La Cruzada Eterna

June

Con su país en vísperas de elecciones a Jane Crocker le daba poco tiempo para ella misma, solo pensaba en que Karkat Vantas hacia tratos con los monarcas caparacians y con el pontífice Sirius Thulle para hacerle frente, pero a pesar de todo esto ella se daba tiempo a solas y miraba el retrato de un familiar suyo que era por supuesto John Egbert, desde aquel picnic que Roxy y Calliope organizaron y donde lo invitaron ya no se sabía más nada de él ¿Qué le puso haber pasado a John? Todo lo que sabían era que viaje al pasado, no se sabe bien para que, quizás tenia algo que ver con Rose y con ciertas cosas que ella vio de que algo no había terminado… quien sabe, pero ese día recibió una llamada de alguien infrecuente para ella pero que sería al final importante.

Luego de un rato de melancolía pensando en John vino un asistente a informarle que tenia una llamada del Santuario ¿Qué querría "Su Ilustrísima" con ella?, lo sabría al tomar la llamada por altavoz.

- Al habla la presidenta Crocker ¿A qué debo la llamada? – pregunto Jane.
- Soy Kylean Loftus, sacerdotisa al servicio de Sirius Thulle, tengo un mensaje importante para usted.
- ¿No lo pudo decir el mismo?
- El se encuentra ocupado con algunos menesteres, me pidió que se lo dijera a usted.
- ¡Albricias albricias! siempre con sus excusas ¿Qué es lo que quiere de mí?
- Quiere verla a usted en la isla de Nantucket, al parecer tiene algo que mostrarle.
- ¿Nantucket? ¿Qué quiere que haga yo allá?
- Eso se lo dirá el, pide por favor que venga usted sola o acompañada únicamente por una persona.
- ¿Tengo que?
- Si, eso lo pide el.
- De acuerdo, pero sin trampas.
- Le diré, nos vemos en tres horas, hasta luego.
- ¿Tres horas? ¿Pero? – sonido de cuelgue.

¿Tres horas? Eso era poco tiempo, en eso aparecía Arya Stroud, su leal compañera y secretaria de estado, Jane le conto lo que paso y Arya solo frunció el ceño, si había algo que odiaba era a la Iglesia del Sufridor y sobre todo a la intromisión de Sirius en cada asunto en el planeta.

- ¿Piensa ir a ver a ese loco de Thulle? – le pregunto Arya a Jane.
- Tengo que, lo que me preocupa es que se tenga algo entre manos.
- Entonces no vaya, enviemos de incognito soldados.
- De ninguna manera, tampoco quiero a la Orden del Martillo en la Casa Blanca queriendo mi cabeza.
- Si va seria exponerse a no volver.
- Ya lo sé, pero esa tal Kylean lo dijo como si fuera algo verdaderamente importante.
- Entonces si va permítame acompañarle.
- De hecho es Jake quien ira conmigo, Sirius jamás le pondría un pelo a mi marido.
- Como usted diga.
- Y no mandes a nadie mas a seguirme ni siquiera por seguridad, es una orden.
- Entendido señorita Crocker.

Jane salió de su oficina mientras Arya solo da un puñetazo en la mesa frustrada por no ir con ella y de paso darle una lección a Sirius, solo le queda hacer una pequeña llamada ¿a quién? Quien sabe.

Al volver a casa Jane se pone a buscar a Jake que estaba ocupado limpiando sus pistolas, lo toma del hombro y le pide que le acompañe a un viajecito a Nantucket, Jake un poco asustado no sabe lo que esta pasando, pero es tomado por Jane y metido a una nave que los llevaría a esa isla, el viaje ha sido calmo con ambos muertos de preocupación. La llegada a la isla fue temprana, mas de lo que esperaban, mientras descansaban en un restaurante de la isla que goza de fama de importante destino turístico y escape de la tumultuosa vida urbana la niebla empezó a caer, a Jake el ambiente no le daba mucha seguridad especialmente cuando entre la espesa neblina una figura apareció momentáneamente antes de desaparecer.

- ¿Viste eso? – le comento Jake a Jane.
- ¿Ver qué?
- Eso, una sombra.
- Estas exagerando cariño.
- En serio, siento que alguien nos sigue.
- ¿Quién querría seguirnos? Si fuera alguien de nosotros no debería, prohibí que me siguieran.
- ¿Estás segura?
- Segura, se lo dije especialmente a Arya.
- Esa Arya, no me da seguridad que haya hecho caso.
- Eso espero.
- ¿Y qué sorpresa nos traería Sirius?
- Quien sabe, pero no puedo estar segura aún.

Paso un rato y a la hora acordada Jane y Jake se dirigieron al embarcadero aun con la niebla cubriendo el ambiente se toparon con Sirius Thulle que venía acompañado de Cestus Acktau y de Kylean Loftus, Jane y Sirius se acercaron hasta estar uno justo enfrente del otro, sus miradas expelían profunda hostilidad y no era para menos, Jane practicaba una política xenófoba contra los trolls y Sirius la llamaba "gorda putarraca", aun así, él quería hablar con ella, por algo la había llamado.

- Aquí estoy Thulle. – dijo Jane en tono desafiante.
- Lo vi. – respondió Sirius.
- ¿Qué quieres de mí? ¿Sumisión? ¿Negocios?
- Egbert.
- ¿Qué tiene que ver John en esto?
- No eres la única que está preocupado por él.
- ¿Tu también?
- He visto lo que le paso a través de los oráculos de los planisferios temporales.
- ¿Planis… que?
- Es un asunto complicado de explicar, pero al grano, a través de ellos he visto que paso con John Egbert.
- ¿Qué paso con John?
- Murió.
- ¿Qué? Es una mentira, John no puede estar muerto Sirius.

Sirius saca una esfera que es uno de sus planisferios temporales y se lo muestra a Jane, ella solo ve un montón de energía fluir dentro de la esfera.

- No veo nada Sirius. – dijo Jane.
- Cierra tus ojos… y abre tu mente.

Jane sin creer lo que le dijo Sirius lo hace y pronto siente las visiones de la esfera dentro de su cabeza, en esas visiones mira a John ser apuñalado por Lord English que al final fue derrotado por Davepetasprite a costa del sacrificio del Sprite y posteriormente teniendo relaciones sexuales con Terezi antes de morir en el auto de su padre (que también era el padre de Jane), Jane deja caer la esfera al agua y Sirius intenta reconfortarla, pero esta se aleja mientras salen lágrimas de sus ojos.

- John… ¿Por qué? – pregunta solloza Jane.
- Lo siento mucho. – dice Sirius.
- ¿Por qué nos hiciste eso? ¿Por qué contra English? ¿Por qué gastar tus ultimas energías con Terezi?
- Hay cosas que no podemos explicarnos bien Jane, John tenia sus motivos y él sabía muy bien que no podíamos detenerlo, ni siquiera yo.
- Quisiera que él estuviera aquí conmigo, aunque sea un rato.
- Puedo ayudarte en eso Janey. – dijo una voz misteriosa.

Jane se sorprendió al ver que quien le hablaba se parecía bastante a John, mas sin embargo no era el ¿entonces quién era?

- ¿Quién eres? ¿Acaso eres John? – preguntaba Jane.
- Si y no. – respondió Egbert.
- ¿Cómo?
- Si soy Egbert, pero no John, sino June.
- ¿June?
- Si, soy John, pero mujer.
- ¿Qué haces aquí?
- Llegué a esta línea temporal y vi que estabas triste, supe de parte de este troll que mi contraparte masculina de esta dimensión falleció, así que vine a honrar su legado.
- ¿No eres un clon hecho por él?
- Claro que no, lo juro.

Jane miro a Sirius y lo tomo de la ropa como si quisiera matarlo.

- ¿Lo clonaste maldito loco?
- Absolutamente no. – le dijo Sirius. – Lo juro por Sufridor.

En eso se metió Jake y dijo la verdad.

- Lo que dice Sirius es la verdad, June no es un clon. – dijo Jake.
- ¿Y tu como lo sabes?
- Cariño, trabajo en una corporación que trataba con ectobiologia y se reconocer un clon ectobiologico de una persona que no lo es.
- ¿Estás seguro?
- Completamente.
- Jane relájate. – le comentaba June. – Llegue a este mundo debido a una batalla con English, en vez de morir a manos suyas termine dentro de un agujero negro que me mando aquí.
- Claro, ese agujero por…
- Por donde Davepeta murió.
- Y hablando de ¿Qué paso con Dave y los demás?
- Eso Jane te lo tendrá que contar. – le dijo Sirius a June.

Jane se calmo y abrazo a June fuertemente, aun sabiendo que no era John, pero al menos era familia, luego miro a Sirius y hablo con el brevemente.

- Creo que con esto estaremos en paz. – dijo Jane a Sirius.
- En paz.
- Por ahora.
- Me retiro.

Sirius y compañía se suben a la nave que los regresaría a Sancta Sanctorum mientras Jane y Jake se iban a la mansión junto a June, en eso a lo lejos del embarcadero una sombra los observaba, era Clea y de inmediato partió para informarle a Arya desde un departamento de turistas donde se escondía.

- Así que June Egbert. – dijo Arya.
- Si mi señora, no sabia que hubiese un John que tuviese vagina.
- Ni yo.
- ¿Qué hacemos con ella?
- Simplemente vigilarla, el que haya estado con Sirius no me da una buena espina.
- ¿Y si es John Egbert resucitado por una mujer?
- Que ridiculez, eso seria imposible hasta para él.
- ¿Cuáles son mis ordenes lady Stroud?
- Por ahora manteneos al margen, ya llegara el momento de recurrir a ti.
- ¿Algo más?
- Tu pago ha sido transferido, es todo.

Mientras tanto de regreso a la ciudad sagrada Sirius se mantuvo pensativo en su despacho, Kylean apareció esperando órdenes.

- ¿Necesitabas algo lady Loftus? – dijo Sirius.
- Por ahora todo bien, me pregunto si será necesario informar a los de la cruzada sobre June.
- No será necesario, Gideon tiene una misión sencilla y la va a cumplir, lo conozco, no dará media vuelta para volver a casa y abrazar a June.
- Jane sospecha de June bastante.
- Es típico de ella, teme que en cualquier momento le den la puñalada por la espalda.
- ¿Y qué hay de John?

Sirius se detuvo, suspiro y dejo su pipa en una mesita.

- El volverá.
- ¿Cómo es eso posible? – le pregunto Kylean. – Hasta donde yo se cualquiera que haya sido herido por Lord English no tiene posibilidades de resucitar.
- De hecho, si las hay.
- ¿Cuál?
- Es lo malo, no se cual sea, pero las hay.
- Entiendo.
- Poderos retirarte.

Sirius se quedo solo, tomo la misma esfera que Jane había arrojado al agua y se le quedo viendo a la misma, luego se dijo para sí mismo.

- La hay, John volverá, pero para que uno regrese… otro debe sacrificarse.