Capitulo IX

Halloween al Estilo Hogwarts Segunda Parte

Hermione POV

Luego del paseo por el lago con Ginny y un delicioso almuerzo, fui a buscar a los chicos a quienes me extraño no ver comiendo como era su costumbre; el tiempo a solas me había servido para entender que, por más que quisiera que Ron cambiara, eso nunca pasaría, por lo que, era inútil estar molesta con él.

Después de caminar prácticamente todo el colegio y aun sin pistas de Harry o Ron, me dije que probaría en el último sitio donde me faltaba buscarlos, aparte de la biblioteca claro está, aunque eso quedaba descartado desde el principio, la única manera que esos dos entraran a la biblioteca era siendo arrastrados por mi y aun así se negaban la mayoría del tiempo.

Baje la colina en dirección al estadio de quidditch cuando los vi, ambos venían caminando con escoba en mano, se veían cansados y sucios pero con sonrisas en el rostro, adoraba verlos felices y ¿cómo no hacerlo?

Eran lo más cercano a una familia mágica que tenia, los hermanos que siempre quise y que, de una manera bastante compleja y peligrosa la vida puso en mi camino, Harry es el sensible y protector, el que estaba siempre ahí para ti, dispuesto a darlo todo.

Mientras que Ron, era el impulsivo, torpe, mal hablado y un desconsiderado en toda regla pero, el daría la vida por los suyos, era leal, eran mi familia y los amaba.

"Hermione, ¿A dónde te fuiste? Debiste venir con nosotros, Harry esta ayudándome con algunos trucos para entrar al equipo, tenias que ver lo rápido que estaba volando" dijo Ron con ojos brillantes.

"si Ron, todo muy impresionante, hasta que te estrellaste contra una de las torres" soltó Harry con humor "ciertamente debías ver eso Mione" Harry ahora estaba riendo abiertamente mientras Ron lo fulminaba con la mirada.

"claro Harry ríete, pero ¿cómo es que no cuentas que casi te caes cuando viste pasar a Cho hacia los vestuarios de Ravenclaw?" dijo Ron con malicia mientras que Harry paraba de reír y un furioso sonrojo aparecía en su rostro.

Ambos estaban mirándose hasta que, sin poder contener la carcajada al ver sus caras, se enfocaron en mí, fue tarde cuando me di cuenta que ambos venían en mi dirección con malas intenciones.

Terminaron envolviéndome en un, sudoroso y lleno de suciedad, abrazo de oso, del cual trate de zafarme, fracasando horriblemente. Las cosas con Ron no eran las mismas desde el desastre del año pasado, aunque ambos nos esforzábamos en ignorar al enorme elefante rosa en medio de la habitación, sabía que las personas notaban algo extraño.

De allí que Harry, intentara siempre juntarnos, este era uno de esos intentos y por más incomodo que fuese, al final terminaba agradeciéndole de corazón todo lo que hacía.

"suéltenme chicos, están sudados" grite exasperada.

"ese es el chiste del asunto Mione" dijo Harry mientras se separaba de mi y Ron hacia lo mismo.

"ahora sí, dinos donde te habías metido, te buscamos a ti y a Ginny y no las encontramos por ningún lado" pregunto Ron, mientras que Harry lo fulminaba con la mirada.

"fuimos a dar un paseo por el lago" dije escuetamente, no deseaba recordar el motivo de mi huida del comedor "chicos, ya deberíamos estar en la torre de Gryffindor, recuerden que debemos recibir las instrucciones para esta noche"

Con un asentimiento de ambos, caminamos hasta nuestra sala común, mientras recorríamos los pasillos podían verse las decoraciones de Halloween por todos lados, este año habían puesto aun más esfuerzos para sorprender a los invitados.

Cuando entramos en la sala común, ya estaban casi todos nuestros compañeros reunidos con la profesora McGonagall, quien parecía estar intentado que todos hicieran silencio, después de unos minutos comenzó a hablar.

"atención muchachos, como bien saben hoy será la ceremonia donde el cáliz de fuego dirá quienes son los concursantes del Torneo de los Tres Magos, por órdenes del director esto se realizara a la media noche, después de que terminen el banquete y la celebración de Halloween"

"les recuerdo que cada uno de ustedes debe representar a la casa de Gryffindor con todos los modales y buenas costumbres que a todos les enseñaron, pero que ninguno pone en práctica, tenemos visitantes y debemos comportarnos a la altura de la situación" la profesora usaba su tono de "sin replicas"

Cuando estaba a punto de salir hablo de nuevo "tienen permitido llevar la vestimenta de su elección en la fiesta, pero durante la cena tienen que usar la túnica del uniforme" y sin más se retiro, ignorando las exclamaciones emocionadas de los alumnos.

Al llegar a mi habitación, pude ver a Lavender maquillando a Parvati, cuando me vieron entrar ambas me saludaron y me siguieron con la mirada mientas entraba al baño.

"Desde que vieron la ropa que compre durante las vacaciones, no me dejan en paz ni un segundo" dije mientras me quitaba la ropa y me metía en la ducha, aun recuerdo como los ojos de Lavender casi se salen de su órbita cuando vio la "pequeña" colección de zapatos nuevos que, gracias a mi madre, había comprado, creo que fue el único momento en el cual, alguna de ellas lamento no usar la misma talla que yo.

Si bien yo no admitiría esto en público, fue la primera vez que agradecí la manía de mi madre por los tacones, la cara de envidia de ese par no tenia precio cuando vieron la larga fila de tacones, sandalias, botas y zapatillas dirigiéndose a mi closet por magia, no está en mi naturaleza ser así, pero después de que esas dos me hicieran la vida imposible durante tres años, esto podría considerarse una victoria.

Deje que el agua corriera por mi cuerpo unos minutos más, hasta que cerré la ducha y me envolví en una suave bata de baño, me vi en el espejo mientras secaba mi cabello y lo acomodaba de forma que, mis rizos se definieran de manera prolija y sedosa.

"Hey Hermione, ¿Qué vas a usar para esta noche? Yo voy a usar un vestido de infarto, mira que con tanto chico, alguno tiene que caer en mis encantos" Hablo Lavender en su típico tono meloso.

"no eres la única con encantos, querida" dijo Parvati con tono malicioso "está listo Lavender, ya puedes vestirte" la rubia se levanto y entro emocionada al closet.

"¿Quieres ayuda con tu maquillaje Hermione?" pregunto Parvati.

"no gracias, sabes que eso yo no uso muchas cosas" dije mientras que con sarcasmo agregue "anda a ponerte de infarto, seguro que ustedes dos terminan con más chicos que nunca" ciertamente causaran un infarto, pero sería el de la profesora McGonagall al ver como salían vestidas esas dos.

Lavender estaba tratando de embutirse en un ridículamente corto vestido negro sin mangas y con un pronunciado escote en forma de corazón, además de los tacones negros de unos 12 centímetros, incluyendo el exagerado maquillaje de noche, podría decirse que se veía como una típica putibruja muggle.

Por otro lado, Parvati lucía un poco más recatada que su amiga pero, aun así, el vestido de un solo hombro azul eléctrico, con chillones tacones color rosa y que la hacían unos 10 centímetros más alta, seguía entrando en la categoría de vulgar.

Ambas eran chicas muy bonitas pero, como diría la mejor amiga de mi madre, una chica linda, con dinero y mal gusto, siempre se verá barata y así era como ellas lucían, baratas.

Con una mirada de superioridad salieron las dos del cuarto, yo aún permanecía envuelta en la toalla, en espera de que el par de arpías me dejara sola.

Así que con calma entre en el closet y busque algo que ponerme, hasta que encontré el vestido perfecto para esta noche, llegaba hasta medio muslo, ajustado hasta la cintura, con falda en forma de A y con un bonito escote corazón, era de un intenso borgoña y termine acompañándolo con unas sandalias de tacón trenzadas de color negro, un poco de brillo labial y me encontraba lista.

…..

Al entrar al comedor, quede impresionada por el increíble trabajo que habían hecho con él, estaba segura que Xavier, el decorador de mi madre, estaría más que impresionado por el aspecto del lugar.

El techo había cambiado a una noche estrellada con una enorme luna llena, mientras que el salón era tenuemente iluminado por calabazas con luces de colores y candelabros de estilo gótico que habían sido puestos a lo largo de todas las mesas, además de al menos dos docenas de velas que flotaban sobre nosotros.

Al terminar de inspeccionar la decoración, comencé a fijarme en los estudiantes que ya se encontraban en el sitio, casi todo Hogwarts ya había llegado, todos vibrando con la expectativa de lo que pasaría esta noche.

Todos los estudiantes de Hogwarts iban con sus túnicas negras, estas cubrían las vestimentas para la fiesta, las francesas, quienes ya se encontraban al momento de nosotros entrar, parecían estar pasando frio de nuevo, con sus muy costosos vestidos de alta costura, eran hermosos pero, poco apropiados para este clima.

Los últimos en llegar fueron los búlgaros, logrando que todos se fijaran en ellos, estos entraron de la misma forma que el día anterior, excluyendo lo de las figuras en fuego, todos iban vestidos con ropa oscura, predominando el color negro; en definitiva, esos chicos sabían cómo lucir condenadamente bien con cualquier cosa.

Volví a la realidad cuando un sonido de explosión se escucho cerca de mí, al voltear pude ver a Seamus, viendo su vacio plato del cual provenía humo, dando a entender que había hecho estallar algo, de nuevo.

"sigo sin entender cómo es que él hace explotar absolutamente todo" dije mientras escuchaba a Ginny reírse.

"bueno, al menos sabemos que tendrá futuro con la pirotecnia" dijo Harry mientras veía contrariado a su amigo.

"¿Qué es pirotecnia?" pregunto Dean viéndonos a Harry y a mi

"es una cosa muggle" dijo Harry quien fue cortado por Ron

"no importa que son las pirulietas Dean, lo importante es ¿Dónde demonios esta mi comida?"

"es pirotecnia Ron" dije rodando los ojos "y deja de ser impaciente, el director ya llego por lo que el banquete debe estar por comenzar"

Y como si pudiera ver el futuro, el profesor Dumbledore dio un breve discurso y la cena apareció ante nosotros, mientras comíamos íbamos hablando sobre el cáliz fuego, este emanaba una brillante luz azul que iluminaba casi toda la mesa de profesores, de quienes podrían salir ganadores y de cuáles podrían ser las pruebas, además de la curiosidad por lo que nos tendrían preparado esta noche.

Cuando la comida termino, el profesor Dumbledore pidió que todos nos levantáramos de nuestros asientos, después de hacer desaparecer las mesas y cambiar las sillas por bancos largos y ubicarlos cerca de las paredes, se anuncio que, teníamos hasta la media noche para festejar.

Luego de la celebración serian anunciados los campeones y deberíamos retirarnos a nuestras habitaciones, terminando de hablar el profesor Dumbledore, se comenzaron a oír las notas de una canción, canción que inmediatamente reconocí.

Falling in Love de Juan Magan retumbo por todo el lugar, vi como la confusión reinaba en los rostros de todos, debido a la elección del estilo musical, los pocos que se quitaban sus túnicas emocionados, eran los que, como yo, tenían padres de origen muggle.

Rápidamente quite mi túnica y la coloque en uno de los asientos, a mi lado, Ginny y los chicos me imitaban, observe con vergüenza como varios de mis compañeros me miraban de pies a cabeza, sorprendidos por mi vestimenta.

Luego de un par de miradas curiosas, los chicos dejaron atrás la sorpresa inicial y comenzaron a bailar entre todos, yo termine siendo arrastrada por una eufórica pelirroja quien, con conocimiento de música muggle, comenzaba a moverse al ritmo de la pegajosa canción.

Al ver que todos bailaban despreocupados, perdí el poco recelo que tenía sobre si hacer algo o no, y como muchas veces antes había hecho, me deje llevar por el ambiente y permití a mi cuerpo moverse al ritmo de la música.

Tres canciones después, las francesas habían comenzado a integrarse a la pista de baile, de el brazo de varios búlgaros y de algunos chicos de ultimo año de Hogwarts, por otro lado, los búlgaros se habían tardado menos en unirse a la fiesta.

A Ginny y a mí, se nos habían unido Luna Lovegood y Padma Patil, la primera usaba un brillante vestido rosa, cubierto de plumas de diferentes colores, además de unas antenas verdes ayudando al largo cabello blanco a mantenerse fuera de su rostro.

La otra gemela Patil, contraria a su hermana, llevaba una ajustada falda purpura con decoraciones hindi, esta iba desde la cintura y se iba ajustando a las piernas hasta suavizarse a la altura de las pantorrillas, hasta llegar al suelo, tapando su calzado, arriba solo usaba un sencillo top sin mangas, blanco.

Minutos después, Dean Thomas se apareció junto a Ginny, y con un nerviosismo que no le había visto nunca, le pregunto si aceptaba bailar con él, Ginny me miro con ojos brillantes de emoción y con una discreta seña, le dije que se fuera.

Cuando Ginny y Dean se fueron, las chicas y yo fuimos en busca de algo para beber, el caminar entre los cuerpos en movimiento, me traía recuerdos de mis pequeñas aventuras en el mundo muggle.

Mis padres eran bastante abiertos con el tema de las salidas, mientras les informara a donde iba a estar y con quienes, ellos me dejaban hacer lo que quisiera, por lo que, no era mi primera vez en una fiesta de estilo muggle, aunque si era la primera que experimentaba en el mundo mágico.

Al llegar a una de las mesas que contenían bebidas, las chicas y yo nos decidimos por unas cervezas de mantequilla, desde este sitio teníamos una vista panorámica de todo el lugar, vi el salvaje cabello pelirrojo de Ginny moverse muy, pero muy cerca de Dean, a unos metros de ellos, Neville, Harry y Ron observaban la escena con muecas de enojo.

Ante esta escena, no pude si no reír, Ginny moriría al saber sobre esto, a mi lado, Padma y Luna se encontraban enfrascadas en una conversación de la que no tenía la menor, mientas que yo, llevaba la segunda botella de cerveza de mantequilla, dando gracias de que estas no tuviesen casi nada de alcohol.

Mis cavilaciones no duraron mucho, debido a que, podía sentir la presencia de alguien detrás de mí, se trataba de Seamus, este tenía las mejillas coloradas y miraba con nerviosismo el suelo.

"¿sucede algo Seamus?" pregunte con voz fuerte, el ruido provocado por la música era muy fuerte como para ser oída con mi tono normal.

Seamus se estremeció al escucharme hablar, con un amago de sonrisa se acerco a mí y nervioso me pregunto si quería bailar con él, al principio dicha propuesta causo impacto y sorpresa en mí, pero segundos más tarde, me dije ¿Por qué no?

Así fue como, al ritmo de Firestone de Kygo, Seamus y yo comenzamos a movernos, al principio se sentía incomodo y extraño para mí, jamás habría pensado en él como un posible compañero de baile, mucho menos de este estilo en particular.

Pero, para todo hay una primera vez así que, nuevamente me deje llevar por la suave música y permití al ritmo tomar control de mis movimientos; en cierto momento, entre esa canción y dos de las otras que bailamos, Ginny y Dean se unieron a nosotros.

Al final, se terminaron uniendo Harry, Ron, Neville, Lavender y Parvati, estas últimas cambiando de pareja con Ginny y conmigo, dejándonos el camino libre para huir del sitio.

Ambas nos alejamos con rapidez del sitio y terminamos sentándonos un rato a descansar, Ginny aprovecho ese momento para contarme que tan buen bailarín había resultado ser Dean.

Un par de canciones más tarde, las compañeras de cuarto de Ginny se acercaron a nosotras y comenzaron a hablar, nos dijeron que venían a tomar un descanso puesto que sus pies estaban matándolas, también preguntaron si había inconveniente de que ellas bailaran con los chicos, a lo que nosotras solo sonreímos y negamos.

Si perder tiempo, la rubia y la morena invitaron a Ron y a otro chico de Gryffindor a bailar con ellas, quedando solamente Harry libre, quien al verse solo entre la multitud, camino en nuestra dirección y termino sentándose en medio de Ginny y yo.

"impresionante ¿no creen?" pregunto Harry.

"¿Qué? ¿Qué el famoso Harry Potter, no sea invitado a bailar?" replique con ironía, arrancándole una risa a mis acompañantes.

"hablaba de la fiesta" enfatizo sus palabras con un gesto de la mano "aunque, lo que tu dijiste también resulta sorprendente" el tono que Harry había utilizado en su último comentario, se encontraba bañado con humor.

Los chicos y yo comenzamos a reír sin parar, pero cuando vi el nerviosismo en los ojos de Ginny, termino ocurriéndoseme una idea, aunque esperaba que mi estrategia funcionara.

"ciertamente resulta increíble el hecho de que, este tipo de música y este estilo de fiesta estén sucediendo aquí en Hogwarts, a fin de cuentas, todo es de origen muggle"

"y para solucionar tu problema de baile" dije mientras me levantaba y tomaba a Harry de la mano "estoy segura de que Ginny ama la canción que está sonando"

La mano que unos minutos antes había estado sosteniendo yo, ahora se encontraba envuelta en la cintura de Ginny, desde mi lugar lograba ver como mi mejor amiga y mi casi hermano, compartían su tercer baile juntos. La felicidad en el rostro de la pelirroja no tenía comparación alguna, y me alegraba haber formado parte de ello.

En ese momento de soledad, tuve la sensación de estar siendo observada, inmediatamente me tense y me dije a mi misma que no debía ser nada, que necesitaba calmarme y dejar de ser tan paranoica.

El problema con dejar pasar esa sensación era que, en cada oportunidad en la que mi instinto me había dicho que algo estaba sucediendo, este no mentía, hace un año cuando me sentí observada por mis compañeras de habitación, resulte estar en lo cierto.

En segundo año, cuando el basilisco andaba suelto por el castillo, también tuve la sensación de ser observada, en esa ocasión también estaba en lo correcto, el repugnante animal me había observado en el baño mientras revisaba el estado de la poción multijugos, aunque este fue espantado por los chillidos de Myrtle.

Discretamente, pasee la mirada sobre el mar de cuerpos en movimiento, sin resultado alguno, nadie se encontraba viéndome, aunque la sensación persistiera.

Trate de hacerle creer a mi cerebro que todo eso eran trucos de mi deshidratada mente, así que me levante y fui por una bebida, al hacer esto, mi nerviosismo aumento, la sensación se había vuelto más intensa, era como si algo estuviese quemando mi espalda.

Regrese la vista a las personas lo más rápido que pude, en la pista de baile no era, la entrada del salón estaba muy iluminada, por lo que no era un escondite viable.

De repente mi mente hizo click, eso era, un escondite viable, la persona que estuviese viéndome debía estar en un lugar discreto, con menos iluminación que el resto del lugar y tratando, en lo posible, de no llamar la atención.

Con este nuevo descubrimiento, regrese la vista al lugar y comencé por los puntos donde menos iluminación había, en los asientos se encontraba unas cuantas personas, pero todas charlaban con algún acompañante, de hecho, fue en una de las esquinas del salón que descubrí a quien pertenecía la mirada que me seguía.

Se encontraba de pie, en la esquina más alejada del sitio, sus ojos clavados en mí, cuando nuestros ojos se encontraron y le hice saber con la mirada que ya había descubierto que me observada, la única señal que dio como muestra de que lo sabia fue, una sonrisa ladina y un guiño de ojos.

…..

Viktor POV

"Joder hombre, esta gente sí que sabe como celebrar" fue lo que dijo Asen cuando llego de bailar.

"algo que obviamente tú no tienes intensiones de hacer por lo que veo" Asen seguía hablando mientras se sentaba a mi lado "solo acércate e invítala a bailar Viktor, no hay una ciencia detrás de eso hermano"

No necesitaba consejos de nadie para poder hablar con una chica, mucho menos si estos venían de Asen pero, solo por esta vez le daría la razón, no había ciencia ni un procedimiento para hacerlo, solo era acercarme a ella, invitarla a bailar y luego rezar para que no me rechazara.

Y la posibilidad del rechazo era justo lo que me frenaba de ir hasta ella, mientras que muchas chicas habían pasado toda la fiesta intentando llamar mi atención, ella solo me ignoraba, ¡joder! Estaba seguro de que no tenía la menor idea de mi existencia.

"por Circe Viktor" resoplo exasperado Asen "mira este lugar, está lleno de chicas, chicas dispuestas a hacer lo que sea para que les prestes un poquitico de atención y tu solo estas aquí, idiotizado con la única que no sabe que existes"

"tú mismo lo dijiste Asen, ella no sabe de mi existencia y es esa, la razón por la que ando idiotizado con ella" Asen suspiro con resignación y negó mientras me miraba con incredulidad.

"no comprendo porque quieres a una que ni te voltea a ver, cuando puedes tenerlas a todas, dispuestas y…"

"El que tú seas una zorra barata, no quiere decir que todos tengamos que serlo" dijo Lorenzo quien llegaba en ese preciso momento, a su lado, se encontraba una fantasmal chica de enormes y brillantes ojos azules.

A mi lado, escuche como Asen dejaba escapar todo el aire en una exclamación de sorpresa, al voltear a verlo, note como observaba a la acompañante de Lorenzo de pies a cabeza, no comprendía lo que ocurría así que, regrese la vista a los recién llegados, al detallar a la chica, entendí la sorpresa de Asen.

La chica llevaba puesto el atuendo más extraño que mis ojos viesen jamás, su vestido rosa se encontraba recubierto por una cantidad exorbitante de plumas, estas variaban de color y tamaño, trate de despegar mis ojos del exótico vestido, así que subí la mirada hasta posarla en su rostro.

Fue con eso que logre entender porque la chica se encontraba con Lorenzo, su piel parecía de porcelana, sus ojos eran tan azules como un zafiro y el cabello era sobrenaturalmente rubio, logrando ser incluso más platinada que Asen.

Fueron las voz de Lorenzo la que nos saco del trance en el que la rubia nos había dejado "chicos, esta es Luna" hablo en ingles mientras señalaba a la rubia "Luna, estos son Asen y Viktor" Luna extendió su mano, nosotros hicimos lo propio y la saludamos.

"¿nadie te ha dicho que tienes varios Blibering revoloteando en tus orejas?" La voz de Luna era suave, que apenas y lograba oírse.

Ante las palabras de Luna, Asen volteo rápidamente para ver que tenía en las orejas, pero desistió de esto cuando vio la mirada de desconcierto que Lorenzo y yo teníamos.

"¿Qué ser Blibering?" pregunte, viendo con incertidumbre a los chicos.

"es un pequeño animalito que provoca alteraciones bruscas en tus emociones"

Si antes me encontraba perdido, ahora estaba lo que le seguía a perdido, mientras Lorenzo y yo mirábamos con duda a la fantasmal chica, Asen trataba de ver a los Blibering, sin éxito alguno.

Tras cinco minutos de incomodo silencio, Lorenzo volvió al tema de la amiga de Potter, por suerte, lo hizo en búlgaro, cosa que agradecí internamente ya que, no tenía intenciones de revelar mis intereses amorosos a una chica que veía criaturas inexistentes.

"bueno, apartando el momento fantasioso de la plática" dijo Lorenzo luego de que la rubia se fuera "esta vez debo concordar con Asen"

"creí escucharte decir que no todos teníamos que ser una zorra como el" comente de manera sarcástica.

"me refería a lo de ir y hablarle, no te tenia del tipo tímido" comento Lorenzo.

Cuando iba a responderle a Lorenzo, fui interrumpido por el tono preocupado de Asen "¡chicos! ¿Ustedes logran ver a los Blibering? Yo no puedo"

Pase mi mano por la cara en un gesto de frustración, honestamente no estaba seguro si agradecer o insultar a Asen, por un lado me salvaba del sermón de Lorenzo, por el otro, la idiotez de Poliakoff seguía sorprendiéndome.

No tuve que pensar mucho sobre eso, lo único que me quedo fue reírme cuando, con la frustración plasmada en el rostro, Lorenzo abofeteo a su primo tan fuerte que este término tirado en el suelo, sin saber que lo golpeo.

"¿era necesario tanta fuerza?" el tono lastimero de Asen y el hecho de que estas palabras eran dichas desde el suelo, me provocaban aun más risa.

Lorenzo rodo los ojos y luego lo vio con burla "no es mi culpa que la idiotez te sobrepase"

Eso solo fue el inicio de otra de las eternas y famosas peleas de los primos Mancini, ese par no cambiaba más y la verdad, era más que comprensible el cómo actuaban, no era un secreto que las mismas discusiones que ellos tenían, eran proyecciones de las de sus madres.

Al ver que esos dos no terminarían pronto, regrese mis pensamientos a mi problemática mente, sabía que las palabras de mis amigos eran lógicas, que no había nada extraño con acercármele y hablarle, pero existía un solo problema con todo eso, estaba asustado.

El gran Viktor Krum, se encontraba asustado de una chica de 15 años, y el problema no era ella, bueno… ella si tenía que ver pero no tanto, lo que trataba de decir era que, no era ella como tal, sino lo que había visto en su mirada.

Trate de acercarme a ella en dos ocasiones, y casi lo logro, la primera vez, no tenía idea que decirle, había estado detrás de ella, a tan solo un paso de tenerla frente a frente, pero mi falta de conocimiento de su idioma era demasiada, por lo que, de haberla encarado, no habría tenido que decirle.

La segunda vez fue cuando entendí que había algo diferente en ella, esta vez estuve frente a ella, pero, ignorante de mis intenciones, su atención nunca se fijo en mi, cuando la vi, vi la forma en la que su mirada se perdía entre el mar de personas, el cómo sus ojos brillaban con algo que no supe identificar y fue ahí cuando me acobarde.

Y me sentía tan avergonzado de eso, porque lo que vi en sus ojos me causo un cumulo de emociones que no lograba entender, me sentía confundido, asustado, atraído, emocionado, todo causado por una mirada, mirada que nunca si fijo en mi.

Y el hecho de que no me mirara ni una sola vez, era algo nuevo para mí, desde unos años para acá, yo nunca pasaba desapercibido en los sitios, siempre había alguien que quisiera una foto, un autógrafo, unas palabras, incluso existían mujeres lo suficientemente descaradas como para pedir citas.

Esas eran las peores, las personas solían creer que por ser famoso, terminaba acostándome con todas las que se pasearan delante de mí, nada más alejado de la realidad, solo había estado con una mujer y… ¡no! No pensaba pensar en ella, no ahora.

Volví a la chica del mundial y su falta de interés en mi persona; puedo recordar como anoche, después del shock de verla, me fije en su reacción al verme delante de ella, y esta fue nula, como si no había nadie allí, le valía lo mismo verlo a él o ver a una pared en blanco.

Y todo este análisis de lo poco que le importaba mi presencia, me llevaba a la pregunta que estaba comenzando a hacerme últimamente ¿Qué era yo además de un jugador de quidditch?

Era inteligente sí, pero no un genio, tenía dinero, pero no quería que ella se fijara en mí por eso y… eso era todo, yo no era gran cosa si quitabas el quidditch de mi vida; además, tenía el presentimiento de que ella era todo, menos fanática del deporte que me había hecho famoso.

"No se puede negar que tienes buen ojo Viktor" dijo Asen con tono apreciativo lo cual me hizo volver a la realidad, siguiendo su línea de visión, pude verla de nuevo.

Por más que me molestara que Asen hablara sobre ella, no podía negar que se veía hermosa, al verla en el mundial, pensé que era linda, al verla ahora, de cerca, ya no lo pensaba, lo afirmaba.

Llevaba un vestido del color del vino, los rizos castaños caían libres y rebeldes por su espalda, se encontraba de perfil a nosotros por lo que, lo que más resaltaba eran sus piernas, delgadas y firmes, esta chica iba a matarme y me haría matar a uno de mis mejores amigos.

"Viktor quieres dejar de mirarla y escucharme" dijo Lorenzo mientras me golpeaba en el hombro, cuando subí la mirada, la rubia volvía a estar junto él, lo que me sorprendió, ¿Cuándo se supone que regreso?

"voy a tomar un poco de aire" dijo Asen mientras miraba con cautela a la rubia.

"¿qué? ¿Vas a buscar Bliberings?" ataque de forma maliciosa.

"muy gracioso Viktor" dijo Asen mientras se levantaba y se aleaba de la fantasmal chica "te sugiero que, si no quieres comenzar buscar animalitos de esos por ti mismo, me acompañes en mi huida" esto último fue dicho solo para mis oídos.

No comprendía a que se refería, cuando gire para ver a Lorenzo, o encontré bailando un lento con la rubia, ambos parecían estar tratando de fundirse el uno con el otro.

"vámonos de aquí oxigenado" dije mientras me levantaba velozmente y arrastraba a Asen conmigo.

"vamos acosador en potencia, a tomar aire y despejar la mente" dijo Asen mientras corría detrás de mí.

Ambos llegamos a la entrada del gran comedor pero, Asen se freno en seco y me indico que siguiera caminando, cuando busque que lo había detenido tan abruptamente, encontré a dos chicas, una rubia y la otra morena, las dos llevaban poca ropa, mucho maquillaje y una mirada cargada de lujuria.

Cuando la rubia se dio cuenta de mi presencia y vi como sus ojos brillaban, tome eso como mi señal para largarme, cosa que no dude en hacer, me aleje de ese sitio, lo más rápido que mis piernas me permitieron, solo me detuve cuando llegue a un largo y oscuro pasillo.

Al fijarme bien, no era un pasillo, era un puente pequeño, estaba rodeado de enormes ventanales por el cual entraba el frio viento de octubre, la poca iluminación que llegaba a él, provenía de las ventanas del gran comedor.

Gracias a todos estos factores, me fue difícil notar a la persona que se encontraba a tan solo unos paso de mi; al ver la silueta, me tense de sobremanera, no tenía idea de quien se encontraba conmigo en el reducido espacio, así que, buscando no revelar mi presencia, me acerque con lentitud.

Cuando la vi me quede paralizado, oculto por la oscuridad del ambiente, se encontraba el largo y rizado cabello castaño y el vestido que había admirado unos minutos antes.

La persona que me daba parcialmente la espalda, mientras disfrutaba del viento, era la amiga de Potter; al querer acercarme me tropecé con mis propios pies por los nervios que me habían dado y antes de caer al suelo sentí como unas manos me sostenían y una suave y cálida voz dijo "¿Estás bien?"

Hermione POV

Salí del gran comedor para ir al baño, al entrar pude ver mi reflejo en el enorme espejo que se encontraba de frente a la puerta, acercándome observe mi rostro, tenía las mejillas sonrojadas del calor y pequeñas gotas de sudor podían visualizarse en mi rostro, lo que había causado que el poco maquillaje que traía fuese removido cuando lave mi cara en un intento de refrescarme.

La imagen que el espejo le devolvía era familiar para ella, en más de una ocasión había estado en fiestas con sus amigos muggles, sus padres solo tenían dos reglas, no huir del guardaespaldas que la acompañara y, nada de fotos en revistas de chismes.

Secando mi rostro y peinando un poco mi cabello con los dedos salí del baño, cuando entre al pequeño puente que conectaba el comedor con los baños, sentí la brisa fresca que entraba por los ventanales, así que, decidí quedarme solo un rato antes de entrar al enorme horno que era el comedor en esos momentos.

Unos minutos después, al voltearme para emprender mi camino al comedor, vi la sombra de alguien quien, a unos pocos pasos de mí, tropezaba e iba directamente al suelo.

Suelo que no llego a tocar porque salí corriendo para atraparlo, al tomarlo por los bazos pude darme cuenta de que era más pesado de lo que creí y mucho más alto también haciendo que perdiera yo también el equilibrio.

Cuando me asegure de que no habíamos terminado los dos en el suelo le pregunte si estaba bien, grande fue mi sorpresa al ver que el rostro del chico que casi se nos hace besar al suelo a ambos, era el de Viktor Krum.

Dejando mi sorpresa de lado y poniéndonos en pie a ambos, vi de nuevo a Krum, este tenía los ojos muy abiertos, dándole a su rostro una apariencia chistosa.

Tratando de disimular mi evidente humor ante su rostro pregunte de nuevo "¿Te encuentras bien?" a lo cual recibí un atropellado "Da" unos segundos después sacudió su cabeza mientras cerraba los ojos, al abrirlos su porte había perdió el nerviosismo, lo vi poner un amago de sonrisa y fue ahí cuando finalmente hablo.

"si, estarr bien" dijo en un terrible ingles con un muy marcado acento, segundos después la pequeña sonrisa había desaparecido cambiando su expresión a una de preocupación

"¿Tu estar bien? ¿No hacerrte daño? Pregunto mientras paseaba sus ojos por todo mi cuerpo en busca de algún daño.

Conmovida por su evidente preocupación dije en un tono suave mientras ponía una sonrisa "tranquilo, estoy bien"

Al momento de que mis palabras llegaron a él pude ver alivio en sus facciones y fue justo en ese momento que escuche la fuerte voz de Dumbledore mandando a sentarse a todos para comenzar con la elección de los campeones del torneo.

"bueno creo que ya es momento de irme" dije mientras comenzaba a caminar, al momento de pasar junto a él sentí como una mano sujetaba la mía y me retenía en el sitio.

"yo errr… Yo querer dar grracias por ayudar" dijo mientras yo volteaba para mirarle de nuevo, parecía nervioso mientras me observaba.

Yo asentí mientras decía un "no hay de qué" mientras miraba su mano reteniendo la mía.

Al darse cuenta de esto, la soltó rápidamente, al momento que su rostro se tornaba de un ligero rosa y con aun mas nerviosismo que antes "Yo querer presentarme, mi nombre ser Viktor Krum" dijo con su acento marcado aun mas si es que era posible.

"Hermione Granger" dije mientras extendía mi mano para estrecharla con la de él, note la confusión en su rostro al oír mi nombre a lo cual solté una ligera risita.

Abriendo aun más sus ojos al escuchar mi risa sacudió su cabeza y tomo suavemente mi mano, lo que hizo luego me dejo de piedra, llevo el dorso de mi mano hasta sus labios y posando un suave beso en ella mientras miraba directamente mis ojos dijo "ser un enorrme placerr conocerla señorita Granger"