La Cruzada Eterna

Turbulencia

La flota de la cruzada lleva varios días surcando el frio del espacio en busca de Dirk Strider para traerlo a la justicia por el secuestro de Rose Lalonde, pero con cada día que pasa esa posibilidad de capturarlo se hace lejana y ahora mas que los problemas empiezan a surgir. La larga marcha ha hecho que la mayoría de naves tengan desperfectos, incluyendo a la Aeternum, inclusive ya se han perdido varias naves por fallas mecánicas, pero ahora la cada vez más débil flota ha divisado algo que nunca habían visto y que por desgracia el camino hacia Dirk continua por allí.

El primero en mirar esto es Yurek Norton junto con el personal del puente de mando, acompañado de la capellana de a bordo Alister Exilien se dirigieron al camarote de Gideon que por fortuna se encontraba en buena condición aun cuando el veneno que se metió en su cuerpo gracias a una daga de asesina lo esta matando lenta pero paulatinamente, los dos le mostraron a Gideon en la pantalla lo que parecía una tormenta cósmica enfrente de ellos.

- ¿Y ya descubrieron que era eso? – pregunto Gideon.
- Según lo que hemos investigado de parte de Helena es alguna especie de "anomalía espacio-temporal". – le explico Alister.
- ¿Anomalía espacio-temporal?
- Si Gideon. – dijo Yurek. – Es como si estuviésemos en un lugar del espacio donde el espacio y tiempo pueden fluir de manera distinta o al menos que respeten las leyes físicas.
- ¿Enviaron drones exploradores a dicha anomalía?
- Booker envió unos seis, pero ninguno regreso, hemos podido recuperar los datos que nos transmitieron antes de perder toda señal con ellos.
- Entonces es un lugar peligroso, si los drones no pudieron volver no quiero imaginarme si la flota entra allí.
- Pues si quieres continuar la persecución de Dirk Strider no te quedara de otra más que entrar allí.

Alister se preocupo con lo que dijo Yurek.

- ¿Estas seguro de lo que dices Norton? – preguntaba Alister.
- Si, su rastro psíquico se interna en dicha anomalía.
- Pero si los drones no volvieron, posiblemente se destruyeron, quizás apenas entremos allí y la flota termine a la deriva o destruida.
- No tenemos opción, primero Rose y ahora Davian y Madison, ese Strider debe pagar por ello, además de rescatar a Kanaya, Roxy, Jade, Karkat y Dave que también andan tras él.

Se quedaron un rato pensando y Gideon se dirigió a Yurek.

- Yurek, informe a Erza que dirija la nave hacia el interior de la anomalía y que el resto de la flota nos siga, máxima potencia.
- Pero Gideon eso seria suicidio. – le cuestiono Alister.
- No hay de otra, es un riesgo que hay que tomar. – dijo Gideon antes de dirigirse de nuevo a Yurek. – Señor Norton proceda.
- Entendido. – respondió Yurek.

Después de salir del camarote de Gideon y recibir orden de informar a las otras naves del plan, Alister se dirigió a la sala de comunicaciones donde Katia Evans estaba limpiando para hacer una llamada urgente a Tierra C antes de posiblemente quedar atrapados allí para siempre, no respondió Kylean sino Lordee que se encontraba husmeando hasta que recibió la llamada.

- ¿Hola? Aquí Alister a Tierra C ¿me oyen? – preguntaba Alister.
- ¿Aly? ¿Eres tú? – hablo Lordee que se dio un porrazo debajo de una mesa.
- ¿Lordee Kyreen? ¿Qué haces ahí?
- ¿Yo? Pues…
- ¿Dónde esta Kylean?
- Con Cestus y Anaret en reunión urgente con Sirius ¿ocurre algo cariño?
- Quería mandarle un aviso antes de entrar a una zona del espacio que puede mandarnos a la mierda en segundos.
- ¿Qué? ¿Qué carajos esta haciendo Gideon con ustedes? Si no fuera porque él está a kilómetros de distancia le daría una paliza.
- Tu y Gideon se llevan tan bien.
- La de los sarcasmos soy yo bebé, a ver, escupe lo que tengas que decir, active el grabador por si se me olvida el mensaje.
- Al menos, bueno, el asunto es que tras seguir las pisadas de Dirk Strider nos hemos topado con una especie de anomalía espacial en donde el rastro de aquel se adentra y con tal de atraparlo debemos entrar allí.
- ¿No seria mejor idea no hacerlo y volver?
- Wey, tiene a Rose Lalonde con él, debemos traerlos de regreso.
- Entiendo, lo de Dirk, lo sé, y yo con suficientes problemas con una loca que me hizo chantajear a los electores del Colegio Imperial para que le dieran la corona del Sacro Imperio.
- ¡¿Qué?! ¡¿Eligieron ya emperador?! ¿No se suponía que eso duraría años?
- Duró unos días y no es emperador, es emperatriz.
- Diablos, tantas cosas pasan en todos lados en tan poco tiempo.
- Tranquila cariño, relájate.
- Ya me relajé.
- Vas a entrar a una cosa rara espacial para traer de las orejas a Dirk Strider y temes que no puedas volver ¿tan peligrosa es esa zona que dices?
- Pues los drones que enviamos a explorar ya no volvieron, posiblemente se dañaron, me temo que eso nos pase a los de la flota, quedar a la deriva y sin nada que nos permita sobrevivir.
- Lo entiendo.
- Si no sobrevivo dile a Kylean que vamos continuando en nuestra misión y juro por el Sinsigno que encontraremos la manera de volver a ponernos en contacto.
- No te preocupes, yo le digo.
- Ah y dice Katia que le digas a Gregory que sigue en Tierra C que ella lo ama y lo extraña.
- De acuerdo.
- Hasta entonces, Exilien fuera.
- Que el Sufridor te cuide.

Mientras tanto en Tierra C en una granja ubicada al norte de la capital imperial Sodor, sobre el techo de una casa en la misma granja un tranquilo Gregory Kiddo mira a las estrellas pensando en sus padres, en eso le hace compañía su hermana gemela Miryam Kiddo con dos tazas de cocoa caliente, le dio una de las tazas y se sentó junto al melancólico chico.

- ¿Por qué? – preguntaba Gregory.
- ¿Por qué Greg? – le respondía Miryam.
- ¿Por qué se fueron?
- ¿Todavía pensando en mamá y papá?
- Si, aún.
- Te entiendo Greg, pero no te desanimes, sé que algún día volverán, estoy segura que así ha de ser.
- Solo espero que Dirk o algún alienígena raro no les hayan hecho nada malo.
- Son fuertes, ellos nos enseñaron a cuidarnos por nosotros mismos.
- Es cierto.
- Relájate hermano, debemos cuidar el negocio familiar en su ausencia.
- Cierto, lo hare por ellos, solo espero volver a verlos pronto.

En la ciudad santa, precisamente en una capilla conocida como el "Coro del Silencio" se llevaba a cabo una reunión urgente entre Sirius Thulle, Cestus Acktau, Anaret Cozzdi (gran guardián de la Biblioteca Magna de Sancta Sanctorum) y Kylean Loftus, el asunto a tratar: la emperatriz electa.

- ¿Qué harás Sirius? – le pregunto Kylean. – Según la información que Anaret nos proporciono de esta chica dudo mucho que sea la candidata mas apta para la corona.
- Si el Colegio Electoral Imperial la escogió entonces debemos respetar la decisión. – aclaro Cestus.
- No me da mucha confianza esa chica como emperatriz. – preocupado dijo Anaret.
- Lo mas probable es que haya sobornado a los electores.
- Que locura, los electores son incorruptibles, elegidos a dedo por el Parlamento Imperial, que por cierto aun sigue en debates para confirmar a la emperatriz.
- Lo de incorruptibles lo cuestionare Cestus, hay quienes pueden dejarse llevar por unas cuantas monedas, sin importar que tan correcto seas.
- Bien dicho Anaret.
- Además ¿hay pruebas de que hubo sobornos?
- No, pero…

Sirius dio un golpe al suelo con su báculo haciendo silencio, luego el tomo la palabra.

- Si el Colegio eligió monarca entonces debemos respetar la decisión, el Kaisertag la debe confirmar y el ultimo paso es que dé él sí.
- ¿El sí? – pregunto Anaret.
- El ultimo paso para poder hacer oficial al monarca es que YO de el visto bueno, pero es apenas la conozca en persona y el Parlamento haya confirmado.
- Pues hasta que venga Issa y nos traiga información no estaremos al tanto.

En ese momento Issa Belle acompañada de Lordee Kyreen entran a la capilla, la chica de pelo azulado es la que habla primero.

- De hecho, esa chica que quiere ser emperatriz se dirige hacia acá, aun sin esperar confirmación de la elección por parte del Parlamento Imperial.
- Habrá que estar preparados. – dijo Cestus.
- Además tengo noticias que Lordee me ha facilitado provenientes del Aeternum.
- ¿La cruzada? Entonces habla Issa. – hablo Sirius.

Lordee explico la situación a los que estaban en la sala y Sirius después de oir se puso a pensar, los demás quedaron preocupados.

- ¿Acaso Gideon se volvió loco? – preguntaba conmocionada Cestus. – Ese imbécil quiere mandar a una muerte segura a todos a su mando.
- Bueno, considerando que quiere atrapar a Dirk es capaz de eso y más. – lo defendía Anaret.
- Por favor Anaret, eres su mejor amigo, lo terminas defendiendo de alguna manera sin querer. – le dijo Lordee.

Kylean se dirigió a Issa para estar más segura del asunto.

- ¿Es cierto todo lo que te dijo Lordee? – le pregunto Kylean.
- Muy cierto, no solo por la llamada que ella grabo con Alister, sino porque yo también vi esa cosa espacial.
- ¿Tú también la viste? ¿Cómo?
- Kylean, cuando Gideon se enfrento a La Condescendencia quedo en grave estado incluyendo terminar con los ojos todos fritos y de paso ciego, tuve que recurrir a magia oscura para darle ojos, aunque con el precio de ver lo mismo que él ve.
- Me imagino que viste muchas cosas, ya sabes, cosas. – le dijo Lordee.
- Muchas, de las que no quiero hablar al respecto.
- Como sea ¿y si era algo peligroso lo de esa anomalía?
- Si, demasiado, pero Dirk se metió por allí ¿Cómo habrá sobrevivido a ello? Ni idea.

Sirius salió de su trance pensativo y hablo a la sala.

- Dirk tiene sus propios modos de operar, no seria incongruente imaginarse que logro evadir dichos riesgos, además sabiendo como es Gideon no dará un paso atrás con tal de cumplir con su deber.
- ¿Pero arriesgando las vidas de todos los que le acompañan? ¿Vale la pena? – pregunto Kylean.
- Desde que despegaron las han arriesgado Kylean, así que es ganancia, confió en ellos, volveremos a tener contacto con Gideon, si es que sobrevive a la ponzoña que lo mata.
- Por el Sufridor espero que sí.
- Por ahora tenemos cosas mas importantes que atender aquí, es cuestión de tiempo para ver como termina todo esto.

De vuelta en el espacio la flota esta lista para dar el salto a dicha anomalía de espacio y tiempo, Yurek respira hondo y solo puede mirar lo mismo que se ve en las ventanas del puente de mando, junto a el están Alister y Gideon.

- Reporte de Booker y Helena. – dijo Gideon.
- La nave esta lista para dar el salto, pero las condiciones de la misma no son optimas, aun así. – respondió Yurek. – Pero me dijeron que ante cualquier cosa actuarían.
- ¿Y la tripulación Alister?
- En sus posiciones.
- Entonces estamos listos.

Gideon se levanto de su silla y postrándose sobre la consola principal dio la orden de iniciar el salto.

- Piloto Ezra, de inicio al salto, entraremos allí.
- Como diga almirante Thulle. – dijo Ezra.

La Aeternum es la primera en adentrarse en la anomalía junto a las demás de la flota, era cuestión de tiempo si sobrevivían al salto al interior de la misma… o estarían condenados a una silenciosa muerte en el frio espacio, solo el tiempo lo dirá.