- Éste lugar parece eterno - dijo el monje, mientras caminaba al lado de Kirara - Resiste mi vida - murmuró, mirando a Sango

La atmósfera de este lugar se vuelve cada vez más densa... mis poderes se ven debilitados

- Tiene que haber alguna salida - miró a su alrededor - Sólo espero que esto funcione

De sus ropas sacó un pergamino y lo lanzó contra una de las paredes del lugar, provocando que se desvaneciera

- ¡INUYASHA! - gritó al ver a su amigo, al otro lado de aquella pared, tirado en el suelo

Corrió, arrodillándose y tomándolo en sus brazos

- ¡Inuyasha! Inuyasha... responde Inuyasha - intentaba hacerlo reaccionar

Esta en su forma humana... había olvidado por completo que es noche de luna llena

Miró a ambos lados y notó la ausencia de la sacerdotisa

- Señorita Kagome - murmuró - ¡Señorita Kagome! - gritó

- Mi... Miroku - susurró

- Inuyasha... estás con vida

- ¿Dón... dónde esta... Kagome?

- No está aquí - volvió a mirar a ambos lados - ¿Qué les ocurrió?

El híbrido logró sentarse con la ayuda de su amigo

- Fuimos atacados - dijo en un tono serio - El mismo gato que acompañaba a Yorunokagi - hizo una pausa - Al parecer Saishonomajo lo convirtió en un monstruo y... no pude proteger a Kagome - frunció el ceño

- No pienses tanto Inuyasha - se puso de pie - Hiciste lo que pudiste con tu forma humana

- ¡No fue suficiente! - gritó - Ahora mi esposa y mi hija están en manos... están en manos de esa bruja

- Y las rescataremos, tenlo por seguro

En ese momento, levantó su vista y pudo notar a la exterminadora, sobre el lomo de Kirara

- ¿Qué le ocurrió a Sango? - miró al monje

- Saishonomajo nos tendió una trampa - tenía una expresión sombría - Estoy seguro de que encerró el alma de Sango dentro de un espejo

- Maldita - murmuró

- Tenemos que buscar la forma de reunirnos con los demás... ahora que no puedes olfatear su rastro, me temo que no tenemos más opción que caminar

- De igual forma no podía percibir ningún rastro... esa bruja pensó en todo

- Sube al lomo de Kirara - dijo - Con esas heridas dudo que puedas caminar mucho


- Te felicito Sesshomaru - sonrió - Has roto mi conjuro... sin embargo, me temo que necesitarás más que eso para salvar a tu preciada mujer

- Hablas demasiado - respondió, quitándose la katana de su pecho - ¿Por qué mejor no peleas? - tomó a colmillo explosivo y saltó hacía la bruja

Saishonomajo extendió su brazo derecho, abrió la palma de su mano y de ella, emergió una espada

- ¿Acaso, acaba de sacar una espada de su brazo? - dijo, perplejo el pequeño demonio

- Saishonomajo es una de las brujas más antiguas de la región, posee poderes que nadie más conoce - respondió Mioga

- Tal vez tengas una espada poderosa Sesshomaru, pero te aseguro, ¡que no se compara con mis poderes! - lo apuntó con ella

- Ya te dije, que hablas demasiado - agitó su espada - ¡Colmillo explosivo!

La energía recorrió el suelo, hasta llegar a la bruja, quién, clavo su espada en el suelo, creando un campo, el cuál, la protegió del ataque

No le hice daño

- Debo reconocer que eres fuerte - sonrió - Detener tus ataques, demanda una cantidad increíble de fuerza - elevó su espada - Veamos si te sucede lo mismo - agitó el arma

- ¿Kah? ¡Son remolinos de fuego! - dijo Jaken

El demonio miró sobre su hombro y vio a Rin, aún inconsciente. Inmediatamente retrocedió, tomándola en sus brazos y llevándola al lado de los demás

- Ja, huiste de mi ataque - rio - Al final Yorunokagi tenía razón, tu debilidad es esa niña

- Tu forma altanera me recuerda mucho a Naraku - hizo una pausa - Y eso te vuelve aún más repugnante

- ¿Amo... amo Sesshomaru? - Rin abrió sus ojos

Rin

Miró por sobre su hombro

- ¡Rin! - gritó Jaken

- ¿Está bien señorita Rin? - la pulga se subió a su hombro

- Me... siento muy débil

- ¡No te distraigas! - lanzó un ataque de fuego, el cuál obligó al demonio a alejarse aún más de sus acompañantes

- Te advierto que, estás agotando mi paciencia - cerró sus ojos

- Eso es exactamente lo que quiero - se burló - Y ya se como hacer que pierdas el control

Voló en dirección a dónde la joven y los demonios se encontraban. En ese momento, Jaken clavo su báculo en el suelo, creando un campo de energía a su alrededor

- Tengo que proteger a Rin, de lo contrario, el amo bonito me matara - murmuró

El demonio voló en su dirección, interponiéndose entre ellos

- ¿Qué sucede? ¿Tienes miedo de que los lastime?

En ese momento, al tener el cuerpo de la bruja a escasos metros, colmillo sagrado palpitó,

Colmillo sagrado

Miró su espada

Ya entiendo

La tomó y, de un movimiento, cortó el abdomen de la mujer

¿Qué? ¿Qué me hizo?

Unas almas abandonaron su cuerpo, en dirección al cielo

- ¡Maldito! - gritó, mientras se cubría con un campo de energía - Esto te saldrá muy caro

Miró de reojo a la joven y lanzó su espada, la cuál atravesó el campo de Jaken y se clavó en el abdomen de ella

- ¡Rin! - gritó el pequeño demonio, acercándose a la mujer

- Te lo advertí - sonrió, mirando al demonio

¿Qué le ocurre?

La cara de Sesshomaru había sido invadida por las sombras. Una poderosa energía comenzó a cubrirlo, provocando que su cabello plateado comenzará a ondear a su alrededor. Abrió sus ojos, los cuáles estaban completamente enrojecidos, al mismo tiempo en que mostraba sus colmillos

- Ay no, el amo bonito está furioso - dijo, tembloroso

- Sesshomaru está a punto de transformarse - acotó Mioga

En ese momento, el demonio mostró su verdadera forma, convirtiéndose en aquel perro gigante, similar a su padre

- Vaya - sonrió Saishonomajo - Con que eres el hijo del gran general perro

- ¿Qué? - se sorprendió Mioga - ¿Acaso conoce a aquel gran demonio?

- Por supuesto pulga - lo miró con desprecio - Ahora veo de dónde heredaste ese frágil corazón - hizo una pausa - Morir por una humana, ja, que patético

El demonio clavó las garras de sus patas en el campo de energía de la bruja, obligándole a resistir más de lo que imaginaba

- ¡Si me matas, ella también morirá!

Extendió su mano, al mismo tiempo en que la espada comenzaba a brillar, incrustándose aún más en el cuerpo de Rin, mientras ella se ahogaba en un grito

Sesshomaru retrocedió

- Perfecto - murmuró

Abrió sus brazos, desapareciendo del lugar

El demonio regresó a su apariencia

- Escapó

- ¡Amo bonito! ¡Rin tampoco está! - dijo, una vez que el humo levantado por aquel conjuro, se esfumó

- Se la llevó junto con la espada - dijo Mioga - Deben estar en algún lugar de esta mansión, la cual es muy grande por cierto

- Andando - dijo en el mismo tono de siempre

Los demonios y el anciano, montado sobre el hombro de Jaken, siguieron caminando por aquel gran pasillo


- ¿Pueden decirnos como escaparon de esa ilusión? - les preguntó Kohaku

- No lo sabemos - miró a Ginta - Sólo huimos de los monstruos

- Genial - murmuró Musuko

- Pues yo creo que estamos caminando en círculos - dijo el lobo - ¿Qué? - se frenó, olfateando

- ¿Qué ocurre Koga? - preguntó Ginta

- Es el olor de esa bestia - siguió olfateando - Es cómo si una niebla se dispersara, sin embargo - hizo una pausa - Su olor es diferente... vengan, ¡por aquí!

Todos corrieron atrás del joven lobo

Mi niña... prometo salvarte pronto

Pensaba mientras acariciaba el cabello de la exterminadora

- ¿He? - comenzó a mirar hacia diferentes direcciones

- ¿Qué ocurre Miroku? - lo miró

- El aire se siente más ligero Inuyasha - miró el techo - Es cómo si una niebla se hubiera dispersado

- Y justo ahora no tengo mis poderes - se quejó - Tal vez podría percibir el rastro de Saishonomajo

- ¿Crees que algo le ocurrió? - lo miró

- ¿A que te refieres?

- Es muy probable que Saishonomajo haya sido atacada, de lo contrario, este ambiente no se hubiera debilitado... tenemos que aprovechar este momento

¿Habrá sido Kagome?

Pensó el híbrido

- Qué extraño - dijo Koga, deteniéndose

- ¿Qué sucede? - preguntó Kohaku, parándose a su lado

- Su rastro desapareció... no puedo percibir nada

- Lo que sea que haya ocurrido, debió volver a la normalidad - dijo Musuko

- ¿Qué quieres decir con eso? - preguntó Hakkaku

En ese momento, una voz conocida se escucho a la distancia

- ¡Pergamino!

- Esa voz - dijo el exterminador - Es mi cuñado

La pared que se encontraba a su lado, comenzó a desintegrarse, provocando el retroceso de todos, al mismo tiempo, en que la imagen de los jóvenes se hizo presente

- ¡Cuñado! - sonrió, sin embargo, su semblante se volvió preocupante al ver a su hermana - ¡Hermana! - corrió a su lado - ¿Qué le ocurrió?

- Kohaku... fuimos atacados por Saishonomajo

- ¿Inuyasha? - dijo Koga, observándolo - No me digas que perdiste tus poderes

- Pues ¿¡Tú que crees?! - gruño, bajándose del lomo de Kirara

- Ja, eres un inútil - desvió la mirada, cruzando los brazos - Espera un momento - miró a ambos lados - ¿Dónde está Kagome? - preguntó, preocupado

- Fuimos atacados por un monstruo - miró el suelo - Y se llevó a Kagome

- ¡Grandísimo idiota! - gritó - ¡¿Por qué no la protegiste?!

- Cálmate Koga - intervino Miroku - Inuyasha hizo lo que pudo en su forma humana

- No Miroku - dijo seriamente - El sarnoso tiene razón... debí haber resistido más

- ¿Inuyasha le dio la razón a Koga? - miró a Hakkaku

- Lo sé, yo tampoco puedo creerlo - respondió

- ¡Cállense! - gritó el híbrido - En lugar de seguir aquí, perdiendo el tiempo, vamos a buscar a Kagome y las demás - hizo una pausa - La esposa de ese lobo pulgoso y Rin deben estar cautivas con esa bruja

- Pero, ¿por dónde continuamos? - preguntó Musuko

- Sigamos por este pasillo, tal vez, nos guie a algún lugar - propuso el monje

Resiste Kagome, pronto estaré contigo

Pensó Inuyasha, mientras emprendían la caminata


- Demonios - dijo, cayendo de rodillas - No pensé que me arrancaría algunas almas - suspiró - Necesito recuperar mis energías

Miró a su costado, en dónde Rin aún tenía la espada incrustada en su cuerpo

- ¿Sigues con vida, niña? - dijo en un tono poco amable

Me... me quema... no puedo respirar

Pensaba, mientras que unas lágrimas escapaban de sus ojos. Giró su cabeza y vio a Kagome, en una de las esquinas, recostada, cubierta por un campo de energía

- Señorita Kagome - murmuró

- Rin - susurró, abriendo un poco los ojos

Al lado de la joven, Ayame estaba sentada, había sido la encargada de vigilarla durante la ausencia de la bruja

- Y creí que lo más difícil ya había pasado - pronunció Saishonomajo, mirando a la sacerdotisa

Ambos habían quedado inconscientes. Higi se acercó y olfateo a la sacerdotisa

- Buen trabajo - dijo la bruja, acercándose al híbrido - Eres fuerte bestia - se puso de cuclillas

- Tú...

- ¿Qué? - levantó la vista - ¿Sigues despierta?

- Tú, eres... Saishonomajo

- Vaya - se puso de pie, acercándose - Tus poderes son increíbles niña - se puso en cuclillas, a su lado - Me recuerdas mucho a Midoriko

- No... no toques a... Inuyasha - murmuró

- ¿Ese híbrido? - lo miró por sobre su hombro - No, eres tú quien me interesa

Intentó tocarla, sin embargo, fue rechazada

¿Qué? ¿Por qué ocurrió esto?

- Tú - miró al monstruo, poniéndose de pie - Sujétala y sígueme

No comprendo... ¿Cómo es posible que haya sido capaz de rechazarme? Esta chica será más difícil de lo que pensé

Se puso de pie y tomó en sus brazos a la joven, quién emitió un quejido

- Cállate - pronunció, llevándola y dejándola al lado de la sacerdotisa

- Rin - dijo, intentando tocarla

- Kagome - la miró, aún llorando

- Tran...quila

- Ay ya cállense - giró, en dirección al pedestal - Necesitó terminar con los demás