A todos los que leen mi historia, quiero agradecerles el tiempo y el interés, también quiero pedirles que me dejen sus opiniones sobre mi historia, me gustaría saber que piensan de ella o que crean que pueda mejorar.

También quiero avisarles que todos los capítulos han sido reeditados, para que la historia tome el rumbo que deseo, debía agregar y quitar una que otra cosita, así que les recomiendo a mis lectores que lean todos los capítulos para un mejor entendimiento.

Sin más que decir, me despido.

Capitulo XIII

Las Sorpresas de los Lunes

Hermione POV

Todo el mundo podría creer firmemente que yo era una persona mañanera, no tenían ni idea de lo equivocados que estaban, odiaba las mañanas pero, odiaba aun más las mañanas de los lunes, arruinando la tranquilidad del fin de semana, avisándote al mejor estilo de "crónicas de una muerte anunciada" que el lunes solo era el principio de la pesadilla conformada por todo un conjunto de 5 días levantándote inhumanamente temprano.

Abrí los ojos y todo lo que vi fue una mata de pelos naranja, Crookshanks estaba parcialmente durmiendo sobre mi rostro, al darse cuenta de que ya había despertado levanto la cabeza y movió la cola en su claro y mandón gesto de "acaríciame y aliméntame"

"buen día pequeño" dije mientras lo acariciaba detrás de las orejas, en respuesta ronroneo y se acomodo junto a mi almohada, dándome oportunidad de levantarme sin arruinarle su aparente buen humor.

Cuando iba de camino al baño pude notar que Parvati y Lavender aun dormían, cosa que no era particularmente extraña dado que ellas odiaban las mañanas aun más que yo. Seguí mi camino, entrando al baño había un espejo de cuerpo entero (petición de Lavender) y tres duchas privadas (petición hecha por mi), simplemente no podía seguir aguantando las burlas constantes de ese par cada vez que tenía que bañarme.

Me acerque al espejo y tuve mi momento privado de reflexión mañanera; ciertamente la pubertad estaba pateándome el trasero últimamente, estaba mucho más alta que el año pasado, el pequeño short negro de pijama que hace unos meses me quedaba flojo, ahora se ajustaba demasiado a mi trasero y la franela que antes parecía no marcar nada, ahora marcaba unos prominentes pechos que parecían haber llegado de la nada, siempre había sido una chica delgada y ahora estaban apareciendo curvas por todos lados.

Observándolo todo desde el punto genético, era comprensible que mis proporciones aumentaran considerablemente de tamaño, mi madre era una mujer con curvas y grandes atributos y lo más lógico era que en un futuro yo desarrollara alguno de esos atributos pero, jamás creí que serian todos los atributos y justo ahora.

Alejando la vista del espejo comencé a quitarme la pijama y entre en la ducha, mientras lavaba mi cabello me di un momento para analizar la semana que había pasado.

Flash Back

Después de llegar a Hogsmeade decidimos ir por un desayuno para Harry, fuimos a un café nuevo que se encontraba en la calle principal y rápidamente fuimos atendidos, sorpresivamente la dulce y nerviosa pelirroja parecía flechada por Neville, más tarde nos enteraríamos que la chica era la hija de la dueña del local.

"Vamos Neville dile algo" le decía Padma mientras mirábamos como la chica le hacía ojitos a Neville desde el mostrador.

"oh vamos Padma, déjalo tranquilo" dijo Harry mientras Neville solo se sonrojaba fuertemente y miraba nervioso a cierta pelirroja que estaba sentada junto a mí. Esto fue algo que solo yo note y fue algo más que tierno de ver, Neville era un gran chico y Ginny necesitaba superar un poco su enamoramiento por Harry así que quizás entre estos dos surgiera algo más que una amistad.

"Hermione, ¿todavía estas dispuesta a acompañarme a gastar en ropa esos 100 galeones que me diste por mi cumpleaños?" pregunto Ginny con ojos esperanzados, no lograba comprender porque ella me quería como compañera de compras pero era mi mejor amiga y no podía negarle nada.

"Claro Gin, después de que Harry termine podemos ir"

"oh no chicas, lo siento pero no me van a arrastrar a una tienda de ropa" dijo Harry siendo seguido por Neville quien también se negó a estar siquiera cerca de una tienda que le recordara a su abuela.

"Luna y yo quedamos de buscar unas cosas en la tienda de mascotas Hermione, así que creo que esta vez solo tu podrás evitar que Ginny deje sin nada a Hogsmeade" dijo Padma causando la risa de todos, el puchero de Ginny y mi cara previa a la tortura que sería esto.

….

"¿Qué te parece esta?" dijo Ginny mostrándome una blusa con escote en la espalda de color crema.

"que si alguno de tus hermanos te ve en eso, mínimo un infarto les da" a mi comentario Ginny solo puso mala cara "además creo que te luciría mas en negro"

Ginny solo arqueo una ceja antes de reírse "tienes razón, de hecho creo que este color te quedaría mejor a ti"

"oh no pelirroja, se supone que tu eres la que esta de compras, yo solo soy la asistente que también tiene función de perchero" dije riendo mientras empujaba a Ginny a uno de los probadores "apresúrate, mira que llevamos dos horas y media en este sitio y aun tienes los 100 galeones intactos"

"Hey Mione…" Ginny dudo un momento antes de continuar "¿tú crees que algún día los chicos me miren?"

"¿Qué clase de pregunta es esa?" dije mientras fruncía el seño aunque ella no me pudiera ver.

"me refiero a que, los chicos siempre parecen olvidar que no soy uno de ellos. El otro día un chico de mi año me hablo como si fuese un hombre, acepto que me gustan los deportes y que prefiero jugar quidditch a pintarme las uñas pero, ¿tan poco linda y femenina soy que nadie se fija en mi como algo más que la hermanita menor de los Weasley?" Ginny saco el brazo del probador con dos vestidos y me pidió que los buscara más pequeños.

"escúchame muy bien Ginny, tu eres muy linda y muy femenina, el hecho de que Harry sea un ciego no quiere decir que nadie más se dé cuenta de que eres una chica" cuando termine de hablar fui en busca de los vestidos.

Cuando llegue a donde estaban los vestidos, busque una talla más pequeña y cuando estaba a punto de regresar una suave tela llamo mi atención, al acercarme tome la prenda y la sostuve delante de mis ojos, un delicado vestido con mangas largas, sin espalda y que debía llegar hasta medio muslo, era de un inmaculado color blanco, era perfecto y sin pensarlo dos veces lo lleve conmigo hasta los probadores, al llegar le di los vestidos a Ginny y yo entre al de al lado.

"lo de antes no lo decía por Harry, ya con el digamos que me resigne a ser invisible" dijo mientras gruñía en lo que supuse era una pelea con alguna prenda.

"¿y cuál sería la explicación para este momento reflexivo sobre lo poco que nos notan los chicos? "Dije mientras me desvestía.

"pues no lo sé, quizás sea la llegada de las otras escuelas" fruncí el seño nuevamente ante esa frase.

"¿Qué tienen que ver ellos?" el vestido quedaba perfecto en mi, rápidamente me vestí con mis anteriores prendas y salí del probador a esperar a Ginny.

"vamos Hermione, no fui la única en darse cuenta de lo embobados que estaban todos con las francesas, supongo que no soy la única que tiene inseguridades que esas chicas sacaron a flote" finalmente Ginny salía con los brazos llenos de ropa y con una expresión triste.

"Hey, esas chicas tienen 17 y 18 años, son hermosas y elegantes, es obvio que los chicos quedaran cautivados pero ya verás que en unos años serás aun mas despampanantes que ellas, confía en mi"

Unas horas después nos habíamos encontrado todos al frente de la tienda de mascotas de donde venían saliendo Padma y Luna, después todos entramos a la librería de donde me sacaron prácticamente a rastras después de comprar unos diez libros nuevos.

Al ver que ya casi era hora de comer todos decidimos ir a las tres escobas, cuando llegamos el local estaba atiborrado de personas que habían tenido la misma idea que nosotros y no pasaron más de 5 segundos cuando sentí una mirada en mi.

Al pasear mis ojos por el sitio para ubicar de donde provenía la mirada, no fue muy difícil darme cuenta que quien me observaba era nada más y nada menos que Viktor Krum, ese chico debía organizar sus prioridades y dejar de mirarme.

La única mesa que se encontraba libre estaba, para mi desgracia, a solo una mesa de él. Al sentarme gire discretamente mi rostro para mirarlo. Estaba sentando con los chicos con los que siempre estaba y dos chicos que nunca había visto, en su mesa había cuatro chicas que pude reconocer de la entrada que las francesas hicieron, dos de ellas estaban succionando las bocas de uno de los amigos de Krum y la de uno de los chicos nuevos.

"ves, te lo dije" deje de mirar a Krum para centrarme en Ginny, quien me hablaba en forma de susurros "los chicos solo las ven a ellas"

Nuevamente gire el rostro hacia Krum y sin pensar dije "parece que no todos quieren a las francesas" y ciertamente era así, Krum, uno de sus amigos y otro chico parecían estar más que interesados en nuestra mesa dado que no quitaban la vista de nosotros.

Esto pareció alertar a Ginny quien inmediatamente se dio cuenta de algo que solo ella sabia y coloco una sonrisa bastante perturbadora y dio por terminado el anterior tema.

"Oye Harry ¿ya sabes cuál es la primera prueba del torneo?" pregunto Luna participando por primera vez en la conversación.

"se supone que no debemos saberlo, quieren probar nuestro coraje o algo así" dijo Harry mientras se tomaba cerveza de mantequilla.

"eso no es muy lógico que digamos, ¿cómo se preparan para algo que no tienen ni idea de que es?" dijo Padma.

"creo que esa es la idea" dije encogiéndome de hombros ante la mirada asombrada de todos "piénsenlo, quieren medir el coraje del participante por lo tanto, no les dirán a que deben enfrentarse para que no estén preparados y utilicen la astucia y la improvisación"

"eso es un poco cruel" dijo Neville mirando aturdido a Harry quien no lucia mejor que él.

"esa es la razón por la que ningún menor de 17 debía entrar, un chico de nuestra edad no tiene tanto conocimiento como para enfrentarse sin preparación a lo que sea que se les ocurra a los del ministerio" dijo Ginny.

Seguimos un buen rato conversando sobre la primera prueba cuando de repente unos gritos en francés llamaron la atención de todos, a una mesa de distancia dos rubias idénticas gritaban sobre lo mal educados que eran esos chicos y el mal gusto que tenían en chicas, mientras miraban a nuestra mesa con ganas odio en los ojos.

Cuando el par finalmente se calmo y dejaron de maldecir nuestra mesa mentalmente, todos voltearon a verme y fue Harry quien pregunto "¿Qué fue lo que dijeron?"

"algo sobre los malos modales de los búlgaros" dije vagamente.

"¿y por que miraban hacia nosotros?" pregunto maliciosamente Ginny.

"ni idea" le advertí a Ginny con la mirada que cerrara la boca, lo que menos necesitaba ahora era a mis amigos cuestionándome el porqué su ídolo del quidditch se había pasado toda una hora viéndome fijamente.

No paso mucho tiempo para que los búlgaros salieran del bar, los que iban acompañados tomaron otra dirección sin siquiera molestarse en ver a sus amigos y los restantes iban todos con cara de mal humor.

Después de quitarme el enorme peso de encima que era la mirada de Krum, creí erróneamente que nuestro almuerzo terminaría en sana paz, unos minutos más tarde entro Ron junto a Seamus y al posar su mirada en nuestra mesa no fue difícil darse cuenta del enojo en sus ojos.

Impulsivo e idiota como era, no pudo aguantarse sus palabras y llevándose todo por delante llego hasta donde estábamos sentados y con el odio brillando en sus azules ojos me señalo.

"¿fue por esto que me dijiste que no me acompañarías a Hogsmeade? Eres una traidora Hermione"

"El que la idiotez te consuma no quiere decir que voy a permitir que me hables así Ronald" dije levantándome "yo no tengo la obligación de salir contigo ni con nadie, yo salgo con quien a mi me dé la gana"

Abrió los ojos sorprendido y segundos después la furia regreso "si claro, como quieras traidora" pude ver la furia en los ojos de mis amigos y el como Ginny estaba sujetando a Harry para que no le brincara a Ron encima, cosa que agradecía porque a pesar de todo, ellos eran amigos y sabia que después se lamentarían de todo esto.

"ese chico tiene un serio problema de ira" dijo Padma.

"Lo que no entiendo es ¿Por qué se lo toma solo contra ti Hermione?" dijo Luna.

"eso es cierto, Ginny es su hermana, y Luna y yo somos sus amigos también" completo Neville.

Podía entender su desconcierto pero, a pesar de que yo intuía el porqué del ensañamiento de Ron contra mí, no pensaba decir ni una sola palabra del asunto.

"bueno… creo que voy a ir a llevar un poco de aire fresco" dije mientras tomaba mis cosas y me levantaba con rumbo a la puerta, escuche como Harry y los demás me llamaban a lo que solo respondí un "nos vemos en la cena" y me fui sin mirar atrás.

Final flash back

"¿estás tratando de arrugarte como una pasa Hermione?" la voz escandalosa de Lavender me saco de mis recuerdos.

¿Cuánto tiempo llevaba en la ducha? Si Lavender ya estaba despierta eso quería decir que ya serian las 7:15 lo cual me dejaba poco tiempo para vestirme y bajar a comer, debía dejar de soñar en la ducha o Lavender tendría razón, acabaría como una pasa y además tarde para clases.

Sin siquiera molestarme en responder a los comentarios de las chicas, me envolví n la toalla y cepille rápidamente mi cabello y dientes, luego corrí hasta el armario y busque mi uniforme.

¿Recuerdan lo de mi dilema con la pubertad y la ropa? Bueno, justo ahora estaba usando una de las consecuencias de mi reciente desarrollo, mi uniforme usualmente dos tallas mas grandes ahora me quedaba ajustado, la falda que antes llegaba por debajo de mis rodillas ahora quedaba arriba de las mismas, la camisa quedaba ajustada al cuerpo pero sin exagerar, muchos dirían que así era como de hecho debía quedar el uniforme pero, yo no veía el sentido de andar mostrando de mas en una escuela.

Termine de amarrar la corbata y ponerme las medias y los zapatos y sin más salí a las carreras del cuarto, tomando en el proceso la túnica y mi mochila. Al llegar a la sala común vi como Ginny se encontraba con los gemelos cuchicheando, cuando se dieron cuenta de mi presencia dejaron de hablar y pusieron la típica sonrisa Weasley de "yo no rompo ni un plato".

"Granger, ¿Qué horas son estas de bajar?" dijo George "vas unos 5 minutos tarde para tu hora habitual" completo Fred.

Yo solo rodé los ojos y fui jalada por Ginny quien refunfuñaba algo sobre gemelos malvados y hechizos ilegales, honestamente no quería saber porque esas dos frases estaban juntas y mucho menos terminar involucrada en algo con esos dos.

"¿qué le ocurrió a tu uniforme Hermione?" Pregunto Ginny mientras llegábamos al gran comedor a desayunar.

"me queda un poco pequeño ¿se nota mucho?" dije mientras tomaba asiento y comenzaba a llenar mi plato con tocino y panqueques.

"Así que finalmente Granger decidió mostrar un centímetro más de pierna y ya se siente una indecente" dijo una venenosa voz proveniente de la mesa de las serpientes.

Al mirar quien fue la chistosa, no pude menos que bufar al ver a Pansy Parkinson con una sonrisa de suficiencia y a un Draco Malfoy sonriendo triunfal.

"si Granger, deberías dejar de ser tan mojigata así quizás alguien se dé cuenta de que existes" dijo Malfoy regodeándose al ver que gran parte del comedor estaba pendiente de sus insultos.

"¿tan poca cosa es tu vida Malfoy, que necesitas ver como llevo el uniforme para sentirte realizado?" pude escuchar cómo la gente soltaba risitas mal disimuladas debido a mi comentario.

Malfoy se levanto con el rostro completamente rojo y grito en mi dirección "¿Quién demonios te crees que eres? Asquerosa sangre sucia"

Unos gritos en búlgaro llamaron la atención de todos y no fue hasta ese momento que me di cuenta de que nuestra discusión era presenciada por todos los alumnos de Durmstrang, quienes se encontraban a unos cuantos asientos de Malfoy y que lo miraban de forma bastante peligrosa.

Entre los que más revuelo habían formado estaban Lorenzo, el chico rubio que siempre estaba con él y Krum, este último era el que más odio parecía expresar con la mirada.

"ese insulto esta volviéndose aburrido Malfoy" dije mientras terminaba mi desayuno y tomaba mis cosas para dirigirme a clases.

Si algo me había enseñado el ser mejor amiga de Harry Potter era que nunca debes confiarte de nada, por eso, cuando escuche el característico sonido de sacar una varita de la túnica, yo fui más rápida y saque mi varita y me di la vuelta para apuntar a Malfoy quien estaba a medio camino de sacar la suya.

"creía que los sangre puras se regían por el orgullo" dije mientras clavaba mi varita en el cuello de Malfoy ante la mirada asombrada de todo el comedor "no se tu, pero yo no veo nada de orgullo en atacar por la espalda a alguien"

"esta me las pagas sangre sucia" dijo Malfoy mientras me veía con odio.

"cada que dices esos Malfoy, terminas con algún hueso roto o completamente humillado" para este punto ya había bajado mi varita y era jalada por un brazo por Ginny.

"¿Qué está ocurriendo aquí?" al voltear vimos a la profesora McGonagall quien venía entrando al gran comedor "¿Malfoy, Granger?" miro entre los dos con rostro serio.

"no ocurre nada profesora, solo estábamos comparando opiniones ¿cierto Malfoy?" si el idiota sabía lo que le convenía me seguiría la corriente.

Después de asentir renuentemente, les grito a sus gorilas para que se fueran junto a él, estos ni cortos ni perezosos corrieron como perros detrás de su amo, seguidos por Pansy, Blaise y Theo.

Finalmente cedí a Ginny y deje que esta me guiara hasta la salida, a unos pasos de la puerta la voz de la profesora McGonagall me detuvo "Señorita Granger" nos miramos fijamente "recuerde que detrás de una nube siempre hay otra"

"lo tendré en cuenta profesora" y sin más salimos de allí.

Ginny y yo nos separamos en las escaleras, ella debía ir a las mazmorras y yo a primer piso, tenia clase de historia lo cual era una tortura a todo dar, lunes a primera hora con el único profesor al que no podía tolerarle una clase y eso que yo amaba la historia.

Llegue al salón y vi como casi todos los puestos estaban ocupados, fui sorprendida por ver a chicas con delicados uniformes azules y a chicos con uniformes del color de la sangre ¿acaso me había equivocado de clase?, mi respuesta vino cuando vi a Harry y a Ron entrando y quedándose igual de perdidos que yo.

"¿esta es nuestra clase?" pregunto Harry mientras miraba de un lado a otro a los pocos estudiantes extranjeros que estaban sentados.

"pues claro que es su clase señor Potter, ¿Qué nadie les aviso que compartirían clases con los alumnos nuevos?" entro el profesor, quien por cierto era un fantasma, y se dirigió a su escritorio y mirando a los pocos estudiantes que aun seguíamos de pie nos dijo "chicos tomen asiento, miren que la historia no va contarse sola"

Vi como Ron tomaba asiento en la segunda fila junto a una rubia con uniforme de Beauxbatons, dos puestos delante de mí tomo asiento Harry, junto a un chico de Ravenclaw quien parecía estar tan desconcertados como el resto de los estudiantes de Hogwarts y por ultimo quede yo, que al no haber más puestos libres tome asiento junto a un chico de Durmstrang que estaba casi al final del salón.

Justo cuando el profesor iba a comenzar su monologo sobre alguna loca y poco creíble historia sobre duende o unicornios, resonó por todo el salón, y podía asegurar que por todo el castillo, un anuncio del director.

"Estimados alumnos, se que algunos de ustedes deben estar confundidos por la nueva variedad de jóvenes con los que comparten clases, pues les quiero informar que desde esta semana compartirán materias con los caballeros de Durmstrang y las jovencitas de Beauxbatons. Les pido que den lo mejor de ustedes para integrar con calidez y paciencia a nuestros invitados, que tengan un buen día"

Ahora comprendía el porqué estaban aquí pero, seguía faltándome el por qué no estaban aquí en las clases de la semana pasada; y hablando de la semana pasada, ¿en qué parte me había quedado mientras estaba en la ducha?

Flash Back

Después de llevar un buen rato de haber dejado las tres escobas, fui caminando sin rumbo hasta llegar a un parque que en más de una ocasión me había servido de oyente y que ya creía olvidado de mis recuerdos, camine directo hasta la banca en la que parecía tener un fetiche en sentarme, mientras miraba a los niños jugar y quemaba cada neurona de mi mente pensando en lo que causaba tanto odio de parte de Ron.

Obviamente que yo sabía que era lo que ocurría, las cosas entre los dos no habían sido las mismas desde que se entero de mis sentimientos por él. Fue el año pasado poco tiempo después del inicio de clases, ese verano mis hormonas habían comenzado a despertar y fue cuando me di cuenta de que los sentimientos que tenia por Ron iban más allá que una simple amistad.

Si bien decidí callar mis recién descubiertas emociones, aparentemente mi subconsciente y yo no pensábamos lo mismo, una noche Lavender y Parvati escucharon como nombraba a Ron mientras dormía y sin yo darme cuenta, comenzaron a observar cada una de mis acciones, reacciones y emociones hacia Ron y la verdad es que no les fue difícil descubrir que me gustaba uno de mis mejores amigos.

Ambas comenzaron a molestarme con el tema y pronto descubrieron que podían sacar mucho más provecho de mi secreto, me chantajearon para que les hiciera los deberes y al principio acepte su chantaje, por miedo a que le dijeran a alguien sobre mi enamoramiento estúpido.

Al principio podía soportar la carga que representaban mis deberes y los de dos personas más pero, ese año yo estuve usando un giratiempos para poder tomar todos los cursos extras que había y cuando el peso de todo se volvió demasiado, deje de hacerles los deberes y lo que más temía paso.

Menos de un mes después, Lavender le dijo a Ron que yo estaba enamorada de él y desde ese día ninguno de los dos ah sido el mismo. Ron parece irritado conmigo por momentos y luego trata de manipularme para hacerme hacer lo que él quiera.

Aparénteme el no solo creía que yo aun siento algo por el si no que, pensaba que por el hecho de que me gustaba el podía manejarme a su antojo o hacerme sentir culpa por quererlo.

Afortunadamente, mis sentimientos románticos por él están casi extintos y lo único que siento en este momento es cariño de amigos, cariño que, de seguir con esta actitud absurda de tratarme como lo hace, podría llegar a desaparecer.

Al llegar al banco donde siempre me sentaba vi a uno de los chicos que estaba con Krum en las tres escobas, lucia taciturno y miraba a todo y a nada al mismo tiempo, parecía casi tan perdido como lo estaba yo.

No tengo ni idea del porque hice lo que hice, pero me acerque hasta el banco y tome asiento a su lado, fije mi vista en unas niñas que jugaban con su madre a pocos metros de nosotros y solté un largo suspiro, esto último pareció llamar su atención debido a que volteo a verme.

Lo primero que note en él fueron esos impactantes ojos grises, eran tan claros como las nubes en un día de lluvia y por alguna razón me recordaban vagamente a alguien, lo siguiente que vi fue su cabello, de color castaño claro con suaves ondas rubias que podían pasar fácilmente por reflejos hechos por el mejor estilista, aunque juraría que eran tan naturales como mis alborotados rizos.

Luego me fije en su rostro, no podía negarse que era atractivo pero, no era ese atractivo rudo que poseía Viktor, tampoco era el atractivo infantil de Harry o el pícaro de los gemelos, este chico tenia la belleza reflejada en cada una de sus facciones pero, al mirar sus ojos, no era complicado darse cuenta que esa belleza y esa dulzura eran solamente la máscara que ocultaba su pícara rebeldía.

Podía sentir como sus ojos estudiaban cada uno de mis movimientos así que, en un intento de romper el hielo dije "que no daríamos por regresar a esa edad ¿no crees?"

"¿regresar a esa edad?" Vi su cara de confusión, era obvio que no esperaba que yo hablara.

"a la dulce edad de la infancia, donde no debes preocuparte por nada, solo dormir, jugar y comer" y no mentía, si bien mi infancia no podía catalogarse como la mejor tampoco entraba en la categoría de las peores, y a pesar de todo mantenía muy buenos recuerdos de ella, aunque había partes de la misma que quisiera borrar para siempre.

"no creo que esa edad sea una a la que desee volver nunca" lo vi hacer una mueca de desagrado mientras decía cada una de las palabras, aparentemente yo no era la única con un pasado escabroso.

En ese momento recordé algo que creí enterrado en lo más profundo de mi mente; fue la primera vez que hice magia involuntaria, o al menos la primera vez que alguien más lo vio. Estaba en la casa, tendría uno años y me encontraba en el jardín trasero junto a la piscina, mi nana no estaba pendiente de mí así que fui de traviesa a meterme en la piscina, no sabía nadar y casi me ahogo, cuando finalmente mi nana volteo a ver qué estaba haciendo, me encontró levitando sobre el agua.

La pobre mujer estaba tan aterrada que salió corriendo dejándome sola, al llegar mi madre le conto lo que había sucedido y al encontrar su historia poco creíble, decidieron revisar las cámaras de seguridad, efectivamente la niñera no mentía y gracias a ello yo termine siendo sometida a innumerables consultas con psicólogos y uno que otro sacerdote.

"creo que de cierta forma tienes razón, hay cosas que es mejor dejar en el pasado" dije, cada palabra rebosante de tristeza y amargura.

Vi como este chico me observaba aun más que antes y sin previo aviso me pregunto "¿de dónde eres?"

No pude evitar arquear las cejas con humor, si bien el chico no poseía ni un solo gramo de sutileza, le daba puntos por evidentemente tratar de cambiar el tema tan deprimente que yo misma había iniciado.

"la sutileza no es tu fuerte por lo que veo" solté una pequeña risita y extendí la mano derecha en su dirección "soy Hermione Granger y contestando tu pregunta, soy austriaca"

¿Cuál es el complejo de caballerosidad que estos chicos tienen? Yo esperaba un apretón de manos pero no, estos chicos parecen no poder hacer nada a la ligera así que beso mi mano con galantería mientras me decía "¿así que eres austriaca? Ya decía yo que ese acento era demasiado suave como para ser inglesa, por cierto, soy Lorenzo D'Angelo y aunque no me preguntaste, soy italiano"

¿Así que el chico de los ojitos lindos es italiano? Por Merlín, finalmente le atino a uno. Nunca había estado en Italia y mentiría si dijera que no me moría por ir, desde que leí Romeo y Julieta quede enamorada no solo del país si no que también de la literatura romántica, aunque esto último jamás se lo admitiría a mi madre ya que sería concederle una victoria que me negaba a aceptar.

Pero volviendo al tema, ¿de qué parte seria? Y ¿Cómo había ido a parar a Durmstrang un italiano? Estaba segura de que en algún lugar de Italia tenían una academia de magia, eso lo decía uno de los libros sobre instituciones mágicas de Europa que había en la biblioteca.

"¿de qué parte de Italia eres?" no podía disimular la emoción en mi voz.

"Roma" vi como dudo un poco sobre seguir hablando o no "bueno, yo nací en Roma pero mi familia es de la Toscana, de hecho, ahí es donde vivimos"

"siempre he querido ir a Italia" dije con mirada soñadora y es que, quien no soñaría con recorrer las antiguas ruinas del imperio romano, o cabalgar por los grandes viñedos de la Toscana, ir a la casa de Julieta en Verona y pasear por los canales de Venecia, Merlín está decidido, las próximas vacaciones serán para Italia.

"he visitado tantos lugares y tantos países y por alguna razón nunca me he atrevido a ir" quizás era porque nunca me había interesado ir hasta que apareció mi madre con el condenado libro.

Regreso de mi pequeño monologo mental al ver que Lorenzo estaba hablándome "¿y tú?" ¿y yo? ¿Y yo qué? Parece que noto que no sabía de qué hablaba porque rápidamente agrego "¿en donde naciste?"

"nací en Innsbruck, es una ciudad muy hermosa al oeste de Austria, está rodeada de montañas y hace bastante frio la mayor parte del año pero, es bastante acogedora" dije recordando el lugar donde pase mis primeros años.

"¿y cómo es que hablas tan bien el inglés si vives en Austria? Incluso yo que lo estudio desde pequeño, tengo problemas con algunas pronunciaciones"

Reí suavemente mientras quitaba mechones de cabello de mi rostro, el otoño estaba haciéndose cada vez más presente y mi cabello parecía tener problemas para cooperar.

"hace 7 años que nos mudamos a Inglaterra; mi padre entro antes de tiempo a la crisis de los 40 y decidió que tenía que hacer algo nuevo así que…"

Lorenzo comenzó a reír "¿la crisis de los 40?" me miraba con humor mientras esperaba una respuesta.

"digamos que es la etapa en donde se dan cuenta que se están poniendo viejos y quieren reinventarse, lo curioso de todo esto es que mi padre tenía apenas 31 años"

Lorenzo parecía estar disfrutando mucho con algo que solo él podía entender porque veía como estaba intentando mantener la risa, después de unos minutos lo escuche hablarme con palpable curiosidad "si hablas con tanto humor de la crisis de tu padre, eso quiere decir que no es algo malo ¿cierto?"

Claro que no era algo malo, desde hace 7 años, mi padre nos había proporcionado miles de momentos dignos de recordar en donde él, metía la pata una y otra vez, todo debido a una crisis que no existía, actualmente, ya con 38 años, seguía siendo el motivo de la mayoría de las risas en nuestra casa aunque, estas ya formaban parte de su personalidad.

Estaba a punto de irme puesto que ya mi mal humor se había ido cuando por el rabillo del ojo visualice a Ron, otra persona solo habría visto a un pelirrojo cualquiera pero yo no, esa forma de caminar solo le pertenecían a él.

De repente mi buen humor se había esfumado y los motivos por los cuales estaba en el parque en primer lugar, habían regresado con mucha más fuerza que antes.

Odiaba esto, odiaba el tener todos estos sentimientos encontrados, el tener que elegir entre dos amigos, el darme cuenta de que la delgada línea entre el amor y el odio era extremadamente delgada, pero sobre todo odiaba darme cuenta de que no tenia nadie con quien hablar.

Estaba sola, lo suficientemente sola como para que mi cerebro se planteara el compartir mis penas con un chico al que acababa de conocer, yo era una persona racional y lógica, pero justo en este momento, todo eso se podía ir al demonio.

Estaba decidido, mi corazón podía más que mi lógica en este momento, me gire y vi a Lorenzo fijamente, me senté en forma de meditación y sin pensarlo más de lo necesario comencé a hablar.

"no quiero que me malinterpretes porque yo te juro que normalmente no soy así, yo no hablo con la gente, ni siquiera me gusta la gente pero es que necesito hablar con alguien que tenga una opinión imparcial y es que tú te ves tan perdido como yo que pensé que serias perfecto" tome una pausa y espere su reacción, este parecía estar tratando de traducir todo lo que había dicho.

"además, si eso no es suficiente, tú fuiste quien se sentó en mi banco para pensar así que te guste o no me vas a escuchar" agregue con temor a que se diera cuenta de que no tenía obligación de ser mi juez imparcial y se largara.

Lo vi arquear una ceja y menos de un minuto después escuche como suspiraba "está bien, puedes hablar pero ¿podrías respirar mientras hablas? Hace rato te comenzaste a poner un poco purpura"

No pude resistirme a soltar una carcajada, su intento de ponerle humor a la situación, me había quitado un peso de encima.

"bueno, yo tengo una amiga, mi amiga tiene dos amigos, ellos justo ahora no están en buenos términos y resulta que como siempre yo, digo ella, termina estando en el medio de ambos"

"Hermione" mordí mi labio con nerviosismo "se que estás hablando de ti y tus amigos"

"Ron no le cree a Harry cuando este le dice que él no puso su nombre en ese estúpido cáliz y, desde anoche ha estado tratando mal a Harry y también a mí, hoy me grito que era una traidora, ¿soy traidora por creer en la palabra del que prácticamente es mi hermano?"

"y está este sentimiento extraño que tengo sobre mi relación con Ron, hasta hace unos meses yo habría caído a sus pies como una idiota solo para hacerlo feliz, pero ahora me molesta todo de él, su presencia, la forma en que come, aunque eso siempre me molesto, tiene esa mala costumbre de comer con la boca abierta, algo bastante desagradable si me preguntas, bueno me estoy desviando un poco"

"tratando de resumir las cosas que no me gustan de él, digamos que justo ahora es que estoy dándome cuenta de que el no es mi amigo, creo que la única razón por la que siquiera nos toleramos es debido a Harry y eso me duele, acepto que, el antes me gustaba, pero yo aun así lo consideraba mi amigo y digamos que darme cuenta de que en realidad no lo soporto es un golpe bastante duro de recibir"

"Sé que probablemente estas preguntándote ¿Qué tiene que ver mis no existentes sentimientos por Ron con la situación del torneo? Tiene todo que ver de hecho, no aguanto esto, solo ha paso un día y ya me quiero arrancar las pestañas una a una"

"hasta el momento he sido testigo de cuatro discusiones, participe de tres y fui el motivo de dos. ¿Qué se supone que haga? De un lado está Harry, quien necesita mi ayuda y mi cerebro para salir vivo de esta y del otro está un idiota, al que a pesar de todo aun considero mi amigo, a pesar de mi buen juicio, ambos están sujetándome por un brazo y jalan en direcciones opuestas y tengo miedo de terminar rompiéndome"

A eso le llamaba yo desahogarse, no tenía idea del porque confiaba algo tan intimo como mi relación con Harry y Ron a un completo extraño pero honestamente, no me importaba.

Estaba cansada, me sentía sola y sabia que por más mi mejor amiga que fuese Ginny, ella trataría siempre de defender a su hermano, aunque fuese inconscientemente puesto que eso era lo que los hermanos hacían, bueno, yo lo haría de tener un hermano.

Por otro lado, con Luna y Padma no me sentía preparada como para contarles esto y Harry y Neville, bueno, ellos están demasiado involucrados en el tema como para opinar justamente.

Sentía como se me formaba un nudo en la garganta ¿Dios que estaba mal conmigo? ¿Cómo deje que todo esto se me saliera de las manos?; estaba a punto de pararme y salir de allí lo más rápido que pudiese cuando escuche el suave acento de Lorenzo.

"nunca es fácil darte cuenta de la verdad Hermione, en especial cuando esta verdad, tiene que ver con el corazón, este chico… ¿Ron?" busco mi aprobación del nombre, a lo cual asentí "bueno, Ron te decepciono y eso es lo que te está molestando, te enoja el darte cuenta de que, tu amistad y tu amor, es algo que él no valoro"

"escucha, no te conozco, tampoco los conozco a ellos, pero es más que obvio que estas sacrificándote, puede ser por tu cariño hacia ellos, quizás seas masoquista" bromeo "pero, tengo la sensación de que lo haces por el bien mayor"

Dejar fluir las cosas y quedarme en silencio eran justo las cosas que me había hecho llegar a esta situación, por otro lado, tenía razón con lo de Harry siendo el bien mayor, yo lo sabía, Harry lo sabía, incluso Dumbledore me lo había dicho hace unos meses pero ¿estoy realmente dispuesta a soportar malos tratos solo por el bien mayor?

"deja que las cosas fluyan, si tu amigo te pide ayuda, hazlo, si necesita que los escuches, hazlo, pero nunca, y escúchame muy bien Hermione, nunca dejes de velar por ti misma"

"En cuanto al tal Ron, no te obligues a nada, tampoco lo juzgues, la que cambio su forma de ver el mundo fuiste tú, él sigue siendo el mismo de siempre, si no te sientes cómoda con él, aléjate, no serias ni la primera ni la ultima en reacomodar sus prioridades"

"ahora con lo del tema del torneo, si tú dices que tu amigo te necesita simplemente no hay un bando que tomar, esto no es una competencia por ti, dado que no eres un objeto del cual ellos puedan tomar posesión, tampoco se trata sobre a quién le das tu lealtad, es tu decisión a quien ayudas y a quién no. Y si el tal Ron vuelve a llamarte traidora o cualquier otra palabra que no te agrade, búscame y me encargare de enseñarle algunos modales"

Lo último que dijo me hizo reír, era la típica frase de un hermano protector, quizás no supiera absolutamente nada de Lorenzo D'Angelo, pero si algo podía asegurar era que, si tenía hermanos, estos debían ser los más afortunados del mundo.

"¿puedo preguntarte algo?" dije mientras pensaba en todo lo que habíamos hablado.

"ya lo hiciste de hecho" ¿enserio ese viejo truco?

"¿Por qué?" pregunte después de que me diera luz verde para hablar, aunque él no parecía entender muy bien lo que le decía así que lo intente de nuevo.

"quiero decir ¿Por qué me escuchaste? Pudiste solo irte y dejarme sola con mis problemas, no es como si tu y yo nos conociéramos y tuvieses la obligación de soportarme, además estabas solo y con cara de perro regañado, no era muy difícil adivinar que no querías compañía y aun así me escuchaste e incluso me aconsejaste, así que por eso te repito Lorenzo D'Angelo ¿Por qué?"

Final del Flash Back

Fui sacada de mis recuerdos cuando sentí que alguien me sacudía el brazo, al levantar la mirada apareció ante mí la dulce mirada de Neville, al mirar alrededor pude notar como todos iban saliendo y poco a poco el salón quedaba prácticamente vacío.

"ruega porque el profesor no se diera cuenta de que su alumna estrella no estaba prestándole atención" dijo Neville.

"el hombre ser un fantasma, ser imposible no dormir en clase" dijo una voz gruesa con acento extremadamente marcado.

Esta provenía del chico que estaba sentado a mi lado, quien solo se encogió de hombros ante la mirada de interrogación de Neville y mía, sin más solo recogió sus libros y se fue.

"eso fue…" dije mirando el lugar donde hace unos segundos había estado el chico.

"muy acertado de hecho" dijo Harry, quien venía acercándose al lugar donde yo aún permanecía sentada "esta podría ser una muy buena clase, si no la diera un fantasma con menos carisma que tío Vernon"

A esto los tres reímos y salimos del salón en dirección a nuestra próxima clase, mientras que los chicos debían ir a adivinación, yo debía subir al tercer piso para ver clases con McGonagall, así nos despedimos y cada uno partió a su clase.

…..

Ya para el momento de mi última clase sentía que mi cuerpo no daba más, el lunes era mi día mas recargado de clases y mi horario para almorzar había quedado en el olvido gracias a una charla motivacional que se antojaron de darnos en encantamientos.

Estaba muriendo de hambre, por lo que al momento de entrar a defensa contra las artes oscuras, mi normalmente mal humor de los lunes se vio empeorado, tampoco ayudaba mucho que el lunático de Moody creyera conveniente enseñarnos las maldiciones imperdonables.

El muy bastardo las había usado en frente de nosotros, sobre una pequeña e indefensa araña y estaba segura de que le había dejado un permanente trauma a más de uno, incluyendo a Neville, quien parecía aun más distraído de lo normal durante la cena.

Cuando sirvieron finalmente la cena, simplemente comí como justo mi madre odiaba que lo hiciera, sin decoro alguno pero, sin perder la etiqueta que tan fervientemente mis abuelos habían insistido que aprendiera.

Estaba tan concentrada en comer que ni siquiera note cuando la pelea entre Harry y Ron comenzó si no hasta que fue muy tarde.

"eres un mentiroso Harry" dijo a todo pulmón logrando que todo el comedor se sumiera en un tenso silencio, en espera de las siguientes palabras del pelirrojo "crees que eres el mejor por haber entrado en el torneo pero, todo el mundo piensa que eres un mentiroso y un tramposo"

Para este punto hasta en la mesa de profesores habían dejado de comer solo para escuchar la discusión; mientras, Harry notablemente herido por las palabras de su amigo, solo atino a decir en un tono de voz más bajo "me importa muy poco lo que piensen los demás Ron pero, el que mi mejor amigo sea el que menos cree en mi duele" lentamente se levanto de la silla y enfilo en dirección a la puerta y justo antes de salir recorrió con la mirada al comedor entero y luego se fue, dejando a Ron de pie con ganas de pelea.

Antes de que decidiera escogerme a mí como nuevo blanco de pelea, termine rápidamente lo que quedaba en mi plato, me levante discretamente y salí del comedor lo más rápido que podía sin llegar a correr, unos minutos después atravesaba las enormes puertas doble de la biblioteca.

Pase delante del escritorio de madame Pince y este se encontraba vacío, era de esperarse puesto que todos se encontraban en el gran comedor y nadie estaba dispuesto a venir un lunes en la noche a la biblioteca.

Pase sin mirar las hileras de mesas y estantes hasta llegar a la sección de libros muggles, debido a que los profesores este año parecían haberse dado a la tarea de no mandar ni un solo trabajo, ensayo, o algo que evaluara nuestros conocimientos, decidí tener un poco de lectura relajante y pensé que una buena novela romántica podría servir.

Fui repasando con mis dedos el lomo de todos los libros hasta dar con un título que llamara mi atención, pase desde novelas actuales hasta clásicos de la literatura, pero mis pensamientos se habían enfocado en un solo libro y estaba frustrándome el no encontrarlo.

Sabiendo imposible que alguien sacara de la biblioteca ese libro en particular, me dispuse a buscarlo más a fondo. Tome mi cabello y lo ate en una coleta alta y deje mi túnica y mi bolso en mi mesa de siempre.

Comencé nuevamente a repasar cada libro, estaban pasando por mis manos grandes títulos como Cumbres Borrascosas, el romance eterno de El Amor en Tiempos del Cólera, la polémica Madame Bovary y mí secretamente amado Romeo y Julieta, pero ninguno era el que buscaba.

Cuando estaba a punto de darme por vencida e irme, lo vi, al final del estante, sepultado bajo capas de polvo, se encontraba el amor perfecto, lleno de incertidumbres y prejuicios, la obra maestra de las novelas románticas, Orgullo y Prejuicio de la gran Jane Austen.

Tome el libro entre mis manos y quite delicadamente el polvo que lo cubría, fui corriendo hasta mi mesa y rápidamente saque mi varita y convoque una docena de velas y las eleve a unos metros sobre mí, luego de guardar mi varita me acomode en la silla, busque pergamino y tinta y me perdí entre las páginas de mi libro favorito.

Unos minutos más tarde escuche un ruido como del que hacen los objetos cuando chocan, a este le siguieron una muy colorida selección de insultos, había reconocido ese tono suave y profundo de voz así que sin mucha prisa gire parcialmente el rostro y colocando una cara de fingida sorpresa, enfoque la mirada en el avergonzado chico que estaba a unos metros de mí.

Se encontraba parcialmente de pie, apoyado en el estante que minutos antes habían recorrido mis dedos, su rostro estaba rojo de vergüenza y miraba con bastante odio a sus propios pies, la imagen que daba era tan poco natural para alguien como el que, simplemente por más que intente retener la risa, esta fluyo, suave y calma.

"tenemos que dejar de encontrarnos así, aunque por suerte estas vez no terminamos ambos en el suelo"

Viktor se levanto con rapidez y, por una razón que desconocía, se encontraba completamente nervioso "Herm-own-ninny yo no quería…"

Ok, si antes había estado avergonzado, creo que justo ahora quería ser tragado por la tierra, su rostro podía competir fácilmente con una señal de STOP.

No podía verlo así, el chico me daba ternura, todo nervioso e inseguro, nada tenía que ver con el Viktor Krum de los posters del mundial de quidditch.

Al ver que seguía en modo estatua en medio del pasillo y, con una tranquilidad que hasta mí me sorprendió, le di unas palmaditas al asiento que se encontraba junto a mí y con el humor bailando en mis palabras le dije:

"¿quieres acompañarme a leer Viktor?"

Con pasos lentos llego hasta la mesa y tomo asiento mientras me miraba de reojo "¿alguna vez has leído literatura muggle?" pregunte.

"no, leer solo libros de escuela" dijo Viktor.

Al principio me decepciono el que nunca se interesara por algo más que libros educativos, hasta que recordé que, el seguro provenía de una familia sangre pura y dudaba que, aun de interesarse lo hubiesen dejado acercarse a cualquier cosa relacionada con mi mundo.

"pues no sabes de lo que estas perdiéndote" dije en modo de broma "por más libros académicos buenos que tengan los magos, nunca han sabido escribir una buena historia"

"tener razón, una vez leer historia sobre dragones y no ser cuento, ser más como cuidar dragón" dijo riendo y provocando una risa de mi parte.

"si no lees libros muggles ¿Qué haces en la sección muggle a las 7 de la noche de un lunes?" dije arqueando una ceja al ver que su aura relajada se tornaba nerviosa de nuevo.

"yo… bueno, yo querer…" miro hacía todos lados como buscando algo que decir y su mirada se poso en el libro que aun mantenía en mis manos "yo querer leer libro, querer leer historias no mágicas"

"ahhh" dije con ironía "¿Qué te interesa leer? ¿Misterio, suspenso, romance, de ciencia ficción? Dime y te puedo ayudar a elegir uno, bueno, si es que quieres mi ayuda"

"¿Qué leer tu? Estar muy concentrada cuando llegar" dijo mientras veía la portada del libro tratando de entender el titulo.

"este es un clásico del romance, se llama Orgullo y Prejuicio" dije mientras le daba el libro, al tomarlo entre sus manos sin querer nuestros dedos se rozaron, nuevamente sentí esa corriente recorrer todo mi cuerpo, justo como el día que nos conocimos, el pareció sentirla también porque nuestras miradas buscaron la del otro inmediatamente, creando así una especie de conexión.

Dicha conexión fue rota por mí al retirar las manos del libro, Viktor pestañeo varias veces y después de tomar una respiración hablo "¿de qué tratar libro?"

"es una comedia romántica de la literatura inglesa, se enfoca en dos personajes, estos comienzan llenos de prejuicios hacia el otro y mientras avanza la novela deben madurar y dejar de lado muchas cosas, con el fin de encontrar el amor"

"¿saber que brillarte los ojos cuando hablar sobre la historia?" dijo Viktor, provocando un sonrojo leve en mí, mientras, el parecía más que complacido con este hecho.

"¿quieres leerlo? Porque puedo encontrarte una versión traducida al búlgaro, de hecho juraría que vi una por aquí" dije mientras me levantaba y comenzaba a recorrer las hileras de libros.

Unos segundos después sentí como se levantaba y se paraba detrás de mí, no sabía que tan cerca estaba hasta que sentí su voz, estaba a tan solo un paso de mí y en un susurro me dijo "querer leer libro, pero querer seguir escuchándote hablar de él"

Con una delicadeza de la que no pensé que fuese capaz, tomo mi mano, la cual se había apretado alrededor de un libro, y la envolvió con la suya, suavemente me dio la vuelta y fue llevándome de regreso a la mesa. Mientras caminábamos, fije mi vista en nuestras manos, la de él era mucho más grande, logrando que la mía ni siquiera se notara.

Al llegar a la mesa, se giro hasta quedar cara a cara conmigo, aproveche ese momento para detallarlo; no importaba que dijeran las personas, cuando Viktor dejaba de tener esa expresión de mal humor, se convertía en un chico extremadamente atractivo, sus facciones eran rudas pero sin ser desagradables, mechones de, ni corto ni largo cabello negro caía perezosamente sobre su frente, su mentón estaba definido y le daba armonía al resto de su cara, su nariz, si bien se notaba ligeramente rota, no quitaba para nada su atractivo, en mi opinión le agregaba rudeza a su aspecto, sus labios eran llenos y con un natural rosa en ellos y finalmente estaban sus ojos, tan negros como una noche sin luna, atrayentes, misteriosos y audaces.

Me llevaba unos buenos 20 centímetros en altura, mi cara quedaba justo a la altura donde se suponía estaba su corazón; mi parte lógica no lograba entender cómo es que era el más rápido del mundo cuando, si bien era delgado, esto no quitaba que era un chico grande, hombros, espalda y pecho amplios, y por más que el uniforme no rebelara prácticamente nada, no era difícil adivinar que tenia brazos definidos.

Después de terminar mi observación, subí el rostro hasta que nuestras miradas chocaron, gracias a la luz generada por las velas, su rostro había adquirido un tono dorado, además de crear un ambiente misterioso y seductor, parecíamos estar envueltos en una burbuja, no tenias que tener el IQ más alto del mundo para comprender que el ambiente estaba cargado de energía en su más pura y primitiva versión.

Esa burbuja fue rota cuando escuchamos un carraspeo cerca de nosotros, al voltear vimos a madame Pince quien miraba con intriga del uno al otro, fue entonces cuando caí en cuenta en donde estaba, con quien y el estado en el que me encontraba.

Estábamos pegados el uno al otro, parece que en medio del trance en el que entramos nos habíamos acercado lo suficiente como para que nuestros pechos estuviesen tocándose, nuestras manos seguían juntas y nuestras respiración se habían acelerado.

Ese era el problema con este chico, me hacía perder la noción de la realidad con tan solo mirarme; el día que nos conocimos fue igual, por eso hui como una cobarde, para no enfrentarme al hecho de que, por primera vez había encontrado alguien que lograra descontrolarme.

Cuando madame Pince carraspeo de nuevo fue cuando me separe abruptamente de él, junte mis manos nerviosamente y mire al suelo de manera fija, aunque aun podía sentir su mirada fija en mi.

"ya es hora de cerrar señorita Granger, creo conveniente que regrese a su dormitorio" luego señalo a Viktor "lo mismo se aplica a usted joven" sin más se dio vuelta y se alejo, con el murmullo del sonido de sus tacones al golpear con el piso de madera.

"bueno… yo creo que es mejor que me marche" dije mientras regresaba a la mesa y comenzaba a juntar mis cosas.

Fui detenida por la mano de Viktor, sus dedos acariciaron levemente mis nudillos y solo eso basto para que mi cuerpo entero se estremeciera, Merlín tenía que dejar de hacer eso.

"estar muy agradecido si decirme dónde encontrar libro en búlgaro"

"Yo tengo que buscarlo, cuando lo encuentre te lo hare llegar" dije mientras ajustaba la mochila en mi hombro, cuando fui a pasar a su lado para irme, volvió a detenerme.

"ser tarde, dejarme acompañarte" ni siquiera me dio oportunidad de negarme, ya había comenzado a caminar decidido a acompañarme, al notar que no lo seguía si no que estaba parada como una idiota viéndolo solo atino a decir "vamos" y luego me dio una sonrisa de medio lado que hizo que soltara todo el jodido aire de mis pulmones.

Resignada camine hasta llegar a su altura y nos dispusimos a salir de la biblioteca, al pasar por el escritorio de madame Pince, esta me dirigió una mirada inquisitiva con una ceja arqueada, mirada a la cual le hui.

Todo el camino a la torre fue en completo silencio, no era un silencio ni incomodo ni placentero, solo era un silencio y ya, al llegar junto al retrato de la dama gorda, trate de despedirme lo más rápido posible.

"bueno… gracias por la compañía" tome una respiración corta "buenas noches Viktor" y gire sin siquiera esperar una respuesta.

"¿Herm-own-ninny?" al momento de voltear, lo vi hacer una mueca debido a la pronunciación de mi nombre.

"¿si" dije temerosa.

"preferir que ser tu quien me dé el libro, querer verte de nuevo" Joder, el no podía solamente decir eso, no pensaba quedarme ni un segundo más así que me gire en un segundo intento de entrar.

"¿Herm-own-ninny?" dijo de nuevo, a este punto iba a tomarle cariño a su forma de decir mi nombre, cuando lo vi su mirada tenia la misma intensidad de cuando estábamos en la biblioteca.

"Buenas noches" se acerco, tomo mi mano, la llevo a sus labios y deposito un pequeño beso en ella, me dio la misma sonrisa que hace un rato, se dio vuelta y se fue.

Me encontraba ya a punto de quedarme dormida, cuando de repente abrí los ojos abruptamente espantando a Crookshanks quien solo me miro de manera desagradable y se volvió a acomodar.

En mi mente solo se reproducían una y otra vez las palabras que hasta ahora analizaba "Quiero verte de nuevo" oh Dios, mire a mi bola de pelos naranjas y en un susurro le dije "creo que la pequeña parte de normalidad de mi año acaba de irse al demonio" a esto Crookshanks me miro por unos segundo, luego bufo y volvió a dormir.