La Cruzada Eterna

Casa Blanca

Han pasado unas cuantas horas y el amanecer llega en la cara, nada más que decir que mataste al Pontifex Maximus de la Iglesia del Sufridor y te apoderaste del cuerpo de la hermana de un amigo, pero ya es demasiado tarde, ellos querían esto entonces ellos lo tendrán… o eso esperara hasta que llegue una visita… de una payasa.

Mirando el horizonte pariendo al sol es interrumpida por la juggalo Yemiko Kannar, que al parecer se escondió en los bosques tras la carnicería del Valle de Aran, ha visto a la misteriosa chica demonio con cola y orejas de kitsune, no era algo normal y quería hablar con ella antes de que se saliera a las malas.

- Te he visto chica demonio, no es normal toparme con gente como tú. – le decía Yemiko.
- Pense que estabas enterrada en alguno de estos campos, sentí la energía de payasos muertos por estos lados.
- Eso no me importa, les dije que no desafiaran a los que no eran como ellos ¿y me hicieron caso? Ahora los animales hicieron casas con sus esqueletos.
- Dudo que a Jane y a Sirius les importe.
- Quien soy para juzgar… ehh… ¿Cómo te llamas?
- Calliope, Jade… llámame… Lady Spanish.
- ¿Lady Spanish? ¿Eres la hermana de Lord English?
- Por decirlo asi.
- ¿Y viniste a destruir el mundo?
- Solamente a castigar a quienes lo merecen.
- ¿Jane Crocker y Sirius Thulle?
- Ellos y más.
- Diablos.
- Bueno, Thulle ya murió, solo falta… JANE.

La chica demonio levito y miro en dirección hacia la capital de Nación Humana, Yemiko la detuvo, sabía que algo pasaría.

- ¿Adónde vas Spanish? – le preguntaba Yemiko.
- A por Jane.
- Solo no dejes que te vean… ya sabes quién.
- No les tengo miedo a sus amigos.
- Hablaba de los juggalo.
- No soy como Caliborn.
- Mas te vale.

Spanish se teleporta lejos de allí y Yemiko preocupada saca su teléfono para hacerle una llamada a un par de amigos.

En Washington DC una preocupada Jane Crocker que ha logrado escapar de esa pesadilla infernal del laboratorio solamente da vueltas en su despacho oval mientras Motter Ataxia solo miraba la caminata junto a la representante Mashenka, Jane se sentó y solamente podía morder un lápiz de los nervios.

- Por favor presidenta calmaos, los nervios no la dejan pensar. – le decía Motter.
- Vicepresidente por favor, no me pida calma cuando Calliope en el cuerpo de Yury Norton quiere reducirme a un montón de mierda. – exclamo nerviosa Jane.
- El señor Ataxia tiene razón, nerviosa no podrá hacer nada. – dijo Mashenka.
- ¿Qué quieren? ¿Qué me quede aquí a que me mate?
- Si quiere puedo pedirle al Estado Mayor Presidencial que venga y le salve el cuello.
- Sería muy arriesgado.
- No le recomendaría pelear.
- Si lo que quiere es guerra entonces se la dare, los dos dejadme sola.
- Pero mi lady.
- ¡No Motter! Lo hare sola.
- Permítame acompañarla, no tengo más que perder siendo una máquina.
- De acuerdo Mashenka, quedaos a mi lado, Motter, en caso de que no sobreviva estarás a cargo del gobierno.
- Como usted diga.

Motter se retiraba mientras Jane sacaba un enorme tenedor con el cual defenderse, el mismo que empuñaba en sus años en Sburb, en tanto Mashenka sacaba una lanza para apoyar, Jane se dirigió junto a su mecánica amiga hacia la parte frontal de la Casa Blanca, frente a la fuente y una limosina se quedó de pie esperando a su oponente.

- ¡Venid Calliope, ven y enfréntame, si es lo que quieres te dare pelea!

Mashenka sobrevoló el área en busca de alguna señal, pero no encontró nada, justo en el momento en que volvía ante Jane se quedó quieta al ver como Jane llena de pánico solo veía una sombra junto a la de Mashenka, la chica mecánica volteo a ver y era Lady Spanish que sin pensárselo le atravesó el pecho a Mashenka sacándole lo que parecía una especie de versión cibernética de un corazón haciendo que esta cayera al suelo inmediatamente, se quedó viendo a Jane y desenvaino su espada oscura, lista para pelear.

- Ni lo pensaste. – le dijo Jane.
- La verdad no.
- Viniste por mi ¿dejaste a Sirius para el final?
- De hecho, él fue el primero en morir.
- ¿Qué? ¿Mataste a esa humareda andante?
- Me temo que sí, tu sigues.
- ¿Qué lograrías con ello?
- Impedir que sigan particionando este mundo con su orgullo.
- Me di cuenta que lo que me dijo Stella quizás era cierto, esto lo provoque por mi soberbia y orgullo, me temo que fueron años bajo la sombra de Condesa los que me hicieron asi, ahora es el momento de saber si puedo ser perdonada o pagarlo con mi vida.
- Yo juzgare eso.

En un abrir y cerrar de ojos Spanish le da el primer golpe a Jane que logra repelerlo con su tenedor, pero el impacto del golpe fue tan potente que salio volando hacia la casa blanca atravesando los gruesos muros de yeso del lugar, apenas logra levantarse antes de que llamas oscuras se dirijan a ella para destruirla, Jane las esquiva pero no puede evitar más destrucción de la Casa Blanca, se pone a correr para poder estar en una posición correcta para devolverle los golpes en tanto Spanish la persigue lanzando tajos de energía que destruyen todo, al llegar al recibidor del recinto no puede ver entre tanto polvo y escombros el golpe que Jane quería conectarle antes de bloquearlo con su espada, Jane da un salto y cae de pie a distancia segura de Spanish.

- ¿Crees que puedes vencerme? – le decía Spanish a Jane.
- No, pero al menos no dirán que morí como cobarde.
- Pero si como estúpida.

Spanish con telequinesis le arroja enormes bloques de piedra de los escombros hacia Jane que logra esquivarlos e incluso uno logro ser quebrado por ella, pero de entre los restos de esa roca Spanish aparecía frente a ella y de un potente tajo le rompe su tenedor y parte de su ropa de trabajo cayendo herida en el suelo, Spanish se para frente a ella y apunta hacia su mandíbula.

- Es inútil Jane, más te vale rendirte.
- Aunque me quedan unos trucos bajo la manga.

En un descuido Jane toma algo de polvo y lo arroja a los ojos de Spanish cegándola, aprovecha la oportunidad y corre hacia el despacho oval para atrincherarse, lavándose los ojos con agua de un florero Spanish ve que su presa ha escapado al menos no psíquicamente, la sigue en su rastro de energía mental y empieza a destruir todo llena de furia, en tanto Jane logra llegar al despacho y preparando un dispositivo de seguridad de último recurso toma otro tenedor y solo se queda esperando mientras llega Spanish, cosa que hace.

- No puedes huir siempre Jane.
- Quizás no, pero te digo, siempre tengo trucos bajo la manga.

Le arroja la bandera de Nación Humana y escapa por la ventana justo cuando un tic tac se escucha en el despacho, una explosión cubre el lugar destruyéndolo mientras Jane se cubre detrás de un árbol, el humo y el fuego cubren lo que queda del sitio, Jane puede sentirse satisfecha y respira con tranquilidad antes de que Spanish apareciese frente a ella y le clavara la espada en el brazo dejándola lastimada, la toma de la garganta y la arroja contra una de las columnas de la pared de lo que quedaba de la Casa Blanca, Jane se estrella contra la columna lastimándose más y quedando a merced de Spanish justo cuando cae al suelo, podía sentir en ese momento que su vida iba a llegar a su fin.

- Este es tu fin Jane, te unirás a Sirius en la otra vida.
- Hazlo, al fin y al cabo, sabre que asi pagare por todos mis pecados.
- Por lo menos lo aceptas, te dare el honor.

Con lágrimas en sus ojos y sangre en su boca Jane cerro los ojos y espero la estocada final, pero el sonido del choque del metal evito su amargo final, era Stella Karalis que sacando un bat metálico y vistiendo la armadura de la batalla del Valle de Aran lograba hacerle frente a Spanish que no se podía creer lo que veía y más viendo que Karalis tenía más protección por el regalito de la batalla: el halo de hierro, con esa reliquia y el poder que emanaba mando a volar a Spanish y se dirigió a Jane.

- ¿Stella, que haces aquí? – preguntaba una herida Jane.
- Salvándote la vida.
- ¿Después de todo lo que te hice?
- A pesar de todas las cosas horribles que has hecho ¿tú crees que me sentiría bien que mueras a manos de ese demonio?
- Es mi forma de pagar por ello.
- Sirius me dijo un día "hay otras formas de redención".

Jane se quedó estupefacta mientras otra figura aparecía en escena, era la madre de Stella, Mila, junto a Jason Morgan y Turlim Cintum, capitanes maestros de la Orden del Martillo.

- ¿Qué hacen aquí los martillos?
- Mire presidenta, usted y yo tenemos diferencias, pero recibimos ordenes de la Gran Maestra para sacarla de la batalla, dejaremos que Mila la lleve a un lugar seguro, nosotros nos encargaremos del demonio. – le decía Jason.
- Gran… gracias.
- Muy bien Janey, es hora de irnos. – dijo Mila.

Mientras la diva insoportable de Mila se llevaba a Jane hacia un refugio el trio se quedó esperando a Spanish, Stella no se esperaba compañía.

- Maestra Morgan, maestro Cintum ¿Qué hacen aquí? – preguntaba Stella.
- Un amigo del capellán Werkteigh nos dio el aviso. – le respondio Turlim.
- Ya veo.
- Basta de charla, ahí viene. – les decía Jason.

Con su bate y acompañada del "Martillo de las Brujas" de Jason y la "Espada de Letargo" de Turlim el trio se disponía de enfrentar a una Spanish desatada frente a ellos.

- Ustedes interrumpieron mi deber. – les decía el demonio. – Díganme ¿Dónde está Jane?
- Tendrás que sacárnoslo de las gargantas. – dijo Jason.
- Los matare con todo el gusto.

El grupo se puso en guardia y la primera en atacar fue Jason que con arrojo se lanzo sobre Spanish que le detuvo con su telequinesis y la arrojo contra el grupo, pero en eso es atacada por la espalda por Kairyu Kyoshu que venia a apoyar a su amiga Stella con una katana que le regalaron por la batalla de Aran, la molesta Spanish toma del cuello a Kyoshu pero Stella logra lanzarle el bate en la cabeza a la demonio que suelta a su amigo, pronto Turlim y Jason con sus armas logran hacerle daño no fuerte pero si considerable para derribarla momentáneamente, el grupo pensó que le habían derrotado pero ella con una potente explosión de energía logra mandarlos a volar contra los restos de la Casa Blanca, se para frente a Stella y la levanta con telequinesis asfixiándola con telequinesis.

- ¿Te creíste que podrias detenerme? – pregunta iracunda Spanish
- Yo no… pero el… sí. – dijo Stella entrecortadamente.
- ¿Quién?
- Suelta el cuerpo de mi hermana o pagaras. – dijo una voz misteriosa.

Una voz se escuchaba en el clímax de la batalla, Spanish busco y termino encontrando a nada mas y menos que a Yurek Norton parado sobre la asta bandera, la chica demonio contemplo al psíquico parado y desafiante.

- No permitiré que me arrebates lo que queda de mi familia ¿te quedo claro?
- No molestes Lord English. – le advertía Spanish.
- Si quieres una pelea la tendrás.

Yurek en posición desapareció para luego aparecer detrás de Spanish teleportandose con ella y terminando en algún lugar lejos de alguien a quien lastimar, Stella y los demás quedaron estupefactos por el acontecimiento, pero era Stella la mas preocupada por ello, rezo al Sufridor por el bien de Yurek y el de Yury.

En el Santuario, en una habitación reservada a comunicaciones, una intranquila Issa Belle mandaba mensajes para interceptar a Gideon que, según su visión compartida con él, regresaba sano y salvo a casa, pero Lukwer Werkteigh, su marido y capellán de la 1ra compañía de la Orden del Martillo intento hacerle entender que el no regresaría.

- No es que dude de ti Issa, pero dudo que Gideon haya sobrevivido. – dijo Lukwer a Issa.
- ¿Dudas de mi visión? Se que Gideon sigue vivo lo se.
- ¿Qué tal si solo son retrospectivas?
- Tal vez, acabo de recuperar la vista, pero no pierdo la fe.
- No creo que el vaya a responder, has estado por una noche entera mandando mensajes, sería imposible que respondiera…

En eso una voz se escucho en el comunicador central, la voz era muy familiar y solo Issa sabía quién era, era Gideon.

- ¿Hola? ¿Hay alguien? – preguntaba Gideon.
- Gideon ¿eres tú? – preguntaba felizmente solloza Issa.
- Claro vieja amiga, voy en camino a bordo del "Nova Aeternum", estaré pronto en casa ¿novedades?
- Es una larga historia… bienvenido a casa.