¡Holis! Aquí tienen un nuevo capítulo. No olviden comentar ;)
Las primeras semanas fueron bastante interesantes. Empezaron con Cuidado de Criaturas Mágicas con Hagrid quien había llevado un hipogrifo para mostrarles. Una extraña criatura cuya parte trasera parecía la de un caballo y la parte delantera de un Águíla gris, con enormes alas, garras y un prominente pico en su emplumado rostro. Cuando empezó a acercarse la mayoría se echó hacia atrás por temor, los únicos que se quedaron en su lugar fueron Harry y sus amigos pero manteniéndose muy cerca entre ellos como cuando se escondían bajo la capa invisible. Hagrid les advirtió que eran criaturas muy orgullosas por lo que debían inclinarse para mostrar sus respetos, Harry logró hacerlo rápidamente ya que tenía experiencia con animales extraños, Draco por supuesto no estaba dispuesto a dejar que Harry lo supere, aunque el animal tardó un poco más dejar que se le acerque, el problema fue cuando uno de los matones de Slytherin no hizo caso de la advertencia del profesor y por instinto el animal le dio un pequeño roce con sus garras, pequeño pero lo suficiente para tener que llevarlo a la enfermería y dar por finalizada la clase.
-Pobre Hagrid, es sólo su primer día. Espero que no se meta en problemas, lo único que faltaba considerando que el año pasado lo encerraron injustamente en Azkaban, de nuevo-
-No se preocupen, Dumbledore no dejará que lo lleven a la cárcel, no fue culpa suya si ese tonto hubiera hecho caso.
-Sólo nos queda esperar ¿Ya es hora de volver a clases?-
-Así es, tenemos Defensa Contra Las Artes Oscuras con el profesor Lupin- dijo Harry, con mejor humor. Siempre había sido una de sus materias preferidas, a pesar de que los profesores anteriores hayan sido un fraude y un recipiente del mismo Voldemort.
-Buenas tardes. Pueden guardar sus libros, hoy será una pequeña pero entretenida clase práctica- les dijo el hombre. Lucía desaliñado como cuando apareció en el gran Salón pero mucha más vitalidad. Detrás suyo había un armario y por los ruidos parecía que había algo encerrado que quería salir de allí.
-Profesor ¿Qué hay allí?- preguntó Neville Longbottom, con ese tono nervioso que lo caracterizaba.
-Es un Boggart ¿Alguien puede decirme algo acerca de ellos?- como siempre Harry y Hermione levantaron la mano rápidamente.
-Vaya, que entusiasmo ¿Señorita...?-
-Granger profesor, un Boggart es una criatura que cambia de forma, puede lucir como aquello que más miedo nos da-
-Exacto, 5 puntos para Griffindor. Sí, son seres muy problemáticos y enfrentarlos solos puede ser muy difícil, pero al ser varios tendremos una gran ventaja ¿Sabe la respuesta señor... ¿Potter?-
-Sí, por que somos muchos y no sabría decidirse en qué transformarse-
-Muy bien, cinco puntos para Slytherin- y cuando el adulto se dio vuelta un momento Harry chocó nudillos con Hermione quien sonreía también -Siempre es mejor estar acompañado cuando uno se enfrenta a un boggart, porque se despista. Les enseñaré el hechizo "Riddikulus" es sencillo pero requiere concentración y fortaleza mental- Luego de una rápida explicación fueron pasando de a uno, Neville Longbottom fue el primero y en cuanto lo vio adoptó la forma exacta del Profesor Snape. Al principio el chico titubeó pero luego juntó valor y le lanzó el hechizo al Boggart el cual terminó vestido con el atuendo de una mujer y la clase empezó a carcajearse, incluso Harry admitió que fue divertido ver a su profesor con esas ropas. El chico parecía empezar a tener esa confianza que tanto necesitaba.
-¡Excelente! formen una fila así podrán tener su duelo contra el Boggart- les dijo. Parvati de Griffindor tuvo que enfrentar su miedo a las momias, Ron por supuesto con su miedo a las arañas y así fueron pasando. Cuando fue el turno de Draco la criatura tomó el aspecto de un vampiro con los colmillos listos para succionar su sangre.
-¡Riddikulus!- le dijo apuntando con su varita haciendo que al vampiro luciera más anciano y se le cayera la dentadura lo que lo daba risa en vez de miedo. Draco no podía sentirse más autosuficiente -Suerte Potter- y cuando Harry se acercó el profesor se dio cuenta que tal vez no debería haberlo dejado pasar porque el Boggart adoptó la forma de un Dementor, Harry empezó a titubear y la criatura se aprovechó de eso. Antes de que Harry pudiera reaccionar el profesor se interpuso y la criatura se transformó en una esfera blanca flotando en el cielo -¡Riddikulus!- y la esfera se desvaneció y el profesor volvió a encerrarlo en el armario.
-Bien...creo que suficiente por hoy. Gracias, será mejor que vuelvan a sus pupitres- y la clase había pasado de ser la más divertida en años a una clase teórica casi tediosa.
Los rumores de que Harry no había podido contra el falso dementor se había esparcido y cada tanto algún compañero de su casa le hacía comentarios. A pesar de que había aprendido a ignorarlos una parte de él sentía rabia por no haber podido contra un simple boggart y para peor, al no tener autorización de sus tíos que seguían siendo legalmente sus tutores, no podría ir con sus amigos a Hogsmeade, el pueblo cercano al colegio, donde hay todo tipo de tiendas mágicas.
-Lo siento Potter- le dijo el Jefe de su casa, a quien había acudido para que lo deje ir -Pero las reglas son claras, sin autorización no puedes ir. Si necesita algo encárgueselo a sus compañeros.
-Entiendo profesor- dijo rendido. Y luego de pasar un rato en la biblioteca adelantando varios trabajos y aprender algunos hechizos, se dijo que había estudiado suficiente así que pensó en buscar algo de comer, justo se cruzó con el profesor Lupin quien lo invitó a tomar una taza de té y comer unos bocadillos.
-Que coincidencia que nos crucemos justo acaba de llegarme un grindylow con el que tendrán que practicar en la próxima clase-
-Un demonio del agua- dijo él, habiendo leído el libro del "monstruoso libro de los monstruos" de la clase de Cuidado de Criaturas mágicas. El profesor asintió y le enseñó la criatura, la cual estaba encerrada en un tanque de agua y por su expresión no estaba nada feliz de verlos.
-No te preocupes, fuera del agua no será un problema. Si estuviéramos en el lago sería otra cosa-
-El truco es deshacerse de sus tenazas-
-Correcto. Lástima que no estemos en clase, te habría dado puntos a tu casa. Con permiso es hora de mi medicina- y empezó a beber un líquido que emanaba humo.
-¿Se siente bien?-
-Me temo que no me he sentido bien últimamente. Afortunadamente el profesor Snape me ha preparado esto para aliviar mi malestar, tengo suerte ya que no cualquiera sabe preparar esto- y se bebió un trago, hizo un gesto de repugnancia pero siguió bebiendo.
-Profesor...tengo un problema y necesito su ayuda-
-Extraño, por lo que tengo entendido siempre sobresales en clases ¿Con qué tienes problemas?-
-Ese Boggart...no era un verdadero dementor. Pero por un momento, casi me sentí como cuando me desmayé en el tren-
-Entiendo, debo admitir que por un momento creí que tomaría la forma de Voldemort- y Harry se sorprendió de que el hombre dijera su nombre sin titubear -Pero veo que no es él lo que temes, sino le temes al mismo miedo. Inteligente, muchos magos han fallado no porque sus oponentes fueran mejores sino porque su propio temor los puso en desventaja-
-¿Puede enseñarme a luchar contra un Dementor? Como lo hizo contra el que subió en el tren.
-Me temo que no soy un experto en eso Harry. Lo que pides es un nivel de magia muy avanzada, pocos magos saben realizar ese hechizo. Pero puedo ayudarte a mejorar tus defensas, desafortunadamente tendrás que esperar unos días a que mi salud mejore. Ven a mi despacho la próxima semana ¿De acuerdo?-
-Muchas gracias profesor. Lo dejaré descansas, buenas tardes-
-Aquí tienes- le dijo Hermione. Hemos traído todos los que pudimos. Una lluvia de caramelos de colores de todo tipo cayó sobre las piernas de Harry.
-Hubiéramos traído más pero Weasley no dejó mucho- comentó Malfoy y Ron se puso más rojo que su cabello.
-Está bien, ya comí algo con el profesor Lupin- y les contó acerca de cómo el profesor lo ayudaría con el Boggart.
Ya había anochecido, y Ron y Hermione acababan de hacer su aparición en la sala común, con la cara enrojecida por el frío viento y con pinta de haberse divertido como nunca.
-¿Qué tal es Hogsmeade?-
-Es genial, la tienda de bromas de Zonko, los artículos mágicos de Dervish y Banges, y las Tres Escobas, donde puedes tomar cerveza de mantequilla ¡Es deliciosa!-
-Miéntanme y díganme que es el lugar más aburrido del mundo- dijo suspirando.
-Lo siento amigo, ya podrás ir algún día-
Esa noche los prefectos los hicieron salir de sus camas y ser escoltados hacia el gran salón. Aparentemente se habían encendido las alarmas en los terrenos del colegio, asi que los hicieron esperar allí mientras los profesores revisaban el castillo en busca de Black, los dementores seguían afuera ya que el director se negaba rotundamente a dejarlos entrar. Mientras se acostaban en sacos de dormir pasaron las horas y la mayoría se había dormido, casi todos excepto Harry quien no podía dejar de pensar en los peligros que había a su alrededor y en cómo enfrentar sus miedos.
Luego de una intensa práctica de Quidditch Draco y Harry se dirigieron a toda velocidad a tener clase con el profesor Lupin, pero quedaron sorprendidos al ver al jefe de su casa en el salón -Llegan tarde-
-Lo siento profesor, es que estábamos practicando en el campo y no nos dimos cuenta del tiempo transcurrido-
-Ganar la copa de Quidditch es importante señor Malfoy, pero no tanto como las clases y la puntualidad. Siéntense- les dijo y Draco obedeció pero Harry seguía en pie.
-¿Qué le ocurrió al profesor Lupin?-
-No creo que sea asunto suyo señor Potter, basta decir que el profesor Lupin no se siente bien como para dar la clase por lo que hoy dependerá de mí. Creo haberle dicho que se sentara. Ahora, su querido profesor no me dejó ninguna información acerca de los temas que han dado y...-
-Profesor hemos estudiado los boggarts, los gorros rojos, los kappas y los Grindylows- contestó rápidamente Hermione quien parecía haber aparecido en el aula sin que nadie la viera.
-No recuerdo haberle preguntado señorita Granger, sólo comentaba la falta de organización de mi colega. Ahora veremos los hombres lobo-
-Pero profesor- dijo Hermione, quien parecía desconocer el carácter de Snape, especialmente cuando lo interrumpían -todavía no podemos llegar a los hombres lobo. Está previsto comenzar con los hinkypunks...-
-Creí que yo era quien daba la clase no USTED señorita Granger. Ahora vayan todos a la página 394 ¿Alguno es capaz de decirme la diferencia entre un hombre lobo y un animago?- y sólo Harry y Hermione levantaron la mano pero decidió ignorar a ambos -¿Nadie? Que decepción-
-Es que aún no hemos llegado a esa parte- comentó Parvati Patil.
-Si, es evidente. Supongo que era esperar demasiado-
-La diferencia es que un animago puede transformarse a voluntad mientras que el hombre lobo pierde el control cada luna llena y...
-Ya van dos veces que habla sin que le dé permiso ¿No puede contenerse o está orgullosa de ser una sabelotodo insoportable? Cinco puntos menos para Griffindor - comentó el profesor y la chica bajó la mirada con pequeñas lágrimas en sus ojos. Ron iba a protestar pero Harry le dió un pequeño toque con su mano evitando que cometa un error que le cueste más puntos a su casa.
-Usted preguntó y ella respondió ¿Por qué le resta puntos si la respuesta fue correcta?- le recriminó Malfoy quien nunca se había atrevido a cuestionarlo y mucho menos para defender a un Griffindor.
-¡Suficiente! Cinco puntos menos para Slytherin, es evidente que el profesor Lupin ha dejado que sus alumnos controlen su clase pero yo no lo toleraré. En cuanto a usted señor Malfoy, la próxima vez que me cuestione de esa forma le enviaré a una lechuza a su padre acerca de su comportamiento y sus inusuales...amistades- dijo mirando de reojo a Ron y Hermione -Se quedará con la señorita Granger después de de hora- El resto de la clase estuvieron en silencio absoluto y sólo se oían los comentarios negativos del profesor cada vez que revisaba el trabajo de algún alumno, en especial parecía tenerla jurada contra Longbottom desde que se esparció el rumor del Boggart con su forma vestido como su abuela.
Lo peor de esa semana es que durante su partido de Quidditch contra Ravenclaw unos dementores se acercaron hacia Harry. Ya de por sí fue difícil jugar en medio de esa tormenta, pero cuando la sensación de miedo y oscuridad se volvieron a apoderar de Harry, entró en una especie de trance donde podía oír a su madre suplicándole a Voldemort que la asesine a ella en lugar de a Harry. Nunca había sentido tanta tristeza e impotencia, como si estuviera atrapado en una pesadilla eterna. Cuando despertó en la enfermería sus amigos le explicaron que además de haber perdido el partido su escoba había terminado contra el Sauce Boxeador quien la hizo trizas.
-No te preocupes, puedes comprarte una Nimbus 2001, tardará unos días en llegar pero será antes de que juguemos contra Huflepuff-
-Si, lo sé Draco. Me molestan los dementores-
-Deberías, el profesor Dumbledore también estaba furioso. Apenas estuviste fuera de peligro fue rápido a quejarse con el Ministro de Magia- le dijo Ginny y en ese momento el profesor Lupin entró a la enfermería.
-Hola chicos, me gustaría hablar con Harry si es posible. A menos que necesites descansar-
-Estoy bien profesor, nos vemos luego- les dijo a sus amigos y el adulto se sentó en una silla al lado de su cama.
-Me he enterado del asunto de los dementores-
-¿Por qué me afectan tanto? ¿Soy tan...?-
-No tiene nada que ver conque seas débil o cobarde. Ellos te afectan más que a la mayoría por los horrores de tu pasado, has tenido experiencias cercanas a la muerte y eso deja deja marcas en tu alma, lo sepamos o no. Lo importante es no perder la esperanza y dejar que la oscuridad nos consuma. Ven a mi despacho cuando te sientas mejor y te enseñaré a pelear contra ellos.
-Ya me siento bien- y se puso de pie, no tenía pensado pasar un segundo más en la enfermería.
-¿Estás seguro? Tal vez deberías descansar y comer algo de...-
-Ya he descansado lo suficiente y en cuanto a lo de comer ¡Accio chocolate!- y un enorme bocado del dulce apareció hacia donde estaba Harry quien lo tomó y le dio un gran mordisco -En cuanto termine de comer estaré listo-
-¿Sabes hacer el encantamiento convocador? Eso es material avanzado para un alumno de tercero- dijo el adulto sorprendido.
-Trato de aprender todo lo que puedo, es evidente que aún tengo mucho camino que recorrer. Necesito saber como realizar el hechizo que usted usó contra los dementores-
-Pocos magos saben realizarlo, de hecho apenas domino lo básico. Pero haré todo lo posible por ayudarte-
-Gracias profesor-
-Pero hoy no, yo necesito descansar más que tú. Nos vemos mañana en mi despacho-
Harry prometió contarle con detalles a sus amigos cómo serían las clases extra con el profesor Lupin. Mientras terminaba los deberes veía por la ventana como sus amigos y compañeros se dirigían hacia Hogsmeade, pensó en visitar a Hagrid y al Basilisco pero hacía bastante frío para estar al aire libre. Cuando recorría el colegio vio a los gemelos Fred y George que lo estaban esperando.
-Así que Harry Potter...¿Sigues causando problemas? No hemos oído de las travesuras que haces con nuestro hermano y tus amigos- preguntó George.
-El que no hayan oído nada no quiere decir que no haya sucedido-
-Ése es es el espíritu de un alborotador, pero es mentira. En las últimas semanas has estado quedándote dentro del colegio y casi siempre en la biblioteca haciendo tus deberes como niño bueno- dijo Fred.
-¿Me han estado siguiendo?- preguntó sorprendido de no haberlos visto.
-No es necesario, tenemos esto- le dijo mostrándole un papel viejo y gastado -Nos cuesta deshacernos de él, pero tú y mi hermano lo necesitan más que nosotros. Considéralo un regalo por haber salvado a nuestra hermanita el año pasado-
-¿Qué es ese pergamino viejo?-
-¡Pergamino viejo! Tsk tsk. Pensamos que eras listo Harry- dijo George fingiendo sentirse insultado por el comentario.
-Sí ¿No aprendiste el año pasado que en este colegio algunos objetos no son lo que parecen ser?- y en ese momento Harry esbozó una sonrisa.
-Iluminadme por favor. Hay tanto que aprender de dos expertos bromistas como ustedes-
-Ya que lo pides amablemente...- y ambos le contaron acerca del Mapa del Merodeador, como unos estudiantes llamado Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta lo habían creado hace muchos años y de alguna forma terminó en el despacho de objetos confiscados de Filch. Luego de aprender el funcionamiento del mapa y los pasadizos del colegio se dirigió hacia Hogsmeade. Justo sorprendió a sus amigos yendo a Las Tres Escobas, Draco y Ron estaban fascinados con el mapa, Hermione pensaba que deberían entregárselo al profesor Snape o la profesora Mc Gonagall.
-¿Estás loca? ¿Entregar algo así de valioso? Este mapa es algo único y podrá ser muy útil si tenemos que evitar a Filch y su gata- le dijo el rubio.
-Pero Black...-
-Él no se atrevería a rondar con tantos dementores sueltos por el colegio y más ahora que han doblado la vigilancia. Vamos a tomar algo, Harry aún no ha probado la cerveza de mantequilla- finalizó Ron y terminaron convenciéndola. Cuando llegaron a la taberna vieron a una mujer de cabello rubio y una exuberante figura atendiendo las mesas, la mayoría estaba embelesado con ella y tanto Ron como Draco quedaron no fueron la excepción. Hermione sólo resopló y le indicó a Harry que fueran a una mesa apartada cerca del calor de la chimenea. Al cabo de un rato volvió Draco con una ronda de esa bebida y en cuanto entró a su cuerpo Harry sintió que nunca había bebido algo tan delicioso y reconfortante, era como beber la alegría de la Navidad misma.
-Psst ¡Harry! Mira- le dijo en voz baja Ron. Y vio que al local entraron el Ministro de Magia Cornelius Fudge, junto con la profesora Mc Gonagall y Hagrid, quien justo fueron a sentarse a una mesa cerca a ellos. Harry tuvo que agacharse bajo la mesa.
-"Debí haber traído mi capa de invisibilidad"- pensó y empezó a idear una forma de salir de allí sin que lo vieran. Hermione hizo un encantamiento para que el árbol de navidad se acercara a su mesa y ocultara mejor a Harry. Lo que parecía ser un momento incómodo se transformó en una pesadilla al oír la conversación de los adultos: Sirius Black el Mortífago que mató a varias personas y escapó de Azkaban también era el mejor amigo de su padre, su padrino y el que traicionó a los Potter al revelarle a Voldemort dónde estaban escondidos. Por su culpa sus padres habían sido asesinados.
-Vas a morir Black ¡Lo juro por mis padres!- gritaba en su mente mientras unas lágrimas descendían de su mejilla...
