- ¿Qué vamos a hacer excelencia?

- Supongo que no tenemos más remedio que tratar de encontrar a los demás

- Pero... ¿no es muy peligroso? No sabemos en dónde nos encontramos

- Me temo que no tenemos otra opción - se adentró en el pasillo oscuro

- Para ustedes tengo algo especial - sonrió la bruja

- Mira Sango - señaló una de las paredes

- Es, ¿un espejo? - caminó hacía el

- Ten cuidado - dijo - Recuerda lo que le pasó a Inuyasha

La joven se acercó y vio su reflejo

- Si, definitivamente es un espejo

En ese momento, una energía emergió de él, apoderándose de ella

- ¡Sango! - gritó el monje, intentando acercarse, pero fue repelido por aquella energía

La exterminadora quedó inmovilizada unos segundos, hasta que cayó al suelo de rodillas

- ¿Estas bien? - se arrodilló a su lado

- Si - respondió intentando respirar y apoyándose en su hombro

- Mi vida - murmuró, abrazándola

En ese momento, Kirara comenzó a gruñir, con su pelaje en punta

- ¿Qué ocurre Kirara? - preguntó el monje

- ¡Mire! - señaló el espejo


- ¿Qué demonios ocurrió? - miraba a su alrededor - Estas paredes, emergieron del suelo

Recorrió una de ellas con su mano

- ¿Ayame? - volteó, percatándose de que ya no estaba allí - ¡Ayame! - gritó

¿Dónde se habrá metido?

Caminó en dirección de la densa oscuridad

- Estoy completamente solo - pronunció - Ni siquiera puedo percibir el olor de mis amigos o de esa bestia... ¿Quién puede hacer algo así?

- Koga

El joven giró abruptamente

- ¿Ayame? - corrió hacía ella - ¿Puedes reconocerme?

Parte de la oscuridad del lugar, tapaba la expresión de ella, la cuál se acercó, apoyando su cabeza en su pecho

- Ayame - murmuró, abrazándola

En ese momento, la loba tomó la espada que llevaba consigo y la clavó en la espalda de su esposo

- ¿Qu... qué?...A...Ayame - se alejó, cayendo de cuclillas, intentado sacar el arma incrustada


- No puedo percibir ningún rastro... ¡Maldición!

- Debe estar utilizando algún tipo de conjuro

El híbrido se acercó a las paredes emergidas

- No las toques Inuyasha - dijo la joven - Recuerda que Youmajo nos dijo que las brujas suelen ser muy tramposas

- Es verdad... quizás, estamos dentro de una ilusión, pero... ¿Cómo salimos de ella?

- No lo sé... mis energías se sienten débiles

- No te esfuerces - se puso en cuclillas - Ven, tratemos de encontrar a los demás

Kagome se subió a su espalda y comenzaron a caminar por aquel pasillo

- Realmente eres lista - murmuró la bruja, observando a los jóvenes - Kagome

Enfocó su mente mente en el rostro de ella, intentando descifrar la manera perfecta de atacarla

- No podré hacerle daño mientras esté con ese híbrido

Miró a Higi, quién no había tenido la oportunidad de escapar

- Kemono o hanate - levantó su mano derecha, envolviendo al animal en un manto de energía

¡Demonios!

Puso su mano izquierda en su pecho, a la altura de su corazón y, entre gestos de dolor, convirtió al pequeño gato en un monstruo

- Trae... tráeme a esa sacerdotisa - pronunció,

El animal salió de la habitación

- Tus poderes eran débiles, pero tu espíritu es bastante fuerte Yorunokagi, ya veo que, al igual que tu hermano, ese gato asqueroso significa mucho para ti

- Inuyasha - dijo, mirando a ambos lados

- ¿Qué ocurre?

- ¿Has visto al anciano Mioga?


- ¿Dónde... dónde esta Rin, amo bonito? - preguntó luego de que una densa niebla los envolviera

- Parece que desapareció - dijo, sobre el hombro del demonio

- Anciano Mioga - lo miro de re ojo - ¿Qué estas haciendo aquí?

- Estemmm bueno, yo... mire, estaba con el amo Inuyasha pero... - de un golpe, la pulga cayó sobre el báculo de Jaken

- Viejo cobarde, de seguro tenias miedo de morir y por eso viniste con el amo Sesshomaru

Se quejó, sacudiendo el báculo

- ¡Ay ya párale! - intentaba mantenerse de pie - Yo jamás traicionaría al amo Inuyasha, pero en esta situación...

- Cállense - dijo el peliplata, quién comenzó a caminar en la oscuridad

Apenas llego a percibir el olor de Rin... no está lejos, sin embargo, es cómo si algo se interpusiera en el aire

- Al menos sirve de algo anciano, ¿no viste a donde se fue Rin? - preguntó el pequeño demonio

- Pues, si la hubiese visto ya se lo hubiera dicho al amo Sesshomaru

- ¡¿Cómo te atreves a llamarlo amo?! - gritó - ¡Aquí los únicos que podemos llamar así al amo bonito somos yo y la joven Rin!

En ese momento, Sesshomaru empuño a colmillo sagrado

- ¿Qué ocurre Sesshomaru? - preguntó la pulga

De la oscuridad, la joven apareció e hizo un movimiento con su katana, la cuál comenzó a brillar

Con que le diste poder a esa espada

Lanzó un ataque, el cuál fue repelido por colmillo sagrado

- ¿Qué le ocurre a esa chica? - preguntó Mioga, saltando al hombro de Jaken

- ¡Quítate! ¡Quítate! - comenzó a girar mientras la pulga se sostenía de su ropa

Sesshomaru los miró, provocando que ambos se quedarán quietos, luego, redirigió su mirada a Rin

¿Cómo puedo hacer que despierte?


- Parece ser una casa bastante lujosa - dijo Kohaku mientras observaba lo que podía, a través de la oscuridad

- No toques nada - le advirtió su compañero - Si algo aprendí de Soroshima es que a las brujas les encanta jugar con la mente de los demás... es probable que todas las cosas de esta casa sean alucinógenas

La habitación central disponía de un enorme espacio, del cuál, se desprendían dos pasillos a ambos lados de la misma

- ¿A dónde crees que deberíamos ir?

- A ninguna parte - dijo la voz de la mujer

- ¿Qué es eso? - se preguntó Kohaku, mirando a su alrededor

- Acaso... ¿no les enseñaron a no meterse en hogares ajenos? - apareció

- ¡¿Yorunokagi?! - dijo Musuko

- No - intervino su compañero - No es ella... mira sus ojos

- Vaya, para ser su hermano, parece que no la conoces demasiado Musuko - se burló

- ¡¿Quién demonios eres?! - apretó sus puños - ¡¿Qué le hiciste a mi hermana?!

- Oh tranquilo - sonrió - Intenté que las cosas fueran amenas para ella... sin embargo, la muy tonta no quiere dormirse, por lo que, supongo que ahora mismo debe estar en algún lugar de su interior, viéndote

- ¡Devuélveme a mi hermana! - gritó, tomando su espada

- ¡No! - lo frenó Kohaku - ¿Acaso no escuchaste lo que dijo? - lo miró - Tu hermana esta atrapada en su propio cuerpo, si le haces daño...

- Estaré dañando a Yorunokagi - miró el suelo - Maldita miserable - murmuró - ¡Al menos dinos quién eres!

- Bueno, ya que tienes tanto interés en conocerme, te lo diré - levantó su mano derecha - Mi nombre es Saishonomajo y soy la creadora del libro de las almas

- ¿Qué? - ambos jóvenes se asombraron

- Déjame decirte que el cuerpo de tu hermana es perfecto para mis propósitos - hizo una pausa - Es por eso, que en agradecimiento, te daré una muerte indolora - lanzó un golpe de energía

- ¡Musuko! - lo tomó del brazo y se cubrieron con su Kurasigama

- Ven Kohaku - lo tomó de la mano y corrieron en dirección al pasillo de la izquierda

- Perfecto - sonrió - Vayan a reunirse con los demás


- Musuko - murmuró la joven al ver aquella imagen, sin poder hacer nada - Por favor, ten cuidado

¿Cómo es posible que ni siquiera sea capaz de recuperar mi cuerpo?

Miró a su alrededor, sin embargo, aquella oscuridad parecía cubrirlo todo

- Yorunokagi - pronunció la voz de un hombre

- ¿Qué?

Giró y pudo ver a un hombre alto, con el pelo negro, a la altura de su cadera y vestido con un haori y un hakama de color blanco, acercándose lentamente

- ¿Quién eres tú?

Sus ojos... son iguales a los míos

- Pensé que nunca iba a tener la posibilidad de conocerte - sonrió - Hija...