La Cruzada Eterna

El Agujero

El tiempo ha llegado, el objetivo esta cerca, a la distancia el agujero negro que los espera emanando energía que apenas logra escapar de allí, es adonde Gideon pretende entrar pero que su tripulación no, es momento de saber quiénes volverán a casa y quienes lo seguirán hasta el mismo infierno.

Gideon y Yurek contemplaban a la distancia el enorme agujero negro que los esperaba pensando en el destino del viaje, había silencio y luego Gideon hablo.

- Míralo ahí amigo mío, el desagüe por el que Dirk Strider se ha escabullido y por donde debo entrar. – dijo Gideon a Yurek.
- Sabes que si entras ya no hay escape.
- He tomado ese riesgo.
- ¿Qué hay de los demás?
- Lo vamos a averiguar ¿Ya recolectaron Alister y Katia las papeletas?
- Iniciaran el conteo, separaran a los que se quedan contigo de los que volverán a casa.
- Estarán en buenas manos contigo.
- ¿Conmigo?
- Si, tu los has de guiar, tomaras la segunda nave mas grande de la cruzada, el Invictus.
- Bueno, si tu lo dices, creo que adivinaste que no entraría allí.
- En efecto.
- Y eso que no tienes mis poderes.

En el ala medica también reinaba el silencio, entre Warelf y Calelt las palabras sobre si seguir o no eran algo que los tenía con la mente ocupada.

- Entonces Warelf… ¿Qué haremos? – le pregunta Calelt.
- ¿Qué haremos de qué?
- Sobre si seguir con la cruzada.
- Bueno, yo tome mi decisión.
- ¿Y cual fue?
- Iré con Gideon.
- ¡¿Qué?! ¿Por qué?
- Bueno, necesitara un experto en ciencia y claro, medicina.
- Pero Warelf ¿no pensaste en mi al tomar esa decisión?
- Si pero.
- Pero ¿Qué?
- ¿No vendrás conmigo?
- Quería volver a casa contigo, pero no me esperaba que me dijeras eso.
- Si quiero, pero tengo un deber con Gideon, después de todo le salve la vida.
- Le salvamos la vida, piensa en mi también.
- Lo siento Calelt.
- Quería una vida contigo, me rompes el corazón al decirme que entraras al agujero.
- Se que estas molesto lo sé, pero por favor amor, déjame ir con él, te prometo, por lo que mas quieras, que volveré.
- ¿Y si no vuelves? Es un agujero negro, las posibilidades de sobrevivir son mínimas, casi nulas se podría decir.
- Lo mismo dijeron de Gideon cuando lo envenenaron y mira ahora, gracias a una flor que encontramos logro sobrevivir.
- Pero esto es diferente.
- Lo sé, pero lo que parecía imposible se logró, no perdimos la fe y mira donde estamos.

Después de un rato Calelt cayo y luego de exhalar miro a su novio y le dio un profundo beso en los labios.

- Prométeme que estarás bien y que volverás a mí.
- Te lo prometo.
- Te amo.
- También yo.

En la sala de comunicaciones Katia y Alister terminaban de organizar en las cajas las papeletas con los nombres de cada uno de los tripulantes dividiéndolos en "Siguen" y "Se van", Gideon y Yurek aparecen para al fin saber la decisión de todos.

- Y bien señoritas ¿Cómo quedo el asunto? – les pregunta Gideon.
- Ya tenemos los resultados. – respondió Alister. – de casi el millar de tripulantes de la cruzada eterna.
- ¿Sí?
- La mitad regresara a Tierra C, la otra mitad entrara con nosotros al agujero negro.
- ¿Y ustedes que dicen?
- Yo Gideon ire contigo, Katia también.
- Ella no.
- ¿Por qué Gideon? Quiero entrar al agujero. – reclamo Katia.
- Katia, necesito que alguien se encargue de las comunicaciones de los que iran a casa.
- ¿Pero?
- Además… piensa en Greg.

Con oír ese nombre Katia se paralizo y luego siguió hablando con Gideon.

- Greg… lo extraño.
- ¿Qué me dices?
- Lo hare Gideon, lo hare por Gregory.
- Alister avisa a todos los tripulantes, primero a los que regresaran a Tierra C para que aborden las naves asignadas para ello junto al Invictus, luego a los que me seguirán para que se reporten al Aeternum.

Tras dar el aviso Alister intenta contactar a Tierra C, siendo Kylean Loftus quien recibió la llamada.

- Aquí informa Alister Exilien desde el Aeternum para Tierra C.
- Saludos Alister, aquí recibiendo Kylean Loftus. – le dijo Kylean.
- ¿Podemos dejar las formalidades?
- Esta bien.
- ¿Y su santidad?
- Ha estado indispuesto últimamente, pero me pidió que respondiera las llamadas de la Cruzada Eterna y reportara novedades.
- Hablando de… ya varios tripulantes están dispuestos a volver a casa.
- ¿Y que hay de ti?
- Yo iré con Gideon al agujero negro.
- ¿Estás segura?
- Muy segura.
- No me imaginaria como reaccionarían Issa Belle y Cestus si supieran.
- Se volverían locas.
- Bueno, solo te pido que si regresas lo hagas sana y salva.
- Eso espero, Katia Evans ahora te dará las llamadas con la flota que retorna a casa.
- De acuerdo… y… Alister.
- ¿Si?
- Te echare de menos.
- Y yo a todos… Alister fuera.

Y hablando de Issa Belle, a través de su vista compartida veía que Gideon iba a entrar al agujero negro, tanta fue la preocupación que la misma no la dejaba dormir y empezó a deambular por los pasillos del palacio pontificio hasta salir a una Plaza de los Santos completamente vacía mirando la luna llena y a la fría y oscura noche mientras de sus ojos salían lagrimas sabiendo que el troll al que le había salvado la vida se encaminaba hacia su destino.

En el Aeternum muchos tripulantes que tomaron la decisión de irse a Tierra C se despedían de los que se quedarían, Helena le dio un abrazo a su amigo Booker Levian que seguiría al lado de Gideon junto a Erzafithy Guerkaiz que le daba un tranquilo adiós a Tsunam Thiiem, Katia y Alister solo veían la tierna y emotiva despedida de Warelf y Calelt, era hora de separarse.

- Katia, has sido una gran amiga. – le dice Alister mientras la abraza.
- Gracias Aly, tú también lo has sido para mí.
- Te echare de menos.

En su dormitorio Yurek preparaba sus cosas para pasarse al Invictus justo cuando Gideon aparece con una caja estando el vestido en armadura.

- ¿No te enseñaron a tocar antes de entrar Thulle? – le pregunto Yurek.
- Lo siento Norton, me imagino que estas listo.
- Estoy listo.
- Están en tus manos amigo mío, confió en ti.
- Gracias Gideon.
- Por cierto, quiero que lleves algo por mí a Tierra C.
- No soy mensajero y menos de basura Thulle.
- Por favor.
- ¿Qué es?

Gideon saca de la caja un sombrero algo desgastado y se lo entrega a Yurek.

- Es… tu…
- Mi viejo gorro, alguien lo había guardado luego de que me perdiese en los bosques por años.
- Sirius.
- Si.
- ¿A quien se lo entrego?
- A Rukbat, que sepa que estaré bien y si quería algo de mi entonces que tenga mi gorro, lo único que quedara de mí.
- De acuerdo, a ver si a esa loca se le calman los fusibles con esto.
- Y diles a todos… que no los olvidare, aunque me traten del asco.
- De acuerdo.
- Buena suerte Norton.

Gideon se retira, pero es detenido por un Yurek melancólico.

- Gideon, si ocurre algo… y llegas a ver a mi hermana… dile que la extraño mucho.
- Te lo prometo amigo mío.

En eso las tripulaciones se dividen y toman posiciones cada uno, Yurek llega al Invictus y da la orden de dar media vuelta y prepararse para el salto hacia Tierra C, en tanto Gideon se queda con la tripulación que seguirá con la cruzada y ordena a Erza que dirija las naves hacia el agujero negro.

- Camaradas, se que fue una decisión difícil, pero me da tranquilidad saber que lo que hicieron fue lo correcto, no titubearon y eso es bueno, ahora toca momento de dar el salto, Dirk no se nos escapara y si es preciso entrar al agujero negro pues que así sea.
- ¿Cuáles serán las ordenes Thulle? – pregunta Erza.
- Preparen la nave para el salto hiperespacial al agujero negro.
- Gideon, las condiciones de los motores y el reactor de fusión son críticas, muy apenas aguantaron los saltos previos, no soportaran uno hacia el agujero negro. – alerto Booker.
- Es un riesgo que asumiremos Booker, ve preparándolo todo, daremos el salto.
- Entendido Gideon, iniciaremos cuenta regresiva.

En los parlantes de la nave se escuchaba el voceo indicando la cuenta regresiva para el salto hiperespacial hacia el agujero negro, Gideon se quedo de pie y firme mirando hacia el agujero negro, en eso aparece Alister Exilien para hacerle compañía mientras el resto de los que estaban en el puente solo podían esperar a salir enteros de la locura que iban a cometer.

- ¿Estas listo Gideon? – le pregunta Alister.
- Listo, ya no hay marcha atrás.
- Si haremos esto lo haremos juntos.
- Ha llegado la hora.

Con la energía a toda potencia el Aeternum y el resto de las naves de la cruzada que continuarían inician el viaje al interior del agujero negro, Gideon y Alister ven como entran al mismo mientras se toman de la mano sonrientes mirando a su final, es lo que dijeron, lo harían juntos.

En Tierra C, en medio de la vacía Plaza de los Santos una triste Issa Bell mira hacia el oscuro cielo coronado por la brillante luna llena sabiendo que veía el final de su amigo Gideon, la pobre Issa cae devastada de rodillas llorando por lo que pasaba, perdía a dos amigos suyos y lo peor es que veía de qué manera se iban, sus lágrimas caían al suelo de adoquines de la plaza mientras Kylean aparecía para consolarla.

- ¿Por qué? ¿Por qué lo hicieron? – preguntaba sollozando Issa.
- Cumplir su deber Issa, es todo.
- De todas las cosas que he visto a través de los ojos de Gideon, esta es la peor, debería quitarme la vista y no volver a ver nada nunca mas en mi vida.
- Tranquila cariño, no te mortifiques.
- Sufrí la maldición de la vista compartida por el ¿para esto?
- Se como te sientes, pero quedándote ciega no arreglas nada, ellos hicieron lo que tenían que hacer.
- Solo espero que vuelvan a casa sanos y salvos.
- Volverán Issa, ellos volverán.

Issa seguía llorando por Alister y Gideon que entraron al agujero negro viéndolo con aquella vista compartida que tenia con Thulle, Kylean la consuela abrazándola y dejando que derramara sus lagrimas sobre sus hombros aun mirando ambas a la fría noche en medio de la plaza, no había más que decir.

En el Invictus, la nave insignia de la flota retornante, un Yurek melancólico mira el gorro que Gideon le dio y se dirige a la tripulación que preparara el salto hiperespacial a Felicia para retornar a Tierra C, mira al agujero por última vez.

- Los volveremos a ver. – le dice Katia.
- Lo sé, lo se.

En Tierra C un intranquilo Sirius Thulle miraba desde su ventana a Kylean y a Issa en medio de la plaza, Sirius solo puede pensar hasta que un invitado aparece.

- Lo hizo Sirius. – pregunto la presencia.
- Así es.
- ¿Crees que esto afectara a esta línea?
- No sabría decirte, solo se que se cumplió lo que tenia que cumplirse.
- No, aun no, aun falta.
- Si, aún falta y presiento que serás parte de esto… Jade… o debería decir… Calliope.