La Cruzada Eterna

La Emperatriz y la Guardia

Habían pasado varios días desde que una flor le salvo la vida a Gideon, ahora con las naves de la Cruzada Eterna listas (o casi) para despegar, pero no nos enfocaremos en la cruzada, sino en el planeta de donde ha partido la misma, refiriéndonos a Tierra C… ha llegado el momento de una nueva emperatriz.

Eran las siete de la mañana y Retcia Suruku dormía cual bebe en su cama de no ser porque el timbre de la puerta no dejaba de sonar, su moirail Tardip Monevy molesto y con sueño abre la puerta, son Eloz Tiberius (enviada por la Orden del Martillo) y la vicaria imperial Alheena Propus, no se podían creer que su emperatriz viva en un cubículo.

- ¿Qué quieren? Es un poco temprano para molestar ¿no lo creen? – les dijo molesto Tardip.
- Lo quieres es que te rompa la cara. – le amenazo Eloz.
- No me asustas niña.
- Eloz por favor. – calma Alheena. – Una disculpa, no somos vendedores, venimos del Palacio Imperial.
- ¿Del palacio imperial?
- ¿Tienes cerilla en las orejas?
- ¿Quieres pelear?
- ¡Eloz! Por favor cálmate, mire buscamos a una tal Retcia Suruku.
- Si es ella ¿Qué quieren con ella?
- Vinimos por ella.
- No cometió ningún crimen.
- Lo que pasa es que ella ha sido elegida emperatriz, y venimos para mostrarle la residencia donde vivirá.

Al fondo se escucha mucha agitación, pero era Retcia que se despertó al escuchar eso.

- ¿Dijo residencia? – le pregunto Retcia a Alheena.
- Si, mucho mejor que este lugar.
- ¿Cuándo nos vamos?

Una limosina atravesaba la ciudad de Sodor que apenas despertaba, la chica Retcia se quedaba viendo, hasta que después de un rato habían llegado a su destino: el imponente Palacio de Vicó, el que seria su palacio imperial de aquí hasta que dejara de ser monarca.

- Es mas grande de lo que pensé. – decía admirada Retcia.
- No ha visto el interior, majestad. – le respondió Alheena.
- Esto es genial… espera ¿majestad?
- Si, como emperatriz merece ser llamada por títulos dignos de su cargo, aunque le pido que tampoco se le suba a la cabeza.
- De acuerdo lady…
- Propus.
- Por cierto ¿Qué pinta usted en todo esto?
- Soy la Vicaria del Imperio.
- ¿Vicaria?
- Es como el jefe de cortesanos, una especie de consejero principal. – decía Eloz.
- ¿Algo más?
- Yo me encargo de los asuntos del Imperio durante sus viajes, compromisos y ausencias, además de que soy su asesora en cuanto a lo que necesita.
- Genial.

La limosina pasa a través de la primera muralla y luego la segunda, llegando a la explanada principal donde los tripulantes de aquel lujoso carruaje bajaron y admiraron el enorme complejo del palacio, siendo Retcia la más sorprendida.

- Todo… todo ¿todo eso es mío? – preguntaba Retcia abobada.
- Se puede decir que sí, es aquí donde vivirá mi emperatriz. – respondió Alheena.
- Es mas grande que nuestro departamento. – dijo Tardip
- Hay más de mil habitaciones y cuartos de diferentes usos.

Mientras tanto Eloz miraba a todos los sirvientes y algunos soldados apostados como guardias arrodillándose ante Retcia, diciendo todos al unisonó:

- ¡Bienvenida a casa Su Imperial Majestad!
- Payasos. – murmuraba Eloz.

Los cuatro comenzaron a caminar y al subir por las enormes escalinatas principales se encuentran con Daimon Poweri que les recibía algo nerviosa mientras daba ordenes de abrir las puertas principales del palacio.

- Majestad es un gusto recibirla. – le dijo Daimon haciendo reverencia.
- ¿Y ella quien es? – pregunta Retcia.
- Me presento, soy Daimon Paweri, soy la senescal palatina.
- ¿Senes qué?
- Ella se encarga de los menesteres del palacio, precisamente de atenderla, es la líder de todos los sirvientes y criados del palacio. – le explico Alheena.
- Vaya.
- Entremos para ver todo el complejo.

El grupo entra al complejo y ven el interior bellamente decorado, un piso de mármol completamente lujoso, las columnas con decorado artístico, pequeñas banderolas colgando del techo y la joya, el trono ricamente ornamentado.

- ¿Ese es mi trono? – pregunta Retcia.
- El trono esta en el baño mujer. – contesta sarcásticamente Eloz.
- Eres muy elocuente ¿eh teraferox?
- Y tu muy tonta ¿acaso serás la emperatriz?
- No le contestas así a Retcia. – atravesó Tardip.

Alheena intenta calmar los ánimos y separa a ambas chicas.

- Señoritas ya por favor. – dijo Alheena.
- Ella empezó. – reclamo Retcia.
- Tranquilas ya, a mi no me importa eso.
- ¿Y que hacemos con esa teraferox aquí?
- La Orden del Martillo la envió para protegerle.
- ¿Protegerme de qué? Para eso tengo a Tardip.
- No se confié majestad.
- ¿Podemos continuar?

Mas de lejos, atrás de una de las columnas alguien vigila al grupo, luego se pone en una sección bien oculta del palacio para recibir comunicación con un comunicador discreto.

- Aquí Clea ¿me copian?
- La encontraste. – responde la voz al otro lado del comunicador.
- Si ¿Qué procede?
- Mantente al margen, cuando sea el momento asestas el golpe.
- Entendido mi lady.

Mientras tanto el grupo camina por uno de los pasillos del palacio contemplando las habitaciones, Poweri se pone en modo "guía turística".

- Estas habitaciones son el comedor real, aquí se celebran los banquetes importantes. – explica Poweri.
- Son muchas sillas. – le dice Retcia.
- A veces llegan personas importantes, hay que recibirlas adecuadamente.

Seguían caminando por el palacio y mostrando más habitaciones.

- Este es el salón purpura, es como la sala del trono, pero mas sencilla, para reuniones pequeñas y para atender a sus súbditos.

Pasaron por otra habitación con varios libros, pergaminos y rollos.

- Esta es la biblioteca palatina, si desea consultar alguna información solo pase por aquí.
- Retcia no es de las que lee a menudo. – dice Tardip.
- ¡Tardip! – le grita Retcia.

Pasan por otra sala con olor a incienso y muchos adornos religiosos.

- Esta es la capilla palatina, un lugar de oración, si desea estar en comunión con el Sufridor este es el mejor lugar.
- No soy muy religiosa, pero gracias. – dice Retcia.

Pasan a la siguiente habitación donde hay un escritorio y salamandras que fungen de escribanos cargando pergaminos y libros.

- Este es su despacho, aquí se encarga de firmar leyes, recibir noticias, es como una oficina de trabajo.
- ¿Trabajo? – pregunta Retcia.
- No todo es relajación y buena vida majestad.

Seguían caminando por el palacio hasta llegar a lo que parecía ser la habitación donde dormiría Retcia.

- Y aquí majestad están sus aposentos, para que descanse como un bebé.
- ¿Pero? Solo hay una cama. – dice preocupada Retcia.
- Es porque esa cama es para usted.
- ¿Y Tardip donde dormirá?
- ¿Tardip?
- Mi moirail.
- Bueno, en esta habitación solo es para usted, además ¿Qué ganaría estando el aquí en el palacio?
- No puedo estar sin él, no, no puedo.
- Son como sal y mantequilla. – dice en plan sarcástico Eloz.
- Que gracioso Teraferox. – responde Retcia de forma grosera.
- Me llamo Eloz mi emperatriz.

Alheena intenta detener de nuevo la discusión.

- Oigan calma por favor.

Entretanto la misma Clea se infiltra en las cocinas y derrama un liquido misterioso en la comida que estaba apunto de servirse para los invitados, logrado su plan corre a esconderse. En tanto el grupo seguía tenso.

- Ya chicos por favor, tranquilícense. – dice Alheena.
- Y si mejor vamos a comer, los cocineros prepararon un banquete para nosotros. – decía Daimon.

Llegaron al comedor para poder degustar sus alimentos, un manjar digno de reyes, pero no sabían que sus manjares estaban contaminados con veneno.

- ¿Lady Retcia ocurre algo? – pregunta Daimon.
- Eh ¿esto es comida?
- ¿No le gustan las almejas?
- No, pero por ahora no tengo ganas de algo marino.
- Tampoco yo. -dijo Eloz.

Los demás también rechazan las almejas y los platillos son cambiados por filete empanizado con arroz y quelites, Clea no se puede creer que su plan no haya funcionado y se frustra, pero se aleja y prepara otro plan en lo que recibe un mensaje.

- ¿Qué ocurre? ¿Acabaste con ella? – pregunta la voz a Clea.
- No, al parecer le hicieron el asco sin siquiera saber lo que tenía.
- Como sea, acaba con esa emperatriz o no habrá paga.
- Entendido.

Luego de eso el grupo decidió salir a los jardines traseros del palacio que además contaba con una impresionante vista al mar, la misma Daimon los guio hasta allí.

- Y estos jardines son para recreación y paseo, el aire fresco para sus pulmones y más allá está el puerto donde podrá pescar y pasear en bote.
- Genial. – dijo sorprendida Retcia.
- ¿No le sorprende?
- Es muy grande hasta para mí.
- Es mejor que vuelvas al cuchitril que llamas departamento. – le dijo Eloz.
- Ya fue suficiente pequeña teraferox, déjala en paz. – amenazó Tardip.
- Chicos no peleen por favor. – les dijo Alheena.

Cuando todo se ponía rudo Daimon termino por desmayarse, Alheena fue la primera en revisarla y encontró que en su cuello había un dardo posiblemente cargado de sedante o veneno, luego ella evito otro disparo de dardo, aunque quedo enfrente de la daga de Clea que se paró justo frente a ella.

- Hola. – le decía Clea.
- ¡ASESINA!

Antes de que pudiera seguir gritando la noquea y se queda viendo a Retcia, Tardip y Eloz, pero su mirada se enfoca a Retcia.

- Saludos majestad. – decía Clea muy interesada.
- ¿Y quién eres tú? – reclamaba Retcia.
- Simplemente vengo por ti.
- ¿Por mí?
- Si.
- ¿Qué quieres decir?
- Esa corona que llevas en la cabeza debe ser muy pesada.
- No te entiendo.
- Permíteme quitártela.
- ¿La corona?
- La cabeza.

Y en ese instante Clea se lanza hacia Retcia, pero Tardip logra detenerla con su espada, ambos desenfundan armas para pelear.

- Oye tu teraferox. – le dijo Tardip a Eloz.
- Tengo nombre inútil. – responde Eloz.
- Protege a Retcia, me encargare de ella.
- Como digas.

Tardip vuelve su mirada a la asesina.

- Awww, proteges a tu novia. – dice Clea a Tardip sarcásticamente.
- No es mi novia, es mi moirail humana tonta.
- Ah cierto, son trolls, nunca los entiendo, con razón Jane quiere acabarlos.
- ¿Jane Crocker?
- Los ve como un peligro, que se yo, no me importa, la paga por la cabeza de tu amada es grande y cobrare esa cabeza ahora o nunca.
- Te iras sin cheque.

La asesina cae encima de Tardip que logra defenderse como puede con su espada, pero Clea usa su agilidad y velocidad para evadir todos sus golpes, así como conectarle los suyos con sus cuchillos.

- Eres rápida.
- Soy rápida.

De un segundo a otro le hace un pequeño corte en la mejilla a Tardip que solo se siente la herida e intenta acabar con ella, pero Clea logra darle una patada en el mentón derribándolo, el cae al suelo y se enoja más.

- Te faltan reflejos chicos. – le dice Clea a Tardip.
- Igual que a ti. – dice Eloz.

Eloz apareció detrás de Clea golpeándola de una patada tirándola al suelo, con su lanza logra vencer a Clea, pero ella saca de su ropa una bomba que resulta ser una cegadora, tapándose los ojos la hace estallar dejando enceguecidos a los otros dos, pero para entonces su presa ha escapado, la emperatriz ha huido.

- Maldita sea ¿Dónde estás mocosa?

Clea enojada personalmente busca a la emperatriz entre los arboles y arbustos del jardín, pero Retcia se tropieza con la rama de un árbol y al arrastrarse lastimada contra el tronco de otro árbol queda a merced de la asesina.

- ¿Crees que estas a salvo? Jane te ve como un peligro. – le dice Clea a Retcia.
- Total, elegirán a alguien más.
- A la gorda le conviene que no haya emperador o emperatriz, que se yo, además, me tendrá pagando.
- ¿Y si yo te ofrezco dinero?
- Dudo que llegues al precio.

De repente aparece Tardip frente a Retcia y al voltearse golpea a Clea alejándola de ellos.

- Acércate hija de puta. – le dice Tardip.
- ¡Los mataré a ambos!

Clea en un arrebato de furia se arroja sobre los dos, pero antes de despegar un pie siente como que algo ha atravesado su pecho, Clea pronto ve sangre salir de su boca y luego una lanza atravesándola entre sus pechos, era Eloz que la había matado.

- Púdrete con la gorda.

Eloz saca la lanza del cuerpo de Clea y esta se derrumba en el suelo con su sangre regando el césped del jardín, Retcia se acerca tímidamente a Eloz y se pone de pie.

- ¿La mataste?
- Ni modo que hiciera otra cosa. – le dijo Eloz.
- Yo… gracias… Eloz ¿no es así?
- Así me llamo.
- Oye, los teraferox son valientes.
- Somos una raza guerrera, con nuestras diferencias, pero somos temidos.
- Raza guerrera… oye Tardip quizás no te guste la idea, pero la tengo ¿quieres oírla?

Luego de que despertaron Daimon y Alheena es Retcia quienes les platica a todos la idea que ella tiene, formar una guardia que cuide a la emperatriz, una guardia formada por miembros de la raza teraferox dando nacimiento a la "Guardia Diaforiana" siendo Eloz Tiberius su principal líder con el titulo de "Prefecta de la Guardia, así nació el cuerpo de seguridad imperial principal por antonomasia, aunque habrá que ver como le ira a la emperatriz a partir de ahora.