- ¿Cómo esta Kagome? - dijo Shippo, ingresando junto con las gemelas y Hisui

- Shippo - se sorprendió Kaede, quién estaba preparando el almuerzo - ¿Por qué no vinieron anoche?

- Los niños estaban durmiendo... no quería despertarlos

- Entiendo... Kin, Gyo, ¿Tienen hambre? - ambas asintieron

- ¿Dónde están nuestros papás? - pregunto Kin, un poco triste

- Tuvieron que salir de emergencia, pero regresarán pronto - le extendió un tazón a Shippo y otro a Hisui - Kagome salió a tomar aire con Inuyasha - comenzó a servirle a las gemelas - Está luchando contra ese hechizo

- ¿Esta muy mal? - los ojos del zorrito estaban a punto de llenarse de lágrimas

- Ella es fuerte, sin embargo, el tener que proteger a su bebé y luchar al mismo tiempo, puede ser demasiado para ella

- ¿Morirá?

- Oh no, Shippo, estoy segura de que, con ayuda de los demás, Kagome saldrá bien de esto

- ¡Kagome! - dijo el zorrito, al ver ingresar a la pareja

- Shippo - sonrió, mientras él saltaba a sus brazos

- Señorita Kagome - dijeron las gemelas

- Niños - sonrió - Qué... que alegría que estén bien

- ¿Te sientes mejor? - pregunto Shippo

- Sólo un poco... creo... creo que voy a descansar

- Déjame ayudarte - el niño descendió y el híbrido la tomó en sus brazos, para ayudarla a recostar

- Cuando despiertes, podrías probar un poco de comida - dijo Kaede

- Lo haré - murmuró, quedándose dormida, lentamente

- ¿Todavía no hay noticias de Sango y Miroku? - se sentó al lado de la anciana

- Aún no han regresado, ¿Quieres comer? - le extendió un tazón

- No, gracias, no tengo hambre

Debe estar muy preocupado, Inuyasha jamás rechazaría un plato de comida ni de broma

Pensó el zorrito

- Tienes que ser fuerte Inuyasha - siguió la anciana - Kagome y el bebé te necesitan más que nunca, ten, come un poco


- ¿Logras ver algo, Sango?

- No excelencia... Kirara, ¿no percibes su olor?

El pequeño animal negó con la cabeza

- Esto va a ser más difícil de lo que pensé, deberíamos descender y seguir a pie

- Esta bien, Kirara, bajemos - ordenó

Descendieron cerca de un rio y comenzaron a caminar

- Recuerdo que su cueva estaba cerca de aquí

- Así es Sango, tal vez si costeamos el rio, lleguemos a algún lugar

Caminaron durante una hora aproximadamente, hasta que se percataron de un suave olor a humo

- Excelencia, creo que estamos cerca

- Si, es por aquí, ven - comenzaron a correr hasta que vislumbraron la imagen de la joven, sentada fuera de la cueva, mientras terminaba una de sus preparaciones

- Señorita Enju - se acercaron

- Oh - se sorprendió - Los amigos de Kagome, Sango y Miroku, ¿verdad? Ha pasado demasiado tiempo - sonrió

- Qué alegría que aún nos recuerde - tomó las manos de la joven

- Excelencia, recuerde a lo que vinimos - reprochó, con una mirada fatal

- Claro, claro a jeje - rio - Señorita Enju, hemos venido hasta aquí, porque necesitamos su ayuda

- ¿Qué sucede?

- De casualidad, ¿conoce a la bruja Soroshima?

- ¿Soroshima? Si, era rival de Urasue

- ¿Su rival? - se asombró la exterminadora

- Si, bueno, de hecho, es normal que no haya buena relación entre ellas - se arrodilló al lado del horno - Las brujas suelen ser muy celosas, envidiosas y siempre quieren tener mayor poder. Soroshima siempre desafió a Urasue

- ¿Conoce a su hija?

- Si, Yorunokagi, si mal no recuerdo - hizo una pausa, pensando - De hecho, creo que tenia dos hijos, Yorunokagi es bruja, como ella, pero había un joven... él era humano

- ¿Cómo dice? - se sorprendió el monje - ¿Humano?

- Soroshima se casó con un heredero de la región de las montañas y tuvieron un hijo... Musuko si mal no recuerdo...

¡¿Musuko?! Ese es el nombre del amigo de Kohaku...

Pensó la exterminadora

- Pero, ¿Cómo es posible que sea humano en su totalidad?

- No es lo mismo que con los demonios... los brujos en general, tienen una pequeña condición similar al de los humanos, al relacionarse con un humano, por lo general, su raza es la que suele predominar

- Entiendo - dijo la joven - Su sangre especial es menor en relación a la de los humanos

- Entonces, Yorunokagi, ¿es hija de un brujo?

- Un hechicero, pero él murió hace muchos años, nadie sabe que le ocurrió, pero... ¿Para que quieren saber todo esto?

- Yorunokagi ataco a la señorita Kagome con un hechizo

- ¿Qué? - se puso de pie - ¿Qué clase de hechizo?

- No sabemos con exactitud, sólo sabemos que Kagome fue mordida por su mascota, un pequeño gato demonio... - dijo la exterminadora

- El objetivo de la bruja era que la señorita Kagome matará a Inuyasha, sin embargo, ella se resistió

- Aunque ella dijo que, mientras más se resista, más rápido morirá

- Un hechizo de olvido - murmuró la joven

- ¿Hechizo de olvido?

- Así es excelencia, un hechizo de olvido suele utilizarse para que las personas se olviden de aquello que más aman, aunque, a juzgar por lo que me dicen, es posible que Yorunokagi haya mezclado ese hechizo con algunos elementos que promueven el odio y la muerte

- Vaya, realmente sabes del tema - dijo Sango

- Urasue lo hacia todo el tiempo - hizo una tenue sonrisa - Aprendí mucho a su lado

- Pero... ¿Por que el gato llevaba el hechizo en su interior?

- Los gatos demonios suelen ser excelentes recipientes, además de que llevan un poderoso veneno en su interior, suelen utilizarlo cuando su vida esta en peligro o cuando se los obliga a mezclarlo con alguna sustancia, tú debes saber de esto, Sango

- En realidad, ignoraba la parte en que pueden ser recipientes para transportar hechizos

- Comprendo... Yorunokagi mezclo su hechizo con el veneno de ese gato y uso al animal para trasladarlo a la señorita Kagome... Enju, ¿conoces a alguien que pueda ayudarnos a eliminar ese hechizo?

La joven se quedo pensativa, unos momentos

- Creo que si... pero no puedo asegurarles que acepte ayudarlos

- Tenemos que intentarlo antes que sea tarde, además, tenemos que recuperar el libro de las almas

- ¿Yorunokagi tiene el libro de las almas? - se sorprendió. Ambos jóvenes asintieron

- Tienen que recuperarlo de inmediato - su voz se mostraba perturbada - Ese libro es muy peligroso

- Lo sabemos - dijo Sango - Kagome es la encargada de sellar ese libro

- Vengan - dijo la joven - Por aquí se encuentra la guarida de Youmajo, es la única que creo que accedería a ayudarlos

- Aceleremos el proceso, Kirara - el animal se transformo - Ven Enju, sube

Los tres se montaron en el lomo de Kirara y emprendieron su viaje


Del otro lado del templo, Yorunokagi estaba parada frente al libro, preguntándose si era capaz de abrirlo

- Este libro... tiene una energía muy poderosa - acercó su mano a él - Me... me pregunto si podré dominarlo

Tomó el libro con ambas manos y este comenzó a flotar

- De acuerdo - suspiró - Aquí vamos

Levantó su mano derecha y deslizo la tapa de este. Inmediatamente una luz comenzó a salir de él

- Yorunokagi - pronunció

- ¿Qué? ¿Quién esta hablando?

- Somos las almas de los hechiceros y brujas que habitamos en el libro

- Wow

- ¿Estas dispuesta a utilizar nuestros conjuros a pesar de las consecuencias?

- ¿Consecuencias?

- Responde

La joven se quedo callada unos instantes, pensando en lo que diría su madre

- Tienes que dejar de ver a tu hermano - dijo, molesta

- ¿Y eso por que? - respondió, cruzándose de brazos

- Te estas volviendo débil, cada día te pareces más a ese repugnante ser humano

- ¿Cómo puedes hablar así de tu hijo?

- ¡ERES UNA BRUJA YORUNOKAGI! - grito, lanzando un golpe con su lazo - ¡Las brujas no tenemos buenos sentimientos ni compasión con nadie!

- Pues... no todas tenemos que ser iguales mamá

- Eres débil - la miró con desprecio - Si sigues con esa actitud, ¡te comerán viva! Una idiota como tú, no merece cargar con este don

- Siempre trate de superarme y demostrarle a mi madre que merecía mis poderes, y ahora... ¿Estoy dudando? - suspiró - ¿Qué diría ella?

Me has desilusionado Yorunokagi, ni siquiera eres capaz de decidir por ti misma... eres débil

- No Soroshima, no soy débil - cerró sus ojos - Libro de las almas, estoy dispuesta a utilizar tus poderes

En ese momento, una gran energía comenzó a trasladarse del libro hacia la joven bruja, provocando que esta cayera al suelo, perdiendo sus propias fuerzas. Al cabo de unos segundos, comenzó a rogar

- No... por favor... para - levantó su mano, con intención de cerrarlo, pero no podía moverse

Higi, quien había estado observando la situación desde un lugar seguro, percibió que su dueña estaba en peligro y, de un salto, cerró el libro, el cual cayo al suelo inmediatamente

- Gra... gracias Higi - se arrodillo, tomándose el pecho - Fue... fue muy fuerte - miró la palma de su mano, la cual había quedado con unas extrañas marcas - Me siento... me siento mucho más poderosa - sonrió - Y eso que solo fueron las primeras páginas

Se levanto y volvió a tomar el libro, dejándolo arriba de una especie de pedestal que ya se encontraba en el templo

- Necesito recuperar energías, cuando me sienta mejor, regresaré a obtener más conocimiento

Salió del lugar, con su mascota en brazos


- ¡DETENTE YORUNOKAGI! - grito Kagome, levantándose rápidamente

- ¿Qué sucede Kagome? - pregunto Inuyasha, preocupado

- El libro... ella esta usando el libro

- ¿Estas segura Kagome? - preguntó la anciana

- Si... lo... lo soñé - tomó su pecho

- ¿Estas bien? - apoyó su mano en la espalda

- Inuyasha - lo miró - Tenemos... que ir a buscarla, antes de que... sea tarde - tomó aire - Rin... Rin está en peligro

- De acuerdo... ¿segura que puedes moverte?

- Lo intentaré

Con la ayuda de su esposo, la sacerdotisa se puso de pie, tomo su arcó, sus flechas y se acercó a la puerta

- Shippo, por favor, quédate con los niños aquí

- Esta bien Kagome - suspiró - Inuyasha

- Dime

- Por favor, tengan cuidado

- Lo haremos Shippo, tu cuida a los niños y la anciana Kaede

El pequeño zorrito asintió, mientras la sacerdotisa se subía a las espaldas del joven

- Cuídense mucho chicos - dijo la anciana

Kagome es una mujer fuerte, sin embargo, sus energías se están agotando, sólo es cuestión de tiempo para que el hechizo la domine por completo... Inuyasha, por favor, ten cuidado


Mientras tanto

Los lobos se encontraban por el camino de unas empinadas montañas

- ¿¡Estas seguro hacia donde estas yendo Koga?! - preguntó Ginta

- ¿Acaso no perciben el olor de esa bruja? Esta justo detrás de aquellas montañas - señaló a lo lejos

- Puedo sentir su energía - dijo Ayame - ¡Oh por dios! Su energía esta aumentando

Ambos lobos se frenaron en seco

- Tienes razón, esto no es normal

Desde el templo, y con su bola de cristal, Yorunokagi observaba los movimientos de los jóvenes lobos

- Vaya, sabia que Inuyasha y Sesshomaru vendrían, pero no sabia que estos lobos también se atreverían a seguirme - sonrió - Creo que es hora de poner a prueba los conjuros de ese libro - dijo, mirando las marcas de su mano

- No puede ser... - dijo el jefe de los lobos, mirando hacia el bosque que habían dejado atrás

- ¿También lo percibiste? - preguntó la joven

- ¿Qué sucede chicos? - pregunto Hakkaku

- Es el olor de esa bruja - dijo Ayame - Se está acercando, ¿del bosque?

- Imposible - respondió el líder - Cuando pasamos por allí no había nada

En ese momento, un monstruo de piedra emergió de entre los árboles lejanos, en dirección a ellos

- ¿Qué es eso? - se sorprendió la joven

- No lo se, pero ¡lo acabaré! - comenzó a correr en dirección al monstruo

- ¡Espera Koga! - gritaron sus amigos, pero este hizo caso omiso a su advertencia

- Has sido mandado por esa bruja ¿no es así? - saltó, con su pie en posición de ataque, pero el engendro se lo saco de encima de un golpe

- ¡Koga! - gritó Ayame - golpeando el suelo, del cuál emergieron unas hojas mágicas, que detuvieron al monstruo unos instantes - ¿Estas bien? - se acercó al lobo, que había quedado tendido en el suelo

- Si, no te preocupes por mi - se levantó - Una simple criatura de piedra ¡no me detendrá!

El monstruo le lanzó una pequeña hoja, la cual corto una de las mejillas de su cara

- ¡JA! ¿Eso es todo lo que tienes? - se frenó al ver que una densa niebla cubría el lugar - ¿Qué... que esta pasando? ¿Dónde... donde esta el monstruo? - miraba a su alrededor sin lograr ver nada hasta que, abrió grande sus ojos - ¡Ayame! ¿¡Ayame, donde estas?! No... no puede ser... ¿Ginta? ¿Hakkaku?

La densa niebla comenzó a disiparse y distinguió la figura de una mujer, tirada en el suelo

- Pero si es... ¡Kagome! - corrió en su dirección - ¡Kagome! - la tomó en sus brazos - ¿Cómo llegaste hasta aquí? Esa bestia inútil no sabe cuidarte - comenzó a mover su cara, pero la joven no respondía - No... no puede ser - cerró sus ojos, apoyando la cara de la mujer en su hombro - No pude... no pude ayudarte Kagome - pero, al abrir los ojos, vio que la mujer que sujetaba no era la sacerdotisa - ¡AYAME! - gritó ante la imagen de la joven

- ¡AYAME! - gritó al mismo tiempo en el que el monstruo desviaba su camino y se dirigía hacia ella

- ¡Cuidado señora Ayame! - gritó Ginta, intentando acercarse a la joven

Ella se defendió, utilizando sus hojas para frenar el paso del monstruo. Cuando este se detuvo, saltó para purificarlo con la flor de lirio que llevaba en su cabello, sin embargo, este le propino un golpe, arrojándola al vacío

- ¡AYAMEEEEEE! - gritó Koga al ver la escalofriante escena

- Que raro - dijo la bruja mientras observaba todo - Este lobo teme perder a las dos mujeres... bueno, uno de tus miedos se ha cumplido Koga, ahora solo queda esperar por esa sacerdotisa

- No puede... no puede ser- dijo - AGGGGRRRR ¡ENJENDRO DEL MAL! - saltó sobre el monstruo, sin embargo, este desapareció de repente, sin dejar rastro - ¡Maldición! - cayó de rodillas

- Koga - se acerco Hakkaku - Lo... lo lamen...

- No te lamentes todavía Hakkaku - de un salto, cayo a una de las partes que sobresalían del empinado risco

- ¿Qué estas haciendo?

- ¿Acaso no es obvio? Voy a buscar a Ayame

- Pero, ¿Qué pasará con la bruja y la señorita Kagome?

- Primero tengo que encontrar a Ayame

Eres fuerte Ayame, por favor, resiste, ya voy a buscarte


Poco a poco, Rin iba recobrando el conocimiento

- ¿Cómo haces para dormir así? - dijo la bruja

- ¿He? - miró alrededor de la habitación, hasta que se percato que, a sus pies, tenia una pequeña mesa con comida

- Ten - dijo la bruja, desatando el lazo, haciendo que la joven cayera de rodillas - Tienes que comer, pero te advierto que, si intentas escapar, te dejaré en la pared hasta que ese demonio venga a rescatarte - comenzó a caminar hacia la puerta

- ¿Por... por que haces esto? - preguntó

- Porque eres una humana y si ustedes no ingieren alimentos o agua, pueden morir y a ti, te necesito viva

- Creí que odiabas a los humanos

- Te equivocas niña - tomó el pomo de la puerta - No los odio, simplemente no me interesa su existencia, ahora recuerda, si intentas escapar, pasarás el resto de tu estadía en la pared

Cerro la puerta y, con la ayuda del conocimiento adquirido del libro, la selló con un conjuro para que nadie, salvo ella, pudieran abrirla

- No lo comprendo - murmuró la joven, mirando el alimento - No parece tan mala para ser una bruja, sin embargo...

Por su mente comenzaron a pasar imágenes de su estadía en la aldea

- Señora Kaede - sus ojos se llenaron de lágrimas - La extraño mucho

Miro hacia su izquierda y pudo divisar una pequeña ventana sellada en la pared. Se acerco a ella y, aún con poca visibilidad, pudo notar que el sol estaba escondiéndose en el horizonte

Señor Sesshomaru, ¿Qué estará haciendo en estos momentos?


- ¿Va a esperar hasta que despierte, amo bonito? - dijo el demonio, observando a la joven loba, que estaba inconsciente a la orilla del rio. El demonio no respondió

Ay el amo Sesshomaru cada día me desconcierta más, primero se enamora de Rin, pero se va de la aldea y ahora salva a esta chica de una muerte segura, cuando lo conocí no era así

La joven comenzó a toser, intentando respirar

- ¡Ay! - dio un salto - Parece que se esta despertando

- ¿Qué... que me sucedió? - se sentó, tomándose la cabeza - ¿Quiénes son ustedes dos? - giró, observando a los demonios

- Más respeto jovencita - dio un paso Jaken - Si no fuera por el amo Sesshomaru, estarías muerta

- ¿Sesshomaru? - cruzaron miradas - He oído de ti - se puso de pie - Eres el hermano de Inuyasha

- ¡Ese hibrido no es familiar de mi amo! - se quejo

- ¿Fueron atacados por esa bruja? - interrumpió el demonio - Pude sentir su olor en lo alto de este peñasco

- No, aunque esa cosa tenia el mismo olor que Yorunokagi

- Yorunokagi, con que ese es su nombre - volteó para seguir su viaje

- ¡Espera! - levantó su mano - ¿Puedo ir con ustedes? al menos hasta que encuentre a Koga

- ¿Koga? - preguntó Jaken - ¿No es el jefe de los hombres lobos? - la joven asintió

- El olor de esa bruja se percibe del otro lado de las montañas, muy cerca de donde tiene sus tierras el gran sabio - dijo

- ¿Y ese quién es? - preguntó el pequeño demonio

- Es mi abuelo, el jefe de la tribu de los lobos del norte

Jaken miro hacia atrás y noto que Sesshomaru se les había adelantado varios metros

- ¡Espéreme amo bonito! - ambos salieron corriendo detrás de él