¡HOLIS! aquí tienen un nuevo capítulo, espero que lo disfruten. No olviden comentar ;)


Harry estaba totalmente estupefacto. El carruaje del que bajaron las chicas y su directora parecía muy pequeño pero luego recordó el hechizo que usó para agrandar el compartimiento del tren y supuso que por dentro el lugar debía ser enorme. Luego de que las estudiantes de Beauxbatons se presentaran, el lago empezó a burbujear como si algo estuviera a punto de salir, y en efecto así fue. Un enorme barco emergió, cuando echaron anclas las compuertas se abrieron y una enorme tabla se apoyó en tierra y así fueron bajando el director y algunos estudiantes.

-Igor, viejo amigo- le dijo Dumbledore.

-Albus, ha pasado mucho tiempo- el director de Durmstrang era un hombre de cuarenta y pico, cabello oscuro con algunas canas y los dientes amarillentos. Tenía el aspecto de un pirata o capitán de barco antiguo.

-Madame Maxime- dijo el hombre y le besó la mano de la enorme mujer.

-"Kagkarog, es bueno que volvamos a vernos. Pog favog, sugiego que entremos"-

-Si, ven viktor, entremos- finalizó el otro director mientras le hacía señas a uno de sus estudiantes. Cuando el joven dio un paso delante empezaron los murmullos, muchos chicos impresionados y las chicas se tapaban la boca y cuchicheaban entre ellas.

-¡Por las barbas de Merlín! ¡Es Krum!- dijo Ron.

-¿Quién?- preguntó Harry.

-Viktor Krum, famoso jugador de Quidditch, está en el puesto de buscador-

-¡No sólo es famoso, es el mejor.! Nadie lo supera, la forma en como vuela, parece que él y la escoba fueran uno-

-Vaya parece que alguien se ha enamorado. Aunque dudo que tengas chances, no creo que seas su tipo Weasley- dijo Malfoy y todos rieron, mientras que Ron se ponía tan colorado como su cabello.

-Tal vez las chicas puedan acercarse y conseguirnos autógrafos- dijo sugirió Harry.

-Es buena idea. Oye Hermione ¿Tienes una pluma?-

-¡Ni siquiera me has preguntado si podría hacerte ese favor Ron!-

-Lo siento, por favor ¿Puedes conseguirme su autógrafo?- y la chica sólo bufó.

-Iré contigo, podemos mostrarle a nuestros vecinos la hospitalidad- dijo Daphne.

-¿También irás Ginny?- le preguntó Harry.

-No creo, ellas tienen mas chances de acercarse- dijo con timidez.

-¡Patrañas! Eres un miembro de la gran casa Slytherin y una gran hechicera. Ve y muéstrales a esas tontas que una de las nuestra vale por diez de ellas - le dijo el rubio y la pelirroja sonrió con más seguridad y fue detrás de las chicas. Harry notó que Draco hizo una pequeña mueca que podría interpretarse como un suspiro cuando veía en dirección hacia donde iban las chicas.

-¿Tengo hambre vamos a comer algo?- dijo Ron.

-¿Alguna vez piensas en otra cosa que no sea comida Weasley?- y apenas terminó la pregunta el estómago de Malfoy gruñó con fuerza -Aunque...un bocado no nos vendría mal. Lástima que tenemos que esperar a que vuelvan y también caminar hasta el Gran Salón-

-Improvisaremos- Y apuntó su varita hacia unos árboles -¡Accio manzanas!- y las frutas que colgaban de allí se desprendieron y fueron hacia sus pies.

-¿Fruta?- dijo Ron decepcionado.

-"Un manjar cuando recuerdo la escasa comida que me daban los Dursley"- pensó Harry -Vamos, no seas tan quisquilloso, piensa como un aperitivo antes del gran Banquete-

-Adelante come todas las que quieras, yo me reservaré para las delicias que preparen los elfos domésticos- dijo el rubio.

-¿Hay elfos domésticos aquí? Nunca he visto uno-

-Eso es lo que los hace tan eficaces, trabajan casi siempre de noche o cuando estamos todos en clases-

-"Vaya, aún tengo mucho que aprender de este lugar"- se dijo a sí mismo y justo en ese momento las chicas habían vuelto. La única que había conseguido su autógrafo había sido Hermione.

-¡Vaya, eres increíble! ¿Le dijiste que pusiera mi nombre?- dijo ilusionado y la sonrisa desapareció de su rostro cuando vio que la firma estaba dedicada a la chica.

-No me dio tiempo de explicarle que era para un amigo, lo siento-

-Dudo que le importara, sólo quería acercarse a ti- dijo Daphne y la chica se sonrojó, tanto como la expresión que tenía Ron.

-Creo que perdí el apetito-

-Habla por ti. Tal vez los elfos han preparado platos extranjeros para nuestros invitados-

-¿Elfos aquí?- preguntó Hermione. Y en cuanto le explicaron todo acerca de cómo trabajaban sin que los notaran y que tipo de salario recibían, el cual era ninguno, se ofuscó.

-A los elfos no les gusta que les paguen, lo consideran una ofensa-

-¡Son esclavos! Les han lavado el cerebro para que crean que está bien dedicar toda su vida al servicio de magos sin recibir ninguna compensación, o al menos un buen plan de pensiones para pasar su vejez con comodidad y seguro de salud-

-Siempre ha sido así, desde hace siglos-

-Pues eso tendrá que cambiar. Yo lo haré posible- dijo con firmeza. Ésa era la Hermione que tanto admiraba y también con la que disfrutaba competir en clases, nunca se rendía.

Una vez que todos fueron al Gran Salón notaron que habían armado una larga mesa extra para los invitados de los otros colegios. Los profesores estaban sentados en la habitual mesa mientras que los tres directores, junto con otros miembros del Ministerio estaban sentados. Ambos se presentaron como Ludo Bagman y Barty Crouch, quienes dieron un breve resumen acerca del Torneo de los Tres magos y el cáliz de fuego, cualquier estudiante mayor de edad podría colocar un papel con su su nombre en él y luego el objeto elegiría a uno de cada colegio. Los gemelos Weasley se enfadaron al descubrir que no tenían la edad requerida.

-Es una tontería ¿Qué diferencia hay entre ahora y el año que viene? Podríamos intentarlo- dijo Fred.

-¿Y cómo piensan atravesar la barrera que impide que cualquiera menor de edad pueda echar su nombre en el cáliz?- pregunto Hermione.

-Tenemos un plan, no eres la única lista de Griffindor- respondió George y le guiñó el ojo a su hermano, quien sonreía en complicidad.

Luego una cena Harry se levantó para ir al lavabo antes de que los mandaran a sus habitaciones, vio a la chica de Ravenclaw Chang mirándolo y se puso nervioso, por lo que se distrajo y chocó con el director de Durmstrang -Disculpe señor, fue un accidente-

-Ten mas cuidado niño- le dijo el adulto y al verlo de cerca su expresión cambió. Sus ojos pasaron de abajo hacia arriba, hasta llegar a la cicatriz, lo cual hizo que Harry se pusiera incómodo.

-¿Hay algo que le quiera decir a mi estudiante Karkaroff?- le dijo Snape y en ese momento el hombre se recompuso y siguió su camino -¿Va a alguna parte señor Potter?-

-Iba ir al baño señor, no quisiera que me den ganas cuando ya sea tarde y no podamos salir de nuestras habitaciones-

-¿Desde cuando el famoso Harry Potter cumple con las reglas?- le dijo con desdén.

-No quisiera dar una mala impresión a nuestros invitados, hay que mostrarles lo buenos y educados que somos aquí-

El hombre sólo bufó -Prosiga y pobre de usted si lo pesco rondando por el colegio fuera de horario, en su afán de conseguir fama y popularidad- dijo mirando de reojo al cáliz que ya había sido encendido por el director y sus llamas estaban encendidas de un azul intenso, esperando a que los alumnos coloquen sus nombres.

-No me atrevería señor- y luego siguió hacia los lavabos. Pero en lugar de ir al de chicos, fue hacia el de niñas. Sabía que nadie iba a ése ya que era el más viejo y además solía estar el fantasma de Myrtle la Llorona, además de la entrada a la Cámara de los Secretos. Cuando llegó se acercó a un pequeño caldero cuyos vapores indicaban que ya estaba lista -Perfecto- se dijo a sí mismo antes de verter el contenido en un frasco y guardárselo en el bolsillo.


Al otro día, al ser sábado muchos estudiantes estaban reunidos en la sala dónde había sido colocado el Cáliz. Según Hermione todos los de Durmstrang y Beauxbatons ya habían echado sus nombres en él, pero hasta ahora nadie de su colegio. Mientras Harry leía un libro, Ron y Draco comían unos bocadillos, Hermione no quiso ni acercarse cuando supo que se los habían traído los elfos de las cocinas, argumentando que era comida preparada por esclavos.

-¿Sigues pensando en liberar a los Elfos? Suerte con eso, pocos magos lo han intentado y el Ministerio nunca les prestó atención- Le dijo Daphne, quien había terminado de hacer sus deberes y se había reunido allí.

-No importa, ya se me ocurrirá algo, algún movimiento con un mensaje fuerte y conciso- y Harry no pudo evitar sonreír.

-¿No les parece raro que nadie de Hogwarts haya puesto su nombre?-

-Tal vez lo hicieron antes de que todos se levantaran ¿Y si el Cáliz los rechaza? Sería bochornoso-

-El Cáliz sólo actuará cuando de comienzo el Torneo y muestra quienes serán los campeones de cada colegio-

-¡Ya está! ¡Ya sabemos como cruzar la línea!- dijo Fred quien estaba acompañado de su Hermano y Lee Jordan.

-¿Ah si? ¿Cómo?-

-Hemos preparado una poción envejecedora, un par de gotas y durante un tiempo tendremos la edad suficiente para poner nuestro nombre-

-¿No creen que Dumbledore ya previó algo como esto? Es un plan tonto- dijo Hermione.

-Tan tonto que es imposible que falle- dijo George, ambos estaban a punto de beber pero Harry los interrumpió.

-Esa poción no está bien preparada, de lo contrario no tendría un color cómo ése- dijo al ver el líquido color verde manzana.

-Tuvimos que improvisar, pero ya probamos en otro estudiante y vimos que sus efectos funcionan, sólo que durante menos tiempo. Además ¿Crees que tú podrías hacerla mejor?- le dijo. Harry sólo se encogió de hombros.

-Eso pensamos pequeño sabelotodo -Le respondió Fred. -¿Quieres hacer los honores George?- le dijo a su gemelo y ambos tomaron un par de gotas y luego se dirigieron hacia el Cáliz el cual protegido por una línea que separaba el objeto del público. Parecía que ambos habían tenido éxito pero en ese momento un pequeño chispazo salió de la línea e hizo volar con fuerza a ambos hermanos hacia donde estaban ellos, por fortuna Harry fue más rápido y sacó su varita -¡Wingardium leviosa duo!-y ambos hermanos quedaron suspendidos en el aire gracias al hechizo y luego los dejó en el suelo. Lo más gracioso fue que a ambos les había salido una barba blanca larga.

-Les advertí que eso no funcionaría- dijo el director quien había aparecido y todos quedaron perplejos, pensando que castigaría a los gemelos por romper las reglas, pero en lugar de eso el anciano esbozó una sonrisa diciéndole que ya había una estudiante de Hufflepuff que había intentado ese truco -Será mejor que vayan a ver a Madame Pomfrey- y ambos Weasleys se fueron riéndose mientras jugaban con sus barbas. -No hay poción para alterar la edad o apariencia, ni tampoco hechizo o capa invisible que pueda engañar esa barrera. Me temo que pensé en todas las posibilidades. Les sugiero que utilicen su tiempo libre para estudiar o disfrutar de este clima otoñal, antes que la nieve y los días frescos regresen- les dijo a la multitud de estudiantes quienes fueron dispersándose. Todos excepto el grupo de Harry.

-Lamento que tus esfuerzos hayan sido en vano- le dijo observándolo con esos anteojos de media luna que parecían leer su mente.

Harry sabía que a alguien como Dumbledore nada se le escapaba, por lo que en lugar de mentir o negarlo, como haría la mayoría, simplemente esbozó una sonrisa -Oh, sabía que no funcionaría señor, sólo quería ver que pasaba si alguien lo intentaba y es por eso que pensaba ofrecerle algunos Galleones al que quisiera intentar cruzar la línea- respondió, mientras metía la mano en su túnica y sacó de su bolsillo una bolsita con monedas de oro y plata, además de un pequeño frasco con la misma poción que habían tomado Fred y George, pero con un color verde turquesa, que era exactamente como debía ser para que funcione sin problemas.

-¡Harry! Dime que no planeabas anotarte al Torneo- le dijo Hermione, mientras miraba en tono suplicante al Director, quien no parecía haberse inmutado por la respuesta del estudiante.

-Claro que no Herms, ya tuve suficiente peligro y estrés con los dementores el año pasado y también los anteriores en los casi pierdo la vida. Por una vez, sólo quiero estudiar y ganar la Copa de la Casa y pasear tranquilo por Hogsmeade. La profesora Mc Gonagall nos avisó que el próximo año tendremos los TIMOS y quiero terminar con el material de este año para poder echar una ojeada a lo que tendremos el próximo-

-Aun así...¿Qué tal si la poción no funcionaba? ¿Y si se hubiera envenenado o hubiera salido lastimado por la barrera?- le preguntó enojada.

Harry hizo una mueca y de su mochila sacó otra poción y una pequeña piedra-

-Estoy impresionado, una poción revitalizante, muy útil para atender a alguien herido y un bezoar para que cure los efectos de casi cualquier veneno o poción mal elaborada. Bien pensado Harry-

-Si alguien sale lastimado por mi culpa el Profesor Snape nos quitará muchos puntos. Aquí tiene señor- le dijo entregándole las pociones pero el hombre sólo tomó la de envejecer.

-Puedes quedarte con el resto. Algo me dice que te serán de gran ayuda en el futuro. En especial si tiendes a romper las reglas...Igual que James- le dijo el hombre sonriendo y luego se marchó de allí.

-Tuviste suerte. Pensé que te castigaría o nos quitaría puntos- Le dijo Draco -Por cierto ¿Cuánto pensabas ofrecer a quien quiera beber tu poción y arriesgarse a cruzar la línea?-

-No lo pensé ¿Por qué preguntas?-

-Dime Weasley ¿Cuánto aceptarías por hacerlo? ¿10 Galleones?-

-¿Crees que puedes sobornarme para que haga algo así?-

-Te recuerdo que cuando sea el baile de gala tendrás que comprar o al menos rentar un buen traje para el evento. No querrás ser el peor vestido y avergonzar a tu pareja...suponiendo que consigas una. ¿Tienes dinero para un traje?- preguntó aunque era obvio que sabía la respuesta -De acuerdo ¿Qué tal 20 Galleones? ¿Lo habrías hecho?- le dijo mostrándole dos dedos . Entre el aumento de la oferta y al recordar el baile tanto Ron como Harry cambiaron sus expresiones. El pelirrojo por el dinero y Harry por todo lo que implicaba ese evento. Se suponía que aún faltaban meses, pero aún así, no quería que llegue el momento y no estar preparado.

Ron ya empezaba a dudar -Yo...-y luego se volvió a hacia Hermione -¿Tú que crees?-

-¿Por qué me preguntas a mí?-

-Bueno, eres la más lista ¿Crees que mi vida hubiera peligrado si bebía la poción de Harry? ¿O sólo tendría una barba blanca como Fred y George?-

-Harry la preparó a la perfección, así que no, nada malo te habría pasado-

-Entonces sí. Lo habría hecho. Lástima que ya sabemos que no funciona con la línea que trazó el profesor Dumbledore-

Draco sólo esbozó una sonrisa cuasi malévola -En la próxima clase del profesor Snape nos enseñará como preparar la poción pimentónica. Y tal vez pida a algún voluntario para probar si está bien hecho. Te ofrezco la misma cantidad para que pruebes la mía, quiero demostrarle al "señorito perfecto" Potter y a la "sabelotodo" Granger que soy el mejor en pociones-

-Sigue soñando Malfoy-

-No lo sé...-dijo Ron titubeando.

-25 Galleones y 50 Sickles-. Oferta final- Ron estaba por aceptar pero Daphne lo detuvo y le susurró algo al oído y el chico pareció darse cuenta de algo y luego le respondió a su rival -40 Galleones que es lo que cuesta un traje de gala nuevo, además necesito zapatos nuevos que combinen-

La sonrisa del rubio desapareció -Eso fue injusto- le dijo enojado a la chica.

-Si, YO soy la inmoral aquí- respondió con sarcasmo.

-De acuerdo es un trato-

-Tienes que darme tu palabra de que harás la poción a la perfección-

-Prometo que daré el 100%-

-¿Hacemos el juramento inquebrantable?- le preguntó Ron mirándolo con una frialdad casi digna de un Slytherin. Y al ver la expresión del rubio se relajó -Era broma Malfoy ¡Por Merlín!-

-Creo que te he subestimado Weasley-

-¿Qué es un juramento inquebrantable?- preguntó Harry.

-¿Weasley siendo gracioso y Potter no sabe la respuesta a una pregunta de hechizos? Este día se pone cada vez mejor- dijo Malfoy.


La noche de la selección de campeones había empezado con gran bullicio. Los gemelos Weasleys intentaban llamar la atención de las alumnas de Beauxbatons sin éxito. Casi todos estaban embobados con la chica llamada Fleur Delacour, tenía rasgos muy delicado e iba bien vestida. Pero no había que dejarse llevar por su apariencia, según los rumores era una hechicera muy buena y una gran estudiante, por lo que era una de las candidatas que habían echado su nombre en el cáliz.

Luego de una cena rápida los platos con las comidas desaparecieron de allí dando a entender que era momento de revelar a los campeones. Los cuales fueron, de Durmstrang el famoso jugador Viktor Krum, tanto su director como los estudiantes aplaudieron con fuerza, luego salió el nombre de la chica Delacour, quien se llevó aplausos tanto de su colegio como de los admiradores de los otros, en especial Ron y Draco. Por último el nombre un estudiante de Hufflepuff llamado Cedric Diggory salió del cáliz. Luego de que los campeones fueran a otra habitación el discurso de Dumbledore fue interrumpido cuando el Cáliz, en vez de apagarse como debía después de dar los tres nombres, volvió a "escupir" un cuarto papel con el nombre otro campeón antes de apagarse definitivamente. El director tomó el papel que el objeto expulsó y leyó en voz alta -Harry Potter...- y en ese momento Harry deseaba tener su capa invisible. Todos los ojos se posaron en él y no en las circunstancias que hubiera querido, como cuando ganó la Copa de las casas. Esto era algo malo, muy malo.

-Harry...¡Harry Potter!- Ven aquí le dijo Dumbledore. Y Harry se levantó de su mesa, mientras iba hacia donde estaban los adultos el silencio era absoluto, no había aplausos ni gestos de apoyo, sólo cuchicheos y murmullos -Bien...ve por la puerta con los otros. Espéranos allí- le dijo en voz cortante.

Cuando fue a la otra habitación vio a los otro participantes junto a la chimenea. Krum lucía imponente con la mirada en el fuego, Diggory parecía pensativo y la chica sólo miraba los cuadros y la decoración del lugar, cuando lo vio se puso de pie -¿Que sucede? ¿Debemos "volveg"?-

-Emmmm...- Harry no sabía cómo explicarles lo que había ocurrido, en ese momento entraron dando grandes pasos el director, junto con el profesor Snape, los otros directores y miembros del Ministerio.

-¿Qué sucede?-

-Bueno, parece que este año el Torneo será muy interesante ¿Pueden creer que el nombre del gran Harry Potter acaba de salir del Cáliz, lo cual lo convertiría en el cuarto campeón? -

-¿Qué?- preguntó la chica y luego miró a su directora esperando que lo negara -¿Este niño "competigá" con nosotros?- y la mente de Harry, que aún estaba perpleja, empezó a echar chispas "¡¿Niño?!"- gritaba una voz en su mente.

-¿Harry echaste tu nombre en el Cáliz o le pediste a alguien más que lo haga por ti?-preguntó Dumbledore.

-No señor-

-¡Está mintiendo! No hay duda de que hizo alguna trampa para meter su nombre- y allí Harry perdió los estribos y se le acercó al sujeto -No soy ningún mentiroso ni tampoco un tramposo. Estoy diciendo la verdad ¿Debo beber la pócima de la verdad para que me crean?- le dijo mirando a Snape y al director quienes lo observaron sorprendidos por su respuesta.

-No es necesario Harry, te creemos- dijo Dumbledore.

-Señor Bagman, señor Crouch. Ustedes son nuestros jueces imparciales ¿Qué creen que deberíamos hacer?- preguntó Karkaroff.

-Las reglas son claras: aquellos cuyo nombre salga del Cáliz están obligados a participar- dijo el hombre del bigote.

-Estoy de acuerdo- dijo el otro hombre, quien parecía estar más entusiasmado conque Harry participe.

-Entonces está decidido. Harry, te guste o no eres el cuarto campeón del Torneo-

Harry se quedó un momento en silencio mientras procesaba la información "Adiós a mis planes de un año normal"


Cuando sus amigos se enteraron hubo diversas reacciones, Ron estaba estupefacto, Hermione como siempre preocupada por los peligros de las pruebas y le dijo que se juntarían a estudiar y a investigar en la biblioteca todo lo que puedan. Supuso que al menos Draco lo apoyaría pero sólo hizo una mueca y le dijo que era mejor que empiece a prepararse, o podría terminar mal y se marchó con la excusa de que estaba cansado.

-¿Qué le sucede?-

-Es obvio, está celoso. En los últimos años han pasado cosas increíbles y terribles en el colegio y Harry siempre terminaba siendo el centro de atención, creyó que con Diggory representando al colegio en el Torneo, este año serías un estudiante más, igual que él- dijo Ginny.

-¿Y tú como lo conoces tanto?-

-Es mi compañero de casa Ron y también mi amigo- le dijo con frialdad y luego se volvió hacia él -No te preocupes, ya se le pasará. Iré a hablar con él, a ver si lo puedo hacer entrar en razón- y se fue en dirección hacia las mazmorras.


Los días siguientes se contaron entre los peores que Harry pasó en Hogwarts. Lo más parecido que había experimentado habían sido aquellos meses, cuando estaba en segundo, en que una gran parte del colegio sospechaba que era él el que atacaba a sus compañeros, en especial por ser de Slytherin y hablar Pársel. Pero ahora tenía casi todo el desprecio de sus compañeros, Huflepuff por quitarle las posibilidades de obtener un gran triunfo a la casa que no había tenido esa oportunidad desde hace siglos, y como siempre la rivalidad entre leones y serpientes se avivó más, sólo Ron y Hermione creían en que no había echado su nombre en el Cáliz. De su casa recibía comentarios ambiguos, algunos lo apoyaban porque era una gran chance de obtener gloria para la Casa de Slytherin, pero como Harry había demostrado ser amistoso con las demás casas, en especial de una hija de muggles como Hermione, también había algunos que se burlaban diciéndole que probablemente no pasaría de la primer prueba y que terminaría en San Mungo, el hospital de los magos, de por vida. Muchos compañeros empezaron a usar insignias con colores luminosos que mostraban apoyo a Diggory y si tocaban con su dedo la insignia ésta cambiaba y aparecía la frase "POTTER APESTA" en colores verdes.

-¿Quieres una Granger? Tenemos muchas pero no nos vayas a tocar con tus manos de sangre impura- dijo uno de ellos. Al escuchar ese insulto Harry no logró contenerse y le lanzó un hechizo a ese estudiante sin aviso y éste quedo como en una especie de letargo, como si estuviera hipnotizado o narcotizado.

-¡Harry! No era necesario, te meterás en problemas si el profesor Snape se entera...-

-¿Si el profesor Snape se entera de qué Granger?- dijo el jefe de la casa Slytherin a sus espaldas y ante su presencia muchos quedaron en silencio -Explíquense-

-Potter atacó a Flint a traición profesor- dijo uno de los gamberros.

-¿Es eso cierto Potter?-

-Si señor, le lancé el hechizo cerebro de gelatina, aunque para ser sinceros creo que no hay mucha diferencia-

-Vaya, vaya ¿Así que el señor Potter cree que puede maldecir a un compañero de su propia casa y salir impune sólo por ser campeón del Torneo? Pues déjeme decirle que está muy equivocado ¡15 puntos para Slytherin! Ahora todos entren al salón hoy tenemos mucho que hacer- les dijo mientras anulaba el hechizo que Harry le había lanzado.

-Pero señor él empezó...le dijo a Hermione...- y al ver la cara que puso el hombre entendió que era mejor callarse y obedecer. Estaban a punto de preparar la poción pimentónica como les había dicho Draco. Lamentablemente Harry no podría ver si Ron llegaba a probar la poción por la apuesta que habían hecho ya que lo habían llamado para inspección de varitas junto con los otros campeones además de una entrevista. Al ser órdenes del director Snape tuvo que dejarlo irse -Lo espero aquí luego Potter y no se irá hasta que prepare la poción a la perfección, la cual, por si no lo sabe, sirve para curar el resfriado o calentar a alguien que siente mucho frío y su color debe ser...-

-Rojizo, además de tener un sabor a pimienta. Si señor, la preparé esta mañana, le pedí a Madame Pomfrey que me la guardara para que no se eche a perder, ella puede confirmar que se la llevé yo- le dijo y ante la mueca de satisfacción el hombre perdió la paciencia -Entonces no tiene nada que hacer en mi clase ¡Vaya a posar para el periódico y a jactarse de su fama! Disfrute mientras pueda- le dijo con frialdad.

Se fue de allí lo más rápido posible antes de que se le ocurra quitarle más puntos. El torneo era importante, pero también quería asegurar la máxima puntuación posible a su casa. Cuando llegó adónde le habían indicado, era un aula chica cuyos pupitres habían sido movidos a excepción de cinco sillas separadas de un par de muebles más grandes y de aspecto más cómodo. Asumió que era para los adultos, en una de ellas estaba el señor Ludo Bagman, hablando con una bruja a quien Harry no conocía. En cuánto lo vieron la mujer se puso de pie y le pidió una entrevista a solas antes de que llegue Ollivanders, el experto en varitas.

Harry ya estaba empezando a cansarse de estar en el centro de todo. Si hubiera sido por ganar la copa de Qudditch o por algún logro académico si, o tal vez si el torneo se hubiera hecho durante su séptimo año. Pero en este momento estaba compitiendo con estudiantes que tenían 3 años más de ventaja de educación mágica, por no mencionar los peligros mortales deberían enfrentar en las pruebas. Con todo lo que había estudiado durante sus vacaciones podría estar cursando quinto o incluso, adelantando material de sexto, pero esto...lo superaba, odiaba sentirse así.

-¿Por qué sólo me quiere entrevistar a mi? Ellos son campeones también, además de que uno de ellos es un campeón mundial de Quidditch- dijo señalando con el mentón a Krum, quien se sorprendió por su reacción, cuando la mujer lo miró él sólo asintió -No ´imporrrrta´ - dijo en su tono extranjero. La mujer lo tomó del brazo y lo llevó hacia un pequeño armario. Luego sacó una pluma encantada que escribía en un pergamino lo que sea que ella diga en voz alta, casi como una de las grabadoras que usan los muggles. Luego de probar el objeto, empezó a hacerle preguntas para las que no estaba preparado.

-Ya les dije a todos que yo no metí mi nombre en el cáliz- respondió impacientándose.

-Vamos, todos saben que tienes fama de chico rebelde, dicen que tu padre era igual. De tal palo tal astilla ¿Cómo crees que se sentirían si te vieran? ¿Piensas en ellos? - y ante eso Harry quedó atónito ¿Cómo diablos iba a saber lo que pensarían sus padres si nunca los conoció? Nunca supo cómo eran más que por los testimonios y comentarios de pasada de los adultos.

-"Las lágrimas de un recuerdo lejano recorren las mejillas de nuestro joven pero valiente campeón..." y en ese momento Harry entendió todo. Esa mujer era como las reporteras amarillistas que su tía Petunia solía mirar en televisión, eran capaces de hacer cualquier cosa con tal de vender, no le importaba para nada la persona sino la noticia y él no iba a dejarse utilizar por esa busca fama. Miró con rabia el objeto mágico que flotaba frente a él, lo cual hizo que la pluma mágica de la reportera se incendiara. Había querido hacerlo, pero pensó que al no usar su varita no ocurriría nada.

" ¿Fue un accidente o realmente hice que sucediera?" pensó y luego se volvió hacia la mujer -Lo siento, supongo que aún no sé controlar mi magia tan bien como los demás campeones- dijo lo más falsamente que pudo y se retiró de allí.

La mujer se quedó en silencio con enojo por el arrebato del chico, luego sacó otra pluma encantada como la anterior, pero más pequeña y empezó a hablar -Nuestro campeón más joven se siente abrumado por la situación, pero mantiene una gran ´chispa´ de optimismo y a pesar de su corta edad parece ser un joven excepcional- murmuró mientras el pergamino se llenaba de palabras -Si, este año todo el mundo mágico sabrá quien es Rita Skeeter-