Draco y Ginny estaban yendo a la oficina del director. Luego de que el Fénix los dejara junto al desmemorizado profesor Lockhart en la entrada del colegio, lo dejaron en manos de la señora Pomfrey e iban en camino a explicar todo lo sucedido. Una vez dentro estaba el Director, acompañado por el señor Malfoy y los padres de Ginny junto con Ron.
-Draco ¿Qué haces aquí?- preguntó su padre sin mostrar preocupación alguna por Ginny.
-¡Hija!- gritaron ambos padres y fueron corriendo a abrazarla.
-¡Ay! mi pequeña Ginny, estábamos tan preocupados-
-Mamá, papá. Estoy bien, Draco y Harry me salvaron- y fue allí que lo agarró al chico y le dio un fuerte abrazo que casi le corta la circulación-¡Gracias, muchas gracias por salvar a mi hija!-
-¡Mamá! Basta- le dijo avergonzada.
-¿Alguien puede explicarnos que fue lo que sucedió?- preguntó el señor Weasley.
-Creo que estos jovencitos tienen una historia interesante que contarnos- agregó el director.
Intentaron hacerles un breve resumen acerca de lo sucedido, empezando por lo del diario maldito, el monstruo de la Cámara Secreta y su regreso volando con ayuda de Fawkes. Su padre le dio un fuerte regaño acerca de que ya le había dicho varias veces que tenga cuidado con objetos mágicos hechizados ya que nunca sabe que clase de mago lo creó y podría ser un artefacto oscuro.
-No sea tan duro con su hija señor Weasley. Tom Riddle siempre logró que muchas personas hagan cosas terribles.-
-¿Sabe quien es?- preguntó el señor Weasley.
-Fue mi alumno, un joven muy excepcional y talentoso, pero que fue desarrollando un gusto por las artes oscuras que lo llevaron a cometer actos de maldad de la peor clase, hasta convertirse en aquel que hoy llamamos Voldemort-y todos se estremecieron al oír el nombre -No se preocupe señorita Weasley, muchos magos mas ancianos y listos han caído en sus artimañas, no habrá castigo alguno. Aunque quisiera saber como llegó ese diario a sus manos-
-Lo encontré dentro de uno de los libros que me había comprado mamá. Pensé que alguien lo había dejado allí y se le había olvidado- dijo limpiándose las lágrimas mientras recuperaba la calma al saber que no la iban a castigar o expulsar.
-¿Y dónde está Harry Potter? Quisiera saber cómo destruyó el diario y detuvo al monstruo-
-Él se quedó con la bestia, creo...creo que quería ayudarla-
-¿Y cómo fue que pudo controlarla?- preguntó el señor Malfoy, ya que en ningún momento mencionaron que su amigo pudiera hablar pársel. Y antes de que pudieran decir algo entró la profesora Mc Gonagall acompañada del profesor Snape dando grandes pisadas.
-Ahh Minerva, Severus ¿Ha sucedido algo?-
-Creo que es mejor que vea por la ventana señor- respondió el hombre con frialdad. Y cuando todos fueron hacia allí vieron a muchos estudiantes señalando y mirando sorprendidos hacia el camino que lleva hacia el bosque prohibido. Allí estaba Harry y a su lado la serpiente más grande que cualquiera hubiera visto. El niño le pasó su mano acariciándole el rostro al reptil sin preocuparse de sus enormes colmillos y tomaron caminos separados. Harry los vio haciéndole señas desde allí y fue caminando con una sonrisa en su rostro sabiendo que probablemente lo atormentarían con preguntas y sermones y tal vez lo castiguen, pero no le importaba.
Cuando estuvo a solas con el director el hombre le posó su mano en el hombro -Quisiera decir que lamento la pérdida de tu serpiente, y también que agradezco tu lealtad hacia mí. Eso hizo que Fawkes fuera en tu ayuda junto con el sombrero-
-Gracias señor. Hay algo que quiero preguntarle-
-¿Si?-
-¿Voldemort y yo tenemos algún parentesco? Es que, por una parte siento que somos muy parecidos y en más de una ocasión no pude evitar sentir una especie de conexión-
-Cierto, tú y él tienen algunas coincidencias, entiendo que puedes hablar con las serpientes. Si bien eso es algo que normalmente uno lo hereda de sus padres o abuelos, tú conseguiste esa habilidad la noche que Voldemort te hizo esa cicatriz. Creo que transfirió parte de sus poderes en ti, no a propósito por supuesto.-
-¿Voldemort puso parte de él en mí? Ya veo, sólo espero no seguir sus pasos-
-¡Claro que no Harry! No pienses eso por ni un segundo, ya has demostrado eso en más de una ocasión. Eres un buen chico que siempre ha estado ahí para sus amigos y que no se ha dejado seducir por las artes oscuras y nunca has mostrado prejuicio alguno contra los que son diferentes. Tus padres estarían orgullosos- le dijo sonriendo mientras le apoyaba su mano en el hombro, disipando cualquier duda que tuviera.
-¿Hagrid será liberado?-
-Ya he enviado una lechuza a Azkaban, nuestro querido guardabosques estará en casa pronto. Estoy seguro que le encantará saber acerca del nuevo visitante. Y en cuanto a tu pequeña aventura, espero que entiendas que tú y tus amigos han roto una docena de normas y le han ocultado información valiosa a los profesores y al Ministerio, me pregunto si debería expulsarlos... o darles un premio por servicios especiales al colegio-
-Prefiero la segunda opción señor-
-Lo supuse, aunque el profesor Snape me dijo que tu castigo por haberte saltado las normas es que no podrás jugar el último partido de Quidditch contra Ravenclaw, pero que el señor Malfoy te sustituirá-
-Draco es buen buscador por lo que el equipo no tendrá problemas en ganar, de lo contrario el profesor no lo hubiera elegido para que me sustituya o perderíamos la copa ¿Dónde está por cierto y Ron?-
-Ambos fueron a la enfermería a visitar a la señorita Granger, quien ya debe estar despertando gracias a las mandrágoras. Deberías ir, estoy seguro que se alegrarán de verte- Harry le dedicó una sonrisa a su director y salió de allí a gran velocidad. Cuando el hombre quedó a solas en su despacho sostuvo el diario de Riddle durante un momento y luego le dedicó una mirada al sombrero seleccionador, quien ya estaba de vuelta junto con el Fénix.
El sombrero hizo lo que podría interpretarse como un gesto -¿Por qué no se lo ha dicho señor?- preguntó el objeto encantado -La verdad acerca de su pasado y de su inminente futuro-
-Es sólo un niño de 12 años, no quiero abrumarlo con el peso de esa información y lo que conlleva-
-Usted ve a un niño, yo vi mucho más que eso. Su potencial mágico y sus habilidades, es algo que no se ve todos los días-
-Le contaré todo...algún día-
-Como diga- y volvió a quedarse en silencio.
Harry y sus amigos estaban en la enfermería intentando convencer a Hermione de que se quedara allí -Llevo días acostada sin hacer nada productivo. Quiero terminar los deberes-
-Por Merlín Hermione deja de preocuparte por eso, al profesora Mc Gonagall dijo que no tenías porque entregarlos-
-No me interesa, quiero hacerlo. Trabajé muy duro y quiero aprobar por mi esfuerzo, no por el sólo hecho de haber estado hechizada-
-Que testaruda eres- le dijo el rubio.
-Me sorprende de tí, pensé que querrías sacar mejores notas que el año pasado, pero parece que eres tan holgazán como Ron-
-Para tu información ya terminé con todos mis deberes, aunque el profesor Snape me dijo que hubiera aprobado de todas formas. Si quieres puedo prestarte mi trabajo de DCAO, supe que tienes problemas con cierto hechizo- le respondió con malicia y la chica hizo una mueca diciéndole que aceptaba su ayuda.
-Ven, vayamos a la biblioteca. Nos vemos en la cena- y luego se giró hacia Ginny quien estaba en la cama de al lado -Intenta no meterte en más problemas. Nuestra casa no puede perder a la primer Weasley de su familia que rompe con la tradición yendo a Slytherin- y ella le sonrió en complicidad.
-¿Qué dijeron tus padres al saber que su hijita querida no terminó en Griffindor?-
-Pues...al principio estaban muy sorprendidos pero dijeron que debe haber alguna razón por la que me envió allí. Papá dijo que estaba aliviado, ya que pensó que Fred y George me harían alguna de sus bromas pero sabe que con los Slytherin no se juega, en especial si el profesor Snape está vigilando-
-Draco y yo podemos enseñarte algunos trucos defensivos si lo deseas. Eso pondrá a tus hermanos en su lugar-
-Eso sería genial. Harry, lamento haberte causado tantos problemas. Pensé que era un libro inofensivo, estaba con los otros libros de cuando fuimos de compras en el callejón Diagon-
-Espera ¿Te refieres a cuando estábamos en Flourish y Blotts?-
-Si, cuando Lockhart estaba firmando autógrafos- y fue cuando una chispa se encendió en su cabeza. Se disculpó con la chica y salió de allí abruptamente, estuvo deambulando por el corredor hasta que vio al señor Malfoy quien justo terminaba de conversar con los padres de Ginny.
-Ahh Harry Potter, el héroe del colegio-
-Bueno, es hora de que nos marchemos Molly. De nuevo, muchas gracias por salvar a mi hija- le dijo el señor Weasley dándole un apretón de manos.
-No es necesario señor Weasley, es la hermana de Ron y una miembro de mi casa- le dijo estrechando su mano.
Cuando quedó a solas con el padre de Draco le lanzó una mirada mordaz -¿Fue usted cierto?-
-¿Disculpa?-
-El día que fuimos a la librería y colocó unos libros en el caldero de la Ginny.. Era la oportunidad perfecta, quitarse de encima un objeto maldito, humillar y causarle problemas a los Weasley, aunque lo de Dumbledore fue un beneficio extra -
El hombre lo miró con los ojos bien abiertos pero rápidamente recobró su pose glacial -¿Eso crees? ¿Tienes pruebas de lo que dices?-
-No, pero descuide. Aún cuando las tuviera no sé si haría algo, Draco es mi amigo y odiaría ser yo quien envíe a su padre a Azkaban. Nadie murió por suerte, pero si vuelve a provocar algo como esto me aseguraré de que pague por ello. Además aún necesito un lugar donde pasar mis vacaciones y la mansión Malfoy es bastante cómoda- le respondió haciendo una mueca. Creyó que el sujeto iba a replicar o devolverle el golpe verbal pero en lugar de eso esbozó una sonrisa.
-Si...un Slytherin de pies a cabeza. Tal vez mi hijo no eligió tan mal después de todo. Nos vemos en las vacaciones Potter- y se dirigía hacia las puertas del castillo pero luego se detuvo un segundo y se volteó -Curioso, por un momento, hubiera jurado que eras ÉL- y se fue de allí.
Harry no hubiera imaginado un insulto peor.
Esa noche hubo un enorme banquete para celebrar que la pesadilla había terminado, los petrificados habían sido devueltos a la normalidad gracias a las mandrágoras y en medio de la algarabía las puertas del gran Salón se abrió de par en par dejando ver la enorme presencia de Hagrid.
-Lamento la demora. Los de Azkaban tardaron en recibir la carta, al parecer alguien utilizó a un ave vieja llamado Errol- y todos miraron a Ron quien se encogió por el bochorno. Y luego se acercó adonde estaba Harry -Gracias por ayudarme, si no fuera por tus amigos y ti aún seguiría encerrado-
-Hogwarts no sería lo mismo sin nuestro guardabosques preferido- y le dio un abrazo mientras lo rodeaban los enormes brazos del adulto. Dicha escena no pasó desapercibida y todos empezaron a aplaudir (los únicos de Slytherin que aplaudieron fueron Draco y Ginny) y la fiesta volvió a su ritmo desenfrenado, en especial gracias a la influencia de los gemelos Weasley
El resto de las clases fueron bastante aburridas, las clases de DCAO fueron suspendidas debido a la pérdida de memoria del profesor Lockhart pero a Harry no le importaba ya que nunca aprendieron nada con él y usó esas horas libres para seguir practicando sus hechizos defensivos y ofensivos. Antes de irse fue a dar un pequeño paseo en dirección al bosque prohibido, iba con su lechuza posada en su hombro -Mejor espera aquí "Archie"- le dijo señalando una rama y el ave ululó en respuesta y voló hacia el pequeño árbol que estaba en la entrada. Caminó durante un breve momento, mientras la oscuridad del bosque se amplificaba más sintió una presencia, instintivamente sacó su varita pero luego se relajó y esbozó una sonrisa -¿Acechando a tu presa?- dijo siseando.
La maleza que tenía cerca empezó a moverse y de entre las hojas salió la serpiente más grande que uno podría imaginar -Tienes buenos instintos. Sabes cuando el peligro está cerca-
-Supongo que estar en peligro constante sirve de experiencia ¿Cómo has estado? ¿Necesitas algo?-
-Un par de ojos nuevos no me vendrían mal. Pero no hay nada con lo que no pueda lidiar, este lugar es enorme y tengo suficiente alimento. Nadie se mete conmigo, supongo que soy el nuevo jefe aquí-
-Tener varios metros de largo, dientes afilados y un veneno mortal tiene sus ventajas. Vine a despedirme, las clases casi han terminado y debo irme durante el verano, quería asegurarme que estuvieras a gusto aquí-
-Eres muy amable. Pocos magos han demostrado el tipo de trato hacia las criaturas mágicas o con aquellos que son diferentes-
-Supongo que esa es mi naturaleza. Me alegra ver que te adaptas bien a tu nuevo hogar, apenas vuelva al colegio vendré a visitarte- y le colocó su mano en su frente y por impulso fue acercando su cuerpo lentamente y le dio un pequeño abrazo.
-Es la primera vez que un humano me abraza. Eres un mago muy extraño, pero gentil-
-Ya te acostumbrarás. Nos vemos mi gigante amigo- y se fue de allí en dirección hacia el colegio.
Harry estaba en el compartimiento del tren con Ginny, Draco y Zabini, un compañero de su casa. Draco le había comentado que sus familias se conocían de hace mucho por lo que prácticamente crecieron juntos. Además de ser un chico interesante e inteligente, sería un buen aliado que podría ayudarlo a desenvolverse en el mundo mágico, tanto dentro del colegio ayudándole a ganarse el apoyo de más Slytherins así como saber como funcionan las leyes para los magos y trucos o artimañas para utilizarlas a su favor.
Luego de un rato de charla trivial, el chico empezó a ser más abierto. Empezó a juntar valor hasta que le dirigió la palabra -Oí un rumor acerca de ti Potter, no se si sea cierto pero creo que debes saberlo-
-¿Sí? ¿Y que es lo que dicen?-
-Que dominas la magia negra y que fue así como lograste controlar al monstruo de Slytherin, pero no saben por qué lo detuviste de atacar a los hijos de muggles-
-La magia es magia, lo que cuenta es cómo la usas. No controlo al basilisco de la Cámara Secreta, simplemente hablo su lengua y en cuanto a lo último la respuesta es simple: jamás atacaría a alguien sólo porque sea hijo de muggles o lo consideren extraño, Hermione Granger es una gran hechicera y también mi amiga, lo mismo que Ronald Weasley y también Hagrid nuestro guardabosques. El hecho de que seamos de Slytherin no quiere decir que no podamos tener amigos de otras casas...o de otras especies- y luego emitió un siseo en pársel mientras le hacía un falso gesto de malicia lo cual provocó que el chico retrocediera un poco pero recobrara la compostura y luego sonriera.
-El sombrero fue inteligente al enviarte a nuestra casa. Hábil, popular e intimidante, tienes futuro en la política Potter-
Draco y Harry estaban despidiéndose de sus amigos mientras se dirigían hacia la mansión Malfoy. Los estaba esperando la madre del rubio, les pareció raro encontrarla sola, ella les dijo que el señor Lucius tuvo una pequeña urgencia en el trabajo y no pudo acompañarlos. Harry se preguntaba si estaba esquivándolo debido a lo que habían charlado hace poco o realmente sucedió algo malo.
-Bueno ya estamos oficialmente de vacaciones- le dijo una vez que estaban en la enorme habitación de su amigo -¿Alguna idea para divertirnos?-
-Podríamos empezar por hacer los deberes y aprender nuevos hechizos...-y al ver la cara que puso su amigo tuvo que ceder -Y luego disfrutar de un pequeño partido de Quidditch-
-Ahora si me entiendes. Me sorprende que no estés en Ravenclaw con los cerebritos-
-Si, son muy listos, pero se me hace que son muy rígidos en cuanto a las normas. Son muy estructurados-
-Y presumidos- y su amigo arqueó la ceja -Oh vamos, no digas que no disfrutas la atención, una parte de ti le encanta cuando todos nuestros compañeros y profesores te elogian en clases-
Harry lo meditó un momento y esbozó una sonrisa -Okay, lo reconozco. Una parte de mí le gusta la atención, es decir trabajo muy duro para obtener buenas notas, jugar Quidditch y salvar el mundo al mismo tiempo. Un poco de reconocimiento no es malo- le respondió al recordar cuántas veces lo premiaban a Dudley mientras a él lo trataban como a un parásito que se aprovechaba de ellos y vivía para hacer los quehaceres de la casa.
-Está bien, disfrútalo. El próximo año seré yo quien sea el centro de atención. Te lo aseguro-
-Promesas, promesas. Ven hagamos el trabajo de Defensa y pociones. Luego nos divertiremos en escoba-
-Bienvenido a casa "héroe"- le dijo Draco y Harry le hizo un gesto que se podría interpretar como "gracias" mientras sonreía.
Bueno aquí se termina el 2do año. lamento tardar mucho en actualizar. Espero subir pronto el próximo capitulo.
¡Saludos! ;)
