La Cruzada Eterna
Los Retornados
Aunque en el espacio solo hay oscuridad rota por la brillantez de las estrellas uno dentro de la nave se da cuenta cuando es hora de estar despierto y cuando es hora de estar dormido, Alister lo sabía, pero no podía dormir y para poder intentar conciliar el sueño lo que hizo fue caminar por los vacíos pasillos del Aeternum a ver si el cansancio la mandaba directo a la cama.
Llego al puente de la nave donde aun estaba Yurek sin signos de tener fatiga o sueño, solo mirando el frio del espacio exterior rumbo a la persecución de Dirk Strider, Alister se le acerca e intenta hablarle, pero es el quien voltea y le dirige la palabra.
- Se lo que quieres preguntarme y no, no tengo sueño.
Ella sabia que Yurek Norton era psíquico, que podía leer su mente en segundos, pero ella quería insistir en hablar, nunca entendió del todo como aquel con poderes mentales había vuelto de las sombras e incluso unirse a ellos.
- Mira Yurek, se que ya sabes la pregunta. – le dijo Alister. – Pero me he estado preguntado ¿Cómo fue que supiste de la cruzada?
- ¿Saber de ella? – respondió Norton.
- Si, hasta donde sé tu estabas perdido en algún lugar de Tierra C sin posibilidad alguna de que pudiéramos localizarte y de repente apareces como si nada, me gustaría saber ¿Cómo lograste volver?
- ¿En serio quieres saber?
- Si, al menos para intentar conciliar el sueño.
- Entonces prepárate, que será una larga historia, tanto de Gideon como de mi parte.
Ella sabia de como encontraron a Gideon, pero no de como Yurek había vuelto al redil, y el gustosamente empezó a contar la historia.
Un par de semanas antes de que la flota de la "Cruzada Eterna" partiera a su misión un joven psíquico paseaba por las ciudades de Tierra C intentando ocultarse del mundo al que anteriormente quería destruir bajo los influjos malignos de Lord English, casi vivía como un vagabundo sobreviviendo con unas cuantas migas de pan y unos cuantos sorbos de agua de las fuentes, quizás así podía pagar por todas las vidas y destrucción que había causado en Sburb, hasta que un día al pasar por un restaurante vio una transmisión en vivo del noticiero donde Katia Evans daba a conocer las nuevas que le llamaron poderosamente la atención.
"Buenos días Tierra C, soy Katia Evans reportándome desde la sección de noticias de HSTV, informando de una noticia de ultima hora, hoy por la mañana el héroe Dirk Strider huyo a las profundidades del espacio junto a Rose Lalonde que, según reportes médicos que conseguimos, se encontraba en un delicado estado de salud, hasta el momento ni su esposa Kanaya Maryam ni los gobiernos del planeta, incluyendo a la Iglesia del Sufridor, han dado declaración alguna, seguiremos al pendiente…"
Yurek entrecerró los ojos y se quedo pensando en ello, camino hacia un parque de aquella ciudad y bajo una de las estatuas mientras alimentaba a las palomas con lo que le quedaba de pan de centeno cerro los ojos y usando sus poderes psíquicos intento localizar a Dirk Strider, él una vez había tenido contacto con el así que si quisiese podía localizarlo con solo ubicar su mente, para cuando lo había encontrado este ya se encontraba lo suficientemente lejos de él, de inmediato se levanto y mirando al horizonte se teleporto al único lugar donde podían ayudarle con esa información: Sancta Sanctorum.
Al llegar a la ciudad sagrada donde moraba el Santo Sepulcro del Sufridor intento hacer que Mixuiz le dejara entrar para ver a Sirius Thulle, pero la guardia no lograba reconocerlo bajo su descuidada y harapienta apariencia hasta que el mismo Sirius salió y lo reconoció, Mixuiz ofreció disculpas y le dejo pasar, Sirius lo recibió en su despacho donde le habían preparado té y algunas galletas, había que hablar de asuntos importantes.
- Es un gusto volverte a ver después de tanto tiempo Yurek Norton. – dijo Sirius mientras se servía té. – No me imaginaba que reaparecieras así de la nada.
- Te respeto Sirius y sabes que dije que nunca volvería a ver al mundo después de lo que paso, pero sabiendo lo que ha pasado…
- ¿Lo de Dirk y Rose?
- ¿Cómo lo sabes?
- Fui el primero en saberlo, a través de ellas
- ¿De ellas que?
Sirius le muestra a Yurek una esfera luminosa que el mismo lleva, Norton no sabe lo que son, pero pronto lo sabrá.
- Te presento al "Planisferio Temporal". – hablo Sirius.
- ¿Planisferio? – pregunto dudoso Yurek.
- Así es, esta esfera me permite ver el flujo continuo y equilibrado de las líneas de tiempo, esta precisamente me indico que algo pasaría cuando su brillo empezó a disminuir a caer sobre una foto de Dirk Strider.
- ¿Cómo funcionan estas chucherías?
- El brillo de las mismas indican la estabilidad de la línea temporal, esta por ejemplo parece que todo marcha con normalidad, con cada cambio en el espacio tiempo que ocurra su brillo disminuye, aunque si el cambio es drástico o dañino pues pasara como esta.
Sirius le enseña una esfera algo luminosa pero llena de unas cuantas grietas.
- Las grietas indican los cambios en esa línea, a veces se llegan a sanar, pero otras son irreparables, aunque hay algunas que ya no tienen salvación.
Saca otra esfera y esta esta agrietada además de llena de una profunda oscuridad.
- Una esfera, así como esta solo me dice que la línea temporal que representaba esta absoluta e irremediablemente condenada y perdida.
- Vaya mierda. – dice Yurek.
Enseguida Sirius toma otra esfera y esta es mas brillante que la primera que mostro.
- Y esta, amigo mío, es una línea canónica, es de las mas sagradas e intocables, no hay que modificarla por nada del mundo, pero Dirk se atrevió a tocarla.
- Y esa línea ¿Qué significa? – pregunto Yurek.
- Nuestro mundo, ha cambiado algo que no debería, aunque por lo que vi ya había un ligero pero preocupante cambio allí adentro, no sé qué sea, pero no tiene que ver con Dirk, que es mas notorio por otra parte de la esfera.
- ¿Y es preocupante?
- Demasiado, algo se trama Dirk Strider como para haber secuestrado a Rose Lalonde.
- ¿Dijiste secuestro?
- Abducción o manipulación, quien sabe que paso pero sentí que una vez que vi a Dirk hacia donde estaba Rose en el hospital algo tramaba con ella, fue el ultimo en pasar por su habitación.
- Hay que ir tras ellos.
- Para eso tengo preparado algo amigo mío, y quisiera que tú lo vieras.
Sirius hizo a un lado el té y los bocadillos, coloco unos planos en la mesa y le empezó a contar su plan.
- ¿Qué te parece? – le pregunto Sirius a Yurek.
- Siento que es algo excesivo.
- Aprovecharemos el viaje para colonizar planetas y para divulgar la palabra de nuestro señor El Sinsigno por todo el Universo, ya estoy reclutando a la gente para poder comenzar con esta cruzada, solo me faltaba algo o alguien para localizar a Dirk.
- Ya te ahorré el trabajo, lo encontré.
- Entonces únete a esta misión.
- No gracias Sirius, prefiero seguir en bajo perfil.
- No lo harías ni siquiera ¿por Yury?
- ¡No metas a mi hermana en esto!
- Una disculpa, pero quizás algo puedas saber para traer a tu hermana a este mundo de nuevo amigo Norton, además que pasaría si a lady Maryam, a Dave, Karkat, Roxy o Jade les pasa algo ahora que fueron tras Dirk y Roxy.
- Momento ¿ellos fueron tras su paradero?
- Pero se fueron sin saber si regresaran a casa, hay que salvarlos en caso de que así fuese.
Yurek se quedo pensando un momento y volvió a la mesa.
- De acuerdo Thulle. – le dijo Yurek a Sirius. – Lo hare, seré el guía y me ayudaras con mi hermana.
- Esplendido trabajo amigo mío, solo necesito que hagas un favor.
- ¿Ahora que quieres?
- La flota tiene un guía, pero le falta un "almirante".
- ¿Y de donde lo sacamos?
- Solo hay alguien que llena el curriculum.
- Creo saber de quién hablas.
Luego de comer algo de bocadillos y té Yurek se prepara para intentar localizar a la persona que Sirius quería devuelta, luego de rato logra ubicarle y de inmediato se teleporta hacia su ubicación, Sirius lo ve irse y suelta una pequeña sonrisa mientras bebía su té.
Yurek había llegado a un claro en medio de los lejanos y montañosos bosques del noroeste, camino un poco y se topo con una rustica e improvisada cabaña, era ahí donde estaba la persona que quería Sirius, se acerco para tocar la puerta y de ella apareció un troll igual de andrajoso que él, era nada más y nada menos… que Gideon Thulle. Gideon había pasado años en autoexilio al igual que Yurek, pero a diferencia de Norton el se quedo en un solo lugar, precisamente en esos profundos bosques donde vivía como un eremita cazando y meditando con los sonidos del bosque, él no quería ser localizado, pero Yurek había venido con una razón y no se iría hasta llevar a Gideon con Sirius a pesar de que ambos Thulle no se llevaban para nada bien.
- Que bueno volverte a ver Gideon. – le dijo Yurek sarcásticamente a Gideon.
- ¿Qué es lo que quieres Norton?
- Sirius.
- ¿Qué desea de mi su "fumada santidad"?
- Al parecer tiene una misión para ti.
- ¿Misión? ¿Qué clase de misión?
- Tiene que ver con Dirk Strider.
Cayó la noche y ambos se pusieron a comer carne de búfalo asada y tomando bourbon que Norton había traído mientras estaban frente a la fogata que cocinaba la carne, luego Yurek le platico todo lo que estaba pasando y lo que le planteo Sirius para ir tras Dirk.
- Así que aquel homosexual reprimido huyo con Rose hacia lo profundo del espacio, me lo temía. – dijo Gideon masticando la carne.
- Entonces. – hablo Yurek.
- ¿Entonces qué?
- ¿Aceptaras la propuesta de Sirius?
- Por un lado, lo que venga del cerebro de Sirius es algo que no hay que confiarse.
- ¿y?
- Por otro, algo se trama Dirk, siento que usara a su propia hija para algo aterrador.
- ¿Cómo el sueño que me contaste?
- Si, ese sueño.
- Que John se fue al pasado a combatirme y termino muriendo.
- Si ¿tu has localizado algo de él?
- Me temo que no, una vez lo intente, pero me extrañó que ya no sintiese su mente activa.
- Yo espero que solo sea un sueño.
- Como sea Gideon ¿Te unes o no?
De vuelta en el Santuario los estaban esperando Issa Belle, Cestus Acktau, Kylean Loftus, la misma Alister y por supuesto que Sirius, pero antes de continuar con la historia Alister interrumpe.
- Espera yo estaba allí, lo recuerdo.
- ¿Sigo?
- Claro.
De vuelta en la historia la comitiva se sorprendió por la apariencia tanto de Gideon como la de Yurek, parecía que vivían en un basurero, pidieron a las sirvientes salamandras que los afeitaran y bañaran, ya limpios y todo se presentaron ante Sirius.
- ¿Entonces caballeros? – les pregunto Sirius. – Permítanme ¿Se unen a la cruzada?
Yurek asintió, pero Gideon se quedo pensando y se acerco a Sirius desafiante, entre él y Sirius había tensión.
- Entre tu y yo hay mucho Sirius, tus métodos son cuestionables. – le dijo Gideon.
- Pero los resultados no. – comento Sirius.
- No debería quitar el ojo de ti, pero creo que ambos tenemos algo en común.
- Dirk Strider.
- Debe comparecer, tiene mucho que explicar.
- Lo se ¿aceptas?
- De acuerdo, tomare el mando de la flota.
Ambos trolls de sangre naranja se dieron la mano a pesar de la desconfianza que Gideon tenía sobre Sirius, convirtiéndose así en el almirante supremo de la flota conocida como la "Cruzada Eterna".
Yurek termino la historia y Alister se levantó alejándose sin antes decirle un gracias a Norton, ella regreso a su habitación mientras pasaba al lado del cuarto de Gideon donde recibía un medicamento especial para contener el veneno que lo aquejaba para poder dormir tranquilo, ella se acostó en su bidón pero no podía dormir, se quedo mirando el techo pensando en la misma cruzada y en todo lo que iba a pasar.
