En ese momento, Ben pensó que aquel día no iba a ser un día precisamente tranquilo.
La señal de alerta resonaba por todo el edificio de forma estridente e intermitente. Ben llegó rápidamente al control de mandos convertido en XLR8 y tras ello, empezó a pulsar botones para que el molesto ruido cesase. Se deshizo su transformación y comenzó a investigar cual era la fuente de la emergencia. Miró con el ceño fruncido el código que marcaba la pantalla, aquello no era posible.
-¿Qué demonios es lo que está pasando?- susurró para sí mientras veía como la alerta ahora se trasladaba a varios sitios diferentes en el mapa.
Contactó con algunos de los cuarteles de los fontaneros/plomeros y mandó varios equipos para que investigaran las zonas afectadas y le informaran de la situación. Necesitaba localizar el origen del problema para darle fin él mismo, pero le era imposible ir a todos los lugares al mismo tiempo donde la alerta se había formado.
-¿Cuál es la situación?- escuchó aquella voz tan conocida para él a su espalda.
-Código 1171. Se han abierto varias brechas que conectan con el null void y al parecer varios delincuentes han logrado escapar.- sus palabras eran serenas, aun con la situación a la que se enfrentaban, no podía dejar que el pánico le dominase. Necesitaba mantener la mente fría.-Tal parece que voy a tener que tener unas palabras con mi jefe de seguridad del null void… ¿Qué haces aquí, Gwen?
La pelirroja se puso al lado de él y miró con atención la pantalla donde se señalaba las numerosas brechas que se habían abierto. Ben miró a su prima quien analizaba los datos con una mano en su barbilla, al cabo de unos segundos, su cara se fijó en él, haciendo que su pelo pelirrojo atado en una coleta se moviese al mismo son.
-He sentido una alteración en la energía y he tenido un mal presentimiento. Al parecer no era para menos.
-He mandado varios escuadrones a cada una de las brechas, con eso podremos ganar tiempo…
-Lo principal es cerrar las brechas y evacuar las zonas cercanas.- mencionó la mujer en tono serio, Ben estuvo de acuerdo.
-Enviaré los escuadrones de Helen para que organicen y evacuen las zonas. También hablaré con la seguridad del Null void para que cierre las brechas.- Ben empezó a teclear en el panel de control dándole un aviso a la kineceleran.
-Vaya, por fin estás empezando a confiar en otros…- musitó la anodita divertida.
-La situación lo amerita. Además, tenemos un buen equipo. ¿Tú qué vas a hacer?- el portador del omnitrix encaró a su prima. Aun siendo él mismo uno de los fontaneros/plomeros más poderosos e importantes, sabía que la anodita era de las pocas personas que estaba a un nivel cercano al suyo, tanto en poder como en liderazgo.
-Iré aquí.- su delgado dedo señaló una parte del mapa cerca de donde se había originado la primera brecha.- Es el primer sitio donde he sentido la inestabilidad energética.
El Tennyson asintió, abrió uno de los compartimentos de su panel y sacó un pequeño auricular, se lo entregó a su prima y ésta le sonrió y le agradeció. Así estarían en contacto y ella no tendría que gastar maná para hablar con él.
-Ten cuidado y mantenme informado, Gwendolyn.- asintió y se colocó el aparato en su oreja izquierda para después desaparecer con un conjuro frente a los ojos de su primo.
Tardó solo unas décimas de segundos en llegar al lugar en cuestión. A su alrededor solo había un conjunto montañoso y una zona árida con escasos pequeños árboles. Dio un rápido vistazo, con la esperanza de encontrar algo fuera de lo común en esa zona. Algo que explicase aquella inestabilidad que había sentido antes de que las brechas empezasen a salir.
-Parece que no va a ser tan fácil.
Su mente empezó a analizar todas las posibilidades. Pensó que incluso que aquel chispazo de energía que sintió no tenía nada que ver con el problema al que se estaba enfrentando su primo, pero su intuición le decía que debía estar ahí. Avanzó por la zona usando su maná para encontrar el sitio exacto, pero al encontrarlo no vio nada fuera de lo habitual. Estuvo desplazándose algunos minutos más, hasta que a lo lejos vio a alguien que no se esperaba encontrar allí.
-¿Kevin?
Le era imposible equivocarse cuando se trataba de él. Alto, musculoso, con ese cabello oscuro suelto por su espalda y esa característica cicatriz en forma de "x" en su barbilla que había recibido en uno de los combates contra Ben.
Al escuchar a alguien tras de él, se giró rápidamente y se puso en posición de combate, encarándola. La pelirroja supuso que no esperaba encontrarse a nadie por esa zona cuando fue a investigar.
-¿Qué haces tú aquí?
-Eso mismo podría preguntarte yo a ti.
Una de sus manos se puso en su cintura mientras le miraba analizándolo de arriba abajo. Había algo diferente en él. Y también había algo que no le encajaba del todo.
Por su parte, el osmosiano se relajó un poco al verla allí, pero siguió alerta a sus intenciones. Si ella estaba allí, significaba que Ben estaba al tanto de la situación y de que él estaba allí. Se encontraba demasiado débil aún tras haber escapado del null void para enfrentarse de nuevo a él.
Aun así, sin haber podido alimentarse de energía seguía poseyendo en su interior los aliens que había absorbido durante su estancia en el null void. Solo necesitaba una pequeña dosis de energía para poder acceder a ellos y cobrarse su venganza con el Tennyson.
Una macabra sonrisa se dibujó en su rostro mientras miraba a su acompañante de soslayo. Ella era una preciosa y deliciosa fuente de energía, después de todo, las anoditas eran seres vivos hechos de energía pura.
Si se lanzaba contra ella en ese estado, estaba más que seguro de que perdería. Debería cuidar sus movimientos y engatusarla antes de aprovecharse de ella.
Sin embargo, sus ojos se centraron en un pequeño detalle que podría echar a perder su plan, ese pequeño auricular en su oreja izquierda que estaba seguro que la conectaba con Ben. Si daba la voz de alarma antes de que se pudiese alimentar y Ben entrase en escena, sabía que podría acabar siendo pisoteado de nuevo por aquel gigantesco alien en el que podría convertirse el Tennyson.
Su gesto se entrecerró un poco. Un momento… Siendo una situación normal, la mujer se le habría lanzado para golpearle o en su defecto lanzarle algún conjuro. ¿Quizás le necesitaba para algo? Desde su conocimiento tras escapar del null void se habían abierto varias brechas más, pero no sabía con certeza la situación actual. Sintió curiosidad y una sonrisa apareció en su rostro.
-¿Quieres que vayamos a investigar juntos?- lo dijo en un tono meloso, saboreando cada sílaba que salía de sus labios mientras ponía una mano en su pecho y adoptaba elegante y de caballero.
Gwendolyn sintió como su intuición le decía que no debía fiarse, que algo andaba mal. Pero decidió ignorar esa sensación. Después de todo, era Kevin…
Por otro lado, en el cuartel de los fontaneros/plomeros donde estaba el Tennyson la situación seguía siendo un caos. Sentía que estaba perdiendo el tiempo liderando y ordenando que hacer. Quería ir cuanto antes a la acción, pero le era imposible.
Al tener tanta responsabilidad, muchos fontaneros/plomeros le pedían instrucciones para controlar la emergencia. Además, sabía bien que, si empezaba a ir de un lado a otro sin pensar, no podría abarcar todas las zonas y puede que un peligro mayor hiciera su aparición cuando él estuviese cansado o el omnitrix pensase que era un buen momento para descansar y recargarse.
-¿Qué es lo que sucede, Ben?- tras el ruido de la puerta, escuchó la voz de su abuelo junto a varios pares de pasos más.
Su nieto no respondió a su pregunta pues estaba hablando a través de la pantalla con varios plomeros/fontaneros dándoles instrucciones a seguir.
-Es una situación nunca vista, Max.- Kai, quien estaba al lado de su esposo, se giró para encarar a los recién llegados y ser ella quien le respondiese.- Han escapado demasiados prisioneros del null void. Hemos contenido las fugas y hemos evacuado las zonas críticas, pero aun así…
-¿Habéis logrado cerrar las brechas?
-Aun no. La seguridad del Null void está trabajando en ello. Nos ha dicho que en menos de una hora deberían estar todas las zonas cerradas.- comunicó la mujer respondiendo al anciano mientras seguía preparándose para ir a la batalla.
-¿Habéis avisado a Cooper para qué le eché una mano?
-Sí, pero su laboratorio está próximo a la tercera brecha y ha tenido que reforzar su base.
El anciano se llevó una mano a su blanco cabello y exhaló un largo suspiro. Realmente, era una situación complicada. Ben se despidió de los fontaneros/plomeros con los que había hablado y encaró a su abuelo.
-Al parerecer demasiadas caras conocidas han decidido tomarse unas vacaciones del null void.
Puso en pantalla algunos de los villanos más importantes que tenían información de que se habían fugado. Entre ellos estaba el Dr. Animo, algunos incursianos y el que, sin duda en ese momento más le preocupaba: Vilgax. Tras eso, le mostró el mapa con los sitios afectados, en el cual estaba señalado el sector y el escuadrón asignado.
-Manny y Adam están en el sector 13, Helen con los evacuados, Rook en el sector 5, Gwen se ha ido a investigar la primera zona en la que ha habido una inestabilidad, pero aún no ha respondido… Además, hay 4 sectores que no han sido controlados aún.
-Yo iré al sector 32. Ayudaré a los fontaneros que ya hay allí.- informó la mujer de pelo oscuro mientras se equipaba su espada en la espalda y agarraba varias granadas de null void.
-Gracias, cariño. Ten cuidado y no hagas ninguna locura, ¿vale?-se acercó hasta a ella y le dio un corto beso en los labios.
-Lo mismo te digo, Ben.
Y tras eso, Kai partió corriendo hacia la puerta al mismo tiempo que entraban tres pequeñas visitas.
-Aún quedan 3 sectores, ¿no?- su joven voz se escuchó alta y clara por todo el lugar.- Devuélveme mi omnitrix y mándanos a nosotros allí, papá.
Ben suspiró mientras se frotaba el puente de la nariz con cansancio. Llevaba varias horas extenuantes intentando contener esa situación de emergencia y lo último que quería era lidiar con su hijo y mandarlo a primera línea de batalla.
-Ya hemos hablado de esto, Kenny. Además, esta emergencia no es como las demás.- se cruzó de brazos y apoyó su espalda en el panel de mandos.- Vosotros debéis ir a refugiaros con el abuelo.
-¡Es injusto!
-¡Nosotros también podemos ayudar!- abogó Devlin mientras se acercaba hasta su tío mientras era seguido por Zed.- Con nuestra edad vosotros ya estabais luchando contra alienígenas.
-No quiero escuchar ninguna palabra más.- Ben finalizó la discusión con una tajante mirada que hizo que los dos niños bufasen molestos.
-Creo que debería dejar mi retiro a un lado e ir a ayudar.
-No, abuelo, es nuestro turno de hacernos cargo. Tú vete con ellos al refugio. Volveré a intentar contactar con Gwen, me preocupa que aún no haya dado ninguna señal.
Junto a sus bisnietos, Max se marchó de la sala de mando y bajó decenas de pisos de aquel enorme edificio. Ben había construido su cuartel general en el mismo edificio donde vivía él con su familia, para en caso de emergencia, poder acudir rápidamente a cualquier llamada.
En el ascensor, los dos más jóvenes se mostraron frustrados e impotentes. Se veían capaces de ayudar y de ser útiles, pero aun así los adultos siempre seguirían viéndoles como unos simples niños.
-Vamos, es por vuestra seguridad. No es que Ben no confíe en vosotros.- el anciano se agachó hasta su altura y puso una mano encima del hombro de cada niño, quienes no cambiaron su gesto.
-No es justo, bisabuelo. Mi padre consiguió el omnitrix a mi edad. Incluso la tía Gwendolyn que aún no dominaba la magia ayudaba cuando tenían 10 años.- Devlin asintió dándole la razón a Kenny.
-Sois aún muy jóvenes para comprenderlo. Para un padre es muy complicado estar luchando y saber que su hijo está arriesgando la vida. Un paso en falso podría ser fatal.
Lo entendían. Comprendían a lo que se refería el anciano, pero aun así no estaban de acuerdo. Se estaban enfrentando a una emergencia importante y en vez de agradecer la ayuda extra, les apartaban de la acción.
Salieron del ascensor y llegaron hasta la entrada de la casa de los Tennyson´s. Los niños se sentaron en el sofá de la sala de estar y encendieron la televisión, la cual solo daba información de los altercados de los prisioneros escapados.
-Nosotros podríamos estar ahí ayudando.- farfulló Kenny mientras ponía sus codos en sus rodillas y descansaba su cara en sus manos.
Devlin posó sus ojos en la muñeca del Tennyson y después cambió de dirección para mirar a Zed quien estaba durmiendo al lado de sus pies. Una sonrisa pícara cruzó su rostro.
-Eh, bisabuelo, ¿nos preparas algo de comer?- el más joven se sorprendió y entró un poco en pánico al escuchar a Devlin.
-Buena idea, puede que un poco de estofado zanduriano os anime. Veré si Ben tiene tentáculos en la cocina.
Después de eso, el adulto desapareció de la sala y les dejó a ambos solos. Ken saltó sobre Devlin para agarrarlo de su chaqueta gris y empezar a zarandearlo.
-¡¿Estás loco?! ¿Acaso quieres que muramos por intoxicación?
-Tranquilo, tengo un plan.- respondió mientras se quitaba sus manos de encima y le sonreía confiado.
-¿Un plan? La última vez que tuviste un plan te castigaron y ni te dejaron ir a la fiesta por el retiro del bisabuelo.
-Tú quieres ir a luchar contra los malos, ¿no?-ante la pregunta, Kenny asintió.
Devlin se levantó del sofá y se agachó hasta donde estaba Zed descansando, quien al verle acercarse empezó a mover la cola.
-La idea es que Zed te huela y que ella nos lleve hasta donde está el omnitrix. Como lo tuviste puesto, tu olor se habrá quedado impregnado.- acarició la cabeza de la anubian baskurr mientras miraba a Ken quien no parecía muy convencido.
-Por una parte, debería obedecer a mi madre y no hacerte caso cuando piensas algún plan, pero por otra parte… ¡Vamos allá! ¡Es hora de ser héroe!
De un saltó se puso al lado de Zed y siguió las indicaciones de Devlin para que le olfatease.
-Vamos, chica, busca el omnitrix de Kenny.
El animal empezó a olfatear por toda la sala de estar y luego salió al pasillo mientras su cara estaba pegada al suelo buscando el rastro que necesitaba. Pasaron en silencio delante de la puerta de la cocina donde estaba Max tarareando mientras unos sospechosos tentáculos salían de la olla.
Llegaron hasta la habitación de los padres de Ken, quien se decepcionó al ver que Zed les había llevado hasta la caja fuerte donde su padre guardaba las cosas peligrosas y/o importantes.
-Genial, estamos igual que antes.-murmuró decepcionado mientras sus ojos verdes miraban la enorme caja fuerte de su padre.
-Bueno, de todas formas nos van a castigar, ¿no?- Devlin puso su mano izquierda sobre el mecanismo que la abría y una pequeña descarga salió de sus dedos. Tras eso, una pequeña nube de humo salió y dejó la puerta abierta.- Ventajas de ser osmosiano.
Ken tuvo que reprimir las ganas que tenía de gritar cuando, tras buscar un poco entre los artefactos que allí había, encontró su reloj.
-Sí, por fin tengo mi omnitrix de nuevo.
El aparato alienígena no tardó en pegarse a su brazo izquierdo cuando salió de la esfera donde estaba guardado. Al tenerlo en su haber, lo encendió y empezó a pasar entre los héroes que tenía desbloqueados. Eran únicamente 10, pero eran suficientes por ahora. Funcionaba perfectamente, por lo menos su padre no le había puesto ninguna clave o lo había bloqueado para impedirle usarlo.
Salieron de la habitación de su padre, dejando la caja fuerte cerrada y sin rastro de que ellos habían estado allí. Corriendo fueron al enorme balcón donde se podía ver toda la ciudad, a lo lejos, en el horizonte se podían vislumbrar varias columnas de humos que indicaban donde estaban los sectores atacados.
-Creo que lo mejor será usar a XLR8.- habló mientras buscaba a ese alien entre los 10 de su reloj.
-Busca algo que vuele.
-¿Qué vuele? ¿Piensas ir al lugar donde fue la tía Gwendolyn?- ante la pregunta Devlin asintió. -Creo que no tengo nada que vuele… Por lo menos no demasiado rápido.
-Déjame ver.
-No toques mi omnitrix, no sabes cómo funciona.
Tras eso empezaron a forcejear por culpa del reloj y sin querer Devlin absorbió todos los aliens convirtiéndose en una amalgama.
-Genial…- un tono decepcionado salió de sus labios.
-Whoah… Así pareces muy fuerte. ¿Puedes volver a ser humano?
-Sí, no hay problema. Por lo menos me servirá para ir volando.
-Vale, pues yo… ¡Héroe en acción!- dijo antes de pulsar con fuerza el botón para convertirse en XLR8.- ¡Esto es genial! Como lo echaba de menos.
El pequeño osmosiano se agachó para quedar a la altura de su mascota, que aun al verse convertido no se sorprendió ni se asustó.
-Zed, quédate para proteger al bisabuelo por si pasa algo.
Los dos chicos se miraron transformados en sus respectivas transformaciones y chocaron sus puños en señal de despedida. Cada uno iría a un sitio distinto a ayudar de la forma que pudiese. Querían demostrar a los adultos que podían ser héroes como ellos. Tras ese choque, cada uno partió en una dirección diferente.
Volviendo con Kevin y Gwendolyn, habían avanzado por la zona juntos buscando algo que le llamase la atención a la anodita, mientras que, por su parte, el osmosiano esperaba su oportunidad para entrar a la acción.
Habían cubierto gran parte del terreno, la pelirroja avanzaba siendo seguida por Kevin, quien se quedaba un par de pasos por detrás. No le veía como un enemigo, o no le consideraba un rival si con su maná había sentido el estado debilitado en el que estaba. Sin embargo, eso iba a cambiar. Finalmente se encontró con una brecha que conectaba su dimensión con el null void, la pelirroja usó uno de sus hechizos para cerrar la abertura sin dificultad.
-Lo mejor será informar a…- no pudo continuar hablando cuando de una patada Kevin barrió sus piernas haciendo que cayese arrodillada al suelo. La sujetó por su nuca, cerniendo sus dedos por su cuello mientras empezaba a absorber su maná y con su mano libre le quitaba y destruía el auricular
Un desgarrador grito salió desde lo más profundo de su garganta. Sentía como era despojada de su energía y ésta se iba drenando de su cuerpo hasta al de aquel hombre.
-¡Kevin, es suficiente!- le gritó en un intento de que se detuviese.
Levantó su mano para usar los amuletos de bezel que tenía en su poder, pero Kevin le agarró el brazo mientras aumentaba el ritmo con el que bebía su poder.
Se iba quedando sin fuerzas, su visión empezaba a nublarse y a oscurecerse. Ya casi ni sentía dolor al ser drenada de su poder, solo… Solo mucho cansancio. Cayó al suelo cuando la mano del osmosiano le soltó el brazo, estaba en un estado de semi inconsciencia. Veía borroso y solo podía enfocarse en como aquel hombre alto y musculoso veía con orgullo todo el poder que le había arrebatado. No pudo evitar que los ojos se le llenasen de lágrimas. Se sentía traicionada, dolida, pero en especial, se sentía triste.
Tras dejarla tirada en el suelo, se convirtió en una amalgama de aliens.
-Ahora, mi querida Gwendolyn…- la levantó con la ayuda de un solo brazo mientras le agarraba del cuello. Ella solo pudo agarrar con ambas manos su brazo en un intento de que la soltase.-¿Qué debería hacer contigo? Puede que matarte sea una buena llamada para que Benji, venga a por mí.
La pelirroja intentó pronunciar algún hechizo, pero al tenerla agarrada del cuello se le dificultaba decir las palabras adecuadas. Además, quería usar sus amuletos, aún tenía esa opción, pero no podía. Sentía su cuerpo entumecido y paralizado por la enorme succión de energía y, además, no quería hacerle daño. Sus esmeraldas vieron como levantaba aquel tentáculo de magma que era su brazo derecho para atacarla.
-Gracias por tu energía, Gwendolyn…
Solo pudo cerrar los ojos esperando el golpe final, pero notó como algo había impactado contra Kevin y había hecho que la soltase. Cuando abrió los ojos se encontró en los brazos de otra amalgama, le costó unos segundos darse cuenta de la situación.
-¡¿Devlin?!
-Regáñame y castígame luego. Ahora mismo tenemos que huir. - dijo mientras volaba lo más rápido que podía para alejarse de aquel monstruo que les estaba persiguiendo.
Se le hacía raro y nostálgico ver esa forma en la que su padre se transformaba cuando era tan solo un niño de 11 años.
-¿Cómo has conseguido esta forma?
-Ehhh… Kenny tomó prestado su omnitrix y yo lo absorbí. ¡Lo íbamos a devolver luego, lo prometo!- la pelirroja soltó un largo suspiro, no era momento de sermonear o reprender a su salvador, ahora mismo solo debían huir de Kevin.
Kevin 11.000 se sintió un poco desorientado por el reciente golpe y le costó entender la situación solo una fracción de segundo. Vio como aquel conjunto de aliens escapaba con su presa, no se le hizo difícil reconocer a la persona que le había golpeado. Sonrió tétricamente pensando que aquella persecución sería divertida.
Echó a volar persiguiéndoles a gran velocidad. Él tenía más energía y más experiencia en esa forma, sabía que no llegaría muy lejos y menos aún si le atacaba. Le lanzó una ráfaga de fuego que el niño esquivó con dificultad.
Habían avanzado un gran tramo, pero aún quedaba demasiada distancia para llegar a la ciudad la cual ya se podía observar a lo lejos. Gwen se arrepintió de no haber avisado a Ben cuando llegó al lugar para por lo menos informarle de la situación y de su acompañante.
Aun con todo el esfuerzo, Devlin no pudo evitar volver a su forma humana tras recibir una de las ráfagas de fuego y por el esfuerzo físico, haciendo que ambos cayesen desde una gran altura. Gwendolyn abrazó contra su pecho al niño y usó el amuleto de bezel para levitar deteniendo un poco la caída, aun así, ella se llevó gran parte del impacto.
La amalgama de Kevin 11.000 aterrizó frente a ellos. La anodita maldijo en voz baja para sorpresa del infante. Si tuviese algo de maná, hubiese podido invocar un conjuro para, por lo menos, teletransportarle al él lejos de ese monstruo.
-Parece que este juego acaba aquí…- aquel imponente ser se alzó frente a ellos de manera aterradora.
Devlin se levantó y se colocó frente a la mujer quien aún se estaba recuperando de la caída, interponiéndose entre aquel delincuente y ella.
-¿Crees que puedes hacer algo contra mí, Devlin?
Apretó los dientes. Claro que sabía que no podía hacer nada. No tenía ni energía ni fuerzas para detenerle. Deseó tener una granada de Null void para apresarle, pero ahora solo podía hacer eso. Cuando pensó en ir hasta donde estaba la pelirroja, solo tenía en su cabeza ayudarla y protegerla, como le habían enseñado su héroe.
Un sonido lejano les hizo levantar a los tres la cabeza. Vieron una nave sobrevolar la zona, Gwen pensó aliviada que quizás era su primo Ben que había mandado ayuda al no recibir respuesta de ella, o incluso era él mismo. Pero la nave ni se detuvo para aterrizar ni cambio su rumbo, simplemente pasó de largo. Sin embargo, de ella, salió algo que caía a gran velocidad y tuvo la fortuna de aterrizar sobre aquel monstruo que les amenazaba.
Gwen solo pudo agarrar del brazo al niño para acercarlo a ella y crear un pequeño panel de maná para que protegerse de la onda expansiva y del polvo que había ocasionado el impacto. Entre la nube de humo se dejaba ver una figura de un hombre alto y musculoso, que se levantaba sobre la espalda de la amalgama que se estaba recuperando del impacto.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, aun estando confusa, su pecho se había llenado de alivio y alegría al verle allí.
-¡Papá!- gritó Devlin desde los brazos de su madre.
-Gwen, Devlin… ¿Estáis bien?- recubierto de tadenita, Kevin se bajó del conjunto de aliens y se acercó hasta a ellos.
-¿Qué está pasando?- murmuró confundida mirando a su esposo.- ¿Cómo has sabido que estábamos aquí?
-Paradox me informó de la situación. Es un poco largo de explicar. Perdona por no haber venido antes, estaba reparando las brechas del…
No pudo terminar la frase porque uno de los tentáculos había impactado contra él para lanzarlo contra un muro montañoso cercano.
-¿Cómo te atreves…? ¡¿Cómo te atreves a golpearme así?!- miró como su versión de esa dimensión se intentaba levantar entre los escombros.-Aunque seas yo, no podrás vencerme si tienes que protegerlos a ellos…
Sus ojos esmeraldas lo vieron a cámara lenta, como la gigantesca mano de aquel monstruo se iba cerniendo poco a poco contra ellos. Lo único que pudo hacer fue empujar a su hijo para que él no se viera capturado.
-¡Mamá!
-Huye de aquí, Devlin…- murmuró con dificultad mientras era apretada por la mano de aquel monstruo.
Kevin se lanzó otra vez contra él, intercambiaron varios golpes, pero estaba más centrado en el estado de su mujer que en vencer a ese monstruo. Fue agarrado por el tentáculo ígneo que era su brazo y fue aumentando la temperatura de su cuerpo. Aun cubierto de tadenita sentía el calor incipiente. Tras eso, fue arrojado con fuerza contra él suelo, creando un cráter.
Se sentía impotente, no podía usar de nuevo los poderes de los aliens que había absorbido del omnitrix de Kenny al haber usado toda su energía en escapar. Pero, aun así, debía hacer algo. Tenía que hacer algo. Miró a su padre, quien se encontraba levantándose herido por la enorme fuerza por la que había sido lanzado, después observó a su madre quien estaba presa y se quejaba al ser apretada por aquella enorme mano. Ese bastardo se reía con el sufrimiento de su madre. Sus puños se apretaron con fuerza, no podía dejar aquello así.
Su mente cambio en ese momento, pasó de buscar algo que absorber para expulsar energía. Poco a poco, frente a los ojos de los tres adultos, el niño mutó y su piel cambio de color a un tono morado intenso. Tras eso, se lanzó contra la amalgama para golpearle en la cara haciendo que soltase a su madre.
-¿Qué demonios…?
-Devlin, tú…- dijo Gwen se levantaba del suelo con dificultad mientras veía como su hijo se había convertido en un anodita. Entró en pánico, aparte del peligro que presentaba ese Kevin, también estaba la posibilidad de que el pequeño fuese superado por ese poder y perdiese su humanidad.- ¡Devlin, tienes que volver a ser humano!
-Perfecto…- Kevin 11.000 vio satisfecho al niño.- Te has convertido en un pequeño aperitivo de energía.
Se acercó hasta a él, con la intención de agarrarle para alimentarse de la energía del pequeño al igual que había hecho con su progenitora.
-Oh, tú en cambio eres un buen banquete.
Tras de él, montado en su espalda apareció Kevin sin su revestimiento de tadenita y con su mano agarró la calavera flotante en aquel mar de llamas para empezar a absorber su poder.
-¡No! ¡Detente!
No se molestó en prestarle atención y rápidamente comenzó a drenar toda la energía que había absorbido, la de los aliens y la de su esposa. Perdiendo todo ese poder, su cuerpo fue cambiando rápidamente, volviendo a ser humano, pero, aun así, Kevin no se detuvo en ese momento. Siguió chupándole la energía hasta dejarle prácticamente moribundo.
Tras eso, se convirtió en la misma amalgama que el otro Kevin y empezó a golpearlo sin compasión. Pocas veces Gwendolyn había visto así de furioso a Kevin.
-¡Kevin, es suficiente!- gritó mientras se levantaba con la ayuda de su hijo quien había vuelto a ser humano y se acercaban hasta allí.
El gigantesco monstruo fijó su vista en ella. Por un instante, por la mente de Gwendolyn pasó la posibilidad de que Kevin hubiese perdido el control de nuevo. Hubo unos pequeños momentos de tensión, pero tras eso, vio como Kevin volvía a su forma humana. Gwendolyn se acercó rápidamente a su esposo al ver que este se empezaba a tambalear y a agarrarse la cabeza con una de sus manos.
-Te tengo.- puso uno de sus brazos sobre sus hombros y le agarró la cintura para estabilizarse.
-Gracias. Es… Es demasiada energía para controlarla.- dejó fluir bastante energía hacia su esposa, haciendo que ese cansancio por la absorción de energía desapareciese.
Gwendolyn se sintió más tranquila al tener de vuelta su maná y al ver que la situación se había tranquilizado bastante. Se puso en contacto con Ben quien al parecer se encontraba peleando y le dijo que en cuanto pudiese, iría él mismo allí.
-Ben me ha dicho que vendrá pronto. Al parecer la situación está bastante más controlada.
-Lo sé, cuando cerré las brechas del null void la situación había mejorado bastante.
Devlin se acercó y se agachó para ver de cerca a ese hombre tan idéntico a su padre. Se le hacía curiosa la situación. En apariencia física era prácticamente indistinguibles, pero su padre no tenía esa cara de psicópata, o por lo menos solo la tenía en algunas ocasiones.
-Maldito bastardo… Ese poder me pertenece… Si no fuese por esos estorbos, estarías muerto…- empezó a farfullar intentando levantarse del suelo. Devlin se alejó de él, lo último que quería es que absorbiese su energía y que la pelea se reanudase.
Kevin se separó un momento de Gwendolyn y se acercó hasta su yo de otra línea temporal. Le agarró de la ropa que llevaba y le levantó un poco del suelo. Era tan extraño enfrentarse a uno mismo.
-La próxima vez que le faltes el respeto a Gwendolyn o a Devlin, te juro que te mataré.-el tono gutural que usó le heló la sangre hasta a Gwen. Devlin por su parte miró a su padre con una mezcla de temor y orgullo.-Da gracias que te he dejado con vida después de dañar a mi familia.
-Solo me has ganado porque tenías ayuda, estando solo no hubieses podido hacer nada.
La respuesta que recibió tras decir eso, fue un puñetazo en la cara. Después de ese golpe, le soltó de manera brusca, volviendo al lado de su mujer para abrazarla por la cintura retornando a la misma posición que habían estado antes.
-No sabes cómo ha sido mi vida. He tenido que luchar solo para sobrevivir todo este tiempo.- escupió con odio desde el suelo sin poder levantarse por todos los golpes anteriormente recibidos y por su falta de energía.
-La diferencia entre tú y yo es que yo no desaproveche la oportunidad que Ben me dio. Y por eso conocí mejor a Gwendolyn. Me esforcé cada día de mi vida en ser alguien mejor por ella. Y gracias a eso, se enamoró de mí y pude formar una familia.- puso una mano sobre el hombro de su hijo quien le miró con una sonrisa.-Haría cualquier cosa por protegerlos.
Por segunda vez, el sonido de una nave llamó su atención, pero está vez, aquella nave verde aterrizó a varios metros de ellos. Al detener los motores y al abrirse la compuerta, pudieron ver con la familia Tennyson se acercaban hasta a ellos, observaron como el hombre con el omnitrix lanzaba una granada de null void hacia el Kevin enemigo, encerrándole en aquella pequeña prisión.
-¿Qué es lo que te ha pasado, Ben?- le preguntó la pelirroja al ver llegar a su primo un tanto magullado y malherido quien se había agachado para recoger la granada.
-En una palabra: Vilgax.- movió su brazo entumecido notando como el dolor se acrecentaba en su hombro.- Pero bueno, podría haber sido peor. Esta vez he tenido una ayuda extra.
El portador del omnitrix miró a su hijo quien le respondió con una sonrisa orgullosa. El padre empezó a revolverle el pelo mientras el pequeño Kenny reía.
-Aun así, tenemos que hablar sobre vuestro castigo.- la voz severa de Kai Tennyson se escuchó tras su marido, quien al oír ese tono de voz tuvo un escalofrío.
Los dos más jóvenes sintieron como su cuerpo se tensaba y cruzaron miradas. Al parecer su tiempo de ser héroes había terminado e iba a empezar su tiempo castigados.
-Ah, sí, es cierto. Casi se me olvidaba.- Devlin se encogió sobre sí mismo al escuchar la voz de su madre.
-Hablando de castigos.- empezó a decir Ben mientras miraba a Kevin quien seguía abrazando a Gwendolyn.- Me dijiste que nadie podría penetrar la seguridad del null void.
Kevin, quien era el jefe de seguridad, simplemente se encogió de hombros.
-Yo no dije eso, Tennyson. Yo dije que solo alguien como yo podría hacerlo.
Empezaron a discutir como cuando eran adolescentes. Aun siendo hombres maduros y casados, con grandes responsabilidades a sus espaldas, parecía que cuando se juntaban sus cerebros retrocedían en el tiempo y volvían a discutir como antaño. Tanto Gwendolyn como Kai se preguntaban cuando iban a madurar.
Sin embargo, desde aquella granada de vacío en la mano de Ben, Kevin 11.000 se preguntaba si aquella también hubiese podido ser su vida. Recordó las veces en las que su mayor enemigo, Ben Tennyson, le ofreció su mano para trabajar juntos y como él la negó incontables veces. Se le hacía extraño ver como aquella versión del portador del omnitrix podía reír tan alegremente con su propia versión.
Después del Tennyson, su mirada cambió a aquella bella mujer que llevaba atado ese cabello anaranjado. Cuando se encontró con ella en aquella línea temporal, se le había hecho extraño que la prima de Ben le mirase con esa mirada dulce y le tratase con tanta confianza. En su universo, había coincidido varias veces con Gwen pero todas aquellas veces había sido para pelear o para ayudar a su primo. Nunca había tenido una conversación real con ella y una rara sensación se formaba en su estómago al pensar que en otra línea ella y su yo habían acabado juntos.
Tras eso, se fijó en el que pensó que era su hijo, sin embargo, no lo era. Había varias diferencias entre su vástago y aquel niño. Empezando por sus llamativos ojos verdes iguales que los de su madre. Además de eso, parecía más tranquilo y más sano. Supuso que se parecían ambos tanto por su herencia osmosiana que era un gen dominante, frente a los genes de la Tennyson. Era regañado por su madre mientras tenía una sonrisa nerviosa, aun así, parecía más feliz que de lo que nunca había visto a su propio hijo.
Eran una familia feliz. Él había podido tener eso, pero lo rechazó por… ¿Por poder? ¿Por orgullo? ¿Había sido tan orgulloso que no pudo aceptar la mano de Ben? Puede que ya sea demasiado tarde para tener una familia así. Puede que para él ya no hubiese salvación. Pero por lo menos quería volver a su mundo y disculparse de manera sincera. Con su hijo y con el que podría haber sido su mejor amigo. No se merecía ningún perdón, pero quería empezar a hacer algo bien.
-Vaya, parece que por primera vez llego tarde.
El viajero del tiempo salió por un portal que conectaba las dos épocas.
-¿Por qué suponía que usted tenía algo que ver con esto?- preguntó con un tono de broma Ben mientras veía como Paradox se acercaba hasta a él, Kevin fue el único que no se sorprendió al verle llegar.
-¿Qué es lo que ha pasado para que haya dos Kevin en esta época?- Kai dejó de regañar a su hijo quien se relajó al ver que su progenitora enfocaba su atención en otra persona.
-Eon apareció en su línea temporal y durante la batalla contra ese Ben, hubo una fuerte onda de energía que llegó hasta el null void. Kevin aprovechó esa energía para escapar de allí, pero abrió una brecha hacia vuestra dimensión.
-Bueno, por lo menos el yo de otra línea es bastante listo si pudo escapar del null void.- tras decir eso sintió un fuerte golpe en las costillas por un codazo de Gwen.
-No lo suficiente si no pudo aprovechar las oportunidades que se le ofrecieron.-Paradox estiró su mano para pedirle a Ben la granada de vacío donde estaba ese Kevin encerrado.-Lo devolveré a su lugar de origen.
Tras eso y con la caída del sol, finalizó ese día. Los Tennyson´s junto a los Levin´s fueron al hogar del portador del omnitrix donde Max les esperó con un enorme banquete, aunque no fue para el gusto de todo el mundo. Cenaron en familia, contando anécdotas de cuando Ben y compañía eran niños.
Al final decidieron no quitarle el reloj a Ken quien se puso muy contento al haber recuperado de manera oficial su anhelado omnitrix, sin embargo, su alegría duró poco al escuchar el castigo que le impuso su madre.
Devlin se hubiese reído de su primo, pero sabía que al llegar a su casa su madre le daría un severo castigo por haberse puesto así en peligro y haber desobedecido órdenes. Kevin sonrió al ver el rostro aterrorizado de su hijo mientras veía a su madre quien comía tranquila y en silencio.
Él conocía muy bien esa calma y sabía que tras eso su pequeño hijo tendría que vérsela contra el temperamento de su madre.
Tras la cena, la familia Levin se despidieron y se fueron a su casa. Para su sorpresa, Gwendolyn le dijo que mañana hablarían sobre su castigo y que se fuese a dormir. Con Zed siguiéndole se fue a su habitación para descansar.
-Ha sido un día agotador.- se dejó caer en uno de los sofás de la sala de estar notando como todo su cuerpo le pedía algo de descanso.
-A muchos niveles.- ella por su parte, se sentó al lado de su esposo, siendo abrazada al instante por él.
-¿Has pensado ya en un castigo para el enano?
-No. ¿Qué castigo puedes imponerle a tu hijo cuando éste te ha salvado la vida?- Kevin rio entre dientes mientras apoyaba su cabeza contra la de la pelirroja.- Aun así, se ha ganado un enorme castigo. Desobedecer las órdenes de Ben, entrar en batalla, robar…
- "Tomar prestado".- ante la corrección que hizo el osmosiano la anodita le echó una severa mirada. Si no hubiese estado tan cansada le hubiese dado un buen tirón de orejas.
-Aun así, se puso en riesgo de manera innecesaria. ¿Y tú qué piensas tanto?- ante la pregunta, inspiró de manera profunda.
-Solo…Solo pensaba en lo diferente que hubiese podido ser mi vida. Soy bastante afortunado de teneros.- recibió un pequeño beso en la mejilla.-¿Supiste que ese Kevin no era yo?
Gwen frunció un poco los labios, casi en un puchero. Siendo sincera, al principio había creído que ese hombre era su esposo. Aun así, no le tomó mucho tiempo en saber que había algo extraño en ese Kevin. Su mirada, sus gestos, el modo en el que le hablaba… Visualmente era exactamente igual, a excepción de un pequeño detalle.
-La verdad es que al principio no sospeché de él. Pero había varias cosas que no encajaban. Mi amado esposo es bastante más atractivo que ese hombre…- Kevin evocó una enorme sonrisa al escucharla, pero luego vio como las manos de Gwen agarraban algo.- Pero le faltaba esto.
-¿El candado?
-Sí, cuando te lo puse cuando éramos jóvenes me dijiste que solo te lo quitarías si lo hacía yo. Me resultó bastante raro que no lo llevases.
Juntó los labios con lo de su esposa, quien se alegró con el gesto. Después de ese beso, ambos se levantaron y se dirigieron a la habitación del pequeño Levin. Al asomarse vieron que ya estaba totalmente dormido sobre su cama, junto con Zed que descansaba a su lado.
Ambos padres sonrieron; cuando supieron del embarazo de Gwen temieron por la anubian baskurr pensando que quizás no le agradaría tener un nuevo miembro en la familia. Sin embargo, se mostró muy protectora con Gwen durante sus meses de gestación. Y cuando el pequeño Devlin llegó se convirtió en su guardiana, llegando a estar pegada a él todo el día. Algo que seguía ocurriendo incluso a día de hoy.
Cerraron la puerta con cuidado y se dirigieron a su propia habitación. Al llegar, Kevin se lanzó de espaldas a su cómoda cama aun sin quitarse su traje. Gwen por su parte se quedó unos segundos observándole.
-¿Te puedo confesar algo?
-Claro.
-La verdad es que me has intimidado un poco cuando luchabas.-se incorporó al escucharla sentándose en la cama mientras le miraba con una expresión seria.- No sé, nunca te había visto tan enfadado.
-¿Te he dado miedo?- su mano buscó la mano femenina de su mujer.
-Más que miedo, digamos que otra cosa… -musitó en voz baja mientras se sentaba en su regazo y pasaba un dedo por su pecho.
Kevin sonrió y la colocó aún más cerca de él. Puso sus manos en su cadera, agarrando su trasero mientras empezaba a besarla. Gwendolyn fue la que profundizó el beso y empezó a despojar a su marido de su ropa.
Sentía mucho que estuviese cansado, pero aún era muy pronto para dejarle descansar.
….
Bueno, pues hasta aquí este capítulo.
Tenía muchas ganas de hacer un capítulo así, ambientado en el futuro, pero no sabía muy bien cómo enfocarlo. Conforme iba escribiendo el capítulo y ver que me estaba quedando tan largo, pensé en dividirlo en dos o tres partes, pero lo vi una tontería al tener finalizado todo el capítulo.
Teniendo en cuenta los sucesos del final de omniverse y el capítulo de Ken 10 del Ben classic, se me hacía raro que después de que Kevin intentase matar a su hijo y volviese al vacío, Ben siguiese siendo tan amigo de él. Por lo que estos sucesos suceden en líneas temporales distintas y aquí he intentado unir ambas líneas. Tengo pensado seguir escribiendo algún capítulo más sobre el futuro y de como es su vida en familia.
No sé si os habrá gustado o que opinaréis, la verdad es que en este capítulo tengo especial interés en leer vuestros comentarios.
Muchas gracias a Nandaka por su comentario, me ha hecho muy feliz que te guste como escribo y que digas que son muy ellos. Me pedistes un capítulo sobre el futuro y aquí lo tienes. Espero que me digas lo que te ha parecido y si ha cumplido tus expectativas.
Y los capítulos para votar hoy son:
"Problemas" (nombre provisional)
"Ruptura"
"Zed"
El siguiente capítulo lo subiré el martes o el miércoles, es decir, en una semana. Espero que hayáis disfrutado de la lectura y que tengáis una buena semana. Hasta la próxima!
