EPISODIO DOS: "PÉRDIDA DE CONTROL URGENTE: KENTARO I"
(Música: NGE OST – Eva-01)
- ¡Suelten al EVA! – Ordenó Artorias, y las dos torres que iban enganchadas por cierres de hierro al EVA-01 se soltaron.
El EVA-01 se movió hacia adelante con sus brazos pesándole, y Kentaro afinó su mirada.
- "Concéntrate en el enemigo… ¡Como si fuera un acto escolar, no te preocupes por lo que piensen los demás de tu acto final!" – Pensó, tratando de motivarse.
- Kentaro, trata de concentrarte en caminar por ahora, para comprobar. – Comunicó Atsushi, a través de los comunicadores que brindaban los auriculares de los Clips A10.
- "Camina…"
Kentaro presionó los controles hacia adelante, pensando en caminar.
El EVA-01 alzó un imponente pie hacia arriba, flexionando una rodilla, para luego dar un potente pisotón contra el suelo que rompió una cabina telefónica que se ubicaba al lado.
- ¡Lo logró! – Sonrió Gonta, asombrado por esto.
- Veamos si es capaz de mantenerlo en pie. – Comentó Artorias, expectante.
- "Todos esperan mucho de mí… ¡Entonces, debo lanzar mi otro pie hacia adelante!" – Pensó Kentaro, resoluto.
Hizo que el EVA alzara su otro pie de la misma manera que el anterior, y basado en estas dos acciones comenzó a tomar un ritmo de pisar hacia adelante cada tres segundos y medio.
- "Puedo hacerlo… ¡Puedo caminar!" – Dijo para sus adentros el joven piloto reciente, ansioso.
- ¡Kentaro, trata de no alejarte mucho del Cable Umbilical o comenzarás a perder energía si se desconecta por un movimiento brusco! – Comunicó Artorias.
Kentaro asintió, pero no entendía por completo cual era el problema con el límite de tiempo.
Él se sentía confiado como para enfrentar al Ángel en tres segundos y ganarle, aunque…
Sabía que no era así.
Solo se sentía especial porque pudo hacer que un robotito diera un paso.
Solo se sentía valiente porque estaba desobedeciendo órdenes porque chicos de su edad creían que eso era genial.
Solo se sentía… Asustado.
De repente, se tropezó, y el EVA-01 se estampó de cara al piso, formando una grieta.
(Música: NGE OST – Angel Attack)
- ¡Kentaro, levántate! – Ordenó Artorias, preocupado.
Kentaro alzó la mirada, aterrado al ver al Ángel mirándole a la cara con esos ojos tan vacíos y despiadados.
- "No debes escapar, no debes escapar, no debes escapar…"
Con este mantra repetido varias veces, trató de levantar al EVA una vez más, con tal de enfrentar a Sachiel.
Sus movimientos fueron un tanto bruscos, pero el EVA lanzó su palma derecha hacia el rostro de Sachiel, empujándolo.
- ¡Sé más brusco, golpéalo! – Ordenó Artorias.
Kentaro asintió desde el interior del Entry Plug, y pensó en formar un puño, tirando el control manual izquierdo hacia atrás.
El EVA-01 respondió a su comando, formando un puño con su mano izquierda, y tirándolo hacia adelante.
Un fuerte gancho azotó la cabeza de Sachiel, y este contestó utilizando su otro brazo, estampándole un fuerte latigazo que atizó el brazo del EVA-01.
- ¡Ugh…! – Gimió Kentaro, sujetando su brazo izquierdo, por el aparente dolor que podía sentir debido a la sincronización con su EVA.
- ¡Cálmate, Kentaro! ¡Ese no es tu brazo! – Comunicó Atsushi.
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡MALDICIÓN! – Bramó Kentaro, lanzando el puño derecho del EVA hacia el pecho de Sachiel.
Sin embargo, este parecía estar compuesto por una especie de semilíquido que conformaba la piel del Ángel, y absorbió el puño del EVA a su interior, succionándolo violentamente, produciendo que su ligamento en ese brazo se rompa.
- ¡UUUAAAAGH! ¡AAAAAAARGH! – Gritó Kentaro, soltando alaridos de dolor absoluto al sentir como si su brazo se rompiese, pero este no era el caso puesto que su sincronización no era mayor de 75%.
Sachiel sacó una especie de láser duro de su codo, el cual atravesó todo su brazo hasta clavarse por fuera de su palma.
Lanzó este mismo láser y empezó a taladrar el cráneo del EVA, el cual estaba tratando de resistirse con el uso de sus demás extremidades.
- ¡Sáquenlo del Entry Plug! ¡No puede más! – Ordenó Artorias, desesperado. - ¡Aborten la misión!
- Yo puedo… - Murmuró Kentaro, conteniendo sus miedos, pero se paralizó al ver el rostro de Sachiel, el cual lo perturbaría eternamente en sus pesadillas, las cuales de ahora en más irían acompañadas por un extraño pero agresivo timbre de una estación de tren.
Entonces, el cráneo del EVA-01 fue penetrado en su totalidad, y fue disparado contra un edificio.
Todas sus funciones cayeron, y sus ojos perdieron color, mientras Kentaro se desmayaba al sentir de forma incorpórea el dolor de una bala en la cabeza.
El EVA-01 agachó la cabeza, y su cráneo penetrado chorreó un torrente sanguíneo por la zona superior e inferior por igual.
- El EVA, perdió… - Murmuró Gonta. – La sincronización se apagó, y el EVA no está respondiendo a ningún comando. Los armónicos también se deformaron…
- ¡Maldición! – Aquejó Artorias, golpeando su escritorio. – Kentaro…
Sachiel miró al EVA-01 a los ojos, con absoluto misticismo.
De repente, el ojo izquierdo del EVA brilló de color blanco como lo era normal.
Lo que no era normal era que se encendiera sin baterías.
(Música: EVA 2.22 OST – Sin From Genesis)
El EVA-01 emitió un sonido como de puerta de hierro abriéndose, puesto que estaba abriendo su mandíbula mecánica, revelando sus dientes hexagonales, azules por fuera, rojos por dentro.
- ¡OOOOOOWRRRRUUUOOOOAAAAAARRRRRRR! – Rugió el EVA, mirando hacia arriba mientras su voz bestial era acompañada de un sonido parecido a un pitido de computadora agudo y constante.
- ¿Qué demonios…? – Murmuró Artorias.
- Enloqueció… - Añadió Gonta, incrédulo y fascinado.
El EVA-01 flexionó las piernas, y se desplazó por el aire de un salto, girando sobre sí mismo y cayendo con una doble patada en el pecho de Sachiel.
Sachiel le sujetó de los brazos utilizándolos nuevamente como si fueran látigos, pero el EVA se liberó de su potente agarre al tirar hacia atrás, aflojándole los brazos a Sachiel y permitiéndole patearlo en su núcleo para separarse de él nuevamente.
El EVA-01 cargó hacia Sachiel mientras este se estaba levantando.
El Ángel, viéndose acorralado debido a su lentitud, activó lo que todos llamaban AT-Field, un campo hexagonal de color naranja que funcionaba como escudo frontal.
- ¡Mierda, no puede atravesar un AT-Field tan fácilmente como cargando hacia él! – Notó Artorias.
- ¡Mientras un Ángel tenga eso activado, es intocable!
Sin embargo, el EVA-01 empujó el AT-Field con los dedos de su mano derecha, cosa que, aunque no estaba haciendo nada, le permitió encajar los dedos de la otra mano al lado de la derecha, y tiró del AT-Field por los lados.
- ¿¡Qué?! ¿¡Está abriendo el campo?! – Gritó el capitán Armael, incrédulo.
- No… ¡Lo está carcomiendo con otro AT-Field! – Comentó Atsushi, azorado.
Entonces, vieron algo insólito.
El robot gigantesco que estaba en su encarnizada lucha, utilizó la absorción del AT-Field para concentrarlo en su brazo roto, generando un flujo de órganos carnosos que recorrió el brazo, deformándolo y restableciéndolo a su estado normal.
- ¡Brazo izquierdo restaurado! – Comunicó uno de los técnicos de NERV.
- Impresionante… - Murmuró Artorias, asombrado a más no poder.
El EVA-01 abrió el AT-Field como si fuera una telaraña, y le enterró los dedos en el pecho a Sachiel, tirando hacia atrás, y revelando su núcleo, rojo como un rubí.
- ¡WRRRUUUOOOO! – Rugió el EVA, tironeando de una costilla de Sachiel y arrancándola, empezando a utilizarla como si fuera un barrote y estampándolo repetidas veces contra el núcleo del Ángel.
Sachiel estaba vibrando mientras sus ojos se tornaban de color rojo, y su núcleo se tornó de un rosado brillante que empezó a formar una esfera de energía.
Un cañonazo con patrón de cruz gigante se disparó del pecho de Sachiel, enviando al EVA-01 bastante lejos de lo normal mientras arrasaba con varios de los edificios.
El EVA-01 se levantó como si nada, y cargó hacia Sachiel con sus costillas en ambas manos.
- ¡NWRRRUOOOOORRRRR!
El Alarido del EVA azotó todo ese distrito, y saltó sobre Sachiel, golpeándole en su núcleo varias veces con sus propias costillas.
Con una, le golpeaba en el núcleo como un cavernícola golpeando a un animal salvaje.
Con la otra costilla, le atizaba el rostro, deformándolo con cada golpe y generándole grietas en su cara.
Sachiel, cargando con la ira de todo un Dios, extendió los huesos de sus brazos para agarrarle la cabeza al EVA, pero éste, con una mirada cínica y que dictaba carnicería, le agarró ambas manos y las estrujó, haciendo chorrear un líquido que presuntamente se albergaba en el sistema cardiovascular del Ángel, y parecía ser sangre morada.
El EVA entrecerró los ojos de forma amenazante, y le estampó un puñetazo en la cabeza a Sachiel, para luego reventarlo contra el suelo al cargar hacia él con su cuerno, y clavó las puntas de sus dedos en el núcleo de la bestia, como queriendo romperlo.
Sachiel, sin otra alternativa, volvió a hacer brillar sus ojos y se convirtió en una bola semilíquida que encerró la zona superior del EVA-01 mientras se inflaba.
- ¡Trata de cometer suicidio! – Notó Artorias, alarmado.
- ¡Protejan al EVA, ahora! – Ordenó Atsushi.
Sin embargo, era demasiado tarde.
Sachiel se detonó, y su cuerpo se convirtió en una lluvia de color verde basura, al igual que se formó una explosión verde que cubrió todo ese distrito, mostrando una cruz de energía que miraba hacia el cielo.
- Maldición… - Murmuró Gonta.
- ¿El EVA? – Se cuestionó Artorias a sí mismo, puesto que nadie le respondió.
Del interior de la explosión, emergió una forma amenazante.
Era gigantesca, tenía hombros muy altos, un cuerno en el medio y ojos blancos.
El EVA-01 había entrado en el Modo Berserk, y había obtenido la victoria.
- Él… - Murmuró todo el personal técnico en conjunto.
Rintaro sonrió, con sus manos tapando su sonrisa a medias.
Kentaro no estaba ni enterado, pero había pilotado un robot gigante por primera vez, y había, poco intencionalmente, derrotado a un enemigo colosal por primera vez.
Era el sueño de todo chico de su edad.
¿O no…?
… No.
Después de la noche anterior, el personal de NERV llevó al EVA-01 a su anclaje por la fuerza, y lo enganchó, para luego devolverlo a su jaula y extraer el Entry Plug, y de paso a Kentaro de este mismo.
Lo habían metido al hospital luego de hacerle una desintoxicación de LCL, y ahí lo dejaron.
Solo para asegurarse de que estuviera listo para el día siguiente, no porque precisamente se preocuparan por él y por su salud.
Rintaro se encontraba actualmente en una reunión con una amplia serie de personas, que aparentemente representaban distintos países alrededor del mundo, y se encontraban en una organización aparte de la ONU nombrada "SEELE".
Se encontraban en un escritorio largo y negro, perfecto para una reunión político-económica como esa.
- Ishiki, ¿Crees que el contraataque al Ángel te saldrá barato? Los gastos por la reparación del EVA, y los gastos para reconstruir los edificios que hayan sido destruidos en el proceso… SEELE no va a hacerse cargo de esto, así que usa los fondos de NERV. - Avisó uno de los representantes, el cual llevaba una bandera de Francia en su lado del escritorio.
Rintaro tenía sus codos sobre la mesa, y sus manos sobre su boca, así que nadie podía deducir cuál era precisamente su expresión o lo que pensaba de todo aquello.
- Ishiki… ¿Realmente piensas depositar toda tu confianza en tu hijo y el EVA-01? Él fue muy torpe en esa batalla, y el EVA-01 solo excedió expectativas por entrar en el Modo Berserk. – Advirtió otro representante, esta vez uno que representaba Alemania.
- Confío en que, si se lo guía correctamente, podrá exceder expectativas por sí solo. – Murmuró Rintaro.
Esto dejó suspirando a los demás miembros de SEELE.
- Esta infracción a la ley de protección humana no se tolerará si vuelve a ocurrir. Procura que ese mocoso aprenda a manejar ese EVA, o nunca llegaremos a algo más allá de lo que queríamos para el Proyecto de Instrumentalización Humana. – Gruñó el que parecía ser el más anciano, y tenía una etiqueta de nombre que decía "Keel Lorenz", golpeando el escritorio.
Rintaro no respondió, y sus lentes brillaron ante el contacto con la luz de zona del escritorio.
Tal parece que el padre de Kentaro no era precisamente el mejor para llevar a cabo relaciones humanas, ni mucho menos inspirar confianza.
(Música: NGE OST – Hedgehog's Dilemma)
Al momento en que despertó, observó el techo del hospital con curiosidad y confusión mezcladas.
- ¿Mm? Un techo desconocido… - Murmuró.
Kentaro se quedó mirando el techo por un rato más, hasta que finalmente movió las piernas hacia un lado y se levantó de la cama.
Miró el brazo que había sentido roto la noche anterior, pero éste estaba completamente intacto.
- "¿Tendrá que ver con la supuesta sincronización que se debe conllevar con un EVA?" – Pensó Kentaro, confundido.
Se fue caminando hacia el pasillo de espera del hospital de Tokio-3, y se sentó en una de las sillas que había para hacer tiempo.
Esperó a que lo vinieran a buscar.
Esperó.
Y esperó…
Pero no vino nadie, ni siquiera en tres horas.
Cuanto menos, le servía para reponer fuerzas.
De repente, le pasó cerca un chico de su edad, con cabello celeste pálido hacia atrás con forma de cola de cometa, y ojos rojos como una manzana reluciente.
El joven estaba herido, teniendo una venda en su brazo izquierdo, un parche médico en su ojo derecho, y una banda en su mejilla izquierda.
(Música: NGE OST – Rei I)
- Disculpa… ¿Eres de NERV? – Preguntó Kentaro.
- Sí. Soy el piloto Takanashi Roku, del EVA-00. ¿Tú eres el tal Kentaro-kun? – Inquirió el joven de ojos rojos.
- S-sí. Ese soy yo.
- El comandante Ishiki me contó de ti.
- ¿Qué te dijo? – Preguntó Kentaro, esperándose que Rintaro le avergonzara frente a un gran público solo por diversión, solo porque creía que eso lo haría solo alguien como él.
- Dijo que habías llegado a NERV recién al mediodía de ayer, y que ya estabas pilotando un EVA como era debido. Dijo que te tenía que dar mérito por tener las agallas de subirte, al EVA-01 por sobre todos los EVA.
- ¿Y qué tiene de malo subirse al 01? – Preguntó Kentaro, alzando la ceja.
- Es un EVA muy propenso a salirse de control, por el hecho de que éste mismo es un EVA modelo de prueba, que prueba las habilidades físicas y sincrónicas completamente actuales y mejoradas de un EVA, por tanto es más difícil sincronizar con él sin resultar herido o contaminado mentalmente, o incluso haciéndolo entrar en Modo Berserk, mientras que el EVA-00 es un modelo prototipo, que está hecho para sincronizar fácilmente con extrema parte de la población juvenil sin importar quienes sean debido a que es una versión que, como prototipo, funciona como un muñeco de simulación que ya aparenta venir con un piloto dentro de su Entry Plug.
- Entiendo… Un poco. – Confesó Kentaro.
Takanashi asintió, y empezó a alejarse de allí a las andadas.
Kentaro se le quedó mirando con confusión.
- "¿Qué quiere decir todo esto?" – Pensó. – "Necesito preguntarle a alguien."
Luego, Artorias lo fue a recoger, y lo llevó a la oficina de Rintaro.
- Papá… - Murmuró Kentaro.
- Kentaro… Tienes que afinar tu sincronización, y agudizar tu mente. Solo así podremos derrotar a todos los Ángeles. – Reprimió el Ishiki mayor, con su cara seria permanente.
- Entiendo. Trataré de hacerlo lo mejor que pueda.
Posterior a esto, Artorias tuvo que hacer una negociación, puesto que Kentaro había sido mandado a ver el departamento en el que viviría durante su estadía, y no le gustó porque era un barrio de mala muerte tan horrible que su departamento tenía grietas y el metal estaba oxidado, sin mencionar que todo parecía un basurero de 750 kilómetros de largo y ancho.
Al final, Artorias negoció exitosamente con Rintaro, y éste le dejó que el joven Ishiki viviera en su departamento.
Después de las negociaciones, Kentaro y el capitán Armael se encontraron en la sala de operaciones de NERV, y este último llevó al joven piloto al exterior de Tokio-3.
Se embarcaron en su coche, y fueron hacia la carretera.
Kentaro pudo ver cómo el sol lentamente se abalanzaba hacia abajo al costado de la ruta, coloreando el cielo de naranja y carmesí, cosa que cautivó la vista del adolescente.
A la vez, descubrió que a esa hora, los edificios bajo el Geo-Front se alzaban hacia afuera, aportando mucho más al paisaje semi distópico, pero bello.
- Capitán… ¿Esta es la ciudad que estaré protegiendo mientras esté vivo? – Preguntó Kentaro.
- Sí. ¿Por qué lo dices?
- Pues… Me parece que este es un paisaje que vale la pena proteger. No quiere decir que me sienta obligado a subirme al EVA, o que piense en ello como meterme en un juguete gigante… Pero me motiva más a seguir órdenes. – Comentó el chico de catorce años.
Artorias sonrió, y llevó al joven a una tienda de 24 horas de la ciudad porque era lo que más cercano le quedaba.
Allí mismo, se hallaban dos mujeres adultas charlando acerca de la invasión de Sachiel del día anterior.
- ¿Qué opinas de la invasión del Ángel de ayer? Yo creo que podrían haberlo manejado mejor, quizá llamando al piloto del EVA mucho antes, o utilizando a otro para pilotarlo.
Kentaro estaba oyendo esto, y su expresión cambió a una cara de molestia.
- "No lo entenderían. ¡No pueden traer a un chico joven a una instalación súper militar y decirle que pilotee un humanoide mecánico de 75 metros sin esperar que se niegue por lo peligroso que suena!" – Pensó, presionando el piso con su pie izquierdo.
- Sí… Por su culpa, el departamento de mi hermana quedó destruido por una explosión. Menos mal que cuando eso pasó ella estaba de viaje, pero ahora voy a tener que gastar en mantenerla en casa…
Kentaro detuvo su queja psicológica, asomando la mirada hacia las dos mujeres, ahora sintiendo culpa.
- "¿Por mi culpa se destruyó un departamento? Dios… Eso debe ser mucho dinero, y probablemente muchas personas salieron lastimadas… Incluso muertas…"
Sus labios bajaron, curvándose en una forma que expresaba tristeza.
- Qué desastre… Necesitan gente que maneje mejor a esas bestias.
- ¡Yo pienso lo mismo!
Kentaro miró hacia el mostrador de la tienda, viendo una rejilla con paquetes de golosinas.
- C-capitán… ¿Puedo comprarme unas gomitas? – Preguntó tímidamente.
- Claro. – Contestó Armael.
Kentaro utilizó la pequeña suma de dinero que le quedaba de Tokio-2, sección nacional de la cual se había mudado hace menos de veinticuatro horas, para comprar las gomitas.
- Muchas gracias por los dulces. – Agradeció, y se fue caminando hacia la entrada de la tienda, sentándose en la vereda a esperar a Artorias mientras escuchaba música en su SDAT y abría uno de los paquetes de gomitas.
Cuando el capitán salió, llevó a Kentaro hacia su departamento en Tokio-3.
En el pasillo del piso cinco del dicho departamento, Kentaro observó que esta misma zona poseía unas barandas de cerámica hacia una gran vista nocturna de toda la ciudad que ascendía por encima de los cuarteles de NERV.
- Este… Ya llegué. – Murmuró Kentaro, sonriendo tímidamente al momento en que le abrieron la puerta del piso.
Artorias sonrió.
- Bienvenido a casa.
Luego, Artorias introdujo a Kentaro dentro de su piso, mostrándole todo.
(Música: NGE OST – Misato)
El lugar era una cosa de no creer; había latas de cerveza por todos lados, charcos de agua en toda la cocina, y un refrigerador con tres compuertas el cual Kentaro no quería tocar a menos que fuera estrictamente necesario.
- Usted… ¿Vive aquí por decisión propia o fue mi padre quien administró su llegada? – Preguntó Kentaro, azorado por la cantidad animal de basura en todo el monoambiente.
- Yo decidí venir aquí, y este desastre es mío. Una cosa de todos los días, nada que no pueda limpiar. – Dijo Artorias, posando con orgullo.
Kentaro abrió la boca como un cajón caído al abrir la segunda compuerta del refrigerador, ya que allí se encontraba una suma anormal de comida en lata.
- "Antes de tener una cena aquí me voy a morir…" – Pensó el joven, aterrado.
- ¿Por qué te quedas con esa cara? El estilo de vida de un capitán no es nada tan reconfortante como lo pintan. Ahora, ve a bañarte, que hueles a Ángel muerto.
- S-sí.
Dicho y hecho, Kentaro se encontraba ya de camino a la ducha, y totalmente desvestido.
De repente, la puerta al lado suyo se abrió, revelando a lo que parecía ser un pequeño pingüino adulto con pelos rojos a los costados de su cabeza.
- ¡VAYA! – Gritó Kentaro, cubriéndose en su zona íntima con una toalla lo más rápido que pudo, a la vez gritando de sorpresa por la repentina aparición.
- ¡Waaark! – Se expresó el pingüino, caminando hacia la sala de estar, para luego dirigirse al refrigerador.
Kentaro fue corriendo hacia la dicha zona, asombrado.
- ¡C-capitán, hay un p-p-p…!
- Ah. Él es un amigo de la casa, podrías llamarlo mascota si ese término le hiciera gracia, que no lo hace. – Sonrió Artorias. – Su nombre es Pen-Pen.
- Pen-Pen… - Murmuró Kentaro.
- Oye, y cúbrete. – Advirtió Artorias, ya que desde su perspectiva las ya casi visibles bolas de Kentaro eran invisibles gracias a una gran fila de latas de cerveza.
- ¡WUUUH! – Chilló Kentaro con la cara roja, viendo que en su trayectoria su toalla se había caído, y corriendo a la ducha como si no hubiera un mañana.
Mientras esto ocurría, Pen-Pen abrió la compuerta tres del refrigerador, y se metió allí a dormir.
- Wark. – Masculló, aburrido.
Mientras Kentaro estaba en la ducha, miró sus manos.
- "El capitán Artorias no parece ser una mala persona… Creo que fue una buena decisión quedarme a vivir con él." – Pensó.
Luego, apretó los puños.
- "Por otro lado… Papá, ¿Por qué me haces esto? ¿Qué te he hecho yo para que me quieras meter a un departamento derrumbado como madriguera de rata…?"
Molesto, golpeó la pared del baño suavemente, consciente del daño que le haría si golpeara fuertemente algo así.
- "No puedo perder los cabales… ¿Qué voy a hacer mientras esté en NERV? ¿Quiénes son todas estas personas? ¿Qué o quién es Takanashi Roku? ¿Qué estoy haciendo en este lugar…?"
Luego del baño, Artorias tomó su lugar en la ducha, y Kentaro se fue a cenar.
De cena no tenía nada mínimamente decente; tres latas de ramen con miso, un paquete extra grande de kétchup, y más nada.
El chico trató de acostumbrarse, puesto que lo que creía que era sopa miso era como enterrar una cuchara en tierra lodosa, pero de color amarillo o dorado más bien.
- ¡Capitán, no es saludable vivir con todo esto! – Reprochó Ishiki sin recibir respuesta alguna, forcejeando con la que comenzaría a llamar "sopa piedra", hasta que finalmente logró arrancar un pedazo, para luego beber un vaso de agua para disolver la sopa dura y finalmente poder comerla.
- "Por lo menos es mejor que comer basura…"
Luego, Artorias salió de la ducha y envió a Kentaro a dormir.
En la puerta de su cuarto, colocó un cartel que decía "¡Habitación Genial de Kentaro-kun!".
Kentaro se acostó en su nueva cama, tirándose al lado derecho y encogiéndose como una bola, sin taparse con ninguna sábana.
Apoyó sus manos sobre su almohada, y con la derecha buscó su reproductor SDAT, lo encendió, y, luego de colocarse los auriculares, puso música que, desde la perspectiva de Artorias, era casi imperceptible.
- Oye, Kentaro… Hiciste un buen trabajo. Ahora todos te apreciarán… – Comentó Armael.
Kentaro trató de aumentar el volumen de la música, pero si hacía eso Artorias se daría cuenta de que trataba de ignorarlo, así que se retractó rápidamente.
- Yo sé que... Te costará acostumbrarte a esto. Vivir entre adultos, y sin muchos con los que interactuar... Sin embargo, confío en que eres un chico fuerte.
Kentaro se acostó boca arriba, cerrando los ojos y fingiendo estar en estado soporífero, como quien dice.
Artorias decidió que sería mejor irse ahora, y eso mismo hizo, abandonando el cuarto.
Kentaro abrió los ojos, mirando el techo de su habitación mientras escuchaba "Back In Black" de AC/DC.
- "Otro techo desconocido… Es natural, no conozco toda esta sección nacional de por sí. Por alguna razón, me llegan recuerdos de algún día que vine aquí, pero no sé qué fue eso…"
Ignoró todo esto que estaba pasando por su mente, y resolvió que lo mejor que podía hacer ahora era dormir y relajar sus huesos.
Es ahí entonces, donde entra en un verdadero estado de sueño.
Kentaro despierta en una ciudad destrozada, sentado en la silla de piloto del Entry Plug de un EVA-01 completamente pelado de piel y carne, con huesos podridos y marrones, una barbilla celeste y más filosa de lo normal, al igual que su mandíbula caricaturesca que ahora parecía incluso más aterradora.
- ¿El EVA? – Murmuró Kentaro.
Vio que el cielo estaba completamente rojo, y los edificios estaban bajo llamas.
El chico abre los ojos como platos, y mira las ventanas en los ojos del EVA-01 hacia un espejo, y allí mismo se refleja la cabeza de su robot pilotado, del cual parecía haber una copia a su lado.
El luchador mecánico desancla la zona frontal de su casco, haciéndola caer, y muestra su cara sin casco.
Su ojo, herido de batalla, se regenera, mostrando también su verdadera forma.
El EVA mira a su piloto desde el interior, como de forma inquisidora o quizás hasta asesina.
- Haa… Haa… - Suspiró Kentaro repetidas veces, sintiendo terror al fijar la mirada en el ojo del EVA-01.
Y entonces, el joven lanza un grito desgarrador ante la hórrida vista.
EPISODE TWO, END.
