En el momento en que Harry y Cedric tocaron la copa desaparecieron de allí y terminaron en un lugar oscuro y lúgubre -¿Te dijeron que la copa era un traslador?- preguntó su rival.

-Para nada, tal vez sea parte de la prueba o...-y de repente la cicatriz empezó a dolerle, como nunca antes había sucedido. Sentía como si le estuvieran clavando un objeto punzante al rojo vivo, parecía que la cabeza iba a estallarle.

-¡Harry! ¿Qué te sucede?- preguntó Cedric asustado y justo apareció una figura encapuchada, sosteniendo un bulto que parecía ser un bebe o un animal envuelto en una túnica negra , el cual emitió un sonido frío y agudo -Mata al otro...-

-¡Avada Kedavra!- y el cuerpo de Cedric Diggory terminó en el suelo, sin vida. El hombre conjuró unas cuerdas que lo ataron y al estar atontado por la herida en su pierna, el dolor de la cicatriz y la conmoción de ver a su compañero asesinado, no tuvo tiempo de bloquear su ataque. Cuando notó que al hombre le faltaba un dedo se dio cuenta que era Colagusano, el hombre que había traicionado a sus padres y culpado a Sirius, y entonces el ser que cargaba, era la persona con la que nunca esperó encontrarse allí.

-Date prisa Colagusano- le decía su amo. Colagusano echó un cuerpo consumido y esquelético a un caldero y luego empezó un ritual de lo que parecía ser magia negra muy oscura, primero conjuró el hueso de la tumba que llevaba escrito en la lápida "Tom Riddle", luego se amputó la mano y por último le hizo un corte a Harry y echó su sangre al contenido. Harry rogaba porque nada pasara, que todo fuera un mal sueño, pero desgraciadamente no fue el caso. El caldero hervía cada vez más y luego de una pequeña explosión y de ver como se disipaba la niebla negra pudo ver el cuerpo blanco y desnudo de un adulto, tenía pequeñas rendijas en lugar de una nariz y ojos de color rojo sangre. Voldemort había regresado.

Luego de unos momentos que le parecieron eternos, la figura se vistió, le hizo una seña a su sirviente quien suplicaba debido al miedo y al dolor por haberse amputado la mano, y tocó con la punta de su varita el tatuaje que el pequeño hombre llevaba en su brazo la cual empezó a moverse como las imágenes de las fotografías del mundo mágico.

-Hola Harry, cuanto tiempo, la última vez que nos vimos las cosas salieron un poco mal para mí, pero no importa Lord Voldemort siempre sabe como salir de las peores situaciones, incluso de la muerte ¿Sabes que estás sobre la tumba de mi padre? Un muggle tonto e idiota, que abandonó a mi madre cuando supo que era bruja, dejándola sola y dejándome a mi para que creceira en un orfanato Muggle además de que tuve que soportar la carga de llevar su despreciable nombre, pero me vengué de él e incluso después de muerto logré sacarle alguna utilidad. Ahh ahí viene mi verdadera familia- dijo al ver en el cielo unas figuras oscuras apareciéndose frente a él.

Durante un momento nadie dijo nada hasta que Voldemort habló, sacó a relucir cómo sus vasallos lo abandonaron, le lanzó la maldición Cruciatus a algunos que chillaban de dolor y suplicaban clemencia. Cuando parecía que el que estaba frente suyo iba a ser el próximo se detuvo un momento -Mi querido Lucius, parece que eres un hombre respetable, dedicas tu fortuna para causas benéficas y "limpiar" tu nombre, muy útil, pero ¿No hubiera sido mejor utilizar tus recursos en encontrar a tu amo y señor?-

-Mi señor- dijo la voz escondida detrás de la máscara -Si hubiera tenido aunque sea la más mínima señal hubiera acudido en su ayuda de inmediato, mi varita y mis recursos están a su disposición- respondió arrodillándose ante él. Continuó echando en cara errores a otros Mortífagos llamados Avery, Mc Nair el mismo verdugo que intentó matar al hipogrifo de Hagrid, y otros tantos más, mientras nombraba a aquellos que no se habían presentado, algunos por miedo, otros muertos y otros en Azkaban, etcetera . Luego de una rápida explicación acerca de cómo recuperó su cuerpo gracias al antiguo ritual de magia negra que había hecho y que debido a que utilizó la sangre de Harry ahora podía tocarlo sin sentir el dolor de la protección del sacrificio de su madre, en el momento en que puso su dedo en la frente la cicatriz volvió a dolerle muchísimo.

-Es tiempo de que les demuestre que nadie puede superar los poderes de Lord Voldemort y mucho menos este niño débil que sólo es un principiante que tuvo mucha suerte. Colagusano dale su varita, es hora del duelo- y el hombre cuya mano amputada había sido reemplazada con una mano de plata gracias a su amo, lo liberó de sus cuerdas y le dejó la varita a sus pies -Pero primero una inclinación a tu oponente, los modales son importantes Harry- y con un movimiento de su varita hizo que Harry se doblegara como si una mano lo empujara hacia abajo.

Voldemort atacó primero -¡Crucio!- gritó y el dolor que sintió fue incluso más intenso que el de la cicatriz, Moody no bromeaba en cuanto decía que era peor que sentir mil cuchillas en el cuerpo -¿Demasiado para el primer golpe? Un pequeño descansillo, si lo necesitas ¿O acaso quieres que lo repita?- dijo Voldemort y todos rieron. Harry estaba seguro que moriría igual que Cedric, pero lo haría de pie, no iba a doblegarse ante ese monstruo.

-Te hice una pregunta ¡Imperio!- e intentó controlarlo a través de la maldición imperdonable, haciéndolo sentir que estaba acostado en una nube de felicidad sin dolor -¿Debería repetirlo? Di "no por favor mi, señor" - le ordenaba Voldemort. Cualquier mago obedecería, pero ya les habían enseñado sobre esa maldición en clase de DCAO y Harry aprendió bien -¡Vete al infierno Tom!- le gritó y la sensación de placer que le producía el hechizo fue reemplazado por el dolor de sus heridas y la vuelta a la realidad.

-Dumbledore estaría decepcionado de tu falta de modales- Nadie se reía esa vez. Harry comprendió que ya se habían acabado los juegos y era tiempo de terminar, pero aunque no tuviera probabilidad alguna lo haría como su padre, de pie hasta el final, ambos se apuntaron y lanzaron ambas maldiciones, una para desarmar y otra para asesinar. El impacto de las varitas hizo que se formara una especie de conexión entre ambas, haciendo que sus dueños se elevaran en el aire. La luz roja y verde que procedían de las varitas fue reemplazada por una línea dorada. Cada vez se alejaban más del suelo y Voldemort intentaba mantener la compostura y le ordenó a sus seguidores que no intervinieran a menos que él lo ordenase.

-¿Qué ese sonido?- preguntó Voldemort. Y Harry lo reconoció enseguida, era el canto de un Fénix, le recordó a Fawkes, a Dumbledore y eso le dio esperanzas. Unas piedras se habían aparecido entre la línea dorada que conectaba ambas varitas y en cuanto se acercaban a su lado, la suya empezaba a arder y ahí entendió que debía enviarlas hacia el otro lado, así que utilizó toda su fuerza de voluntad en eso. Luego de un lento desplazamiento, al hacer contacto con la varita de Voldemort ésta hizo un chirrido de dolor y de la punta empezaron a salir lo que parecían ser espectros, pero con forma muy humana, primero el de Cedric, luego de un anciano y la bruja desaparecida llamada Bertha Jorkins, y cuando pensó que no podía ser más extraño aparecieron sus padres. Lily y James Potter.

-¡Mamá, papá!- dijo con los ojos abiertos y con un océano de sentimientos mezclados, tanto de alegría como sorpresa y ganas de llorar pero no debía olvidar dónde estaba y contra quién.

-¡Todo saldrá bien Harry, estamos muy orgullosos de ti! ¡Muy valiente y noble!- Le dijo su padre quien era una versión adulta idéntica a él, excepto por el color de sus ojos, los cuales se posaron en su ropa -Un Slytherin ¿Eh? Igual que Sirius rompes con la tradición de la familia.

-Saco excelentes notas y hago enojar mucho al profesor Snape- le respondió y tanto padre como hijo sonrieron en complicidad. Su varita parecía expulsar cada vez más energía que la de Voldemort. Su enemigo estaba más pálido de lo que era al ver sus viejas víctimas frente a él, mientras que Harry se sentía cada vez más fuerte.

-Cuando se rompa la conexión nos iremos pero intentaremos ganarte algo de tiempo, debes recuperar el traslador ¿Entiendes?- le dijo su madre -Harry te amamos muchísimo, y espero que siempre recuerdes que estaremos contigo, cuando más nos necesites recuérdalo- le dijo Lily sonriendo.

-Harry, por favor lleva mi cuerpo a mis padres, por favor ¿Lo harás?- le dijo el fantasma de Cedric. Harry le asintió y en cuanto rompió el vínculo entre ambas varitas salió corriendo de allí, utilizando sus reflejos de buscador para evitar las distintas maldiciones que le lanzaban. Estaba cerca del cuerpo de Cedric, pero necesitaba ganar tiempo y apuntó hacia atrás -¡Serpensortia Dúo!- y dos enormes serpientes salieron de su varita quienes siseaban amenazantes ante los Mortífagos, lo que los sorprendió. Voldemort lanzó una gran carcajada -¡Háganse a un lado mis pequeños niños!- le dijo en tono casi paternal a los reptiles, quienes por supuesto obedecieron al mismo tiempo que él lograba llegar al cadáver de su compañero -Harry, Harry ¿Olvidas quien soy? Soy Lord Voldemort, heredero del gran Salazar Slytherin, las serpientes siempre me serán fieles-

Harry esbozó una sonrisa mientras aseguraba lentamente su mano izquierda en el cuerpo de Cedric -Claro que lo sé Tom. Ellas no debían atacarte, sólo distraerte- le respondió en Pársel dejándolo atónito tanto a él como a los encapuchados y aprovechó la situación levantando su varita -¡Accio Copa!- y el objeto encantado llegó a sus manos haciendo que él y Cedric desaparecieran de allí. Mientras era succionado por el objeto, pudo oír el grito de Voldemort al darse cuenta que el duelo no había terminado como él pensó que lo haría.


Luego de que ambos adolescentes fueran tragados por el traslador ambos cayeron sobre el pasto, habían vuelto al laberinto. De repente las enormes paredes de hojas y ramas empezaron a hundirse en la tierra, al parecer la prueba había terminado. Harry estaba tan cansado y adolorido que sólo podía escuchar voces, primero aplausos, gritos de alegría que luego fueron reemplazados por horror y pedidos de auxilio.

-¡Harry! ¡Harry! ¿Qué sucedió? ¿Dónde estaban?- dijo la voz que reconoció como la de Dumbledore.

-¡Dios mío! ¡Diggory! ¡Está...está muerto!- oyó a Fudge, el ministro.

-Quería que lo trajera...Quería que lo trajera con sus padres- dijo en shock y a punto de llorar -Ha vuelto, Voldemort ha vuelto-

-Cálmate Harry ¿Qué estás diciendo?-

-Ha retornado, Voldemort volvió...Utilizó magia negra muy poderosa...-

-¡Amos Diggory y su esposa están viniendo! Albus, debes hacerte cargo de la situación y Potter debería ir a la enfermería -

-Yo lo llevaré a mi despacho, tengo muchas medicinas allí. Vamos muchacho- dijo la voz de Moody. Cuando llegaron allí le hizo beber algo que le quemó la garganta pero al mismo tiempo despejaba su mente y lo sacaba de su letargo -Cuéntame que sucedió, con detalles-

Harry no se sentía con ganas de hablar pero le hizo caso -La copa fue hechizada, terminamos muy lejos de aquí. Era una trampa- le respondió y empezó a contarle lo sucedido, como Voldemort volvió y cómo tuvieron un duelo.

-¿Te batiste con el señor tenebroso? Impresionante muchacho ¿Y que pasó con los Mortífagos que acudieron allí? ¿Los perdonó por haberlo abandonado o les dio su castigo?-

-¿Qué?-

-Te pregunto si perdonó a esos cobardes que dijeron cientos de mentiras con tal de no ir a Azkaban, mientras los verdaderos fieles soportaron años encerrados con los dementores. Dime que recibieron como mínimo la maldición Cruciatus y se retorcían en el suelo de ese cementerio- dijo con una expresión macabra.

-Yo...-y la poción que le había dado empezó a hacer trabajar su cerebro -Yo no mencioné ningún cementerio... y por lo que sé la mayoría lo llama "El Innombrable" o "El-que-no-debe-ser-nombrado", pocos lo llaman como usted lo hizo- dijo con seriedad.

Moody esbozó una gran sonrisa mientras su ojo mágico giraba hacia la puerta, seguramente para asegurarse que nadie viniera y antes de que Harry pudiera sacar su varita del bolsillo el hombre le lanzó el el hechizo de desarme haciendo que ésta cayera al suelo -Muy bien Potter, muy bien, una mente muy ágil. Y pensar que Snape no quería que participaras porque temía que no fueses lo suficientemente listo y salieras lastimado de gravedad. Inteligente, pero también fuiste muy tonto como para intentar salvar a la hermana de la chica Delacour, demasiado tonto que nunca te preguntaste por qué te ayudé tanto-

-¡Usted no me ayudó en nada! ¡Sólo me dio un consejo!-

El hombre parecía descompuesto, como si algo en su estómago y en su cara le doliera, mientras intentaba beber de su petaca se percató que estaba vacía y maldijo, , su ojo mágico se posó en él para no perderlo de vista mientras buscaba frascos de pociones que tenía en su escritorio, el hombre hablaba más para sí mismo que para Harry -¿Quién puso tu nombre en el Cáliz? ¡Yo! ¿Quien le dijo a Diggory de la pista del huevo? ¡YO!, Sabía que te la pasaría para saldar la deuda por haberlo ayudado con la primera prueba. Incluso en la tercer prueba la tuviste fácil ya que aturdí a la chica de Beauxbatons y le eché la maldición Imperius a Krum para que atacara a todos menos a tí. Y lo más importante: ¿Quién te entregó al señor tenebroso para que te utilizara y volviera a la vida? ¡YO! Y ahora tengo la oportunidad de llevar tu cuerpo sin vida ¡Me recompensará con todos los honores! ¡Seré su más leal mortífago, mas que los Lestrange o Lucius Malfoy...-

-¡Usted está loco!- ¡Demente! le gritó y cuando el adulto iba a acabar con él, varias maldiciones rompieron la puerta, impactando en el cuerpo del hombre, dejándolo inconsciente. Cuando se disipó el polvo vio al jefe de su casa, a la vice directora Mc Gonagall y al mismo Dumbledore. Al ver ese rostro con semejante seriedad e imponencia entendió por qué se decía que era el único hombre al que Voldemort temía. No había sonrisas ni gestos amables, sólo una mirada helada oculta detrás de sus anteojos de media luna, casi atemorizante. Luego de que el director dejara inconsciente a Moody le aplicó un encantamiento que hizo que su rostro y cuerpo empezaran a deformarse hasta tomar la apariencia de otra persona, más joven y sin cicatrices, alguien a quien ya había visto: Barty Crouch Jr.

-¡Por las barbas de Merlín!- dijo la profesora Mc Gonagall. Mientras tanto el director revisó el baúl que había allí y luego abrió cada uno de los candados (los cuales daban acceso a distintos lugares, como un guardador de pociones, otra con dispositivos mágicos, y el último era una especie de calabozo, donde estaba otro Moody inconsciente, pero más consumido y delgado que el que tenía a su lado). Harry no daba crédito a sus ojos.

-Está débil pero afortunadamente vivirá, el impostor lo mantuvo vivo y hechizado para quitarle el cabello y tomar la poción multijugos. Muy astuto ya que nadie sospecharía, porque todos saben que Alastor siempre bebe de su propia petaca por precaución y la lleva consigo siempre. Aunque no debió ser fácil recordar de tomar la poción todo el tiempo y a cada hora durante el año entero. Ahora sabemos quien estuvo tomando cosas de tu despacho Severus- le dijo entregándole al hombre una pequeña cantimplora la cual Snape olfateó e hizo una mueca. El director envió a Snape a que busque la poción de la verdad más fuerte que tuviera y que buscara a una elfina en las cocinas llamada Winky y la trajera, y a la vicedirectora a que busque un perro negro que suele estar escondido detrás del bar de Madame Rosmerta y lo envíe para su despacho y le diga que lo espere a que vuelva con Harry. Ambos profesores se sorprendieron durante un segundo y se fueron de allí deprisa dejándolos a solas.

-Señor ¿Cómo lo supo?-

-El verdadero Alastor no te habría llevado lejos de mí, además de que la enfermería estaba más cerca y en cuanto a darte sus medicinas….mi amigo es muy bueno con los hechizos de ataque y defensa, pero siempre tuvo problemas con las pociones por eso siempre le pedía algunas a Madame Pomfrey cuando venía de visita. Hubiera sido un desperdicio darte de las suyas teniendo a tan buena sanadora cerca así que te habría llevado directamente con ella. Son los pequeños detalles que ayudan a reconocer a un aliado o un espía-

Cuando ambos adultos volvieron Harry pudo escuchar los chillidos de la elfina cuando vio al hijo de su anterior amo desmayado, creyendo que estaba muerto. Dumbledore la calmó diciendo que sólo estaba inconsciente y luego de que le echaran la pócima para forzarlo a decir la verdad, el hombre contó todo: cómo había escapado de Azkaban gracias a que su padre lo hizo como un último deseo a su difunta esposa que en aquel entonces estaba enferma y moribunda, intercambiaron lugares usando una poción multijugos y aprovechando que los dementores son ciegos y sólo percibieron que una persona sana y enferma entraron y otras iguales salieron de allí. También contó que fue su padre quien hechizó a Bertha Jorkins dañándole la memoria permanentemente y dejándola semi atontada de por vida, sólo porque accidentalmente descubrió que él seguía vivo un día que había ido a su casa a llevarle unos papeles a su padre.

-¿Usted hizo aparecer la Marca Tenebrosa en el mundial?-

-Sí, fue durante ese día que logré salir del hechizo de mi padre y robé la varita de un mago que estaba cerca mío, estaba tan contento y ebrio que ni se dio cuenta de que se la había quitado. Luego de darle una lección a esos traidores que se paseaban mientras nuestro señor sufría, me mantuve escondido bajo la capa de invisibilidad esperé a que los aurores se dispersaran y ataqué a mi padre hechizándolo de la misma forma que había hecho conmigo. Pero al igual que yo, empezó a liberarse de maldición Imperius poco a poco y cuando se escapó fue en busca de ayuda. Fue allí que se encontró con Potter y Viktor Krum, esperé a que él se fuera para aturdir al muchacho y luego mató a mi padre, convertí su cadáver en un hueso y lo enterré cerca del bosque envuelto en la capa-

-¡Nooooo! Amo Barty ¿Cómo pudo hacerle eso a su padre? ¡¿CÓMO?!- dijo la elfina gritando histérica y sollozando sin parar. Harry entendió que la pobre ya había oído más que suficiente.

-¡Dobby!- dijo Harry y luego de un "Crac" el elfo que alguna vez sirvió a los Malfoy y ahora trabajaba allí se apareció –Dobby, Winky está muy mal, acaba de enterarse que su anterior amo murió ¿Puedes sacarla de aquí?- le dijo Harry, todos los adultos lo miraron sorprendidos de que Harry conociera a los elfos del colegio.

-¡Dobby lo hará de inmediato!- y cuando se volteó y vio al director y a los profesores pareció conmocionarse y asustarse –Dobby lamenta no haberse presentando apropiadamente hacia el Gran Dumbledore y los profesores ¿Puede Dobby llevar a su amiga señor?- preguntó haciendo una reverencia y temblando.

-Por supuesto. Cuídala Dobby, necesita un amigo ahora más que nunca- le respondió Dumbledore y ambos desaparecieron.

Justo en ese momento Barty Crouch Jr empezó a liberarse de los efectos de la poción y a pesar de estar atrapado y sin salida alguna, esbozó una sonrisa demente. -Seré recibido con alegría en Azkaban, yo fui quien hizo que el señor Tenebroso volviera a la vida y cuando venga por mí seré honrado con su bendición y me tratará como al más cercano a él, más que a un hijo. Perdiste Potter, perdiste...- dijo con el entusiasmo de un niño en navidad. Harry estaba tan asqueado y furioso que ya no pudo contenerse, agarró rápidamente su varita del suelo y le apuntó a su cara, dispuesto a eliminarlo.

-¡Potter! ¿Qué cree que está haciendo?- dijo la profesora Mc Gonagall asustada y sorprendida. Hizo un ademán de intentar detenerlo pero Snape y Dumbledore la frenaron con un gesto de la mano.

-Adelante Potter, conoces muy bien las maldiciones imperdonables, eres el único que experimentó las tres y sigue con vida, pero ¿Crees que tienes las agallas para realizarlas? Lo dudo mucho. Puede que seas miembro de Slytherin, pero en el fondo eres tan estúpidamente noble como un Griffindor, igual que tu padre y tu sucia madre impura- le dijo riéndose. El odio en el fondo de Harry aumentaba cada vez más, quería hacerlo pedazos, lanzarle la maldición asesina o al menos la Cruciatus...pero luego recordó a sus padres. Siempre le dicen de lo mucho que se parece a ellos, y él sentía que sus padres no habrían asesinado a alguien a sangre fría y desarmado. Y también recordó que por primera vez en su vida pudo verlos, hablarles, sentirlos, no les importó que llevara los colores de Slytherin, le dijeron que estaban orgullosos de él y que lo amaban. Eso le ayudó a seguir adelante, igual que sentía que lo hacían ahora aunque ya no pudiera verlos.

Harry bajó su varita y el hombre continuó mofándose, pero Harry sonreía lo cual lo dejó confuso -¿En serio crees que a ÉL le importas? Voldemort sólo utiliza a las personas y luego las deshecha, ya lo hizo con la pobre criatura de la Cámara Secreta, con Bertha Jorkins y otros tantos más. Nunca le importaste a él y ciertamente no a tu propio padre quien te dejó pudrirte con los dementores con tal de no ensuciar su apellido y arruinar su carrera. Por cierto, estoy seguro de que tus carceleros estarán ansiosos de verte de nuevo... "Madre por favor, no dejes que me lleven con ellos, por favor! "...- le dijo imitando su voz como en el recuerdo del pensadero y ante esas palabras el muchacho quedó mudo y la sonrisa se borró de su rostro. Harry continuó –Y creo que deberías recordar que tuviste la oportunidad de matarme y lo echaste a perder estrepitosamente. Voldemort detesta la incompetencia, piensa en que excusa le darás a tu amo si es que alguna vez lo vuelves a ver- y se volteó hacia el director diciéndole que quería ver al perro de su despacho, el hombre esbozó una sonrisa y le pidió que lo acompañara.

Ambos estaban yendo por las escaleras hacia el despacho del director donde lo esperaba Sirius. Los dos estaban en silencio hasta que Harry habló -¿Cree que debí darle su merecido?-

-Creo que un verdadero hijo de James y Lily Potter no hubiera atacado a alguien que no tuviera chances de defenderse y ciertamente debo reconocer que fue ingeniosa la forma en cómo le respondiste. A veces las palabras correctas y un recuerdo pueden causar un daño mucho mayor que un hechizo, así como son capaces también de sanar heridas y de darnos el valor de continuar-


Cuando Harry y Dumbledore entraron al despacho los estaba esperando Sirius. Estaba más pulcro que la última vez, aunque su ropa estaba algo vieja y raída, cuando los vio entrar saltó de su asiento y le colocó ambas manos en sus hombros y le preguntó si se encontraba bien. Harry tuvo que relatar de nuevo y con detalles todo lo que había sucedido en el cementerio, Voldemort renaciendo, como podía tocarlo sin sentir dolor como cuando compartía cuerpo con Quirrel y cómo se conectaron las varitas.

-¿Por qué sucedió eso?-

-Porque ambas varitas poseen el mismo núcleo de Fénix, de hecho ése Fénix –dijo señalando con el dedo al ave que estaba apoyada en su percha y fue volando hacia sus rodillas para que Harry lo acariciara mientras el director continuaba, estaba atónito al enterarse que el núcleo de ambas varitas fueran de Fawkes –Cuando una varita se encuentra con su hermana no funcionan correctamente, una obligará a la otra a vomitar los últimos hechizos que realizó en sentido inverso, imaginó que allí apareció Cedric, pero no realmente él sino una especie de eco o fantasma que conservaba su apariencia y personalidad-

-Sí y luego apareció un anciano, Bertha Jorkins...y mis padres- dijo con voz ahogada, ante ese hecho Sirius le apretó el hombro tan fuerte que le dolía. En ese momento el ave se acercó donde tenía la herida en la pierna por culpa del insecto del laberinto, derramó unas lágrimas sobre ella haciendo que ésta se cierre, había sido curado.

-Has mostrado una valentía muy grande esta noche Harry, pocos magos podrían haber mantenido el coraje y la mente fría ante tales peligros, has cargado con un gran peso y lo manejaste increíblemente, estamos muy orgullosos- le dijo colocando su mano en el otro hombro –Ya has tenido demasiadas emociones esta noche, te llevaremos a la enfermería. Puedes acompañarlo en tu forma animal Sirius- le dijo a su padrino y éste tomó la forma del perro negro y lo siguió hasta donde lo esperaban Madame Pomfrey, la señora Weasley, Ron, Hermione y Daphne. Draco y Ginny no estaban allí, lo que le pareció extraño.

- ¡Harry! ¡Ay Harry! - gritaba la mujer. El director la frenó diciéndole que Harry había pasado por mucho y necesitaba descansar, podían acompañarlo, pero sin hacer alborotos. La Señora Weasley se puso como una sargento ante sus amigos y les ordenó que hicieran silencio absoluto. Luego darle una pócima para dormir sin soñar, sus ojos se cerraron al instante y cayó en un profundo sueño, donde no había nada, sólo el vacío infinito...

-¿CÓMO PUDO HACER ESO!? ¡HA PERDIDO EL JUICIO!-

Harry empezó a oír voces y gritos. Abrió los ojos, no sabía cuánto tiempo había pasado, pero ya se sentía bastante mejor que antes de dormirse y aunque aún tenía que descansar se sentó y se colocó las gafas, nadie se percató ya que todos miraban la puerta. Pudo oír a la profesora Mc Gonagall diciéndole al director que un dementor había entrado al colegio. Al parecer el ministro lo había llevado como escolta, el cual le dio el beso fatal a Barty Crouch Jr quitándole el alma, lo había dejado peor que muerto y además en ese estado ya no podría testificar, probablemente ni siquiera sería capaz de hablar. La señora Weasley tuvo que decirle a sus amigos que se retiraran ya que los demás adultos estaban entrando a la enfermería.

-No veo por qué tanto alboroto, era un lunático fugado de Azkaban que asesinó a personas inocentes porque creía que seguía las órdenes del Innombrable- dijo con calma. Tuvieron que explicarle que todo era cierto, que todas esas muertes fueron parte de un plan y que gracias a ellos Voldemort había regresado y que tanto el Mortífago como el testimonio de Harry daban fe de ello.

- ¿Vas a creer que el-que-no-debe-ser-nombrado volvió sólo porque lo dicen un desquiciado y un niño que….? Bueno...- dijo intentando contenerse. Harry comprendió que el hombre dudaba de su palabra por las cosas que Rita Skeeter había publicado acerca de él, como sus dolores de cabeza y que pudiera hablar con las serpientes. Intentó convencerlo nombrándole algunos de los encapuchados que estuvieron allí como Lucius Malfoy, Avery, Mc Nair y otros más.

–Todos esos hombres trabajan para el Ministerio, ya fueron acusados de esos cargos hace 13 años y desestimados por un jurado imparcial. Además de que pertenecen a familias nobles que hacen grandes actos benéficos ¡Por Merlín Albus! Este niño inventa cuentos cada vez más fantasiosos y tú le crees. Todo esto me parece una locura, y además me estás pidiendo que yo también le crea. Vine para la ceremonia del fin del Torneo de los Tres Magos y terminé presenciando el cadáver de un alumno, luego me dices estos disparates y quieres que generar pánico entre la gente, además de arrestar a magos y brujas de alto renombre-

-Es ahora cuando debemos actuar Cornelius. Te sugiero que envíes mensajeros a los Gigantes porque es probable que él intente reclutarlos, lo mismo que a los centauros. Además está el asunto de los Dementores. Debes echarlos de Azkaban cuanto antes, es cuestión de tiempo que acepten su oferta, la cual seguro será mas beneficiosa para sus apetitos, igual que a los hombres-lobo, deberíamos acercanos a ellos también -

- ¡Sería una locura! ¿Hacer tratos con gigantes, centauros y licántropos?! ¡La gente los odia! ¡Y encima echar a los dementores!? Es una locura, la mitad de las personas estamos contentos conque los dementores custodien Azkaban. Si hiciera eso sería mi fin, mi carrera y... –

- ¡Estás cegado por el temor a perder tu puesto! Nada de eso importará cuando las fuerzas oscuras ataquen. Si no actuamos ahora será cada vez más difícil detenerlo. Es ahora cuando debemos prepararnos para lo que viene, actúa como creas conveniente Cornelius y yo...también haré lo mismo-

- ¿Planeas ir contra mí?- dijo sorprendido.

- Mi único enemigo es Voldemort- respondió y el hombre hizo un gesto retrocediendo, repitiendo que era imposible que volviera, incluso cuando Snape le mostró el tatuaje en su brazo, diciéndole que era la Marca Tenebrosa la cual todos los Mortífagos llevan y que esa noche todos la sintieron, incluyendo Karkarov. Y que por eso había huido del colegio ya que él traicionó a muchos de sus antiguos camaradas. Pero aun así el hombre se rehusaba a aceptar la verdad, le dejó el premio de mil Galleones sobre la mesa y se marchó de allí rápidamente.

-Bueno, supongo que debemos hacernos cargo nosotros, con o sin su ayuda. Sirius ya puedes adoptar tu forma humana- dijo el director y cuando cambió de forma la señora Weasley y Madame Pomfrey se asustaron y levantaron la voz al ver a un prófugo de Azkaban pero la calmaron diciéndole que estaba de su lado y era inocente. Snape era el único en silencio y lo miraba con desprecio preguntándole al director que hacía allí.

-Ya es tiempo de que dejen de lado sus diferencias. Confío plenamente en ambos y no les estoy pidiendo que se hagan grandes amigos, me conformo con un alto a las hostilidades durante un tiempo. Dense la mano- dijo seriamente, ambos adultos dudaron un rato pero se estrecharon las manos, aunque las separaron casi de inmediato.

- ¿Qué tal un besito de reconciliación?- dijo Harry sin poder contenerse, sabiendo que no tendría otra oportunidad. Todos rieron excepto Snape quien lo miraba de la misma forma que a Sirius.

-Cuidado Potter, no tiente su suerte. Hoy no- le dijo fríamente antes de marcharse de allí. La sanadora le insistió que debía tomarse lo que quedaba de la poción para dormir. Mientras tanto la señora Weasley lo ayudaba a acomodarse en la cama y le acariciaba el cabello, lo consolaba diciéndole que lo que pasó con Cedric no había sido culpa suya. Era la primera persona aparte de Sirius que le daba ese tipo de trato, casi como si fuera su hijo. Era una sensación cálida y muy reconfortante, al cabo de unos segundos, sus ojos volvieron a cerrarse, mientras pequeñas lágrimas salieron de sus ojos y caían en la almohada.


Al día siguiente sus fuerzas habían vuelto y sus heridas sanaron, pero aún así fue le muy difícil poder mirar a los ojos a los padres de Cedric y hablarles de su hijo -Cedric me ayudó con la segunda prueba, no quería que estuviese en desventaja. Además quiso compartir la copa conmigo así ambos ganaríamos y el colegio también-

-Era muy noble, muy valiente- dijo la mujer sollozando mientras su esposo se quitaba las gafas e intentaba secarse los ojos -Cuídate tú ahora- le dijo ella apoyándole la mano en el hombro. Harry quiso darles el premio pero lo rechazaron. Justo cuando volvía para la Sala Común se cruzó con Draco y Ginny, su amigo parecía algo nervioso pero la chica le dio un pequeño empujoncito y los dejó a solas.

-Lamento no haber estado en la enfermería. Estaba...ocupado...- dijo evitando la mirada.

-Lo entiendo- respondió y ahí decidió que era mejor hablar sin rodeos -Tu padre estuvo allí cuando Voldemort regresó y probablemente ya te contó lo que ocurrió, o al menos una parte. Tal vez no te dijo que se quedó allí quieto mientras yo sufría los efectos de la maldición Cruciatus y que hace dos años fue él quien puso el diario maldito de Riddle en el caldero de Ginny, ese día que fuimos al callejón Diagon. Por su culpa Ginny y yo casi morimos en la Cämara Secreta- dijo seriamente. Su amigo estaba sorprendido ante esa información aunque intentaba contener sus emociones, lo cual era muy difícil. Harry tomó aire y continuó -Sólo quería que lo sepas y también decirte que eso no cambia nada entre nosotros, no voy a juzgarte por las cosas que tu padre haya hecho, sigues siendo mi amigo Draco - le dijo sonriendo y apoyándole la mano en su hombro y el rubio pareció más aliviado al oír eso.

-¿Estás seguro de que mi padre estuvo allí y que él puso...-y Harry asintió.

-¿Ya sabes dónde irás durante el verano? Es obvio que ya no puedes estar en mi casa. Mi madre envió a nuestro nuevo elfo dejar un par de cosas que habías dejado allí-

-Sirius y Dumbledore están intentando resolver ese tema ya que no puedo quedarme en el colegio y ni loco volvería a la casa de los Dursley, pero estoy seguro que se les ocurrirá algo ¿Has visto a los demás?-

-Allí vienen- y vio a Daphne, Hermione y Ron. Cuando estuvieron todos fueron a despedirse de Fleur y Krum quienes ya estaban por irse. La chica les dio un beso en la mejilla a todos, Draco y Ron fueron los más entusiasmados por ello, cosa que hizo que las chicas pusieran los ojos en blanco.

-Fue un "placerrrr" conocerlos. Lamentamos lo de Diggory, era buena persona y siempre nos trató bien- le dijo el búlgaro. Estrecharon sus manos en forma amistosa y al final Ron fue corriendo a pedirle su autógrafo, Hermione y Draco sonrieron ante su cambio de actitud.

-Es raro que no hayan publicado nada del torneo, ni siquiera la prensa amarillista de de Rita Skeeter-

-Ahh, eso es porque Rita Skeeter no publicará nada por un largo, largo tiempo- dijo Hermione mostrándole un frasco con un escarabajo dentro. Les contó que el insecto de allí era la periodista, que aparentemente es una animaga ilegal no registrada y que gracias a su forma de insecto lograba escabullirse en lugares privados o conversaciones ajenas y luego publicarlas -Le puse un encantamiento irrompible, deberá quedarse calladita hasta el año que viene como castigo. Es horrible pero mejor que una sentencia en Azkaban- dijo encogiéndose de hombros. Los chicos estaban sorprendidos ante la inteligencia y la creatividad del castigo, Harry notó una pequeña sonrisa en el rostro de Draco pero no dijo nada. Teniendo en cuenta lo de su padre su amigo no tendría muchas de ellas.

-¿Dónde estarán Fred y George? El tren estará aquií pronto. Siempre llegan tarde-

-Tal vez sigan chantajeando a Ludo Bagman- dijo Ginny y todos la miraron sorprendidos -Los escuché de casualidad hablando de enviarle una carta amenazadora y otros objetos hechizados para hacerle pasar un mal rato. Les dije que si no me decían de quién hablaban los acusaría con nuestra madre, obviamente no tuvieron más opción que contarme. Al parecer apostaron sus ahorros a tu favor en la primera prueba Harry, y ganaron mucho ya que al principio casi todos pensaron que serías el menos exitoso al ser el más joven y les apostaron a los otros tres. El problema es que les pagó con oro Leprechaun que había tomado vaya a saber uno dónde, el cual desaparece luego de unas horas-

-Tal vez fue un error ¿Fueron a reclamarle?-

-Si y al parecer no son los únicos al que les debe dinero, muchos otros le prestaron dinero que nunca devolvió. Hace poco lo agarraron unos duendes y le quitaron todo lo que tenía y aún no bastaba, así que apostó la tercer prueba a que tú ganarías-

-Por eso siempre quería ayudarme. Bueno imagino que ahora recuperaron su dinero- pero tanto la chica como Malfoy negaron con la cabeza. El rubio le explicó que los duendes son bastante tramposos con los negocios y si haces un trato o una apuesta debes ser muy específico y leer hasta la letra más diminuta o saldrás perdiendo.

-Así que ahora está prófugo y sin un céntimo y ellos perdieron su dinero. Ah mira, allí vienen- dijo Ginny haciendo un gesto con el mentón. Harry fue a buscarlos a su vagón y les dio el dinero del premio del torneo. Tuvo que insistirles y decirles que si no lo aceptaban lo tiraría por el retrete y que esperaba ver muchos objetos mágicos de broma, algo que haga que el próximo año sea más divertido.

-Danos unos meses y verás material de alta calidad, como nunca-


SEMANAS DESPUËS

Harry estaba terminando de llenar unas bolsas de basura con excremento de Doxy, una criatura mágica que suele encontrarse en lugares abandonados. Era notorio que nadie había ocupado ese lugar en años pero lo bueno es que ya tenía práctica haciendo quehaceres durante su tiempo viviendo con los Dursley. Ya que no podía volver a su antigua casa y el colegio cerraba por vacaciones se mudó con su padrino a la antigua casa de los Black,

Dumbledore le había lanzado el encantamiento Fidelio, el cual hacía que sólo gente de confianza pudieran localizar y entrar si el guardián, es decir él, les diera la ubicación. Sirius no se sentía a gusto allí ya que no tenía buenos recuerdos de ese lugar y al ser un prófugo de la ley no podía salir seguido a ayudar a los demás aliados del bien y debía quedarse allí.

Los primeros días todo lo que hicieron fue sacar cosas viejas que ya no servían y lanzar encantamientos de limpieza por todo el lugar. Mientras Harry ayudaba con los quehaceres básicos los adultos reforzaban la seguridad y renovaban las protecciones de cada habitación y ventana. Mientras trabajaban Sirius le contaba la historia del lugar dónde había crecido. Al parecer odiaba estar allí por los malos recuerdos, detestaba a sus padres con su manía de "sangre pura" y sus creencia de sentirse superiores a los demás. Cuando tenía más o menos su edad se fugó y se fue a vivir a la casa de los Potter un tiempo y cuando cumplió la mayoría de edad su tío le envió una gran cantidad de dinero con el cual se independizó.

-Mi madre nunca se lo perdonó, seguramente debe estar en la lista de nombres quemados del árbol genealógico junto a mi prima Andrómeda quien se casó con un Muggle. Cualquiera que hiciera algo decente o progresivo era repudiado-

En ese momento empezaron a escuchar gritos de una mujer -Alguien debe haber corrido el retrato de mi madre, de nuevo...-dijo suspirando.

-Deja, ya voy yo- y cuando llegó adonde estaba el cuadro de una mujer que maldecía sin parar.

-¡CANALLAS! ¡LADRONES! ¿Cómo osan invadir mi propiedad y ensuciarla con su indigna presencia?-

-Esta casa ya estaba sucia cuando vinimos-

-¿Eres Harry Potter? Sí, es obvio. Eres la viva imagen de tu padre, aún recuerdo el día que vino aquí. Fue sólo una vez por suerte, ese chico nunca mostró orgullo por su legado, prefería la compañía de bestias y sangre-sucias...-

-No use esa palabra delante de mí- le dijo fríamente.

-Es mi casa niño, puedo hacer lo que me plazca-

-ERA su casa, ahora usted ya está en un cajón alimentando larvas y su ancestral hogar ahora es el refugio de muggles, hombres lobos y traidores a la sangre- le respondió Harry antes de taparle el rostro con las cortinas. Luego de comer continuaron con la limpieza y a tirar objetos sin valor como una caja de puros que mordía al que intentaba abrirla excepto a su dueño, una Orden de Merlín primera clase con el nombre del abuelo de Sirius, otorgada por los servicios prestados al Ministerio.

-Significa que les dio mucho oro a políticos para sus campañas y sobornos- le dijo su padrino. Y justo pescó al elfo doméstico llamado Kreacher, llevándose un anillo de oro del padre de Sirius de contrabando -¡Dame eso!- le dijo quitándoselo mientras el elfo maldecía y lloraba.

-Bonita sortija-

-Un cacharro inútil, nunca fui de la ostentación y el contoneo de la clase alta-

-Preferías causar problemas con mi padre- dijo mientras se acomodaba el alborotado pelo que tenía un poco de hollín. Sirius esbozó una sonrisa.

-Ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que James se pasaba las manos por su cabello como acabas de hacer-

A Harry le gustaba oír cosas de la época de sus padres eran jóvenes y despreocupados. Encontró unas botellas de licor y otros frascos vacíos y ahí recordó que había algo que quería preguntarle a su padrino pero no había tenido oportunidad hasta ese momento -Sirius hay algo que quiero saber-

-¿Si?-

-¿Por qué el profesor Snape los odia?- y el adulto lo miró sorprendido mientras Harry continuaba -Siempre muestra favoritismo por los de Slytherin, exceptuándome. Por alguna razón muestra rechazo o aversión hacia mí, pero siento tiene que ver con mi padre, ya que todos dicen que soy igual a él. Y también sé que los merodeadores tuvieron problemas con él cuando iban al colegio-

El hombre dio un largo suspiro -Es una larga historia, éramos idiotas e inmaduros. Remus no tanto, era el que más nos hacía tomar las cosas en serio. Hacíamos bromas a todos, no sólo a los de Slytherin si es lo que piensas, no sabes cuantas veces nos quitaron puntos por hacer alborotos en la sala Común de Griffindor o interrumpir la clase de Mc Gonagall, pero lo compensábamos sacando buenas notas en los exámenes y James siempre ganaba los partidos de Quidditch. Yo diría que Snape le tenía envidia, tu padre era inteligente y popular, en especial con las chicas. Mientras que él era un rarito que se fascinaba con las artes oscuras, muchos de sus compañeros terminaron siendo Mortífagos-

-¿Cómo el padre de Draco?-

-Si...y también mi hermano-

-¿De veras? ¿Tu hermano es uno de ellos?-

-Era, murió hace años-

-¿Los aurores?-

-No, Voldemort lo mató, o probablemente envió a alguien a que lo haga. Dudo que Regulus fuera lo suficientemente importante para que se ensuciara las manos él mismo. Por lo que sé en algún momento intentó dejarlos y como puedes imaginar eso no le gustó. Es una vida entera de servicio o la muerte-

-Lo siento. Tal vez se dio cuenta que estaba errado y quiso enmendarse-

-Eso no importa, en fin, ya terminamos aquí. Mejor descansa un poco-

Esa misma noche se acostó agotado por todo el trabajo que habían hecho. Aunque prefería continuar haciéndolo ya que no quería dormir debido a los sueños que tenía últimamente, a veces veía a Cedric siendo asesinado por Colagusano, otras veces veía un pasillo donde al final había una puerta cerrada a la que no podía acceder. Siempre despertaba con un fuerte dolor en su cicatriz. Esa mañana se levantó temprano y luego de un rápido desayuno fue a continuar con la limpieza, aunque no quedaba mucho ya que entre todos habían logrado dejar el lugar habitable y seguro. Aunque no pudieron eliminar el horrible árbol familiar de la familia Black y el cuadro de la madre de Sirius quien cada tanto ponía el grito en el cielo como la Señora Weasley cuando se enojaba.

-¡IMPUROS! ¡LADRONES! Además de usurpar, mi hogar ¿Tiran grandes tesoros y reliquias de la familia Black como si fuera basura?-

-Baje la voz, todavía es temprano- dijo Harry acercándose mientras terminaba de comer un bizcocho.

-Eres un niño insolente y sin modales ¿Cómo osas...?-y la mujer se detuvo al ver su vestimenta, el cual era una simple ropa de casa. La parte de arriba llevaba el dibujo de una serpiente y hacía juego con los colores de la parte de abajo -¿A qué casa perteneces niño?-

-¿No es obvio?- le respondió haciendo una mueca y tocándose la ropa.

-Podrías ser mas caballero al hablar con una dama-

-Lo dice la persona que grita como hipogrifo mientras algunos están tratando de tener un desayuno en paz antes de comenzar el largo día- dijo señalando con el pulgar hacia la otra habitación donde estaban algunos miembros de la Orden, junto con Sirius comiendo algo -No es muy educado interrumpirles-

-¿Un Potter en Slytherin? Eso no es algo común, espero que hagas honor a tu nombre y tu casa y no cometas los errores de tus padres-

Harry empezó a perder la paciencia -Mi mejor amiga es de Griffindor y es una hija de Muggles, soy amigo del guardabosques quien es un semi-gigante, además trato a los elfos y otras criaturas "inferiores" con el respeto que se merecen. No me importa el estatus de alguien o si son seres "puros o impuros" sino su personalidad. Mis padres eran igual y estoy orgulloso de ellos. Y en cuanto a mi casa... -y esbozó una sonrisa -Saco las mejores notas, soy un gran buscador de Quidditch y competí con estudiantes dos años mayores que yo en el Torneo de los tres magos- finalizó. En realidad fue ganador, pero no se sentía orgulloso de ello. Cedric debería haber sido nombrado ganador, aún cuando estuviera muerto, los jueces que quedaban deberían haber anunciado que Cedric Diggory había ganado. Una victoria que la casa de Hufflepuff no había recibido en siglos, y su rival era un buen muchacho que lo merecía, ya que lo había ayudado con la segunda prueba.

-Impresionante. Aunque me sigo preguntando si el sombrero seleccionador hizo bien en enviarte allí. Das la impresión que no encajas allí-

-El sombrero me envió a Slytherin porque yo le pedí que lo hiciera, me dijo que podría haberme enviado a cualquier otra si se lo hubiera pedido, pero preferí ésta porque siento que los Griffindor son demasiados estrictos con las reglas. Prefiero hacer las cosas a mi manera, eso es algo que el fundador de mi casa apreciaría-

.Sí tú lo dices...-

De repente a Harry le empezó a arder la cicatriz, sentía mucho dolor y también una rabia inexplicable y fue allí cuando no pudo contenerse y emitió un siseo -No soy un estudiante de Slytherin cualquiera ¡Soy el mejor de todos! ¡Cierre la maldita boca y déjenos en paz a los que AÜN estamos vivos!- le dijo en Pársel. Aún cuando sabía que la mujer no podría entenderle sentía que necesitaba desahogarse.

La mujer no daba crédito a lo que acababa de pasar -Tú...tú...-

-Sí...Ahora baje la voz, si deja de gritar como perro rabioso todo el tiempo no hay razón por la que la tapemos con las cortinas - dijo cerrando los ojos y pasándose los dedos sobre la frente. Cuando el dolor pasó estuvo esperando a que la mujer vuelva a gritar pero simplemente se quedó callada -Bien. Nos vamos entendiendo .Buenos días- le dijo.

La mujer del retrato se quedó en silencio hasta que estuvo sola y murmuró para sí misma -Interesante...me pregunto si...-


¡HOLIS! Primero ¡Buen 2023 para todos! y segundo espero que les guste este nuevo cap. Saludos ;) ;)