Salieron del árbol y se encontraron en la superficie
- El olor de Yorunokagi está mezclado con el de otra presencia y se encuentra mucho más al norte que antes - dijo, olfateando
- Eso quiere decir que Saishonomajo está cerca de emerger nuevamente - dijo la bruja, mirando el cielo, al mismo tiempo en que sonreía - Ahí viene
En ese momento, un rayo aterrizó, seguido de Totosai y el anciano Mioga
- Totosai - sonrió, juntando sus manos
- ¿He? - se sorprendió la joven - Inuyasha - murmuró - Acaso... ¿es lo que pienso?
- Se - respondió en el mismo tono - Ésta anciana es la ex novia de Totosai
- ¡Qué romántico! - los miró conmovida
- Ánimo Totosai - murmuró la pulga - Usted puede reconquistarla
- Cierra la boca Mioga - entrecerró sus ojos - Inuyasha - le lanzó la espada
En el instante en que su mano entró en contacto con el arma, los ojos del híbrido destellaron un brillo diferente
- ¿Qué le hiciste? - miró la espada - Se... siente diferente
- Sólo reforcé el campo que une la energía de tu espada con tu mente, sin embargo - hizo una pausa - Inuyasha, si colmillo de acero recibe un golpe similar al de esa vez, no te aseguro que pueda resistir mucho
- De acuerdo - colocó el arma entre sus ropas de fuego
- Iré con usted amo Inuyasha - saltó a su hombro
- ¿Estas seguro anciano Mioga? - lo miró desconfiado
- Siii - saltó - Tengo que asegurarme de que cuide bien de colmillo de acero, ya sabemos como se pone cuando pelea jeje
- ¿Quieres decir que no seré capaz de cuidar de mi espada? - lo tomó entre sus dedos, estrujándolo
- No amo como cree - decía intentando liberarse
- Youmajo - se acercó - Muchas gracias, usted nos salvo... - puso su mano en su vientre - Moroha también está agradecida
- No hay de que niña - sonrió, tomando la palma de su mano - Has entrado en tu tercer mes
- ¿De verdad? - se sorprendió
- Así es, pronto tu barriga comenzará a crecer - hizo una pausa - Moroha será una niña fuerte
- Gracias, eso espero
- Kagome
- Dígame
- Ten mucho cuidado al purificar a Saishonomajo, recuerda que las brujas suelen ser muy tramposas y ágiles... no dejes que engañe a tu corazón
- Lo haré
- ¡Vámonos Kagome!
- Si - se acercó, montándose en su espalda
- ¡Muchas gracias señora Youmajo! ¡Adiós Totosai!
- Gracias por la espada anciano - fue lo último que escucharon
- Ay, solo espero que tengan cuidado - murmuró el anciano
- Y bien... Totosai - se acercó - ¿No querrías pasar a tomar el té?
- Estemmm, yo... bueno... me gustaría - puso su mano detrás de la nuca - Pero... ¡Tengo muchas espadas que terminar! - golpeó a su vaca, la cuál salió corriendo a toda velocidad
- Totosai - sonrió - Algún día superarás tu miedo al compromiso y vendrás por mi, lo sé
Giró e ingresó nuevamente a su hogar
- Despierta Koga - murmuro Ginta
- Koguita - suspiró Hakkaku
- Tranquilos - dijo el monje, asomándose afuera - Lo mejor es que descanse lo más que pueda, ya saben como es Koga
- Se pondrá furioso cuando se entere que la señora Ayame fue secuestrada
- Seguro que va a golpearnos, pero no importa
En ese momento, Sango y Kirara ingresaron a la cueva
- ¿Encontraste algo Sango? - se acercó su esposo
- No, nada excelencia... ¿Kohaku y Musuko aún no regresan?
- Me temo que no, seguramente están recorriendo los alrededores, buscando alguna pista
- Hmnp - comenzó a quejarse
- ¡Koga! - dijeron sus amigos
- ¿Qué... que pasó? - abrió sus ojos
- Esa bruja casi te mata - dijo Ginta
- Sesshomaru y su acompañante te salvaron la vida
- ¿Qué?
- Es verdad - dijo Miroku - De no ser por el hermano de Inuyasha, probablemente hubieras muerto
- Ja - intento sentarse - Agh... cómo si una simple bruja fuera a matarme
- Koga - lo ayudaron a enderezarse
- ¿Y Ayame? - miró a su alrededor - sus amigos se miraron - ¡¿Dónde esta Ayame?!
- Bueno...
- ¡Hablen! - gritó
- No sabemos dónde esta - murmuro Hakkaku
- ¡¿QUÉ?!
- Cuando el remolino nos arrojó al bosque, quedamos inconscientes - dijo Ginta - Cuando despertamos ya no estaba
- Lo más seguro es que Yorunokagi la haya secuestrado - dijo Miroku
El lobo intentó ponerse de pie
- Espera Koga, aún estás herido - dijo su amigo
- No me importa - se quejó - Tengo que ir a buscar a Ayame
- Espera Koga - intervino el monje - Lo mejor es que esperemos a Inuyasha
- No... no necesito la ayuda de esa bestia
- Pero Inuyasha puede ayudarnos a encontrar a Yorunokagi con su olfato - dijo Sango
- Soy un lobo - se puso de pie - Yo también puedo percibir su rastro
- Excelencia, ¿Qué opina?
- Bueno, ya que Koga quiere ir a buscarla, lo mejor sería acompañarlo
- ¡No necesito su ayuda! ¡Aghhh! - cayó de cuclillas
- No, claro que no la necesitas - suspiró Miroku
- ¿Y que pasará con Inuyasha? - preguntó la joven
- Seguramente nos encontrará
- De acuerdo, Kirara - el animal se transformó - Sube Koga, tú vendrás conmigo
- Maldición - se quejó
Salieron de la cueva, siguiendo el rastro de la bruja
- ¿Seguro que están en esta dirección Inuyasha?
- Si, y el lobo sarnoso está con ellos - respondió mientras corría por el bosque
Percibo olor a sangre y le pertenece a ese pulgoso, debe estar herido... sin embargo, éste olor que se acerca es de...
En es momento, una luz blanca se paró delante de ellos
- ¿Qué es eso? - preguntó la mujer
- Es Sesshomaru - respondió la pulga saltando al hombro de la joven
- ¿He? - se sorprendió - ¿Sigues aquí?
- ¡Por supuesto! Me ofendes Kagome
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Inuyasha
- Estabas tardando demasiado
- Sesshomaru, ¿tu viniste a buscarnos? - Kagome seguía sorprendida
- Andando - giró
- Espera Sesshomaru - dijo su hermano - ¿Qué está ocurriendo?
- Sé dónde se esconde Yorunokagi - lo miró sobre su hombro - Sin embargo, está protegida por un campo de energía
- Ja, ya entiendo, necesitas mi colmillo de acero para destruir ese campo de energía - dijo, orgulloso
- Ay no te sientas importante híbrido insignificante - se quejó Jaken - Una vez que entremos, mi amo bonito se encargará de darle su merecido a esa bruja, ya lo verás
- Primero tenemos que encontrar a Sango y Miroku - dijo la joven
- Ellos ya están en camino - respondió el demonio
- ¿Cómo lo sabes? - preguntó Inuyasha
- ¿Acaso no percibes que su olor se está alejando? - comenzó a volar
- ¿De verdad no lo percibe amo? - lo miró Mioga
- ¡Claro que lo percibo! - se quejó - Sólo quería asegurarme de que él supiera - murmuró
- Aja, claro, vamos
Comenzó a correr, siguiendo a su hermano
- ¡No sirves ni siquiera para pelear contra él! - le dio un golpe, provocando la caída de su cuerpo. La joven no se inmutó, mientras, Higi miraba la escena de lejos
¿Por qué estoy así? ¿De dónde viene ese odio? Es como si no fuera yo
El pequeño gatito se acercó, rozando su pierna
- ¡¿Qué quieres?! - lo miró, asustándolo - Higi... - murmuró, acercándose - Lo siento - lo tomó en sus brazos - Pero... me siento extraña
Caminó en dirección a la salida, en dónde el sol ya se estaba asomando
- Madre - murmuró al mismo tiempo en que observaba el amanecer - ¿Cómo llegaste ahí?
Acaso... si continuo con esto, ¿tendré el mismo destino?
El animal acurrucó su cabeza en su hombro
- Higi - sus ojos se llenaron de lágrimas - Eres lo único que tengo... perdóname por no prestarte atención
Musuko
Recordó la cara del joven al llegar al templo
- Estas ayudando a los amigos de esa sacerdotisa - miró el suelo, con una tenue sonrisa - No me sorprende... tú no naciste para ser como nosotras
Y yo... ¿nací para ser como mi madre?
- Nunca me había preguntado esto - murmuró - Siempre viví para lo que decía mi madre... jamás me pregunté a mi misma lo que deseaba... sin embargo, Musuko si lo hizo, en una de las últimas charlas que tuvimos, antes de que se uniera a los exterminadores
- No necesitas ser como ella hermana - dijo, mientras contemplaban las estrellas en el templo
- No lo entiendes Musuko... soy una bruja, debo serlo
- Eso es lo que Soroshima te dijo, pero... ¿realmente es lo que tu quieres?
- ¿Qué? - lo miró, sorprendida
- Es decir, ¿de verdad es tu deseo ir por la vida causando dolor y sufrimiento? Porque eso es lo que ella hace
- Bueno... yo...
- Veo - la miró, sonriendo - Definitivamente no eres como ella
- No digas eso... quiero ser como ella, sólo necesito práctica
- Yorunokagi - desvió la mirada - ¿Jamás pensaste en volverte una bruja blanca?
- Debe ser una broma ¿verdad?
- Pues, no... tú, tienes corazón, además... tus poderes malignos podrían volverse puros, si así lo deseas
- ¿Yo? ¿Una bruja blanca? Ja, Soroshima me mataría
- Entonces... no lo haces por ella, no porque no quieras...
- Musuko
- ¿Qué?
- Ya deja de hablar idioteces ¿quieres?
El joven sonrió y ambos siguieron contemplando el cielo nocturno
- Aún me debes el paseo en las estrellas
- ¿Qué? - miró a su hermana
- ¿Ya olvidaste nuestro trato?
- Ohhh - sonrió - Jamás, un trato meñique es una promesa sagrada
Ambos sonrieron y siguieron charlando durante la mayor parte de la madrugada
- Hermano - una lágrima rodó por su mejilla - Creo que nuestro trato deberá cumplirse en otra vida
Se quedó contemplando el naranja del cielo durante unos momentos
- Me pregunto... ¿Qué hubiera sido de mi vida si me volvía una bruja blanca? - murmuró - Sin embargo - redirigió su vista a su brazo derecho, observando las marcas - Ya es muy tarde para arrepentirse
- ¿Seguro que es por aquí, Koga? - preguntó el monje, mientras corría al lado del animal
- Si... estamos cerca
El olor de Ayame también está presente, eso quiere decir que realmente esa bruja se la llevó
- ¡Espérennos! - gritó Ginta
- ¡¿Por qué siempre nos dejan?! - pronunció Hakkaku - Ese monje es veloz
- Hasta una tortuga corre más rápido que ustedes - respondió su líder, volteando
- No tenías que ser tan cruel Koga - dijo su amigo
En ese momento, Kirara, sus acompañantes y Miroku chocharon contra ese campo de energía, siendo despedidos unos metros
- Ja, eso les pasa por ser demasiado rápidos - se burló Ginta
- ¡¿QUÉ DIJISTE?! - se levantó, con el puño apretado
- Ayyyy nada nada, sólo estaba bromeando - dio unos pasos para atrás - Por favor no me mates
- Esto es un campo de energía - dijo la exterminadora, tomando a Kirara en sus brazos
- Al parecer Yorunokagi se encuentra ahí adentro, ¿no es así?
- Si - respondió el lobo - El rastro de esa bruja, de Ayame y de la novia de Sesshomaru termina aquí
- ¿Novia? - se sorprendió Hakkaku - ¿Acaso... la niña que solía acompañarlo es la misma...?
- Cierra la boca - ordenó el lobo - Si llega a escucharte, va a matarte, después de todo, se está acercando
- ¿Puedes percibir su rastro? - preguntó Miroku
- Así es... Inuyasha también está con él
- ¿Inuyasha y Sesshomaru? ¿Juntos? - se asombró Ginta
- Entonces ambos llegarán pronto - dijo Sango - Quizás Inuyasha pueda destruir este campo con colmillo de acero
- Es muy probable Sango, si están en camino, quiere decir que la señorita Kagome ya está recuperada
- Es verdad - dijo su esposa - De lo contrario, Inuyasha no arriesgaría su vida
Resiste Ayame, ya estoy aquí
Pensaba, mientras observaba la barrera
- Ya están aquí - dijo, ingresando a la habitación dónde se encontraba el libro
- El momento ha llegado - respondió la voz demoníaca
- De acuerdo... estoy lista para absorber todo tu poder
La energía comenzó a emerger del libro, envolviendo a la joven, ante la atenta mirada de su mascota, quién se encontraba en un extremo de la habitación, junto a Rin
¿Qué... que está sucediendo?
- No puedo... - murmuro - No puedo... respirar... ¿Qué me... estás haciendo?
En ese momento, una densa neblina apareció
- No puedo ver nada
Una figura emergió de ella
- ¿Quién eres?
La mujer de cabello corto, de color rojo, vestía un ajustado vestido negro que le llegaba a los talones. El iris de sus ojos era completamente rojo, al igual que las marcas en su rostro, pecho y brazo derecho
- Esas marcas - murmuró, observando su cuerpo, sólo para percatarse de que ya no las tenia
¿Qué? ¿Qué significa esto?
- Yorunokagi - sonrió, mostrando su dentadura perfecta
- ¡Responde! - gritó - ¿Quién demonios eres?
- Me presento, soy Saishonomajo - hizo una especie de reverencia - He estado a tu lado estos días
- Tú... ¿eras la voz que salía del libro?
- Eres inteligente... así es, era yo
- ¿Dónde estamos? ¿Qué vas a hacer?
- ¿Acaso no es obvio? - levantó una ceja
Miró hacía arriba y pudo ver la imagen del libro suspendido, enviando energía
- Estoy... ¿estoy en mi interior?
- Hasta que lo notaste - levantó su brazo derecho, dejando inmóvil a la joven bruja - Tu trabajo aquí está terminado, de ahora en adelante, yo me ocuparé del resto
- ¿Qué... que quieres decir?
- Niña tonta - apretó su puño, provocando que se retorciera - La debilidad de tus poderes malignos fueron perfectos para encerrar tu alma y apoderarme de tu cuerpo
- ¿Qué? - murmuró
- Incluso Soroshima dio más pelea que tú - sonrió - Por eso terminó dentro de ese libro, al igual que todos los que opusieron resistencia... pero tú... fue muy fácil manipularte
- Nunca... nunca me diste poder ¿verdad?
- Oh no, claro que te presté mi poder, de lo contrario no me hubieras creído, sin embargo - hizo una pausa - Cada vez que recibías poder, perdías una parte de tu energía
Ahora entiendo todo
- Tranquila, sé que quieres reunirte con tu madre, asique les daré ese gusto
- Maldita - murmuro, casi sin habla
- Ahora estarás encerrada aquí, junto con las almas de todos los que están dentro del libro - comenzó a caminar hacia ella - Mientras, yo me quedaré con tu hermoso y joven cuerpo y todos los poderes - rio
- No... no te saldrás con la tuya... te... te vencerán
- Ja no me hagas reír - abrió la palma de su mano, al mismo tiempo en que Yorunokagi cayó, desmayada
La energía se disipó y el libro cayó al suelo, con sus páginas totalmente en blanco
- Al fin - pronunció, levantándose lentamente, riendo - Al fin soy libre
Abrió sus ojos, los cuáles estaban rojos, al igual que las marcas en su cuerpo
Higi se puso en posición de ataque, ya que, a pesar de que la apariencia era de su dueña, sabía perfectamente que ella ya no estaba allí
- Ahora se enfrentarán a mi... criaturas insignificantes - pronunció Saishonomajo
- No puede ser - murmuró el híbrido
- ¿Tú también lo percibiste? - pronunció su hermano, mirándolo por sobre su hombro
- Así es
- Si... yo también puedo sentirlo - dijo la joven
- ¿Qué? ¿Percibir que? - preguntó el anciano, confundido
- ¿De que están hablando? - dijo Jaken, aún colgado de la estola del demonio
- Para ser un demonio, tu capacidad de percepción da lástima - lo miró Inuyasha
- ¡Tal vez sea un insignificante demonio, pero soy más fuerte que cualquier humano!
- La energía maligna se ha incrementado considerablemente - explicó Kagome
- Y el olor de Yorunokagi ha desaparecido por completo - terminó el peliplata
- ¡Sango! - gritó el monje, volteando hacía el campo de energía - ¿Puedes percibirlo?
- Si - asintió - El poder que emana esta energía maligna es impresionante
- No es la energía de Yorunokagi... esta presencia... ¡es mucho más poderosa!
- El olor de esa bruja - murmuró Koga
- ¿Qué ocurre, Koga? - preguntó Ginta
- El olor de Yorunokagi desapareció - pronunció, sorprendiendo a todos
¿Qué demonios esta ocurriendo ahí adentro?
Pensó el monje
