Había sido un maldito milagro.

Ese día, ese maravilloso día, podía disfrutar de estar con su novia sin ningún tipo de impedimento u obstáculo. Cuando empezó a salir con la pelirroja y comenzó a conocer un poco más de su vida cotidiana, no le fue difícil darse cuenta de que a lo largo del día tenía una infinidad de cosas que hacer. Las clases por la mañana, sus entrenamientos de karaté y taekwondo, su estudio, algunos favores que le pedía su madre y, además de eso, su lucha contra los malos.

A Kevin en ocasiones le daba dolor de cabeza solo escuchando la cantidad de cosas que tenía que hacer en su día a día. Pero no, hoy no. Hoy Gwen era totalmente libre y él estaba dispuesto a pasar todo ese tiempo libre con ella.

Además de eso, como guinda del pastel, los padres de Gwen habían tenido que irse fuera de la ciudad. Había escuchado algo de que iban a visitar a un familiar de la parte de su madre. No le había prestado demasiada atención, su cabeza solo había retenido que al llegar a casa de su novia no tendría que encarar a Natalie y a su mirada acusadora y altiva. Los padres de su novia nunca se habían mostrado hostiles con él, pero siempre había un ambiente tenso.

En definitiva, ese día era como si todos los astros se hubiesen alineado, Gwen no tenía nada importante que hacer esa tarde y encima estarían solos en su casa. No podía ser más perfecto.

Por lo que la recogió del instituto y directamente fueron a la casa de la anodita. No tardaron mucho en estar acostados en la cama de la chica besándose con tranquilidad. La tenía envuelta entre sus brazos mientras degustaba sus labios.

Durante el transcurso de los besos, Gwen había sido despojada de su característico jersey rojo de su uniforme, dejando a la vista su camisa blanca, y además de eso, Kevin se había encargado de deshacerle la coleta dejando su pelo suelto. Cuando estaban solos, el osmosiano le gustaba soltarle el pelo para poder jugar con él. Compartían besos y sonrisas, y hasta la traviesa mano del chico se coló por debajo de la camisa para acariciar la piel de su cintura.

No había nada que pudiese estropearle el día. Aquel día iba a ser más que perfecto. ¿Verdad?

El sonido del teléfono de su novia hizo aparición. Gwen se separó un par de centímetros mientras buscaba con su mirada el aparato. Kevin bufó cuando su novia interrumpió el beso para buscar ese trasto.

-Como sea tu primo, te juro que…

Gwen le miró con una sonrisa divertida antes de contestar.

-Hola, Ben.- Kevin echó su cabeza atrás mientras entornaba los ojos al escuchar ese nombre. Gwen contuvo la risa divertida con su reacción.

-¿Estás con Kevin?- escuchó decir al chico a través del altavoz del aparato.

-Sí, ¿por qué?

-Dile a tu novio que no le haría daño contestar el teléfono de vez en cuando.- Tras oír eso, el osmosiano sacó el teléfono móvil de su pantalón y vio que tenía varias llamadas del Tennyson.- Dile que…

-No soy su secretaria.- cortó la frase de su primo para acercarse hasta Kevin y ponerle el móvil en la oreja para que hablase con él.

-¿Qué quieres?- su respuesta estuvo impregnada de un tono cansado y hastiado, y un gesto de molestia que el Tennyson no podía ver, pero que le parecía divertido a la chica.

-Mi coche hace un ruido raro.

Kevin se quedó callado durante unos instantes esperando que siguiese hablando, al ver que el chico no decía nada más, tomó la palabra.

-¿Y? Llévalo a un taller.

-Oh, sí, seguro que no se extrañan al ver tecnología alienígena y armas en un coche.- respondió de manera sarcástica.

-¿Y qué quieres que haga yo?- mientras decía eso alargó la mano para intentar detener a Gwen que se estaba levantando de la cama para ponerse de nuevo su jersey rojo, ante eso, frunció aún más el ceño.

-¿Podrías echarle un vistazo?

-No.- masculló eso de forma tajante, y tras eso, colgó el teléfono para dirigirse a su novia.- ¿Dónde vas?

-¿Eh? Pensé que Ben necesitaba ayuda.-dijo de manera inocente mientras notaba como el osmosiano la tomaba de la mano para sentarla de nuevo en la cama.

-Aún no he…- no pudo continuar la frase porque otra llamada entró en escena.- Tu primo a veces es un dolor en el culo.

Buscó con la mano el aparato para contestar la llamada, mientras Gwen pensaba que sería más rápido ir a solucionar el problema del coche de su primo que seguir quejándose.

-Te he dicho que no, Tennyson.- dijo tras responder la llamada en el teléfono de su novia.

-Oh, vamos. Esta noche tengo una cita con Julie. Necesito el coche.- la voz de Ben llegó hasta los oídos de Gwen.- No querrás qué la lleve en la bicicleta.

-No es mi problema.

-Vamos, Kevin…- no le dejó terminar la frase cuando colgó la llamada.

Gwen observó el ceño fruncido en la cara de su novio, estaba más que claro que estaba molesto por las interrupciones constantes de su primo.

-Deberías ir a ayudarle.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Porque es tu amigo. Y si tú estuvieses en su situación, él te ayudaría.

-¿Tu primo me arreglaría el coche?- la sentó entre sus piernas para acercarla más a él y poner su barbilla en uno de sus hombros.

-Vale, quizás no te ayudaría con eso. Pero sí con cualquier otra cosa.

-Pero yo quiero estar aquí. Contigo. - empezó a darle besos en el cuello con ese tono infantil.

-Por favor… Además, deberías estar más agradecido con Ben, si no fuese por él, nosotros no nos hubiésemos conocido.

El ruido de una tercera llamada la interrumpió, Kevin volvió a bufar y agarró el teléfono de su novia con fuerza para contestar.

-Cómo vuelvas a llamar, te juro que…

-Kevin, ¿podrías pasarme a Gwen?-el color de su cara desapareció cuando escuchó la voz de la madre de su novia a través del dispositivo. Sin decir nada más, le pasó el móvil a la pelirroja.

-Hola mamá.- Kevin se dejó caer de espaldas sobre la cama de su novia mientras se tapaba las manos con la cara.-¿Ya habéis llegado? Vale. Entiendo. Sí, Kevin ha venido a hacerme compañía.

Tras cruzar un par de palabras más con su madre, la chica colgó la llamada para mirar al osmosiano.

-Genial, ahora tu madre me odia. Aún más.

-Relájate, se escuchaba mucho ruido en la estación de trenes, estoy segura de que solo te ha reconocido por la voz. Quizás esto haya sido el karma por no querer ayudar a Ben…- dijo en tono risueña mientras veía como Kevin la miraba con una expresión molesta y bufaba.

Entre risas, Gwen agarró la mano de su novio para levantarlo de su cama y salir de su habitación. Caminaba tras de ella mientras refunfuñaba.

-A veces me pregunto por qué me uní a vosotros… Solo me dais problemas.- comentó con un tono cansado mientras seguía a su novia por las escaleras de su casa para salir.

-Porque te habías enamorado de mi.- respondió Gwen girando su cabeza para sonreírle y empezar a reír. Kevin copió el gesto y sintió como el enfado se iba desvaneciendo al escuchar su risa. Suspiró y luego la abrazó por los hombros para darle un beso en la mejilla.

-Tienes suerte de que te quiera tanto.

Ya en el coche, pusieron rumbo a la casa del Tennyson, que al llegar les esperaba sentado en su sofá mientras comía patatas fritas con salsa viendo la tele.

-Vaya, no pensé que al final vendrías.-les saludó ligeramente sorprendido Ben mientras se levantaba del sofá.

-No hagas que me arrepienta, Tennyson.

-Gracias, Gwen.- le dijo a su prima sabiendo que era ella quien le había convencido.

Fueron al garaje y Ben se sentó en el asiento del piloto de su coche y puso el motor en marcha para mostrarle al osmosiano el extraño ruido que hacía el coche. Ben sacó la cabeza por la ventanilla mientras veía como Kevin se cruzaba de brazos.

-¿Y bien? ¿Sabes lo que le pasa al coche?- la pregunta vino después de apagar el motor del coche.

-Sí.

-Genial, entonces puedes…

-¿Qué gano a cambio?- la pelirroja rodó los ojos al escuchar a su novio.

-Oh, vamos, Kevin, arréglale el coche.- dijo Gwen mientras le miraba con el ceño fruncido y los brazos cruzados.- No querrás que el karma te castigue de nuevo…

-¿El karma?- repitió Ben sin llegar a entender.

El Levin rodó los ojos y abrió el capó del coche del primo de su novia y metió la mano, buscando con el tacto la parte del coche que pensaba que estaba rota, al notar la parte partida con sus dedos la cubrió con una aleación de aluminio que copió del motor.

-Solucionado. ¿Contentos?

Ben puso en marcha el motor dándose cuenta de que era cierto, aquel molesto ruido había desaparecido.

-Genial, no quería que el coche explotase.

Tras hablar un rato más con Ben, finalmente se despidieron y fueron de regreso a la casa de la chica. Donde prepararon algo para cenar y después se sentaron en el sofá de la sala de estar para ver una película. Gwen miraba de reojo a su novio, quien estaba más callado de lo habitual y tenía un gesto raro, casi un puchero en su boca.

-¿Qué pasa?- finalmente se atrevió a preguntar la anodita.

-Nada. Solo estaba pensando que siempre consigues que haga lo que quieres.- soltó con una sonrisa mientras veía como la pelirroja abría la boca sorprendida por lo que había dicho.

-¿Me estás llamando mandona?-Kevin se rio al ver como la chica fruncía más el ceño y se enfadaba, poniéndose de rodillas en el sofá para encararlo.

-Que conste que yo no he dicho eso.- dijo con un tono inocente y poniendo sus manos en alto en señal pacifica, aun así recibió un golpe en la cara con uno de los cojines que había esparcidos por el sofá donde estaban sentados.

-Quizás si tú no fueses tan… - no pudo terminar la frase porque Kevin respondió a su ataque haciéndole cosquillas. –No… ¡Por favor!

Sus manos estaban afianzadas en los costados de su cintura mientras le hacía cosquillas, mientras que la chica se reía e intentaba soltarse de su agarre, lo cual parecía inútil. Cayó de espaldas al sofá mientras le suplicaba que se detuviese.

-Kevin, ¡para, por favor…!

El chico se había colocado sobre ella mientras seguía con su ataque. Poco a poco, dejó de hacerle cosquillas y vio como gradualmente iba normalizando su respiración. Le secó con el pulgar un par de lágrimas que se le habían escapado al reír tanto y luego dejó su mano ahí, en su mejilla acariciando las pecas que tenía.

Y así se encontraban, con Gwen recostada en el sofá y Kevin sobre ella. Sintió como su mano se ponía sobre su pecho y le empujaba hasta tumbarlo en el sofá. Tras eso, la chica se sentó sobre su estómago y ante su asombró se quitó el jersey rojo y le agarraba sus manos para ponerlas por debajo de su camisa blanca. Con la boca abierta, vio cómo se recostaba sobre él y ponía su boca cerca de su oreja.

-Era así como estábamos antes, ¿no?- susurró contra su oreja en un tono que no sabía si catalogar como seductor, pero que hizo que todo su ser temblase y que su boca se secase.

Se sintió un poco torpe al principio, pero no le costó demasiado responder el beso que la pelirroja acababa de empezar. Ella por su parte, había pasado sus brazos por el cuello del osmosiano para acercarle más a ella.

Al final, parecía que el Karma sí que le iba a recompensar…

….

Y ahí acaba el capítulo de la semana. Lo he subido con prisas y no me ha dado tiempo a revisarlo correctamente, me disculpo si hay algún fallo. Y sí, este capítulo está relacionado con el de Recompensas, donde en un párrafo se narra de manera escueta la primera vez de ambos. Este capítulo sería el cómo llegaron a esa situación.

Muchas gracias a Nanditta por su comentario, me alegro mucho que te haya gustado el capítulo. No es mala idea, a ver si se me ocurre algo para saber cómo llegaron al nombre de Devlin. Espero escribir algo sobre eso pronto. Ay, tenía muchisimas ganas de jugar al Zelda y la verdad es que me ha sorprendido mucho, estoy muy enganchada jugando, tú ya lo tienes? Muchas gracias Rose Ibam, se agradece mucho el apoyo y no te preocupes que mínimo intento subir uno por semana. Thanks for your comment, Kashiramji, but neither Julie nor Kai seem hateful characters to me. With Julie, Ben was very immature and that romance had to end. And I think we need to see more about Kai and how she relates to Ben and the group.

No sé qué os parecerá, pero quiero darle algo de protagonismo a Ben y a Kai. Sé que hay muchas personas que no le caen bien Kai, pero a mí no me desagrada del todo. Creo que se la odia tanto porque aún no hemos visto mucho de ella en la serie. Pero no os preocupéis, aunque esta pareja empiece a tener algo de protagonismo, los capítulos siempre van a ir sobre Gwevin. Quizás algún capítulo sí que tengan bastante importancia, pero nada de lo que asustarse. (Dicho capítulo ya lo tengo escrito jajajaja)

Si os portáis bien y comentais, podría subir el capítulo el viernes o el sábado, sino tendría que ser el lunes o el martes como siempre.

Cronología:

-Primer beso

-Trato

-Charla incómoda

-Karma

-Miedo

-Ruptura

-Siendo sinceros

-Zed

-Familia

-Consejos

-Recompensas

-La noticia

-Problema inesperado

-El futuro que elegimos

Nos vemos en el siguiente capítulo, sed buenos!