Capitulo 22

Mi corazón te pertenece

Sábado

La música estridente logro despertar a Hermione, no lograba identificar de donde venia concretamente pero la maldita música no dejaba de sonar, cuando la castaña comenzó a espabilar un poco abrió las cortinas y observo con odio a sus compañeras de cuarto. Lavender era la dueña de la horrenda música, ella y Parvati se encontraban demasiado despiertas para ser tan temprano, la rubia pintaba sus uñas mientras que Parvati parecía estar aplicándose una mascarilla en el rostro.

Hermione ubico rápidamente el reproductor que soltaba la estridente música y sin pensarlo dos veces apago el horrendo aparato.

"¿Qué crees que estás haciendo?" Chillo la rubia, mirando a la castaña de forma ofendida.

"¿Qué creen ustedes par de idiotas que están haciendo? Son las malditas 7 de la mañana de un sábado" replico Hermione alterándose. Ella odiaba levantarse temprano, y odiaba aun más que la levantaran con episodios de este estilo, aunque para su desgracia, no era la primera vez que sucedían.

"Es el único momento del día que tendremos para nuestra rutina de belleza Hermione, hoy vamos a comprar nuestros vestidos para el baile y…"

"Me alegro por ustedes, pero llevamos cuatro años en la misma situación, ustedes no entienden acerca de espacio personal, respeto o si quiera el mínimo de educación y yo no estoy dispuesta a sacrificar mi valioso sueño solo porque ustedes quieren hacer su rutina de belleza" declaro Hermione observando al par de chicas "Las tres en diferentes momentos de esta ridícula convivencia forzada ha tratado de conseguir otra habitación y ya todas comprobamos que estamos atadas a este sitio, con nada más que nuestra compañía hasta que nos graduemos"

"Así que les sugiero que llevemos la relación lo más en paz que se pueda. Hagan todas las rutinas absurdas que deseen, pero mientras yo me encuentre aquí o sea así de temprano les sugiero mantenerlo en silencio" Con esto Hermione observo una última vez al par y decidió que no podía estar ni un segundo más en esa habitación.

Abandono el pasillo de su habitación aun en pijama, era demasiado temprano como para tomar una ducha y cambiarse, también sabía que era probable que Ginny se encontrara durmiendo aún, los chicos no se levantaban antes del mediodía en fin de semana; quizás un buen libro la ayudaría a iniciar el día de una forma menos atropellada. Sin pensarlo dos veces Hermione se dirigió sin prisa a la biblioteca. Mientras caminaba analizaba un poco todo lo que había pasado desde que dejo su casa unos meses atrás.

El torneo, los Mortifagos, la marca tenebrosa, las francesas, los chicos de Durmstrang, Viktor, el profesor Snape, sus lecciones, sus peleas, su enorme carga de responsabilidad, la doble vida. Las mentiras. Quizás de todas las anteriores mencionadas esa era la que más le dolía a la castaña, odiaba mentir, odiaba tener que siempre tapar una mentira con la otra, explicar sus ausencias, ocultar su agotamiento. Querer vivir una vida normal y no poder.

Hermione no detuvo su tren de pensamiento ni si quiera cuando entro en la biblioteca, la mujer en el escritorio le dedico una sonrisa de bienvenida y continuo haciendo lo que sea que hiciera antes. Ciertamente a Hermione no le importaba mucho. Al no ser la primera vez que la chica iba en pijama, no hubo quejas ni reclamos acerca de la vestimenta adecuada para un recinto académico. Cuando dio con su silla y su escritorio habitual simplemente tomo un libro cualquiera de la sección de literatura y sin darse cuenta toda su mañana transcurrió dentro de las cálidas paredes de su adorada biblioteca.


"¡Recoge tu maldito desastre de una buena vez!" Ese fue el grito que sacudió parte del barco a primera hora de la mañana, solo unos pocos se asustaron mientras que el resto de los chicos estaban acostumbrados a las constantes peleas entre ese par.

La mayoría del grupo de Durmstrang se encontraba en la sala de estar del barco, dentro de una de las tantas rarezas de su excéntrico director se encontraba el no permitir a los chicos desayunar en el castillo durante el fin de semana, aparentemente algo acerca de fraternizar en exceso con los británicos y quien sabe que más. Así que ya se había vuelto una costumbre de un par de semanas para acá el ver cierto tipo de interacciones un tanto peculiares en las mañanas.

"¡Maldito amargado, ¿no ves la hora que es?!" el grito ronco de Asen se escucho por todo el barco, causando las risas de varios de los chicos. Minutos más tarde un par de portazos y se vio a un tenso castaño entrar a la sala común. Valentín rio por lo bajo, el había logrado escapar del posible conflicto horas antes, cuando se levanto y observo el desastre que ocupaba una buena parte de todo el cuarto donde él, Lorenzo y Asen dormían, eran demasiados años compartiendo cuarto con esos dos como para no entender que algo como lo que sucedía ahora vendría tarde o temprano.

"Un día de estos algo posiblemente letal va a salir de entre el desastre de Asen y va a asesinarnos mientras dormimos" Valentín observo a Lorenzo tirarse con frustración en el sillón al lado de él.

"Cuando ese día llegue quizás el aprenda una lección, y tu podrás disfrutar de la situación desde el otro mundo" se burlo el chico.

"Aunque creo mucho más probable que seas tú quien lo asesine a él mientras duerme" dijo Viktor que al escuchar el escándalo salió como siempre para calmar las aguas.

Lorenzo se levanto farfullando algo acerca de café y encierros malditos. Mientras, Valentín decidió que quizás era el momento de compartir un poco la información que su abuela le mando hace unos días. No negaría que se encontraba nervioso, la relación con su mejor amigo había estado tensa por demasiado tiempo, habían pasado de conversar de todo a casi no hablarse. Odiaba la situación, odiaba que fuera gran parte su culpa, pero no podían condenarse a si mismo solo por querer proteger a sus amigos, quienes para el eran prácticamente su familia.

"La abuela mando noticias Viktor" El pelinegro quien hasta ese momento se encontraba ojeando un periódico que descansaba en la mesa de centro cercana a ellos levanto la mirada para indicarle al otro chico que tenía su atención.

"Dijo que averiguo un poco más de todo el asunto de las visiones y que tan certeras son o no. Me dijo que si bien no era mucho, pero se ha visto casos donde la persona que tiene las visiones puede llegar a interpretar las cosas de forma equivocada debido a sesgos personales que quien ve todo le coloca"

"La realidad se interpreta según el ojo de quien lo ve" dijo Viktor imaginando hacía donde iba la conversación.

"Viktor, yo necesito que entiendas que todo lo que hice o dije fue porque yo trataba de protegerte… Ella nunca fue… Ella no es la culpable de lo que yo puedo ver o no, y no debí entrometerme"

Viktor observo a su amigo, el conocía a Valentín desde hace años, sabía lo que decir esas palabras le estaba costando. También veía el daño que todo esto había causado en primer lugar. Si bien trataron de sobrellevar el asunto lo mejor que pudieron, era como un constante elefante rosado que intentaba pasar desapercibido pero que fallaba de forma impactante.

"Sé que Mina jamás fue la culpable, se que tu tampoco tienes culpa de las cosas que ves, pero lo que tenga que pasar pasara Valentín, y no tengo deseos de cambiar nada" Dijo Viktor mientras apretaba la mano de su mejor amigo.

"Merlín bendito ustedes dos, ya era hora de que dejaran de actuar como niñas y resolvieran sus asuntos maritales" la voz de Asen interrumpió y relajo todo el momento, haciendo que ambos chicos soltaran carcajadas, mientras escuchaban a lo lejos la voz de Lorenzo reclamándole al rubio nuevamente.

Valentín veía todo el cuadro y no podía más que agradecer el obligarse a pedir disculpas a Viktor, extrañaba a sus amigos y momentos como estos. Quizás, y solo lo admitiría para sí mismo, la endemoniada pelirroja tenía razón, el no debía entrometerse. Pero solo era un quizás, jamás le daría la razón a esa niña revoltosa.

"¡Hey Viktor! ¿Ya has descifrado algo de la segunda prueba?" se escucho a Timotei preguntar mientras tomaba asiento junto a ellos.

"Cierto Viktor, lo había olvidado por completo. ¿Cómo vas con ese asunto?" Dijo Lorenzo.

"Si soy sincero no he prestado mucha atención a eso, han sido un par de días un poco agitados" Dijo Viktor de forma un tanto apenada.

"Querrás decir que tus sesiones de estudio con tu novia han sido mucho más entretenidas que un absurdo torneo" Dijo Asen moviendo sus cejas de forma sugerente.

"¡¿Novia?! Así que es cierto lo que dices las revistas" dijo un sorprendido Timotei.

"Mina no es mi novia" Dijo Viktor en un tono nervioso.

"Aun no es tu novia querrás decir" Dijo Valentín, participando por primera vez en algo referente a la castaña.

"Hay fotos de ustedes dos juntos en toda la prensa, pasas todo el tiempo con ella… Espera un momento, ¿te dijo que no?" intervino Mikah quien acababa de unirse a la conversación.

"No, ella no ha dicho…"

"¡Mierda! ¿Aun no le preguntas cierto?" dijo un divertido Asen quien comenzaba a carcajearse un poco a costa de su amigo.

"No es eso, es que yo…"

"Viktor Krum, al menos dime que ya la invitaste al baile por lo menos" Dijo Lorenzo, quien miraba un poco incrédulo la situación.

"Claro que lo hiso, yo mismo lo vi cuando le pregunto" todos voltearon a ver sorprendidos a Asen quien miraba de forma picara a Viktor, quien parecía estar buscando el mejor ángulo para arrojar un almohadón del sillón a su amigo.

"¿Cómo es que los viste?" dijo Timotei en un intento de comprender la cara que Asen había puesto.

"Nuestro hombre aquí presente le pregunto en medio de la biblioteca a nuestra preciosa y delicada flor inglesa. Claro, se habría dado cuenta de que lo andaba buscando si no hubiese estado demasiado ocupado comiéndose a besos a…"

Asen no lo vio venir, de hecho, ninguno de ellos lo hizo, pero el libro que aterrizo en el rostro del platinado los hizo estallar a todos en carcajadas. Observaron a Viktor que con un ligero sonrojo miraba satisfecho como el rubio tocaba su nariz debido al golpe recibido.

Una vez más, Valentín se decía que había tomado la decisión correcta. Había extrañado a sus amigos.


Hogsmeade

La nieve caía copiosamente mientras una castaña caminaba por las calles abarrotadas de estudiantes, a su lado Ginny, Padma, Luna y Harry trataban de seguir el paso, ya que entre tantos estudiantes parecía que no había espacio suficiente para nada. Escucho a lo lejos la voz de Neville llamando a Harry y vio de reojo como este llegaba hasta ellos y se integraba al grupo. Cuando finalmente lograron llegar a las tres escobados, el ambiente cálido los recibió junto a una enorme cantidad de personas, sorpresivamente lograron encontrar mesa bastante rápido.

"Voy por las bebidas chicos, ¿lo mismo de siempre?" pregunto Hermione, recibiendo respuestas afirmativas de todos.

"Entonces ¿ya todos tienen pareja para el baile?" pregunto Padma. La morena recibió respuestas afirmativas de toda la mesa menos de Harry, quien hizo una cara un tanto incomoda.

"¿Aun no consigues pareja Harry?" pregunto Luna, quien también noto la mueca del pelinegro.

"Yo… ¿Cómo es que todos tienen pareja ya?" Padma rio un poco cuando vio la forma en la que Harry cambiaba el tema,

"No te preocupes Harry, yo tampoco tengo pareja, y seguro Hermione y Ron tampoco tienen, así que no eres el único" Tranquilizo Padma al chico.

"En realidad, Hermione ya tiene pareja para el baile" Dijo Ginny, internamente orgullosa de su amiga por tremenda pareja que había conseguido. Mientras ella se encontraba feliz por haber aceptado a Neville cuando este fue a preguntarle.

"¿Hermione tiene pareja?" pregunto sorprendido Harry "¿Cuándo paso eso?"

"¿Cuándo paso qué?" pregunto Hermione mientras repartía las bebidas a cada uno de sus amigos.

"Tienes pareja para el baile" dijo Harry sonando un poco incrédulo.

Hermione, quien trato de ocultar un poco el dolor que le causo la incredulidad de su amigo, respondió de forma afirmativa y negándose rotundamente a responder quien era el chico, ignoro por completo las preguntas de Harry y dirigió la pregunta al resto de sus amigos. Se enteraron que Neville y Ginny irían juntos, Luna había sido invitada por un chico de Durmstrang y Harry y Padma seguían sin pareja.

"Oigan chicos, y a todas estas, ¿Dónde anda Ron?" Pregunto Neville. "Cuando salí de la habitación seguía dormido, pensé que para este momento ya estaría aquí"

Como si el pelirrojo supiera que estaban hablando de él, entro a las tres escobas junto a Seamus y Dean. Curiosamente entro solo unos segundos antes de que Viktor y sus amigos también entraran, lo que dejo a Hermione con la sensación extraña de que quizás Ron había estado siguiendo a Viktor. Por Merlín, su amigo no aprendería nunca, pensó la castaña. Harry pareció darse cuenta de lo mismo que ella pues le dirigió una mirada como diciendo, yo también lo note.

Hermione siguió de forma disimulada a Viktor, quien al notar que ella se encontraba ahí, le dirigió una de sus sonrisas de medio lado que hacían a su estomago dar volteretas. Pero todo el hechizo se rompió cuando sintió a Ron sentarse junto a ella y comenzar a hablar acerca de Viktor y sus amigos. Causando un poco de incomodidad en la castaña. ¿Cómo reaccionaría cuando supiera que ella y Viktor estaban saliendo? ¿Cómo reaccionaría Harry? ¿Cómo reaccionarían todos? Hermione frunció el seño ante esto. No era el momento para pensar aun.

"Tu chico no te quita la mirada de encima" susurro Ginny en su oído. Hermione sintió sus mejillas teñirse de rojo.

"A este ritmo no solo los chicos van a descubrirlo, toda la prensa y medio mundo mágico también lo hará Mione" susurro de nuevo la pelirroja. Hermione la miro completamente roja, y vio como su amiga sonreía divertida.

"¿Ya tienen pensado donde compraran sus vestidos?" se escucho la pregunta de Luna.

"Yo estaba pensando en buscar en las tiendas cercanas, quizás escribirle a mamá a ver si me manda alguno de una tienda de Londres" dijo Hermione, a esto las chicas dijeron que era una buena idea y que todas podrían salir a buscar juntas mañana o el próximo fin de semana, ya no quedaba mucho tiempo para el baile y debían apresurarse si querían encontrar algo antes de que las demás chicas pensaran igual. A su lado, Hermione escucho a Ron haciendo un par de comentarios hirientes acerca de comprar vestidos sin tener parejas. La castaña no escucho exactamente a quien se refería, pero por la mirada de soslayo que Dean y Seamus le dieron, supo que su amigo estaba burlándose de ella. Rápidamente se levanto causando sorpresa en el grupo.

"¿A dónde vas?" pregunto Ginny, viendo preocupada como su amiga escondía la mirada.

"Baño" fue lo único que Hermione respondió, sin saber que toda la extraña escena había sido observada por un pelinegro que desapareció en la misma dirección que la castaña solo segundos después.


Viktor pudo sentir que algo iba mal cuando vio como Hermione pasaba de lucir adorable y dulce mientras conversaba con sus amigos, a cuando sus hombros se tensaron y vio la forma en la que se levanto, casi huyendo de la mesa. Espero solo unos pocos segundos antes de levantarse y caminar en la misma dirección que ella. Realmente se había preocupado.

No fue difícil encontrarla la verdad, el suave sollozo lo llevo hasta donde su preciosa Mina lloraba, estaba sentada en un banco de madera que estaba fuera de los baños. Con cautela Viktor tomo asiento junto a ella y envolvió sus brazos alrededor de la chica. Sintió el momento en el que lo reconoció porque su cuerpo se relajo junto a él.

"¿Qué suceder mi hermosa Mina?" pregunto Viktor suavemente mientras le daba un suave beso en su cabello, percibiendo el ligero olor a fresas que desprendía el cabello de la chica.

"Hay… hay algo que quisiera decirte Viktor, yo… "Viktor pudo ver la duda en Hermione, sus ojos llorosos le dolían profundamente, pero no deseaba joderla más, así que solo acaricio sus manos y le indico que la escuchaba.

"El año pasado me gustaba alguien, y ahora no logro comprender como pude ser tan tonta. Él es un tonto, solo se ha aprovechado de mi, de mi amistad, mientras que yo soy su amiga el solo se dedica a hacer bromas crueles y comentarios acerca de mi" Viktor tenso los brazos alrededor de la castaña, iba a asesinar a ese mocoso. No era idiota, había notado la actitud del chico pelirrojo cuando Hermione estaba cerca, ese niño estaba haciendo sufrir a su Mina. Aunque más dolió cuando comprendió que Hermione lo había querido, si bien ella dijo el año pasado, pero… ¿Cómo estar seguro de que ya no era así?

"Mina…"

"Espera Viktor, déjame terminar. La razón por la cual me siento como una estúpida es por haber creído que algo de lo que sentí por él era más que el cariño de amigos que siento por Harry. Su comentario solo sirvió para darme cuenta lo mucho que me incomoda el que aun se sienta con el derecho de hablar acerca de mi, aun cuando…" Viktor vio a Hermione bajar la mirada por un momento.

"¿Aun cuando que, Mina?" pregunto Viktor mientras tomaba el mentón de la chica y subía lentamente su rostro. Lo que vio lo impacto, su preciosa Hermione tenía el rostro completamente sonrojado, le dieron ganas de besarla pero se contuvo, necesitaba escuchar lo que ella tenía para decir.

"Aun cuando mi corazón le pertenece a otra persona" susurro de forma casi imperceptible. Viktor sintió como su corazón se aceleraba, y simplemente se sintió explotar de la felicidad cuando un nuevo susurro lo hizo querer correr con esa mujer entre sus brazos "te pertenece a ti, Viktor"

El pelinegro no supo realmente como un beso llevo al otro, y luego al otro, pero lo único que supo es que estaba llevándose a Hermione de ahí minutos después, cerca de donde estaban había una puerta trasera y tomándola de la mano ambos salieron a tener una improvisada escapada romántica.

Todo esto había sido observado por un par de ojos curiosos que se habían preocupado por la tardanza de ambos y que sin querer habían presenciado tremenda escena. Ginny y Valentín se miraban nerviosos mientras se preparaban para mentir cuando les preguntaran por sus amigos, aun cuando ambos chicos se detestaban, no podían simplemente ignorar lo felices que los hacía la felicidad de sus tan queridos amigos, aunque claro, jamás se dirían nada entre ellos.


"Así que solo has salido con una chica antes, ¿Por qué no te creo?" dijo Hermione mientras veía incrédula a Viktor.

"Ser cierto, nunca ser persona de salir mucho, yo jugar quidditch mucho tiempo libre y no tener interés en chicas" respondió Viktor mientras giraba, girando a Hermione con él.

La castaña soltó un gritito de sorpresa. Cuando salieron de las tres escobas Viktor la trajo a un lago que está un poco alejado del bullicio de los estudiantes. Solo le había preguntado si sabía patinar y cuando respondió que sí, termino convenciéndola de patinar sobre el lago. Ya llevaban un par de minutos patinando cuando comenzaron a hablar acerca del aspecto romántico de sus vidas.

"te entiendo, si bien yo no puedo decir que he salido con chicos antes, si he sido empujada muchas veces a hacer una que otra tontería por mis amigas"

Viktor giro nuevamente con ella, sacando ahora una risita de felicidad de la castaña.

"Hacer tonterías, ¿cómo cuales?"

"Quizás besar un par de chicos, salir mucho de fiesta. No me siento precisamente orgullosa pero al menos me ayudo a ver que eso no era lo que yo realmente quería"

Hermione vio a Viktor fruncir el seño, y adivinando un poco lo que podría estar pensando, fue ella quien giro esta vez, deteniéndose justo frente al pelinegro tomándolo por sorpresa.

"Pero ningún beso tonto y sin sentido se compara a una sola mirada tuya, Viktor" Hermione no sabía muy bien de donde estaba sacando el valor para decir nada de lo que había dicho hoy. Llámenlo impulso o quizás su instinto Gryffindor saliendo a flote, pero no podía evitar decirle a Viktor la forma en la que él la hacía sentir.

"mis miradas, mis besos y mi corazón ser tuyos cada vez que tu quererlos Mina" Viktor tomo suavemente el rostro de Hermione y con delicadeza beso su frente, luego beso la punta de su nariz y justo antes de besar sus labios se detuvo, tan cerca que el aliento de ambos se juntaban "Se que haberme tardado demasiado, se que ya estar saliendo y besarnos, pero… ¿querer ser mi novia?"

Ambos se mantuvieron así, casi rosando sus labios, Viktor sintió los finos dedos de Hermione acariciar parte de su rostro, sintió sus dedos en sus labios y pego su frente a la de ella cuando su mano bajo hasta la altura de su corazón. Cuando Viktor escucho el suave si, fue cuando finalmente la beso, sus labios suavemente tocaron los de ella, y poco a poco la suavidad y la dulzura dieron paso a un beso cargado de una cantidad de emociones que los estaba volviendo locos a los dos. Ninguno se había sentido de esa forma antes.

Siguieron envueltos en los brazos del otro por mucho rato más, hasta que la nieve volvió a caer sobre ellos, obligándolos a emprender el camino de regreso. Ya las calles no estaban llenas de estudiantes, el atardecer demostraba lo tarde que se les había hecho a ambos, pero no decían nada, solo caminaban sujetando la mano del otro firmemente. En cierto punto del camino la gorra de Viktor había vuelto y Hermione mantenía su rostro oculto, solo por precaución.

El jugador sonreía como bobo de la felicidad, y justo esa sería la portada de todas las revistas el día siguiente. Finalmente Viktor Krum sonreía, finalmente el buscador había encontrado a su snitch.


Dios mío, ame demasiado este capítulo, es demasiado hermoso en la vida.

Lozano972448, no diré cuando pero te prometo que viene, recuerda que la gente es muy chismosa y el mundo un pañuelo jajajaja la foto de Hermione puede llegar a las manos correctas y veremos ese pequeño conflicto familiar explotar cuando menos te lo esperes. En cuanto a Viktor y la cuestión de la herencia de Hermione, en mi humilde opinión considero que no podría importarle menos, Viktor tiene más dinero que ganas de vivir al igual que su familia, el también es un "heredero" así que no creo que le importe mucho si Hermione tiene o no dinero, creo que lo único que a nuestro querido pelinegro le puede importar es poder ver la sonrisa de su chica siempre para él.

Guest, me encanta que te unas a esta historia y sorpresa, yo también soy psicóloga así que me encanta saber que en algún lugar hay un colega disfrutando de mis locas historias.

Guest, concuerdo contigo, creo que más de uno se ha sentido de esa forma y si, la amistad de esas dos en realidad me recuerda mucho a mi propia relación con una de mis más cercanas amigas, quizás por el momento no he podido desarrollar esa amistad al cien como me gustaría pero te aseguro que más adelante podrán ver la increíble relación de esas dos. Y si, yo también amo esta pareja, siempre he pensado que esos dos debieron terminar juntos en los libros o al menos explorar un poco más la relación de los dos.

Sin más que decir, me despido chicos, no olviden dejar un comentario, los quiero.