La Cruzada Eterna
Thaumiel
El frio espacio, en el horizonte solo se veía un color rosa mexicano barnizado de nebulosas de polvo y gas del mismo color y rayos de energía que podían dañar lo que tocara, rocas espaciales de pequeño tamaño, pero igual de peligrosas deambulando sin rumbo, pero sobre todo donde el tiempo corría a un ritmo anormal… ese fue el lugar adonde la flota de la Cruzada Eterna había caído, la anomalía que tanto habían previsto, había saltado a ella y a ella llegaron.
Pronto las naves de la flota aparecieron dentro de este caótico espacio emergieron en el plano tras el arriesgado salto, pronto fueron victimas de lo que les rodeaba y recibieron el daño de las rocas espaciales y los rayos que al impactar freían los sistemas, incluso el Aeternum recibió sus duros golpes. Dentro de la nave insignia de la flota todo el mundo se sostenía de donde pudiese, Yurek Norton aferrado a la silla del puente de mando observaba el dantesco paisaje que se manifestaba en las ventanas y pantallas, la pobre Alister Exilien sostenida de una de las puertas de su camarote y Katia Evans permanecía escondida bajo la cama, en esas condiciones Alister se dirigió al puente para ver que estaba pasando, pero la situación era complicada.
- Booker, ¡Booker! ¡Informe de daños! – interrogaba Yurek en los comunicadores de la nave.
- Los motores de fusión han recibido daños no considerables, el núcleo de energía esta intacto pero los rayos han rostizado los sistemas de enfriamiento. – respondía Booker por el comunicador.
- ¿Qué hay del casco?
- Recibimos daños estructurales, necesitamos encontrar un lugar donde repostar y repararlos.
- Entendido.
Alister se acerco preocupada, pero Yurek no le prestó atención ya que Erzafithy Guerkaiz también alarmada se comunicó por el voceo.
- ¿Qué pasa Erza? – le preguntaba Yurek.
- Las naves "Lanza del Destino" y "Lucamon" se han perdido. – reporto Erza.
- ¡¿Qué?! ¡¿Perdido!?
- La mitad de las naves de la flota han sufrido daños, siendo "Lucero del Alba" y "Todos Tus Muertos" las mas dañadas, me temo que están evaluando si dejarlas fuera de operación y destruirlas.
- Lo consultare con Gideon ¿y sus tripulaciones?
- Trasladadas de milagro a otras naves, aunque no todas las capsulas de evacuación lo lograron.
- Dios mío… mantenme al tanto.
- Lo hare Yurek.
Yurek voltea a ver a Alister mientras la nave sufre de temblores por el salto y el caos que se vive afuera.
- Sabia que vendrías. – le dice Yurek.
- ¡Deja de hacer eso! – reclamó Alister.
- Disculpa.
- ¿Malas noticias?
- No, buenas, excelentes, deberíamos hacer fiesta ¿no lo crees?
- Gracias por el sarcasmo.
- Creo que ya escuchaste todo.
- Si, todo.
- ¿Por qué no vas con Gideon y se lo cuentas tu?
- No lo sé, no quiero agobiarlo y mas con ese puto veneno corriendo en su cuerpo, podría afectarlo aún más.
- Si no lo haces tu entonces lo hare yo.
- No por favor, déjame hacerlo a mí, eres un brusco en estas cosas, mejor yo.
- Sabia que lo harías, cualquier cosa te la informare.
- Gracias.
Alister camino con cuidado mientras las turbulencias de la nave casi hacían que se cayera al suelo, llego al cuarto de Gideon viéndolo como el se sentaba en su cama observando el panorama desde las pantallas, ella venia a informar, pero al parecer él ya sabía lo que pasaba.
- Eh Gideon. – dijo con cautela Alister.
- Ya estoy al tanto, gracias por tomarte la molestia de venir y avisarme.
- Sabes, creo que fue mala idea hacer el salto.
- Lo sé, pero los riesgos existen amiga mía, esto iba a pasar y lo entiendo, pero tratándose de llevar justicia a veces se toman unos riesgos.
- Si tú lo dices.
En ese momento una gran agitación sacudió la nave apagando todas las luces momentáneamente para luego encenderse de nuevo, la pantalla ahora solo transmitía estática y Alister por el movimiento de la nave cayó encima de Gideon que quedo sorprendido, ella al ver como se encontraba sobre el se levanto de inmediato y se sonrojo hasta quedar toda la cara llena de color tapándose con sus manos de pura vergüenza, en eso reciben un débil mensaje de Yurek desde el puente de mando.
- ¿Gideon? ¿Gideon? ¿Puedes oírme? – llamaba Yurek desde el voceo.
- Si ¿Qué ocurre? ¿Qué fue eso?
- Parece que pasamos lo peor, ya no hay turbulencias, pero la nava ha sufrido daños muy considerables.
- Se veía venir.
- Como sea, tienes que ver esto ¡AHORA!
Los dos se levantaron y con ayuda de Alister para colocarse una mochila que llevaba un equipo de soporte vital ambos se dirigieron al puente de mando, al llegar observaron a todos los presentes anonadados por lo que veían por las ventanas, Gideon y Alister quedaron igual de estupefactos por lo que pasaba frente a sus ojos, habían pasado la tormenta y frente a ellos se encontraba… un planeta.
- ¿Qué es eso? – preguntaba Alister.
- Un planeta. – respondió Yurek. – Es una enorme bola de roca que flota por el espacio…
- Ya sabemos Yurek, lo que no sabemos es que ¿Qué hace un planeta en medio de este caos?
- Yo que putas se.
- Debemos averiguar si es adecuado para al menos respirar, si es posible repostar las naves dañadas para repararlas. – le dijo Gideon.
- Booker envió un par de ellas al planeta y al parecer es habitable.
- Es como Tierra C, pero diferente.
- Entonces preparen una nave para ir al planeta.
Alister se sorprendió, Yurek solo alzo las cejas ¿Gideon en esas condiciones a explorar?
- Para ser franco Thulle no creo que sea buena idea que vayas con tu vida pendiendo de un hilo. – le comento Yurek.
- Concuerdo con Norton, es peligroso en tu estado ir al planeta. – le decía Alister.
- No importa, dudo que un planeta así me acabe, Deltritus no lo hizo, este tampoco lo hará, preparen la nave inmediatamente.
A pesar de los reclamos y suplicas no tuvieron opción mas que preparar una nave de desembarco al planeta, le acompañaban el mismo Yurek, Alister, Erza, el medico Warelf Vampblood y el propio mecánico en jefe Booker Levian. La nave llego al planeta que parecía un paraíso tropical gigante, aunque les sorprendió ver estructuras parecidas a edificios en la zona, la nave aterrizo en un erial abierto, el grupo bajo de la misma y vieron maleza y arboles alrededor, sin signos de vida más que animales, la nave despego y regreso al Aeternum dejando solo al grupo, pero asumiendo los riesgos que habría.
- Nunca imagine ver algo tan lleno de vida en un lugar tan horrendo en el espacio. – se dijo Erza.
- ¿Habrá alguien en este mundo? – pregunto Warelf.
- Por la forma de las estructuras posiblemente, no creo que la fauna de este mundo pueda construir algo así. – dijo Booker
- Si es así espero que no quieran recibirnos hostilmente. – hablo Alister.
- Tranquila Alister, si quieren pelea la tendrán. – bramo Gideon.
- Solo no te exageres Gideon, recuerda tu salud. – le dijo Yurek.
El grupo avanzó entre los claros buscando señales de vida por la densa selva, desde hace rato y sin que ellos lo supieran alguien los había estado observando, en medio de la caminata Erza choco contra algo pensando que era un árbol, pero Booker se acerco y al examinar más de cerca descubrió que era metal, pero no un árbol sino una viga.
- Si, este planeta tuvo presencia de alguna civilización. – explico Booker.
- ¿Cómo sabes? – le pregunto Alister.
Booker escarbo el musgo de aquel pedazo de metal y vio remaches en él, señal clara de que es una construcción.
- Esta viga tiene remaches. – señalo Booker. – Fueron usados para asegurar una estructura de un edificio, por lo que sí, hubo una civilización y por la forma en que el remache fue colocado fue una muy avanzada.
- Pero si fue una civilización avanzada ¿Cómo pudo colapsar? ¿Por qué nos encontramos vegetación y no algo futurista? – cuestiono Erza.
En esos momentos unos enmascarados aparecieron tomando a Alister como rehén, Gideon saca su martillo para pelear a pesar de los reclamos de Yurek por su salud.
- ¡Sueltenla malvados! – les ordeno Gideon.
- ¡Ayuda! – grito Alister.
- ¡Que la suelten dije!
- ¡GIDEON!
- ¡¿Gideon?! ¡¿Quién dijo ese nombre?!
En eso apareció un encapuchado que posiblemente era troll por los cuernos que sobresalían de su vestimenta, se acerco al grupo y pidió a los enmascarados que soltaran a Alister, luego se acerco a ella y vio algo muy familiar en la chica.
- Me pareces conocida, una cara muy familiar. – dijo el encapuchado.
- ¿Te conozco? – le pregunto Alister.
El extraño miro al grupo y en especial a Gideon, se le quedo mirando fijamente a pesar de sus antiparras y luego se le acerco.
- ¿Gideon Thulle? ¿Eres tú? – le pregunto el extraño.
- Es mi nombre ¿tu quien eres? ¿acaso me conoces?
- ¿No me reconoces? Mira lo que tengo en mi cabeza.
Gideon vio los cuernos y descubrió que esos mismos ya los había visto anteriormente, pensó y luego vio al extraño aun sorprendido que se quitaba la capucha revelando una sorpresa.
- ¿Acaso tu eres? – le dijo Gideon al extraño.
- Si, soy yo… viejo amigo.
- Eres.
- Luxand Texray.
- Luxand ¿Lux?
- Si hermano, soy yo.
Los dos trolls se quedaron viendo y luego se dieron un abrazo muy fuerte, los demás no podían creer lo que estaba pasando, pero Gideon y Luxand más o menos sabían.
- Oh Lux, viejo amigo, cuanto tiempo ha pasado. – le dijo Gideon con una sonrisa.
- Ha pasado mucho Gideon, bastante, no esperaba jamás verte aquí en Thaumiel. – le dijo Lux.
- ¿Thaumiel?
- Si, así se llama el planeta.
- Eh Gideon, si no es mucha molestia ¿Qué carajos esta pasando aquí? – le pregunto Alister.
- ¿No te acuerdas de Luxand Texray? El estaba con nosotros cuando ocurrieron nuestras epopeyas en Sburb. – le contesto.
- Quizás he cambiado mucho, salvo en…
- Los cuernos de estrella o como Lordee los llama, cuernos de ju… - dice Alister.
- Si, ya entendimos. – le interrumpió Gideon.
Los demás quedaron anonadados, en especial Erza que no lo conocía.
- Yurek, eh tú sabes ¿Ese es Luxand? – le pregunto Erza.
- Si, lo es.
- ¿No se supone que había desaparecido cuando todos llegamos a Tierra C?
- Así es, mas nunca imagine en este lugar del universo olvidado por Dios.
Mientras tanto los dos amigos seguían hablando.
- Y dime Gideon ¿Qué hacen ustedes en Thaumiel? Es más ¿Cómo carajos llegaron aquí? – le pregunto Luxand.
- Es una larga historia, pero te puedo decir que apenas descubrimos el planeta luego de hacer el salto espacio temporal a una anomalía cósmica. – le respondió.
- Entonces no les molestaría platicarme al respecto.
- No podemos perder tiempo amigo, pero considerando el estado en el que se encuentran varias naves de la Cruzada Eterna pues no tenemos más opción que aterrizar las naves aquí para poder repararlas.
- ¿Naves? ¿Cruzada eterna?
- Como te dije, es una larga historia.
- Supongo que puedo hacer que estén en Thaumiel por un tiempo, me imagino que esa cruzada tiene algo muy importante.
- Un homosexual reprimido y con lentes oscuros.
- Lo entiendo, acompáñame y ya me vas contando todo amigo mío.
- Gracias por el ofrecimiento.
- Solamente puedo decirte… Bienvenidos a Thaumiel.
Gideon dio ordenes a Yurek para que la flota se mantuviese a orbita baja en lo que buscaban un lugar para repostar las naves, en tanto Luxand guiaba al grupo hacia el interior de la selva, Alister había mandado mensaje a Katia para que contactara a Tierra C, pero ella le informo que no había manera alguna de mandar una señal allá, estaban aislados, perdidos y varados… pero al menos un viejo amigo, por decirlo así, les había salvado la vida.
