Un largo suspiro volvió a salir de sus labios.

Ese día no tenían previsto ninguna escapada para luchar contra nada ni nadie. Ben había quedado con Julie después de que ella terminará su entrenamiento de tennis para ir al cine. Y Kevin por su parte, esa tarde había ido a la casa de su novia para pasar tiempo con ella como ya era costumbre. Bueno, para verla estudiar mientras él se quedaba dormido en su cama y luego ella le despertaba para ir a cenar o hacer algún plan. O por lo menos eso era lo que normalmente sucedía.

Sin embargo, ese día tenía en su cabeza otra cosa. Y no era nada más ni nada menos que decirle a su novia que quería romper la relación.

Lo había pensado muchísimo y al final había llegado a la conclusión de que eso era lo mejor. Dejar ese noviazgo y alejarse de los Tennyson´s. Seguramente, incluso se marcharía de Bellwood. Por lo que ese día, daría punto y final a la relación que tenía con Gwen.

Habían pasado ya unas semanas desde su lucha contra Aggregor y desde que se hubiese visto obligado a absorber el ultimatrix y cada vez que ese recuerdo pasaba por su mente, se sentía peor.

Había intentado matar a Ben, su mejor amigo, quien no tuvo más remedio que intentar matarle para detenerlo. Había absorbido energía o, mejor dicho, el maná de Gwen y había estado a punto de acabar con su vida. Recordaba como la pelirroja le pedía que se detuviese, como había intentado detenerle sin hacerle daño, pero él tan cegado por el poder la había dañado. Tenía muy clavado en su cabeza aquel grito de dolor de la pelirroja cuando le estaba drenando su energía.

Tras eso, Gwen se había mostrado bastante molesta con su primo y con su abuelo por la decisión que habían tomado, para ella pensar en acabar con la vida del osmosiano hubiese sido una resolución bastante radical y drástica. Aun así, él lo entendía. Se había convertido en un monstruo sediento de poder y de energía. Había hecho daño a sus amigos, a su novia y a Argit. Bueno, a Argit le daba igual haberle hecho daño.

Pero tenía mucho miedo. Se sentía atemorizado de pensar que podría volver a perder el control. De absorber mucha energía, o incluso verse obligado a volver a absorber los poderes del omnitrix por alguna emergencia, y no poder controlarse. Los últimos días apenas había dormido, se despertaba en mitad de la noche gritando asustado por las incesantes pesadillas que le atormentaban. Podía cambiar el contexto de su mal sueño, pero siempre eran igual, tras perder el control, recuperaba la consciencia y se percataba de que había matado tanto a Ben como a Gwen.

En realidad, las pesadillas en sí no le molestaban demasiado. Sus sueños nunca habían sido tranquilos y se había acostumbrado a dormir poco cuando estaba solo. Desde que se unió a los dos primos, aprovechaba cuando estaba con ellos para echar pequeñas siestas para recuperar energías en algunas ocasiones. Como las veces que iba a la casa de Gwen, mientras ella estudiaba le dejaba su cama para dormir un rato. Sin embargo, esas pesadillas eran un recordatorio constante de lo que había estado a punto de hacer.

-¿Qué pasa? ¿Hoy no vas a dormir?

Su voz denotaba cierto cariño y preocupación, acompañados por una expresión serena. Se había girado para encararle y poder mirarle fijamente.

La chica era realmente lista y veía tras de él con suma facilidad, sabía que estaba consciente de que tenía pesadillas. Sabía que por su cabeza había algo que le estaba molestando, e incluso pensaba que podía incluso conocer que era lo que le atormentaba. Y también sabía que no iba a presionarle o a forzarle a contar aquello si no estaba preparado. No era su estilo. Ella conocía perfectamente la manera de tratarle; preguntar sin forzarle y darle su espacio, dejándole a él su tiempo para confesarle lo que había en su atormentada mente.

No se la merecía. Era algo que sabía muy bien. Por mucho que la pudiese proteger algunas veces durante las batallas y que ella afirmase sin ninguna duda que le quería, Kevin sabía que no estaba a su altura y que ella estaría mucho mejor con otra persona.

Otro suspiro volvió a salir de sus labios. Necesitaba decírselo cuanto antes.

-Gwen.- llamó finalmente su atención. La pelirroja al escucharle soltó su bolígrafo y se giró completamente para sentarse mirando hacia a él, dándole la espalda a sus apuntes y libros.- Quiero hablar contigo de algo.

La pelirroja le miró, le conocía perfectamente y estaba esperando justo ese momento.

-¿De qué quieres hablar, Kevin?- la pregunta vino endulzada por un tono suave y comprensivo que solo le hizo sentir incómodo.

-Yo… Yo quiero…- no encontraba las palabras. O mejor dicho no quería decir esas palabras. Estaba a punto de renunciar a la persona que más felicidad y paz le había dado. Sus ojos negros se fijaron en las esmeraldas de ella y, tras eso, giró su cabeza para eludir sus ojos.- Quiero romper contigo.

No quería mirarla. No quería verla llorar. Esperaba cualquier cosa, que le gritase, que le abofetease, incluso que le lanzase su maná. Pero no quería verla llorar. Ya había hecho que llorase cuando se había convertido en un monstruo y ese recuerdo seguía haciendo que su corazón se estrujase de dolor.

Escuchó como se levantaba de su silla y como sus zapatos resonaron por la habitación mientras se acercaba hasta a él.

-Kevin, mírame.- para su sorpresa, su voz era tranquila y calmada. Aun así, no pudo obedecerla.- Por favor, mírame.

Negó con su cabeza mientras bajaba la mirada y la ocultaba tras su flequillo oscuro. No podía enfrentarse a la decepción en sus ojos esmeraldas. Sintió como una de sus manos se afianzaba en su mejilla y, con un toque suave y determinado, le obligó a encararla. Su rostro estaba serio y preocupado, pero por suerte seguía libre de lágrimas. Sin embargo, sentía como los suyos propios se empezaban a aguar.

-¿Qué es lo que te está atormentando últimamente? Sabes que no me gusta obligarte a decirme las cosas cuando no quieres, pero tras decirme eso, no me dejas otra opción.

-Creo que es lo mejor, Gwen…

-Explícame por qué piensas eso.- su pulgar se encargaba de acariciar su mejilla mientras sus ojos intentaban trasmitirle tranquilidad.-¿Has dejado de quererme?

Al escuchar eso, se sintió incluso insultado. La respuesta ante esa pregunta fue inmediata, negó velozmente con la cabeza. Lo que sentía por esa chica era tan fuerte, que siempre pensaba que era imposible que desapareciese. No sabía si lo que sentía era estar enamorado, pero sabía que era lo más fuerte que había sentido jamás. Y por eso mismo, por quererla tanto, había tomado esa decisión. Alejarse de ella iba a ser lo más difícil que iba a hacer en su vida.

-¿Entonces por qué quieres romper conmigo? Con lo que me costó que me pidieras para salir juntos.- la última frase tuvo un deje de gracioso.

-Es lo mejor. Conmigo no estarás nunca segura… Lo mejor que puedo hacer es alejarme de ti.

-Eres la persona con la que más segura puedo estar.

Negó ante eso. Aquello era mentira. La inestabilidad de su mente podría volver a jugarle una mala pasada en cualquier momento. Se sentía frustrado, aquello estaba siendo más difícil de lo que pensaba. Tenía en mente que, tras decirle de romper, tendrían una discusión, pero no una conversación así. Hubiese preferido que la chica mostrase ese temperamento que tenía y se enfadase.

-No es cierto, yo… ¡Yo soy un monstruo!-se agarró la cabeza con ambas manos y desvió su mirada hacia el suelo mientras aquellas lágrimas que se habían estado formando en sus ojos empezaban a salir.- Absorbí tu energía, te hice daño… ¡Casi te mato, Gwen! Me convertí en un monstruo que casi te mata.

-Tú no eres un monstruo, Kevin.- se arrodilló entre sus piernas y le quitó las manos de la cara mientras las agarraba con las suyas.- Absorbiste el ultimatrix de Ben porque era la única opción que tenías para detener a Aggregor. Sabías que, para los osmosianos, absorber esa cantidad de energía pueden nublar su juicio, pero no te importó. Lo hiciste para salvar al universo.

Gwen veía como las lágrimas salían sin control de sus ojos, pero necesitaba que soltase todo aquello que le estaba envenenando por dentro.

-Pero te intenté matar, Gwen… Casi te…

-¿Sabes qué es lo que recuerdo de ese momento?- Kevin negó lentamente temiendo escuchar lo que iba a decir la anodita.- Recuerdo cómo mi novio luchaba contra toda esa cantidad de energía para detenerse. Cómo fue capaz de detenerse para no hacerme daño. Yo no recuerdo en ningún momento a un monstruo, Kevin, solo te recuerdo a ti luchando para protegerme.

Una molesta opresión en su pecho se instaló cuando la escuchó hablar. Las lágrimas salieron con más intensidad y ahogó un sollozó. Gwen al verle así, abrazó su cabeza contra su pecho notando como sus brazos se aferraban a su cuerpo.

Una escurridiza lágrima salió de uno de los ojos de Gwen, la cual se quitó rápidamente. Le dolía mucho ver a Kevin en ese estado, pero lo necesitaba. Necesitaba drenar todo ese dolor y se sentía satisfecha de ser ese lugar seguro en el que podía llorar y quitarse esa armadura que había llevado tanto tiempo para protegerse.

No supo cuánto tiempo estuvieron de ese modo. Poco a poco, Kevin fue calmándose, pero, aun así, se negaba a apartarse de su novia. Sintió como una de sus femeninas manos le acariciaba su oscuro cabello.

-¿Estás más tranquilo?

Su respuesta fue un asentimiento desde esa posición. Una enorme sonrisa se dibujó en su cara al notar su respiración más relajada.

-¿Se te ha quitado de la cabeza esa idea de querer romper conmigo?

Kevin se encogió de hombros, recibiendo de la pelirroja un estirón de oreja.

-Auch… Sí, vale, se me ha quitado esa idea.

-Eso espero. No quiero volver a escuchar una tontería así.

Se separó de él, mientras con ambas manos le agarraba de las mejillas para mirarlo. Su cara aún tenía el rastro de sus lágrimas, el cual se encargó de quitar con sus pulgares para después besarlo en los labios.

Dio un par de pasos para ponerse fuera del alcance del chico quien la veía con su mirada fija. Gwen se sentó en su cama y se quitó los zapatos para después abrir sus brazos.

-Ven, vamos a dormir un rato juntos.

-¿No tienes que estudiar?- dijo mientras ponía su cabeza en el pecho de su novia y era abrazado por sus brazos.

-Esto es más importante.

Una pequeña sonrisa se formó mientras se acomodaba en ese lugar. Su cabeza subía y bajaba al ritmo tranquilo de la respiración de Gwen mientras sentía los latidos de su corazón. Además de eso, la chica le estaba acariciando el pelo para adormecerlo, cosa que estaba consiguiendo con creces. Cerró los ojos gradualmente y el último pensamiento que pasó por su cabeza antes de caer dormido fue que ese no era el plan que había tenido cuando pensó en romper con su novia, pero agradecía profundamente que Gwen Tennyson fuese tan testadura y le quisiese tanto para no aceptar la ruptura.

…..

Pues hasta aquí este capítulo. Sé que algunas personas tenían bastante miedo a este capítulo, pero a mí me ha gustado mucho cómo ha quedado.

Respecto al capítulo anterior vi bastante confusión al haber dos Kevin. Siguiendo la línea temporal de Omniverse se me hace muy extraño que tanto Gwen como Ben hubiesen dejado que Kevin se volviese tan malvado como lo que vimos en el capítulo de Ken 10 de la serie clásica y no le hubiesen detenido. Además, se nos han mostrado muchos futuros alternativos por lo que sigo creyendo que el futuro de Ken 10 es otra línea alejada de la línea principal. Pero bueno, ya se verá en el futuro.

Resumen rápido del capítulo anterior para despejar todas las dudas: Kevin y Gwen siguen juntos, tienen un hijo (no es el mismo Devlin que en Ken 10), Ben está con Kai y tienen a Kenny, se formó una brecha que conectaba ambas dimensiones y por eso había dos Kevin.

Más cosas, Jason DeMarco, uno de las personas encargadas de Ben 10, ha dicho por twitter que están desarrollando cosas nuevas de Ben 10. No hay fecha, no hay más información, pero me alegra saber que están trabajando en ello. Ojalá sea del viaje que Ben, Rook, Gwen y Kevin dijeron que iban a hacer en el último capítulo de Omniverse. Y ojalá que no sea nada sobre el reboot…

Sé que dije que iba a subir el capítulo hace unos días, pero es que he estado bastante enferma (y sigo estándolo). Me quedaba solo darle un pequeño repaso, escribir las notas finales y subirlo, pero me era imposible. Mejor tarde que nunca, ¿no?

Hoy me estoy alargando demasiado, pero tenía mucho que decir. Mil gracias a todos los que leéis y en especial a quienes os tomáis vuestro tiempo en dejar un comentario, sin esos comentarios no creo que siguiese subiendo capítulos. Muchas gracias a maria tortella, siento mucho que no salga el capítulo que votes, pero es que en wattpad votan todos el mismo capítulo, pero bueno, tarde o temprano terminaré subiendo todos los capítulos que tengo.

Y los candidatos a ser el siguiente capítulo son:

-Problema inesperado (título anterior Problemas)

-Karma

-Zed

Votad el que más os guste!

Prometo que el capítulo lo subiré el martes. Esta vez sí. Espero que paséis una buena semana y que vaya todo bien. Hasta la próxima!