¡Hola! ¿Qué tal se encuentran hoy?
Hoy el clima deseó que este domingo me despertara con una vista de Silent Hill en la ventana. ¡Cuánta niebla! Parece que seguirá lloviendo por algunos días más, así que espero no olvidar el paraguas ninguno de estos días.
Aún así, no parece ser un mal clima para tener una cita.
N/A: MSLN Ni sus personajes me pertenecen. Todo el crédito a sus respectivos autores.
Capítulo 9: ¿Cómo comportarse en la primera cita?
Prácticamente dos semanas después, podía confirmar que su intento desesperado de altar sí había funcionado.
Y vaya que había funcionado.
Fate definitivamente se veía con un semblante mucho más radiante, o al menos tan radiante como lo permitía la espectral luz que siempre la rodeaba. Ahora, con renovadas energías, era capaz de mover más objetos, cosa que Nanoha descubrió un día cuando, levantándose acelerada de su cama por haberse quedado dormida, vio como Fate estaba en la cocina preparándole un café para que tomara algo antes de irse.
En ese momento le agradeció a la divinidad el ser capaz de ver al espectro con el que compartía piso, porque estaba segura de que si en otra ocasión hubiese visto solo la cafetera flotar por los aires, sin nada que la estuviera sosteniendo, le daría un infarto en ese mismísimo instante.
Las nuevas habilidades de Fate le eran de mucha ayuda sobre todo en esos días, cuando las clases se habían puesto intensas y el trabajo no le daba tregua. Además, también había estado ligeramente dispersa en esos últimos días ya que Griffith, su compañero de clases, solía escribirle a menudo. Cada que podía tomaba el teléfono y le contestaba, pero había días en los que sencillamente estaba tan cansada que, al final de la noche, no tenía energías para tomar el teléfono y entablar una conversación con alguien.
Griffith era un buen chico. Le caía bien, de vez en cuando hacía comentarios bastante ingeniosos, y también estudiar con él la había ayudado mucho. Sin embargo, a pesar de que se había ya reunido en la universidad con él en un par de ocasiones para simplemente charlar, todavía no sentía ese click inmediato que nombraban en todas las películas.
El muchacho se esforzaba. Eso era bastante obvio. Pero, no podía evitar sentir que ella era quién no se estaba esforzando lo suficiente. Quizá aún no sentía esa conexión mágica con esa otra persona porque le tocaba poner un poco más de su parte.
La había invitado a salir. Esta vez fuera de la universidad. La proposición de Griffith sonaba ya más como una cita formal, y ella había aceptado.
Y ahora, que había aceptado, no tenía ni la menor idea de qué era lo que tenía que hacer. Tampoco era como si nunca hubiese tenido una cita antes, pero en aquel tiempo su vida tenía menos complicaciones. Se sentía bastante distinto a las salidas con otras personas que había tenido en su adolescencia.
- ¿Sucede algo? - preguntó Fate.
Para la joven fantasma era bastante obvio que algo sucedía con Nanoha, porque la cobriza no dejaba de fruncir el ceño de manera inconsciente, como si algo la molestara. Además, cada cierto rato tomaba su celular y, luego de unos pocos segundos, lo colocaba a un lado dejando escapar un gran suspiro. Usualmente la actitud de la cobriza era más relajada. Que la cobriza arrugara el entrecejo era algo poco común ya que incluso, cuando se concentraba mientras estudiaba, la universitaria tendía a esbozar una ligera sonrisa a medida que iba entendiendo sus notas. Fate lo sabía porque disfrutaba tanto de su compañía que había tomado como costumbre quedarse cerca mientras la chica estaba en casa, y ya reconocía sin tanto esfuerzo las emociones que se cruzaban por el rostro de Nanoha.
Ah, y también porque le gustaba mucho mirarla.
- Griffith me invitó a salir - explicó Nanoha - A salir de verdad.
- ¡Oh! - exclamó Fate, acercándose - Te dije que ese chico quería contigo.
- Sí, tenías razón - aceptó Nanoha.
- ¿Y?
- ¿Y qué?
- ¿No me habías dicho que querías salir con él?
Nanoha se llevó las manos al rostro y dejó escapar un nuevo suspiro. Sí, eso era lo que quería ¿O no?
- Bueno sí, es decir, sí quería salir con él - indicó la cobriza - Pero Fate, tengo mucho tiempo sin tener una cita. Creo que igual solo saldremos también con algunos de sus amigos, e iremos a un bar o algo así me comentó, pero tengo cero experiencia en citas adultas. La última vez que salí con alguien ni siquiera había entrado a la universidad, y fue en un local de malteadas ¿Cómo se supone que me tengo que comportar en una cita más seria?
- ¡Hey! ¡Las malteadas son geniales! - exclamó la rubia - Pero te entiendo. No tienes que darle tantas vueltas al asunto Nanoha, solo tienes que ser tú misma. Es más, se me ocurre una idea.
- ¿Cuál?
- Tengamos una cita - respondió, sonriendo.
Nanoha aún intentaba procesar la última frase que le había dicho el fantasma, pero antes de que pudiera decir algo coherente estaba segura, segurísima, de que las mejillas se le estaban incendiando de la vergüenza.
- Ficticia - agregó la rubia, aún sonriendo - Solo te hace falta práctica. Así puedes practicar conmigo en un ambiente controlado, y llegarás más relajada a tu cita real.
- No sé de donde se te ocurren esas ideas Fate, en verdad - murmuró Nanoha, intentando que su corazón recobrara su ritmo normal luego de escuchar la propuesta de la rubia.
- Es un don - dijo simplemente Fate, encogiéndose de hombros.
- Pero está bien, acepto tu propuesta. Entonces, señora experta en citas, ¿Qué haremos?
- Excelente elección. Tendrás la mejor cita de tu vida y, lo mejor de todo ¡No tendrás que salir de casa!
La cobriza estaba a punto de preguntarle a qué se refería, cuando Fate se adentro en la cocina.
La idea de cita perfecta de Fate consistía en un rato agradable con comida casera. Ahora, con sus renovadas energías, para la rubia no fue nada difícil abrir los estantes e ir sacando los ingredientes que necesitaría para su preparación. Para Nanoha, era una tentación inmensa el quedarse sentada viendo como la chica se movía alegremente por la cocina, mientras cortaba con cuidado algunos vegetales y canturreaba una canción que había escuchado hace algunos días atrás en un canal de televisión. Esa imágen, de cierta manera, le daba algo de paz.
Pero no podía dejar que la chica hiciera todo el trabajo. Aunque fuese ficticia, Nanoha también pondría de su parte para que Fate disfrutara de su cita.
Entre las dos terminaron mucho más rápido de lo que pensaban, y luego de un poco más de una hora, Nanoha se encontró con un humeante plato de pasta frente a ella.
Aunque habían colocado el plato que le correspondía a Fate en el altar, la rubia se había sentado en la isla de la cocina frente a ella, y la miraba complacida. Sus ojos borgoña casi centelleaban de felicidad mientras esperaba expectante a que Nanoha probara su comida. Con un poco de temor, miró su plato.
Sí, era verdad que había ayudado a Fate a cocinar, pero no todos los días comía algo preparado, aunque sea parcialmente, por un fantasma.
Aún dudosa y todavía bajo la mirada expectante de Fate, probó la comida.
No pudo evitar emitir un sonido de satisfacción.
- ¿De dónde sacaste esta receta? - preguntó con curiosidad Nanoha.
- No te vayas a enojar - pidió Fate, con una sonrisa culpable.
- ¿Qué hiciste?
- La verdad es que, cuando te vas, enciendo la tele a veces - confesó la rubia - Así que vi esa receta en la televisión, y me dio curiosidad.
Definitivamente no sabía que iba a hacer con ese fantasma.
- Está bastante bueno - admitió Nanoha
- ¡Qué bien! Ahora, imagínate que soy Griffith
- ¿Qué?
Ante la sorpresa de Nanoha, Fate tomó el tenedor e intentó hacerle el avioncito.
¡Esa condenada fantasma!
- Vamos, vamos - la animó Fate - ¡Di ah!
Nanoha todavía no sabía por qué le hacía caso a la rubia. Lo único que sabía era que sentía que su dignidad se estaba haciendo añicos con cada segundo que pasaba, y que estaba completamente segura de que la chica estaba disfrutando enormemente el provocarle la mayor cantidad de sonrojos seguidos que había tenido durante toda su vida. Aún así, decidió que le cumpliría el capricho a la rubia, por lo que abrió grande y aceptó el bocado que Fate le ofrecía.
¡Pero solo lo haría por esa vez!
- Te ves tan linda cuando comes - murmuró Fate, contenta.
- ¡Ay Fate no vayas a empezar!
- ¿Qué? Estoy intentando meterme en el papel de Griffith.
¡Ups! Cierto que la idea era practicar para su futura cita con Griffith.
Desde que habían acordado eso, no había intentado ver a la rubia como Griffith. Solo la estaba viendo como Fate.
- Ven, estás haciendo un desastre - dijo Fate, tomando una servilleta.
Con cuidado, la rubia le acercó la servilleta a la comisura de la boca, y Nanoha no pudo evitar notar el momentáneo reflejo de tristeza que inundó los ojos borgoña de Fate, de manera tan imperceptible que algo le decía que, incluso la misma rubia, no sabía que había dejado traslucir esa emoción por unos segundos.
- No dejes que nadie haga menos que esto por ti, en ninguna cita, nunca - le pidió, con un tono de voz tan suave que sentía como la seda - Te estoy dejando la vara muy alta - agregó, retomando su semblante divertido.
Y tenía razón. La vara había quedado en alto. Era solo un momento sencillo. Ellas dos en la cocina, hablando de cualquier cosa, con música tenue de fondo. Pero no era necesario que fuese extravagante para que ese momento fuese perfecto. La tranquilidad que sentía en ese momento era única, y sabía que si llegaba a sentir esa misma paz en otra cita habría encontrado a la persona correcta.
La espectral rubia sí parecía ser una experta en citas después de todo.
No se conformaría con menos.
Nadaoriginal: Gracias a tu comentario acabo de darme cuenta de que Fate perdió una oportunidad de oro al no decirle a Nanoha "Píntame como a una de tus chicas francesas" xD Pero es que si no paga ni la renta ¿Cómo le va a pagar los materiales? jajajaja. Creo que si combinara una soda de uva con un snickers a estas alturas de mi vida me quedaría sentada viendo a la nada como por cinco horas seguidas de la sobrecarga mental que me causaría el subidón de azúcar :p Espero tengas un domingo maravilloso!
Chat'de'Lune: Mira, este par está bien despistado aún la verdad. ¡Tal para cuál! . Creo que nos faltan unas poquitas semanas para poder ver qué fue lo que le sucedió a nuestro fantasmita. Se viene pronto! Pero en este caso sí, Fate realmente está en el más allá. Muy buenas teorías por cierto! La esperanza es lo último que se pierde, pero tendremos que ver qué les depara a este par despistado primero. ¡Un fuerte abrazo!
Miko86: Cuando necesites consejos de alimentación saludable ni se te ocurra preguntarle a esta Fate. Parece que en el colegio no le dieron la clase de la piramide alimenticia a la pobre x'D Te dije que era un pancito. Un pancito medio pendejo, pero pancito es pancito! x'D
Zaisoh: Se que hay que tener fe pero es que está rubia si se nos murió de verdad jajaja. Se merecen tener sus momentos de miel, a pesar de su despiste, ¿No? . Así es, algunos capítulos parecen ser un poco cortitos... Menos mal faltan algunos cuantos aun! xD ¡Saludos, querido Zaisoh!
¡Nos leemos la próxima semana!
