Capítulo XVI

De chocolates y Desapariciones

Después de la no cita de Hermione y Viktor las cosas parecían ir viento en popa entre ambos; con largas charlas en los rincones de la biblioteca y miradas cómplices durante las comidas en el gran comedor.

Y era por esta razón que Lorenzo no comprendía el porqué ambos se negaban a aceptar que estaban saliendo. Hermione parecía negar rotundamente cualquier tipo de relación no amistosa con Viktor, mientras que su amigo… bueno, digamos que la pintura de un cachorro triste se veía mejor que Viktor cada vez que regresaba de ver a Hermione.

Con cada día que pasaba no solo Lorenzo se daba cuenta de que entre ambos chicos existía algo, el problema era que todo se encontraba perfecto y segundos más tarde Viktor regresaba con cara de derrota, mientras que la bonita joven de cabellos rebeldes ni se daba por enterada de lo que pasaba.

Hace tan solo una hora que Viktor había regresado del castillo y ahora se encontraba acostado con cara de pocos amigos en la cama de Valentín, mientras este lo miraba curioso desde el otro lado de la habitación.

Misma situación en la que me encontraba yo.

"Así que… ¿Qué tal Hermione?" pregunto Valentín.

Cuando lo único que recibimos de Viktor fue un sonido de frustración, Valentín con señas me pregunto qué demonios ocurría, y con señas le respondí que no tenía ni idea. A estas alturas sabía tanto como él.

En eso la puerta del camarote se abrió abruptamente y un amargado rubio entro, dejando a su paso hacia la cama -en la que se tiro- un camino de barro.

Cuando fui hacer el intento de decirle que debía limpiar todo el desastre que estaba haciendo, este se volteo y con una mirada y un gruñido demasiado parecido al de Viktor me dio a entender que si valoraba mi vida mejor me callara.

Frente a mí, Valentín parecía tan sorprendido como yo del estado del rubio y con señas volvió a preguntarme qué ocurría, a lo que yo seguía sin poder responder.

Mientras que el silencio de la habitación era roto solo por los sonidos agonizantes de ambos chicos; Lorenzo se perdía en sus pensamientos. Pensamientos que últimamente se desviaban hacia la bonita compañera hindú de su más reciente e inesperada amiga, Luna Lovegood.

Lorenzo recordó perfectamente el momento en el que vio a la preciosa morena de sonrisa contagiosa que se encontraba sentada entre Luna y Hermione en el bar de la villa cercana al castillo.

Al momento de verla sus ojos no perdieron ni un solo detalle de la chica, a pesar de estar sentada junto a Luna, con quien había tenido un breve momento de locura en la fiesta de Halloween. Momento que Luna decidió atribuirle a una de las criaturas que ella aseguraba que veía, y honestamente, Lorenzo no le vio nada de malo.

No es que la pequeña rubia no fuese increíble, la cosa era que ni ella era su tipo ni el él de ella. Además de que los inocentes 13 años de Luna no dejaban de perseguirlo y hacerlo sentir culpable.

Él, que se la pasaba criticando a su primo y resultaba que terminaba involucrándose con una niña de 13 y, como si eso no era poco, comenzaba a sentir una insana atracción hacia la increíblemente inteligente Padma Patil y su largo cabello oscuro.

Después de verla en las cuatro escobas ese día, simplemente no había podido sacarla de su mente. ¿El problema? Padma Patil estaba interesada en muchas cosas, pero él no era ni remotamente una de ellas.

"¡por el amor de Merlín! ¿¡Quieren dejar de chillar como sirenas moribundas!?" grito Valentín, logrando sacar de sus pensamientos a Lorenzo, quien se incorporo en la cama para ver la escena delante de él.

Viktor que había levantado la cabeza de la almohada y ahora miraba a Valentín con el seño fruncido; mientras que Asen, quien se encontraba a su lado también lo miraba.

"Han pasado todo el maldito día rezongando lo miserable que son sus vidas –continuo el ruso- si tanto te gusta Hermione ve y díselo de frente. Y tu… -dijo señalando Asen- bueno, no tengo ni idea que te pasa pero seguro no es para tanto"

Todos mirábamos al siempre calmado Valentín en silencio, hasta que este fue roto por un frustrado Viktor.

"¿crees que no le he dicho a Herm-own-ninny lo que siento?"

"¡Joder! ¿Te rechazo?" pregunte con sorpresa, era ridículo pensar en alguien rechazando al famoso Viktor Krum.

"Peor" gruño Viktor.

"¿Qué? ¿También tiene novio?" se escucho la amortiguada voz de Asen por primera vez desde que había llegado.

"No –suspiro Viktor- ni siquiera le importa. Actúa como si nada pasara"

"déjame ver si entiendo –hablo Valentín mientras masajeaba sus sienes- ¿te le declaraste a Hermione y ella te ignoro y continuo pasando tiempo contigo como si nunca le hubieses abierto tu corazón? Y tu –señalo a Asen- ¿Cuál de tus chicas se consiguió un novio y te dejo?"

Cuando Viktor comenzó a esquivar la mirada de todos, comprendí que quizás no estaba siendo completamente honesto con su relato. Al instante Valentín noto lo mismo que yo y sin ningún tipo de rodeos le pregunto si le había confesado a Hermione sus sentimientos.

"bueno… quizás no le dije con exactitud mis sentimientos –comenzó Viktor- pero, la invite a salir a la villa, caminamos por el castillo, paseamos por el lago y pasamos casi todos los días en la biblioteca…"

"exactamente lo mismo que hace Potter desde que el pelirrojo le declaro la guerra" dije mordazmente.

Al nombrar a Potter vi como Viktor se tensaba visiblemente, los demás también lo notaron y fue Asen quien hablo primero.

"comprendes que a los ojos de ella tú no has hecho nada que alguno de sus amigos no puedan hacer ¿cierto? Lo más probable es que te considere un amigo"

"pero yo no quiero ser su amigo" protesto Viktor.

"eso lo sabes tú y lo sabemos nosotros –señale- pero ella no. Así que ve, búscala, dile lo que sientes, y deja de suponer un rechazo que ella nunca te dio"

Viktor solo me miro por unos minutos antes de levantarse y salir hacia Merlín sabrá dónde. Dejándonos a Valentín, Asen y a mí viendo la puerta por la que segundos antes el jugador más famoso de quiddicht se había retirado.

"y… ¿Quién te dejó?" pregunto Valentín a Asen, ganándose un almohadazo y una nueva ronda de gruñidos.


"no se tu, pero a mi esta endemoniada lluvia esta esponjándome el cabello" se quejo una frustrada Lavender, quien trataba de calmar un poco su esponjada melena rubia.

Hermione no presto atención a lo que Parvati respondió; se encontraba demasiado concentrada en su libro de pociones como para hacerlo, o eso quería creer.

Para Hermione era fácil recordar el momento más feliz de su vida, igual que el más triste. Cada una de sus frustraciones, problemas, bloqueos, incluso sus momentos de desenfreno. Pero justo en este momento, no podía recordar que demonios fue lo que le hizo a Viktor Krum para este actuara de manera tan… inusual.

Ella no lograba entender lo que había estado sucediendo la última semana. Luego de su cita con Viktor, este había estado en la biblioteca más veces de las que ella podía contar, y con el venían el grupo de inadaptadas que se empeñaban en seguirlo a todos lados. He ahí la razón por la cual ella se encontraba en su habitación y no en su preciado santuario de estudio.

Y no es que se quejara de Viktor, pues además de un caballero, era increíblemente interesante.

Tenía una pasión e inteligencia impresionante, además de un indudable encanto. Hermione no lograba comprender a las personas que decían que Viktor era de temer, ya que junto a ella siempre había sido un chico muy agradable.

Pero Merlín la castigara si no se admitía a si misma que todo estaba pasando demasiado rápido. Aun seguía sin procesar el haber salido con él, y ya sentía como la duda la carcomía por dentro, y no era un sentimiento con el que le gustara estar involucrada.

No podía declararse una experta en chicos, a pesar de tener dos mejores amigos hombres no solía entender mucho de lo que pasaba por sus mentes. Viktor Krum, no era la excepción.

En los momentos en los que no se encontraban en la biblioteca, salían a caminar por los pasillos del castillo y recorrían el solitario y frio lago negro. Habían visto el atardecer un millón de veces y hablaron de cualquier tema que les pasara por la mente.

Hermione supo que Viktor amaba el chocolate más que a ningún otro dulce, que su madre era sobre protectora con el por ser su único hijo. Que a pesar de odiar a totalidad el deporte, su madre y abuela no le impedían jugar quidditch.

Que era muy bueno en sacar cálculos y que tenía cierto agrado por algunos diseñadores muggles. Le gustaba el café, hablaba varios idiomas, usaba la misma escoba en cada partido, que odiaba levantarse temprano y lamentaba no tener una familia más grande.

También noto lo dulce, atento y caballeroso que era. Tenía modales exquisitos y un increíble olor que aun no lograba identificar pero que la traía como una idiota.

Durante sus ratos en la biblioteca le gustaba sentarse frente a ella y observar la forma en la que estudiaba, de a ratos le hacía preguntas y luego, casi al final de su sesión de estudio, le pedía que le leyera.

La primera vez que le pidió eso ella no supo cómo actuar. Nunca nadie le había pedido que le leyese, ni siquiera a Harry o Ron les interesaba escucharla cuando se ponía a leer.

Le sorprendió aun más el ver la dedicación con la que la escuchaba, y cuando no lograba entender algún término, le pedía que le explicara que intentaba decir. De hecho, esto era lo que lo había hecho mejorar considerablemente en la pronunciación del inglés.

Todo iba bien, hasta que Harry comenzó a pasar más y más tiempo con ella, y mientras más se acercaba Harry, menos tiempo pasaba con Viktor. Y si bien el búlgaro se había convertido en poco tiempo en alguien muy querido por ella, Harry era como su hermano, y ella jamás lo dejaría solo.

Y eso era exactamente lo que la tenia dudando.

Sentía que de una forma indirecta, ella misma estaba exigiéndose elegir a uno de los dos, ella siempre fue una chica de blanco o negro, frio o caliente, pero nunca de dos cosas a la vez.

Por eso, su propia mente perfeccionista le pedía a gritos que escogiera un lado; se sentía como una traidora por su amistad con Viktor, el era la competencia de Harry en el torneo, además del ídolo de Ron.

Pero, por primera vez en mucho tiempo sentía que existía alguien con quien podía mantener una conversación, en un horrible intento de ingles pero conversación al fin. Además de que Viktor la escuchaba, realmente escuchaba todo lo que ella tenía para decir, algo que sin duda ni Harry ni Ron hacían.

De pronto, Hermione vio interrumpida su cadena de pensamientos pesimistas por la voz aguda de Lavender.

"así que, Hermione… -Lavender se volteo sosteniendo un cepillo en una de sus manos- ¿debería cepillarme el cabello o solo recogerlo?"

"¿Por qué me preguntas a mi?" comento Hermione.

"Ya que tu cabello es un desastre la mayoría del tiempo, pensé que quizás sabrías que hacer" comento de manera despreocupada la rubia. Mientras que a su lado, Parvati reía burlonamente.

Hermione solo las ignoro; luego decidió que ya era suficiente de su falso estudio y pensó que quizás tomar un baño la relajaría un poco.

Aunque grande fue su sorpresa cuando, luego de salir del baño no solo Lavender y su títere se habían ido, sino que en su lugar una enorme, oscura y espectacular lechuza la observaba desde la ventana de la habitación.

Rápidamente pensó en el frio que hacia afuera y que el pobre animal debía estar congelándose y corrió hasta la ventana para dejarla pasar. Cuando entro, el ave se poso en su cama y con delicadeza le extendió una de sus patas donde llevaba un pergamino atado.

Al tomar el trozo de papel, acaricio las oscuras plumas del ave y le dijo que podía quedarse el tiempo que quisiera, y como si esta le entendiera, clavo sus ojos en ella y se movió hasta el extremo más cálido de la habitación y desde allí la observo leer el pergamino.

Querida Hermione, ¿poder encontrarnos en el lago dentro de 10 minutos?

V.K

Pd: Nico ser agresivo, tener cuidado.

Cuando termino de leer la ultima parte, Hermione volteo a ver a la lechuza y no pudo más que reír al ver como esta observaba curiosa a Crookshanks que se lamia con parsimonia una de sus peludas patas.

Hermione pensó que Nico era más una ternura que un peligro, así que tomo unas chucherías y se las dio, luego acaricio a Crookshanks y se apresuro a vestirse para encontrarse con el búlgaro.


Viktor paseaba nervioso por la orilla del lago, en parte por lo que venía a decir y en parte por temor a que sus fans aparecieran y estropearan sus palabras.

Lo que probablemente fuese su declaración a Hermione, no era algo que quería que las alocadas adolescentes escucharan. Luego de su conversación con los chicos había decidido que lo mejor sería hablar de sus sentimientos con Hermione y pedirle a Merlín que ella sintiera lo mismo por él.

Al escuchar unos pasos, volteo para ver si era Hermione, y resulto ser que sí. Venia bajando la pequeña colina que separaba al castillo del lago, envuelta en su delicado abrigo blanco y con los salvajes rizos castaños moviéndose con la fría brisa de Noviembre, Viktor solo tuvo un pensamiento. Ella era hermosa, y él, pues… era un bastardo con mucha suerte.

Cuando Hermione se encontraba a tan solo unos pasos de él, ella levanto la mirada y sonrió mientras lo miraba, y se sintió como si acabase de atrapar la snitch por primera vez, como si una agradable calidez se propagara por todo su cuerpo. Viktor daría lo que fuera por qué esa sonrisa jamás abandonase su precioso rostro.

Viktor acorto los pasos que lo separaba de ella, y al estar frente a frente detallo sus sonrojadas mejillas por el frío y los brillantes ojos que lo miraban con detenimiento.

"tu invitación fue una sorpresa" comento Hermione mientras caminaba al borde del lago.

"esperar no interrumpir" se lamento Viktor.

Hermione al escuchar el tono de Viktor, volteo a verlo y observo el apagado perfil del chico.

"no me molesta que escribieras, Viktor –el búlgaro sintió una placentera electricidad recorrerlo al escuchar su nombre de los labios de Hermione- de hecho, fue una muy agradable sorpresa"

"mañana ser día estresante. Querer verte antes de eso"

"¿Qué sucede mañana?" pregunto Hermione, ella sabía que la primera prueba era dentro de dos días, pero algo le decía que Viktor tenía todo bajo control.

"tener entrevista con periódico británico, querer hablar sobre el torneo y querer tomar fotos" comento Viktor.

Hermione noto como el búlgaro fruncía el seño ante la mención de unas fotografías, y decidió que quizás dar un paseo lo haría relajarse un poco. El movimiento también la haría entrar en calor.

"cuéntame que es lo que no te gusta de la dichosa entrevista mientras damos un paseo"

Mientras caminaban por la orilla del lago, Viktor le explico el por qué de su resistencia a la entrevista.

"tener que responder muchas preguntas por el quidditch, y no tener problemas con eso. Ser preguntas personales y fotografías lo que no gustarme"

Viktor se estremeció ante el recuerdo de su último encuentro con un fotógrafo.

"cuando perder en el mundial y tener nariz rota, fotógrafos venir y acosarme, no tener respeto por mi o por mi estado. Solo querer fotos e información"

"comprendo el sentimiento –susurro Hermione. Ante la mirada interrogante de Viktor, continuo- quiero decir, debe ser molesto que las personas siempre te sigan y te saquen fotos. Por momentos hasta se olvidan de que también eres humano"

"ser muy molesto. Solo querer jugar juego que amar y participar en torneo, yo no pedir lo demás"

"pero todo en la vida tiene un precio Viktor, y nos guste o no, hay momentos en los que solo debemos dejarnos llevar –Hermione sintió como algunos recuerdos no deseados venían a su mente y decidió cambiar de tópico- así que, la primera prueba es en dos días"

"ser consciente de eso –rió Viktor. Pero al ver la mirada afilada de la chica, se puso serio- tener todo controlado, practicar mucho. Además, leer contigo todos los días"

"pedirme que te lea orgullo y prejuicio no te hará ganar la prueba –señalo ella- a menos que la prueba trate sobre literatura inglesa. Lo cual dudo mucho –ironizo la chica, causando la risa del búlgaro.

"tener razón. Pero confiar en mí, practicar y ser chico fuerte, todo estar bien, prometerlo"

"Al menos tu si deseas salir vivo de esto. Harry ha estado demasiado ocupado lamentándose de su suerte y de sus peleas con Ron como para preocuparse por practicar"

"Potter ser chico listo, seguro salir de esta" apremió Viktor al ver preocupación en el rostro de la castaña.

"estoy tan preocupada Viktor, Harry es mi mejor amigo. No puedo perderlo"

Al escuchar esto, Viktor comenzó a replantearse si confesar sus sentimientos o no; Hermione hablaba poco de Potter, pero cuando lo hacía, era más que evidente el cariño que sentía por el chico. Ahora la pregunta que Viktor se hacía era ¿Potter era solo un amigo o quizás entre Hermione y el chico que vivió había más que una simple amistad?

Iba a preguntarle a Hermione sobre esto, cuando de pronto la vio tensarse y observar fijamente un punto en específico. Ya habían llegado a la parte del lago que daba al castillo, y lo más que el búlgaro logro distinguir fue unas voces que discutían.

"tengo que irme" dijo sin más la castaña. De prisa ajusto su abrigo y casi huyendo de su lado, se acerco hasta el castillo.

Desde su lugar, un perplejo Viktor se preguntaba qué había ocurrido. No fue hasta que vio unas cabelleras rojizas que Viktor agudizo el oído para poder escuchar de que venía la discusión.

Eran la amiga de Hermione y su hermano, quien gracias a la castaña sabía que se llamaba Ron. Los hermanos aparentemente discutían sobre donde podría estar Hermione y el por qué estaría en las afueras del castillo con el frio que hacía.

Aunque ambos pararon de gritarse cuando vieron a Hermione aparecer detrás de ellos. Viktor solo pudo ver el intercambio de palabras entre la castaña y el chico, y luego los tres se alejaron con dirección desconocida para el búlgaro.

Cuando Viktor vio a Hermione desaparecer, también sintió como su terrible intento de declaración, solo se veía más y más patético. No había si quiera logrado sacar el tema.

¿Qué demonios le pasaba? Siempre que la castaña estaba cerca, parecía perder toda facultad de iniciar una conversación decente. Aunque también estaba el detallito de Potter y su relación con Hermione.

Viktor se prometió a si mismo que sin importar que, la próxima vez que se presentara la oportunidad, le diría a Hermione sus sentimientos. Mientras, indagaría un poco más sobre el adolescente.

Y algo le decía que ya sabía quién sería perfecto para esa tarea.


Iba caminando con Ron y Ginny, estábamos en busca de Harry. Al parecer Hagrid buscaba a Harry para algo muy importante, aunque ninguno de los pelirrojos le habían dicho con exactitud sobre que se trataba.

Cuando lo encontramos, estaba cerca de los límites del bosque prohibido junto a Neville, quien estaba demasiado concentrado observando alguna planta como para notar nuestra presencia.

Contrario a él, Harry nos vio y enseguida se levanto para recibirnos, aunque su entusiasmo se vio frenado cuando se dio cuenta de la presencia de Ron a unos pasos detrás de mí.

Iba a seguir acercándome cuando fui detenida por alguien que sujetaba mi brazo, al darme vuelta era Ron, quien alternaba la mirada entre Harry y yo.

Luego de unos segundos de dudas, me dijo que le dijera a Harry que Dean le había dicho que Seamus le dijo que Parvati escucho que Hagrid lo buscaba. Al principio no entendí que demonios me había dicho, pero luego de repetirlo unas veces me sentí lo suficientemente confiada como para repetirlo en voz alta.

"Ron quiere que te diga que –trate de recordar el orden de los nombres- Seamus le dijo que Dean… que Parvati le dijo… -podía ver la cara de confusión de Harry crecer con cada intento fallido de mi parte- Hagrid te busca –finalice rindiéndome.

"¿ah sí? Pues dile a Ron que… ¿Qué fue lo que dijiste?" pregunto Harry.

Regrese a donde Ron y le dije que fuese él quien repitiera la información, pero este se negó y me empujo cerca de Harry, ante eso, me asegure de mandarle una mirada de clara advertencia al pelirrojo.

Teniendo la mirada de ambos chicos sobre mí, suspire derrotada y proseguí a repetir lo anterior.

"Dean le dijo a Parvati… no me hagas repetirlo Harry. Hagrid esta buscándote"

Justo cuando me daba la espalda para salir lo más rápido que el frio me permitiese, Harry pidió que le dijese algo a Ron de su parte. Por desgracia para él, mi paciencia tenía un límite, y si había algo que no iba a permitir era seguir en medio de la absurda pelea de esos dos.

"¡No soy su maldita lechuza! –Grite molesta- ¡dejen de actuar como idiotas y lo que tengan que decir díganlo de una vez! Quizás así me dejen en paz por un minuto "

Salí hecha furia de los limistes del bosque, no podía creer que nos adolescentes de 14 años se comportaran como unos niños inmaduros. ¿Por esto había abandonado a Viktor en medio de su paseo? ¿Para ser la mediadora entre los idiotas de sus amigos?

En ese momento el cerebro de Hermione proceso que había dejado solo a Viktor, se fue corriendo sin siquiera una explicación. De inmediato, un sentimiento de molestia y vergüenza comenzó a llenarla.

Viktor no se merecía ese desplante de su parte, el no había sido más que un caballero con ella, y ella en menos de un minuto olvidaba todos sus modales y se largaba sin más. Se sentía terrible.

"¡oh por Merlín, el no se merecía eso!"

"la verdad es que alguien debía de decirles las cosas antes de que nos vuelvan locos"

Hermione al escuchar la voz se sobresalto. Al darse vuelta vio a Ginny parada a tan solo un paso de ella. De inmediato se asusto ¿Qué tanto habría escuchado?

"¿de qué estás hablando?" pregunto con nerviosismo.

La pelirroja agudizó la mirada y respondió despacio.

"de Harry y Ron"

Hermione soltó un pequeño suspiro de alivio que llamó la atención de Ginny, quien la escruto con la mirada.

"¿y tú de quien hablabas?"

"de nadie" respondió con seguridad.

Al parecer, Hermione podía llegar a ser muy convincente, porque la siempre sagaz pelirroja solo le lanzó una mirada que no supo identificar, y no cuestionó más.

Ambas chicas siguieron su camino hacia el castillo en un pesado silencio. Hermione no se había dado cuenta pero últimamente ella y Ginny no habían estado compartiendo mucho, y eso había estado carcomiendo a la pelirroja.

"y… ¿A dónde te has metido últimamente?" pregunto la pelirroja.

"he estado en la biblioteca, como siempre"

"pero has pasado más tiempo de lo normal ahí, ya ni te veo en los dormitorios"

"la verdad es que me siento un poco culpable al admitir esto pero… he estado huyendo de los chicos. Sus constantes peleas ya se están saliendo un poco de control Gin"

"Ron esta siendo un idiota –estuvo de acuerdo Ginny- pero, el actúa así la mayor parte del tiempo. Además, yo creo fielmente en la inocencia de Harry, pero debes admitir que todo el asunto es un tanto misterioso"

Hermione volteo enojada, y enfrento a Ginny.

"cualquiera que tenga dos dedos de frente sabe perfectamente bien que Harry es un imán para los problemas. Misterioso habría sido que algo ridículamente extraño no sucediese este año"

Ginny me observo culpable, pude ver como sus brillantes ojos café se cubrían con vergüenza.

"lo sé, lo lamento. Es solo que –se removió nerviosa- todo esto me tiene de los nervios"

Cuando Hermione observo con detenimiento a su amiga, se dio cuenta que quizás algo le ocurría a Ginny, y ella había estado tan enfrascada últimamente en su mundo, que no se había preocupado por escuchar a la que consideraba su mejor amiga.

Así que tomo una respiración profunda para calmar todo su enojo, que nada tenía que ver con ella, y jalo a Ginny hasta un pequeño lugar detrás del castillo escondido detrás de unos árboles. Ese era una de sus escondites cuando quería estar sola, y algo le dijo que justo eso era lo que su amiga necesitaba.

Al llegar, Ginny observo interrogante al lugar y luego a la castaña, quien con la naturalidad de alguien que ya ha estado en un sitio, la guiaba hasta un rincón aun mas apartado. Haciéndola que tomara asiento.

"eh Mione, no es por quejarme pero, ¿comprendes lo extraño que es que sepas de estos escondites, cierto?"

"no son escondites Ginny, solo forman parte de la estructura de la escuela. El que tu no los veas no quiere decir que no estén ahí" respondió calmada Hermione.

"Por cierto, ¿Cómo es que sabes tanto sobre sitios como estos? Este no es un lugar que este a simple vista" comento Ginny.

Y la pelirroja tenía razón, este lugar si bien no era tan recóndito como otros, para llegar debías de saber que existía. Después de que llegaras a la entrada norte del castillo, debías girar a la derecha y caminar unos cuantos pasos hasta llegar a un conjunto de arboles, justo ahí girabas a la izquierda y unos árboles mas y llegabas a una especie de claro, lleno de flores.

Hermione lo descubrió en su segundo año, y desde entonces siempre venia cuando las cosas se ponían un poco locas. El momento que más recordaba, fue después de aquella clase de adivinación fallida con Trelawney.

"Ginny, estás hablando con la chica que se ha leído la colección entera de la historia de Hogwarts. Te apostaría lo que fuera que conozco este castillo mucho mejor que la mayoría de los profesores" presumió la chica.

Ginny estuvo de acuerdo. Pero unos minutos después la pelirroja tenía otra interrogante ¿Por qué Hermione la había traído hasta aquí?

Como si pudiese leer su mente, Hermione comenzó a hablar sobre como se había estado sintiendo las últimas semanas, omitiendo algunos detalles que la castaña aun no estaba lista para compartir. Pero todo con el fin de que Ginny se animara a contarle por si sola lo que le pasaba.

Si había algo que Hermione sabía sobre la menor de los Weasley, era que de nada te serviría presionarla para hablar, ella lo haría a su propio ritmo y cuando se sintiera lista.

Finalmente, cuando Hermione estaba a punto de terminar una de sus críticas al ruidoso club de fans de Viktor Krum y como no le dejaban estudiar, Ginny hablo.

"las pesadillas están volviendo" comento con voz quebrada y sin mirarla.

Hermione dejo de hablar y solo le limito a observarla en silencio. Como muchas otras veces, Ginny sabiendo que tenía la completa atención de la castaña, prosiguió.

"pero esta vez son diferentes, ya no soy pequeña y Harry no llega a salvarme –lloro Ginny- y al final, termino matando a mi familia, por culpa de… él"

"Sabes que no soy la más indicada para decirte esto Gin, pero… debes evitar que la fecha te altere –dijo la castaña mientras levantaba el pecoso rostro de su amiga y limpiaba sus lagrimas- este año será uno de los más complicados de todos, y no hablo solo de la presión del torneo. Tiempos difíciles se acercan y es el momento de priorizar"

"tengo miedo Hermione –decía Ginny mientras se aferraba a Hermione- ¿y si no puedo superar esto? ¿y si cada año cuando la fecha de lo que paso este cerca, me pasa esto?"

"tú eres Ginny Weasley, una de las personas más fuertes que conozco, y un estúpido diario no va a cambiar eso –dijo firme la castaña- aun así, sigues siendo humana y en nuestra naturaleza esta sentir miedo, eso no te hace una cobarde Ginny"

Por un largo rato, ambas chicas se mantuvieron en silencio, cada una con un lio diferente dentro de sus mentes. Dicho silencio fue roto por la pelirroja, quien con un rastro de lágrimas secas en su rostro enfrento a Hermione.

"lamento lo de hace rato –Hermione la miro confundida- decir lo que dije sobre Harry y bueno… recriminarte por no estar alrededor. Lo cierto es que Ron está haciéndome llegar al límite de mi paciencia y entiendo perfectamente el porqué huiste de el"

"eso no justifica que te dejara de lado Gin, tu también eres mi amiga y no es tu culpa tener al hermano que tienes"

Ambas chicas rieron por el comentario de la castaña y eso logro que el extraño ambiente que se había formado entre ambas, cambiara completamente.

"Hey Ginny, no pretendo ser quien rompa nuestra aparente reconciliación pero está bajando la temperatura y aun me quedan demasiadas cosas por aprender como para convertirme en un cubito de hielo"

Con otra dosis de risas, las chicas se levantaron y fueron caminando de buen humor para el castillo. Pasaron el resto de la tarde poniéndose al día con la otra, y Ginny se ocupo de que se enterara de todos los chismes de los Gryffindors.


Todo había estado tranquilo después de que Ginny y ella hablaran. Cuando se hizo muy tarde Hermione se despidió y fue a su habitación; se encontraba preparándose para dormir cuando Hedwig comenzó a picotear frenéticamente su ventana.

Asustada, Hermione le abrió al ave y esta voló sobre ella extendiendo su pata, donde llevaba atado un trozo de pergamino. Cuando la abrió, la letra de por si desastrosa de Harry, se encontraba aun peor. Y solo había escrito tres palabras, Ayuda, dragón, cocina.

Sin siquiera molestarse en cambiar sus pijamas, Hermione corrió fuera del dormitorio. Mientras iba a las cocinas, rezaba a todos los magos y brujas que lo que ella pensaba no fuera verdad.

Aunque, conociendo la suerte que su amigo tenia, lo más seguro es que era eso y algo mucho peor. A fin de cuentas, era Harry Potter de quien hablábamos.

Al llegar a las cocinas, vio a Harry sentado en una esquina, rodeado de elfos domésticos que parecían pequeños chefs de una pastelería, ya que rodeaban a Harry con bandejas de variados dulces, aunque todos eran rechazados por el pelinegro.

"¿Harry?" llamo preocupada la castaña.

Hermione obtuvo como respuesta un sonido lastimero proveniente de su mejor amigo, y cuando fue a acercarse fue detenida por Dobby, quien usaba al menos doce sombreros en su pequeña cabeza, dándole un toque chistoso al elfo.

"señorita, el señor Harry Potter no se siente bien, Dobby ya no sabe qué hacer" se lamento Dobby casi al borde de las lagrimas.

"¿serias tan amable de traerme dos tazas de chocolate caliente con malvaviscos y dos tartas de nueces? –pidió amablemente la castaña- y no te preocupes Dobby, yo me hare cargo de Harry"

Todos los elfos que estaban alrededor de Harry escucharon el pedido y desaparecieron para complacer a los jóvenes.

Hermione se sentía un poco culpable de ordenarles a las pequeñas creaturas pero, luego de que varias personas le explicaran el por qué no podía obligar a los elfos a ser liberados, comprendió que no debía apresurarse con ellos, todo llegaría a su tiempo.

La castaña se acerco a la mesita donde Harry estaba, y tomo asiento a su lado. Harry tenía la cabeza entre los brazos y si lo observabas bien, notarias que temblaba de pies a cabeza. Con dulzura, Hermione acarició los rebeldes mechones azabaches de su amigo, justo como su madre hacía con ella cuando se encontraba mal.

De cierta forma Hermione siempre trataba de mostrarle el cariño maternal que ella sabía, Harry nunca tuvo. Y al parecer funcionaba, pues vio como el temblor de su amigo disminuía hasta convertirse en una tranquila y pausada respiración.

Aunque no fue hasta que el olor al chocolate caliente que los elfos habían preparado llego a la nariz de su amigo, que Harry subió la mirada y la clavo en ella, quien con toda la calma del mundo estaba comiendo un trozo de la tarta de nueces.

Harry observo por largo rato a Hermione hasta que, con voz quebrada dijo una frase que hizo que el corazón de Hermione se estrujara con terror en su pecho.

"voy a morir a manos de un dragón"

Hermione solo le alcanzo la taza de chocolate y lo dejo hablar.

"Hagrid quería verme porque deseaba mostrarme los dragones que Charlie trajo para la primera prueba. ¡Son dragones, por Merlín! ¿Cómo pretenden que me enfrente a eso y salga vivo?"

Harry parecía a punto de perder los nervios otra vez, así que con una calma que no sentía Hermione le pasó la tarta, la cual como ella supuso, su amigo comenzó a comer de manera frenética mientras hablaba.

Por dentro su mente era un caos, Hermione comprendía el peligro que el torneo en si suponía, pero traer dragones era un poco extremista, incluso para los del ministerio.

Claro que las reglas existían para algo, y por eso solo chicos con suficiente experiencia podrían concursar. Aunque si era sincera, ella podría acabar con criaturas más poderosas en un abrir y cerrar de ojos, para eso entrenaba.

Pero no hablábamos de ella sino de Harry, quien en cada problema que se había metido, solo salía por golpes de suerte que al parecer se le daban muy seguido. Por lo que, analizando la situación, Hermione podría intentar que Harry saliera vivo de la primera prueba. Aun cuando el tiempo le jugaba en contra.

"de acuerdo, esto es lo que vamos a hacer –interrumpió Hermione el monologo de su amigo- vas a tomar tu varita, me vas a seguir y voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que aprendas como enfrentar a un dragón"

Harry la miro con una chispa de esperanza brillando en sus ojos verdes.

"lo primero que debes saber es que son criaturas temperamentales y resistentes a casi cualquier hechizo. No creo que los pongan a enfrentarlos, creo que más bien estarán protegiendo algo, y eso es exactamente lo que tú debes quitarle"

Harry asentía mientras ella hablaba. Cuando ambos terminaron sus chocolates, Hermione se levanto y le dijo que la siguiera. Cuando iban llegando a la puerta de las cocinas Hermione escucho a Harry suspirar con alivio.

"¡Hey Hermione! –llamo el pelinegro- gracias por todo –la castaña le resto importancia- y por cierto, bonita pijama" el tono de burla de su amigo no paso desapercibido para la chica.

Aunque ciertamente, su pequeña pijama negra dejaba mucho que desear.

Con una sonrisa, los amigos comenzaron a molestarse hasta que se perdieron en la oscuridad de los pasillos del castillo. Cada uno, a su manera, deseaba que todo este desastre terminara bien.


Hola mis queridos lectores, antes de comenzar a hablar hasta por los codos quiero decirles que espero pasaran unas felices fiestas.

Quiero ser completamente sincera con ustedes, a pesar de que había dicho que no abandonaría el fic, la verdad es que me había desanimado mucho el poco interés que parecían mostrarle, por lo que no estaba planeando actualizar.

Pero, gracias a las personas que me comentaron y que me dijeron que les gustaba el fic, decidí terminar este capítulo y subirlo. También se debe a una de mis lectoras favoritas, quien además también se llama como yo, que me animó a seguir escribiendo esta historia.

Así que, mi queridísima Giovanna, mil gracias por estar ahí y motivarme. También les tengo una pequeña sorpresa, para que puedan darse una idea mejor de cómo son y cuál es la personalidad de los personajes, cree una página de Pinterest, en donde hice un tablero sobre la historia en general, además de uno describiendo a cada personaje.

Estos últimos no están completos, pero poco a poco voy a ir subiendo un nuevo personaje y agregándoles cositas a los demás. Les dejare el link para que puedan entrar y verlos.

www. Pinterest lanua06/

solo deben quitarle los espacios y listo.

Sin más que decir, les pido de todo corazón que dejen hermosos reviews para que mi motivación de escritora no sufra tanto y dejen sus ideas, o teorías sobre cómo va a ir la historia o que creen que va a pasar. Lo que ustedes quieran decirme estará bien para mí.

Mil besos, los quiere GioLopez18.