La Cruzada Eterna
La Batalla del Valle de Aran
Un hermoso y profundo valle atravesado por un tranquilo arroyo, donde los pececillos nadaban alegres y en donde los pájaros y animales pequeños deambulaban pacíficamente, quien diría que aquel bello lugar se transformaría en unos segundos en un dantesco campo de cadáveres.
Luego de días de expectación e incertidumbre los ejércitos de ambos bandos, los que seguían la aborrecible herejía de los "Alegres Mesías" y las fuerzas combinadas de las naciones de Tierra C y la Iglesia del Sufridor, se habían reunido en aquel valle llamado de Aran listos para entregarse a una muerte horrible en batalla, los payasos superaban en margen de tamaño a los aliados en numero de tres a uno, pero eso a sus enemigos no les importaba, con la disciplina y el coraje bastaba para hacerles frente mientras a lo lejos y a una distancia lo suficientemente prudente de la carnicería se encontraba Yemiko Kannar lista para contemplar el horror.
Los comandantes del ejército aliado se habían reunido una ultima vez para revisar el plan de batalla que habían formulado en base a sugerencias de la esposa de Kairyu Kyoshu llamada Zaeima Heafza a la cual por su propio bien pusieron bajo custodia a cargo de la enviada del santuario Cestus Acktau y de Alice Parker, no querían que la cagara y terminara muerta en el proceso por venir sin invitación a la fiesta. Ya con todo preparado los lideres toman posiciones, Stella Karalis junto a Kairyu, la gran maestra Gwen Asharis y los capitanes Turlim Cintum y Kymeri Yavrov tomaron posiciones con la caballería ocultos en un bosque al flanco derecho mientras por el otro el rey de Prospit Luzift Kodakk junto a Merrie Belfhe, Miryam Kiddo y el magister militum imperial Tardip Monevy hacían lo mismo; junto a la infantería que estaba en el centro y al frente de la formación estaban la primer capitán Jason Morgan y la prefecta de la guardia diaforiana Eloz Tiberius quienes junto a los infantes resistirían las oleadas de juggalos que se les vendrían encima, atrás los fusileros y un poco mas los arqueros que conducidos por Annie Parker y Gregory Kiddo dejarían llover una lluvia de flechas sobre el enemigo antes de acercarse a ellos apoyados por el potente fuego de la artillería pesada, todos ellos protegidos por un muro psíquico hecho por la maestra bibliotecaria Galata Upiere, todo estaba listo pero antes Jason dio unas palabras antes de marchar sin retorno.
- Hermanos y compañeros de armas de las naciones unidas de Tierra C, he visto el miedo que hay en sus rostros, se que temen no volver de este campo para estar con sus seres querido, lo entiendo, pero lo que estos bastardos carapintada les harán aquí no se comparara a lo que les harán a sus parejas, padres, hijos, amigos y conocidos si dejamos que avancen; es por ello que en este puto campo y en este puto día los vamos a mandar a todos estos hijos de su reputisima madre con esos pinches ídolos que tanto aman a lo mas profundo del infierno, no peleemos solo como una alianza, peleemos como una sola gran nación, como una gran familia… como un único mundo…
Los soldados al escuchar sus palabras dieron un grito de furia animados por ello.
- Si van a pelear peleen por los que aman, peleen por este su hogar, pero solo les pido que peleen ¡A LA CARGA CON VALOR!
Termino de hablar y junto a los soldados de a pie marcharon lentamente hacia adelante alzando sus lanzas, pero del otro lado la payacife de los juggalos Joculine junto a su segunda al mando Lilith solo miraban tranquilas como los caballeros martillo y soldados de las naciones de Tierra C caminaban lentamente al corazón del valle listos para pelear, Lilith se le acerco a Joculine lista para pelear.
- ¿Que marchen hacia ellos? – preguntaba Lilith.
- Que los maten a todos, no se contengan, a pelear. – respondió Joculine.
Los payasos armados con rifles y armas cuerpo a cuerpo como mazas, paletas de madera enormes reforzadas con hierro y hachas empezaron a moverse lentamente haciendo ruido intentando intimidar a sus incrédulos enemigos pero estos seguían marchando inmutables, Jason sentía como su armadura le pesaba mas con cada paso que daba, el calor de mediodía hacia que ese mismo peso aumentaba en tanto jadeaba, sensación que compartía junto a Eloz y la infantería, pero ya no había marcha atrás, era ahora o nunca.
En tanto en los bosques al ver unas piedras marcadas con pintura que miraban hacia el ejercito aliado el rey Luzift (que había sido nombrado comandante en jefe a pesar de la oposición de Tardip) ordeno a los arqueros preparar sus flechas para disparar, Greg y Annie vieron la orden de Luzift y de inmediato ordenaron a sus arqueros prepararse para disparar, los arqueros disparar sus flechas y pronto los payasos vieron como el cielo se oscurecía por la lluvia de flechas que caía encima de ellos, pronto muchos de ellos fueron alcanzados por ellas quedando heridos y algunos muertos, los demás se lanzaron corriendo hacia la infantería aliada quienes se detuvieron y a la orden de Jason justo cuando tenían a los payasos a un par de pasos de ellos levantaron rápidamente un enorme muro de escudos parapetados con las lanzas que recibían al enemigo, aquellos que las flechas no lograban matar terminaban cayendo al estrellarse con la lanzas enemigas y estas no lo hacían entonces los fusileros que se asomaban fugazmente del muro de escudos les remataban con sus rifles (algunos de ellos laser) para luego replegarse bajo el muro de escudos, una enorme oleada de jubilitas se encontraba casi empujando el muro de escudos aliados pero estos respondían empujando también, la artillería dejaba sentir su poder al disparo de los morteros y cañones cayendo sobre los payasos que confundidos con las explosiones ya no tenían opción mas que chocar con el muro y las puntas de lanza o aplastados por los suyos.
- ¿Cuándo será nuestro turno? – le preguntaba Kairyu a Gwen.
- Hay que esperar el momento adecuado senador Kyoshu. – le respondió.
- Dudo que Jason y Eloz puedan soportar mas cargas, no es que no confié en ellas, es que posiblemente los juggalos quieran aumentar las embestidas de sus oleadas.
- Entonces los recibiremos cuando estén en su punto débil, no tenemos oportunidad mas que esa. – le decía Stella un tanto nerviosa.
Otra marejada de payasos se aproximaba hacia el muro de escudos embistiéndolo con bastante fuerza como para romper la formación que Eloz y Jason aguantaban todo lo que podía a la espera del momento exacto para que la caballería interviniera, los payasos disparaban sus rifles semiautomáticos sin éxito debido a la fuerza repulsora del muro de escudos de Galata mientras las flechas y el fuego de artillería caían sobre las mareas de payasos debilitándolas antes de llegar a la infantería aliada, Joculine no podía soportar la incompetencia de sus huestes que se lanzaban a morir en vez de liquidar a sus enemigos, en una obvia señal de desesperación llamo a Lilith y le dio una orden.
- Lilith, llama a los "bastiones". – le ordeno Joculine.
- Pero su graciosa señoría, aun no es el momento…
- Hazlo, que vayan y rompan el muro de escudos.
- Enseguida. – dijo para luego susurrar. – Vieja estúpida.
- ¿Dijiste algo?
- Nada.
Lilith no tuvo mas que obedecer y enseguida mando a que soltaran a los bastiones, la caballería de las naciones unidas vieron sorprendidas como de entre el mar de payasos unos gigantescos bufones armados con martillos que podían aplastar a una persona de un golpe, garrotes que dejarían hecho pure a un auto y enormes mazas con cadenas que podían mandar a volar al primer incauto en su zona de impacto marchaban inmutables listos para destruir, a diferencia de sus compañeros mas pequeños estos mastodontes no parecieran ser afectados ni por las flechas o la artillería con cada paso que daban hacia Jason y Eloz, ambas chicas vieron a esos monstruos en los pequeños huecos del muro de escudos y ordenaron a la infantería aguantar todo lo que pudiesen a esas cosas pero fue inútil, uno de ellos con un enorme garrote típico de los demonios japoneses rompió el muro de escudos con un potente golpe de su arma dejando que los payasos restantes lograran penetrarlo y empezar a matar a la infantería aliada, había comenzado la matanza.
Pronto los ejércitos de payasos y aliados se mezclaron dando inicio a la matanza, los cuerpos de los guerreros de ambos bandos caían uno a uno en el campo pintando de rojo el tranquilo riachuelo que atravesaba el valle, pronto el musgo y el fango así como la sangre empezaron a cubrir los cuerpos tanto de vivos como de muertos, Jason con su sagrado "Martillo de las Brujas" lograba vencer a varios payasos incluyendo a uno de los bastiones junto a Eloz que con su lanza de energía derribaba a varios más, los payasos envalentonados gracias a la presencia de los colosos pintados y maquillados como ellos corrieron al campo de batalla aunque no todos lograban llegar debido a la artillería y a las flechas, la infantería comandada por ambas chicas no podía soportar tanta batalla ellas solas, era hora de que los demás intervinieran.
Desde la distancia Luzift le hizo una señal a Gwen para iniciar la carga de la caballería sobre el enemigo, Gwen dio el aviso con un grito y los jinetes se lanzaron a todo galope sobre los jubilitas para apoyar a la infantería que casi ya no podía aguantar más. Joculine no podía creer que hubiera más soldados del "Falso Mesías" escondidos en los bosques de los laterales saliendo listos para matar a sus hombres, esto la dejo atónita junto a una Lilith que deseaba ir a pelear y desatar su poder, en tanto en el campamento a la distancia Zaeima no podía soportar el hecho de que su marido estuviese peleando y trato de ir a la batalla, pero Cestus, Alice y la apotecaria Evangelynn Roswell se lo impidieron con forcejeos.
- Déjenme ir hijas de puta, déjenme ir con él. – les decía Zaeima desesperada.
- ¡¿Estás loca?! ¡Pueden matarte! – le reprendió Cestus.
- ¡Déjenme ir!
- ¡Ir ni madres! ¡Tu marido saldrá bien!
Hubiera sido así, pero los payasos junto a los bastiones seguían dando una paliza a las fuerzas unidas de Tierra C, el rey Luzift armado con una espada forjada especialmente para el mataba a cuantos payasos se le tratasen de acercar apoyado por Stella y Kairyu que armados con un bate de beisbol y una katana le cubrían los flancos, Gwen junto a Merrie mataban a los bastiones que aprovechando su nula movilidad debido a su tamaño no eran rival para las dagas de Gwen que clavándoselas en el cuello lograba mandarlos al suelo, Eloz y Jason se reunieron con Tardip, Miryam, Kymeri y Turlim haciéndole frente a los juggalos que seguían cayendo como moscas, pero Kymeri vio algo que la paralizo, su capellán Gertrude había perdido el brazo a manos de uno de ellos y cuando le iban a rematar una lanza atravesó la cabeza del juggalo y ordeno que la sacaran de allí no sin antes junto al capellán Lukwer Werkteigh desataron una enorme onda de energía que aturdió a los payasos dejándolos con una horrible jaqueca, Kymeri saco a su amiga y capellán de la batalla mientras los demás seguían peleando, entre ellos Stella que tras un golpe con una enorme paleta de madera de una payasa quedo aturdida escuchando zumbidos y mirando hacia todos lados, veía la muerte y destrucción por donde pusiera sus ojos, que terminaron por ver la palabra "YAOI" grabada en esa misma paleta que parecía dirigirse hacia ella pero Eloz atravesó al verdugo con su lanza levantándole y dejándola caer sobre otros juggalo, le habían salvado la vida.
- Levántate mujer, aun no es tu hora. – le dijo Eloz a Stella mientras la levantaba.
- Gracias por salvarme. – agradeció Stella.
- Es lo que Gideon hubiera hecho.
Al oír ese nombre algo paso dentro de Stella, una llama se encendió en su corazón y de pronto tomando un hacha de un caballero martillo caído junto a su bate en otra mano grito el nombre de su amigo que se encontraba en el espacio y se lanzó en un ataque de furia matando a bastantes payasos a diestra y siniestra, Kairyu se sorprendió con el actuar de su amiga y el también se lanzo al combate, pronto los demás hicieron lo mismo y la batalla decanto a favor de los aliados.
Joculine ya no podía soportar mas y a pesar de que Lilith se lo desaconsejó a mas no poder tomo su arma, una espada de color oscuro, y camino hacia el campo de batalla, los payasos se detenían al oído de las trompetas circenses mientras el ejercito aliado de Tierra C hacia lo mismo, la misma payacife acudió al centro de la batalla y apuntando su espada a los aliados desafío a quien se le enfrentara.
- Muy bien estúpidos hijos de perra, si tienen los suficientes huevos de enfrentarme háganlo ¿Quién es el valiente que desee desafiarme de una vez por todas?
El silencio reino en el valle, nadie dio paso al frente mas que Stella, que aun con el nombre de Gideon retumbando en su cabeza se paro frente a la payasa.
- Yo te desafío… hija de puta.
Las dos chicas de inmediato en un acto temerario se quitaron el casco y empuñando sus armas dieron inicio a su duelo, el bate chocaba contra la espada con una fuerza bastante descomunal que hasta los mismos arqueros que estaban atrás lo sintieron, las dos no solo luchaban una contra la otra sino que también contra el lodo que las podía hacer caer dejándolas ante la posibilidad de ser rematadas, en un descuido Stella fue derribada por el pie de Joculine cayendo al lodo, soltó su arma y pronto quedo a merced de la payacife que apunto la espada hacia su mentón.
- ¿Tus últimas palabras niñita? – le pregunto Joculine.
- Besa mi lindo y blanco culo, perra.
Justo cuando Joculine le iba a clavar su espada a Stella una Zaeima que se logro zafar de sus guardianas le grito justo antes de ser derribada por Annie y Greg.
- ¡Vete a la mierda culo pintado!
Joculine se distrajo y aprovechando la oportunidad Stella tomo su bate, se levantó rápidamente y en un abrir y cerrar de ojos le conecto varios golpes a su rival con el bate en el abdomen, brazos y finalmente un enorme batazo en la cabeza destruyendo su arma en el proceso pero dejando totalmente atontada a Joculine que solo podía mirar confundida y tambaleante a todos a su alrededor, acto seguido soltó su espada y de pronto se desplomo cayendo de cara contra el lodo justo enfrente de Stella que débilmente de pie la había derrotado, los payasos no podían creer lo que habían visto y contemplando la escena uno de ellos dio el grito a los suyos.
- Nuestra payacife y líder ha caído, hemos perdido el favor de los Alegres Mesías… ¡RETIRADA!
Inmediatamente todos los payasos cayeron en pánico y producto de ellos se retiraron del campo de batalla dejando atrás a los muertos y heridos que eran rematados por la infantería, Turlim y Miryam de inmediato ordenaron a la caballería sobreviviente que fueran tras ellos para no dejar sobrevivientes, la misma Lilith había huido un poco antes pero sin olvidar que se vengaría por ello, en tanto Yemiko, la gran ausente de esta batalla solo se limito a sonreír y se retiró, la batalla había terminado.
Tras el brutal combate los soldados recogieron los cadáveres para juntarles y darles una digna despedida en cuanto a los restos de los payasos fueron debidamente incinerados, los cuerpos médicos atendían a los heridos y extraían la sangre de los trolls muertos en combate para ser donada a los "bebedores de arcoíris", entre ellos se encontraba Evangelynn atendiendo a una Gertrude a la cual le dijo que pronto le pondrían una prótesis biónicas en el monasterio, en tanto los comandantes solo veían como una Joculine sujetada por unos caballeros, Eloz y Stella se le acercaban a la payasa que recién despertaba mirando a sus captores, con sus ojos llenos de ira y gruñendo se dirigió a ellos.
- Ustedes creen que luchan por lo correcto, pero se equivocan. – les dijo Joculine.
- ¿Qué quieres decir? – pregunto Gwen.
- Nosotros llevamos una verdad que ustedes se niegan a seguir.
- ¿Qué se puede esperar de unos pervertidos y trastornados monstruos como ustedes? – le dijo Luzift.
- Ustedes piensan que nosotros somos monstruos, pero quien es el verdadero monstruo ¿El que es cazado o el cazador?
Eloz no podía soportar mas y con una daga que le saco a Gwen le corto la garganta a Joculine que empezó a soltar sangre tanto del corte como de la boca.
- Si, mátame, pero sabes que mis palabras son ciertas, no pueden negarlo.
Eloz se dirigió a Stella y le señalo a Joculine.
- Te daré la oportunidad de que acabes con ella. – le dijo Eloz a Stella.
- ¿Yo?
- Si, me dijiste que le habías prometido a la gorda de Jane que le llevarías la cabeza de esta puta como prueba de la victoria.
- Si, así es.
- Entonces hazlo, es tu momento.
Kairyu le paso su katana a Stella que luego ella tomo, se acerco a Joculine que con sus ultimas fuerzas y aun sujetada le escupió sangre a Stella, ella sin dudar alzo la espada y de un tajo le corto la cabeza, el cadáver de la payasa fue sacado de allí mientras Stella tomaba la cabeza y la alzo frente a los ejércitos aliados que sin dudarlo vitorearon por la victoria… ¿pero a que precio?
