurando y cuando pasaron junto a ellos Astoria los detuvo.

—Ustedes dos ¿Qué fue lo dijeron?—les cuestionó con tono de voz serio, la chica sabia tratar asus compañeros de casa —Vamos, repitan lo que estaban diciendo.

Los chicos se voltearon a ver, tragando saliva, se pusieron nerviosos, puesto que Astoria Greengrass era una de las chicas más populares de su casa y ninguno queria problemas con ella.

—Les pregunté que fue lo que dijeron —la chica cruzó los brazos, comenzando a perder la paciencia —¡Vamos, hablen!

—En los patios traseros Draco Malfoy yHans Westergaard se estan peleando —le respondió uno de ellos, tartamudeando mientras jugaba con sus manos.

Ambos chicos se miraron alarmados. Harry se fue a toda prisa y Greengrass los fulminó con la mirada.

—Lárguense a su dormitorio ahora mismo —los amenazó para salir corriendo detrás de Harry.

….

Cuando Harry llegó vio como Theodore y Ron intentaban sujetar a ambos chicos, los cuales se miraban con ganas de querer matarse. Hans tenia una cortadura en la ceja y labio, Draco tenia la nariz rota pero ambos querían golpearse de nuevo.

—¡Suéltame Nott! este desgraciado merece que le rompa la cara —Malfoy intentaba soltarse —¡Eres un maldito cobarde, Westergaard, me da lo mismo si eres el elegido o no te mataré, imbécil!

— Draco, para de una buena vez —le pidió Hermione comenzando a enojarse —te comportas como un imbécil, primero escucha lo que Hans tiene que decir, Elsa ya no es una niña, deja de comportarte como un idiota.

Draco la asesinó con la mirada, se sentía herido por sus palabras. Su Hermione prefería ponerse de lado de el imbécil pelirrojo en vez de apoyarlo a el que era su novio.

—¡Cállate, Granger. Sí no tienes nada inteligente que decir calla tu estúpida boca y deja defender a ese jodido bastardo!

Hermione sintió como sus ojos se humedecían y una fuerte punzada en su pecho le dolía, le dolía como Malfoy le habia hablado.

Hans al escucharlo se soltó de Ron y se le fue de nuevo encima a los golpes, tirándolo al piso. Estaba furioso, Hermione no merecía que la trataran de esa manera tan cruel.

—¡Escúchame bien, jodido bastardo! A mi puedes decirme lo que quieras pero jamás le hables de esa manera a Hermione —el chico le dio un puñetazo en la cara sujetando su túnica — lo que pasó con Elsa es asunto nuestro. No te metas ¿Entiendes?

Elsa sintió la rabia recorrer su cuerpo. Estaba celosa de la manera en que Hans defendió a Granger, que lo empujó con una ráfaga de hielo, alejándolo de Draco.

— Debí suponerlo, Westergaard. Esa amistad cercana con Granger no es mas que un patético intento tuyo por ocultar tus verdaderos sentimiento. Estas enamorado de ella ¿no es verdad? Solo me usaste pasa olvidarla —la platinada se acercó dándole una bofetada —Eres un maldito cerdo ¡Te odio! ¡Maldita la hora en que me enamoré de ti!

Todos abrieron de golpe los ojos al escuchar los reclamos de la platinada y todos voltearon a ver a Hermione, su rostro era un verdadero poema.

—¿Es cierto eso, Granger? —gritó Malfoy celoso, levantándose — ¡Maldita sea Granger, cómo pude ser tan imbécil de no darme cuenta! ¡Me estaban viendo la cara de estúpido! —el chico miró a Hans, apuntándole con el dedo — Tu maldito pelirrojo eres hombre muerto.

Hermione salió del asombro sintiéndose indignada.

— Eres un grandísimo idiota, Malfoy ¿Cómo puedes creerle a esa loca? ¡Habla por sus jodidos celos!

Hans sostenía su mirada sobre Elsa e intentó acercarse pero ella lo alejó con una ráfaga de hielo. La platinada lo observaba con odio y sintió su mundo destruirse, queria abrazarla y decirle que habia mentido y que la única que amaba era a ella pero era inútil.

—Si eso piensas de mi, Elsa. No tiene caso seguir hablando.

Cuando Malfoy se le iba a ir de nuevo a los golpes McGonagall, Snape y Umbridge detuvieron la pelea y ambos chicos fueron llevados a la oficina del director.

Tanto Hans como Malfoy se perderían el resto de temporada de Quidditch, además tendrían que limpiar el quinto piso junto a sus baños.

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Noviembre por fin habia llegado y el Ejército de Dumbledore se reunirían por primera vez esa tarde, ya que después del incidente con Hans y Malfoy todo se retrasó. Los chicos desayunaban y Hermione miraba de reojo a Draco, se habían distanciado, le dolía pero no pensaba rogarle, esperaría a que el se diera cuenta de su error.

—No olviden, nos veremos a las cuatro de la tarde en ya saben donde —les dijo Harry levantándose para salir del comedor.

—Tengo algunas cosas que hacer, los veré en la Sala de Menesteres —Hans siguió a Harry yendo en dirección contraria.

Todos fueron puntuales. Habían estudiantes de diferentes casas, algunos de tercer año y otros de su mismo año.

Hans se sorprendió al ver a Elsa, se veía hermosa, toda una diosa, su diosa del hielo, se intentó acercar pero ella lo alejó.

—No te confundas, Westergaard. No vine por ti —le dijo la platinada empujándolo a un lado —Vine por lealtad a Potter… por mi el señor tenebroso puede matarte.

La actitud de Elsa le dolía en lo más profundo pero no dijo nada, se alejó de ella y pronto comenzaron con hechizos básicos de defensa y ataque. Tanto Harry como Hans querían ver que tantos hechizos se sabían por lo cual comenzaron con lo fácil.

—El aturdidor es uno de los encantamientos mas útiles que van a utilizar así que adelante, Hans, muéstrales como aturdir correctamente — le dijo Harry acercándose a él.

—Quiero que presten atención —el chico le apuntó con su varita a Harry —Desmaius —gritó y Potter salió volando —¿lo ven? si saben como usarlo este encantamiento puede salvarles la vida.

Harry se levantó sacudiendo su ropa — Esa estuvo buena, Hans —lo felicitó— es mi turno — apuntó su varita —Desmaius — Hans cayó al piso.

Potter se acerco extendiendo su mano para que la tomara y el pelirrojo le sonrió levantándose.

— Muy bien, haremos un pequeño duelo— El pelirrojo se acomodó su camisa — Pansy vs Ron — ambos chicos caminaron tomando distancia .

— Ten cuidado, hermanito —Fred lo despeinó deseándole suerte — cien galeones a que gana Parkinson.

—Trato hecho —ambos chocaron sus puños — No te dejes hermanito o perderé cien Galeones.

—Son unos idiotas —susurró indignado, Ronald .

Apenas comenzó el duelo Pansy lo atacó, derribándolo y todos la felicitaron. Ronald se levantó, adolorido y con su orgullo destruido.

—La deje ganar, es mi novia—se excusó con sus hermanos.

—Si, claro.

Pansy se acercó a el y le dio un pequeño beso en los labios.

Las clases fueron avanzando con forme pasaban los dias, todos iban mejorando, algunos aprendían nuevos encantamientos, otros perfeccionaban los que ya se sabían.

Expelliarmus— pronunció Elsa, teniendo problemas con el movimiento de mano.

Hans la observaba a lo lejos, viéndola fallar en varias ocasiones y sintió la necesidad de aproximarse a Elsa para ayudarla, sin embargo, al llegar junto a ella y ofrecer su ayuda, está le ignoró:

—Potter ¿me podrías ayudar?— pidió la futura reina.

Hans suspiró resignado, alejándose para ayudar a otro chico que no lograba usar correctamente el hechizo.

Cho miraba a Harry, lo que disgustaba a Astoria, el chico apenas le prestaba atención estaba entretenido ayudando a su novia.

—Muy bien, Tory aprendes rápido —la felicitó sonriendo —Te ves hermosa —le susurró para que nadie lo escuchara .

Elsa de vez en cuando no podía evitar que sus ojos se desviaran hacia Hans, se sentía orgullosa del mago, aunque era su ex, no dudaba que cuando llegara el momento tanto el como Potter vencerían al señor tenebroso.

—El trabajo duro es importante pero hay algo mas importante: la confianza en ustedes, piénsenlo de esta forma: Todo gran mago en la historia comenzó un día como nosotros, sin ser mas de lo que somos ahora: Estudiantes. Así que si ellos lo hicieron ¿porque nosotros no?

—Hans tiene razón, solo debemos creer en nosotros mismos, quitarnos el miedo. Voldemort disfruta causar miedo, no debemos temer —Harry les dijo ayudando a algunos con sus varitas.

Después de varios intentos, Elsa logró perfeccionar el encantamiento y ambos chicos se acercaron a felicitarla.

—Muy bien, Elsa.

—Gracias, Potter.

Hans se aclaró la garganta.

—Lo hiciste bien—dijo tímido y sin saber que más decirle.

Elsa hizo como si no lo hubiera oído y siguió practicando.

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Las vacaciones de navidad llegaron y cada uno regresaría a su casa donde podrían practicar sus hechizos.

Al término de esa sesión de entrenamiento Harry y Hans les daban consejos y les deseaban felices fiestas.

—Sigan practicando, nos veremos cuando regresemos de vacaciones, no olviden, tengan confianza en ustedes mismos.

Pronto seria el cumpleaños de Elsa y la chica sacó de su bolso varias invitaciones, se mordió el labio, estaba nerviosa pero ya se habia armado de valor, queria ver la cara de Hans cuando supiera que se comprometería con otro príncipe.

—Chicos —la futura Reina habló y todos le prestaron atención —Todos estan invitados a mi fiesta de cumpleaños en Arendelle, cada año mis padres dan un baile en mi honor —la platinada se mordió el labio inferior —También se anunciará mi compromiso con el príncipe Dominick de las islas del norte, nos casaremos cuando termine mis estudios.

Las palabras de Elsa les cayeron como un balde de agua fría especialmente para Hans, quien sintió la mirada de todos y su cerebro sólo repetía la palabra "compromiso" . Su mirada se encontraba sobre ella y aunque Elsa insistía tercamente en no mirarlo, sabía que era consciente que la estaba mirando.

Harry y sus amigos se miraron entre si, sin saber bien que hacer al darse cuenta del tensó momento que se generó. La mayoría felicitó a Elsa y algunos aceptaron la invitación, uno a uno fueron saliendo de la sala de menesteres hasta que solo quedaron Harry, Hermione, Astoria, Hans y Elsa.

Hermione intentó expresarle sus buenos deseos, no obstante Elsa le volteó la cara y con un suspiro Hermione pasó de largo, Astoria jaló a Harry del brazo para dejar a la ex pareja a solas y pudieran resolver sus diferencias, sin embargo, Elsa leyó sus intenciones y con un gesto de cabeza se despidió y se dirigía a la salida cuando sintió que Hans le tomó del brazo, acto que ella rechazó.

Harry observaba la escena con algo de incomodidad y no fue hasta que Astoria lo jaló nuevamente que Harry comprendió que debía darles privacidad.

—Elsa— pronunció Hans—No te vayas… yo

La princesa detuvo a Harry y Astoria, puesto que sabía que si se quedaba a solas con el, probablemente rompería en llanto o lo congelaría y no quería nada de eso.

—Esperen, no tengo nada que hablar con Westergaard.

—Pero…

—Dije que nada, Tory.

Hans se quedó de pie como una estatua, sintiendo como su corazón se partía en pedacitos, tragó saliva y apretó los puños tratando de contener sus ganas de decirle la verdad.

Al final del día, es lo que querías, le dijo esa molesta voz interior. Si la amas déjala ir.

Elsa le lanzó una mirada de odio mezclada con dolor y sufrimiento y ahí se dio cuenta cuánto la lastimó.

—Estas invitado, si quieres ir, Westergaard —dijo la joven lanzándole la tarjeta de invitación que cayó al piso.