RECOMENDACIÓN: para escribir este capítulo me inspire en este mix de youtube. Si desean pueden escucharlo mientras leen el capitulo, solo necesitan quitarle los espacios.

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Capitulo XV

Como en un Cuento de Hadas

"¡por Merlín! tendrían que haberlas visto" exclamo Asen "esas chicas sí que saben cómo utilizar la boca"

Esas fueron las palabras que Viktor escucho al momento de entrar en la habitación de los chicos; Asen parecía encontrarse en una nube mientras que Valentín tenía una mueca de desagrado pintada por toda la cara y Lorenzo parecía a punto de vomitar.

"¿Comprendes lo asqueroso que es que te acostaras con dos niñas?" soltó de manera asqueada Lorenzo.

"créeme cuando te digo que ese par no eran ningunas niñas" hablo Asen en tono ofendido.

"¡tienen 14 años pervertido!" grito Lorenzo.

"y follan como unas de 20 –grito Asen, haciéndonos soltar sendas carcajadas al ver el rostro desencajado de Lorenzo-, si había alguien pervertido en ese momento, les puedo asegurar que no era yo" se defendió el rubio.

El rostro escandalizado de Lorenzo paso a tornarse de un rojo intenso ante las últimas palabras de Asen, a eso le siguieron una sarta de insultos en italiano que solo ambos primos lograron entender.

Mientras rubio y castaño se enfrentaban en una guerra verbal en otro idioma, aproveche la distracción para hacerle ver a Valentín que deseaba continuar con la conversación que iniciamos hace unos días.

"… la abuela me dijo que era posible que las cosas ocurrieran como las conversamos el otro día –comento con alegría- aunque sospecho que la abuela sabe más de lo que demuestra" admitió un poco dolido.

"¿Qué te hace pensar eso? –pregunte- creí que Masha no sabía mucho sobre el asunto de las visiones"

"yo también lo pensaba así, pero… -Valentín callo por unos segundos, debatiéndose si decirme o no sus sospechas- no sé muy bien que es Viktor pero siento como que si algo no está bien, como si ella me ocultara algo. Aunque, cualquier cosa es mejor que tener que decirle a una extraña que la vi siendo torturada ¿no crees?"

Las últimas palabras de Valentín habían golpeado a Viktor muy fuerte, no soportaba la idea de Hermione herida, muchísimo menos siendo torturada, le daba escalofríos si quiera de imaginarse por lo que su mejor amigo había estado pasando toda su vida, viendo un futuro que no le pertenecía pero que, quisiera o no lo perseguía.

Fui sacado de mis pensamientos por la voz socarrona de Asen que se encontraba frente a mi "eh picaron, ¿A dónde vamos tan arreglados?"

"precisamente de eso venia a hablarles –reí al ver los rostros confundidos de mis amigos- digamos que anoche invite a Herm-own-ninny a una especie de cita"

La sorpresa en el rostro de mis amigos me hizo sentirme ofendido, ¿no me creían capaz de invitar a salir a una chica o qué? "no es por nada Viktor pero las palabras –digamos que- y –especie de- no son buenas combinaciones cuando de citas se tratan" dijo Lorenzo con una mueca.

"bueno, es que anoche mientras salíamos de la biblioteca…" comenzó a explicar Viktor, pero fue interrumpido por Lorenzo.

"¿ahí era a donde ibas con medio frasco de perfume encima? –Pregunto sorprendido - ¿a la biblioteca? ¿En serio?"

"Así que la bonita castaña tiene fetiche por los lugares de estudio… -murmuro Asen "¿te la follaste?"

Lo siguiente que se escucho en la habitación fue el sonido de Lorenzo golpeando al rubio con un libro mientras gritaba "deja. De. Ser. Tan. Per. Ver. Tí. Do".

Usualmente yo no estaba de acuerdo en las reacciones físicas de Lorenzo hacia Asen, pero, luego de ese comentario no me molestaba en lo absoluto que le dieran una lección al rubio de boca sucia. Unos minutos después, luego de que los chicos dejaran de matarse, logre contarles el cómo termine invitando a Hermione a la villa cerca del castillo.

El primero en hablar fue, para sorpresa de todos, Valentín. Este solo bufo y le resto importancia al asunto, luego dijo que el ya sabía lo que ocurriría con nosotros, que si no era esta invitación seria otra, pero que el final siempre seria el mismo.

Sus palabras, más que tranquilizar la mente de Viktor, causaron aun más reservas en el. No lo malinterpreten, él creía que Hermione era una chica extraordinaria pero, la forma de su amigo de decir que el final siempre seria el mismo sonaba mas a una condena que a algo que podría terminar bien.

Aunque tampoco es que tuviese muy claro que significaba eso de que el final sería el mismo, Valentín hasta los momentos se había negado rotundamente a revelar cualquier detalle que me involucrara a mí, y honestamente no tenía ni la mas mínima idea de si al final yo terminaría con la castaña de alborotados rizos y con afición a la literatura o si terminaría regresando con el corazón roto a Bulgaria, la verdad, no sabía si quiera si regresaría a su hogar y era eso lo que muy dentro de si temía mas.

El siguiente en opinar fue Lorenzo, quien me sugirió que buscara a Hermione y la invitara formalmente; a lo cual los chicos replicaron diciendo que mi invitación había sido más que clara, si ella no aceptaba era porque no lo deseaba.

Y finalmente fue el turno de Asen de hablar, sorpresivamente –y muy en contra de los deseos de Lorenzo- su consejo fue el que termine tomando; y es gracias a eso que una hora después me encontraba esperando a Hermione junto a los carruajes.

Mientras esperaba Viktor comenzó a observar a los estudiantes que pasaban frente a él; un grupo de seis chicos de unos 16 años pasaron con expresiones arrogantes, no era muy difícil para Viktor reconocer a la elite sangre pura del colegio, a fin de cuentas, lucían igual que en Durmstrang, pero menos altos y menos abrigados.

Luego pasaron tres chicas, todas vestidas en una ridícula escala de tonos rosa, desde sus zapatos hasta los adornos de su cabello parecían haber sido sacados de una tienda de cosas esponjosas para chicas; al verlo comenzaron a soltar esas perturbadoras risitas que desde que había llegado a Hogwarts parecían perseguirlo.

Viktor se encontraba tan distraído tratando de pasar desapercibido para el próximo grupo de chicas que se acercaba que no noto como una apenada Hermione se paraba a su lado y al notarse ignorada, dirigió su vista en la misma dirección que el alto búlgaro.

"¿puedo saber que observamos?" pregunto Hermione, haciendo que Viktor se sobresaltara al no haberse dado por enterado de su presencia.

Hermione al notar la reacción de Viktor comenzó a reír de forma suave, logrando sacarle una mirada apenada al enorme jugador de quidditch. No todos los días lograbas que la persona más estoica del planeta –o al menos eso pensaba la castaña- demostrara emociones mas allá que un seño fruncido.

"no quería asustarte Viktor" dijo Hermione al momento de detener su risa "pero estaba comenzando a congelarme y quería saber si seguirías en modo estatua en medio de la entrada"

"sentirlo Herm-own-ninny, si tener frio yo prestarte abrigo" dijo Viktor con tono apenado mientras hacia el amago de quitarse su oscuro abrigo.

Rápidamente Hermione negó y detuvo el movimiento de Viktor con un ligero toque en su brazo izquierdo, toque que hizo que ambos sintieran una ligera corriente recorrer sus columnas. Hermione retiro la mano apenada y con un suave sonrojo sugirió comenzar su camino hacia Hogsmeade a lo cual Viktor asintió, no sin antes atravesar con la mirada a la castaña que parecía tener un especial don para ponerle la piel de gallina cada vez que lo tocaba.

Siguiendo los planes de Asen, Viktor tomo la iniciativa y, al llegar a la helada villa, condujo a Hermione a un pequeño café que el rubio había visto en su anterior visita. Temiendo que el lugar fuese un completo desastre –a fin de cuentas fue Asen quien se lo recomendó- Viktor estudio primero la fachada del lugar antes de decidirse a entrar.

El pequeño local se encontraba ubicado en una calle por la que Hermione nunca había estado, tenía el aspecto de una casa de galletas de esas de cuentos de hadas, pero en vez de ser de jengibre esta parecía estar hecha de un muy sólido ladrillo, con ventanas que dejaban una buena visión del acogedor interior y decorado con pequeñas luces navideñas que le daban el toque perfecto al lugar.

Ansiosa por huir del frio y al ver que Viktor parecía estar analizando si entrar o no al pequeño local, Hermione se armo de un valor que ciertamente no tenia y tomando la enorme mano del pelinegro –quien fijo la mirada en ella y luego en sus manos entrelazadas- entro al calor del lugar.

Al entrar, ambos chicos –aunque más Hermione que Viktor- agradecieron el acogedor calor que había dentro del lugar; sin mucha prisa Hermione retiro su extremadamente blanco abrigo y Viktor hizo lo propio con el suyo, dejando ambos admirar el vestuario que habían elegido para la que en palabras del búlgaro era su primera cita; aunque Hermione siguiera diciéndose a sí misma que solo era una salida como amigos, a pesar de que sabía que el magnetismo que ambos compartían tenía todo que ver con una cita y no con la palabra "amigos"

Una clara evidencia de su nada amistosa salida era la forma en la que su cuerpo había reaccionado al ver el escultural cuerpo de Viktor siendo abrazado por un suéter negro que se pegaba a sus brazos en los lugares indicados y que dejaba en evidencia lo bien formado que podía estar un jugador de quidditch.

Hermione trato con todas sus fuerzas de evitar el contacto directo con los ojos del búlgaro pues sabía que su mirada reflejaría algo que ni ella misma sabía si estaba lista para aceptar.

Al mismo tiempo, nuestro jugador estrella a pesar de no demostrar mucho con su expresión, si que estaba teniendo un momento difícil tratando de mantener sus buenos modales y no saltarle encima a Hermione; tuvo que recordarse a sí mismo que era solo una chica de 15 años y que él era mucho más que un puñado de hormonas andantes.

La castaña había elegido un par de jeans oscuros combinados con una blusa color crema y unos botines negros de tacón, y ciertamente el vestuario de Hermione podía parecer muy inocente de frente, el problema –pensó Viktor- estaba cuando la castaña se había dado la vuelta para tomar asiento en una de las mesas cercanas a la ventana; la bonita blusa tenía un escote muy pronunciado en la parte de atrás que dejaba a la vista la cremosa piel de la espalda de la chica y enmarcaba perfectamente el respingón trasero que se encontraba apresado por los ajustados jeans.

Viktor simplemente no podía dejar de ver la sedosa piel de la espalda de Hermione y, si su intuición no le fallaba, no era el único disfrutando del espectáculo que sin darse cuenta la chica estaba dando; si bien el café no se encontraba muy lleno, las pocas personas que se hallaban dentro fijaron la vista en la chica de salvajes rizos que había entrado.

Sintiendo repentinamente una posesividad nueva para él, el búlgaro se acerco hasta la bruja de ojos avellanas y tomando su mano en un acto de valentía, la llevo hasta sus labios y con un muy marcado acento le dijo lo hermosa que se veía, ganándose un ligero sonrojo en las mejillas de la castaña y un "gracias" susurrado de manera tímida. Lo que provoco en Viktor el sentimiento de ser la persona con más suerte en el planeta y causo que los ojos indiscretos que hace un rato miraban a Hermione se fijaran en él y se sorprendieran al reconocer de quien se trataba.

Cuando tomaron asiento, de inmediato un asombrado chico de unos 20 años con enormes ojos verdes se acerco a tomarles la orden, por más que el pobre muchacho trato de no hacer contacto visual con ninguno de ellos, le fue inevitable el no mirar a Viktor en más de una ocasión, de pues de todo, no todos los días tenias a la estrella de quidditch del momento a tan solo un paso de ti.

Cuando el nervioso chico se fue en busca de su pedido, fue cuando ambos adolescentes pudieron relajarse un poco y tomarse el momento para estudiar el lugar en donde estaban.

Por dentro, el local era más grande de lo que aparentaba, las paredes color crema combinaba a la perfección con el oscuro piso de madera, además de que todos los muebles eran de cuero negro, le recordaban vagamente a Hermione a la sala de estar de la casa de sus abuelos; con la diferencia de que la chimenea de sus abuelos era eléctrica y la de aquí trabajaba con leña. Las luces navideñas también se encontraban en el interior iluminando todo el lugar junto con velas flotantes que proporcionaban una tenue luz amarillenta que hacía de todo el lugar perfecto.

"este sitio es realmente hermoso, ¿no crees?" comento Hermione.

"hacerme recordar a la casa de mi baba en Bulgaria" comento Viktor mientras recorría el lugar con la mirada.

Hermione intrigada por el primer indicio de la familia de Viktor pregunto sobre cómo eran sus padres, a lo cual Viktor comenzó a describir a su familia.

"mi padre llamarse Alexei y todos decir que parecerme mucho a él; ser hombre con humor extraño y trabajar en la empresa familiar"

Viktor fue interrumpido por el chico nervioso que traía nuestros pedidos. Al ver al pobre Hermione sintió un deje de compasión, la bandeja temblaba de forma evidente en una de sus manos mientras colocaba los dos chocolates calientes y la enorme rebanada de pastel de chocolate que Viktor había pedido. Cuando el chico se retiro, Viktor continuo con su relato.

"madre ser mujer muy hermosa –dijo mientras tomaba un trozo de pastel y me extendía a mí un trozo que gustosa acepte- tener largo cabello negro y bonitos ojos verdes, ser pequeña pero tener carácter de terror"

Al escuchar eso Hermione no pudo evitar evocar en su memoria una pequeña versión femenina de Viktor pero con el carácter de Molly Weasley cuando los chicos la sacan de sus casillas; en definitiva esa imagen mental hizo que la castaña se relajara y dejara de lado los nervios que esta "no cita" le habían provocado.

"también estar mi baba Elena, que ser mejor persona que jamás conocer –Viktor tomo otro trozo de pastel y me acerco otro a mí que sin dudar acepte, el condenado pastel estaba delicioso- tener fortaleza de guerrero y ser amorosa y dulce"

El amor que Viktor trasmitía al hablar de su abuela era palpable, sus ojos brillaban como brillan los ojos de aquellos que recuerdan con amor una historia ya vivida, y la emoción con la que su voz expresaba la personalidad de su abuela era muy real, ni siquiera el fuerte acento y sus errores al pronunciar el inglés le restaban dicha emoción.

Hermione deseo internamente que sus recuerdos con sus propios abuelos fuesen tan perfectos como los que parecía tener Viktor. Ella en cambio, si bien no mantenía mala relación con sus abuelos, tampoco es que el haberla obligado a ir a clases de etiquetas era la mejor manera de construir recuerdos agradables con tu única nieta.

"¿y no tienes hermanos o hermanas?" interrogo Hermione a lo que Viktor negó.

"tener tía –dijo en su lugar- llamarse Natalia y ser hermana menor de mi padre, parecerse mucho a nosotros aunque ser mucho más bonita" comento Viktor mientras me ofrecía el ultimo pedazo del pastel, el cual rechace y el sin pensárselo mucho devoro de inmediato.

"veo que te gusta mucho el chocolate Viktor" dije con una sonrisa al verlo degustar el chocolate caliente.

"ser único dulce que gustar y que permitir comer" explico.

"si te confieso algo –dijo Hermione en un susurro cómplice- también soy amante del chocolate… aunque la verdad es que soy amante de todo aquello que contenga un alto grado de azucares" dijo riendo la castaña, provocando la risa ronca del búlgaro.

"padre decir que enamorar a madre con chocolates" comento entre risas "decir que eso justificar mis gustos"

"pues tu padre es un hombre sabio a la hora de conquistar –agrego Hermione-de hecho, el año pasado tuvimos a un profesor, que en mi nada humilde opinión es uno de los mejores profesores de defensa que ha tenido Hogwarts, que amaba el chocolate. No importaba que, siempre te daba un chocolate para solucionar tus problemas"

"en Durmstrang tener profesor que dar animales disecados como incentivo" comento Viktor. Aunque ante la cara de horro de Hermione este comenzó a reír.

"¡¿incentivo para qué?!" pregunto la horrorizada castaña.

"para no regresar a clases" admitió Viktor entre risas, siendo estas intensificadas por la cara de espanto que la castaña coloco.

"¡¿Qué clase de profesor es ese?!" exclamo Hermione.

"uno que terminar huyendo al mes de comenzar las clases –dijo el búlgaro- dar pociones y no ser hombre con mejor humor. Además de que no todos ser buenos en pociones y estresarse rápido" explico Viktor.

"¡¿abandono la clase?! ¿Cómo es posible que hiciera algo así? yo creo que colapsaría si alguno de los profesores nos dejara en el aire al mes de comenzar las clases. Supongo que pasaron una queja formal a su ministerio de magia, terminar el año era lo menos que podía hacer antes de irse"

Hermione había hablado tan rápido que Viktor tuvo dificultad para entender la mayor parte de lo que había dicho, pero al lograr traducir casi todo fue que entendió que Hermione se tomaba muchísimo más enserio sus estudios que muchos de los chicos de Durmstrang, y por mas vergüenza que le diera admitirlo, el también formaba parte de esos chicos.

"no Herm-own-ninny –negó Viktor mientras tomaba sobre la mesa la pequeña mano de la chica entre las grandes de el- pobre hombre ser miserable en clase y hacernos odiar asistir. Lo que pasar ser mejor para todos"

Al momento de terminar su respuesta Viktor vio por primera vez una de las cosas que le habían llamado inconscientemente la atención de Hermione. El frustrado puchero que Hermione había colocado hizo que algo en Viktor se estremeciera.

Era increíble como una chica que conocía apenas hace unos días, de la que casi no sabía nada y de la cual no podía pronunciar ni su nombre, tuviera ese efecto en el. Con tan solo una mueca, que el encontraba en otras chicas realmente irritante, en ella le pareciera la jodida cosa más adorable.

¡Mierda! Valentín tenía razón, se estaba volviendo un sensiblero. Mientras estos pensamientos pasaban por la mente de Viktor, este veía como Hermione soplaba un rizo que, en un acto de rebeldía, se había soltado se su alta coleta y caía justo frente a uno de sus ojos; con demasiado fastidio como para levantar la mano y correr el mechón, la castaña prefería soplarlo hasta que este milagrosamente se apartara de su cara.

Fue justo en ese momento que Viktor supo que no importaba si se convertía en el puto Cupido de lo sensiblero y cursi, porque en definitiva, Hermione Granger lo valía.


Hola! Regrese chicas, no morí en el intento de actualizar.

Primero que nada quiero pedirles mil disculpas por tardarme tanto en actualizar, ser que muchas pensarían que abandone el fic pero prometí que lo terminaría y lo hare, solo les pido que me tengan un poquito de paciencia.

Saben lo mucho que me gusta leer sus opiniones y sería muy feliz si dejaran un review… o dos, o los que quieran dejar.

Un beso, los quiero.