- Al fin pude despojarme de los débiles poderes de esa bruja - se estiró - ¿Y tú que me ves?

Miró a Higi, quién estaba en posición defensiva

- Gato asqueroso - levantó la mano derecha - Más te vale mantenerte al margen, de lo contrario...

El animal dio unos pasos atrás, sin cambiar su expresión corporal

- Así me gusta - sonrió - Bien... creo que ha llegado el momento de preparar el escenario

Puso su dedo índice sobre las marcas de las estrellas de su cara

- Shōkan suru jigoku no gobōsei - estiró su mano y en el suelo apareció la imágen de la estrella

Se colocó al centro de la misma, entrelazando las palmas de sus manos

- Demonios del inframundo - cerró sus ojos - Los invoco... para que regresen a este plano y puedan terminar lo que comenzaron

El cielo se oscureció de repente, mientras que, a las afueras de la gran mansión, cientos de monstruos comenzaron a emerger de la tierra

- El cielo - miró hacia arriba la exterminadora

- ¿Qué esta ocurriendo? - preguntó Ginta

- No lo sé, pero esto no me gusta nada - respondió el monje

- Perfecto - sonrió - Ahora sólo necesito encontrar una utilidad para ti - dijo, al mismo tiempo en que la imagen de la loba venía a su mente - Lo tengo - la imagen de Koga apareció - Eres su esposa, ¿no es así? Bueno, le harás compañía a esta jovencita - miró a Rin

Se dirigió al cuarto contiguo y, tomando a la joven, desvaneció el campo de energía que la mantenía suspendida

- Está inconsciente - murmuró, sosteniéndola en sus brazos - Será pan comido

Apoyó el cuerpo de la joven y puso ambas manos en su pecho. En ese instante, una energía maligna las envolvió

- Tu alma se quedará en lo más profundo de tu interior y tu cuerpo, sólo obedecerá mis órdenes - rio

Ayame abrió sus ojos, los cuales, al iguales que los de Rin, estaban completamente negros

- ¡Niña! - gritó

Unos instantes después, la otra joven apareció en la puerta de la habitación

- Ven aquí

Cuando la tuvo al frente, colocó su dedo índice a la altura de su cuello, oscureciendo aún más el collar que llevaba incrustado

- Con esto ya no despertarás... esa bruja fue demasiado débil al poseerte... ahora, vayan afuera y prepárense

Ambas jóvenes salieron de la habitación


- El número de presencias se ha incrementado considerablemente - dijo Miroku

- Si, el olor a demonio también - acotó Koga - No podemos seguir esperando a esa bestia

- ¿Tienes otra idea? - preguntó Sango

- ¡Chicos!

- ¡Kagome!

Respondió la exterminadora, con entusiasmo, al verlos llegar

- ¿Qué haces aquí pulgoso? - se quejó

- Cierra la boca bestia - le dio la espalda - Ayame está ahí adentro

- ¡¿Qué?! - dijo Kagome

- Si, al parecer Yorunokagi la secuestró

- Sin embargo, el olor de esa bruja ya no está - dijo el híbrido

- Eso es porque Saishonomajo ha tomado su lugar - respondió la sacerdotisa

- ¿Quién? - preguntó Miroku

- Saishonomajo es la creadora del libro de las almas, ella fue quién encerró a todas las almas en el, sin embargo, Midoriko selló su alma dentro del libro

- La sacerdotisa Midoriko - dijo el monje

- Si, la creadora de la perla de Shikon - acotó Sango

- Al parecer Saishonomajo estaba buscando la manera de salir del libro y se apoderó del cuerpo de Yorunokagi

- Entonces ¿no estamos enfrentando a otra persona? - preguntó el lobo

- Pues a mi me da lo mismo - dijo Sesshomaru - Inuyasha, usa a colmillo de acero para destruir esa barrera así terminamos con esto de una vez

- Si - asintió, tomando su espada

- Oh no, eso si que no - sonrió la bruja, levantando las palmas de su mano, reforzando el campo de energía - Inuyasha, aún no comprendes que la antigüedad de mi magia supera ampliamente tus poderes

- ¡Colmillo de acero! - gritó, incrustando a colmillo rojo en la barrera

¿Qué sucede? El campo esta repeliendo mi ataque

Fue arrojado unos metros

- Inuyasha - corrió a su lado - ¿Te encuentras bien?

- Si - se incorporó, tomándose la cabeza - Ese campo... posee una energía que nunca había sentido

- Eres un inútil - se quejó Koga - Una cosa tenias que hacer y ni para eso sirves

- Pues si tan bueno eres, ¡¿Por que no lo destruyes sarnoso?!

Mis flechas...

Pensó la sacerdotisa al mismo tiempo en que recordaba el daño que le había causado al campo de energía y el brazo de Yorunokagi

- Inuyasha - se puso en posición su arco

- Kagome - la miró

La joven disparó su flecha, la cuál impacto en el campo, provocando que este comenzará a temblar

- ¡¿Qué?! - abrió sus ojos - Ese poder espiritual - la cara de Midoriko vino a su mente - Imposible

- ¡Inuyasha! - repitió y el joven asintió

- ¡Colmillo de acero! - dio un salto, impactando en el mismo lugar que la flecha de Kagome

- ¡Ese poder! - gritó Yorunokagi

- La barrera se desvaneció - dijo Sango

- ¡¿Qué es eso?! - gritó la pulga, saltando al hombro de la joven

- Son... monstruos - respondió el monje al ver el centenar de espectros que se acercaban


- Estamos perdidos ¿verdad? - le preguntó Musuko

- Bueno, no lo sé, pero dado que no estaban en la cueva, no tenemos más opciones que buscarlos

- Por suerte ya está de día - miró el cielo - ¡KOHAKU! - lo miró - ¡¿Qué es eso?!

- Son... ¿monstruos? - se sorprendió ante la cantidad de espectros que iban volando en el cielo - Vienen de aquella dirección

- ¡Vamos! - comenzó a correr

Tengo un mal presentimiento... Yorunokagi, ¿Tú tienes algo que ver en esto?


- La intensidad de sus poderes son similares a los de Midoriko - murmuró, vigilando la batalla que se estaba desencadenando afuera - Tengo que alejar a esta mujer, de lo contrario, me traerá muchos problemas

- ¿De dónde salieron todos estos monstruos? ¡HiraiKotzu!

- ¡Son demasiados! - dijo Miroku, quedando espalda con espalda con su mujer

- Pues de dónde más - desgarró a algunos con sus garras - Saishonomajo los invocó

- ¡No estorben! - miró al frente - Ayame...

La joven emergió de la oscuridad, junto a Rin

Si utilizo mi viento cortante, podría dañar a Ayame o Rin... maldición

- Amo bonito, ahí esta Rin - dijo Jaken, quién seguía colgado de la estola del demonio

Sesshomaru se abrió paso entre los espectros, utilizando sus garras venenosas, hasta llegar a la joven

- Rin - pronunció. Sin embargo, la joven empuño su katana y lanzó un golpe, provocando que el demonio desenvainara a colmillo sagrado

- Ay Riiiiin, reacciona por favor - suplicaba mientras se bamboleaba, sin soltar la estola - Ay ya me dio el vaído

Ambos peleaban de igual a igual, entrelazando espadas, sin embargo, la joven seguía siendo más rápida que el demonio

- Ayame - se acercó el lobo - ¿Qué te sucede?

La joven golpeó el piso, provocando que un remolino de hojas lo envolviera, cortando aún más su ya golpada piel

- ¡Koga! - lanzó una flecha sagrada a sus pies, disipando el ataque - ¿Estas bien? - se acercó

- Si - se puso de pie - Ayame está poseída

En ese momento, la joven dio un salto en dirección a ellos

- ¡Cuidado! - tomo a la sacerdotisa, alejándola de la loba

- ¡Kagome! - se acercó su esposo - ¿Estas bien?

- Si - se apoyo en su pecho, recobrando la respiración

- Bestia, cuida a Kagome, trataré de hacer reaccionar a Ayame

- Ja, no tienes que decírmelo pulgoso

- Ten cuidado Koga

- No te preocupes - se paró delante de su esposa - No sería capaz de hacerle daño

Comenzó a esquivar los ataques, alejándose lo más posible de la sacerdotisa

- Si tan sólo tuviera mi agujero negro, acabaría con estos monstruos en segundos

Observaba la escena mientras golpeaba a los demonios con su cetro

Sango y Kirara peleaban a su lado, Inuyasha y Kagome estaban a unos metros, mientras que, por el otro lado, Sesshomaru lidiaba con Rin, Koga con Ayame y sus amigos, con más monstruos

- No puede ser - murmuró el monje, abriendo sus ojos - ¡TENGAN CUIDADO! - gritó - ¡Esto es una trampa!

- ¡Bien hecho! - dijo la bruja, expandiendo sus manos al mismo tiempo en que más paredes de la mansión comenzaban a emerger del suelo

- ¡¿Qué ocurre?! - gritó Sango, acercándose a Miroku

- Esta separándonos

- ¡Chicos! - extendió su brazo

- ¡Kagome! - la tomó, aferrándola a su pecho

- Kogaaaaaa - sus amigos corrieron hacia él, sin embargo, el muro se interpuso

Sesshomaru observaba la escena con su habitual serenidad, mientras que, Jaken sufría

Esta nueva presencia es mucho más hábil y astuta que Yorunokagi

- Jaken - pronunció

- ¿Si amo bonito? - preguntó, temblando

- Ten cuidado

Miró a Rin


- Pobres ilusos, no tienen idea de que yo controló todo aquí - rio - ¿Por quién empezaré?

La imagen de Ginta y Hakkaku se hicieron presente

- Agh, ellos no valen la pena - estiró su mano - Con un par de monstruos los mantendré entretenidos

- ¿Dónde está Koga? - dijo Ginta

- No lo sé - Hakkaku puso su mano en la pared de madera - Ésta pared surgió de repente

- ¿Qué habrá más allá?

- No lo sé - comenzaron a caminar hacía un largo y oscuro pasillo

- Si supieran lo cerca que están de los demás, estarán atrapados en estas ilusiones durante un largo período de tiempo

- Los monstruos desaparecieron - dijo la exterminadora

- Esto es muy extraño - toco la pared - ¿Cómo fue capaz de hacer esto?

- Bueno, es una bruja, supongo que hay cosas que desconocemos excelencia

- Sin embargo, es bastante astuta - hizo una pausa - Nos separó porque sabía que no podía contra todos

- Además, obligó a Rin a pelear con Sesshomaru y a Koga con Ayame

- Es verdad, con eso mantiene ocupados a dos oponentes fuertes

Su principal objetivo son Inuyasha y la señorita Kagome

- ¿Te encuentras bien Kagome? - preguntó, poniéndose de pie, al mismo tiempo en que descubría a la joven

- Si ¿y tu?

- Si... ¿Qué es este lugar?

- Parece cómo si estuviéramos en el interior de una casa

- ¿Qué es lo que está buscando esa bruja? - murmuró el híbrido

- Amo bonito - se asomo detrás de sus piernas - ¿Qué va a hacer?

El demonio no apartaba la mirada de la joven

Rin, tienes que despertar

Colocó su espada al lado de su pierna, invitándola a atacar

- ¡Ayame! - gritó, aún parado delante de la joven - No tienes que hacer esto

La joven no respondió

- Sé que estás siendo manipulada por esa bruja, sin embargo, sé que puedes escucharme Ayame


El cielo, esta oscuro en ésta parte del bosque

Pensó el joven exterminador mientras corrían

- Musuko - dijo su compañero - Mira

- Es... ¿una mansión?

Se asombró al ver esa lujosa construcción en medio del bosque

- Parece que no hay vida a su alrededor - observaba los árboles muertos y la bruma que emanaba del suelo

- Aquí se concentra una gran cantidad de energía negativa

Demasiado para ser la energía de mi hermana

- ¿Crees que tu hermana se encuentre aquí?

- No lo sé - tragó salva - De cualquier forma, voy a averiguarlo

- Si - asintió

Ambos jóvenes subieron por las grandes escalones, para ingresar

- Oh - murmuró Saishonomajo, tomándose el pecho - Con que este joven es tu hermano, Yorunokagi - sonrió - De lo contrario, tu corazón no se habría sobresaltado de esta manera

¿Cómo es posible que aún puedas sentir? Se supone que deberías estar dormida

- Bien, no importa - suspiró - Vas a tener el privilegio de ver morir a tu hermano, después de todo, tú iniciaste todo esto