Capítulo 7
Era el último compromiso y luego tendría algunos días libres para estar con Jeremy y visitar a su familia. Demelza ya tenía todo preparado para irse a Cornwall esa misma tarde. En auto, porque Caroline volvería a Los Angeles y le había ofrecido el avión privado. Avión que no era suyo, claro, y su amiga no había podido resistirse.
Se había puesto unos pantalones azul marino y una camiseta roja al cuerpo, con cuello bote que dejaba al descubierto buena parte de sus hombros. Botas cortas, labial rojo y delineador de ojos. Un tapado corto y una bufanda para protegerse del frío Londinense. No lo iba a negar, le encantaba la moda. Era una de las ventajas de ser una actriz conocida, que todos los diseñadores querían vestirla y le enviaban sus prendas. En eso no hacía falta que Caroline le insistiera demasiado. No necesitaba un asistente todo el tiempo, ella decidía que ponerse y nunca fallaba. Ese día se había atado el cabello en un rodete arriba de la nuca así que no pudo ponerse la gorra que siempre usaba para pasar desapercibida, y al bajar del auto varias personas la reconocieron y se arremolinaron en la puerta del estudio. Apenas se bajó su guardaespaldas estuvo junto a ella, se suponía que nadie sabía que estaría allí. Demelza sonrió, saludó cortésmente y firmó algunos autógrafos hasta que un par de empleados de seguridad salieron del edificio para buscarla.
"Lo siento mucho, Señora Carne." – Le dijo Mark cuando entraron.
"No se preocupe."
"A Demelza no le molesta el cariño de sus fans." – agregó Caroline, que entró detrás de ellos cuando el grupo de gente se dispersó y pudo avanzar.
Era verdad, no le molestaba. La mayoría de la gente era muy respetuosa y amable. Y siempre tenían una palabra de aliento o consuelo luego de lo que le había sucedido. Lo que ella agradecía sinceramente. Claro que siempre estaban los otros, las contadas personas que hablaban mal de ella en las redes y criticaban todos sus trabajos, aun los que no se habían estrenado. Pero no era común encontrarse con ellos en persona, preferían la anonimidad de las redes. Aunque no siempre.
La reunión era otra vez en el edificio que el estudio tenía en la ciudad. Esta vez en una gran sala de reuniones, con una pantalla enorme colgada de una pared. Uno de los ejecutivos la había invitado a que estuviera presente cuando tomaran la decisión de quien reemplazaría a Henry Cavill. Después de todo, sería ella quien tendría que trabajar con el nuevo actor y su opinión era muy importante para ellos. La realidad era que buscaban complacerla porque querían que firmara con ellos para hacer la siguiente serie que tenían en marcha. Se estrenaría en streaming, y sería la primera incursión de Sony en ese medio en el que aún no estaban inmersos. "Quieren un nombre reconocido para impresionar." – había dicho Caroline. Todavía no habían discutido que haría a continuación, no le gustaba hacer planes a muy largo plazo. La vida ya le había demostrado que no tenía sentido.
El director, su asistente, la directora de casting, un ejecutivo del estudio, y los dos productores de la película las estaban esperando cuando llegaron. El ejecutivo las saludó con un apretón de manos, Malcolm la besó en sus dos mejillas.
"Querida, que bueno volver a verte tan pronto." – Le dijo, ella le sonrió con amabilidad. – "Prometo que esta será la última vez que te molestemos."
"No es ninguna molestia." – al contrario, le gustaba estar en la mesa donde se tomaban las decisiones. Caroline le guiñó un ojo, y las dos se sentaron juntas al centro se la mesa.
"Creo que ya podemos empezar."
"No, aún falta la autora del libro." – dijo ella. Un asistente había entrado en la sala y comenzó a conectar una notebook a la pantalla.
"¿Esta citada? ¿De verdad hace falta que esté presente? Es una decisión que solo concierne a la película."
"Película basada en un libro que ella escribió. Sería importante tener su opinión acerca de quién va a interpretar a su protagonista masculino." – intervino Caroline. Su amiga se había puesto en contacto con la escritora para confirmar que estaría presente en la reunión.
"No hay mucho que pensar, la decisión está prácticamente tomada. Será Harry." – dijo Malcolm confiado.
"Primero tenemos que ver las pruebas de cámara." – intervino la mujer de casting.
"Oh, lo siento. Lo siento. El tráfico era un desastre." – se disculpó la mujer de mediana edad que entró a la sala a los tropezones.
"¡Ah! Ahora sí ya estamos todos."
Demelza le hizo señas a Betty Martin para que se sentara junto a ella. – "Hola, cariño." Se saludaron con un beso. La mujer era todo un personaje. Preparándose para su papel, Demelza había pasado algo de tiempo con ella. Esta era su segunda novela, la primera en convertirse en best seller, y a la mujer todavía le costaba acostumbrarse al éxito que había tenido el libro y al hecho de que ahora sería una película. Estaba encantada que Demelza fuera a interpretar a su protagonista, de Henry nunca había estado muy convencida. "Es muy grandote." – Le había dicho a ella en confidencia, pero era el estudio quien decidía.
"Bien. Primero les pido disculpas por la urgencia. Creo que todos lamentamos la partida de Henry Cavill del proyecto, pero no por eso desde el estudio dejamos de creer en esta película. La protagonista principal siempre ha sido la hermosísima Señorita Demelza Carne, solo debemos buscar a alguien que este a su altura para que la acompañe." – alrededor de la mesa no hubo más que asentimientos. Caroline había sacado su libreta y tomaba nota de algo, la Señora Martin apretó su mano. – "Cómo saben, en el día de ayer se realizaron una serie de pruebas de cámara con cuatro actores, debemos elegir entre ellos. ¿Está verificado que todos están disponibles para la fecha de rodaje?" – Sylvia, la directora de casting, asintió. – "Bien, entonces comencemos. Primero veremos las tomas y las fotografías de cada uno. ¿Quién es el primero?"
"James Norton."
La sala se oscureció, alguien bajó las luces y James apareció en la pantalla. Todos miraron con atención. Demelza ya debería estar acostumbrada a estas situaciones, pero no podía evitar sentir algo de vergüenza al verse en la pantalla. Y además, verse con James en una escena romántica, a quien conocía hacía años y era un gran amigo, le resultaba algo embarazoso. Habían editado la escena con las tomas de varios ángulos. Demelza desviaba la mirada cada vez que ella decía una línea y la cámara se enfocaba en ella, observando a la gente a su alrededor y como reaccionaban. Algunos miraban con seriedad, otros curvaban ligeramente los labios. James era un gran actor, con una larguísima lista de proyectos, aunque nada sobresalía particularmente. Demelza se giró hacia Caroline en la última parte, cuando se besaron. Su amiga la miró de reojo, sonriendo. Los besos actuados, pues eran eso, actuados. Parte de la profesión. Pero con James se había sentido como si besara a uno de sus propios hermanos. Le dio un escalofrío el solo hecho de pensar que si lo elegían tendría que besarlo varias veces más. Unas cuantas veces más. Y estaba segura de que eso se reflejaría en la pantalla. La relación entre los dos protagonistas iba a ser intensa, en su desacuerdo al principio y luego en su complicidad, y hacia la mitad de la película debía haber entre ellos una atracción que se transformaría en amor hacia el final. Clásica comedia romántica, pero un poco más subida de tono que las convencionales. Caroline decía que las mujeres de hoy en día querían ver amor, sí, pero también querían ver la pasión que existía al comienzo de cualquier relación. O sea, sexo. No explícito, por supuesto. Pero si el éxito de Cincuenta Sombras de Grey nos había enseñado algo, era que el público femenino buscaba historias más apasionadas. Por eso el éxito de este libro. Tenía historia, acción, sí, pero lo más importante era que tenía a una mujer en busca de una aventura, de romance, y que terminaba encontrando mucho más que eso. ¿Cursi? Desde luego. Eso es lo que el público quiere.
"Pero esto no será Cincuenta Sombras, tendrá más… clase." – es lo que había dicho Caroline.
"¿Qué hay de Jamie Dornan? ¿Sabes si lo consideraron para el papel?" – Demelza le susurró al oído a su amiga mientras cerraban la ventana del video y buscaban la carpeta con las fotos.
Caroline levantó una ceja y anotó 'Jamie Dornan' en el cuaderno. Su última película, Belfast, le había encantado. Y lo había conocido en una entrega de premios el año anterior, lástima que no se acordó de él antes.
Una a una las fotos fueron pasando en la pantalla. En la mayoría ambos estaban riendo.
"Oh, te ves muy bonita." – Betty dijo a su lado.
En la última foto ambos sacaban la lengua a la cámara como un par de niños, no se veían como una pareja profundamente enamorada. Para nada.
"Bueno, ese fue James. Creo que estuvo muy bien, es un chico amoroso." – dijo la directora de casting.
"Y se ven muy bien juntos. ¿Ya lo conocías, Demelza?" – le preguntó un directivo del estudio.
"Somos viejos amigos. Trabajamos juntos hace muchos años, cuando recién comenzábamos."
"¡Ah! Muy bien, muy bien. ¿Quién es el siguiente?"
"Harry Styles."
Un murmullo de emoción corrió dentro de la sala y todos se acomodaron para ver la escena con el hombre más famoso del momento. Demelza también. Sentía curiosidad, así que soportó verse a sí misma para ver cómo se veían juntos en la pantalla. Harry no tenía mucha experiencia como actor todavía, solo había hecho un par de películas, pero la última había causado bastante revuelo.
Lo hizo bastante bien, a decir verdad. Las líneas dichas con claridad y con el matiz correcto. Parecía enamorado de verdad. Pero había algo que no terminaba de cerrar en la escena. No era él en particular, eran los dos. ¿Era muy joven? ¿Era eso? Ella era unos años mayor, sí. Tal vez… Judas. Justo en ese momento llegó el beso, Demelza no tuvo tiempo de mirar hacia otro lado. La había besado apasionadamente. Obviamente Harry no sabía acerca de los besos actuados. Caroline anotó algo a su lado. Malcolm hizo un ruido cuando apoyó la palma de su mano sobre la mesa.
"Bueno, creo que tenemos un serio candidato. Eso estuvo muy bien, muy muy bien." – dijo.
Algunas personas alrededor de la mesa asintieron.
Observaron las fotos. Eran distintas a las de James. Aquí ella estaba en los delgados brazos de Harry, mirándolo a los ojos. O ambos mirando a la cámara, o ella con un brazo sobre su hombro. Ambos posando con miradas sexys a la cámara.
"Creo que es perfecto. Hará un excelente trabajo." – continuó Malcolm.
"Daría muchísima publicidad a la película. Tendríamos una audiencia asegurada."
Ouch.
"¿Pero sería la correcta clase de publicidad?" – preguntó Caroline a su lado.
"No existe la mala publicidad. La película estaría en boca de todos, sería un éxito asegurado." – insistió Malcolm McNeil.
"No estoy muy segura. La publicidad que tuvo su última película y en lo que hicieron hincapié, fue mala publicidad para mí. Demelza Carne no se verá envuelta en ese tipo de comentarios." – continuó seriamente Caroline. Por eso era la mejor representante.
"¿Te refieres a las escenas de sexo en 'Don't Worry Darling'?" – preguntó uno de los productores.
"Exacto."
"Eso fue idea de la directora. Nosotros no haremos eso. Esta película se va a promocionar como una aventura romántica. La 'Romancing in the Stone' del siglo veintiuno." – les aseguró el hombre.
"Muy bien, eso espero. Ahora, volviendo a Harry, ¿no creen que sea algo joven para el papel?"
"Yo creo que es perfecto." – dijo Malcolm.
"¿Betty?"
Todos se giraron para mirar a la autora del libro.
"Erhmm… parece un muchacho muy talentoso. Mi hija lo adora. Pero es verdad que cuando escribía su personaje me imaginaba a alguien un poco mayor…"
"Esto no es el libro, es nuestra adaptación." – Malcolm la interrumpió abruptamente.
"¿Y cuánto nos costaría Harry Styles?" – el directivo preguntó a la directora de casting.
"Seis millones."
Demelza vio como Caroline levantaba las cejas y ponía los ojos en blanco. Era un millón más de lo que le pagarían a ella.
"¿Por qué no seguimos mirando a los demás antes de decidir?" - al parecer al estudio tampoco le hacía mucha gracia lo que deberían pagarle a Harry si lo contrataban.
Kit fue el siguiente y con toda honestidad, estuvo espantoso. Ella lo intentó. Mucho más que con Harry con quien llevaron la escena adelante juntos, pero Kit Harington se mantuvo con la misma expresión durante toda la prueba. Supuso que sí quiso aparentar estar enamorado, pero lo único que consiguió era parecer estreñido. Caroline tuvo que bajar la mirada y taparse la boca con una mano para disimular su risita. A ella le daba algo de pena, parecía una muy buena persona y había estado muy bien en Juego de Tronos. Cuando terminó la escena y se volvieron a encender las luces, Malcolm suspiró ruidosamente frente a ellas. Miraron las fotos antes de que nadie dijera nada. No estaban mal, no estaban muy bien tampoco. Al menos en las de su amigo ambos se reían y los hacía ver algo adorables, aquí no había nada.
"Creo que todos estamos de acuerdo en que Kit no es el indicado para este papel, ¿verdad?" - Malcolm buscó apoyo en el resto del grupo. Los productores y el ejecutivo del estudio asintieron. La directora de casting dijo:
"Es un gran chico. Trabajé con él antes... Pero, creo que tienes razón. No tiene lo necesario para este rol. Demelza, ¿Qué piensas tú?"
"Mmm..." - Demelza vaciló, pues no quería tirarlo debajo de un bus. - "Me cayó muy bien, es muy amable y, obviamente, hizo un gran trabajo en Game of Thrones. Pero no sé si su talento se reflejó correctamente en esta escena. Tal vez sea cuestión de darle otra oportunidad..."
"No tenemos tiempo para eso, querida." - la interrumpió McNeil. - "Por lo tanto, creo que Harry es el indicado." - sentenció.
¿Cuál era su fijación con Harry Styles?
"¿No teníamos otro candidato? Pensé que eran cuatro."
Maldición.
Casi que quería secundar a Malcolm.
"Sí. El siguiente es Ross Poldark..." - la mujer de casting dijo, haciéndole una seña al asistente para que reprodujera el video.
Demelza se movió incómoda en su silla cuando las luces se apagaron de nuevo. La escuchó a Betty murmurar un "Ohhh..." a su lado. La voz de Ross retumbó en la sala. Preocupado, con el ceño fruncido y un ligero matiz de desesperación en su voz. Demelza no pudo más que dirigir su mirada a la pantalla. Ese gesto adusto desapareció en el momento en que ella apareció frente a él y Ross estiró sus brazos, como queriendo tocarla pero sin hacerlo realmente. Sus ojos recorriendo su rostro, por momentos deteniéndose en sus ojos, en otros clavados en sus labios mientras ella decía sus líneas. Demelza lo observó con detenimiento mientras la mujer a su lado emitía un pequeño suspiro cuando él finalmente la tomó por la cintura. Recién afeitado, con el pelo un poco largo, pero sin recoger. Vestido con una simple remera blanca que marcaba sus músculos. Aún se veía muy atractivo, a pesar de los ocho años que habían pasado desde la última vez que lo había visto. Las pequeñas líneas en el borde de sus ojos que aparecían cada vez que sonreía no hacían más que hacerlo ver más cautivador. Más maduro. Y recitó su diálogo con plena naturalidad. Ella le respondió de la misma forma. Estuvo estupendo, y Demelza no pudo evitar que una pequeña sonrisa brotara en sus labios. Recordó, siempre se sentían tan orgullosos uno del otro cuando lograban una buena toma. Y esa había sido una muy buena. Solo que... ¡Judas!
"¿Quién es este muchacho?" - preguntó uno de los productores cuando se volvieron a encender las luces.
"Ross Poldark. ¿No lo conoces? Suele hacer series británicas más que nada, o algunas películas independientes. Tuvo mucho éxito en..."
"No. Nunca había oído hablar de él."
"Bueno. Ya no perdamos el tiempo con él. Tenemos dos candidatos, y solo uno nos asegura éxito." - intervino Malcolm.
"Nadie puede asegurar el éxito. Todo depende de la calidad de la película." - le respondió Caroline. Y por el modo que se miraban, tal vez sería conveniente mantener a esos dos lo más alejados posible.
"Un momento, Malcolm. Veamos las fotografías y luego decidiremos."
"No hay fotografías." - dijo el asistente.
"¿No? ¿Y eso por qué?"
"No tuvimos tiempo. El hombre llegó al final de la tarde, ya estábamos guardando el equipo." - Eso no era cierto. Y Demelza no pudo evitarlo.
"Él no llegó tarde. Estuvo ahí todo el tiempo, si no mal lo recuerdo." - dijo.
"Como sea. ¿Por qué perdemos tiempo en él?"
"Demelza, noté que no hubo beso final con este... Ross Poldark."
"Erhmmm... no. Bueno, ya hay tantas imágenes nuestras besándonos que pensé que no sería necesario."
"¿A qué te refieres?"
"Demelza y Ross solían protagonizar una serie de la BBC años atrás. Detrás de la Colina, era su nombre." - Caroline respondió por ella.
"¡Ah! Así que tú ya lo conoces, has trabajado con él."
"... Sí." – Pues, no podía negarlo.
Entonces, el asistente buscó un video en YouTube. La pantalla se llenó de resultados. Le dio click en 'Detrás de la Colina, compilado de besos.'
Ay, por Dios no.
Pero sí. El video duraba más de veinte minutos. Uno por uno cada beso que se habían dado desde el comienzo de la serie se reprodujo en la pantalla. Quería que se la tragara la tierra.
"Oh, solía amar esa serie." - Betty le dijo al oído. - "Tú eras tan dulce... y él tan buen mozo." - Demelza le devolvió una sonrisa forzada. No iban a ver el video entero, ¿verdad?
"Creo que ya vimos lo necesario." - tuvo que decir para que lo detuvieran.
"De verdad no tenía idea de la existencia de esa serie." - dijo uno de los productores.
"Es porque usted es americano. En Inglaterra todos la conocen." - le aclaró la mujer de casting.
"O sea que ¿lo conocen a él?"
"Uhm... disculpen." - dijo el asistente desde detrás de la notebook. - "En el portfolio del señor Poldark hay algunas imágenes que creo que pueden servir."
Y ahí estaban. Fotos de ellos dos, tomadas en una sesión en una fiesta de RadioTimes, creía recordar. Judas, se veían tan jóvenes. Había de varios tipos, riendo, abrazados, mirándose a los ojos, ella besando su mejilla y él sonriendo con picardía a la cámara... ¿Qué rayos?
"Bien, bien, bien. Ahora sí." - dijo el hombre cuando no hubo más fotografías.
"Por fin. Estoy de acuerdo con que hay que respetar y ver cada prueba, pero no tenemos tiempo para perder con este tipo." - dijo ya saben quién.
"¡Uh, pero a mí me encantó!" - se le escapó a Betty, a decir por los pedidos de disculpas que vinieron a continuación.
"No hay de qué disculparse, Señora Martin. Para eso estamos aquí. Ahora Malcolm, tú posición está más que clara. Tú lo prefieres al chico Styles, y entiendo por qué. Es dinero asegurado, como también es seguro el dinero que tendremos que pagarle. Y el presupuesto de esta película ya es bastante grande. Por ese valor, espero que incluya una canción para el soundtrack también."
"Seguro que sí, eso sería increíble."
"Aguarden un momento. No tengo nada contra Harry Styles, pero tenerlo en la película absorbería toda la publicidad." - dijo Caroline.
"Estoy de acuerdo. Y la publicidad que viene de su mano puede ser buena o no tanto. Sería más difícil manejar la narrativa, corremos el riesgo de que cobre vida propia." - acotó la mujer de casting.
"Y eso no fue lo que acordamos." - Caroline le recordó al directivo de Sony que las miraba a las dos con seriedad.
"¿A qué se refieren?" - preguntó Malcolm.
Demelza y Caroline se miraron, y luego su representante se volvió hacia la directora de casting, no era su lugar explicarle a él. La mujer entendió la indirecta.
"Tenemos algunas escenas algo subidas de tono en esta película. La Señora Carne accedió a hacerlas, son una parte esencial de la historia. Se trata de la protagonista, una mujer que busca libertad y en esa búsqueda decide pasar la noche con este hombre a quien acaba de conocer. Si ese hombre es Harry Styles, bien, esas escenas se reducirán básicamente a que la más grande estrella pop tendrá otra escena de sexo en una película. Dejará de ser acerca de la protagonista y pasará a ser sobre él."
"¿Y a quién le importa?" - bufó Malcolm, el director de la película.
"A mí me importa." - respondió Betty inmediatamente a su lado.
"Y a mí también." - dijo ella. - "Sylvia tiene razón. Además, creo que Harry se ve un poco joven para mí."
"Y delgado. No es lo que tenía en mente cuando escribía el libro."
"¿Y quién se parece más a la persona que tenía en mente, Señora Martin?"
"Pues... Ross Poldark. Creo que tiene la apariencia perfecta, y la edad justa."
"No puede estar hablando en serio, el tipo es un don nadie."
"No es un don nadie." - Demelza intervino en defensa de Ross por segunda vez. - "Es un gran actor. Es muy talentoso, de verdad." - dijo. Haciendo silencio cuando todos la miraron. Y porque su intención no era precisamente convencerlos de que tenían que contratarlo a Ross. Aunque él hubiera sido el mejor de los cuatro.
"¿Tú también crees que él es el adecuado para el rol?" - le preguntaron.
"Creo - creo que esa decisión la debe tomar Sylvia..."
"Pero ¿qué opinas tú? Tú serás quien debas trabajar con él y compartir esas escenas." - insistió el hombre de la productora.
Judas. Demelza maldijo por dentro. ¿Qué debía decir? ¿Qué preferiría trabajar con James? ¿Con su casi hermano James? No lo iban a poder vender, estaba segura. Ella era una excelente actriz, pero esa historia requería algo más. Necesitaría de química entre los protagonistas, una chispa, eso imposible de describir y que no todas las parejas de ficción conseguían. Pero ella sabía que lo tenía con Ross. Y sabía también que él necesitaba ese trabajo. No podía ser tan egoísta. Mierda.
"Yo... James es excelente. Y Harry, bueno, por algo es la estrella más grande del momento. Pero creo que es muy joven y... Ross, sí. Él es el adecuado para el papel, creo yo." - dijo al fin.
"Además, Ross Poldark puede traer algo de publicidad también, al menos en el Reino Unido. Los protagonistas de Detrás de la Colina trabajando juntos de nuevo, será un gran titular." - dijo Caroline.
La mujer de casting asintió.
"¿Sylvia?"
"Estoy de acuerdo. Ross Poldark tiene mucho potencial insatisfecho, creo que puede ser una gran oportunidad para él. Y... es mucho más económico que Harry."
"Que es lo que a mí me interesa. Ahora, Malcolm, sé que tu querías a Harry, ¿crees que puedes arreglártelas con Ross? Recuerda nuestro acuerdo."
Malcolm sonrió. Una sonrisa sin dientes y evidentemente falsa que no alcanzó a sus ojos.
"Por supuesto que sí. Siempre que él hombre pueda recordar sus líneas."
"Muy bien, ¡Ross Poldark será nuestro protagonista masculino entonces! Sylvia, ponte en contacto con su representante, envíale el contrato. La reunión se da por terminada. Nos veremos en la Isla de Dominica en unas semanas..."
Mierda. Mierda. Mierda.
Demelza se tomó la cabeza apenas se subió al auto.
"Pensé que habías dicho que no querías volver a trabajar con Ross." - Caroline, que había mantenido la boca cerrada desde el final de la reunión, le dijo sentada frente a ella en el vehículo.
"¡Judas! ¿Qué se suponía que debía decir? Tú viste las cintas."
"Estuvo bien. Aún se ve muy... guapo." - Demelza dirigió una mirada torcida en su dirección.
"Mierda, Caroline. ¿Qué acaba de ocurrir?"
"Que rechazaste trabajar con Harry Styles y convenciste a todos de que Ross es perfecto para el papel. Cosa que es cierta."
"No. Henry Cavill era perfecto para el papel."
"Ross tiene un aire..."
"¿Crees que debería renunciar yo también?"
"Por supuesto que no. Esta película puede ser genial y tú lo sabes. Divertida, romántica, algo sórdida. Puede atraer a nuevo público..."
"No sé si pueda hacerlo, Caroline..."
"Claro que puedes. ¡Eres Demelza Carne, la novia de América!" - exclamó su amiga abriendo las palmas de sus manos, como si estuviera leyendo la marquesina de un teatro. Demelza dio vuelta los ojos. - "No puedes renunciar, cariño. Quiero decir, sí puedes, pero no creo que sea lo correcto. Recuerda, ¿un mes en una isla paradisíaca en el Caribe? Lo necesitas."
"Me podría simplemente ir de vacaciones."
"Una estrella como tú no tiene tiempo de vacaciones."
"Comienzas a parecerte al coronel Parker." - a Caroline le hizo gracia la referencia.
"Si te tomas vacaciones te irás a Cornwall a encerrarte sola, apartada del resto del mundo. No puedes engañarme. Creo que este es el paso correcto para tu carrera, algo divertido y mainstream. Pero claro que no te obligaré, cariño. Pídelo y cancelaré el contrato..."
"¿Pero? Hay un pero a continuación, ¿verdad?"
Caroline le sonrió con dulzura. "Pero... ¿de verdad vas a dejar este proyecto solo porque no quieres trabajar con Ross? ¿No pasó mucho tiempo ya?"
Demelza desvió la mirada hacia la ventanilla. Odiaba cuando Caroline era la racional y ella se comportaba como una terca. Por supuesto que había pasado mucho tiempo ya. Ross Poldark ya no significaba nada para ella, solo era un antiguo compañero de reparto. Nada más. ¿Podría volver a trabajar con él como si nada hubiera sucedido?
