La Cruzada Eterna
El Asalto
Los dias pasaban a cuentagotas, Tierra C vivía calma, pero una anormal e intranquila, sobre todo teniendo en cuenta las cosas que habían pasado últimamente, mas para Jane Crocker que resguardada en una mansión a las afueras de Washington DC solo podía pensar en que sus dias los terminaría en La Roca, su fiel consejera Arya Stroud aparece para calmarle e intentar animarla, mas con lo de cierto experimento que ya tienen en plan de hacer.
- ¿Le ocurre algo mi presidenta? – preguntaba Arya.
- Nada, solo pensaba.
- ¿En qué?
- ¿Qué será de mi si me destituyen?
- Tranquilizad mi lady, hare lo que este en mis manos para impedir que esos lambiscones seguidores de Sirius la saquen del poder.
- ¿Cómo qué?
- El experimento ¿recuerda? Ya le dije a los científicos que prepararan todo en el laboratorio de Terranova, tomara tiempo, pero cuando nuestra "arma" esté lista entonces todos sus enemigos lo pagaran.
- Quizás, pero…
- ¿Qué fue eso? – se escucha la puerta fuerte.
Las dos extrañadas caminan hacia la puerta y ven a un Sirius Thulle con la túnica mas negra que la noche y una mirada fría parado frente a ellas, la lluvia no lo perturbaba y solo que quedo allí mientras el par de chicas le miraban preocupadas.
- ¡¿Tu que quieres Thulle?! ¡¿No te basta con hacer que tus marionetas hagan el trabajo sucio como para molestarnos?! – reclamo molesta Arya.
- Vine a darle una advertencia. – dijo Sirius con una voz profunda.
- ¿Cuál? – pregunto Jane.
- Esta.
Sirius alza uno de los brazos y les muestra a las dos chicas la cabeza inerte de Su Imperiosa Condescendencia aun con la espina dorsal pegada a la misma, las dos chicas se horrorizan a tal punto que Arya termina vomitando y Jane congelada e inerte ante la cabeza, quizás dándose a la idea de que asi terminaría.
- Escúchenme bien, no permitiré que sigan haciendo de Tierra C un infierno, esto es solo una advertencia, asi que cuidado señorita Crocker, mucho cuidado.
Sirius se teleporta de regreso al Santuario aun sujetando la cabeza, mientras tanto las dos chicas seguían impávidas ante lo que habían visto, Arya aun sintiéndose el estomago por lo que había visto se acerca a Jane para intentar animarla.
- ¿Y entonces mi lady? ¿Procedemos? – pregunta Arya a Jane.
- Si, llévame al laboratorio.
De regreso al Santuario el indolente Sirius llega a su despacho donde Kylean junto a Juno Helvetia y la inesperada visita de June Egbert la sorprenden, Kylean es quien habla por ellas.
- Eh Sirius, hay algo que debes saber.
En la casa de los Norton, un serio y dubitativo Yurek miraba las gotas de agua que caían en su ventana sosteniendo una taza de té que él había preparado para calmarse, pasa de largo a una Stella Karalis dormida sobre el sofá en tanto el mira una bola ocho donde el alma de su hermana se resguardaba, aquel artefacto era el corazón de un pequeño altar dedicado a Yury Norton, miro su té y volvió a la cocina para terminárselo, pero en eso aparece Jade Harley o mejor dicho, su cuerpo poseído por Calliope de una línea condenada, Yurek no se espanta, ya se habían topado antes en el Aeternum pero… ¿ahora que quería?
- ¿A qué debo tu visita Callie? – pregunto el desinteresado Yurek.
- Norton necesito algo de ti.
- Sírvete té.
- No vine por té.
- ¿Entonces?
- Vine por el alma de tu hermana.
- ¡¿Qué carajos?!
- Necesito el alma de tu hermana.
- ¿Para que la quieres?
- Sirius está enloqueciendo ¿acaso no te das cuenta?
- Ya lo se.
- ¿Y por que no haces ni un carajo?
- Se como terminara esto, fue una de las pocas cosas que Madison Kiddo me dijo antes de desaparecer del Aeternum.
- ¿Incluyendo el hecho de que Jane Crocker usara el cuerpo de tu hermana para crear a su propia psíquica?
Al oír eso Yurek suelta la taza de té que cae al suelo rompiéndose en pedazos, con un tic en el ojo Norton se llena de furia y saca sus garras de acero señalando a Calliope.
- Mas te vale que eso sea una mala broma, no me gusta que hables de mi hermana asi. – dijo enojado Yurek.
- ¿No me crees? ¿Acaso no se lo has preguntado a Jules Helvetia, a Jake English o a June Egbert?
- ¿Ellos lo saben?
- Por desgracia sí.
- Debo detener a esa gorda.
- Yo lo hare, solo dame el alma de tu hermana.
- No, se han metido con mi hermana, esto es personal.
- Dame el alma de tu hermana.
- No Callie, no perderé mas de mi hermana a manos tuyas.
- ¡Que me la des!
Yurek antes de decir algo se teleporta instantáneamente lejos de allí, una frustrada Calliope solamente puede crujir los dientes y golpear la mesa.
- Entonces tendré que hacerlo yo misma.
- ¿Eh? ¿Qué pasa aquí? – dijo una despierta y aun somnolienta Stella?
Mientras tanto en el despacho de Sirius el grupo de invitados le platico a Sirius lo que había sucedido en el momento en que Yurek llego sosteniendo la bola ocho que contenía a su hermana, quiere respuestas y las tendrá ahora.
- ¿Es cierto Sirius? – preguntaba Yurek.
- ¿De que Norton? – respondía Thulle.
- De que Jane Crocker usara el cadáver inmaculado de mi hermana para un retorcido experimento.
- Es cierto Yurek. – le dijo June Egbert.
Después de un rato June les platico lo que le había pasado y de lo que tramaba Jane, el propio Yurek quedo estupefacto e impotente, quería evitar que Jane hiciera una atrocidad con su hermana, pero Sirius lo detuvo.
- Tranquilo mi pequeño amigo, tu hermana estará bien. – dijo Sirius con calma
- ¿Bien? Inseminaran su cuerpo inerte. – le reclamo Yurek.
- Estas ansioso de detener a la señorita Crocker.
- ¿Ansioso? Le meteré los aparatos quirúrgicos en todos los agujeros a esa maldita gorda de mierda si se atreve a ponerle un dedo encima a mi hermana.
- Eh Yurek ¿sabes que no puedes maldecir en suelo sagrado? – le recalco Kylean.
- No me importa Kylean.
- Entiendo cómo te sientes Yurek, pero ya me adelanté. – le dijo Sirius.
- Adelantarte ¿Cómo?
- Envié a los acólitos junto a Gregory y Miryam Kiddo al laboratorio donde Jane hará dicho experimento.
- ¿Enviaste a los acólitos? ¿Te volviste loco?
- Tranquilízate hombre, los Kiddo estarán con ellos.
- Por lo que conto June el lugar parecerá una verdadera fortaleza inexpugnable y más estando Jane ahí.
- Confiare en ellos, si ocurre algo la Primera Compañía de la Orden del Martillo se desplegará.
- No dejare esto a la suerte, ire. – levantarse y darle bola ocho a Juno.
- ¿Adonde vas Yurek? – preguntaba June.
- ¿Tu qué crees?
Lleno de furia Yurek se teleporta hacia el laboratorio mientras los demás miraban impacientes, Kylean era la más preocupada, pero Juno parecía tranquila mientras sostenía la bola ocho.
- Espero que esto termine bien. – dijo Kylean aun preocupada.
- Demasiado tarde, va a pasar. – le dijo Juno. – Pero no por culpa de ellos, sino por Calliope.
- ¿Calliope?
- Si, pero aquellos que la detendrán llegarán pronto.
- ¿Quiénes?
- Ya lo veras.
En esos momentos y a bastante distancia de allí, mas precisamente en la isla de Terranova una observadora sigilosa mira a través de sus binoculares militares el enorme movimiento que se llevaba en los laboratorios propiedad de Skaianet, era Miryam Kiddo quien vigilaba al convoy que entraba a las instalaciones mientras su hermano Greg junto a los acólitos Yuseia Kyofza, Boris Lavrov y Astrid Thulle, esperaban el momento para atacar.
- ¿Cómo esta la cosa hermana? – preguntaba Greg.
- Diablos, el lugar esta jodidamente protegido hasta los dientes, será complicado entrar sin que nos pesquen. – respondía Miryam.
- Busca alguna entrada o algo para penetrar en las instalaciones.
- Okey.
Greg se volvió con los acólitos que estaban esperando el momento de entrar en acción.
- No lo se maestro Kiddo, siento que será muy peligroso entrar allí. – dijo preocupada Yuseia.
- Con esos sistemas de seguridad avanzado hubiéramos hecho lo que les sugerí. – hablo Boris.
- ¿Lo de hacer un ataque de distracción?
- Exacto.
- Ya lo dijeron los maestros Centum y Morgan, sería una táctica arriesgada.
- Oh vamos chicos, la idea era buena, aunque me hubiera gustado un asalto frontal. – comento animada Astrid.
- ¡Eso seria suicidio Astrid! – le regaño Yuseia.
- Ah vamos Yuu, soy una Thulle y a los Thulle nos encanta la pelea.
- Solo de nombre.
- ¿Qué quieres decir?
- Tranquilos chicos. – les dijo Greg. – Ya tendremos oportunidad, solo necesitamos el momento correcto.
- ¿Yurek? – dijo sorprendida Miryam aun observando.
- ¡¿Qué?! ¡deja ver!
Los dos Kiddo observan que Yurek Norton esta parapetado frente a las instalaciones de Skaianet buscando a su hermana, los sistemas de defensa del lugar apuntan sus armas a el mientras el grupo de los hermanos Kiddo y los acólitos solo se limitan a observar.
- ¿El señor Norton? – dijo Yuseia al mirarlo ahí parado frente a las instalaciones.
- Si, es el. – le respondió Boris.
- ¿Querías un ataque distractorio Boris? Ahí lo tienes. – le dijo Astrid.
El grupo seguía mirando a Yurek que amenazante llamaba a Jane Crocker a enfrentarle.
- ¡JANE CROCKER! ¡Sal y da la cara gorda hija de puta! ¡Ven y pelea maldita culo gordo! ¡No pienso que le hagas nada a mi hermana!
- Que valentía – dijo Miryam para sus adentros.
Dentro del laboratorio y acompañados de soldados y científicos una Jane Crocker decidida junto a su preocupado marido Jake English y Arya Stroud llegan hasta la camara donde reposa el cuerpo de Yury Norton, Arya los conduce hasta lo que parece un enorme isopo dorado.
- ¿Y eso que es Arya? – preguntaba Jane.
- Es el inseminador, con esta cosa implantaremos el cigoto en el cuerpo de Yury.
- Espera quieres ¿Qué le meta esa cosa allá abajo?
- Es fundamental.
- Sera raro. – dijo Jake Crocker.
- Tu me haces lo mismo y no te quejas cariño. – le dijo Jane.
Jane toma el isopo y Arya saca un contenedor pequeño y especial que contenía el dichoso cigoto.
- Solamente verter el contenido en el isopo y procedemos con el experimento.
- De acuerdo.
Los tres están justo al lado de Yury, Arya le pide a dos de los asistentes que abran y doblen las piernas del cuerpo de Yury para comenzar el proceso, posteriormente levantan parte de la falda hasta dejar expuesta la zona de implantación, justo cuando Arya esta apunto de abrir el contenedor para verter el contenido en el isopo las alarmas suenan y por los monitores ven a un desafiante Yurek frente a las instalaciones.
- ¿Cómo carajos supo Norton? – cuestiono molesta Jane.
- Tal ves se metió en la mente de tu marido. – respondió Arya.
- ¿Yo que? – dijo extrañado Jake.
- Vamos Jake, ve y moviliza a las fuerzas de seguridad, debemos contenerlo el tiempo que sea necesario.
- No hay tiempo que perder… rayos se me cayo el contenedor, menos mal que era de un resistente polímero.
Jane y Arya se quedan en donde esta el cuerpo de Yury mientras Jake le toca enfrentar a un Yurek que logra hacerles frente a las armas de lugar, aprovechando la oportunidad el grupo de los Kiddo y los acólitos entra por un pasadizo secreto del laboratorio, con la mayoría de guardias distraídos por el ataque de Yurek el grupo accede rápidamente al mismo corazón del laboratorio, al mismo lugar donde Jane y Arya procedían a fertilizar a Yury, el grupo irrumpe y del susto Arya tira el contenedor nuevamente.
- ¡Alto ahí loca! – grita Astrid señalando a Jane.
- ¡¿Qué significa esto?! – gritaba enojada Jane.
- Mas te vale que te detengas mujer, no le haras nada a esa chica dormida.
- ¿Dormida? Esta muerta.
- ¿Qué planeas hacer con el cuerpo de Yury? – dijo Miryam mientras su hermano apunta con su arco y flecha a Jane.
- Ella será el recipiente.
- De que. – dijo Gregory.
- Un arma letal, un psíquico que les hará frente a ustedes.
- ¿Planeas embarazar post-mortem a Yury solo para impedir que te maten? ¡ESTAS LOCA! ¡Eres un monstruo!
- Sirius y el resto de los bastardos me obligan a ello. – sacaba Jane su tenedor rojo gigante y les enfrenta.
- Mejor te matamos antes de que lo intentes.
Pero para cuando Arya recupero el contenedor veía una pelea y justo antes de tomar el isopo para proceder aparece en el mapa Calliope en el cuerpo de Jade.
- Jane. – miro fúrica Calliope a Crocker y al montón que estaban a punto de pelear.
- ¿Callie?
- Me han orillado a esto, perdónenme.
De repente una ráfaga de energía sale del cuerpo de la moribunda Jade que se convierte en polvo energizado e inerte mientras que aquella ráfaga entra al cuerpo de Yury, el cual se energiza y pronto se transforma en una forma bastante curiosa y poderosa, Arya se acerca al grupo e intenta revisar el cuerpo pero una mano atrapa su garganta asfixiándola, Arya intenta sacar una daga para defenderse pero esta Yury poseída le aprieta tanto la garganta hasta cortarle la cabeza al aplastarle el cuello, los demás miraban impotentes mientras el cuerpo se levantaba frente a ellos, abrió los ojos revelando una mirada oscura y de pupilas rojizas de sangre, los miro y les dio un mensaje.
- Ustedes lo quisieron, asi será.
