—¿En que demonios estabas pensando Elsa cuando permitiste que Hans se quedara en nuestro palacio?—gritó el rey, sin dar créditos a qué Elsa habia pasado sobre su autoridad.
—Agnarr querido —la Reina intentaba calmarlo pero era inútil el rey estaba exaltado.
—No, Iduna, deja de consentir en todo a Elsa. Estoy harto de su conducta infantil, se comporta como una tonta niña mimada y caprichosa y no como la futura Reina.
Elsa estaba cansada de los reclamos de su padre, que siempre la cuestionara en todo, que no dejara que tomara sus propias decisiones y siempre le echara en cara las cosas que el veía mal en ella. Harta de aquella discusión se levantó, enojada.
—¡Basta ya! Padre, ¿no viste el estado en que Hans quedó luego de que el señor tenebroso tomara posesión de su cuerpo? Es un milagro que Hans este con vida, ustedes son testigos del poder del señor oscuro y les aseguro que eso no fue nada comparado a las cosas terribles que Voldemort puede hacer.
El rey sellevó las manos a su cabeza, frustrado. Elsa no hacia mas que causarle problemas, estaba comenzando a pensar que mantenerla en el calabozo que el había mandado a construir especialmente para Elsa era la mejor solución.
—Maldita la hora en que permití que fueras a esa escuela, solo nos ha causado problemas, debí dejar que tomaras clases en tu habitación y ayudarte a controlar tu poder.
Elsa abrió los ojos sorprendida, su mirada era de pura incredulidad para luego pasar a una de enojo. Las palabras de Snape le vinieron a la mente, debia ser ella quien tuviera el control.
Encaro a sus padres, no pensaba quedarse callada .
— Claro y en el caso de no poder controlar mi poder me terminarían encerrando en el calabozo que mandaronpreparar para mi— los Reyes la miraron con horror la y la joven alzo la mano para que no la interrumpieran, era su turno de hablar —¿Creen que no estoy enterada sobre el calabozo especial que mandaron construir para mi?
El rey no sabia que responder por lo cual intentó acercarse pero Elsa lo rechazó, la chica estaba dolida por que las personas que se suponen debían protegerla pensaban encerrarla en una de mas torres mas altas.
—No me toques, padre, estoy enterada de todo y no extrañaría que pensaran en asesinarme pero para su mala suerte fui aceptada en Hogwarts y aprendí a controlar mis poderes —la platinada creó en su palma de la mano un copo de nieve .
—Elsa, querida… —iduna intentó acercarse a la Slytherin —No es lo que piensas. Nunca se nos cruzó por la cabeza encerrarte en ese lugar .
La reina intentaba explicarle las cosas a su hija, perose negó a escucharla, habia pasado casi toda su vida sola asustada por unos poderes que ella no pidió tenery nada justificaba que suspadres quisieran mantenerla prisioneraen un asqueroso calabozo.
—Dije que no, madre, no los quiero escuchar mas —la futura Reina se cubrió sus orejas —Ustedes solo se preocupaban por la seguridad de su Reino ¿Que ha hecho Arendelle por mi ? Los únicos que han mostradogenuina preocupación por como me sentía fueronGerda y Kai, ustedes que se supone que deberian protegerme me tenían miedo.
Elsa intentaba contener las lágrimas pero no era capaz de hacerlo, colocó sus manos al frente alejando a su madre quien intentaba acercarse a ella.
—Elsa teníamos miedo pero no de ti —El rey intentaba explicarle —Teníamosmiedo que no pudieras controlar tu poder y te convirtieras en laReina de las nieves de nuestras leyendas.
—Por favor, Elsa, debes entendernos —Iduna le hablo con voz maternal —Nosotros jamás tuvimos la intención de encerrarte en ese calabozo, nunca lo hubiera permitido… debes entendernos.
—Lo siento, madre, no puedo hacerlo, ustedes jamás me entendieron a mi ¿Porque debería hacerlo?
El rey comenzaba a perder la paciencia, la futura Reina Elsa tenia un deber que cumplir con su Nación: se casaría con el príncipe de las islas del norte y no estaba en discusión.
—Elsa, hablaremos de eso luego, el tema que en verdad nos importa es que no quiero a Hans en mi Palacio, el y su amigo de la cicatriz es un peligro para Arendelle ¿No te das cuenta del peligro que corres al quedarte cerca de ellos?
La Reina odiaba admitirlo pero su esposo tenia razón. Hans era un peligro para Elsa, además, que le temían, fueron testigos de comoel pelirrojo torturó no solo a sus hermanastros también al Príncipe Dominick.
—Hija, estoy completamente de acuerdo con tu padre. Hans es un peligro, no quiero que salgas lastimada por estar junto a el. Elsa no estoy de acuerdo que el continué en el Palacio, creo que no deberías regresar a Hogwarts, solo te pones en peligro… por tu bien debes casarte con tu prometido.
La platinada se sentía asqueada de nuevo, sus padres se metían en su vida sin pensar en lo que ella queria, estaba cansada que todos se sintieran con el derecho de meterse en su vida y no seguiría soportando.
—No me casaré con el príncipe Dominick, fue una estupidez de mi parte en comprometerme con el, no lo amo, jamás podré amarlo y casarnos seria un error, ambos seriamos infelices…. me niego a sufrir y hacer sufrir a otra persona .
El rey dio un golpe sobre el escritorio lo que hizo que su esposa pegara un brinco asustada. Agnarr habia perdido la poca paciencia que quedaba, no seguiría soportando la insolencia de su heredera.
—¡Maldita sea! Elsa, piensa una vez en tu vida esetipo es un peligro. No solo para ti, es un peligro para todos —El Rey estaba exaltado su esposa intentaba calmarlo pero no podía.
—Eso no es verdad Ese no era Westergaard,mi Hans es incapaz de lastimar a alguien por placer, ustedes no lo conocen —la platinada mantenía la mirada sobre sus padres, no pensaba renunciar a Hans — No pienso seguir con esto, apenas el recupere el sentido nos iremos, no seguiremos dando molestia, pero tengan algo en claro Voldemortes un peligro para ustedes estando o no Hans o Harry .
La platinada salió de la biblioteca ignorando los gritos de su padre, suspiró, agobiada. Era tan autoritario, negando con la cabeza para ir a la habitación donde se encontraba Hans.
Sabía que Anna y sus padres corrían peligro si ella se quedaba en Arendelle, los Mortifagos irían tras de ella para llegar a Hans .
—Esto es lo mejor —Se dijo a si misma la Slytherin intentando convencerse de que era lo correcto
Gerda quien venia con unos paños de agua caliente para el Decimotercer príncipe la miró pensativa y se acercó a ella, preocupada.
—Elsita ¿Pasó algo con el Rey? —preguntó —Todo estará bien, el Joven Hans es fuerte verás que se recuperará .
Elsa, quien se encontraba sumida en sus propios pensamientos regresó a la realidad al escuchar la voz de Gerda.
— ¿Qué? Oh, fue un verdadero desastre, Gerda. Su Majestad no quiere a Hans en Palacio así que también me iré, si lo rechazan me rechazan también a mi.
—Elsita no pienses así —la mujer dejó las cosas en el piso para abrazarla — Sus Majestades tiene miedo. No saben como reaccionar, temen por tu seguridad.
La platinada correspondió a su abrazo dejando escapar unas lágrimas que caían sobre su hombro.
—Gerda, Mis padres nunca se han tomado el tiempo para conoceral verdadero Hans, créeme el chico del que me enamoré es incapaz de lastimar a otros. Voldemort se aprovechó del momento de debilidad de Hans para tomar control de su cuerpo.
—Mi niña debes tratar de entenderlos sus Majestades solo quieren tu bien algún día serás la reina y no podrás llevar tu Reino sin un consorte .
Elsa la alejó, disgustada. No podía creer que incluso Gerda estuviera de acuerdo con ese estúpido compromiso ¿Acaso a nadie le importaba sus sentimientos?
—¿También estas de acuerdo con ese ridículo compromiso? ¿Acaso no importan mis sentimientos? ¿Debo casarme con alguien que no amo para tener contentos a todos ? Si es de esa manera no quiero ser reina .
—Vamos, Elsita, no digas eso —su Niñera colocó una de sus manos sobre su hombro derecho — No estoy de acuerdo con tu boda, jamás podría estar de acuerdo con un matrimonio sin amor pero debes ser consciente que es lo que se espera de ti —la mujer le habló con un tono de voz maternal—Elsa tu destino ya estaba dicho desde tu nacimiento algún día serás nuestra Reina y debes pensar no solo en tu felicidad también en el bienestar de tu Nación .
La futura Reina odiaba admitirlo pero su Niñera tenía razón, su felicidad era importante pero también la seguridad de su Reino. Elsa fue educada para ser Reina a diferencia de Anna quien tenia una vida mas relajada. El mundo de la platinada era todo lo contrario fue educada para estrictos protocolos reales, desde una temprana edad supo como debia reverenciar o comportarse en una junta de consejo .
La platinada suspiró —Una de las razones para irme es justamente la seguridad de Arendelle. Ahora que los mortifagos saben sobre mi no se quedarán con los brazos cruzados, vendrán a buscarme solo para lastimar a Hans… si me quedo, ellos no dudaran en destruir nuestro Reino.
Gerda estaba preocupada. Tenia miedo que algo malo le pasara a Elsa pero también era consciente que la Platinada corría peligro en Arendelle por lo menos con los Magos estaría protegida .
—Cuídate mucho Elsita, rezaré para que el joven Hans y su amigo derroten ese malvado, cualquier cosa que necesites cuentas conmigo, digo con nosotros, estoy segura que Kai piensa lo mismo .
La platinada le sonrió, levemente, asintiendo con la cabeza — Gracias Gerda pero me ayudas mas si cuidas de Anna, cuando todo esto termine, prometo que regresaremos —la platinada se separó de ella —Bueno, debemos ir a la habitación de Hans .
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Afuera de la habitación de Hans, Harry se encontraba sentado en el piso, junto a el estaba Astoria, ambos estaban tomados de la mano. Potter desvió su mirada al anillo de promesa que la Slytherin llevaba en uno de sus dedos, el pelinegro tomó el dorso de su mano dejando un suave beso.
— Tory, ¿esos asquerosos mortifagos no te lastimaron?—la voz del castaño mostraba preocupación —No quiero que nada malo te pase, debes prometerme que si las cosas se ponen mal te mantendrás segura .
La chica tomó su rostro inclinándose para rozar sus labios en un suave beso, queria trasmitirle lo mucho que lo amaba. Astoria nunca fue de la clase de chica que pensara en el romance pero conocer a Harry habia cambiado las perspectivas en su vida .
—James — la Slytherin mantenía sus manos sobre su rostro — Estoy bien... Pero no puedo prometerte que no lucharé, quiero que entiendas que todos aquí estamos comprometidos con la causa, todos tenemos porque luchary queremos hacerlo.
Potter no estaba muy convencido pero sabia que sería una batalla perdida, cuando a Astoria se le metía algo en la cabeza nada la hacia cambiar de opinión, lo único que le quedaba era cuidarlay protegerla del ataque de algún mortifago .
—Solo quédate cerca de mi… te protegeré, Tory .
La chica sonrió, negando —James cuando el momento llegue quiero que te concentres en derrotar al señor oscurosobre defenderme —la chica se separó del pelinegro, mirando al techo —Harry, era mi padre ¿verdad?
Astoria habia reconocido la voz de su padre cuando Lucius Malfoy les ordenó que fueran con ellos .
—Tory, amor, no te preocupes ninguno de nosotros mencionara el nombre de tu padre .
La chica volteó a verlo, tomó su mano apretando en agradecimiento pero ella no estaba de acuerdo en protegerlo .
—Harry, mi padre no merece que lo consideres, lo lamento por mamá y Daphne pero ellas decidieron el lado en que lucharían, tu mismo lo dijiste debemos protegernos los unos a los otros… papá no dudará en matar a cualquiera de nosotros .
Harry era consiente que no era algo fácil para su novia, que sufriría, por eso mismo habia hablado con Dumbledore para no mencionar el nombre del señor Greengrass, queria evitarle el mayor sufrimiento a su novia.
—Será como tu lo quieras corazón, sé que no es fácil pero admiro tu valentía. Hubieras sido una buena Gryffindor —bromeó, besando su mejilla .
Astoria se hecho a reír. Esa era una de mas cosas que le gustaba de Harry que incluso en las situaciones mas difíciles podía hacerla reír .
—¡Por Merlín ! No digas, no tengo nada en contra de los leones pero son demasiado come flores, estoy bien en Slytherin .
Ambos rieron para abrazarse, cuando Hermione salió de la habitación donde estaba Hans, la chica apenas podía caminar por la maldición y eso que apenas rozó su pierna derecha.
Harry se separo de Astoria para ir abrazar a su mejor amiga.
—Hermione, ¿estás bien? —la voz de Harry era de notoria preocupación, habia visto como Bellatrix le habia lanzado un maleficio — ¡demonios Hermione! me preocupaste, pensé que esa loca te habia asesinado.
La castaña se separó, negando. Apenas podía caminar, la maldición casi le habia impactado pero gracias a Merlín solo fue un rozón en su pierna derecha .
—Estoy bien, Harry, no te preocupes, no fue nada. Grave Draco, se llevó la peor parte, en estos momentos el Medimago lo esta revisando pero no puede volver a la Mansión Malfoy. Después de que Lucius fue llevado a Azkaban temo por su seguridad.
Harry caminaba de un lado a otro intentando encontrar una buena solución. Hermione tenia razon, sí Malfoy regresaba a la Mansión de su familia Voldemort lo mataría, luego de analizar la situación tenia la solución.
—creo que lo mejor es que Malfoy se quede en Grimmauld Place, estará mas seguro. Luciusle fallóa su Amo y si Draco regresa a La Mansión Voldemort lo asesinará.
—Gracias, Harry —Hermione lo abrazó mas calmada —Hablaré con Draco, sé que le preocupa Narcissa pero por el momento no puede hacer nada para ayudarla .
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En los jardines del palacio, Rapunzel se encontraba con Flynn, luego del desastroso baile de compromiso y el ataque de esos hombres extraños ambos pensaron que no saldrían vivos, el hombre caminaba de un lado a otro, nervioso.
—¿Eugene, porque no te sientas?
Él se detuvo un segundo y consideró la sugerencia, luego sacudió la cabeza y siguió en su ir y venir, delante de la enorme puerta del Castillo de los reyes de Arendelle.
—Así estoy bien, gracias. No puedo creer que estés como si nada, Punzie, querida, casi nos matan por culpa de ese jodido degenerado de Hans, además, ¡Con un demonio besé a ese marica!
—Te vas a cansar solo de caminar. Llevas diez minutos haciendo eso. Estamos vivoses lo que importa ¿no? .—la princesa se encogió de hombros—¿Ya olvidaste que cuando ese loco nos lanzó ese hechizo fue Hans el que nos protegió ? Y sobre lo otro, en su defensa, tu fuiste el que se propaso con el… lo manoseaste, así que sucio y pervertido eres tu.
Flynn la miraba con incredulidad, su prometida no le daba mayor importancia al hecho que casi fueron asesinados por in grupo de locos .
—Punzie, en serio ¿estás bien? ¿no te asusta la idea de que casi morimos?
—Vamos cariño, no pasó, estamos bien…v lo que me preocupa es Elsa.
—¡Bien, finjamos que todo esta bien!—contestó en seco y tal vez, solo tal vez, su tono de voz fue demasiado alto.
Flynn miro a Rapunzel y por un segundo quiso disculparse, pero solo bajó la vista al suelo y apretó la mandíbula. Flynn Rider jamás se ponía nervioso. Era un maestro en el control de sus sentimientos y en leer las actitudes de los demás, pero justo ahora, era Eugene quien se debatía entre los nervios y el pánico.
Los reyes de Arendelle, los padres de Elsa , les indicaron que permanecieran en el palacio por su seguridad.
Tanto el Rey como la Reina habían sido muy amables con ellos durante los días que habían estadoen el palacio. Habían puesto a su disposición, una acogedora habitación, convenientemente retirada de las estancias de los demás invitados, además de darle lo necesario para que su estancia fuera lo mas placentera posible y poner a un par de sirvientes a sus órdenes. Pero Flynn no había obviado un par de cosas mas, como los dos guardias que lo seguían a luz y sombra por todo el castillo o que ambos reyes interrumpían abruptamente su conversación cada vez que ellos entraban a la habitación.
—Vamos, no pongas esa cara, le restas atractivo a tu rostro, mejorbusquemos a Elsa —la rubia lo tomó de su chaleco y estampó sus labios con los del muchacho quien no dudo en corresponder al beso, tomándola de la cintura.
Rapunzel tenia la facilidad de desarmarlo, volverlo un dulce cachorrito en sus manos, al separarse el chico sonrió ampliamente, entrando ambos al palacio.
El ambiente en la sala del trono era tenso, escuchaban a los reyes discutir y ambos se escondieron para no ser vistos.
—Como futura reina, el deber de Elsa es quedarse en Arendelle, aceptar su compromiso con el príncipe Dominick ¿que pasa si nos atacan esosreinos vecinos? y ¿que hay de mantener afiliaciones armoniosas?
Idunapuso los ojos en o de costumbre, Agnarrlo estaba exagerando todo, dudaba que con todo lo que estaba pasando algún reino quisiera atacarlos .
—Espero que tome su responsabilidad en serio. El Rey de las islas del nortees un hombre muy influyente y una impresión adecuada de nuestro país es de suma importancia. No solo representará a nuestra capital, sino que la reputación de todo nuestro Reino descansa sobre los hombros de Elsa. ¿Puedo confiar en ella con esto?
Iduna cansada de los reclamos de su esposo decidió responderle .—Querido dudo que nuestro mayor problema es si algún reino nos ataca, debemos estar preocupados por esos tipos que nos atacaron.
—Bien, sobre eso hablé con Dumbledore.Nos prometió protección algunos de esos Aurores estarán en nuestro Reino .—El rey se aclaró la garganta.—No se que haré con Elsa. Realmente no sé que pasa con esa chica le dimos todo y así nos paga, es una ingrata.
—Ya querido deja de discutirsobre lo mismo. Elsa es igual a ti, cariño, cuandoalgo se le mete a la cabeza no hay poder humano que la haga cambiar de parecer.
—Exacto... Por eso lo digo, esa niña es una caprichosa, siempre tiene que hacer su santa voluntad. Dios se apiade de mi, un día me llevarán a la tumba Anna y esa sospechosa relación que tiene con ese chico que reparte Hielo y Elsa con Hans Westergaard… mis dos hijas son unas insensatas.
—¿Que tiene Kristtof de malo? Me parece un buen chico que cuida de nuestra pequeña Anna .
—No digo lo contrario pero sabes a que me refiero. Es un plebeyo, no es alguien para nuestra hija .
Ambos se alejaron del salón de trono, no querían que los descubrieran, caminaban por los sinuosos pasillos, apenas podían contenerla curiosidad, habían escuchado por algunos de los sirvientes que Elsa dejaría el palacio.
Su tío le recordaba a su padre, tan autoritario que sentía pena por su prima.
—¿Sabes, amor?—lo llamó la rubia deteniéndose para voltear a verlo —pienso ofrecerle hospedaje en nuestro castillo a Elsa. Me parece injusto que mi tío no permita que Hans se quede en su Palacio, es el hombre que mi prima ama.
Fynn no estaba muy convencido pero no quiso llevarle la contra, cuando ando a su prometida se le metía algo en la cabeza nadie podía hacerla cambiar de opinión, eran los únicos invitados que quedaban en el palacio, los Reyes Adam y Bella se marcharon en la mañana ya que tenían algunos asuntos de estado que atender. Erick y Ariel se marcharon la noche anterior.
Se inclina hacia delante para quitarle un mechón de pelo de los ojos, como siempre hace.Le recuerda la vez que casi se besan bajo un cielo lleno de linternas hace tantos años.Su palma permanece en un lado de su cara, perdiéndose en la mirada de Rapunzel .
Con sus rostros a centímetros de distancia, Eugene siente que se le forma un nudo en la garganta.Todos los pensamientos, miedos y preocupaciones iniciales que había experimentado en los últimas horas de alguna manera son mucho menos aterradores cuando la mira.Lo ve todo en sus familiares ojos verdes, pero sabe que pase lo que pase, lo van a conquistar todos juntos hasta el día de su muerte, y no lo querría de otra manera.
Se siente como si se estuviera enamorando de ella de nuevo.
— Si eso es lo que tu quieres cariño, te apoyaré pero debemos tener cuidado, no podemos exponer a Corona .
Rapunzel asiente con la cabeza —No te preocupes cariño, todo estará bien, no pasará nada.
Ella toma su rostro mientras sus labios chocan en un breve y apasionado beso.
—Ven aquí...—Eugene murmura junto a su oído mientras la toma entre sus brazos, "Te amo".
Rapunzel se aferra a él mientras llora, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello, "Te amo", murmura en su hombro, su voz apagada e irregular.Sus dedos agarran desesperadamente la tela de su camisa, deseando que él estuviera aún más cerca.
Se abrazan con tanta fuerza que ni por un segundo se atreven a soltarse. Para seguir buscando a Elsa.
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Narcissa llegaba a toda prisa al despacho de su marido, estaba enfada, muy enfadada, que echaba chispas. Apretaba un pergamino en la mano como si fuera el cuello de su marido. Ella arriesgando no solo su vida si no también la de Draco siendo un doble agente para la orden y su estúpido esposo jugando ala guerra enfrentando a chicos quevisiblemente eran mas inteligentes que el. Vaya mierda. La mujer tomó el traslador para ir a Hogwarts, necesitaba hablar con Dumbledore, estando Lucius en Azkaban, El señor oscuro se vengaría con Draco.
Al llegar, el Profesor la esperaba junto a otros miembros de la orden
—Dumbledore ¿que fue lo que pasó, cómo estan Draco y Hans?
Dumbledore miró a la mujer bajando la mirada, la muerte de Sirius seria un golpe fuerte para la rubia.
—Gracias a la información que Severus y tu nos dieron pudimos contener a los mortifagos pero Sirius fue asesinado por Bellatrix .
La mujer se dejó caer al sillón, llevando sus manos a su pecho, eso no era posible, Sirius no podía estar muerto, apenas en la mañana habían hablado.
—Eso no es posible, Dumbledore —La mujer tomó la túnica del director —¡Dime que es mentira, como puede ser eso verdad. Sirius no puede estar muerto y mucho menos Bella lo asesinó,;es su primo por Merlín!
Tonks estaba afectada, ella pudo evitar la muerte de Sirius si hubiera vencido a Bellatrix, pero fue débil y la bruja le ganó, casi fue asesinada de no ser por Moody, quien la ayudó.
—Es verdad, Tía — la Metamorfomaga se acercó a ella con la mirada en el piso —Bellatrix Black asesinó a Sirius, fue mi culpa debí vencerla… lo lamento.
Narcissa soltó la túnica de Dumbledore para voltear a ver a su sobrina que estaba muy afectada, sin dudarlo, se acercó a abrazarla, queria consolarla.
—Dora —la rubia habló levantando su mirada — no sé como pasaron las cosas pero estoy segura que no fue tu culpa. No puedo creer que Bella haya llegado al punto de matar a alguien de su familia por lealtad a un loco mestizo.
Ambas permanecieron abrazadas intentando mostrarse apoyo. Narcissa protegería a su sobrina, su hermana estaba loca, no dudaría en matar a quien se metiera en su camino.
—Hay algo más —El director hizo una pausa — Durante el ataque, Lucius descubrió el romance de Draco y Hermione, el permitió que fuera torturado… el chico esta bien, no te preocupes .
La Slytherin sintió la ira apoderarse de ella, esos malditos clasistas habían torturado a su Draco y el imbécil de su esposo lo permitió, lo mataría antes que el señor oscuro lo hiciera.
Lucius es un imbécil y yo aquí arriesgando mi vida para protegerlo a el y a Draco y el estúpido permite que torturen a mi hijo por unos clasistas de mierda. Lo mataré, juro que si el señor oscuro no lo hace yo lo haré - Narcissa estaba a punto de explotar de la ira que la recorría.
— Tranquila, Cissy. No ganas nada con ponerte de esa manera el joven Draco esta bien. El Medimago lo revisó y no hay nada que preocuparse —le explicaba el mago — ahora el problema es sacar a Hans y Harry de Arendelle, los mortifagos nos estarán esperando para emboscarnos .
Todos en la orden pensaban en una buena solución para poder sacar a ambos muchachos sin exponer la vida de ninguno, si usaban un traslador los atraparían, tenían pocas posibilidades para hacerlo, cuando Severus dio un paso al frente.
—No hay forma de sacarlos sin que el señor tenebroso lo sepa, sugiero que usemos la poción multijugos que tengo en mi oficina y que los muchachos se conviertan en Potter y Westergaard. Vamos a despistar al Señor tenebroso, de esa manera un auror ira con los chicos y alguien de confianza se encargara de escoltar a los verdaderos.
Dumbledore pareció pensarlo unos minutos, no era mala idea, lo mas probable era que Voldemort los emboscara pero no sabría cual o quienes son los verdaderos Hans y Harry, era una buena solución.
—Me parece una gran idea, los confundiremos de esa manera, pero Severus debes estar en el ataque solo así el señor oscuro confiará en ti —Dumbledore colocó su mano en su hombro —el Ministerio cayó en manos del que no debe ser nombrado, es un alivio que te hiciera director, los chicos estarán protegidos.
El profesor de pociones asintió con la cabeza no muy convencido pero era consciente que lo necesitaban mas en Hogwarts, además que debia ganarse la confianza del señor tenebroso.
—Haré lo que me pides, intentaré ayudar en lo que pueda durante el ataque, una cosa mas, el Señor tenebroso ha puesto un tabú en su nombre, no deben nombrarlo pase lo que pase, si nombran su nombre el ira detrás de quien lo nombró.
Luego de largas discusiones llegaron a la conclusión que Harry iría con Hagrid y Hans con Arthur ya que Voldemort de seguro pensaría que ambos serian protegidos por los mejores aurores, el escape se llevaría acabo esa misma noche.
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Lucius recordaba cómo fue que terminó en esa asquerosa celda, maldita fuera su suerte, el idiota de su hijo era un traidor a la sangre, el estúpido Gen Black tan defectuoso los hacia amar a los sangre sucia. Sirius lo tenia también, su Loca cuñada y su perfecto hijo sangre pura también lo habia heredado "Draco, idiota, el señor oscuro te matará por Traidor "
Cuando entraron encapuchados al Palacio de la amiga de Draco y vieron a Potter y Westergaard o Black dudaba como llamar a su sobrino, comenzó el plan, Lucius no sabría decir con exactitud cuanto tiempo les llevó pues la adrenalina del momento hizo que todo se moviera a cámara lenta, lo único que recuerda es la joven Greengrass y a la sangre sucia, estaban acorraladas como el gato acorralaba al ratón, ni siquiera se había fijado quien mas estaba allí.
Pero claro, para Lucius Malfoy la suerte siempre tiene una sorpresa y es que cuando tiene en sus manos los elegidos llega el imbécil del cuñado desheredado y prófugo y le pega un puñetazo en su nariz creando un caos que desencadena en una batalla campal, un Sirius muerto y un Lucius en Azkaban.
¿Y la sangre sucia y el traidor de su hijo? ¡Pues mas fresca que una lechuga! Y el idiota de Draco torturado por Granger y ella solo tuvo un par de arañazos en su feo rostro. Y ahora Lucius estaba en una fría, oscura y húmeda celda con el cuerpo dolorido esperando la llegada de su mujer. Estaba seguro que su Cissy lo mataría .
—¡Maldita sea Narcissa, ¿por qué siempre tienes razón?!
En realidad, Lucius no temía ir a Azkaban ¿Los dementores? Simples hadas al lado de la criatura que le esperaba en casa en estos momentos. Lucius no temía a Azkaban, no, Lucius temía la reacción de su mujer al enterarse de que estaba preso y habia permitido que torturaran a Draco. No quería que su mujer fuera y a la vez estaba deseoso. Temía a Narcissa Malfoy Black mas que a cualquier cosa y sabía que no le iba a gritar, claro que no lo haría, era toda una señora, y eso es lo que mas pánico le daba a Lucius, la elegante frialdad y mal carácter de su mujer.
—Me va a matar, si... me va a matar— se lamentaba Lucius justo cuando un hombre se acercaba a su celda.
—No, no te voy a matar...
No le dejó terminar porque Lucius fijó sus grises ojos en el hombre que tenía en frente—no es de ti de quien temo, mi mujer me va a matar... ¡eso es lo que me tiene alterado! ¿Está aquí verdad?— El hombre asintió— y ¿no está de humor verdad?—el hombre resopló y negó con la cabeza.
Le abrió la celda—Lo siento amigo...
—Oh por Merlín no me hagas ir a verla, me va a matar, dejadme quedarme aquí, créeme ella me matará, el señor oscuro es un gatito al lado de mi esposa.
—Son las órdenes, tenéis derecho a una simple visita, y es tu mujer así que no seas cobarde y vamos.
Lucius palideció—por eso mismo, es mi mujer y sé lo que puede hacerme, prefiero quedarme aquí ¡que vengan los dementores y me den el beso si hace falta, pero no me hagáis enfrentarme a ella!
El hombre se acercó y le levantó sacándolo de la celda a duras penas— te entiendo Malfoy, créeme. No hay nada que me de mas temor que mi Lu Ann enfadada, es lo único que me da verdadero temor pero tienes que hablar con ella, además, nadie de aquí permitirá que te asesinen .
Intentó entrar corriendo a la celda de nuevo enganchándose a los barrotes—no, por Merlín, no quiero, no puedo enfrentarme a su mirada inquisidora y ese tono de falsa calma, la conozco, no dirá nada pero estará furiosa, permití que torturaran a mi hijo, ella me matará. Draco es lo que mi Cissy mas quiere, me matará …déjame regresar a mi celda .
El carcelero tiraba de el— ¡vamos Malfoy, no seas cobarde solo es una jodida visita !
—¡No quiero!, ¡me niego! ¡Tu no conoces a Narcissa Black! además me advirtió de esto.
El hombre paró en seco— ¿te advirtió de esto? — Lucius asintió—vaya... la verdad si que estás jodido—Lucius le miró asintiendo fervientemente— pero debo llevarte con ella—así que vamos de una vez —y murmurando un hechizo le despegó de los barrotes haciéndole andar.
Lucius observaba como la puerta se acercaba a el lentamente, bueno en realidad el se acercaba. Notaba su corazón acelerarse, iba a morir y no por el beso del dementor ni por la maldición asesina de su Amo, iba a morir a manos de su mujer ¡genial! Justo cuando llegaron a la puerta el hombre murmuró el contra hechizo y palmeó a Lucius en la espalda— buena suerte...—y se fue dejándolo solo.
La puerta se abrió y tras ella una Narcissa Malfoy temblaba de ira, sus ojos habían perdido todo sentimiento bueno y había sido sustituido por el odio, la frialdad, el disgusto y todo lo malo del mundo.
—Hola, querido—susurró con sarcasmo haciendo a Lucius tragar saliva a pesar de que su boca se hubiera vuelto mas seca que un desierto.
—Cissy querida...
Lucius escuchó la puerta cerrar y dio un salto, ahora si estaba acabado— Lucius... te lo dije, ¡te lo di-je! Como fuiste capas de permitir que esos locos clasistas torturan a Draco, tu Hijo, maldita sea te mataré — comentó con todo el veneno que su tono calmado podía expresar haciendo palidecer a su marido.
—Querida yo...
Narcissa se levantó dignamente y se acercó a el— Maldita sea, arriesgo mi vida para protegerlos a ambos siendo una espía para la orden y el señor clasista permite que torturen a su hijo, no moveré un solo dedo para que salgas, que te saque aquel que te metió aquí o púdrete si quieres que yo no voy a mover un dedo— Lucius palideció para luego mirarla sorprendido ¿su Cissy una espía? —no sabes el disgusto que me has dado ¿es que no te importamos? ¿Es que no te lo advertí?—el hombre asintió— mira, si estuviéramos en casa, te mataría, te gritaría y... ¡agg! estoy muy enfadada ahora mismo.
Su lenta y fingida calma estaban llevando a Lucius a un estado catatónico—Cissy querida... ¿Cómo fuiste capaz de unirte a Dumbledore sabes lo que te pasara si te descubren? El te matará.
Y Narcissa explotó.
—¡Deja de repetir "Cissy querida", no lo entiendes ¿verdad? El señor oscuro no ganará. Hans y Harry lo asesinaran y tu te pudrirás en esta asquerosa celda así que piensa en donde esta tu lealtad. ¡Estoy harta de ti y tus tonterías! ¡Me largo! ¡No quiero verte en un tiempo y reza por que quien tu y yo sabemos te saque de aquí a ti y a los dementes que fueron contigo porque yo no lo haré! ¡Te lo advertí! ¡Te dije que irías a Azkaban de cabeza! ¡PERO NO! ¡EL SEÑOR QUISO IR A JUGAR A LA GUERRA CON ADOLESCENTES MAS INTELIGENTES QUE USTEDES!
Lucius se encogió en si mismo — Lo siento, mi lealtad esta contigo pero no es fácil, querida, nuestro Draco amante de los sangres Sucias .
Narcissa suspiró— ¡ME LARGO NO AGUANTO TU PRESENCIA UN SEGUNDO MAS!—Y se dirigió a la puerta —¡TE LO ADVIERTO SI ALGO LE PASA A DRACO DESEARAS QUE TE BESE UN DEMENTOR Y QUIEN TU SABES JUNTOS ANTES QUE ENFRENTARTE A MI! ¡ABRIDME LA MALDITA PUERTA!—Gritó la mujer ya perdiendo toda la elegancia que tenía, pues estaba demasiado cabreada para guardar las apariencias.
El hombre que había conducido a Lucius hasta esa sala de tortura le abrió y Narcissa salió desapareciendo de la vista de todos. El hombre se asomó y vio a Lucius, blanco, muy blanco, con los ojos abiertos de par en par y sudando— vaya... su mujer da miedo.
—Ni te lo imaginas...—susurró Lucius aún tieso como una vela. Mientras se acercaba a la puerta por donde había salido su mujer echando pestes sobre su persona, nadie lo sabía, nadie, pero el boggart de Lucius Malfoy era Narcissa enfadada y en ese momento el rubio no sabría decir si ese torbellino era su mujer o el impostor que se transforma en su mas terrible miedo.
Y mientras se dirigían a la celda de nuevo Lucius solo podía pensar —realmente da miedo, pero que guapa está cuando se enfada.
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En Arendelle las cosas estaban tensas. Dumbledore habia llegado con la orden del Fénix, les habia informado de cual seria el plan para sacar a Hans y Harry del castillo, sería peligroso pero no habia otra manera.
—Harry, nosotros regresaremos a Azkaban —le dijo Neville, colocando su mano en su hombro seremos la resistencia contra los mortifagos.
—Nos encantaría ayudarlos pero somos muchos solo seremos estorbos iremos con Neville —Luna mantenía su mano entrelazada con la de Theodore —Trataremos de proteger a los chicos de grados inferiores.
Theo era repudiado por su padre, se habia enfrentado a el para proteger a Luna y no se arrepentía su lealtad estaba con la rubia, la única que le habia demostrado que se preocupaba por el genuinamente. Luna era su todo y daría su vida por ella.
—Potter ¿Cómo sigue Westergaard?—le preguntó Nott — Ustedes deben preocuparse por derrotar al señor tenebroso nosotros intentaremos proteger Hogwarts seguiremos con las clases de defensa contra las artes oscuras y cuando los demás estén listos nos uniremos a la lucha.
Harry asintió, quien lo diría Theo y Neville trabajando juntos, para nadie era un secreto el desagrado que Nott sentía por su compañero, al considerarlo su rival de amores pero ambos intentarían entenderse mejor para poder trabajar juntos.
—Hans aún no despierta... Malfoy esta con el, quedó muy débil después del ataque de Quien no debe ser nombrado pero confío en que despierte pronto.
Pansy y Ron se habían alejado de todos, ambos estaban conscientes que lo mejor seria que Pansy regresara con Ginny , Theo , Neville y Luna a Hogwarts, ellos la necesitaban, Parkinson eran una gran duelista, era la mejor para la clase de duelos no querían separarse pero era lo mejor.
— Vamos, no te pongas a si —lo animó Parkinson, abrazándolo — no es una despedida cuando los chicos hayan aprendido lo necesario nos uniremos a la lucha pero sabes que soy de mejor utilidad en Hogwarts y tu debes quedarte te necesitan.
Ron la abrazó de la cintura, no muy convencido, no queria dejarla pero muy en el fondo sabía que tenia razon.
—No quiero que te vayas ,Parkinson, pero te entiendo, por favor, cuídate si es peligroso no dudes en escapar ¿Lo prometes ?
La chica lo besó, sellando una promesa, seria poco tiempo el que estuvieran separados, se volverían a ver, ambos regresaron con los demás tomados de la mano.
Neville, Luna, Ginny, Theo y Pansy regresaron a Hogwarts, ellos se encargarían de continuar con las reuniones del ejercito de Dumbledore y proteger Hogwarts. Harry estaba seguro que Hans confiaría en ellos, se sentía mas tranquilo, habia resistencia para proteger Hogwarts.
Elsa habia recibido a Bill Weasley y a Fleur, quien era su prometida. Ambos eran miembros de la orden y fueron llamados por Arthur, necesitaban toda la ayuda posible.
Milli habia decido quedarse con George, después de todo, ellos ayudaron a Hans para que pudiera entrar al palacio. Fred le daba miradas picaras a su hermano, quien se sonrojaba.
—¡Que guardadito te lo tenías, hermano!—dijo Fred alzando las cejas, sugerente.
George puso sus orejas aún más rojas y Milli de igual manera se sonrojo y se avergonzó pensando que Fred se estaba burlando de ella por su peso. Así que armándose de valor, con los labios temblorosos, encaró al hermano de su novio.
—¡Ya basta! Sé que piensas que alguien te mis proporciones no es adecuado para tu hermano —tomó aire y continuo—¡Sí estoy gorda y fea y qué!—su novio intentó interrumpirla pero ella le calló—¡¡Qué es más fácil saltarme que darme la vuelta y qué!¡Que cuando me visto de este color naranja parezco un balón de básquetbol ¡y qué! …pero nada de eso tiene importancia porque yo lo amo, ¡te guste o no somos novios!
Ambos muchachos de pelo rojo se miraron a las caras y el primero en reír fue Fred, palmeó la espalda de su hermano y le dijo que era afortunado en tener una novia tan graciosa y que le daba la bienvenida a la familia.
—La próxima vez no te defiendas tanto, por favor— le dijo George riendo y ella se sonrojó—Tu eres hermosa tal y cómo eres.
…
Hans abrió los ojos con lentitud, a su alrededor todo era borroso y tuvo que parpadear varias veces para poder ver con claridad.
Miró el reloj de la mesita de noche intentando averiguar el porqué del abrumador silencio a su alrededor, y pronto se dio cuenta que había pasado días inconsciente. Se levantó con cuidado intentando de no forzarse a sí mismo y salió. Todo estaba en silencio hasta que escuchó voces que se acercaban por el corredor. Cerró la puerta nuevamente, no quería hablar con nadie y en ese momento se percató que no estaba solo en la habitación, escuchó la respiración pausada de alguien detrás de él y se dio cuenta que Draco dormía en una cama en la esquina de la habitación y fue ahí cuando recordó que el joven había sido torturado. Poco a poco todos los recuerdos de ese día volvían a su mente.
Realmente esa batalla había dejado muchos heridos, víctimas y pensó en Sirius, frunció el ceño y Bellatrix apareció en sus pensamientos ¿qué habría pasado con ella?¿habría escapado o la habrían llevado a Azkaban? Deseaba tomar venganza por la muerte de Sirius.
El sonido de la puerta al abrirse le hizo salir de sus pensamientos.
—¿Hans? —dijo Elsa, sorprendida y corrió a abrazarle. Él sonrió débilmente.
Se separaron del abrazo y Elsa le miró con tantos sentimientos encontrados. Había sentido el miedo de perderlo pero también seguía enojada con él, por haberla hecho sufrir de esa manera innecesaria así que conteniendo un poco su fuerza de no golpearle muy duro le dio una bofetada, el joven se sobó la mejilla y su gesto fue de profunda confusión.
—Eso fue por haberme engañado, no debías hacerlo, ya habíamos hablado sobre eso.
Elsa negó con la cabeza y le tomó de las solapas plantándole un beso que Hans correspondió.
Al separarse le advirtió:
— No lo vuelvas a hacer o la próxima vez te congelaré.
El sonrío, ya había perdido a Sirius a quien en ese momento veía como un triste recuerdo. Cuidaría a Elsa con su vida, no estaba dispuesto a perderla.
Elsa le miró con intensidad y en las orbes verdes del joven se encontraba escrito la angustia, preocupación por su futuro incierto y en los ojos azules de Elsa había una determinación férrea mientras se aferraba a sus brazos. Elsa acercó sus labios a los de Hans, besándole, cerró los ojos, disfrutando del beso y al terminar, Elsa se acurrucó en sus brazos, por un momento olvidándose qué Draco estaba en la esquina de la habitación.
—Consíganse una habitación—dijo la voz de Draco con asco, sacándolos de su mundo.
Elsa se giró hacia él y le sonrió contenta de que estuviera mejorando y jugando le sacó la lengua.
Entonces, Elsa le contó a Hans y Draco todos los detalles del plan de escape.
…
Nadie sabía con certeza en qué parte de Arendelle se llevaría a cabo el escape pero Severus había señalado un buen radio de cinco millas para que el señor oscuro no sospechara, los aurores debían partir con los Harry y Hans falsos y el señor oscuro les haría una señal para que los persiguieran.
Pasaron algunos minutos y un destello rojo iluminó el cielo.
—Ahí están— gritó alguien saltando sobre su escoba, todos los demás le siguieron.
Todos volaron hacia las nubes, volando por encima y sobre sus objetivos para derribarlos, con varitas lanzando maldiciones y aturdidores. los mortífagos pronto se dieron cuenta que era un truco y debían buscar a los verdaderos elegidos.
Sincronizando sus ataques por segundos los mortífagos lanzaron un hechizo aturdidor a Nymphadora dejándola sola con Bellatrix, hubo otra maldición que fue lanzada a Arthur pero afortunadamente logró esquivarla y desapareció entre las nubes.
En otra dirección se observó a un Harry luchando en una moto voladora y un mortífago siguiéndole el rastro, una lechuza apareció detrás del mortífago con sus garras listas para atacar.
La lechuza blanca arremetió contra el mortífago arañándole la máscara y haciendo que se estrellase contra un árbol que no vio venir. Pero otro mortífago que iba atrás de él se dio cuenta que era la lechuza de Potter y le apuntó con la varita lanzándole una maldición asesina. La maldición golpeó la lechuza y ella cayó del cielo y muchos pudieron ver la angustia en el rostro de Potter pero antes de que pudiera cometer una tontería, Hagrid logró alejarse volando con la moto.
—Oye, mira —gritó un mortifago señalando a lo lejos a uno de los Hans.
Ese Hans giró en su escoba a tiempo para lanzar un expelliarmus a un mortífago y ese fue un gran error dado que varios mortífagos lo reconocieron y gritaron que debían alertar al Señor oscuro.
Pronto, varios mortífagos rodearon a Arthur y Hans, pero en ese momento Bill apareció montando un thestral, con el cual empujó a varios mortífagos mientras Hans disparaba aturdidores y Arthur se concentraba en tratar de planear un escape. Otros hechizos de los mortífagos fallaron cuando Bill movió el therstral estratégicamente para evitar las maldiciones.
Finalmente suficientes mortífagos descendieron para escapar y el therstral salió volando.
