Capítulo VI
¿Avellana Tormentosa?
Viktor POV
No podía creerlo, de verdad era ella; esos eran sus rizos castaños y ese rostro… Merlín, no me creía capaz de olvidar jamás ese rostro. Cuando Karkaroff se detuvo en la entrada del comedor no tenía idea de que la vería.
Pero cuando todos comenzaron a señalar al chico Potter, fue imposible no darse cuenta de su presencia, a un lado de Potter y el pelirrojo, se encontraba ella, con sus enormes ojos, viendo con sorpresa como Karkaroff palidecía por completo.
Me importaba tan poco lo que sucedía a mí alrededor que simplemente me enfoqué en ella, aunque ella ni siquiera se diese cuenta de mi presencia, al menos no hasta que estuvimos frente a frente.
La mire fijamente, necesitaba que me notara, que supiera que estaba aquí y sobre todo, que me acordaba de ella, que estaba agradecido por la preocupación desinteresada que demostró tener por mí en el mundial, pero aun más que nada, necesitaba saber su nombre.
Recorrí cada centímetro de su rostro, cada sueño en donde ella estaba, nunca podía ver su rostro, porque no la pude ver bien aquella noche, pero ahora, estaba a solo unos pasos de mí y necesitaba grabar a fuego en mi mente, cada uno de sus rasgos.
Al momento en que ella se dio cuenta de que la miraba, pude reconocer sorpresa en sus ojos, incluso la vi voltear para verificar si mi mirada estaba puesta en ella o en alguien más.
Y solo Merlín sabe que, después de verla a ella, no me creía capaz de ver a nadie más; de repente Asen y Lorenzo se interpusieron entre ella y yo, en ese momento, cada sonido y cada persona volvió a generar consciencia en mi, el verla me había puesto en una especie de trance, que me había hecho olvidarme de la realidad.
Vi como Lorenzo y Asen comenzaron a mirar en la misma dirección a la que antes lo hacía yo, sabía que estaban intentando descubrir para quien estaba dirigida mi atención y no fue difícil notar el momento exacto en el que se dieron cuenta de quién era la chica.
En ese momento considere prudente sacarlos a los dos de allí inmediatamente, no por nada eran mis amigos y sabía perfectamente bien que ese par, tenían de discreto lo que yo de estilista.
Los tome a ambos de los brazos y los arrastre conmigo fuera del comedor, los dos comenzaron a protestar y a intentar resistirse pero yo no les di tregua y los lleve los más lejos que podía de ese sitio.
"¡Hey Viktor, espera!" gritaba Lorenzo mientras trataba de sacudir su brazo de mi fuerte agarre.
"si hombre, la viste primero, es tuya de acuerdo" Asen comento con su eterno todo decadente.
"ella no es un maldito objeto Asen" dije molesto, aunque no conocía a la chica, no me parecía correcto que hablaran de ella como si fuese un objeto del cual alguien podía tomar posesión.
"es decir, que si hay una ella" dijo sorprendido Lorenzo.
Al instante me patee mentalmente por mi propia estupidez, había caído en el juego mental de este par y me había puesto en evidencia, después de esto, nunca me dejarían en paz hasta sacarme todo la información que los hiciera feliz.
"no, no la hay" lamentablemente mis palabras contradecían mis acciones, cuando me fije que ella se encontraba detrás de mí, voltee a verla de nuevo.
"oh claro que la hay" Asen coloco esa expresión de cuándo va a decir algo pervertido "y mira que bien esta"
Lo siguiente que hacen supo fue lo mucho que dolía un empujón en el hombro, ni siquiera supo que fue lo que lo golpeo, no por nada me consideraban el más rápido del mundo.
"¡Joder Viktor, eso dolió como el infierno!" Asen se agarraba el hombro y lo masajeaba con las manos, mientras, Lorenzo se burlaba de la cara de dolor de su primo.
"¿Por qué tanto escándalo?" la voz de lo Valentín irrumpió desde atrás de nosotros, al voltear, lucia confundido y su mirada recorría a Lorenzo, quien seguía riendo, Asen, quien seguía refunfuñando sobre su hombro y de ultimo a mí, quien solo atinaba a mirar con advertencia a ambos chicos.
"Nada" dije con rapidez antes de que alguno de los chicos dijera algo "solamente una de sus habituales discusiones"
Valentín no lucia muy conforme con esa respuesta, pero cualquier replica que fuese a hacer se quedo únicamente en pensamiento puesto que, estábamos a pocos pasos del barco y Karkaroff nos quería a todos en el vestíbulo para "charlar"
Nos encontrábamos formados en el vestíbulo del barco, frente a nosotros estaba Karkaroff luciendo como un fantasma o en su defecto como si acabara de ver a uno, habían pasado unos 30 minutos desde que llegamos del castillo y Karkaroff nos mantenía a todos en formación desde ese momento.
El nerviosismo podía sentirse en el ambiente, las únicas veces en las que se nos obligaba a formarnos de esa manera, era solo cuando Karkaroff o algún otro profesor estaba a punto de aplicarnos algún castigo.
Finalmente luego de 5 minutos más de espera, Karkaroff comenzó su discurso "Espero no tener que recordarles a ninguno de ustedes el porqué de su estadía aquí; no es un secreto para nadie en todo el mundo mágico que, Hogwarts tiene uno de los mejores repertorios de brujas y magos, además de un excelente programa educativo que está diseñado para sacar el mejor provecho de las habilidades de sus estudiantes y tratando de disminuir a lo mínimo sus debilidades"
"Están representando a Durmstrang, a mí, a sus familias y a ustedes mismos así que no me den motivos para arrepentirme de haberlos traído conmigo " la mirada de Karkaroff era lo suficientemente oscura como para dejarnos muy claros el mensaje de no cometer estupideces.
"Mañana a primera hora los quiero a todos poniendo su nombre en el Cáliz de Fuego. Además quiero informales que a partir del próximo lunes compartirán clases con los alumnos de Hogwarts, serán ubicados según sus notas, sus fortalezas y sus puntos débiles… "
Dando media vuelta Karkaroff nos dio autorización para romper filas y luego se metió en su despacho, sin ganas de querer perturbarlo más de lo que ya se encontraba, nos fuimos metiendo hacia el pasillo de las habitaciones haciendo el menor ruido posible.
Al encontrarnos lo suficientemente lejos del odio de Karkaroff, los chicos, sin perder tiempo, comentan sobre las cosas que sucedieron hoy, en especial sobre el aspecto de Karkaroff y sobre Harry Potter.
Mientras, yo solo podía pensar en una sola cosa, o mejor dicho, en una sola persona. Desde el día del mundial la castaña ha estado perturbando mis sueños y ahora, estuve tan cerca y a la vez tan lejos de ella.
Lo suficientemente cerca como para finalmente lograr ver el color de sus ojos, eran de un suave tono marrón con toques verdosos, justo como el color de las avellanas.
Al principio creí que se trataba de un truco de mi mente, había deseado tanto verla de nuevo que, llegue a pensar que mi mente jugaba conmigo, pero al momento de quedar cerca de ella y de sus amigos, gracias al alboroto que causo Karkaroff, me di cuenta de que, un poco menos bronceada y con los rizos atados en un cola alta, pero seguía siendo ella.
Y cuando nuestros ojos conectaron, Merlín… fue la mejor sensación del mundo, fue como volver a ver a quien llevabas años añorando; de hecho, el choque fue tan mágico que llegue a pensar que me encontraba bajo una poción de amor, no era normal para mí, el quedar prendado de un manera tan profunda de alguien.
Luego analice lo de la poción y me di cuenta de que era prácticamente imposible que lo hubiese hecho, no había tenido oportunidad, además, la chica parecía sorprendida y desconcertada por mi repentina mirada.
Entre en mi camarote y trate de cerrar la puerta cosa que me fue imposible dado que Valentín venía detrás de mí, estaba seguro que esto era sobre la mentira que le dije hace un rato, cuando pregunto sobre que hablábamos los chicos y yo.
"¿vas a decirme lo que está pasando o trato de adivinar? Aunque déjame decirte que puedo ser muy creativo Viktor "
No me había equivocado, si existía algo que Valentín Vólkov no era, era estúpido; lo conocía desde los once años y ni una sola vez, había fallado en absolutamente nada que involucrara a su cerebro.
Además, estaba viéndome con expresión de sabelotodo y eso nunca terminaba bien para mí, aunque sabía que era absurdo ocultarle la verdad porque tarde o temprano iba a enterarse, algo en mi interior seguía diciéndome que no era el momento para hablar.
Así que haciendo una de las cosas que mi tía Natalia y Karkaroff me habían enseñado mejor, le mentí sin remordimiento alguno a mi mejor amigo.
"por los momentos, lo único que pasa por mi mente es dormir"
Las cejas de Valentín se arquearon tanto que casi se confunden con el inicio de su cabello "¿estás bromeando?"
"¿Qué clase de broma sería el decirte que tengo sueño?"
"Viktor estoy hablando enserio" mientras Valentín hablaba, yo comenzaba a cambiarme el uniforme por unos pantalones de pijama "¡VIKTOR!" grito Valentín.
"¿Qué ocurre Valentín?" pregunte mientras terminaba de acomodarme para dormir.
"¿Qué ocurre?" pregunto en tono indignado "ocurre que llevas días ocultándome algo, algo que, aparentemente todos saben menos yo"
Comprendía el sentimiento de traición y me dolía mentirle al que consideraba mi hermano pero, no esta vez quería mantener mi vida privada, en completo secreto, no había sido mi intención que Lorenzo y Asen se dieran cuenta, comprendía que tarde o temprano tendré que hablar con Valentín, pero no sería ni esta noche.
"Valentín, nadie sabe nada, porque no hay nada que saber" me acerque a él y apreté su hombro "ahora, enserio tengo sueño y mañana debemos levantarnos temprano"
Lo escuche suspirar con agotamiento y sin más me deseo buenas noches y se fue; me dirigí a la cama, aparte las sabanas y me acosté, este día había sido completamente agotador, el viaje, los chicos, Valentín y la chica; estaba tan cansado que no tarde mucho en cerrar los ojos y perderme en un mar de rizos castaños.
….
oOo
A él siempre le parecieron hermosos los caminos que llevaban a los viñedos de la familia, pero ahora, estos solo servían para recordarle lo mucho que tenia y lo poco que podía disfrutar.
Hace menos de una hora, el más eficiente de sus investigadores le había pinchado nuevamente el globo de sus esperanzas, estaba comenzado a creer que su esposa tenía razón y que esta era una búsqueda sin sentido.
Flash Back
El viejo investigador privado miraba a su cliente con pena, lo habían contratado hace más de diez años y desde entonces, ninguna de las veces en las que ha estado en esta oficina ha sido para traer buenas noticias.
Esta vez no era diferente, lograba comprender el porqué no se rendía con su búsqueda pero, lo que no entendía era, ¿cómo sabiendo que destruyes a tu familia, continuas aferrándote a la idea de encontrar a alguien que claramente no quiere ser encontrado?
"Según los datos que hemos recolectado durante estos diez años, hay una enorme posibilidad que la niña naciera en Austria o en Alemania, investigue en los hospitales más conocidos de los países, pero no hay registros de la madre o la niña por ningún lado"
"¿eso quiere decir que volvimos a encontrarnos con un muro?" pregunto el hombre de atormentados ojos grises.
Ver el dolor y la culpa brillar en los ojos del hombre que se había convertido en un amigo para él era insoportable, así que trato de ser lo más optimista posible.
"no necesariamente, el que ella no se encuentre registrada en ningún hospital puede significar dos cosas, ella dio a luz en otro país o, la niña nació en una clínica privada, lo cual tendría un poco más de sentido, si mal no recuerdo, en una ocasión me dijiste que ella lucía adinerada"
"es obvio que me mintió con su apellido, pero por más que intentara ocultarlo, la clase y la educación se notaba de lejos, además, tenía un peculiar gusto por las tiendas de diseñador" dijo con una chispa de esperanza brillando en sus ojos.
"ves Enrico, eso podría ser un indicio, si la chica venia de una familia de dinero, lo más probable es que diera a luz en una clínica, eso reduce nuestras opciones"
"Está bien, ya puedes retirarte "con pesar vio salir de su despacho al hombre en el que tenía puestas todas sus esperanzas de encontrar a su hija.
Si tan solo hubiese dicho la verdad a tiempo, quizás muchas cosas se habrían evitado. Me levante con pesadumbres y salí a recorrer la enorme casa, con un destino definido.
Cuando finalmente llegue, vi el largo pasillo que se encontraba frente a mí, en este pasillo se encontraban las fotos de cada uno de los miembros de la familia, o al menos la versión muggle de los retratos.
Pase las fotos de mis antepasados hasta llegar a la de mis padres, ambos seguían con vida pero, después de lo que ellos llamaban –la mayor deshonra de la familia- digamos que no seguí siendo su hijo favorito.
Luego venían mi fotografía y la de mi hermano Luca, ambos tan parecidos físicamente y tan diferentes en lo demás, los dos teníamos los ojos del color de la plata y el cabello de tonos castaños casi rubios, nuestros rasgos también eran prácticamente iguales y eso era todo, allí terminaban nuestras similitudes.
Luca era diez años menor que yo, por eso es que cuando yo estaba cometiendo error tras error, el solo se comportaba como lo que era, un adolescente. Con los años, el supo aprender de mis errores y se volvió todo lo contrario a mí, además de que no cargaba con la responsabilidad de hacerse cargo de todo el patrimonio familiar.
La siguiente fotografía era la de mi esposa, tan hermosa y delicada, los largos mechones de color chocolate, enmarcaban un rostro sereno y de rasgos delicados y hermosos, sus ojos eran de un azul tan claro como el cielo de verano y poseía una elegancia sin igual.
Por más extraño que parezca, la sigo amando, incluso cuando la engañe, seguía amándola y haberla traicionado es uno de mis mayores arrepentimientos, ella con su enorme corazón, logro perdonarme pero, con cada día que pasa, yo la alejo más y más de mi.
Llegando al punto en el cual ni cuarto compartimos, en más de una ocasión me ofrecí a dejarla ir, aun en contra de todos mis instintos, pero ella siempre se negó rotundamente, siempre he pensado que la única razón por la que se queda es por nuestro hijo.
Y de este era el siguiente retrato, mi pequeño, quien ya no era para nada pequeño, era la perfecta mezcla entre ella y yo, aunque tenía mi cabello y mis ojos, la casi angelical belleza que poseía, había sido heredada de su madre.
Amaba a mi familia, pero los había descuidado demasiado y tenia tanto miedo, miedo de perderlos, miedo de no saber cómo acercarme a ellos, miedo de que no me perdonaran algo que ni yo lograba perdonarme.
Lo que venía luego de la fotografía de mi hijo era un marco vacio, aun en contra de los deseos de todos, yo había insistido en colocarlo, porque ese marco vacio era mi recordatorio diario de que, en algún lugar del mundo, había una chica de 15 años que era mi hija y de la cual no sabía nada.
Fin del Flash Back
El sol que hace unos minutos ocupaba el cielo, desapareció para dar paso a oscuras nubes que desprendían enormes cantidades de lluvia, el otoño dejaba paso al invierno, y el invierno significaba un años más sin saber de ella.
Era tan desesperante, el no saber su nombre, el día que nació, ni siquiera sabía si llego a nacer o si está bien, si es feliz… nada, no tenía nada y todo era su culpa.
Se encontraba totalmente empapado cuando entro a la casa, era curioso, el clima le recordaba a ella, fue por esta época que la conoció, ella tenía apenas 20 años en ese entonces, muy hermosa, dulce, inocente, no lo había podido evitar, me enamore casi al instante.
Pero yo estaba casado, amaba a mi esposa y a mi hijo, siempre he intentado consolarme con el pensamiento de que, estábamos destinados a conocernos pero no a estar juntos.
Cuando todos se enteraron de lo que paso, nadie la culpo a ella y yo sabía que ella no había tenido la culpa de nada, yo mentí, le hice creer que estaba soltero, le prometí una vida juntos, todo con el fin de no perderla, pero cuando todo me exploto en la cara, comprendí que, lo único que había logrado era que me odiara.
Entre en mi habitación para sacarme la ropa mojada, pero cambien de parecer y camine hasta la mesa que se encontraba al lado de mi cama, busque en uno de los cajones y finalmente la encontré, era una fotografía, en ella salía una hermosa y sonriente chica de largo cabello rubio y brillantes ojos avellana.
Acaricie con el mis dedos el rostro de la chica y no pude contener el dolido susurro que se escapaba de mis labios "Eva…"
