La Cruzada Eterna
Una lagrima
Una devastada chica troll observaba el panorama, su amigo y pontífice máximo había sido asesinado por un espíritu que había enloquecido apoderándose del cadáver de una amiga suya, una chica llorando al cadáver de su padre que sostenía mientras sus amigos intentaban consolarla, solo podía contemplar en silencio todo… pero era solo el principio, el principio del fin.
Desolada y silenciosa salio Kylean del despacho del difunto Sirius acompañada de Cestus Acktau que la veía intranquila.
- Kylean ¿estas bien? – le preguntaba Cestus.
- Yo… estoy bien. – respondio aun desconcertada.
- Yo, lamento mucho lo que paso.
- No te preocupes, Calliope ha perdido los estribos y al parecer solamente Yurek podrá calmarle.
- Lo se… mi pontífice.
- Espera ¿lo escuchaste?
- Estuve allí, le mande mensaje a Mixuiz para que difunda la noticia al Sínodo Sagrado, veremos si logras el visto bueno.
- Pero yo ¿pontífice?
- ¿Pasa algo?
- Yo no se si sea capaz de ser la líder de la Iglesia después de todo lo que esta pasando.
- Sirius asi lo quiso.
- ¿Pero por qué a mí?
- Si el no pensara que tu serias mejor partido hubiera escogido a alguien más ¿acaso él se ha equivocado?
- Es cierto.
- Mira se que aun estas en shock por todo lo que paso, solo date un respiro ¿Por qué no vas a ver a las Lalonde a ver como están.
- Quizás, debería pedirle a Issa que me acompañe…
Cestus se quedo pensando sobre eso y se tragó la saliva, había algo raro ahí.
- ¿Te ocurre algo Cestus? – le preguntaba Kylean.
- Eh Kylean ¿acaso no te contaron?
- ¿Qué cosa?
- Acompáñame.
Las dos caminaban hacia un edificio cercano al Palacio Pontificio donde residían los sacerdotes y colaboradores de la Iglesia, llegaron a la habitación de Issa Belle donde Cestus empezó a tocar la puerta para saber si había alguien allí.
- Issa, Issa Bell. – llamaba Cestus.
- Vete Cestus, déjame sola.
- Por favor déjanos pasar, Kylean tiene que ver algo.
- No quiero preocupar a Kylean mas de lo que ya está.
- Déjanos pasar, anda, esto lo tiene que ver la pontífice máxima.
- Espera, dijiste ¿pontífice máxima?
- Si, te contare si nos dejas pasar.
Issa se lo pensó y cambio de opinión.
- Adelante, pasen.
Las dos pasaron y lo primero que vio Kylean era a una Issa con los ojos vendados, le preocupo el hecho de que debajo de la venda había rastros de sangre que había escurrido posiblemente de sus ojos, ella quería saber que era lo que paso.
- Por la Madre Dolorosa, Issa ¿Qué fue lo que paso? – miro adolorida a Issa.
- Renuncie a mis ojos… Santidad. – le contesto Issa bastante triste.
- ¿Por qué lo hiciste Issa? ¡¿Por qué?!
- Por Gideon.
- ¿Por él?
- Sabes que yo le salve la vida, pagando el precio de compartir su vista con la mía, sus ojos también son los míos.
- Ya imagino que tanto viste.
- Gideon me ha hecho pensar en querer quitarme la vista por todas las estupideces que el ha hecho, pero logre aguantar por el cariño, a pesar de ser un completo idiota.
- ¿Y por que hasta ahora?
- Cuando el saltó al vacío del agujero negro sabia que el cometió el suicidio, intente no ver su final y me quite los ojos, esperando el momento de morir solamente, por eso me aleje de todo.
Kylean abrazó a Issa con lagrimas en sus ojos, pensando que quizás todo esto jamás terminaría.
- ¿Y por qué Cestus te dijo "pontífice máximo"? – le pregunto Issa.
- Sirius murió.
- ¿Cómo?
- Calliope abandono el cuerpo de Jade y tomo el de Yury, enloqueció y asesino a Sirius que sacrifico su vida para salvar a Astrid.
- ¿Y el te nombro su sucesora con sus últimos suspiros?
- Me entrego su báculo, eso ya es respuesta suficiente.
- ¿Para qué?
- Es lo que quiero saber, pero antes debo ir a ver a las Lalonde… solo quiero una cosa Issa.
- ¿Qué?
- Recupera tus ojos.
- ¿Para qué?
- Quiero que vuelvas a ver, necesito que tu y Cestus custodien el Santuario y animen a Astrid en estos difíciles momentos.
- No lo sé, después de todo.
- El volverá… estoy seguro.
- ¿Tú crees?
El silencio reino por un momento y luego de un rato Issa asintió y le tomo la mano a Cestus, Kylean se levanto y camino a la puerta.
- Cestus, llama a las Parker, a Annie y a su madre Alice.
- ¿Para qué?
- Quiero que le ayuden a Issa a volver a ver, prometo regresar, ya se me ocurrirá algo.
- Lo hare.
Kylean salio de la habitación y pidió a una salamandra preparar un transmaterializador hacia casa de las Lalonde mientras ella llamaba a Lordee Kyreen para hacerle compañía, antes de irse se despidió de Astrid y la consoló, la pequeña se dirigió a ella y le dirigió unas palabras.
- Si mi padre confió en ti entonces yo también.
Un abrazo y con eso Kylean partió a casa de las Lalonde, donde Lordee esperaba, las dos se encuentran luego del viaje en el transmaterializador y en lo que caminan hacia la casa Lordee mira confundida y preocupada a Kylean.
- Ya me conto Cestus todo. – le dijo Lordee.
- Sabia que haría eso.
- Yo se que es mucho para poco tiempo, pero sabrás reponerte, ese drogado loco jamás se ha equivocado en sus decisiones, siento que ha elegido bien a quien ha de liderar su rebaño.
- Gracias Lordee.
- Por cierto ¿Qué hacemos con las Lalonde?
- Hay algo que no les dije desde que aterrizaron.
- ¿Sobre John?
- ¿Cómo sabes?
- Cestus.
- Esa mujer soltó mas de lo que debería, pero bueno, llegamos.
Las dos llegaron a la puerta y al tocar el timbre son recibidas por Kanaya Maryam quien no se esperaba la visita de ambas.
- Oh lady Loftus, no esperaba su visita. – le dijo Kanaya confundida.
- Hay varias cosas que aclarar, pero primero debo ver a Roxy.
- Ah claro, permítanme, pasen por favor.
Las dos entran a la casa conducidas por Kanaya que las lleva a una habitación que le prepararon a Roxy Lalonde para ello, Kylean le pide a Lordee que se quede con Kanaya mientras ella estaría a solas con Roxy, entra a la habitación y cierra la puerta, Lalonde la ve y sonríe.
- Saludos Roxy.
- Ah lady Loftus eres tú, no sabía que vendrías. – le dijo Roxy.
- Lamento no avisar.
- No hay problema, siéntate con confianza.
Kylean se sienta en la cama viendo que Roxy hacia lo mismo dejando al descubierto una barriga enorme por su embarazo.
- ¿Qué tal el embarazo?
- Muy bien, he tenido los episodios típicos.
- Es una lástima que nunca tendre la dicha de disfrutar de algo asi como tú.
- Lo mismo digo, una pena que Harry Anderson nunca podrá conocer a su padre.
- ¿Harry Anderson?
- Si, asi le pondré.
- ¿Por qué?
- Era una persona que tenia que ver bastante con John… John…
Kylean miraba como una lagrima salía de los ojos de Roxy al decir el nombre de John Egbert.
- Sobre eso. – dijo Kylean antes de una pausa, luego continuo. – Venia a hablar, de John.
- ¿Qué ocurre? – le pregunto Lalonde.
- Me imagino que ya sabes que el murió.
- Si, creo que yo tengo algo de culpa por lo de la carne y los dulces.
- Era algo que iba a ocurrir, independientemente de lo que el escogiera.
- Por cierto… se que nada que ver, pero… en la nave, un día que iba al baño encontre una caja congelada en una de las zonas del mismo Invictus.
- ¿Te refieres al cuerpo de John?
- ¡¿Qué?!
- Por favor Roxanne, no te sobre exaltes, puede ser malo en tu condición.
- ¿Y por que no me dijeron?
- Estabas en recuperación, tu salud es importante y mas sabiendo que alguien más va contigo.
Roxy se detuvo y calmo, luego se sintió la barriga donde las pataditas se hacían notar.
- Supongo que tienes razón, pero ¿cómo hallaron el cuerpo?
- En un planeta gélido, dentro de un auto, desnudo y con una cartera.
- ¿Desnudo?
- Vaya a saber por que estaba asi, lo importante es que lo recuperamos y lo trajimos aquí a Tierra C.
- ¿Para enterrarlo o que harán con el cuerpo?
- No sé, pero siento que tiene que ver esto.
Saca el báculo de Sirius y se lo muestra a Roxy.
- ¿Qué es eso?
- Lo único que queda de Sirius.
- ¿Qué le paso al señor Sirius?
- El murió, asesinado por Calliope.
- Eso no puede ser, Callie no haría eso.
- Tu Callie no, una Callie condenada que se volvió loca, la que tenia control del cuerpo de Jade y ahora tiene el control, pero sobre el de Yury Norton.
- Madre santa, solo espero que alguien la detenga.
- Por el momento solo Yurek puede, pero dudo que sea suficiente, quizás…
- ¿John?
- El… ¿Qué pasa?
- Ese báculo, por algo te lo dio Sirius, aparte de elegirte como sucesora de su deber.
- ¿Cómo te diste cuenta?
- Tuvimos bastantes tertulias antes del viaje al espacio.
- Ya se me hacia raro.
- Además, ese palito debe tener algo especial para dártelo, quizás eso pueda…
- ¿Pueda qué?
- Puedas revivirlo.
- ¿Tú lo crees?
- Es Sirius, que mas puede ser.
- Es cierto.
En eso Lordee junto a Kanaya entran a la habitación entran algo agitadas.
- Kylean, digo, santidad. – dice Lordee.
- ¿Ocurre algo Kyreen?
- Es Cestus, Issa recupero la vista.
- Sabia que lo lograría.
- Pero también hay batalla en Washington, Yurek va para allá.
- Oh dios, lo siento Roxy debo dejarte.
- No te preocupes. – le decía Roxy. – Debes ir, ahora tu debes inspirar fe, confió en ti.
- Gracias
Kylean y Lordee se despiden de Kanaya y Roxy que se arrodillan ante Loftus, ahora que es pontífice máximo tendrá que acostumbrarse a eso todo el tiempo, el tiempo apremia y había que apresurarse.
Unos momentos antes en la habitación de Issa Belle, el grupo de las Parker y Cestus se encontraban con un ejemplar de un libro de magia de Anaret Cozzdi que también se encontraban presentes, le iban a devolver la vista.
- ¿Estan listas chicas? – pregunta Anaret.
- Lista. – dijo Annie.
- Preparada. – respondio Cestus.
- Solo tengan cuidado. – hablo preocupada Alice.
- No te preocupes Alice, esto requiere que deje de lamentarme. – le calmo Issa.
El grupo se preparo para el ritual, Anaret fue el primero en alzar la magia y apoyado por los aspectos de Cestus y Annie canalizo la magia hacia las cuencas orbitales de los ojos de Issa que dejo al descubierto al quitarse la venda, la agitación y la energía llenaban el cuarto mientras rayos caían hacia las cuencas vacías de Issa iluminándose, la pobre chica de pelo azulado sentía dolor pero logro aferrarse a las vestiduras de Alice, la energía y el hechizo poco a poco se sentían inestables pero el grupo se negó a rendirse y continuaron canalizando la energía a los ojos de Issa, de pronto la energía los mando a volar y pronto hubo silencio y oscuridad por el polvo que salio volando. La explosión fue fuerte, pero temían lo peor, la primera en verificar si la cosa había funcionado era Alice quien se acerco a Issa que termino caída en su cama con los ojos cerradas, despejo el humo y le hablo suave en el oído.
- Issa, Issa Belle ¿estas bien?
- Ahhh… yo…
- ¿Sí?
Issa lentamente abre los ojos y mira el rostro tan pulcro y lindo de Alice frente a ella, había recuperado la vista, se levanto de la cama y miro al grupo que apenas se podían incorporar de pie.
- Ya puedo ver. – dijo Issa con tono alegre pero luego se puso triste. – Pero aun…
- ¡Milagro! – dijo Annie. – Espera ¿Qué?
- Aun…
- Aun ¿Qué? – pregunto Cestus.
- Aun comparto la visión de Gideon al parecer.
- Dime Issa, si todavía la compartes ¿Qué ves? ¿el murió?
Se quedo en silencio y lágrimas salían de sus recién regenerados ojos.
- El…
- ¿El que mujer? – dijo Cestus desesperada.
- Vive.
- ¿Qué? – pregunto Annie.
- El… aun… vive…
- Mi lindo Giddie sigue vivo. – dijo contenta Alice antes de recibir un zape de Cestus.
- El sigue vivo.
- ¿En serio? ¿Cómo carajos no lo mato un puto agujero negro?
- No solo sigue vivo Cestus, también… también parece ser que se dirige a nuestro mundo.
- ¿En serio?
- Si, el regresara, él va a regresar.
Las palabras animaron al grupo, al parecer Gideon seguía vivo y posiblemente con la tripulación del Aeternum que sobrevivió, pero ¿llegara a tiempo antes del cataclismo?
