La Cruzada Eterna

La Fuga

El vacío, todo a tu alrededor es vacío puro y sencillo, pero de repente aparecen líneas de luz corriendo por el mismo vacío alrededor tuyo como si el viento las moviese, esas líneas te atraviesan, pero no hacen mas que despertarte… has tenido un largo sueño y lo único que ves cuando abres débilmente los ojos es una fuerte luz blanca que te enceguece ¿Qué ocurre aquí?

Una voz se escucha hablándote, primero son zumbidos y después sonidos mas claros, te llama por tu nombre.

- Davian, al fin despertaste hombre. – le dice aquella voz.
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Quién es?
- Tranquilo, ya estas mejor.
- ¿Qué ocurre?
- Simplemente pasaste por un largo proceso difícil de explicar, es todo.

Al fin las pupilas de aquel recién despierto ser llamado Davian Kiddo logran distinguir la figura de donde provenía la voz, era nada mas que Dirk Strider, pronto entro en furia por una razón: Madison Kiddo.

- Dirk ¿Strider? – preguntaba débil Davian.
- Si, soy yo, buenos dias viejo.
- Tu… ¡TU!
- ¿Yo que?
- Donde…
- ¿Dónde qué?
- ¡¿Dónde está Madison?!
- Ella esta bien Davian.
- ¡Dime donde la tienes maldito enfermo!
- Que lengua la tuya, tu chica esta bien, sigue en la nave, solo relájate quieres.
- ¿Relajarme? ¿Después de lo que le hiciste?
- Lo hice por su bien ¿acaso querías que muriera?
- ¿De qué carajos hablas hombre?
- ¿Acaso no te diste cuenta que se sentía débil?
- No… si… creo.
- Lo mismo le pasaba a Rose, llego a un punto donde sus poderes consumían su vitalidad poniendo su vida en riesgo, entonces vi que había una solución para salvarla, drástica pero efectiva.
- ¿Y cual es?
- Rose ¿Podrías venir un momento por favor?

Tras haber llamado a Rose esta aparece frente a Davian, salvo la única diferencia de que veía un cuerpo mecánico, robótico, en vez de carne y hueso era puro metal, Davian se quedo sorprendido, por no decir horrorizado al ver en que se había convertido Lalonde.

- ¿Rose? ¿Qué demonios pasó contigo? – preguntaba escéptico Davian.
- Nada, simplemente sufrí un "cambio" – respondía Lalonde.
- ¿Cómo que un cambio? Te volviste un montón de chatarra.
- No seas grosero hombre, solamente le salve la vida. – le dijo Dirk.
- Si, arrebatándole su humanidad.
- Debes entender que sus poderes cada vez consumían su cuerpo corriendo el riesgo de morir, así que traslade su alma a uno de metal para evitar una tragedia, la verdad funciono.
- ¿Usando a tu hija como conejillo de indias? ¿Acaso no sientes remordimiento o vergüenza alguna?
- Fue drastico pero efectivo, tu novia pasaba por lo mismo y le salve la vida, deberías agradecerme por ello.
- Preferiria perderla a verla convertida en una maquina fría e insensible.
- Cuanto amor y orgullo, pero alégrate, no son las únicas que han sufrido el cambio.
- ¿Qué quieres decir?
- Rose, pásame el espejo.

Rose tomo el espejo de la mesa y se lo paso a Dirk que inmediatamente lo puso frente a Davian y el vio algo que nunca esperaba ver… el también era uno de ellos.

- Tu… tu. – dijo Davian nervioso.
- Si, yo.
- ¡¿Qué me has hecho infeliz hijo de puta?!
- Según tus signos vitales ya también ibas por el mismo camino que el de Rose y de Madison, así que para prevenir tu alma ahora yace en un cuerpo cibernético, tienes boca, pero la mascara de gas le da un toque "cool".
- ¿Cool? Cool me sentiré cuando te patee tu blandito trasero, ahora suéltame para hacerte daño.
- Lamentablemente no puedo hacerlo, estas terminado, pero por mi seguridad mejor te mantengo así hasta que se te baje la furia, pero tranquilo, todo esta bien.
- No te preocupes por mí, preocúpate por Gideon.
- Ah si, Gideon, dudo que el tipo este tan loco como para atravesar un agujero negro.
- ¿Cómo?
- Ni siquiera estamos en la línea temporal de donde vinimos, estamos en otra que me interesa mucho… y no creo que la tripulación que Gideon tiene a su mando le permita una locura de atravesar un agujero negro para llegar a otra línea temporal y si lo hiciera tendría que soportar la energía y fuerza de gravedad del mismo.
- Si es así ¿Cómo sobreviviste?
- Aradia me echo una mano, es todo.
- Maldita traidora, Megido esta mal de la cabeza.
- Veo que estas bastante tenso muchachito, te dejare un rato solo para que te calmes ¿esta bien?
- Dime donde esta Madison.
- Todo a su tiempo, todo a su tiempo.

Dirk se aleja de la habitación y cierra la puerta dejando a Davian solo y enfurecido, el coraje era tanto que no podía estar tranquilo sabiendo que su amada ahora le estaba lamiendo los pies a Dirk Strider, luego se quedo callado y cerro los ojos de tristeza, sabiendo que no podía hacer absolutamente nada hasta que escucho a alguien entrar y hablándole.

- Davian ¿eres tú? – preguntaba la voz.
- ¿Quién eres?

De repente la visita se para frente a el y se revela, era Madison, cuando la vio no sabia si reír o llorar y más sabiendo que su amada estaba dentro de un cuerpo cibernético, estaba hecho una vorágine de emociones, Madison le soltó de sus amarres y lo primero que hizo Davian fue abrazarla.

- Oh Maddie, amor de mi vida ¿Qué fue lo que te hizo ese maldito monstruo de Strider? – preguntaba triste Davian.
- Creo que te conto lo que hizo. – respondió correspondiendo al abrazo?
- ¿Por qué no lo detuviste? ¿Qué sentido tiene renunciar a tu humanidad solo por seguir en el mundo?
- El de detenerlo.
- ¿Detenerlo? ¿de que estas hablando?
- Lo he visto Davian, todo sobre esta línea temporal y lo que planea hacer con ella.
- ¿Cómo?
- A través del oráculo viviente de mi yo de esta línea temporal.
- Espera ¿también hay una familia Kiddo en esta línea?
- Es complicado y largo de explicar, pero la cosa es que Dirk Strider planea algo horrible con esta línea temporal, lo que él llama su "obra maestra".
- ¿Qué tiene que ver esta línea con él?
- Según lo que logre averiguar esta línea temporal es una amenaza para él y solo destruyéndola lograra algo que según el superara a esta y a la que provenimos.
- ¿Y por eso dejaste que te convirtiera en un montón de metal?
- El no sabe, pero al cambiarme de cuerpo hizo que mis poderes aumentaran y se fortalecieran, asi pude darme cuenta de sus planes, todo estaba escrito o casi, incluyendo lo tuyo.
- Mira, no sé qué carajos sucede pero… lo importante es que estas aquí, conmigo, en otro cuerpo, pero conmigo.
- También yo.

Después de un rato abrazados aparece Dirk acompañado de Terezi Pyrope, Sollux Captor y por supuesto Aradia Megido, estaban viendo la escenita, aunque por fortuna no alcanzaron a escuchar todo.

- Que romántico, aun en ese estado siguen enamorados. – dijo alegre Aradia.
- Me decepcionas Megido, venderte a ese malnacido de Dirk. – repudio Davian-
- Oye no le hables así a Aradia, agradece que intercedió ante Dirk para salvarte. – le decía Sollux.
- Lo mismo también va para ti Captor.
- Ya basta. – interrumpía Dirk. – Sabia que tu novia iba a venir a soltarte, al menos estas calmado.
- Dime Dirk ¿Qué carajos es eso de "Obra Maestra"?
- Sabia que te lo iba a decir, pero bueno, te dire.
- Habla.
- Esta línea temporal básicamente es como la que provenimos nosotros, salvo por la notable excepción de algunas "diferencias".
- ¿Cómo cuáles?
- El John de esta línea esta vivo, Rose es de carne hueso, igual ustedes.
- ¿Y tú?
- Muerto, pero fue lo que me llevo a este punto.
- ¿Qué punto?
- El del "Yo Supremo"
- ¿El Yo Supremo?
- Ese estado superior al modo Dios que me mantiene en comunión con todos mis yo de otras dimensiones y líneas paralelas, lo que permite aumentar mis poderes a niveles nunca vistos.
- Básicamente tu yo de esta línea te hizo un favor sin querer.
- Se puede decir que sí.
- ¿Y que planeas hacer con esta línea temporal?
- Desaparecerla.
- ¿Para qué?
- Por si no te has dado cuenta esta condenada, solo me encargare de acelerar el proceso y convertirla en algo mucho mejor.
- Aunque eso signifique la muerte de muchos.
- Es un pequeño precio.
- Sabes había una persona que creía en eso de las líneas condenadas y todo eso. – hablaba Madison.
- Sirius Thulle, lo se.
- Pero te diré algo Dirk, incluso las líneas temporales irremediablemente condenadas tienen salvación y esta no será la excepción.
- ¿Cómo sabes eso?
- También soy vidente ¿lo sabias?
- ¿Y que podrían hacer al respecto tu y tu novio?
- Esto… y sabes, gracias por tu ayuda Dirk, porque ahora soy más poderoso. – le dijo Davian

Con sus poderes de "Ladrón del Vacío" Davian hace aparecer un par de bombas, una cegadora y otra de humo, con las cuales enceguece la habitación y le da la oportunidad a el y a Madison de escapar, al correr por uno de los pasillos la pareja divisa a Rose que no puede detenerlos al ser pateada por ambos logrando huir hacia un cuarto lleno de capsulas de escape.

- Pensé que lo enfrentarías. – dijo Madison a Davian.
- Cuando dijo eso del "Yo Supremo" me di cuenta que no era inteligente pelear con el teniendo semejante diferencia de poder.
- Entiendo eso.
- Hay que escapar de aquí.
- Debemos advertir a los de esta línea sobre Dirk y prepáralos.
- Pero la flota del Aeternum…
- No hablaba de ellos, Dirk será vencido… pero no a manos de Gideon, sino a manos de otros héroes.
- ¿Otros héroes?
- Te lo explicare mientras viajamos.

Los dos se suben a la capsula de escape y tomados de la mano sonrientes logran darse a la fuga de la nave de Dirk, que, hablando de él, luego de disipar el humo Terezi le pide a Aradia y a Sollux que los detengan, pero el par no mueve ni un dedo, algo que desconcierta a Rose pero Dirk ni se inmuta.

- ¿No los van a detener? ¿Acaso no harán nada Dirk? – cuestiona molesta Terezi.
- No, no lo harán. – le dijo Dirk. – Mi plan se llevará a cabo ¿Qué van a poder hacer ellos contra mí?
- Ellos no humano, pero si los de esta línea temporal. – le dijo Aradia.
- ¿Qué quieres decir Megido?
- Davian y Madison solo aprovecharon para escapar advertir, solamente los deje pasar, pues lo que va a pasar después es inevitable.
- ¿Inevitable?
- Asi es.
- Solamente les van a advertir a nosotros, es todo ¿Qué daño podrían hacer?
- Ninguno, aunque ellos advertirán de nosotros la verdad es que…
- ¿Qué?
- Ellos ya saben de nosotros, que ya estamos aquí.
- Espera ¿Cómo? – preguntaba Terezi.
- La pelea que viene es inevitable.

A miles de kilómetros de distancia de la nave de Dirk y viajando a una velocidad formidable la capsula de Davian y Madison logran llegar a un planeta azul donde terminan aterrizando en un descampado bastante templado, los dos se bajan de la nave y la hace estallar con unas pequeñas granadas que Davian hizo aparecer del vacío, los dos caminan por el bosque guiados por el sentido de Madison que usando a un pequeño ratón de campo como "bola de cristal" mira en sus visiones buscando algo en medio de la oscura noche.

- ¿Hacia donde vamos Madison? – preguntaba Davian.
- A encontrarlos.
- Encontrarlos ¿a quién?
- Ya lo sabréis.

Los dos llegan a una cerca que al parecer es la delimitación de una granja, la cual para Davian le parece una bastante conocida, los dos cruzan la barda y ambos caminan por el campo que al parecer muestra signos de haber sufrido de la temporada de cosecha hasta llegar al granero, adentro del mismo ven cosas que literalmente les daba una sensación de haber estado allí.

- Eh Madison ¿acaso este barril es nuestro? – pregunta Davian.
- ¿Nuestro?
- Mira, tiene nuestros sellos de "Kiddo Inc."
- Es cierto, espera ¿este es nuestro granero?
- Espera ¿volvimos a casa por nada?
- No exactamente, es nuestro granero, pero no nuestra línea temporal.
- ¿A qué te refieres?
- Mira este calendario, revisa el año.
- Es el año 5020.
- Exacto.
- Y cuando partimos nosotros.
- En el 5007.
- Literalmente estamos en una línea temporal diferente pero varios años en el futuro.
- Me temo que sí.
- Si este es nuestro granero… debemos ir a la casa.
- Pero…
- Sea quien este debemos advertirles de Dirk Strider.

Los dos salen del granero y divisan el hogar de los Kiddo, caminan hacia la casa pero de pronto unas luces de linterna los ciegan, Davian logra ver a través de aquella luz y se da cuenta de que quien los apuntaba con esa era Kylean Loftus, la Kylean de esa línea temporal los ve y se queda perpleja con lo que ve, se le acerca al par y tiene más preguntas que respuestas.

- Davian, Madison ¿Qué hacen aquí? – preguntaba Kylean.
- Si, somos nosotros, pero no de esta línea temporal. – le respondía Davian.
- ¿De esta línea temporal?
- Tenemos que hablar Kylean, hay mucho de que hablar. – le dijo Madison.