Un lunes a las siete, tiempo después de que Kentaro regresara a NERV, se estaba sosteniendo una nueva simulación de sincronización.
Roku estaba testeando su sincronización con el EVA-00, y se colocó su apropiado Plug Suit y sus apropiados Clips Nerviosos.
Su traje de sincronización, a diferencia del de Kentaro, era de color totalmente morado, con bordes rojos en el cuello, y la pechera que Kentaro tenía, él no la tenía. Sus nudillos también eran rojos, al igual que los bordes de sus pies.
Se ajustó el traje, y caminó fuera del vestidor.
En la sala de control, se abrió una compuerta que desplegó una escalera hacia el Entry Plug del EVA-00.
El arma biomecánica de 75 metros era ligeramente diferente al EVA-01, y esto interesó mucho a Kentaro, quien se encontraba en la sala de control para presenciar el test.
El EVA-00 era un robot de diseño bastante básico, de cara gris, manos grises y cuello gris. Mientras tanto, tenía una armadura que parecía de caballero de la edad media, de color dorado casi amarillo huevo, una luz en su cabeza y como su único ojo que cuando se encendían se coloreaban en verde oscuro y rojo oscuro respectivamente. Por otro lado, tenía hombreras negras y franjas del dicho color desde la base de sus codos, que se extendían hacia afuera, hasta la punta de los codos. Sus rodillas tenían lo que parecían ser unas salientes planas del mismo color que su armadura, y sus hombreras eran también amarillas con las aperturas de color blanco.
- "El Plug Suit no tiene nada que ver con el color del EVA…" – Notó Kentaro con curiosidad. – "Siento como si ya lo hubiera visto en un lejano pasado. ¿Qué diablos me pasa con Takanashi…?"
EPISODIO CINCO: "DUALIDAD ENTRE CIELO Y TIERRA"
Roku se metió en el Entry Plug y se deslizó hacia abajo, cayendo sentado sobre el asiento del Entry Plug y agarrándose suavemente de los controles principales y colgando las piernas contra los frenos.
- ¿Cómo te sientes, Roku? – Preguntó Gonta.
- Me siento… En paz, pero una paz peculiar. Es como… me causa un sentimiento de seguridad estar en el Entry Plug, pero de vez en cuando recae sobre mí un sentimiento de peligro… - Explicó Roku, curioso e inquisitivo.
- ¿Peligro…? – Murmuró Kentaro.
- No tengas miedo, Kentaro. Tú has sido lo suficientemente valiente como para salir afuera con el EVA sin previo entrenamiento y encajarle un puñetazo en la cabeza al tercer Ángel. – Sonrió Artorias, palmeando al joven.
Kentaro respondió con una sonrisa tímida, y siguió mirando la simulación.
- Ahora, veamos los niveles de sincronización, si están estables… - Murmuró Gonta, tocando varias teclas en la computadora principal, nombrada MAGI.
Esto abrió una ventana en la pantalla que mostraba la estabilidad armónica y sincrónica del EVA-00 con Roku.
- Armónicos, estables. Sincronización al 67,4%. – Notificó uno de los técnicos.
- Perfecto. Ahora, desanclémoslo.
Gonta tocó una cierta combinación de teclas, pero la pantalla que mostraba los anclajes a la jaula del EVA hizo notar que los anclajes estaban soltándose solos.
- ¿Qué está…?
(Música: NGE OST – Eva-00)
De repente, el EVA-00 trató de empujar hacia adelante, destruyendo sus anclajes y arrancando pedazos de hierro.
Se soltó de los cables que lo tenían anclado, y tiró las baldosas de acero contra las paredes, abriendo varias grietas.
- ¡Cielos! ¿¡Capitán, qué sucede?! – Preguntó Kentaro, preocupado y temeroso.
- Otra vez, Gonta. – Comentó Artorias, serio. – Sucedió lo mismo que hace casi treinta días.
Atsushi asintió con la misma seriedad, y algo de preocupación.
- ¡Sincronización al 99,8%, por alguna razón! – Gritó el mismo técnico de antes.
El EVA-00 empezó a correr hacia adelante, donde estaban todos mirando en la sala de control.
- ¡MNNUUUOOORRRRRGGGG! – Tronó el gigante de acero, estampando un puñetazo contra las ventanas de aislamiento, principalmente apuntando hacia Rintaro y Gonta, por alguna extraña razón.
Mientras esto sucedía, Roku no podía hacer otra cosa que mirar sin control del EVA en su totalidad.
- ¡AAAAAAAUGH! – Gruñó Roku, empujando los controles hacia atrás como le era posible.
Sin embargo, los controles no solo no respondían, sino que estaban duros y fusionados a su lugar, como si estuvieran soldados…
- ¡Disparen los contenedores de baquelita para encerrarlo! – Ordenó Artorias. - ¡Y eyecten el Entry Plug junto con el Cable Umbilical!
Los técnicos hicieron esto mismo, y el EVA comenzó a perder energías.
El Entry Plug salió volando hacia afuera como un cohete, e impactó con las paredes repetidas veces al mismo tiempo que el EVA-00 trataba de destruirlas, mientras que el cuarto se llenaba de un extraño líquido rojo que parecía endurecer las cosas.
Roku recibió muchos cortes de vapor en su Plug Suit, y hasta sangraba por algunos lados de su cuerpo, debido a los impactos y el vapor generado en el Entry Plug por la eyección efectiva.
- ¡Energía al 5%, en segundos se acaba! – Notificó otro técnico, y esto mismo ocurrió.
El EVA-00 se desactivó, no sin antes destruir una ventana con un cabezazo filoso, y sus manos cayeron rendidas, tanto como las luces verde y roja en su cabeza entera se apagaron.
- ¡Roku! – Exclamó Rintaro.
Salió corriendo hacia la entrada de la jaula del EVA, mientras que la baquelita empezaba a secarse.
Rintaro se hizo paso a través del mar rojo, y llegó al Entry Plug.
Trató de abrir la compuerta a la izquierda, pero estaba tan caliente por la eyección reciente que se quemó una mano.
- ¡Agh! ¡Urrrghhh!
Rintaro apretó en la compuerta, y tiró hacia abajo, abriéndola efectivamente.
Roku suspiró, y se calmó al ver al comandante Ishiki.
(Música: NGE OST – Rei I)
- Comandante… Lo siento.
- No, me alegra saber que estás bien. – Sonrió Rintaro.
Kentaro vio esta escena, y se sintió indignado al ver a su padre sonreír.
Cualquier otro chico no hubiera tomado mal el hecho de que su padre sonriera al salvar la vida de otro niño, pero sus razones eran factibles.
A él, lo trataba como un muñeco de trapo y un soldado. ¡Y a Roku, lo trataba como su verdadero hijo!
O quizás, era otro delirio suyo…
Ese día, no hubo más pruebas de sincronización, por precaución a que ocurriese lo mismo con el EVA-01.
Esa mañana, Roku y Kentaro arribaron al colegio en horas distintas.
En el horario de educación física, todos estaban corriendo por los carriles del corredor del colegio, incluido Roku, quien de vez en cuando paraba para oxigenarse un rato.
Kentaro lo miraba cada vez que hacía eso.
Algunos decían que los dos tenían una tensión sexual rara y que Kentaro pateaba para el otro lado del arco… Nada más lejos de la realidad, es la pura verdad.
Kentaro había notado que Roku parecía tener problemas de salud frecuentes, como el asma, y que estaba a veces conflictuado psicológicamente, a juzgar por su expresión calma que por momentos era destruida por el conocimiento de algo nuevo.
- "No tengo que sentir celos… Él está pasando por algo tan e incluso más difícil que yo." – Se intentó convencer Kentaro.
Una parte de él le decía "Ahógalo en el baño, se quedará sin aire para siempre".
Otra le decía "Es tu amigo y compañero piloto, deben protegerse mutuamente".
En cuanto llegó el descanso, los chicos se fueron a las gradas.
Algunos estaban mirando a las chicas desde lejos, ya que estas se encontraban en clases de natación.
Entre estos estaban Kouta y Taihei, cómo no.
Sin embargo, cuando vieron que Kentaro no estaba imitándolos, llamaron su atención.
- Oye, Kentaro. ¿Por qué estás tan distante de las chicas? ¿Es que acaso te gusta Takanashi, que tanto lo miras? – Se burló Kouta.
- No, para nada. – Dijo Kentaro, y apretó sus piernas. – Es solo que… No sé por qué está tan solo, y el hecho de que hemos hablado poco y nada…
Taihei murmuró algo incomprensible, y se acercó a Kentaro.
- Takanashi nunca fue el tipo de chico que se acercaría a ti para decirte buenos días. Es más, cuando le hablábamos en clase a veces se iba sin decir nada. Literalmente, abandonaba el curso como si comportarse así fuera lo más normal… Me da un poco de incomodidad.
- Acaso… ¿Takanashi es piloto de un EVA? – Preguntó Kouta por lo bajo.
Kentaro miró al suelo, y miró al cielo.
Miró al infierno, y miró al cielo, como quien dice.
- Esto… Sí, es el piloto titular del EVA-00. – Susurró Kentaro.
Los dos chicos lanzaron un silbido silencioso, como haciendo denotar envidia o admiración.
- Podrías buscar alguna oportunidad para hablarle. Seguro no te haga caso, pero tú tienes cara de querer saber más de él. – Dijo Kouta.
Kentaro tragó saliva, y asintió.
A la tarde regresó al departamento de Artorias, y tuvo que preparar la cena porque el capitán se lo ordenó, por más injusto que suene.
Además, Gonta estaba de invitado.
(Música: NGE OST – Barefoot In The Park)
- Vaya… No me esperaba un curry, es lo mejor que me has hecho comer aquí en tu casa hasta ahora. – Dijo Gonta, mirando el tarro de curry con ramen instantáneo que tenía frente a él. – Y eso no es decir mucho o decir un cumplido tampoco. – Se burló.
- ¡Ya cállate y come! – Reprochó Artorias, y se bebió un tarro de solo curry entero sin chistar.
Kentaro se tenía que encargar de revolver el curry e irlo pasando de tarro en tarro, y eso mismo estaba haciendo.
Se puso una carga pequeña de curry, y dejó el otro poco para ponerlo en el tarro de Artorias cuando éste se lo pidió.
- Eres bueno con las manos, Kentaro. ¿Las chicas te hacen caso en la escuela? – Bromeó Artorias.
Kentaro se ruborizó levemente, y negó con la cabeza, con expresión reprobatoria.
- Oh, vamos. Si quieres puedo enseñarte muchas cosas acerca de eso…
- No creo. El que más sabe de chicas aquí soy yo. – Intervino Gonta, con aires de orgullo.
- Pegado a una computadora todo el día y sabes de la existencia de una fémina. Sí, claro, campeón. – Retrucó Artorias.
- Cállate. Oye, Kentaro, ¿No estás muy abrumado por el estilo de vida de Arth?
- Pues… Estoy acostumbrado. – Confesó Kentaro, escondiendo la incomodidad que sentía de tener que comer casi lo mismo todos los días.
- ¿Ves? No subestimes la capacidad del ser humano de adaptarse y sobrevivir a nuevos sistemas. – Sonrió Artorias, victorioso.
Kentaro no quiso decir nada al respecto, y todos simplemente comieron en paz.
Casi, porque el curry sabía horrible junto al ramen, a decir verdad.
Era como comer un plato de baquelita, incluso.
- Oh, por cierto. Kentaro, ¿Podrías llevarle su ID renovada a Roku? – Solicitó Gonta, alcanzándole la dicha tarjeta de identificación al joven.
Kentaro asintió, y luego de varios minutos que se quedó mirando la tarjeta, decidió dejar la comida atrás y salir hacia donde se albergaba Roku.
Luego de recibir direcciones de Gonta y Artorias, Kentaro salió a las afueras de Tokio-3, y se dirigió al distrito B-15, donde se albergaba un triplete de departamentos completamente destartalados, agrietados y con acero oxidado.
Cuando Kentaro arribó al piso que le pertenecía a Roku, oyó cómo había una lámpara apenas colgada del techo del piso, y estaba girando de vez en cuando por lo rota que estaba.
- "Este lugar es aterrador… Y se deshace a pedazos, es lo peor…"
Kentaro tocó el timbre repetidas veces, pero nadie salió.
Notó que la puerta estaba sin llave echada, y luego de mirar por una rendija para estar seguro, entró.
- Disculpa… Soy Ishiki…
Cerró la puerta, y fue hacia el cuarto de Roku.
Había vendas ensangrentadas, su cama estaba destrozada y con una almohada manchada con sangre, y su lavarropas estaba averiado y no paraba de sonar como una motocicleta sin encenderse.
Kentaro logró divisar, en uno de los estantes, los lentes rotos de Rintaro que se le habían caído cuando le abrió el Entry Plug a Roku.
- Mi padre… - Murmuró, tembloroso.
Tocó los lentes y los levantó.
De repente, la puerta del baño se abrió con un chirrido oxidado, revelando a un Roku que estaba recién salido de la ducha y completamente desnudo.
Por fortuna, se cubrió sus partes con una toalla porque sentía frío, y Kentaro se volteó a tiempo.
- ¡A-ah! ¡Y-yo…! – Murmuró Kentaro, tambaleando.
- ¿Qué te trae por aquí, Ishiki-kun? – Preguntó Roku, vistiéndose con el uniforme escolar de Marduk, a pesar de que vio que Kentaro estaba vestido con un chaleco verde, una camisa gris de mangas largas, unos pantalones azules de lana y zapatos deportivos blancos, cosa que denotaba que no era necesario ir a la escuela.
- "¿No tiene otra ropa…?" – Pensó Kentaro, confundido por la manera de ser de Roku.
- Oye, el doctor Atsushi me mandó a darte tu tarjeta ID renovada… - Murmuró Ishiki bajando el volumen progresivamente, ya que Roku abandonó el piso sin decir nada. – Joder, lo que dijeron Tai y Kou era cierto…
Siguió de cerca al joven a través de las calles, y notó que caminaba de forma muy despreocupada y centrada en lo que tenía al frente.
Además, seguía teniendo una distancia tal de él que no podía ni siquiera gritarle para tener una conversación normal.
Fueron de viaje hacia la entrada al cuartel de NERV, que funcionaba como una estación de tren.
Kentaro le dio la tarjeta nueva para que la sostenga, pero Roku se la arrebató sin modales y con agresividad.
De paso le arrebató los anteojos de Rintaro y lo empujó, siempre con esa expresión sin alma…
Esto preocupaba mucho a Kentaro.
Siguió al chico desde atrás, y empezaron a bajar una escalera mecánica hacia el Dogma Central.
- Oye… Oí que hoy vas a tener un experimento de reactivación… ¿No tienes miedo? – Preguntó Kentaro, solo para entablar conversación.
- No.
- ¿Por?
- Confío en los avances del Comandante Ishiki. Y tú, ¿Confías en tu padre?
Kentaro lo reflexionó por un momento, y se negó.
- Que yo tenga que hacer un buen trabajo no implica que él me pueda tratar como un muñeco. ¡No confío en esto en respecto a un papá como él!
Roku se dio la vuelta, subió un escalón arriba y enfrentó a Kentaro con una mirada molesta.
Entonces, le estampó un puñetazo a través de toda la cara, y se fue bajando los escalones él mismo.
Kentaro se sobó la cara en el lugar golpeado, mirando a Roku con confusión.
Ya dentro del cuartel, Roku fue instruido a meterse en el EVA-00 para reactivarlo después del incidente de ésta mañana.
Para hacerla más corta, el experimento salió a la perfección y se confirmó que era seguro utilizar el EVA-00 en combate.
Luego del experimento, Roku soltó unas burbujas de LCL del interior del Entry Plug. Esto quería decir que estuvo conteniendo su respiración para que el experimento saliera bien y no perdiera sincronización.
Mientras tanto, a las afueras de Tokio-3, había un ser viviente no identificado que estaba flotando en el mar que conectaba esa sección nacional con Tokio-2.
Parecía ser una figura geométrica que podía tomar múltiples transformaciones, pero su principal figura parecía ser la de un octaedro azul.
Su núcleo parecía estar dentro de sí, así que no sería fácil atravesarlo si lo atacaban.
Éste es… Ramiel, El Quinto Ángel, el Trueno De Dios.
(Música: EVA 1.0 OST – Angel Of Doom)
De vuelta en la base de NERV, uno de los técnicos notificó la aparición del dicho Ángel al comandante.
- Este es el quinto… - Murmuró Rintaro. – Preparen el despegue de la Unidad Doble Cero, rápido.
- ¡Sí, señor! – Exclamaron todos, preocupados y nerviosos al ver al Ángel colosal en las pantallas de seguridad de toda la ciudad.
Kentaro frunció la mirada con asombro al ver al Ángel, y miró sus manos.
- ¿Estamos preparados para esto? – Se dijo a sí mismo, inseguro. – Parece un enemigo muy fuerte…
Roku lo miró, y vio sus manos.
- No te preocupes. Haré mi mayor esfuerzo por hacerle caer. – Dijo. – Porque es lo que me ordenan.
Kentaro alzó las cejas con confusión, y asintió.
Roku fue instado a ir hacia el Entry Plug del EVA-00, y a ello fue.
Mientras se preparaba el despegue del EVA-00, varios soldados y fuerzas militares de la JSSDF habían desplegado todas sus potencias con tal de penetrar el AT-Field de Ramiel.
Sin embargo, parecía ser algo tan poderoso que hacía rebotar las balas, misiles y bombas como si fueran bolas.
- ¡Mierda! ¡Lancen los cazas! – Gritó uno de los de la JSSDF.
Una flota increíble de jets cazadores se lanzaron hacia el Ángel, y en contacto con su AT-Field explotaron en varios pedazos esperando hacerle flaquear, pero no tuvo efecto alguno.
Ramiel siguió avanzando sin parar, deformando su forma geométrica para hacer ver su núcleo y, consecuentemente, disparar un rayo energético de 360° de giro que arrasó con varios de la JSSDF, y también con la ciudad.
Posteriormente, se posó flotando sobre el portón al Dogma Inicial, y desplegó un taladro rojo que empezó a penetrar en la dicha zona.
- Esa cosa es casi imparable… - Murmuró Kentaro, sentado en el Entry Plug del EVA-01 por las dudas.
- Confío en que Roku es capaz de detenerlo. Si no lo es, lo harás tú. – Expresó Rintaro, sentado todavía cerca del panel de control de NERV.
(Música: EVA 1.0 OST – The Longest Day)
Es ahí entonces, donde surge en mitad de Tokio-3, una plataforma gigantesca.
Esta contiene al EVA-00 anclado de espaldas, y pronto lo soltó hacia afuera.
El EVA-00 miró con su único ojo a su objetivo, y flexionó las piernas.
Abrió su hombrera derecha, sacando un rifle láser que le habían encajado ahí antes de la batalla.
Lo portó correctamente, y lo recargó.
- ¡EVA-00, primer despegue oficial! ¡Dispara! – Ordenó Artorias.
El EVA-00 comenzó a correr hacia adelante con el rifle entre manos, y logró ver cómo Ramiel apuntaba un rayo energético hacia él.
Se metió detrás de un edificio, pero el edificio fue obliterado, al igual que el suelo debajo suyo fue derretido.
Roku soltó un quejido, pero siguió esquivando a Ramiel como podía, y a veces le disparaba.
Sin embargo, las balas láser no penetraban ni de cerca en su AT-Field, así que decidió sacar el Cuchillo Progresivo y tratar de acercarse.
Saltó hacia un edificio y comenzó a treparlo con ayuda de la punta del rifle y de su cuchillo, y cuando estuvo en el tejado comenzó a correr de techo en techo, ya que era tan alto y pesado que destruía el suelo a cada paso que daba.
Ramiel, por su parte, había espantado a toda la JSSDF, y ahora le estaban dejando todo al robot gigante pilotado por un simple niño.
Kentaro no podía creer que alguien tuviera tal habilidad con un EVA.
Al fin y al cabo, la versión prototipo era una fácil de pilotar, y fácil más aún de maniobrar…
El robot pilotado por Takanashi siguió corriendo hacia Ramiel, y disparando de vez en cuando solo para distraerlo.
Ramiel disparó a uno de los edificios que estaba por ser pisado por el EVA, y esto causó que una explosión de electrones desviara al EVA-00 hacia una grúa metálica y negra, de la cual se sujetó.
Hizo girar la grúa, y se lanzó hacia el interior de un edificio, destruyéndolo.
- ¿No que no teníamos que hacer eso…? – Preguntó Kentaro.
- Si hay vidas allí, no importa. Tú solo sigue en lo tuyo, Roku. – Ordenó Rintaro, sin prestar atención a su hijo.
- ¡Joder, estoy cansado de esto, papá! – Gritó Kentaro, y presionó el botón de cierre manual del Entry Plug, y la cabeza del EVA-01 también se cerró.
Kentaro gruñó, apretando los dientes, y sujetándose a los controles del EVA-01.
- ¡Artorias, chicos! ¡Despliéguenme! – Gritó Kentaro, desesperado.
Sin embargo, Kentaro no tenía los Clips Nerviosos ni el Plug Suit, así que no podía proceder, o su sincronización estaría muy reducida.
Lo retiraron del EVA, y el chico sintió una inmensa impotencia.
- "Mierda, mierda, mierda, mierda… ¡MIERDA!" – Gritó en sus adentros, sentado en uno de los asientos para técnicos de NERV.
(Música: EVA 1.0 OST – Lucifer's Cry)
Mientras todo esto sucedía, la conmoción en NERV terminó por distraer al EVA-00, y uno de los rayos golpeó en su brazo, obliterándolo.
- ¡AAAAAAAUUUGH! – Gritó Roku, y trató de contener el dolor como mejor posible le fuera.
Sin embargo, sintió cómo si su brazo fuera el del EVA, y no pudo evitar caer del edificio sobre el que estaba parado, arrastrando la cara del EVA por un edificio, cosa que le hizo doler todavía más.
El EVA finalmente impactó contra el suelo, destrozando la calle.
- ¡Maldición! – Exclamó Gonta, furioso. – Ok, Kentaro. Es tu turno.
Kentaro anteriormente no había sentido miedo.
Es más, su objetivo era simplemente demostrar un espectáculo mayor al que el EVA-00 podría dar, no matar a Ramiel.
Pero ahora que ese era su objetivo… Se arrepintió de no sentir terror.
Esa cosa había obliterado edificios más rápido de lo que Sachiel y Shamshel habían podido, pero…
- No debes… Escapar… - Murmuró para sí.
Se metió en el EVA-01 una vez más, y lo encerraron en el Entry Plug.
- ¡EVA-01, despegue! – Ordenó Artorias.
El robot gigante fue desplegado hacia afuera con éxito, y miró a Ramiel.
(Música: EVA 1.0 OST – Mecanisme De Defense)
Dentro de esa mirada furiosa y justiciera del robot, se encontraba la mirada aterrada de un chico que apenas podía socializar, hablar y actuar.
Kentaro movió al EVA-01 hacia adelante, y empezó a correr, desplegando su rifle.
Fue corriendo hacia el cuerpo casi inerte del EVA-00, sintiendo preocupación.
- ¡Joder! ¡Joder! ¡Joder! – Gritó una y otra vez Kentaro.
Ramiel disparó un rayo de energía potente que hizo que el robot saliera disparado hacia adelante, y chocase con un edificio, atravesándolo y cayendo arrastrado por el suelo.
Kentaro levantó al EVA, y saltó hacia el EVA-00.
Ramiel apuntó al dicho robot, y Kentaro sintió que debía hacer algo.
Patear a Roku fuera de ahí, sacarlo del Entry Plug, tirarlo contra un edificio para amortiguar el golpe… Quizás enfrentar a Ramiel a tiros…
El EVA-01 se metió en frente del disparo, y su torso fue obliterado y agujereado como un neumático.
De repente, Kentaro sintió un dolor inigualable.
- ¡AAAAAAAAAARGH! ¡AAAAAAAAAAAA! ¡NOOOOOOOO! ¡AAAAUUUUGH! – Gritó una y otra vez Kentaro. - ¡AAAAAAH! ¡AAAAAAH! ¡AAAAAAAAAAH! ¡NO MÁS, NO QUIERO MÁS! ¡SÁLVAME, PADRE! ¡AAAAAAAAAAAAAH!
Incluso con tantos gritos desesperados, Rintaro no había aceptado esto, y estaba decepcionado.
El EVA-00 se levantó, y con un brazo solo, sujetó de la cabeza al EVA-01, y comenzó a correr hacia la plataforma de despegue.
- Tendremos que hacerlos bajar. – Murmuró Artorias.
- Mierda… - Comentó Gonta, preocupado más por el estado de las máquinas que por el estado de los niños.
Entonces, los hicieron bajar en cuanto la unidad Doble Cero llegó a la plataforma.
Descendieron, salvándose del último disparo de Ramiel.
El taladro de Ramiel había atravesado el Dogma Inicial, y solo faltaban 24 horas para que llegara al Dogma Terminal.
EPISODE FIVE, END.
