Capitulo 21

La pregunta

Lunes

¡Viktor Krum, el famoso buscador búlgaro parece haber encontrado el amor!

¿Jugador búlgaro encuentra su snitch dorada?

¿Quién es la chica misteriosa? ¿Es una estudiante de Francia? ¿O es alguna flor inglesa la causante de sacar del mercado al bom bom búlgaro?

¡Krum, feliz y sonriente con su chica misteriosa!

Ginny observaba divertida todos los tabloides que la mañana siguiente aterrizaban en la mesa del gran comedor, uno más ridículo que el otro, uno más romántico que el otro. La pelirroja suspiro cuando observo la sonriente foto de Viktor con Hermione en sus brazos, el cabello y el rostro de su amiga se encontraba oculto, además de que le daba muy claramente la espalda a las cámaras, pero el rostro usualmente hosco del pelinegro brillaba de la más pura felicidad. Y aunque nadie se lo dijera, ella sabía a ciencia cierta que el sentimiento era compartido por cierta castaña que sorpresivamente no se había presentado al desayuno esa mañana.

Al parecer no era la única buscando rastro de la chica, pues el ahora malhumorado jugador observaba con disimulo la puerta cada ciertos minutos, a la espera de que Hermione mágicamente apareciera, pero la chica nunca llego, la hora de las clases se hizo presente y Hermione aun no llegaba. Ginny sintió una pequeña punzada de preocupación por su amiga, pero simplemente asumió que estaría en la biblioteca estudiando. Al final, era lunes en la mañana y estaba segura que la castaña tenía las tres primeras horas libres. Ya la encontraría a la hora del almuerzo, se tranquilizo la chica, y cogiendo sus cosas salió disparada antes de que fuese demasiado tarde para llegar a pociones.


"La predicción del movimiento de un cuerpo lunar mediante la aplicación de la numerología ha sido utilizada a través de los siglos, en el texto la numerología por L…" Un sonoro suspiro interrumpió el monologo de la castaña. Observo afiladamente a Lorenzo, quien al ver que la chica había hecho silencio suspiro sonoramente otra vez.

"Ok, detente. ¿Puedes explicarme que te sucede ahora?" pregunto exasperada la castaña.

"¿Dime de nuevo como fue que te deje convencerme de tomar aritmancia avanzada como electiva?" gruño el castaño.

"Me preguntaste cuales eran las electivas que valían la pena, esta es una de ellas. A menos que desees pasar tres horas de tu día leyendo hojas de té en una taza, esta era tu única opción. Elegiste demasiado tarde"

"Esto es aburrido Hermione, es extremadamente aburrido. Además, ¿por qué alguien de cuarto año está tomando clases avanzadas de séptimo?" se quejo Lorenzo, mirando intrigado a la chica.

"Técnicamente midiendo mi nivel académico yo debería estar en séptimo año, pero no deseo apurarme en vivir experiencias necesarias" respondió la chica mientras comenzaba a recoger sus cosas. Cuando estaba por soltar otro regaño al castaño por quedarse quejándose sobre la mesa, un par de brazos fuertes la sostuvieron desde atrás y un olor a loción llego a su nariz. Girándose quedo frente a frente con un par de ojos negros que la miraban como si ella fuese lo más hermoso del mundo.

"Deja de molestar a mi chica Lorenzo, no es su culpa ser sumamente inteligente" dijo Viktor en búlgaro, ganándose una palmada en el pecho de una sonrojada Hermione y un gesto de asco de Lorenzo cuando vio a la chica besar delicadamente los labios del joven frente a ella.

"Te he dicho que no hagas eso Viktor, no es justo que hables búlgaro delante de mi" dijo riendo suavemente "y tú, te advierto, vuelve a hacer alguna cara a mi espalda y te hare mantener esa cara por una larga temporada" susurro peligrosamente al chico, que rápidamente comenzó a recoger sus cosas mientras Viktor reía bajo.

"Finalmente encontrarte" dijo Viktor cuando se vieron solos. Tomando dulcemente el rostro de la chica le planto un beso que de no haber estado firmemente entre sus brazos, Hermione habría caído sentada. Cada pequeño toque de la lengua de Viktor contra la de ella mandaba escalofríos a cada parte de su cuerpo, y la suave caricia en su espalda baja junto con el jugueteo de su otra mano en su cabello hacía que todo diera demasiadas vueltas.

"Estar preocupado, no desayunar, ser casi hora de cenar y tu seguir sin comer" dijo el pelinegro una vez había dado por terminado el beso, con una pequeña mueca de disgusto por el detalle de que ella había decido saltarse dos comidas.

"Perdí por completo la noción del tiempo, además tenía trabajos que hacer para mañana a primera hora" dijo Hermione mientras acariciaba el seño fruncido de Viktor.

"Mujer testaruda, como te quiero…" dijo Viktor entre dientes mientras se acercaba para robarle otro beso a la castaña quien lo miraba desaprobatoriamente por hablar búlgaro delante de ella nuevamente.


"Era un ángel entonces. Verdaderamente, era imposible no desear proporcionarle todas las alegrías que fuera posible" terminaba de leer Hermione, cerrando la copia de Cumbres Borrascosas que descansaba en una de sus manos.

"Tu ser mi ángel" dijo Viktor mientras acariciaba la mano libre de la chica que descansaba sobre su pecho. Hermione lo miro con sus mejillas sonrojadas y Viktor no pudo más que observar lo hermosamente adorable que su dulce Hermione se veía. El cabello suelto enmarcando su bonito rostro, su uniforme todo revuelto del largo día de estudio, sus delgados dedos bañados en tinta y su tímida sonrisa que lo haría hacer lo que fuese por ella. "Ser imposible no querer ver tu hermosa sonrisa cada día, mi dulce Mina"

Viktor quien se encontraba acostado sobre las piernas de Hermione se levanto rápidamente y llevando consigo a la castaña, la envolvió en un increíblemente tierno beso que hizo que cada pequeño rincón de su ser adorara cada vez más la presencia de la chica. Acariciando una vez más su rostro, cogió su mochila y colgándola en su hombro envolvió a la castaña en sus brazos y comenzó a caminar con ella, la suave risa de Hermione llegaba a sus oídos y era como música para él. Esta chica lo volvería loco, y el jamás había estado tan feliz de dejarse llevar.


Martes

Hermione se levantaba con dificultad luego del hechizo recibido. Apretando los dientes en claro signo de molestia ataco de forma impulsiva, estaba agotada. Llevaba horas entrenando y su energía ya no daba para más. Frente a ella, el profesor Snape la observaba con claro desdén por su intento de atacarlo, el hombre dando un último movimiento de varita, dejo casi inconsciente a la joven castaña. Detrás, Dumbledore miraba desaprobatoriamente al profesor.

"deja de ser tan duro con ella Severus" dijo el mayor en su voz ronca.

"El enemigo no tendrá compasión señor, ella acepto esta misión, debe estar lista cuando el momento llegue" dijo Severus mientras levitaba el cuerpo de la chica y lo colocaba sobre una camilla, luego rebusco un par de frasco dentro de un estante cercano y dándoselo a la joven, decidió dejarla descansar por un momento antes de dejarla partir.

"aun así, es todavía muy joven…"

"Yo también lo era cuando fui reclutado, todos lo éramos. Solo deseo salvarlos de un destino miserable Albus, es lo menos que puedo hacer por ellos" Dijo Snape observando a la que jamás admitiría que era su alumna favorita. La chica dormitaba un poco debido al enorme gasto de energía que había realizado, admitía que esa mañana había sido especialmente agresivo con ella, pero el hecho de observarla con Krum ayer lo había hecho preocuparse aun más. Krum podía no ser un mal muchacho, pero Igor era otra historia. Además, el amor nos hacía débiles, nos daba algo que proteger pero también algo que perder, y podía ver la misma mirada en Hermione que el tenía siempre que Lili entraba en la habitación. Necesitaba protegerla.

"Ella no es Lili, Severus… Nos encargaremos que la joven señorita Granger no corra el mismo destino" Dijo Dumbledore para luego desaparecer, dejando a un preocupado profesor en conflicto con su propia mente.


Viktor se encontraba trotando por la orilla del lago esa tarde, junto a él iban Lorenzo, Asen y un poco más atrás un rezagado Valentín. Detrás de ellos, el club de fan de Viktor prácticamente trotaba también, todos los chicos se encontraban un poco estresados por la presencia de las chicas, no solo era invasivo y un poco molesto, las constantes risas y nada sutiles coqueteos eran ciertamente incómodos, en especial para un pelinegro que lo único que deseaba era poder entrenar en santa paz.

"¿mierda, es que no piensan callarse de una buena vez?" mascullo Asen mientras aceleraba un poco el paso.

"jamás pensé vivir lo suficiente para ver el día que especialmente tú te quejaras de un montón de chicas detrás de ti" dijo un sorprendido Lorenzo.

"No estaría tan molesto si cierta chica Ravenclaw fuese quien estuviese detrás de él" bromeo Viktor, ganándose una mirada del rubio.

"No te molestes en negarlo Poliakoff, te vimos observarla el otro día durante todo el almuerzo" comentó por primera vez Valentín, uniéndose finalmente a la conversación.

"no lo niego, pero ella no tiene nada que ver con tu molesto club de fans Viktor. Me están sacando de quicio" corto el rubio.

El grupo de chicos aceleraba un poco el paso en pro de alejarse de las chicas, cuando en una de las curvas pudieron observar a un peculiar trío que parecía estar en medio de un acalorado debate. Al ver que Viktor disminuía un poco el paso para poder ver un poco mejor a la chica, todos lo imitaban, sabían que la relación de ambos no era precisamente pública, y debían ayudarlo a no parecer tan obvio en su claro interés por la joven castaña frente a ellos.

A unos cuantos metros Hermione, Harry y Ron se encontraban debatiendo acerca de los chismes que habían estado llenando las revistas estos dos últimos días, o mejor dicho, Ron se quejaba acerca de no saber quién era la chica que aparecía con Viktor en las revistas. Harry trataba inútilmente cambiar el tema de conversación, mientras que Hermione se limitaba a ignorar por completo los absurdos comentarios de Ron, sabiendo que cualquier palabra que ella dijese podría ser un paso en falso, y podría terminar diciendo más de lo que debería.

De pronto, un montón de risitas que Hermione conocía demasiado bien para su gusto se escucho acercándose cada vez más y más, al levantar la mirada de su libro y notar como finalmente Ron detenía su parloteo por más de dos segundos, la castaña vio y sintió la intensa mirada de Viktor. Hermione no pudo evitar detallar al pelinegro, como si deseara hacerla sufrir iba trotando por el borde del lago sin nada más que unos shorts y unas zapatillas, todo su ridículamente esculpido pecho quedaba al descubierto y Hermione podía ver como cada uno de sus músculos se flexionaba con cada paso que daba. A pesar de estar en invierno y de la enorme cantidad de frio que hacía afuera, el pecho de Viktor se encontraba lleno de pequeñas gotas de sudor. Y cuando finalmente se detuvo en su rostro, se dio cuenta de que él había estado observándola todo el tiempo, una sonrisa socarrona bailaba en los labios del buscador mientras la castaña se tornaba de un furioso rojo al saberse descubierta admirando al búlgaro.

Detrás de él, Hermione vio a sus amigos verla también, Lorenzo en especial parecía encontrar divertidísima la situación y como si todo el escenario no era suficientemente vergonzoso, el castaño eligió ese preciso momento para disminuir un poco, casi imperceptiblemente la velocidad y saludar muy audiblemente a la castaña quien lo fulminaba con la mirada, mientras que este, ajeno a todo, sonreía ampliamente al ver la mirada molesta de la chica.

Cuando lo único que Hermione podía ver era la espalda del grupo de chicas que los seguía, la chica sintió la intensa mirada de Ron taladrando la parte trasera de su cabeza.

"¿te molestarías en explicar cómo es que conoces a uno de los amigos de Viktor Krum?" Pregunto Ron en un tono de voz que no dejaba duda alguna de que su pregunta era en realidad una demanda.

"No es nada, somos compañeros en un par de clases, eso es todo" dijo Hermione restándole importancia.

"¡Nada dices! Hermione, es obvio que debes presentarnos con él, luego será cuestión de tiempo de que andemos en el grupo de Viktor Krum, con Viktor Krum" dijo Ron con mirada soñadora.

"Ron no creo que…"

"Solo imagínalo Harry, eres famoso, todos quieren andar contigo, y si nos juntamos con Viktor, seriamos los más populares del colegio, todas las chicas querrán salir con nosotros" Ron se encontraba tan concentrado que ignoro por completo la cara de disgusto que Harry y Hermione hicieron.

"Ron, te dije que es solo un compañe…"

"Viktor y yo seguro tenemos mucho en común, y tu también Harry. Imagina jugar un partido con él. Cuando Hermione nos presente con su amigo…" la cháchara de Ron siguió y siguió por varios minutos en los que Harry y Hermione trataron de llamar su atención, sin éxito alguno.

Después de varios minutos sin éxito alguno, Hermione se canso y juntando sus cosas decidió que no tenía tiempo ni energía para gastar escuchando las idioteces de Ron, mucho menos sus planes absurdos sobre cómo utilizarla para entrar al círculo social de Viktor. Sin si quiera molestarse en tratar de hacer entrar en razón a Ron, se despidió de Harry. Ciertamente tenía mejores cosas que hacer que estar ahí.


Miércoles

"¡Atención jóvenes! ¡Atención! joven Lucas tome asiento, señorita Williams, por favor deje de cuchichear con la joven Roberts. Brown, Patil, acomoden su uniforme por favor" los vanos intentos de la profesora McGonagall de detener el bullicio en el salón fueron en vanos.

"¡DIJE SILENCIO!" al escuchar el enojado grito de su jefa de casa, todos lentamente tomaron asiento, se encontraban en una sala de duelos que había en el castillo, el último chisme del momento, habría un baile. Y al parecer la profesora tenía algo que decir acerca de eso.

"Como muchos de ustedes ya sabrán, como parte del evento del torneo de los tres magos, la escuela anfitriona debe realizar un baile. Usualmente este baile se lleva a cabo en la víspera de navidad, en esta ocasión no será la excepción. Como representantes de la antigua y noble casa Gryffindor, espero y estoy segura de que cada uno de ustedes honrara y enaltecerá el nombre de su casa, de su colegio, y de ustedes mismos"

En ese momento las puertas se abrieron y Filch entraba con un reproductor de música que parecía ser demasiado antiguo como para realmente funcionar.

"Confío plenamente en que todos y cada uno de ustedes se comportara, quien quiera que desee poner a prueba mi paciencia, poda reflexionar acerca de sus acciones en unas adorables detenciones durante toda las festividades conmigo" Cuando la profesora decía esto último, clavaba intencionalmente su mirada en un par de gemelos pelirrojos que se miraban entre si de forma para nada inocente.

"Ahora, sin más tiempo que perder, voy a guiarlos en el antiguo arte del baile, ya que eso es lo que es, un baile" Sin si quiera esperar un segundo, la profesora obligo a Ron a pasar adelante junto a ella y lo forzó prácticamente a ayudarla a demostrar los conocidos pasos de un vals.

Ciertamente esa sería una imagen que la casa de Gryffindor no olvidaría en mucho tiempo.


Esa noche la cena en el gran comedor había sido en exceso ruidosa. No existía alma en todo el recinto que no hablara acerca del baile. Vestidos, zapatos, maquillaje, posibles parejas y posibles fiestas después de la medianoche era lo que se escuchaba por todos lados.

En un rincón de la mesa Hermione y Ginny cuchicheaban acerca de lo mismo, solo que de forma mas discreta

"¿Crees que alguien me pregunte para ser su acompañante?" decía la pelirroja mientras observaba ilusionada a su mejor amigo. Hermione no quería ser quien pinchara los sueños de su amiga, pero mientras ella miraba con ojos de cordero a Harry, otro pelinegro la miraba a ella con la misma expresión.

"Claro que alguien te invitara, eres una preciosura Ginny, nadie sería tan tonto como para no invitarte" dijo Hermione apretando dulcemente la mano de su amiga.

"Quizás Harry…"

"Quizás alguien más pueda invitarte primero Gin, y quiero que me prometas algo, si alguien más te invita no esperes por Harry. Merlín sabe cuánto lo adoro, pero él no es precisamente el más rápido para ver lo que está frente a sus ojos"

Hermione sintió un nudo en el corazón al ver los ojos usualmente brillantes de la pelirroja nublarse un poco, pero luego de unos segundos una tímida sonrisa llego a sus labios "Tienes razón, te prometo que si alguien más me invita y me parece agradable, aceptare y no esperare por él"

"Aunque, cambiando un poco el tema, tú y tu jugador estrella serán la pareja de la noche" dijo Ginny mientras movía las cejas de forma sugerente. Los colores se subieron al rostro de Hermione por unos instantes.

"El no me ha invitado Ginny, sabes que yo no suelo contar los pollos antes de nacer" La castaña observo como la chica a su lado se le quedaba viendo tratando de procesar el dicho que acababa de decir.

"Lo que quiero decir, no voy a hacerme ilusiones. ¿Qué pasa si Viktor no me pide ir al baile con él? Quedaría como una tonta" dijo Hermione mientras jugueteaba con la carne en su plato.

A su lado, Ginny se carcajeaba "Hermione Jean Granger, ¿de verdad estamos hablando del mismo chico? Viktor no es capaz de despegar sus ojos de ti, ustedes están saliendo, están juntos. Créeme cuando te digo que de esta semana no pasa que ese hombre allí sentado te invite a ir con él. Es más, si estuviese en sus manos ese hombre te invitaría a una iglesia para darte su apellido. Viktor está loco por ti"

Hermione quiso rodar los ojos ante la exageración de la pelirroja, pero como si de alguna forma supiera que estábamos hablando de él, los profundos ojos de Viktor se clavaron en ella, una sonrisa bailando en sus labios. No te ilusiones, se repitió a si misma Hermione, aunque esta vez parecía mas para convencerse a sí misma más que a mas nadie.


Jueves

Queridos madre y padre.

Conocí a alguien, y por primera vez en mucho tiempo realmente siento mi corazón latir por cada una de sus sonrisas. Mamá, es tan hermosa, si tan solo pudieses conocerla, es la chica más dulce y adorable que existe, su cabello es un adorable montón de rizos rebeldes. Su sonrisa, si tan solo comenzara a hablar de su sonrisa podría llenar unas cuantas páginas solo dedicada a ella. Pero sin duda, lo que más me trae como un idiota son esos apasionados ojos avellana, la forma en la que brillan de un intenso verde cuando lee, o como se tornan marrones cuando esta alegre, a veces he notado un poco de gris en ellos también, cuando esta triste o preocupada.

Voy a pedirle que vaya al baile conmigo, en realidad se que es un poco tonto, pero solo ahora me doy cuenta que no le he pedido formalmente que sea mi novia, hemos salido pero justo en este momento entiendo lo tonto que he sido.

Espero que todo esté bien en casa, los amo.

Viktor.

Pd: Es probable que vean un par de fotos en las revistas, solo para que sepan, la chica es ella, mi dulce Mina.


"Her… Hermio… Hermione" la temblorosa voz de Neville detrás de ella sorprendió un poco a la castaña, quien rápidamente se giro para encarar al pelinegro que al parecer encontraba súper interesante sus manos en ese momento.

"dime Neville, ¿sucede algo?"

"Yo… Yo quería… ¿Yoqueriasabersiqueriasiralbaileconmigo?" El chico había hablado tan rápido que Hermione no tuvo tiempo alguno de procesar nada de lo que había dicho.

"lo siento Neville, pero no entendí nada de lo que dijiste, ¿Podrías repetirte por favor? "Pidió la castaña.

"¿Querrías ir al baile conmigo? "Repitió esta vez un poco más sereno. Hermione abrió los ojos con sorpresa, juraba que Neville le preguntaría a Ginny, ¿Seria que si lo hizo y la pelirroja lo rechazo?

Hermione pensó en aceptar por un segundo, pero solo había pasado un día desde que hicieron el anuncio, y por más que se seguía repitiendo que no esperaría ni se haría ilusiones con el búlgaro, muy internamente estaba esperando que él le preguntara. Hermione tomo una decisión, aunque primero trataría de averiguar si Neville ya había pedido por Ginny.

"Me halagas Neville, pero pensé que le preguntarías a Ginny, disculpa si me equivoque en asumir ese tipo de cosas" Hermione vio como los ojos de Neville se iluminaban un poco al escuchar el nombre de su amiga.

"oh Hermione, desearía poder preguntarle, pero me temo que es posible que me rechace" dijo Neville cabizbajo.

"Nunca lo sabrás si no lo intentas Neville. Además, si te soy sincera, yo me encuentro esperando por una persona, es probable que me pregunte y realmente deseo poder ir con él, lamento si sueno un poco ruda, realmente no es mi intención"

"¿Realmente crees que si la invito me diga que si?" pregunto Neville estrujando un poco sus manos.

"No puedo prometer nada, pero puedo asegurarte que nadie más le ha preguntado, este es tu oportunidad Neville" con esas últimas palabras Hermione vio a Neville desaparecer por la entrada de su sala común.

Un suspiro salió de la castaña. Quizás había perdido su única oportunidad para ir al baile, pero primero deseaba poder ver felices a sus amigos, incluso relaciones humanas y sus constantes incertidumbres.


Viernes

Viktor caminaba a paso apresurado por los pasillos del castillo, estaba molesto. De haber sido por él desde el segundo que supo del baile habría invitado a su castaña, pero luego de la noticia, su club de fans se había vuelto más y más insistentes en sus persecuciones, había tenido que salir estos últimos días a trotar a las cuatro de la madrugada, era el único momento en el que parecía realmente estar solo. Por más que había intentado ver a Hermione se le había hecho imposible estar si quiera cerca de la biblioteca antes de que un montón de chicas comenzara a lanzarle miradas extrañas. Lo menos que él deseaba ere tener a un montón de gente escuchando cuando le pidiera a la castaña ir con él. Más cuando había otra pregunta que deseaba hacerle, aun cuando no tenía ni la más mínima idea de cómo hacerlo.

La otra parte de su enojo era la posibilidad de que alguien más le pidiera ir al baile, ¡Mierda! Hermione era preciosa, era completamente imposible que nadie le hubiese preguntado hasta ahora, seguro ya no tenía esperanzas y por la demora debido a la circunstancias ya había perdido si quiera la oportunidad. Aunque no pretendía rendirse, incluso si la chica ya tenía pareja, el no perdería nada en preguntarle.

Luego de minutos que parecieron eternos, Viktor finalmente pudo llegar a la biblioteca, luego de confirmar que nadie lo seguía entro lo más sigiloso que pudo y fue en busca de la castaña. Luego de unos minutos la vio, se encontraba sentada en su mesa de siempre, rodeada por varios libros abiertos y el rasgar de su pluma era lo único que podías escuchar. Aligerando su paso coloco sus manos en sus hombros e inmediatamente escucho el suave sonido que reflejaba que sabía que él estaba ahí.

"Lamento el no verte estos días, estar huyendo de fans" dijo Viktor mientras se recostaba en la mesa para poder ver el rostro de Hermione. Como siempre una sonrisa era su recibimiento.

"No se preocupe señor, jamás podría enojarme por tus intentos de escape, ciertamente debe haber sido difícil huir" dijo Hermione de forma jocosa.

Viktor se acerco a ella, y tomando su rostro entre sus manos, raspo suavemente uno de sus dedos por su mejilla. Su corazón latió un poco más rápido cuando la vio acercarse más a su toque. Con todo el cumulo de sentimientos que tenia dentro desde hace días, la beso, disfruto de la sensación de electricidad que recorría su cuerpo cada vez que sus labios tocaban los de ella. Sintió como Hermione se pegaba a él, como colocaba sus brazos alrededor de su cuello, como su lengua rozaba la suya, como su sabor lo envolvía, su olor se impregnaba en él. Ella sería su perdición, jamás había caído tanto por alguien, y jamás le había importado menos sentirse tan vulnerable.

"¿Si no ser muy tarde, hacerme el honor de ir contigo al baile?" Susurro Viktor en un segundo en el que se había separado para recuperar un poco de aire. Observo como una sonrisa juguetona se posaba en los labios de la chica, y acercándose más a él, casi rozando sus labios le respondía el más dulce de los sí. Viktor sintió su corazón latir desbocado.

"No sabes cuánto te adoro mi dulce Mina" susurro Viktor antes de besarla una vez más. Luego de unos minutos se separaron y pasaron horas hablando acerca de todo lo que había sucedido en la semana. Viktor acariciaba su mano mientras Hermione hablaba. Escuchar su voz lo era todo para el pelinegro.

No comprendía que lo había hecho tener tanta suerte de poder conocer a esta increíble chica, pero agradecía a quien sea que la pusiera en su camino.


He vuelto queridos.

Sé que soy la peor por vivir perdiéndome, pero trabajo demasiado. De hecho, entro a trabajar en menos de una hora y he pasado toda la noche escribiendo, pasare el día moribunda pero valió la pena.

Espero que disfruten este capítulo, porque yo lo ame.

No olviden dejar un comentario, los quiero.