Abrió lentamente sus ojos, percatándose de que estaba en un lugar similar al de la casa de la anciana Kaede

¿Dónde estoy? ¿Kagome?

- ¡Kagome! - se sentó rápidamente, mirando a su alrededor y la vio, a unos metros de él, acostada y tapada con una manta - Kagome - murmuró, acercándose

- Al fin despertaste - dijo la voz de la anciana, provocando que el híbrido se volteara

- Youmajo - pronunció

- Para ser un híbrido, tardaste demasiado en recobrar el conocimiento

- ¿Cómo esta Kagome? - preguntó antes que nada

- Esta bien - se sentó al frente de él - Llegaron justo a tiempo - puso un paño de agua sobre la frente de la joven - El campo sagrado de aquella sacerdotisa estaba empezando a debilitarse... si hubieran tardado más, el veneno hubiera alcanzado a la bebe

- ¿Qué?

- Tranquilo, tu hija está bien, de hecho, el veneno esta siendo eliminado por el antídoto, ahora sólo queda esperar a que despierte

- Espera un segundo - estaba confundido - ¿Dónde estamos? ¿Qué fue lo que ocurrió?

Miró el costado de su abdomen

Lo había olvidado, Totosai se llevo a colmillo de acero

- Estamos dentro del árbol Jomon Sugi, en otras palabras, estamos en mi casa

- Pero, usted y el árbol desaparecieron antes del ataque de Yorunokagi

- No desaparecimos, como puedes ver, sólo nos ocultamos debajo de la tierra

Es verdad, el rastro de la anciana jamás desapareció del lugar

- Necesitaba ocultarme para poder fabricar el antídoto con tranquilidad, de lo contrario, esta sacerdotisa hubiera perdido la vida

- Pero... ¿Cómo pudo fabricarlo tan rápido? A Yorunokagi le llevo mucho tiempo preparar el hechizo

- ¿Con quién crees que estas hablando híbrido?

- ¿He?

- Soy una anciana, mis poderes son mucho más avanzados que los de esa joven bruja

- Y Totosai ¿Qué tiene que ver en todo esto?

- Totosai - sonrió, cerrando sus ojos - Es una larga historia

- Colmillo de acero - pronunció el anciano al sentir el pálpito de la espada, llamándolo

- ¿Qué ocurre Totosai? - preguntó la pulga, saltando a su hombro

- Colmillo de acero me esta llamando, parece que algo le ha ocurrido

- ¿Colmillo de acero? ¡Algo le ocurrió al amo Inuyasha!

- Él esta bien - se puso de pie - Pero si no reforzamos su espada, pronto dejará de estarlo

Se acercó a su vaca y, antes de subir, se quedó parado

- Qué extraño - murmuro - Se encuentran cerca del Jomon Sugi, ¿Qué habrán ido a hacer allá?

- ¿El Jomon Sugi? ¿Ese no era el hogar de la bruja Youmajo?

- Así es - respondió - Vaya... no pensé que volvería a verla después de tantos años

- Por cierto, ¿Cómo quedó su relación? Recuerde que las brujas suelen ser rencorosas

- Bueno, lo sabremos cuando la vea

- ¿Quieres decir que usted y Totosai...? - preguntó sorprendido y confundido

- No sé en lo que estas pensando híbrido, pero solo te diré que las cosas no funcionaron como deberían

- Qué extraño - dijo Mioga, saltando a la cabeza de la vaca - ¿Aquí no solía estar el árbol?

- Pues, parece que ya no esta

- ¿Totosai? - pronunció la voz de la mujer, apareciendo lentamente de debajo del suelo - Vaya, pensé que mis poderes me estaban engañando

- Youmajo, ha pasado tiempo

- Así es, aunque debo reconocer, que sigues tan lindo como siempre Totosai

- Bueno... bueno - miró hacia otro lado, sonrojado

- Vaya, ¿Quién diría que Totosai sería todo un galán? - murmuró Mioga

- Y dime, ¿Qué te trae por aquí?

- He sido llamado por una de mis creaciones, una espada, la cuál es portada por un híbrido, mitad bestia, ¿acaso lo has visto?

- Si, estuvo aquí con sus amigos, pero fueron atacados por una bruja y tuvieron que escapar

- ¿Una bruja? Ahora entiendo porque colmillo me llamó con urgencia

- ¿Sabe si regresara? - pregunto la pulga

- Tiene que hacerlo

- Youmajo - dijo Totosai - Necesito que me hagas una favor

- Entonces me pidió que los ocultara, hasta que te regrese tu espada

- Totosai - murmuró, emitiendo una tenue sonrisa


- Lamento decirte, que has llegado tarde - sonrió

- ¿Rin? - dijo Jaken, observando a la chica, quien seguía tendida en el suelo - ¿Está muerta?

El demonio la observó unos segundos, antes de redirigir su mirada hacia la bruja

- Pobre Sesshomaru - se burló - Dime, ¿Qué se siente saber que no pudiste hacer nada?

- Despierta Rin - se acercó el pequeño demonio, volteando a la joven

- Jaken - lo miró - No te le acerques

En ese momento, la chica abrió sus ojos, los cuales estaban totalmente negros

- ¿Rin? - pronunció asustado

Tomó la katana y le lanzó un golpe al pequeño, quien pudo evadirlo

- Primero el amo Sesshomaru hace dos buenas acciones y ahora la joven Rin me ataca - murmuró - Ay Jaken extraña la vida de antes

El demonio bajó la mirada, con una leve sonrisa

- ¿Se puede saber que es lo que te causa tanta gracia?

- Vas a usar a Rin para atacarme - pronunció

- Quiero ver como atacas a la mujer que amas - sonrió

- Eres repugnante

Dio un salto, con la intención de atacar a la bruja, sin embargo, la joven se interpuso

- ¿Hm? - abrió sus ojos, al ver como colmillo explosivo chocaba con la katana que manipulaba Rin, tirándola al suelo. El demonio regresó a su lugar

- ¡Rin! ¡¿Qué haces?! - gritó Jaken

- Te lo dije - la joven seguía suspendida en el aire - No es contra mi que vas a pelear

Sesshomaru frunció el ceño, mientras pensaba que hacer

- ¿Qué? - la bruja abrió sus ojos al sentir aquella electricidad - ¿Ya están aquí?

El demonio miró por sobre su hombro y vio a los lobos

- ¡Oye bruja! - gritó el líder - Con que aquí te escondías

- Vaya lobo, parece que te importa mucho esa sacerdotisa, de lo contrario, no arriesgarías a tu esposa y amigos por ella

- GRRRRR ¡Cierra la boca! - gritó, saltando con intención de golpearla - ¿Qué? - abrió sus ojos al ver a Rin interponiéndose

Inmediatamente desvió su ataque, cayendo estrepitosamente al suelo

- ¡Koga! - gritó Ayame, corriendo a su lado

- ¿Qué es lo que está haciendo? - se sentó

- La joven Rin esta poseída por esa bruja - se acercó Jaken - Sin embargo, si llegan a lastimarla, les aseguro que el amo bonito no tendrá piedad

- ¡AY! ¡Koga! - dijo Ginta

- No lastimes a la chica Koga - acoto Hakkaku - O Sesshomaru va a aniquilarte

- Tranquilos, no pienso tocar a esa joven - respondió, poniéndose de pie - Después de todo, está siendo manipulada por esa bruja

Sesshomaru escuchaba atentamente cada palabra que decían

- Querida - con un movimiento de su mano acercó a la joven - Ya que te esmeraste en conseguir esa katana, voy a reforzarla para ti

Tomo el arma y comenzó a concentrar la mayor cantidad de energía negativa en ella

-Aku no ken, konbāto!

Pronunció, provocando que el arma se tornara de color negro

- Ten - sonrió - Ahora... destrúyelo

Se abalanzó sobre el demonio, quien retrocedió, esquivando el filo de la espada

- ¿Qué pasa Sesshomaru? ¿Piensas huir toda la noche?

Que tramposa es esta bruja, el amo bonito jamás se atrevería a lastimar a Rin, es muy cobarde de su parte el usarla como escudo

- ¡No te distraigas! - saltó el lobo, intentando golpearla, sin embargo, ella se cubrió con un campo de energía

- Eres un insignificante lobo, ¿crees que tus débiles poderes van a dañarme?

- Y tú eres una cobarde - respondió - Tienes miedo de enfrentar a Sesshomaru, es por eso que pusiste a esa chica a pelear con él ¿no es asi?

- No se porque, pero tu me pones de un pésimo humor, ¡LARGUENSE!

Con un movimiento de su mano derecha, creo una especie de remolino, el cual dirigió en dirección a los lobos. Koga logró esquivarlo, sin embargo, los demás no tuvieron la misma suerte

- ¡AYAME! - gritó al ver como la joven y los demás eran arrastrados por el tornado - Maldita

Volvió a saltar y comenzó a golpear el campo de energía

- ¡Ya me tienes cansada! - atrapó la mano del lobo en el campo

- ¡AAAAAAAHHHHHHGGGGGGG! - gritó al recibir la descarga, al mismo tiempo en que era expulsado, cayendo estrepitosamente al suelo

En ese momento, el demonio desenvaino a colmillo sagrado

- Vaya - dijo Yorunokagi al ver la escena - Al fin decidiste luchar

Ay pero que torpe es esta bruja, colmillo sagrado es una espada que no puede matar. El amo Sesshomaru va a usarla para no lastimar a Rin

La joven repartía golpe tras golpe, siendo estos rechazados por la espada del demonio

- Rin, reacciona - dijo al mismo tiempo en que sus espadas quedaban entrelazadas, sin embargo, la joven no mostraba signos de vida alguna

Se alejó, al mismo tiempo en que el demonio la seguía, lanzando suaves golpes, que ella desviaba con facilidad

- Que débil es tu corazón Sesshomaru, si fueras el de antes, ya hubieras acabado con ella

- No caeré en tus juegos Yorunokagi - volteó, lanzando un ataque con su espada, el cual fue repelido por el campo de energía de la bruja

- Si fuera tú, no le daría la espalda

En ese momento, Rin lanzó un ataque, el cuál logró cortar la piel del brazo de demonio, obligándolo a retroceder

Vamos Sesshomaru, muestra tu verdadera forma, así acabas con todo de una vez


- ¿Estas seguro Musuko? - le preguntó el monje

- Si, el templo de mi familia no esta muy lejos de aquí - respondió, mientras corría a su lado - Estoy seguro de que Yorunokagi se ha refugiado ahí

- Entonces, es cierto - sonrió - Ella es tu hermana

- Si - desvió la mirada - Lo siento

- No tienes que disculparte, después de todo, tú no tienes la culpa de sus acciones

- ¿Tu estabas al tanto de esto, Kohaku? - preguntó Sango, quién viajaba con el joven, en el lomo de Kirara

- Si - asintió - Sin embargo, no me correspondía entrometerme en sus asuntos

- Comprendo

- ¡Sango! - gritó

- ¿Qué sucede excelencia?

- Una presencia maligna esta incrementando considerablemente su poder, sin embargo, no es Yorunokagi

- ¿Qué? - lo miro el exterminador - ¿Cómo lo sabes?

- Porque las energías malignas de tu hermana, son inferiores a las de este ser

- Rápido Kirara - ordenó la exterminadora

Hermana, ¿Qué es lo que estas haciendo?

Pensaba el joven al mismo tiempo en que apresuraba su andar


- Rin atacó al amo bonito - dijo sorprendido - Ay, no quiero ver - tapó sus ojos

- Eres una... eres una ¡cobarde! ¡Garras de lobo! - golpeó el campo de energía, causándole un pequeño daño

- Tú te lo buscaste

Con su lazo, golpeó al joven, derribándolo. Una vez en el suelo, siguió agitando su brazo, lastimando la piel del moreno con cada golpe, mientras sus gritos se elevaban sobre el templo

Los gritos de ese lobo no dejan que me concentre en el combate

Pensó y, tomando a colmillo explosivo, lanzó un ataque contra la bruja

- Bien echo Sesshomaru - movió su mano derecha, ubicando a la joven en medio del trayecto del ataque

¡Rin!

Voló, lo más rápido que pudo, superando su propia fortaleza, para tomar a la joven y lanzarla lejos, recibiendo así, su propio ataque

- A... amo... amo Sesshomaru - murmuró, sorprendido, al ver la luz emitida por el impacto

¿Realmente lo hizo?

La misma Yorunokagi se mostro sorprendida

- Qué... que estúpido eres... tenías... tenías que ser hermano de... de esa bestia

- Tranquilo lobo - rio - Un demonio como él, no moriría ni siquiera en manos de sus propios poderes, en cambio tú... ¡despídete!

En ese momento, Jaken corrió y, clavando su báculo en el suelo, creó un campo de energía alrededor del demonio

- ¿Qué haces? - murmuró el lobo

- Pues ¡¿Qué crees?! Estoy salvando tu vida

- No tienes... no tienes que hacerlo

- ¡Cierra la boca, lobo malagradecido!

El amo Sesshomaru lanzó su ataque para ayudar a este lobo, lo menos que puedo hacer es que valga la pena

- No recordaba que los demonios fueran tan generosos - bromeó - Ven niña - la joven se posicionó a su lado - Es hora de irnos, dejemos que Sesshomaru se reponga y luego, lo aniquilaremos, no es divertido si está inconsciente - sonrió

Ambas mujeres fueron envueltas en un manto de luz, desapareciendo

- ¡¿Qué es eso?! - dijo Sango, al mismo tiempo en que ingresaban al templo

- ¡Hermana! - gritó el joven

Musuko

Abrió sus ojos, en señal de sorpresa, mientras se esfumaban

- ¡Sango! ¡Mira!

Señaló el cielo, al ver que una energía morada salía del interior del templo y se desvanecía en medio de la oscuridad

Esa... esa presencia maligna... ¿acaso pertenece al libro?

Pensó Miroku, al mismo tiempo en que giraba su cabeza ante el grito de su esposa

- ¡Koga! - se acercó - ¿Estas bien? - se arrodilló a su lado

- ¿Dónde... dónde esta Inuyasha?

- Está con Kagome, fueron a buscar un antídoto para el veneno

- Ka... Kagome - murmuró mientras se desvanecía

- Está muy herido - se acercó Kohaku

- ¡AMO BONITO! - corrió hacia dónde estaba el demonio, apoyado en las pequeñas escaleras, que daban ingreso a una de las habitaciones del templo - ¿Amo bonito?

El demonio estaba sentado con su cabeza en dirección al suelo, por lo que su miraba no podía ser observada

- ¿Te encuentras bien Sesshomaru? - se acercó el monje, sin embargo, éste no respondió - Jaken, dime, ¿Qué fue lo que ocurrió?

- Esa bruja de Yorunokagi obligó a Rin a que peleará con mi amo bonito

- ¿Rin esta poseída?

- Así es, al mismo tiempo, se encargó de darle una paliza a ese lobo, entonces el amo Sesshomaru lanzó un ataque con colmillo explosivo, sin embargo, la bruja interpuso a Rin...

- Comprendo, entonces Sesshomaru recibió su ataque para salvar a Rin

- Y de no ser por él, ese lobo también estaría bien muerto

- Sesshomaru protegió a Koga - murmuró el monje

- No lo protegí - dijo de repente - Sólo quería que dejara de gritar

- Amo bonito - dijo emocionado - Por un momento creía que podía haber muerto - comenzó a llorar

- Cierra la boca, Jaken - levantó su cabeza, haciendo un gesto de dolor

Es la primera vez que veo a Sesshomaru sentir dolor

Se asombró, mientras lo observaba

- ¿Dónde esta Inuyasha? - preguntó

- Esta con la señorita Kagome, necesitan encontrar el antídoto para el hechizo que Yorunokagi le hizo a Kagome, antes de que sea tarde

- Ese inútil de Inuyasha, nunca esta cuando se lo necesita - se quejó Jaken

- Excelencia - se acercó Sango, junto a Kirara y Koga sobre su lomo - Tenemos que llevarlo a un lugar seguro, tampoco hay rastros de Ayame o los demás

- Eso es porque la bruja los atacó con un remolino, lanzándolos fuera de aquí - dijo el pequeño demonio

- Entonces deben estar en algún lugar, no muy lejos

- Tenemos que ir a buscarlos

- ¿Dónde están Kohaku y Musuko? - preguntó la exterminadora


- Asique, ¿aquí es donde creciste? - preguntó el castaño

- Si - respondió, observando con nostalgia las paredes de aquella construcción que, alguna vez, había sido su hogar

- Ven Musuko - dijo la niña, ingresando a la lujosa sala

- ¿Qué sucede? - preguntó el niño de 6 años

- Tienes que ver esto - salió corriendo

Ambos se pararon al frente de las grandes escaleras, las cuales unían parte de la montaña con la entrada a su templo

- ¿Qué es eso? - preguntó sorprendido

- Ningen me dijo que son las nubes intentando llegar al cielo - respondió, sentándose en el primer escalón

- Wow

Se sentó a su lado, observando la densa neblina que cubría toda la parte inferior de la montaña

- ¿Qué crees que hay allá arriba? - miró el cielo

- Bueno, estrellas - dijo el niño

- Quisiera tocar una

- Cuando seamos grandes, iremos a las estrellas - la niña lo miró, riendo - De verdad - insistió Musuko - Prometo que, cuando seamos grandes, iremos a dar un paseo por las estrellas

- Esta bien - sonrió, extendiendo su dedo meñique - ¿Trato?

- Trato - sonrió el niño, entrelazando su meñique con el de su hermana

- Un paseo por las estrellas - murmuró

- ¿Qué dijiste? - volteó Kohaku, quién se había adelantado unos metros

- ¿He? Nada, nada - se asomó a una de las habitaciones - Mira

Ingresó y vio la mesa con los tazones esparcidos por el suelo

- Aquí debe haber sido el lugar en el que mantenía cautiva a Rin

Le dio comida y ¿una manta?

Se acercó y tomo la frazada, observándola con melancolía

- No sabía que aún existía

- ¿Era tuya? - se arrodilló a su lado

- Si, Soroshima la confeccionó para mi, cuando aún no me despreciaba, claro esta

- Musuko...

El joven se levantó y se dirigió a la siguiente habitación

- Mira - ingresó y noto el pedestal manchado con una sustancia negra - ¿Qué es eso?

- No lo sé - se acercó - Parece viscoso

- No lo toques, no sabemos que es lo que ocurrió aquí

- Sea lo que sea que haya pasado - observó detenidamente el lugar - Parece que la mayor concentración de energía negativa estuvo aquí

- Probablemente, aquí tu hermana haya usado el libro

- ¿Qué estará tramando? - murmuró Musuko