Aquel día de diciembre había sido un día realmente agotador, pero por suerte por fin era viernes. Había acabado su día escolar con dos exámenes, varias entregas de trabajos y con un incipiente dolor de cabeza. Pero después de todo, ese horrible día escolar, había acabado. No se levantó de su pupitre cuando sonó el timbre que indicaba el fin de las clases, por su parte, empezó a recoger sus libros con bastante calma a causa de su cansancio.
El bullicio ocasionado por sus compañeros de clase no aliviaban su molestia, lo único que quería era salir de allí y reunirse con Kevin y Ben. Y esperaba que no tuvieran ninguna discusión que le agravase la jaqueca o no se hacía responsable de sus actos.
Salió de su clase y se dirigió a paso tranquilo hacía su taquilla, donde guardó los libros que no necesitaba y miraba cuales eran los que se iba a llevar. Mientras Gwen estaba distraída con su taquilla, sintió como alguien se detenía a su lado, haciendo que girase su cabeza para saber quién era.
Tuvo que contenerse para no poner mala cara y mantenerse neutral. A su lado, se había detenido una de sus compañeras de clase, Ashley, quien junto a su grupito se encargaban de martirizar y torturar verbalmente a quien se pusiera en su punto de mira.
-Gwen, ¿sabes qué día es el viernes que viene?- la chica rubia preguntó con un tono amable con una esencia desagradable.
La pelirroja terminó de guardar y recoger los libros de su taquilla antes de responder, dando un breve vistazo al pequeño calendario que tenía allí. No hacía falta que lo revisase, sabía perfectamente que día era el viernes de la semana que viene.
-Sí, lo sé perfectamente.- respondió con sequedad mirando a la chica directamente por primera vez.
-Espero verte el viernes allí, fue una pena que la última vez no pudieses asistir.- Ashley entonó sus palabras con un falso rasgo de tristeza. Toda aquella situación estaba poniendo a Gwen de los nervios.
-Sí, una pena…- repitió queriendo dar finalizado el tema. Para su alivio, su amiga Emily se acercó hasta a ella para ponerse a su lado.
-Si no recuerdo mal, no pudiste venir por asuntos familiares, ¿no?- ante lo dicho, Gwen asintió. Aunque aquello fue una mentira para ocultar la verdadera razón.- Espero que no fuese porque tu acompañante te abandonase a última hora…
Gwen inspiró por la nariz antes de responder. Cuando fue el baile de primavera, le pidió a Kevin que la acompañase, pero por cosas alienígenas y el embarazo de su primo Ben, las cosas se complicaron y no pudieron asistir. Aunque realmente, no le importó, aquella noche había sido incluso mejor. Pudo bailar con Kevin totalmente a solas bajo la luna. Consideraba aquella noche como su primera cita y atesoraba ese momento con mucho cariño.
Sin embargo, la chica rubia que tenía frente a ella era una de las cheerleaders, específicamente la capitana, y desde ese baile le tenía cierto odio, puesto que el chico que le gustaba le pidió a ella que la acompañase al baile en primer lugar. Por supuesto, Gwen se negó y le dijo que ya tenía acompañante, aunque en ese instante aun no le había dicho nada a Kevin. Por lo que, tras negarse a ir con él, le pidió a Ashley que la acompañase, algo que no le sentó del todo bien a la rubia.
-Deberías dejar de preocuparte por mí y centrarte en tus calificaciones. - dijo en tono mordaz cansada del tono que usaba la chica.- Y no te preocupes, mi novio me acompañará.
Y tras decir eso, se marchó por los pasillos.
-Sabes que está molesta porque Dereck te invitó a ti antes que ella, ¿no?- murmuró Emily en voz baja mientras se alejaban del grupo de chicas.
-Sí, lo sé. Espero que Kevin pueda acompañarme.- aun no le había mencionado nada del tema a su novio y esperaba no tener que recurrir a la fuerza y a las amenazas para que la acompañase.
-¿Aún no se lo has preguntado?
-No, no me he acordado.
Aquello no era mentira del todo. Últimamente, entre las peleas contra alienígenas y el tener que estudiar para los exámenes, no se había acordado. Además, cuando pasaba su tiempo con Kevin no había pensado demasiado en el baile.
Al llegar a la puerta del instituto se despidieron y se separaron, cada uno poniendo un rumbo distinto. Gwen se ajustó la chaqueta que estaba usando encima de su uniforme y escondió su nariz bajo la tela de la bufanda, aquel día de diciembre estaba haciendo bastante frío. Tuvo que montarse en un autobús para ir a su destino, tardó un poco más de lo previsto, pero no le importó demasiado. Al bajarse, caminó hasta llegar hasta el garaje de Kevin escuchando la voz de su primo incluso antes de llegar.
-Oh, vamos. Será divertido.- le dijo Ben a Kevin quien apenas le estaba prestando atención.
-No.- murmuró de mala gana mientras apretaba unos tornillos del motor de su coche.
-Venga, por favor…- suplicó Ben mientras alargaba la última sílaba.
-Déjame que lo piense…- fingió que pensaba la pregunta antes de contestar.- No.
-¿De qué estáis hablando, chicos?- preguntó la anodita mientras se quitaba la chaqueta y su bufanda.
Ben no respondió, solo frunció el ceño mientras se cruzaba de brazos. Kevin por su parte le sonrió y se agachó un poco para que la chica pusiese darle un beso en la mejilla, manteniendo sus manos lejos de ella por estar llenas de grasa del motor.
-Nada importante.- susurró volviendo a su coche.
En la misión del día anterior, había sufrido varios daños y había quedado bastante golpeado. Por lo que no había podido ir por Gwen al instituto. Esa vez ni siquiera se quejó, Kevin simplemente suspiró con resignación al ver el estado de su coche.
La pelirroja iba a dejar sus cosas en la mesa que Kevin tenía en el garaje, pero hubo algo que no esperaba encontrar: un sofá. Levantó su ceja con confusión, la última vez que había estado allí aquel mueble no estaba. Se giró para ver a su novio quien seguía peleándose con su auto.
-¿Y esto?- preguntó señalándolo con el dedo.
-Ah, lo traje de casa de mi madre. Apenas lo usaba y tú casi te rompes el cuello cuando te quedaste dormida en la silla la última vez que viniste.- informó con un tono bastante neutral aunque Gwen sabía que lo hacía para aparentar una fachada frente a Ben quien bufó al escucharlo.
-¿Y a ti qué te pasa?- le preguntó mientras se sentaba cómodamente en la nueva adquisición del garaje.
-Nada.- refunfuñó de mala gana el héroe del omnitrix.
Sin entender nada, miró a su novio para que le explicase lo que le sucedía a su primo. Y tras un suspiró el mayor volvió a hablar.
-Iré contigo si es otro día.- cedió finalmente el Levin con un tono hastiado.
-¡No! Tiene que ser el día del estreno, reparten un comic oficial de Sumo Slammers.- mientras decía todo, el Tennyson empezó a gesticular.
-Ben, pasaré el viernes que viene con Gwen.- sentenció Kevin dando por finalizado ese tema.
Y ahí fue cuando Gwen entendió que era lo que pasaba. Para bien o para mal, ese día de diciembre era su cumpleaños, día que compartía con su primo Ben. Desde niños se habían peleado mucho por el hecho de compartir la fecha de nacimiento.
-¡No es justo! De niños era el abuelo Max y ahora mi mejor amigo prefiere pasar mi cumpleaños con su novia.- y era cierto, cuando eran pequeños se solían pelear por saber a qué fiesta de cumpleaños asistirían el mayor de los Tennyson.
-Entiéndelo, también es su cumpleaños.- usó un tono tranquilo para calmar al chico.- Podemos ir a ver la película el sábado.
-¡Pero el sábado no darán el comic!
-¿Y por qué no vas con Julie?- la voz de su prima se escuchó en la conversación, tras mirarla con una expresión enfadada le respondió.
-Porque quiero ir con Kevin…
-Porque se ha vuelto a pelear con Julie.- clarificó el osmosiano.
Ben se sonrojó, no supo si por vergüenza o por el enfado que tenía. Vio como Kevin seguía enfrascado en el motor de su coche, parecía que no iba a ceder en su postura. Por lo que fue a su plan B. Se acercó hasta su prima quien había sacado un libro y estaba tranquilamente sentada en el sofá.
-¿Y si…?- empezó a hablar Ben en voz baja.
-Ni lo pienses.- cortó rápidamente la idea de su primo con un tono serio.- Pídele perdón a Julie y dile que te acompañe.
-¡Es injusto!- gritó el Tennyson mientras se transformaba en Jetray y se marchaba.
Gwen y Kevin le vieron irse bastante enfadado. El osmosiano empezó a limpiarse las manos cuidadosamente con su pañuelo para después acercarse a su novia para sentarse a su lado.
-Se ha ido bastante enfadado.- dijo con un toque ligeramente preocupado el chico.
-Tranquilo, lo superará.- comentó con serenidad la Tennyson mientras pasaba una página de su libro.- Todos los años hemos tenido esta discusión, aunque siempre era por el abuelo Max. Algunas veces salía ganando él y otras yo, pero esto es algo con lo que no voy a ceder. Eres mi novio y es lógico que pases mi cumpleaños conmigo.
-Estoy de acuerdo.
Y tras decir eso, se acercó aún más para devorar los labios de su novia, quien por supuesto, no opuso resistencia. Notó como el osmosiano le quitaba el libro de las manos y lo alejaba de ella.
-¿Estás seguro de que no has puesto el sofá aquí para esto?- murmuró contra sus labios mientras mantenía sus ojos cerrados.
-Yo solo he pensado en la comodidad de mi novia.
Estuvieron así un rato, besándose y disfrutando de su compañía. Gwen poco a poco fue tumbándose en el sofá mientras Kevin se colocaba sobre ella. Era bastante habitual aquello. Era estar juntos y como si un imán o una fuerza desconocida se atraían entre sí, besándose cada vez que podían.
-Quiero pedirte algo, Kev.- sus palabras fueron acompañadas por su mano, que empezó a acariciarle el cabello oscuro.
-Lo que quieras.- respondió sin pensar mirándola fijamente.
-¿Puedes acompañarme a un baile el viernes?- hizo la pregunta un poco nerviosa por la reacción de su novio. Cuando se lo preguntó la vez anterior ni siquiera le dio opción a negarse, se lo pidió y se marchó antes de que el osmosiano puede decir algo para negarse.
-¿Otro baile?- se posicionó mejor para mirarla a los ojos y no aplastarla con su peso.
-En mi instituto siempre hacen dos bailes, uno en primavera y otro en invierno…- empezó a explicar aunque tuvo algunas dificultades porque Kevin le había empezado a besar el cuello durante su explicación.-No pudimos ir al de primavera y pensé que quizás podrías acompañarme…
No tuvo una respuesta, sentía la húmeda boca de su novio presionando su cuello. La reacción natural de su cuerpo fue encogerse, Kevin sabía perfectamente sus puntos débiles y donde tocar y cómo, y en aquella ocasión le estaba haciendo cosquillas.
-¿Kevin?
-¿Qué?- preguntó desde esa posición.
-¿Me acompañarás?
-Es tu cumpleaños. Haremos lo que tú quieras.- se limitó a decir volviendo a sus labios, los cuales Gwen recibió con ganas.
Tras esa tarde, los fríos días de invierno fueron pasando y finalmente llegó el viernes, el día del baile.
Gwen se encontraba en su habitación, aun con su uniforme puesto observando el vestido que yacía sobre la cama. Aún quedaban varias horas para el baile, pero en su mente dudaba. Se había pasado toda la semana pensando en ese día y llegado el momento no sabía qué hacer.
Habían tenido varias misiones, bastante fáciles, y su primo Ben no había vuelto a sacar el tema de la película. Kevin en un momento para molestarle le dijo que, si por fin había arreglado las cosas con Julie, pero el silencio del chico del reloj les bastó para entender cuál era la respuesta.
Supuso que Ben había entendido que Kevin pasaría aquel día con ella y había dejado de insistir, pero eso no hacía que dejase de estar un tanto desanimado.
Exhaló y se sentó en la silla de su escritorio. Su mente siguió divagando durante algún tiempo más hasta que finalmente encontró la solución que estaba buscando. Le envió un mensaje a Kevin, el cual le respondió al instante. Dejó su teléfono móvil sobre la mesa y empezó a prepararse antes de que Kevin llegase a buscarla.
Puntual, cosa que incluso sorprendió a la pelirroja, Kevin llegó a su casa y tras montarse en el coche pusieron rumbo a su destino. Salieron del coche y fueron con paso tranquilo hasta la puerta para llamar al timbre.
-¿Qué hacéis aquí?
-Ve a por tu chaqueta, la película empieza en 30 minutos y quiero comprar palomitas.- esa fue la respuesta de Kevin que mantuvo su tono serio al ver al Tennyson.
El chico del omnitrix fue corriendo dentro de su casa con una enorme sonrisa. El osmosiano fijó su oscura vista en su novia que veía a su primo con un gesto divertido.
-¿Estás segura de esto?- preguntó mientras iban al coche para esperarle allí resguardándose del frío.
La pregunta de Kevin no la tomó por sorpresa. Pero sí, estaba segura. Se había pasado toda la semana pensando en aquel día y en lo que haría. La primera opción que tenía había sido ir al baile con su encantador novio. La segunda dejar que Kevin acompañase a Ben e ir sola al baile, puesto que solo había una sesión para ver la película y coincidía con el baile el osmosiano no podría ir a los dos eventos. Y la última opción y por la que se había decantado había sido ir con Ben y Kevin a ver la dichosa película.
Ella nunca había sido fan de Summo slammers y lo poco que conocía de la franquicia era por su primo. Recordaba cómo le hablaba durante horas sobre aquella serie y cómo ella se aburría cada vez que le escuchaba. Pero, entre ir a un baile con personas que no le agradaban y pasar su cumpleaños con su primo favorito y con su novio, la opción estaba clara.
La razón principal por la que había optado por esa opción había sido porque Ben pasaría su cumpleaños solo. Sin ella y Kevin, y el abuelo Max con los fontaneros/plomeros, Ben se quedaría en casa solo el día de su cumpleaños.
Sinceramente, no le importaba demasiado perderse el baile, su primo se había sacrificado muchas veces por ella y no podía permitir que pasase su día especial solo y sin hacer lo que quería. La razón por la que tenía tantas ganas del baile de primavera era porque pensaba que aquello la acercaría a Kevin, pero, aunque las cosas no hubiesen salido como ella hubiese esperado esa noche, estaba más que satisfecha.
-Completamente.- vio cómo su pareja suspiraba con alivio.- No querías ir al baile, ¿verdad?
-Hubiese ido si tú me lo hubieses pedido, pero… Ya sabes, tus compañeros pijos del instituto, el esmoquin, lo de bailar… No son cosas que me gusten demasiado…
Se rio un poco ante la declaración del chico. Ella ya sabía todas esas cosas, Kevin no se cortaba en decirle lo que no le gustaba.
-Entonces…- empezó a decir con un tono suave y con un leve puchero en sus labios mientras le agarraba la mano.- ¿No volverás a bailar conmigo?
-Yo no he dicho eso. Bailaré contigo las veces que quieras.- emuló el mismo tono suave mientras se iba acercando mirándola intensamente.
-Además, estabas tan guapo con el esmoquin…- Kevin notó como la mano libre de la pelirroja se colocaba en su hombro, cerca del cuello.
-No más que tú con ese vestido blanco…
Lo susurró a tan solo unos centímetros de sus labios, justo a punto de besarla. Cerró los ojos al mismo tiempo que Gwen mientras ambos deseaban ese beso. Sin embargo, ambos se sobresaltaron cuando Ben llegó como una tormenta, rápida y ruidosamente.
-Yo invito a palomitas, chicos.- dijo al llegar y sentarse en el asiento de atrás como siempre.- Vamos, Kevin, pon el coche en marcha o llegaremos tarde.
-Ya me estoy arrepintiendo de ir al cine contigo…- farfulló entre dientes con malhumor haciendo reír a su novia que le apretó la mano para reconfortarlo un poco.
Tras eso, los tres pusieron rumbo al cine. Puede que ese no fuese la manera en la que Gwen tuviese pensado pasar su cumpleaños. Puede que ver una película de Summo slammers no fuese de su agrado. Y puede que pasar su primer cumpleaños siendo novia de Kevin aburriéndose en el cine no fuese lo idílico, sin ninguna duda, hubiese deseado estar vestida de gala junto a su atractivo novio bailando de manera lenta.
Pero, no cambiaría por nada ese día de cumpleaños. Nunca podría deshacerse del hecho de haber nacido el mismo día que su primo Ben, pero, aunque en ocasiones fuese un tanto molesto, no iba a dejar que pasase su día especial solo y sin sus mejores amigos.
…..
Cronología:
-Antes de todo
-Nombres
-Primer beso
-Trato
-Charla incómoda
-Karma
-El mismo día
-Miedo
-Ruptura
-Siendo sinceros
-Zed
-Familia
-Discrepancia temporal
-Consejos
-Recompensas
-La noticia
-Problema inesperado
-El futuro que elegimos
-Las consecuencias de tus actos
Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo, pasad una buena semana!
