EPISODIO TRES: "CAMPANAS INFERNALES EN DÍAS ESCOLARES"


Tres semanas habían pasado desde que Kentaro había recibido una tarjeta de identificación oficial en NERV por parte de su padre.
Esa mañana, tocaba que Kentaro fuera al colegio de Tokio-3 por primera vez.
Artorias resolvió que sería buena idea levantarse temprano para la práctica con el EVA de esa mañana, ya que según el horario escolar, Kentaro debía arribar al colegio a las nueve de la mañana.
Artorias llevó a Kentaro hacia los cuarteles de NERV, y luego de esto Gonta lo hizo subirse al Entry Plug del EVA-01 una vez más.
- Bien, ahora debes hacer algo específico. Entrarás a una simulación de batalla contra el Ángel de hace tres semanas, y tendrás que vaciar todo el cargador de los rifles que guardamos en las hombreras del EVA-01. Ya sabes, apunta, presiona el botón, y recarga. – Le explicó Gonta.
- Entiendo. – Murmuró Kentaro mirando hacia la izquierda.
Se inició la simulación, creando un exterior virtual de Tokio-3, y Kentaro controló al EVA-01 por medio de sus pistones de control, empujando hacia atrás con fuerza, para luego hacer que levante sus brazos, para luego sujetar un rifle morado que estaba encajado en sus hombros.
- "Apunta, presiona el botón, y recarga." – Pensó Kentaro.
El EVA-01 disparó varias balas de plasma hacia el Ángel falso, generando una larga cortina de humo.
Kentaro volvió a recargar el rifle, y disparó otra vez.
Rebobinó estas acciones unas cuantas veces, y ya empezaba a entrar en letargo mental de tanto cansancio y aburrimiento.
- "Apunta, presiona el botón, y recarga… Apunta, presiona el botón, y recarga…"
Entonces, pasó una hora de esta manera, y finalmente lo soltaron.
- Bien hecho. Ahora deberías de ir al colegio. Ya sabes, Instituto Marduk del distrito 47-C. – Comentó Artorias.
- Está bien.
Kentaro fue enviado al colegio en el coche del capitán Armael, y allí mismo se bajó en la vereda frente a su nueva institución.
Entró al colegio, con el mismo uniforme que llevaba puesto hace tres semanas, con la única excepción de que ahora el dicho uniforme debía estar completamente abotonado y con una insignia negra con letras rojas que dice "MARDUK" sumada a una fotografía del alumno en ella.
Kentaro había llevado el mismo reloj que su primer día en Tokio-3, solo por si se le hacía muy aburrido esperar a que terminaran las clases.
Luego de hacer todos los trámites de entrada, fue llevado hacia su curso, la clase 3-B.
Esto ocurrió justo cuando iban a empezar la clase, por lo cual Kentaro había sorprendido a su profesor.
- ¡Oh, vaya! ¿Este es el nuevo alumno de intercambio del que me hablaron en preceptoría? – Preguntó a Artorias, quien se había registrado como tutor legal de Ishiki.
- Así es. Cuídelo bien, que le hará falta. – Sonrió Artorias, palmeando a Kentaro en sus hombros.
El joven no podía hacer más que mirar hacia un lado tímidamente, tratando de esquivar a todos.
Artorias abandonó el salón, y dejó al chico a su suerte.
- Entonces, preséntate, joven. – Sonrió el profesor, invitando a Kentaro a pasar frente a todos.
- E-está bien. – Dijo Kentaro, caminando hacia la pizarra y escribiendo su nombre con tiza blanca. – Soy Ishiki Kentaro. Un gusto conocerlos…
(Música: NGE OST – Misato)
- ¡Bienvenido, Ishiki-kun! – Saludaron todos, exceptuando a un par de chicos que parecían absortos en sus propios temas.
Kentaro fue a sentarse, y logró divisar a un conocido entre los alumnos.
Takanashi Roku, quien se encontraba observando a través de la ventana que tenía al lado.
Le parecía extraño el hecho de que no lo saludara, pero decidió ignorarlo puesto que la primera vez que interactuaron tampoco le dirigió muchas palabras.
Kentaro estaba confundido, puesto que vio que todos tenían computadoras rojas y auriculares para comunicarse entre sí y así no interrumpir la clase, pero él no poseía ninguno de esos aparatos.
Entonces, levantó la mano y habló.
- Esto… Discúlpeme, profesor…
- ¿Ah? ¿Kentaro-kun? Es cierto, no tienes el equipamiento de clases… Ya te doy el de repuesto. – Contestó el profesor, yendo hacia un closet y trayéndole una computadora como la de los demás, y unos auriculares del mismo color.
- M-muchas gracias…
Kentaro se encorvó en su asiento, y comenzaron a llegarle mensajes de los otros estudiantes por medio de lo que hoy en día llamaríamos una versión fuera de fecha de Messenger.
El primero de ellos decía "¿Cómo te sientes, transferido?".
Apenas era la primera pregunta, y ya no sabía ni cómo responder.
"¿De dónde vienes?"
"¿Qué te trajo al Instituto Marduk?"
Decidió que respondería poco a poco.
Fue por el primero, y tipeó.
"Me siento confundido, pero espero poder llevarme bien con todos y tener buen desempeño en clases."
Luego, al segundo.
"Vengo del distrito 58-D de Tokio-2."
Luego, al tercero.
"Nada, como no fui instruido en un colegio en Tokio-2, mi tutor decidió que era buena idea traerme aquí, ya que llevaba tres semanas en Tokio-3 y por lo tanto tres semanas sin ir al colegio."
Entonces, le llegó un cuarto mensaje, aparentemente de un chico alto, pálido y de cabello apenas castaño y desordenado.
"Hey. ¿Eres el piloto del EVA de hace tres semanas?"
Kentaro casi suspira, pero eso lo hubiera delatado.
¿Era eso algo bueno o malo?
¿Qué clase de pregunta era esa?
¿Qué acarrearía el responder con un "sí" o con un "no" en ambos casos…?
"No."
Antes de que pudiera cantar victoria para sus adentros, otro chico al lado del anterior se vio tecleando y enviándole un mensaje.
Éste joven era de cabello negro y rizado, con lentes, y mucho más bajo que el anterior.
"No mientas, llegaste hace tres semanas, justo cuando ocurrió el ataque del Ángel. Di la verdad."
Kentaro se sintió presionado.
Oyó el mismo sonido de timbre de estación de tren que cuando cayó rendido en su combate contra Sachiel, pero esta vez no sucumbió, e ignoró el comentario.
De repente, otro mensaje le llegó, propiedad de Roku.
"Bien hecho, Ishiki Kentaro-kun. No te conozco bien, pero ahora sé que eres alguien de confianza."
Kentaro no supo qué responder, pero le dirigió la mirada a Takanashi, y éste seguía mirando la ventana como si nunca hubiera hablado con él por texto.
Resolvió que no había mucho que hablar, y esperó a que terminara la clase.
Cuando llegó la hora del receso, oyó a los dos que le habían mandado mensajes acerca del EVA charlando como si no le hubieran interrogado hace media hora.
- Oye, Taihei. Cuéntame, ¿Viste algo cuando el Ángel atacó hace casi un mes? – Preguntó el chico alto y pálido.
- Pues no, estaba encerrado en la casona de evacuación cuando eso pasó. Dime de tu parte, Kouta. – Contestó el chico esbelto y moreno. – Tú comenzaste a faltar desde ese día, así que algo debe de haber ocurrido.
- En realidad sí pasó algo. Durante el ataque, el edificio donde se ubicaba mi hermana, que estaba en casa de mis tíos, recibió un par de golpes y esto hizo que ella fuera golpeada muy grave, pero sobrevivió. Nunca me hablaba mucho con ella, pero fue reconfortante saber que estaba viva, y fue refrescante la experiencia de cuidarla por tres semanas y conocerla mejor. Sin embargo… Odio al piloto del EVA, no es por el Ángel que mi hermana salió lastimada, sino porque la mano del EVA cayó sobre el tejado del departamento de mis tíos cuando fue derrotado al principio del combate, y eso hirió a muchos, incluyéndola.
Kentaro oyó la conversación con atención, y sintió una abrumadora culpa de saber que, debido a su derrota inicial, había lastimado accidentalmente a una persona. Más que nada, una persona cercana a alguien con quien debía comenzar a convivir durante un largo tiempo.
Al principio, creyó que sería buena idea revelarle a esta persona que él era el piloto, pero sabía que eso acarrearía varios problemas, así que se retractó.
En medio del receso, Kentaro se sentó en las escaleras hacia el patio, sacando su SDAT y colocándose los auriculares.
Se puso a escuchar "Both Hands Full Of Dreams" de Masami Okui, en completa paz y descoloque ante el mundo que lo rodeaba.
Sin embargo, se le acercó el dúo que justamente no quería que se le acercara.
- ¡Oye, transferido! – Saludó el que parecía llamarse Kouta.
- Oh… Hola. – Contestó Kentaro, desconectando el SDAT y apoyándolo al lado suyo.
- Qué tal. – Saludó el que aparentaba tener de nombre Taihei. - ¿Por qué no contestaste los mensajes?
- ¿Mensajes? ¿Cuáles mensajes? – Respondió Kentaro, fingiendo una cara confusa. – Se desconectó la computadora de la nada en clase, así que no sabía que me habían enviado otros mensajes.
- Ya veo… - Murmuró Taihei.
Los dos chicos decidieron no indagar más acerca del tema, porque, siendo que era nuevo, podría sentirse presionado.
- Maldita sea… Quiero que termine el colegio ya. – Murmuró Kouta. – Necesito saber cómo está mi familia, y todo eso…
- Ah. Siento lo de tu hermana, lo oí mientras estábamos en el salón de clases… - Comentó Kentaro, tembloroso y tímido.
- No, está bien. ¿Tú qué opinas del desempeño del piloto en la invasión, transferido? – Preguntó Kouta.
- Pues… Yo creo que, sí fue un desempeño por demás de debajo de lo esperado, tambaleándose y cayendo sin poder hacer mucho… Y luego, con el robot volviéndose completa e irremediablemente loco… Un desastre. Aún así, creo que no ha sido tanto por su culpa.
- ¿Qué dices? Si es por él que mi hermana ha resultado herida. ¡Es un irresponsable y un maldito novato!
- "¡Pero yo no quise hacerlo…! Por más que tengas razón…"
- Oye, Kouta, no te precipites. Es nuevo. – Avisó Taihei.
Kouta se arrepintió, y se disculpó con Kentaro con la mirada.
Kentaro entendió a lo que iba, y eso no le hizo sentir mucho mejor.
En medio del recreo, Kentaro se encontraba yendo al baño, cuando se cruzó con Roku.
- Hola, Ishiki-kun. Hay un llamado de emergencia de NERV. Parece que llegó un Ángel otra vez. – Comunicó, con las manos en los bolsillos de sus pantalones.
- ¿Un Ángel? Maldición…
Kentaro siguió a Roku hacia la salida del colegio, donde pidieron una salida anticipada por pedido de su tutor simultáneo, quien era obviamente Artorias.
Luego, dos asistentes de Artorias los llevaron en coche hacia los cuarteles de NERV.
Pronto, toda la zona de Tokio-3 empezó a acoplarse debajo del suelo, escondiendo edificios de suma importancia y mandando a los del Instituto Marduk a tomar refugio en una zona montañosa protegida por la milicia nipona.
(Música: EVA 1.0 OST – Bataille Décisive)
Los militares de la JSSDF estaban haciendo lo posible por dañar al próximo Ángel que atacaba la ciudad, aparentemente nombrado Shamshel.
Shamshel parecía un pescado rosado gigantesco, con una forma bastante aterradora y ojos saltones, además de pinzas amenazantes que en su interior parecían albergar una especie de luz rosada.
Shamshel estaba recibiendo misiles, disparos y bombas a todo lo que daba, pero ninguna parecía tener efecto por su AT-Field tan visible y poderoso, sobre todo debido a que ninguno de los impactos golpeaba su núcleo en el cuello.
Entonces, es ahí cuando se levanta la plataforma de lanzamiento del EVA-01, con éste mismo saliendo a la ciudad.
Kentaro estaba en el interior del Entry Plug como de costumbre, ahora luciendo un traje azul, rojo y blanco ajustado que aumentaba su sincronización con el EVA de forma bioquímica y psicobiológica, nombrado Plug Suit (El mismo que Shinji en NGE), cosa que actualmente resultaba en una sincronización de 37,4%.
(Nota de autor: Lo sé, muchas cosas han cambiado en respecto a NGE y ROE en términos de funciones del equipamiento para subir al EVA, pero, para ejemplificar, si Kentaro está completamente desequipado y subido al EVA, su sincronización podría ser de 40%, pero si tuviera los Clips Nerviosos A10, la sincronización aumentaría en un 2%, y si tuviera el Plug Suit la sincronización aumentaría en un 5%, mientras que con la carga de LCL en el Entry Plug obtendría un 3,2% de sincronización)
- "Apunta, presiona el botón, y recarga… Apunta, presiona el botón, y recarga…" – Repasó Kentaro miles de veces, viendo a Shamshel acercársele a cada segundo que pasaba. – "Tengo que poder hacerlo."
El joven agarró los controles del Entry Plug, presionó un botón en el control derecho, el cual abrió la hombrera respectiva del control, mostrando su rifle láser que se albergaba ahí desde la práctica de tiro de aquel día.
Luego, tiró hacia atrás y pensó en sujetar el rifle, con lo cual el EVA-01 lanzó sus manos hacia su hombrera, sacando para afuera el rifle y apuntando hacia Shamshel.
- ¡AAAAAAAAAAARGH! – Tronó el chico, manteniendo el dedo pulgar en el botón de disparo del control, cosa que provocaba una ráfaga de disparos que caía sobre Shamshel sin hacerle mucho más que una nube de pólvora que nublaba la vista de Kentaro.
- ¡Kentaro, espera! ¡Debes cesar tu fuego, o sino no podrás ver a Shamshel! – Exclamó Artorias desde la sala de control de NERV.
- ¿Eh? – Murmuró Kentaro, y cayó en la cuenta de esto.
Eso fue entonces cuando Shamshel disparó lo que parecían ser sus pinzas láser, abriéndose paso a través de la nube de polvo y golpeando un edificio que tenía el EVA-01 al lado.
El edificio se cortó a la mitad al contactar con uno de los látigos láser, y cayó hacia un lado.
- ¡Cuidado, Kentaro! ¡El Cable Umbilical no debe ser cortado por el Ángel! – Exclamó Gonta.
Kentaro asintió, y valientemente apretó los controles del EVA, cargando hacia adelante y embistiendo hacia el emisario de Dios y enemigo de la humanidad.
- ¡HOOORRRYAAAAAH! – Gritó Kentaro con bestialidad, estampándole un tremendo puñetazo derecho a la zona inferior de la cabeza de Shamshel, por poco golpeando su núcleo.
Shamshel se movió un poco, y luego miró a Kentaro desde el interior del EVA como si fuera un simple juguete.
- U-ugh… - Gimió Kentaro, perdiendo valor.

Mientras todo esto sucedía, los alumnos de la clase de Kentaro se encontraban bajo techo de un refugio en una montaña.
Taihei y Kouta estaban charlando mientras trataban de ver por las ventanas del refugio, sin tener mucho éxito.
- Maldición… ¡Realmente quería ver la pelea! – Comentó Taihei.
- Yo no, pero si realmente quieres hacerlo podemos engañar a la presidenta de clase. – Contestó Kouta.
Los dos amigos fueron tras la que parecía ser la presidenta de clase, con una placa de alumno que decía "Instituto Marduk: Reiko Hiragana".
La presidenta era una chica de cabello rizado, y una mirada dentro de todo fría, que no inspiraba mucho a sus compañeros a venir al colegio, sino a echarla de su vista.
- ¡Disculpe, presidenta! ¡Tai y yo queremos ir al baño! – Explicó Kouta.
- Ay, sí podrían haberlo hecho antes…
- ¡Pero estábamos apresurados por salvarnos el pellejo! – Explayó Taihei, haciendo uso de una mala pero creíble actuación al forzar un rostro de chica en auxilios sumado a una posición de las manos que denotaba temor.
- Ay, pero teníamos miedo… Ay, pero nuestras vidas estaban en peligro… ¡Cállense ya, maricas, y vayan a mear!
Los dos compadres festejaron su victoria contra la presidenta, figurativamente hablando, y fueron corriendo hacia los baños del refugio.
Allí, hicieron una torre de dos hombres a la ventana al subirse a los caños de agua, y Kouta le pegó un par de puñetazos a una de las ventanas, luego subiendo a Taihei por su espalda.
El flacuchento y más bajo ayudó al más grande y alto a subir, y pudieron escapar del refugio con total éxito.
- ¡Genial, lo logramos! ¡Ahora hay que ver al maldito EVA en acción o no voy a morir en paz! – Exclamó Taihei, y corrió por el monte, escapando de la formación de la JSSDF que se había reunido para proteger el refugio.
- ¡Espera, cerebro de culo! – Aulló Kouta, yendo tras de su amigo.
Pronto se cruzaron con un bosque, y lo atravesaron a duras penas, pero se toparon repentinamente con una bola explosiva que aparentemente había lanzado Shamshel, la cual hizo un largo cráter sobre el monte que los hizo deslizarse por la tierra y resbalarse por el suelo.
Sin embargo, esto les propuso un generoso ángulo para captar en video toda la pelea.
- ¡Eso! ¡Eso es! – Sonrió Taihei, sacando una cámara de fotos y encendiéndola en modo video al girar una perilla.
- ¿No te importa habernos llenado de barro solo para ver a un fracasado dentro de un robot luchar poco eficientemente contra una puta langosta maricona? – Atizó Kouta, reacio a ver la pelea, pero la estaba observando ya que su vida ahora dependía completamente de este evento.
(Música: EVA 1.0 OST – Les Bêtes)
En ese momento es cuando ven que el EVA-01 le entierra sus dedos en la yugular a Shamshel, para luego lanzarlo contra el piso y pisarlo con su pie derecho, mientras soltaba su cuello y comenzaba a recargar su pistola.
La bestia angelical le disparó un latigazo energético, pero el EVA apenas pudo esquivar el golpe y le dio un culatazo con su rifle a Shamshel, para luego dispararle repetidas veces en la cabeza.
- ¡No debes escapar, no debes escapar, no debes escapar! – Repitió incontables veces Kentaro.
Aunque estuviera asustado, de él dependía el destino de la gente debajo de Tokio-3, y de él dependía el destino de la gente en el refugio.
De él dependía… el destino de prácticamente una amplia zona de la humanidad.
- ¡NO DEBES… ESCAPAR! – Rugió, abrumado, y el EVA-01 tiró de los látigos de Shamshel, solo para tener su movimiento de las manos atrofiado por estos, debido al corte que le produjo en ambas partes del cuerpo del EVA.
Esto evitó que pudiera seguir sosteniendo su rifle, y Shamshel lo embistió, lanzándolo bien lejos y desconectándolo del Cable Umbilical ubicado en un edificio relativo a NERV.
- ¡AAAAH! ¡VIENE HACIA ACÁ! – Gritaron Taihei y Kouta.
- ¡Mierda, estoy por impactar con el refugio de Marduk! – Gritó Kentaro por su parte, desesperado. - ¡NO! ¡NO! ¡NO!
Trató de utilizar los controles del EVA para moverlo, pero sus armónicos no estaban estables y esto rebajó su sincronización a un 24,7% que solo logró movimientos torpes que lo hicieron chocar contra el monte, formando un grandísimo hoyo de la forma de su EVA.
Taihei y Kouta apenas pudieron salvarse, cayendo al lado de la mano del EVA-01.
- A-ah… - Gimieron los dos amigos, apenas salvados por lo que en el futuro probablemente llamarían el destino o hasta un Dios.
El EVA-01 los miró como si no hubiera nada de lo que preocuparse, pero Kentaro estaba con los ojos como óvalos, y sudando a mil.
Su corazón le giraba como un carrusel, y su estómago se revolvía como tiro en balde.
- ¡Esperen! ¿Esos no son compañeros de Kentaro? – Intervino Artorias, abriendo la base de datos del Instituto Marduk y encontrando, efectivamente, a Taihei Hayashi y Kouta Sawano de la clase 2-B.
- ¿Qué importa? ¡Tiene que enviarlos al refugio y ya! – Exigió Gonta, irritado.
Artorias iba a refutar, pero Kentaro se pudo escuchar en el intercomunicador del EVA, gimiendo.
- Por favor… Déjenme meterlos al Entry Plug… Es la ruta de salida más fácil y rápida…
- Tiene razón. – Resolvió Artorias.
Entonces, Kentaro tocó un botón en la zona superior del Entry Plug, y esto hizo que la cabeza del EVA se modifique hacia arriba, abriendo la compuerta del Entry Plug, que era poco espaciosa, pero suficiente para que los dos chicos entrasen.
- ¡ADENTRO, AHORA! ¡POR FAVOR! – Tronó Kentaro.
Taihei y Kouta corrieron hacia el Entry Plug, subiéndose a la espalda del EVA e ingresando al cohete de inyección, para luego cerrar la compuerta en cuanto los jóvenes se sumergieron al LCL.
- ¿Agua? ¡Ay, no! ¡Mi cámara! – Se quejó Taihei, pero se encontró con que su cámara se ubicaba intacta en su bolsillo.
- Joder… Esto es un asco, pero por alguna razón puedo respirar… Y se siente como si ya no hubiera más agua… - Murmuró Kouta.
Kentaro apretó sus dientes, y se mantuvo sosteniendo los controles del EVA y con sus piernas encajadas en los frenos de forma que se encontrara en una posición como de una V en horizontal.
- Espera… - Murmuraron Taihei y Kouta juntos. - ¿¡Transferido, eres tú?!
- Ahí viene. – Susurró Kentaro, tan nervioso como para ignorar ese comentario.
(Música: EVA 1.0 OST – Showdown)
Shamshel voló con agilidad hacia el monte, y cuando estuvo frente al EVA-01 se puso en dos patas, o algo similar, ya que en realidad se encontraba flotando mientras ondulaba sus látigos.
Kentaro se echó hacia atrás cuando pudo levantar el EVA y ajustar su sincronización al mismo nivel de antes, y miró a Shamshel.
- ¡Kentaro, sal de ahí! – Exclamó Artorias desde el cuartel. - ¡Te lo ordeno!
Kentaro miró al suelo, y los dos compañeros de clase lo miraron con confusión y desespero.
- ¡Vamos, transferido! ¡Tienes que hacer lo que te ordenó ese tipo! – Pidió Kouta. - ¡No quiero morir, joder!
- ¡Sí, lo que dice Kouta! ¡Si morimos los tres, se va a armar un tremendo lío! – Apoyó Taihei, asustado más por perder su video que su propia vida.
Kentaro apretó los labios, y sus ojos se oscurecieron, tapados por su flequillo.
- ¡WRRRUUUAAAAAAAA! – Tronó Kentaro, con todas sus fuerzas y aterrado hasta la médula, pero aún forzando al EVA-01 a correr cuesta abajo para enfrentar a su enemigo.
- Estúpido… - Murmuró Artorias, preocupado.
El EVA-01 lanzó su mano izquierda a su hombro de dicha dirección, y éste se abrió hacia arriba como la tapa de un encendedor, y sacó una especie de cuchillo sin filo.
- ¡Cuchillo Progresivo equipado! – Exclamó uno de los técnicos de NERV.
De repente, el cuchillo lanzó un rayo rosado que parecía ser muy caliente, revelando su verdadero filo.
Shamshel lanzó sus látigos hacia el robot gigante, rozándole las manos.
El EVA-01 agarró ambos látigos con su mano derecha, pero estaban tan calientes que la armadura empezó a derretirse y carbonizarse como si fuera plástico en magma.
La mano del EVA-01 fue revelada, como lo que parecía ser una piel inhumana de color marrón que rozaba una transición al morado.
El EVA-01 sacudió el vapor que salía de su mano, y saltó hacia Shamshel como si fuera una bestia desenfrenada.
Los látigos penetraron el estómago del robot, infligiendo daños imaginarios en Kentaro.
- ¡Bluagh! – Kentaro se vio forzado a expulsar sangre que nunca salió porque la herida no era real, y solo lo camufló con el movimiento de las burbujas en el LCL.
Al rebalsar el límite de daños que podía recibir en combate un EVA como ese, uno de los técnicos se empezó a comer las uñas al notar la cantidad de tiempo que quedaba para que el EVA se desactivase.
- ¡Quedan 2 minutos con 15 segundos de activación! ¡Si sigue así, no llegará a matarlo en ese tiempo! ¡Es demasiado débil y lento en el modo de Consumo Reducido!
Kentaro oyó esto por medio del intercomunicador, y presionó un botón rápidamente, y el panel de uso de batería del EVA-01 se intercaló al modo de Consumo Acelerado, aumentando la fuerza y velocidad del EVA.
- ¡AAAAAAUUUUAAAAAAAAOOOAGH! – Aulló Kentaro, dejando su salud vocal atrás para atacar con todas sus fuerzas, lanzando la mano armada del EVA hacia arriba.
El cuchillo con láser que portaba el robot gigante terminó penetrando el núcleo de Shamshel, mientras una cuenta regresiva de cuarenta segundos a cero comenzaba en el cuartel.
- Veinte… Diez… Cinco… - Murmuró Gonta.
Y entonces, el núcleo se apagó, y el Ángel empezó a emanar vapor.
Kentaro ganó el combate.
(Música: NGE OST – Marking Time, Waiting For Death)
- El EVA-01 se apagó completamente, pero ganó la batalla… - Murmuró Gonta.
- Ese tonto mocoso se las verá conmigo cuando venga al cuartel. – Sentenció Artorias, furioso por la desatención de Kentaro a sus órdenes.
El EVA se apagó desactivando todas sus funciones, junto con su brillo de ojos y el láser del Cuchillo Progresivo.
Dentro del robot, Taihei y Kouta se encontraban mirando a Kentaro, quien seguía aferrado a los controles de mano y empujándolos como si la batalla continuara.
Entonces, paró.
Los dos chicos escucharon cómo vibraba su cuerpo, cómo se sacudía en su asiento y no miraba a otro lado.
Oyeron cómo soltaba lágrimas de una forma incontrolable.
Comprendieron entonces que, Kentaro sintió miedo.
Miedo de todo.
De ser descubierto como piloto, de perder el combate, de causar la muerte de miles de personas…
Sintió miedo de estar vivo, pero sintió miedo de morir a la vez.
(Cortar música)
Kouta miró hacia abajo con culpa, y se agarró la cara.
- "Carajo… ¿Qué he hecho?" – Pensaron en conjunto.
Con esta reflexión, los chicos dejaron que el tiempo pasara.

Pronto los vinieron a buscar unos helicópteros de la JSSDF, mientras Gonta accionaba un botón en la sala de control que permitió la apertura del Entry Plug.
Salvaron a Kouta y Taihei, pero dejaron a Kentaro tirado como un perro.
Con los ojos goteando, con la cara pálida y caliente, y con sus manos y piernas temblando como si tuviera frío.
Mientras todo esto sucedía, el sol bajaba hacia el bello atardecer, mientras los cuerpos del EVA-01 y Shamshel, todavía unidos uno con el otro por sus agresiones, daban una impresión de estatuas desde la lejanía, y un sentimiento de temblor y desenfoque atizaba a quien los viera desde allí.
Tiempo después, Kentaro fue llevado de regreso al cuartel a pedido de Artorias.


Al joven piloto lo dejaron bañarse en cuanto se despertó, y también tuvo que hacer una descontaminación de LCL.
Iba a ir a ponerse su confiable uniforme, pero cuando oyó que Artorias lo buscaba en su oficina de NERV resolvió que debía ponerse algo más suyo para hacer la ruta más rápida.
Fue a la reunión con su reloj de cuando vino a la ciudad, una camiseta negra con el kanji de "Ganador" estampado en amarillo, unos jeans que nunca en su vida había tocado, unos zapatos deportivos de color azul con negro, y se vio con un cambio de peinado temporal, pues al haber emergido de la ducha apenas tuvo tiempo de arreglar el pequeño rejunte de flequillo en su lado derecho que se levantaba hacia arriba.
Aparte de eso, portó una expresión indescifrable durante toda la reunión.
Finalmente, se encontró frente a su capitán.
(Ambiente: Eva Entry Plug Sound 1 Hour)
- Joven, has ignorado mis órdenes durante el combate contra el Ángel Shamshel. ¿Sabes la infracción que podría haberte colocado si no te quisiera más que tu padre? – Comenzó Artorias, severo pero acolchonado.
Kentaro miró al suelo, apretando los ojos.
- Lo siento.
- Está bien que lo sientas, pero… ¿Estás feliz por haber ganado? Porque yo no. No sentí satisfacción cuando Sachiel fue vencido, o cuando Shamshel fue vencido… La primera es porque tú fuiste derrotado, entretanto el EVA fue quien tomó la posta. La segunda es porque hiciste caso omiso de un superior como lo puedo ser yo. ¡Vamos a vivir juntos, por el amor de Jesús!
- Sí.
- Soy tu capitán… ¿No?
- Sí.
- Que esta sea la última vez, Kentaro.
- Sí.
- ¡Deja de responder que sí a todo, Ishiki! ¿Acaso entiendes lo que estoy diciendo?
- Por supuesto que lo entiendo, pero… Ganamos, ¿No?
- Eso es una obviedad. Aún así, ¡Si continúas pilotando el EVA con esa actitud que demostraste en el último combate, te matarán por tonto!
- ¿Usted qué piensa?
- ¿Huh?
- ¿Qué piensa que opino yo de eso, quiero decir?
- No lo sé, jovencito. Dime tú.
- Realmente… No me importaría. Siento que le estaría haciendo un favor al mundo.
- ¡No digas eso! Si te perdemos, tenemos un piloto menos. Así que… Mejora esa actitud, y pilota el EVA siguiendo mis órdenes.
Kentaro apretó sus rodillas en el asiento en el que se encontraba, a dos metros del escritorio de Artorias.


Pasaron seis días, y Kentaro no había asistido a la escuela durante todo ese tiempo, pero Artorias era demasiado perezoso como para hacerse cargo de esto.
Kouta y Taihei habían decidido que visitarían el apartamento de Kentaro para saber cómo estaba, y a eso mismo fueron.
Tocaron la puerta del piso donde se albergaba Kentaro, y les abrió Artorias.
- Vaya… ¡Quiero decir, buenos días, señor! – Exclamó Kouta a la delantera, saludando de forma militar, al igual que Taihei.
- Buenos días. – Contestó Artorias, mirándolos de reojo, pero sin seriedad. - ¿Vinieron por Kentaro?
- Así es. Nos preocupaba que él faltara a clases tanto, y queríamos saber si estaba bien. – Explayó Taihei.
- Ya veo. Pues, él está bien, pero se fue a comprar algo hace un rato. Ya nos veremos, chicos. – Dijo Artorias, y los dos chicos asintieron, satisfechos.
- ¡Perfecto! Nos vemos, señor.
- Llámenme Artorias.
- ¡Nos vemos, Artorias! – Exclamaron los dos chicos, a las corridas y saliendo del departamento.
Artorias sonrió, y cerró la puerta.
Se apoyó sobre ella de espaldas al cerrojo, y agarró la manija con fuerza.
- Estúpido Kentaro… - Murmuró.
Se levantó, y le dio un puñetazo a la puerta.
- ¡ESTÚPIDO!
EPISODE THREE, END.