Todo el grupo estaba en la plataforma yendo hacia el tren que los llevaría al colegio. Sirius los acompañó en su forma de perro, aunque la señora Weasley no estaba de acuerdo y se enojaba cuando veía que no actuaba como un perro normal mientras paseaba pegado a Harry. Luego de una rápida despedida se fueron.
-¿Buscamos un compartimiento?- preguntó Harry.
-Tenemos que ir al otro, ya sabes, de los prefectos- dijo Hermione. Había olvidado que debían reunirse con los demás de las otras casas y años para organizarse.
-No te preocupes será una reunión rápida y luego nos enviarán a patrullar los vagones-
-Descuida, buscaré algún compartimiento vacío y aprovecharé a leer un libro tranquilamente- La mayoría estaban ocupados y justo se topó uno donde estaban Neville Longbottom y una chica que leía una revista al revés, luego la reconoció enseguida. Era Luna Lovegood, o como algunos la llamaban "Lunática", pero a pesar de sus rarezas era una buena persona e interesante.
-Hola, lamento molestar ¿Puedo sentarme con ustedes? Hay mucho barullo en los demás y necesito silencio para repasar.
-S-si no hay problema- respondió con nerviosismo Longbottom.
-Gracias- y se puso a repasar su libro de pociones de quinto año, ya lo había leído anteriormente pero quería dar un último repaso. De las que aprenderían ese año como el filtro de paz y otras, era la que más le interesaba preparar, y de paso hacerse con un par en su reserva, eran la fortificante y la vigorizante, las cuales aumentan la fuerza y repararan la energía si estás muy agotado, lo cual resultaba útil en situaciones de lucha, igual que la poción que agudiza el ingenio y anula los efectos de la maldición confundus.
-¿Estás ansioso por comenzar las clases?- preguntó la chica de cabello plateado y ojos saltones.
-La verdad que sí, echaba de menos el colegio ¿Qué tal sus veranos?-
-Estuve con mi abuela pero no fue muy divertido. Quiere que este año obtenga mejores notas-
-Ya eres bueno con la herbología, ahora sólo falta ir mejorando en las demás, como DCAO o pociones. He notado que la presencia del profesor Snape te afecta un poco-
-Es muy tétrico y a veces puede ser cruel. Excepto con los de su casa-
-Si, sé que a veces puede parecer malvado pero ladra más de lo que muerde. El truco es no dejarse intimidar y concentrarse en el trabajo, si haces una buena poción te dejará en paz. Eres un Griffindor, muestra algo de valentía y ya verás que eres más fuerte de lo que creías- le dijo y el chico sonrió con timidez.
Cuando bajaron del tren se cruzaron con Daphne. La chica se veía cambiada, obviamente había crecido igual que Ginny pero parecía diferente de otra forma, como si algo la hubiese afectado, pero supuso que era por los cambios típicos que estaban atravesando todos. Harry se dio cuenta que nunca le preguntó si vivía cerca de Londres o a qué se dedicaban sus padres, por lo que intentaría acercarse un poco más en las próximas clases.
-¡Los de primer año por aquí!- gritaba Madame Hooch quien enseñaba Quidditch y era el árbitro durante los partidos.
-¿Dónde estará Hagrid? Siempre es él quien escolta a los nuevos-
-Espero que no le haya ocurrido nada- y luego vio a los carruajes que solían llevar a los que no eran de primero hacia el colegio.
Había unas criaturas atadas a los carruajes. Aunque tenían forma de reptil y no tenían nada de carne en su exterior, haciendo que cada hueso fuera visible. Sus cabezas eran de dragón, y sus ojos sin pupila, blancos y fijos, alas grandes y con textura de cuero que parecían de murciélago -¿Qué son esas criaturas?- preguntó sorprendido ya que era la primera vez que las notaba a pesar de haber utilizado ese transporte en años anteriores.
-¿Cuáles criaturas?-
-Las que tiran del carruaje ¿No las ves?- preguntándole a Ron.
-¿De qué hablas? Los carruajes se mueven solos-
-No te preocupes, yo también puedo verlos. Desde mi segundo año ya que en primero vamos en los botes hacia el colegio- comentó la chica Lovegood.
-¿De veras?-
-Si, no te preocupes. Estás tan cuerdo como yo- respondió. Aunque no lo hizo sentir muy seguro.
La ceremonia de ese año había sido corta, aunque la canción del sombrero seleccionador fue bastante larga y concisa, dando a entender que las alianzas entre casas era más necesaria que nunca. Harry no pudo evitar notar dos cosas: que su amigo semi-gigante no estaba presente y que había dos profesoras nuevas. Una de ellas estaba en su lugar y la otra al lado del director. La profesora sustituta de Hagrid se llamaba Grubby Plank y la de Defensa Contra Artes Oscuras Dolores Umbridge, la misma que había estado en la audiencia de Harry. El profesor Dumbledore era interrumpido a cada rato por la nueva profesora de DCAO, quien fingía toser y no lo dejaba terminar la oración. La mujer con cara de sapo dio un discurso rápido que parecía amistoso, pero había algo que le hacía sospechar que se refería a otra cosa.
-Si que fue sutil- dijo con sarcasmo Malfoy.
-¿Que piensas que quiso decir realmente?-
-Quiso decir que el Ministerio la envió aquí a espiar a Dumbledore y a intentar controlarnos- respondió en voz baja.
-¿Alguna vez tendremos un profesor de Defensa que valga la pena? Exceptuando a Lupin claro- comentó. Luego de un banquete de bienvenida fueron a sus habitaciones. Harry notó que algunos de sus compañeros cuchicheaban entre ellos y un par le dedicaban miradas hacia ambos.
-Oye Malfoy, me enteré que tu padre te echó de tu casa y ahora vives en un orfanato con Potter. Eso pasa cuando te olvidas de tu lugar y te juntas con traidores como los Weasleys y sangre-sucias como Granger- dijo Graham Montague, un buscapleitos de su casa.
-Vuelve a usar esa palabra delante mío y te arrepentirás- le dijo Harry.
-¿Vas a atacar a tu compañero de casa? Estoy seguro que al profesor Snape le encantará-
-Mejor cierra la boca Montague y ve a dormir- dijo Ginny quien acababa de entrar a la Sala común.
-No hablaba contigo pobretona. Linda túnica ¿La conseguiste en una tienda de caridad o se la quitaste a un indigente?-
La chica se abochornó durante unos momentos, Harry quiso ir en su defensa pero su amigo lo detuvo para que no interviniera. Parecía que Ginny iba a quedarse cabizbaja, pero enseguida recobró fuerzas y adoptó una postura desafiante -Debe dolerte mucho, que yo haya entrado a Slytherin y haya obtenido excelentes notas desde mi primer año, mientras que tu padre tuvo que hablar con nuestro jefe de casa para pedirle que no te repruebe en los últimos exámenes del año pasado a cambio de hacer tareas extras. No tendré tu dinero pero tengo el talento y la inteligencia para llegar adonde sea ¿Qué harás cuando termines el colegio? ¿Llorarle a papi por un trabajo de asistente en el Ministerio? Tal vez necesiten a alguien que ayude a los elfos domésticos a hacer la limpieza, ya que dudo que alguien con criterio quiera darle empleo a un descerebrado que parece un squib al tener tan poca habilidad para la magia- y ante esa respuesta el bravucón quedó en silencio y todos los miembros presentes celebraban el ataque verbal de la pelirroja con un "¡Oooowwwwwww...!". Harry estaba sorprendido ante tal ingeniosa respuesta, mientras que Draco sonreía con satisfacción. La chica se fue caminando hacia la habitación de chicas quienes la recibían con aplausos.
-No todos necesitan que los salves a cada rato. A veces debes dejarlos pelear sus propias batallas- le dijo -Ven vamos a dormir, mañana nos esperan un largo día con la nueva profesora-
-La chica Weasley tiene agallas- comentó Zabinni que iba detrás suyo -¿Saben si tiene novio?-
-Está lejos de tu alcance, búscate otra. Tal vez una de sus amigas- respondió Malfoy.
-¿Bromeas? ¿"Lunática" Lovegood? No gracias, ¿Daphne? Aún menos, su familia y la mía prefieren evitarse. Cuando pueda probaré suerte e invitaré a salir a Ginevra Weasley, ya lo verán- dijo antes de irse a su habitación.
-¿Qué quiso decir conque sus familias se evitan?-
-Todo lo que puedo decirte es que algunas alianzas y relaciones cambiaron en la guerra anterior y ahora que el señor tenebroso volvió esa relación se ha vuelto más complicada-
Al otro día Harry se cruzó con Hermione y Ron quienes le comentaron que algunos de sus compañeros les preguntaron acerca de él y si ellos creían en eso de que Voldemort había vuelto. Evidentemente sus familias habían leído "El Profeta" y apoyaban al cobarde de Fudge, Harry sentía enojo por ese sujeto y los que le creían, pero nada podía hacer. Lo mejor era enfocarse en sus estudios y su educación mágica.
-Hola Harry- dijo la chica llamada Cho Chang de Ravenclaw, quien había aparecido junto con Luna y Daphne. Por alguna razón empezó a ponerse nervioso -H..hola ¿Cómo estás? ¿Qué tal tu verano?- y en el momento que sus palabras salieron de su boca se arrepintió de haberlas dicho. Cedric era su novio y había muerto durante el Torneo de los Tres Magos. Si a él le pesaba no imaginaba lo que debió haber sentido ella todo este tiempo.
-Oh ha estado bien... tú sabes- y justo Ron hizo un comentario negativo acerca de la chapa que ella llevaba en su túnica, la cual pertenecía a "Los Tornados" un equipo de Quidditch, preguntando si era fanática desde siempre o sólo desde que su racha mejoró el año pasado. Ella respondió enojada que era seguidora desde que era chica y se fue de allí con sus compañeras de casa. Tanto Harry como los demás lo miraron con mala cara.
-Eres un grosero Ronald- le dijo Hermione
-¿Qué? ¿Cuál es el problema?-
-¡Merlín Weasley!- agregó el rubio tapándose los ojos con la mano -Es obvio que ella quería hablar con él-
-Podría haberlo hecho, yo no se lo prohibí- y entraron a pociones. El hombre de cabellos grasientos les dijo que en Julio tendrían los TIMOS y que aquellos que no saquen un "Extraordinario" no podrán tomar clases con el en sexto curso. Hoy les encargó preparar "El Trago de Paz", una poción para calmar la ansiedad y la agitación.
-Si se pasan con los ingredientes pueden poner al que lo beba en un profundo y a veces irreversible sueño, por eso deben prestar mucha atención a lo que hacen- dijo mirando a Neville y a otros, en especial clavó su vista en Harry. Si intentaba intimidarlo no lo lograría. Luego de diez minutos el caldero debía echar un vapor plateado, pero pocos habían llegado a ese resultado. Sólo Harry y Hermione habían alcanzado el objetivo. La poción de Malfoy había alcanzado un vapor oscuro, Hermione quiso ayudarlo pero él se negó, su orgullo no lo dejaba y menos en clase de Snape. Mientras tanto la de Ron no era muy diferente a la de Neville, cuyo contenido parecía cemento.
-Evidentemente pocos estarán en mis clases el año que viene- dijo, sin hacer cumplidos a ninguno de los dos y luego les mandó deberes relacionado con la pócima y sus ingredientes. Adivinación no fue mucho mejor que digamos, como siempre sólo eran acertijos y charlatanería, sólo Harry y Dumbledore sabían de que la mujer realmente podía ver el futuro pero era un don del que no era consciente y no controlaba así que no podían hacer nada al respecto. Y si pensaba que al menos la clase de Defensa sería lo mejor del día se equivocó terriblemente, sólo les daba libros teóricos que parecía hecho para principiantes, es decir gente que apenas había entrado al colegio o que nunca tuvo contacto con la magia como él y los hijos de muggles, como el caso de Hermione. Fue ella la que se atrevió a interrumpir la clase, cosa que no era habitual en ella-
-Disculpe ¿Quiere que aprendamos sólo teoría a través de libros y que no practiquemos magia en clase? ¿De qué va a servir si somos atacados?-
-La mano señorita Granger ¿Esperas que alguien ataque el colegio? Que yo sepa es el lugar más seguro del mundo además de Gringotts y nuestro gran ministerio- dijo con una sonrisa dulce que detonaba maldad disimulada.
-Dentro o fuera del colegio. Es importante saber defenderse y conocer ataques tanto defensivos como ofensivos- agregó Ron.
-La mano señor Weasley-
Harry levantó la suya -¿Si señor Potter?-
-¿Cómo nos servirá la teoría cuando luchemos contra lo que hay afuera?-
-¿Y qué es eso sr Potter?- preguntó cambiando el tono de su voz levemente.
-No lo sé, tal vez gigantes, dementores, mortífagos y a Voldemort?- y ante la mención de eso toda la clase se quedó en silencio y el rostro de la mujer cambió aunque intentaba mantener una sonrisa, la cual le estaba costando mucho.
-Bien, seamos directos: han circulado rumores y chismorreos acerca de que hay cierto mago tenebroso allá afuera, generando pánico innecesario e intentando desestabilizar el orden y paz que tanto nos costó instaurar en los últimos años. Les repito, no hay tal señor Oscuro allí afuera, son todos mentiras e inventos...-
-¡No es mentira, luché con él! ¡Mató a Cedric Diggory!- La ira y la culpa se apoderaron de nuevo de él. Muchos cuchicheaban y hacían gestos con sus rostros, tanto a favor como en contra de su actitud.
-¡5 puntos menos para Slytherin! Es evidente señor Potter que aún está sufriendo por la muerte de su compañero y rival, pero no es excusa para andar diciendo mentiras y generar pánico a la comunidad mágica. Hay que aceptar que algunos accidentes..-
-No fue un accidente y usted y el ministro lo saben. Él mismo vio su cuerpo pero es obvio que tiene miedo de aceptarlo-
-¡10 puntos menos para Slytherin! Suficiente, por lo visto el colegio está peor de lo que pensaba, siéntese. Lo enviaré con su Jefe de Casa y en cuanto al resto empiecen a leer ¡Ahora mismo!- dijo levantando la voz pero manteniendo esa sonrisa cínica. Luego de terminar de escribir una nota la hechizó para que él no pudiera abrirla y lo envió con el profesor Snape. Cuando golpeó en su despacho vio que estaba dando clase. Dejó salir antes a sus alumnos quienes celebraron pero luego cambiaron de humor cuando vio que les dio tarea extra, para compensar esos escasos minutos de clase que aún quedaban, dejándoles deberes que les tomaría horas en terminar.
-Denle las gracias a su compañero Potter, por interrumpir la clase- y varios lo miraron con rabia. "Genial, lo que necesitaba: más gente que me deteste"
-¿Qué hace aquí Potter?- y cuando le entregó la nota, la cual leyó con rapidez, lo hizo sentarse -Pensé que usted era sólo arrogante, pero evidentemente también un tonto-
-¡Decir la verdad no es una tontería!-
-Lo es cuando eso empieza una pelea en la que ya juega en desventaja ¿Qué pensó que iba a suceder? ¿Qué esa mujer admitiría lo que sucedió con Diggory y el Señor Tenebroso? Armó un circo en clase y le faltó el respeto a su profesora, la cual tiene todo el derecho a castigarle y quitarle puntos a su casa. Y si está pensando en hacer algo imprudente como retarla a un duelo o atacarla, le recuerdo que es un delito enorme y terminaría en Azkaban como pasó con su padrino y entonces su ex rival de Hufflepuff habría muerto por nada. Dejó que sus emociones lo dominaran sr Potter, igual que en la segunda prueba del torneo de Los Tres Magos- le recordó y ante ese comentario sintió un chorro de agua fría que lo trajo a la realidad. Por más detestable que sea su Jefe de Casa, tenía toda la razón, nuevamente se dejaba llevar por ese lado impulsivo, que normalmente no se espera de un astuto Slytherin.
Harry dio un fuerte suspiro -Tiene razón señor, fui un tonto. Dejé que mi enojo nublara mi juicio y me desquité con alguien que no tenía probabilidad alguna de ganarle, dado su status como profesora... y también como espía del Ministro-
-Bien, me alegra ver que al menos si escucha a Draco Malfoy. Cumpla el castigo que ella le dé, sea cual sea, y no deje que su temperamento le cueste puntos a nuestra casa o peor. Mantenga la boca cerrada, la cabeza baja y las notas altas ¿Entendido?-
-Sí señor-
Cuando volvió a clase nadie dijo nada, esperaba comentarios pero todos seguían leyendo en silencio. Nadie se atrevió después de ver lo que le había sucedido. Al salir del aula empezaron a murmurar:
"Dice que vio morir a Diggory"
"Está loco"
"La fama se le subió a la cabeza" y la lista seguía...-
-¿Por qué nadie cree que ha regresado? Todos oyeron a Dumbledore, él mismo confirmó el año pasado- dijo sentándose a comer algo rápido en el jardín antes de volver a clase.
-Tienes que entender- dijo Hermione - Apareciste en medio del patio, sujetando el cuerpo de Cedric... ninguno de nosotros pudo ver lo que pasó en el interior del laberinto... lo único que teníamos era la palabra de Dumbledore para decirnos que Ya-Sabes-Quién había retornado, asesinado a Cedric y peleado contigo-
-¡Pero fue exactamente lo que pasó!-
-Lo sabemos, por supuesto que te creemos. El asunto es que para cuando llegó el verano y todos los alumnos tendrían tiempo de explicarle a sus padres y asumir lo que estaba pasando, fue que empezaron a llegarles los periódicos de "El Profeta" diciendo que eras un loco intentando llamar la atención y que Dumbledore está senil-
-Es obvio que esa mujer está aquí para informarle al ministerio de lo que hace el director y nos prohíbe usar magia. Cuanto menos sepamos a pelear, mejor para ellos- agregó Malfoy quien se acercó y tomó parte de su sandwich y le dio una mordida.
-Ése es mi Sándwich-
-ERA tu sándwich, si bajas tus defensas y dejas que las emociones te nublen el juicio pierdes- le respondió tal como le dijo el profesor Snape.
-Ya lo sé, no es necesario que me lo repitan ¿Qué piensa el ministro, que Dumbledore está armando un ejército de estudiantes para tomar el poder y por eso no nos enseñan cómo defendernos?- y ante esa teoría el grupo se percató que tal vez no era una idea tan descabellada.
-¡Que tontería!- criticó Hermione
-El miedo hace que las personas actúen así- dijo su compañero encogiéndose de hombros. Y justo apareció Ron y tomó el resto de su bocadillo.
-Lo siento ¿Ibas a terminarlo?- le preguntó cuando ya lo había mordido y al ver a Draco y a Ron pegó una risa comiendo su comida se rio.
-¿Te parece gracioso lo que sucede en el colegio?-
-No, es gracioso ver lo mucho que ustedes dos se parecen-
-¡Retira eso!/ ¡Ni de broma!- dijeron el rubio y el pelirrojo al mismo tiempo.
Luego del pequeño receso le siguieron Encantamientos y Transfiguraciones. Los profesores Flitwick y McGonagall pasaron quince minutos cada uno al comienzo de sus clases recordándoles la importancia de los TIMOs y que era crucial que se esforzaran al máximo ya que sus notas ese año decidirían si el próximo llegarían a tomar los EXTASIS con ellos. Empezaron a lanzar encantamientos invocadores de los cuales a Harry le resultaba frustrante ya que conocía bien de ésos y los había practicado decenas de veces, por lo que no le suponía un desafío. En cuanto a la clase de Mc Gonagall, al menos pudo realizar distintos hechizos desvanecedores, algunos fáciles otros sumamente complejos, pero ninguno que le resultara agotador: Sólo se sentía así cuando practicaba magia sin varita o como cuando hechizó la cueva de su amigo Basilisco, para mantenerla fría y húmeda en forma permanente. Ésa era la magia que valía la pena practicar.
-Bien, diez puntos para Griffindor y Slyhterin- dijo la mujer al ver cómo Hermione y él hicieron desaparecer los objetos que les había puesto en sus pupitres. Mientras que el resto de la clase luchaba por desvanecer los caracoles -Potter, por favor quédese después de clase, quiero hablar con usted-
-¿Sucede algo profesora?- le dijo.
-Sírvase una galleta Potter- le dijo enseñándole una lata con varias de ellas. Al no haber podido disfrutar de su tentempié previo, se sirvió un par -Tengo entendido que en tu primer clase de DCAO haz armado gran revuelo y ya lograste que te castigaran-
-Sólo dije la verdad. Pero el profesor Snape me explicó que en estos momentos la verdad no importa, no al menos que se pueda probar. Y que no debo dejar que mis emociones me dominen o le costará varios puntos a mi casa o peor, que me expulsen- respondió al tiempo que mordía la galleta.
-Correcto, me alegra ver que lo hayas entendido. No podrás ganar todas tus batallas siempre Potter y debes elegir sabiamente cuando pelear y cuando retirarte. Eres inteligente e imagino que a estas alturas ya sabes quien es la profesora y por qué está aquí realmente, así que por favor mantén un perfil bajo y evite faltarle el respeto durante su clase-
-¿Puedo llamarla "Cara de sapo" cuando no esté presente en clase de Defensa?- preguntó sonriendo mientras terminaba el dulce.
-¡Mejor apresúrese o llegará tarde a Cuidado de Criaturas Mágicas!- le espetó con rudeza por ese comentario. Y cuando quedó a solas movió la cabeza de un lado a otro -"Cara de sapo..." Cada día se parece más a su padre- se dijo a sí misma, haciendo una mueca que casi pareció una sonrisa.
La clase de Grubby Plank fue bastante interesante, ya que les enseñó sobre Bowtruckles, pequeños seres que suelen vivir en los árboles cuya madera se utiliza en la fabricación de varitas y se alimentan de termitas o huevos de hada.
-¿Algo más que sepan sobre esta criatura?- Sólo Malfoy levantó la mano -¿Si?-
-Pueden abrir cerraduras, tanto muggles como mágicas. Algunos ladrones las utilizaban para cometer robos o escapar de los grilletes, antes de que se inventaran las navajas o cuchillos mágicos-
-¡Correcto! ¡Cinco puntos para Slytherin!- y su amigo sonrió con orgullo. La compañera de su casa, Pansy Parkinson le celebraba su logro, sonriendo como una tonta y tomándolo del brazo.
-Eso no aparece en los libros- comentó Hermione enojada. Todos estaban contentos con la nueva profesora, incluso Malfoy reconoció que en esa clase no hubo accidentes y fue interesante.
-A todos les gusta ella porque sólo enseña criaturas lindas como unicornios o animales pequeños-
-Y a Hagrid le gustan demasiado las bestias violentas como los dragones e hipogrifos. Debemos aprender sobre todas las criaturas mágicas, al igual que la magia de defensa y ataque- le dijo Hermione. Ante esa lógica no pudo responder y tuvo que contenerse. Luego de que las clases del día terminaran fue a cumplir castigo con Umbridge, le dio un pergamino en blanco y una pluma y le pidió que escribiera "No debo decir mentiras" tantas veces como hiciera falta.
-No me ha dado tinta profesora-
-No la necesitas, es una pluma especial. Ya verás- dijo sonriendo y cuando escribió la frase por primera vez, las letras en el pergamino se volvieron rojas y una punzada de dolor apareció en su brazo y la frase parecía haber aparecido en dorso de su mano, como si hubieran sido marcadas por un bisturí de cirujano. La herida se cerró pero las palabras habían quedado marcada en su piel. Harry la miró con una cara de sorpresa ante tal castigo.
-¿Si?- preguntó con un tono meloso pero que denotaba veneno puro.
"Recuerda, cumple con el castigo que te dé, sea cual sea y mantente callado" se dijo a sí mismo -Nada profesora- y así continuó escribiendo en el pergamino con su propia sangre durante horas. Le dolía, pero no iba a darle la satisfacción a esa mujer, no debía mostrar debilidad.
-Ay, ay. Parece que no hemos hecho un buen trabajo. No hay problema, continuaremos mañana y pasado- y así continuaron los días siguientes. Harry sólo le había dicho a sus amigos lo de escribir las palabras pero no les mencionó el sangrado, sabía que armarían un escándalo y debía evitarlo. Justo cuando volvía de su castigo se cruzó con Ron y Draco que llevaban sus escobas.
-¿Qué hacen aquí tan tarde?-
-Bueno...yo...- dijo Ron algo avergonzado. Al parecer había estado practicando para postularse como Guardián, ahora que Wood ya no estaba y necesitaban nuevos jugadores y Malfoy lo ayudaba hechizando las Quaffles para que se dirijan a los aros y él tenga que atraparlas.
-Vaya vaya ¿Draco Malfoy ayudando a un Griffindor? Valió la pena quedarme castigado-
-Esperaba que se golpeara con alguna y cayera de la escoba. Además no sería divertido si ganáramos tan fácilmente y no es como si su escoba pudiera ganarle a mi Nimbus 2001 y tu Saeta de Fuego-
-Gracias Malfoy, siempre sabes como hacerme sentir mejor-
-Cuando quieras Weasley- y su rostro cambió cuando vio el dorso de su mano, la cual había usado para rascarse el mentón -¿Qué te sucedió?- e intentó esconder el corte pero ya era tarde.
-¡Merlín! Creí que sólo te hacía copiar palabras en un pergamino ¡Esa mujer está desquiciada! Debes decírselo a Snape o Mc Gonagall, o mejor a Dumbledore- vociferó Ron.
-No, no quiero darle esa satisfacción. Cumpliré el castigo que haga falta y luego volveré a jugar Quidditch. Mientras tanto tú y Ginny pueden practicar con el equipo-
-No te preocupes. Ganaremos la copa con o sin tu ayuda- le dijo sonriendo.
Los días siguientes fueron muy diversos, estaban aprendiendo, al menos la mayoría, pero Harry se frustraba por no aprender nada nuevo, ya que casi todo el material de quinto, junto con elcomplementario, además de la mitad de sexto ya lo había visto antes de volver al colegio. Admitía que le costaba Historia de la magia porque le parecía sumamente aburrida y con Adivinación, tampoco es que sobresaliera mucho. Se mantuvo ocupado haciendo deberes y cumpliendo castigo con Umbridge. Ya cuando estaba oscureciendo unas gotas de su brazo terminaron sobre el pergamino. Sabía que aunque la herida se cierre la cicatriz quedaría, pero al menos no estaba en un lugar visible como la de su frente.
Intentaba olvidarse del dolor pensando en las noticias de afuera, no había nada sobre Voldemort o Mortífagos, lo más notorio fue que alguien había esparcido el rumor de que Sirius había sido visto en Londres, y aprovechando su condición de fugado de Azkaban y asesino en masa la comunidad estaba en alerta y además eso quería decir que ya no lo dejarían salir ni en su forma de animago, ya que probablemente Colagusano le debe haber contado sobre esa habilidad de Sirius a su amo y a su vez sus infiltrados en el ministerio se encargarían de estar atentos por un gran perro negro. También leyó algo sobre un miembro de la Orden siendo arrestado por estar rondando en zonas del ministerio porque no tenía autorización de estar allí. No tenía idea de por que razones ese hombre estuviera allí, pero sabía que eso aumentaría la paranoia de Fudge de que Dumbledore quiere derrocarlo y eso empeoraría las cosas para la Orden.
-Bien, bien. Parece que está aprendiendo ¿No señor Potter?-y le agarró el brazo para ver las letras marcadas al rojo vivo. El dolor era fuerte pero no del brazo sino de la cabeza, la cicatriz le empezó a doler, de nuevo.
-Si ¿Duele verdad? A veces los métodos mas duros suelen ser los más eficientes. Puede retirarse- y se marchó de allí rápidamente, pensando si se había referido a la cicatriz en su cabeza o la de su mano. Por un momento pensó que era como en su primer año donde Quirrel era poseído por Voldemort pero luego descartó esa idea, ya que ahora no necesitaba de un cuerpo porque había recuperado el suyo y tampoco creía que la mujer estuviese bajo la influencia del maleficio Imperius, todo lo que hizo fue por voluntad propia y maldad. Pensó en hablarlo con el director pero decidió que era mejor escribirle una carta a Sirius, le cambió el nombre a "Hocicos" y no daba muchos detalles, sólo hablaba de su nueva profesora y que le recordaba mucho a la madre de él y que echaba de menos a Hagrid, aunque admitía que las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas se habían vuelto más populares y que la molestia del año pasado (su cicatriz doliendo) había vuelto.
-Sé que dice Hocicos, pero es para Sirius. Sabes donde vive- le dijo a su lechuza Arquímedes quien ululó y emprendió vuelo. Cuando se disponía a salir se cruzó con Cho Chang y el corazón le dio un pequeño salto -H-Hola...- .
-Oh...hola Harry. Vine a enviarle un regalo a mi madre, es su cumpleaños- y le enseñó un paquete.
-Que bueno...-algo le estaba pasando, se sentía nervioso y le costaba articular las palabras, quería decir algo gracioso o ingenioso pero no podía -Vi a Ron y a Draco practicar Quidditch, por lo visto este año la competencia va a ser dura para los Ravenclaws- dijo intentando sacar algún tema de conversación.
-¿Weasley? ¿El que no le gustan "Los Tornados"? ¿Y es bueno?-
-No sabría decirlo, las veces que estuvieron practicando yo estaba castigado con Umbridge-
-¡Esa mujer es horrible! Castigarte sólo porque dijiste la verdad acerca de...de lo que pasó. Fuiste muy valiente al enfrentártele- y ante ese comentario sintió que la confianza y sus capacidades verbales aumentaban.
-Y algo tonto también, se supone que los Slytherins somos astutos, Hablarle así a una profesora y hacer que mi casa pierda puntos, creo que sería lo mismo que si tú le gritaras al profesor Snape- y la chica se rio. Lamentablemente fueron interrumpidos por el celador Filch, quien lo acusaba de estar haciendo un pedido de bombas fétidas por correo. Harry lo negó y le dijo que sólo había enviado una carta personal y ya se iba.
-Si llego a notar el más mínimo olor...- le dijo en tono amenazador. Harry sólo bufó, sabía que ese hombre era hosco y desagradable, pero era inofensivo.
Se cruzó con Ron, Hermione y Daphne que estaba sentada con ellos, la chica lo saludó y se pusieron al día. Les dijo que sus vacaciones habían sido bastante aburridas y también que ella creía totalmente lo que Harry había dicho sobre el regreso de Voldemort. Era un consuelo ver que de Ravenclaw tenía algo de apoyo ya que, según Hermione, pocos Griffindors aceptaban la verdad.
-Luna también te apoya y por lo visto también Cho Chang. Ella escuchó que algunas hablaban mal de ti y te culpaban por lo de Diggory y salió en tu defensa-
-¿En serio?- preguntó bastante emocionado. Significa que la chica no lo odiaba por lo que pasó y que de hecho estaba de su parte.
-¿Te gusta ella no?- preguntó y se sonrojó un poco y ella sonrió -Intentaré averiguar si también está interesada. Debo irme quedé con Ginny y Luna a hacer unos deberes, nos vemos luego- y se despidió sonriendo.
-¡Muchas gracias!- respondió con entusiasmo. Al fin algo bueno le pasaba después de lo que había tenido que aguantar los últimos días. Justo en ese momento un ave del Ministerio llegó, creyó que era alguna intimación o lo volvían a acusar de alguna fechoría pero ésta iba dirigida a Ron.
-¡Es de Percy!- dijo asombrado. Empezaron a leer el contenido y la sorpresa fue reemplazada por desilusión y enojo al ver que su hermano lo felicitaba por haber sido nombrado prefecto y que le sugería que cortara lazos con Harry y Dumbledore, que su lealtad debería estar con el colegio y el Ministerio, que el tiempo de Dumbledore se estaba acabando y debía pensar dónde debían estar sus lealtades si es que algún día quería llegar a conseguir un buen puesto como él. Insistía en que no debía dejar que sus lazos familiares nublen su juicio y que esperaba que algún día sus padres se dieran cuenta del error que cometían al apoyar al director y que con gusto aceptaría sus disculpas cuando ese día llegue.
-¡Es un completo- y empezó a romper la carta -Idiota- continuó destrozando el papel -¡Y miserable imbécil!-
-No dejes que te afecte Ron, estoy seguro que tu hermano terminará entrando en razón- le dijo Hermione.
-Sé que tu hermano hizo mal, pero sigue siendo tu familia. Hay muchas personas además de él que piensan igual, no podemos obligarlos a elegir nuestro bando. Eso es lo que Voldemort hace -y ante la mención de su enemigo, Ron se estremeció -Creo que ya es tiempo de que lo llames por su nombre. No va a aparecerse aquí sólo porque lo menciones en voz alta. Dilo, quiero escucharlo- dijo Harry en voz seria.
-¿Para qué?-
-Hazlo. No nos iremos de aquí hasta que lo digas. El sombrero te envió con los leones por una razón, Hermione no teme decirlo, Sirius, Remus y tus padres tampoco. Si estás asustado piensa en las Quaffles que te lanzaba Draco. No tuviste miedo de pelear contra ellas aunque pudieras salir gravemente herido-
-No puedes comparar unas Quaffles lanzadas por Malfoy que pelear contra el Inn...- y al ver su expresión y la mirada de Hermione fija en él, no le quedó más remedio que aceptarlo. Sus padres, Bill y los demás arriesgaban su vida a diario con la Orden y él no era capaz de siquiera decir el nombre del enemigo. No es algo que haría un Griffindor valiente y tampoco un Weasley, al menos no éste Weasley, tomó aire -V...V...Voldemort...-
-Bien- respondió Harry sonriendo y dándole un golpe amistoso en el hombro -Bien hecho Ron. Tengo hambre, comamos algo. Necesitamos estar alimentados si queremos soportar a Umbridge todo este año- bromeó. Y echaron una carrera hacia el comedor.
-¡Hombres!- comentó Hermione y los siguió.
Al día siguiente vieron en el periódico que la profesora Umbridge había sido nombrado "Suprema Inquisidora" por orden del Ministerio, lo cual le otorgaba ciertos poderes y autoridad sobre el colegio, como evaluar a los maestros y decidir si son aptos para enseñar allí. La excusa era que lo hacían en favor de los estudiantes e intentar mejorar la situación de la institución. Había un pequeño párrafo detallado por el hermano de Ron explicando sobre el asunto y el mismo Lucius Malfoy diciendo que aprueba totalmente la supervisión del colegio donde asiste su hijo ya que en años anteriores hubo diversos incidentes y como "padre preocupado" quiere asegurarse que los estudiantes estén a salvo y reciban la educación mágica adecuada.
-Ahora será más difícil que se marche. Lo único bueno será ver cuando evalúe a Snape- dijo Ron con una sonrisa.
-Lo prefiero a él que a un inútil como Lockhart o un infiltrado de Fudge, con los que no aprenderíamos nada útil- comentó Harry -Hablando de mi jefe de casa, será mejor que vayamos a clase, no quiero llegar tarde y darle mas razones para que me sermonee- una vez dentro del aula les devolvió la tarea que les había encargado, Harry esperaba que le pondría nota baja pero curiosamente le había puesto la nota más alta, igual que a Draco quien le mostró disimuladamente la hoja donde se veía su puntuación, mientras sonreía complacido.
-Les he dado la puntuación que recibirían si hubieran tomado los TIMOS. Veo que pocos han entendido como seguir las instrucciones al pie de la letra, algunos apenas han alcanzado el nivel mínimo y en cuanto a la mayoría...-dijo mirando de reojo a Ron y Neville -Ya no serán mi problema el próximo año- y algunos compañeros de su casa se rieron por las burlas.
Más tarde adivinación con Trelawney, fue una de las primeras en ser revisada por Umbridge, le preguntaba cuánto tiempo llevaba dando clase y si le podía hacer una predicción. La mujer intentaba hacer algunas predicciones pero no resultaba muy creíble, parecía menos una bruja y más una estafadora muggle de las que suelen estar en las ferias y carnavales. Con Cuidado de Criaturas mágicas fue la única que no hubo roces, supuso que al ser más nueva no tendría tanta lealtad con Dumbledore y sería más fácil de sumar a su lado por temor a perder su empleo.
Más tarde clase de Transformaciones, la jefa de casa de sus amigos parecía incomodarse ante las continuas interrupciones de la mano derecha de Fudge, la vicedirectora empezaba a perder los estribos. Cuando empezó a cuestionar la clase de la mujer y decirle si no pensaba en retirarse, la mujer le espetó enojada que aún tenía muchos más por delante.
-¡Y se atreve a sermonearme acerca de no perder los estribos con esa arpía!-
-Hay una diferencia, a ella no le pueden quitar puntos ni castigar o expulsar-
-Aún no, será cuestión de tiempo para que Fudge le otorgue más autoridad y se haga control del colegio, de alguna forma. Vayamos a su maldita clase, quiero que el día termine para poder estudiar por mi cuenta- Cuando entraron en la clase nadie habló, simplemente leyeron el aburrido y sin sentido material didáctico que les entregó. Los minutos se hicieron interminables hasta que Hermione levantó la mano.
-¿Si señorita Granger?- preguntó la mujer y cuando su amiga empezó a preguntarle si podrían empezar con la práctica ya que sería más útil y por eso y otras preguntas le quitó cinco puntos a su casa. Ron le dijo que era injusto y ahí fue cuando los Griffindors perdieron diez puntos más. En ese momento la cicatriz volvió a arderle, su rabia aumentaba sin que pudiera controlarla, sabía que estaba conectada con la marca en su frente, y el presenciar semejante injusticia frente suyo y no poder hacer nada sólo empeoraba las cosas.
-¿Algo que quiera decirme señor Potter?- evidentemente notó la expresión de su rostro y lo estaba probando.
-Muchas cosas, pero estoy evitando los problemas-
-Bien, veo que está aprendiendo, pero sólo por si acaso, un día mas de castigo no vendría mal. Así estaremos seguro que entendió el mensaje-
-Pero...-dijo Hermione a punto de protestar. Su amigo le agarró la mano.
-¿Si?-
-Nada profesora- respondió Harry, usando toda su fuerza de voluntad para no caer en su juego de nuevo.
Luego de clases fueron a la biblioteca a hacer unos deberes, Harry, Ron y Draco estaban tan sumidos en la lectura que no se percataron que su amiga lo miraba fijamente. Casi todo su enfoque estaba en el pergamino de debía entregarle a Mc Gonagall y que iba a tener que volver a pasar por otra sesión de escritura con su sangre, pero no iba a protestar tenía que aguantárselo. Sería solo un día en vez de una semana, podría con ello, lo que le molestaba era que aún siguieran sin aprender cosas útiles, por lo que las pocas horas que tenía libre estudiaba todo lo que podía.
-Estaba pensando...-dijo Hermione -Que tal vez podríamos aprender DCAO por nuestra cuenta, tu lo haces todo el tiempo ¿No?-
-Sí, pero últimamente sólo he podido leer la teoría, esperaba poder ponerla en práctica aquí. Pero veo que no será posible-
-Yo decía...que tú deberías darnos clases Harry, aprender a defendernos contra V...Voldemort...-dijo casi dudando pero dijo su nombre completo.
-¿Estás bromeando?-
-Ella tiene razón, sabes más que de lo que aparentas ¿O me equivoco si digo que has estado yendo a la biblioteca con tu capa de invisibilidad y estudiando material de sexto y tal vez algo más avanzado?- dijo Malfoy.
-¿Cómo sabes eso?-
-Es lo que yo haría si tuviera la oportunidad. Si quieres ayudarnos será mejor que nos enseñes algunos trucos. No esperamos luchar contra el señor tenebroso y salir victoriosos, pero al menos saber lo suficiente para que podamos defendernos de un ataque de Mortífagos o alguna otra criatura. Pelear sin haberse preparado o estudiado correctamente es un suicidio- le contestó. Harry meditó un momento, su amigo tenía razón, Voldemort tenía a sus aliados. Dumbledore y él necesitarían toda la ayuda posible.
-De acuerdo, les daré un curso acelerado. Podemos buscar un lugar tranquilo para nosotros cuatro...-
-Yo decía...de que nos enseñaras a todos, es decir, a aquellos que estén interesados en aprender también. Luna, Ginny y Daphne seguro querrían sumarse también. no todos creen las mentiras que dicen de ti en "El Profeta"-
-¿Crees que alguien más vendría? La mayoría cree que estoy loco, igual que Dumbledore-
-Además de eso ¿No seríamos demasiados? ¿Dónde podríamos practicar? No es que tengamos mucho espacio aquí con Umbridge vigilándonos- comentó Ron.
-Hagamos una reunión fuera del colegio. En hogsmeade, así veríamos cuántos están interesados y luego escoger un lugar donde cabríamos mejor-
-¿Las tres escobas?-
-Pensaba en un lugar menos frecuentado, el bar "Cabeza de Puerco", hay menos tumulto y las bebidas son menos costosas-
-¿No fue dónde Hagrid consiguió el huevo de dragón?-
-Exacto, ese lugar tiene fama de tener clientela de todo tipo. Allí nadie se fija en nosotros, cada quien se ocupa de sus negocios. Revisé los permisos y los estudiantes pueden entrar allí, aunque se recomiendan que llevemos nuestros propios vasos ya que no es un lugar precisamente pulcro al que vamos-
-El lugar perfecto para cometer fechorías- dijo Malfoy y la chica asintió. Harry no seguía muy convencido ya que siempre prefirió la soledad a la hora de aprender y practicar, pero su amiga estaba en lo cierto, cuantos más se sumen más chances tendrían contra las fuerzas oscuras. Ese fin de semana fueron los cuatro al bar, y pidieron algunas cervezas de mantequilla, esperaba sólo a un par de estudiantes pero se sorprendió al ver a tantos, en especial de Griffindor como Neville Longbottom, Dean Thomas, Lavender Brown, Collin Creevey y su hermano Dennis, un muchacho llamado Michael Corner, seguido por Ginny, los gemelos Weasley y Lee Jordan quien siempre comentaba los partidos de Quidditch, de Hufflepuff estaban Justin Finch- Fletchley, Hannah Abbott y por último de Ravenclaw estaba Luna Lovegood, Daphne, Cho Chang ( su corazón dio un pequeño salto al verla) y una amiga suya que reía como una tonta, le recordaba a su compañera Parkinson cuando Draco respondía bien en clase y ella se lo celebraba como una animadora.
-Pensé que sólo habías dicho un par de compañeros Hermione-
-Bueno, digamos que la idea fue muy popular. Creo que estamos todos. Bien, seamos rápidos, estamos aquí porque queremos aprender DCAO ya que es obvio que no aprenderemos mucho con la profesora que tenemos aquí, y si queremos luchar contra las fuerzas oscuras y...-fue interrumpida por un chico -¿Si?-
-Zacharias Smith. Quisiéramos saber qué pruebas hay de que el-que-no-debe-ser-nombrado ha regresado. Hasta ahora no ha habido noticas en los periódicos y sólo tenemos la palabra de Dumbledore y de él-
-No estamos aquí para hablar de V...Vol...Voldemort- respondió su amiga pero Harry se puso de pie, entendía porque había tantos. Algunos sólo querían escuchar su versión de lo que sucedió.
-Mira si quieres que te relate una historia fantástica sobre lo que sucedió esa noche te vas a ir decepcionado, no estoy aquí para hablar sobre Voldemort ni tampoco quiero hablar de Cedric. Estamos aquí para organizar un horario sobre cómo y donde podríamos empezar a estudiar por nuestra cuenta ya que es obvio que el Ministerio no dejará que aprendamos con esa mujer-
-¿Y por qué no quieren que aprendamos?- preguntó Dean.
-Fudge tiene la loca teoría de que Dumbledore quiere derrocarlo y hacerse con el poder y por eso no quiere que sepamos sobre maleficios y hechizos de ataque, piensa que reclutará a profesores y alumnos para armar un ejército. Lo cual es un disparate. Tengo entendido que en varias ocasiones le han ofrecido el puesto de Ministro en el pasado y lo rechazó, al director sólo le interesa enseñar-
-Y finalizar su colección de cromos- dijo Ginny y varios rieron. Al cabo de un rato decidieron elegir un día a la semana para practicar hechizos, en cuanto encontraran un lugar les avisarían. Hermione pidió que los interesados firmen su nombre en una lista que ella había armado. Hubo un par que tenían dudas ya que temían que la hoja terminara en las manos de Umbridge o algún otro profesor, pero ella les avisó que estaría a buen recaudo y los que la conocían sabían que la chica nunca bromeaba en cuanto a seguridad y reglas.
-Bien, fue mejor de lo que pensaba, ya hemos visto que no somos los únicos que estamos de tu parte-
-Excepto por ese chico Michael Corner y Zacharias Smith. Bastante arrogantes-
-Corner sólo vino porque está intentando ligarse a Ginny-
-¿Qué?- gritó Ron -P...pero yo creí que a Ginny le gustaba Harry-
-Eso era antes cuando recién lo conocía. Ya no es la niña tímida que tartamudeaba en su presencia, es obvio que ha estado enfocada en sus estudios y por lo visto se ha ganado toda una reputación, además que ser la primer Weasley en quedar en Slytherin también ayuda a resaltar-
-Eso explica porqué Zabinni también quiere invitarla a salir- agregó Harry y Ron escupió lo que quedaba de su bebida.
-¡Bromeas! ¡No voy a permitirlo! Voy a...-
-¡Tu no harás nada! Ella es lo suficientemente grande para salir con quien quiera y si supieras de lo que es capar de hacer te preocuparías más por quien se cruce en su camino que por ella. Ya lo verás en las clases de Potter. Y si estás pensando en hacer una escena y avergonzarla frente a sus compañeros le enviaré una carta a tu madre- le dijo Malfoy y ante esa amenaza el pelirrojo se quedó mudo, sabía que su hermana se llevaba bien con su compañero, pero no imaginaba que fuesen tan unidos.
-Vale, vale. No prometo nada, pero intentaré no avergonzarla-
-Es un comienzo. Vayamos al pueblo-
-¿Para qué?- preguntó Harry.
-Porque sería sospechoso si hubiésemos ido a Hogsmeade y no comprarámos nada-
-Exactamente Weasley. Además esa bruja cubierta por el velo ha estado mirándonos desde hace rato, es muy probable que sea una espía. Lo difícil es saber para quién- le dijo moviendo los ojos hacia la esquina de la izquierda, bien oculta en la oscuridad.
-Igual que el sujeto que está en el otro extremo bebiendo del mismo vaso desde hace rato- agregó Ron al sujeto con barba que fingía beber de su copa.
-Nada mal Weasley, nada mal-
Al día siguiente vieron a Filch colgando un cuadro con la firma de Umbridge quien usó su nuevo status de Suprema Inquisidora para prohibir las organizaciones o grupos, a menos que tengan autorización suya. Era obvio que alguien había hablado sobre la reunión en Hogsmeade.
-Apuesto que fue Smith o Corner-
-Sólo lo dices porque te cayeron mal. No fue ninguno de los que pusieron su nombre en la lista-
-¿Cómo lo sabes?-
-Hechicé el papel antes de que lo firmaran, si alguno hubiese dicho algo ya se habría manifestado-
-¿En que forma?-
-Digamos que si alguien nos delata, su rostro llamará bastante la atención y no precisamente por su belleza-
-Bien, ahora sólo debemos pensar bien lo que... ¿Potter ésa no es tu lechuza?- le dijo Malfoy y cuando vio que el animal se movía en forma extraña se dio cuenta que estaba herida.
-¡Archie!- y fue corriendo a asistirlo, tenía algunas plumas con manchas rojas, y con la pata sostenía fuertemente la carta que iba dirigida a él. Salió disparado hacia donde supuso que estaría la profesora de Cuidado de Criaturas Mágicas para que atienda a su amigo. En ese momento apareció la profesora Mc Gonagall y lo llevó aparte mientras la mujer revisaba a su amigo. Le dijo que debía tener cuidado ya que seguramente vigilaban su correspondencia y que evite usar siempre el mismo canal de comunicación y que no diera nombres o información que pudiera ponerlo en problemas.
-Usé el nombre de "Hocicos" y sólo mencioné temas de la escuela-
-Bien, aún así ten cuidado. Será mejor que vuelvas a clase, tu lechuza está en buenas manos y no parece herida de gravedad-
-Se pondrá bien- dijo la suplente de Hagrid desde su escritorio mientras revisaba el ala del animal con su monóculo -Pero deberá descansar unos días antes de volver a volar. Igual le echaré un ojo para asegurarme-
-¡Gracias!- dijo más aliviado. Su lechuza y la serpiente que conoció antes de entrar al colegio fueron su primer vínculo con el mundo mágico, ya había perdido a una amiga en su segundo año y no estaba dispuesto a hacerlo de nuevo. Cuando volvió con sus amigos le dijeron que era probable que alguien intentara interceptar su correspondencia.
-Empiezo a entender porque Filch te acusaba de encargar bombas fétidas por correo. La excusa perfecta para revisar tu carta-
-Genial lo que faltaba-
-¿Y qué dice Sirius?-
-Quiere hablarme por la chimenea esta noche, me quedaré en la Sala Común leyendo algo hasta que aparezca-
-Yo también- agregó su compañero de casa -Les contaremos las novedades luego-
El resto del día fue bastante aburrido en comparación con lo ocurrido en la mañana, tuvieron clase de Adivinación, quien estaba de mal humor porque al parecer Umbridge no había tenido una buena impresión de ella así que les daba trabajos extra de predicción y lectura de sueños para intentar mejorar su imagen. Lo divertido fue al profesor Snape teniendo como invitada a la suprema inquisidora haciéndole preguntas.
-Tengo entendido que en más de una ocasión solicitó el puesto de Defensa contra Las Artes Oscuras ¿Y no lo ha conseguido?-
-Evidentemente no- dijo con frialdad. Por primera vez Ron y Harry compartieron una pequeña risa en su clase. Era gracioso ver cómo el profesor de pociones intentaba mantener la calma frente a la detestable mujer. "Bienvenido a mi mundo señor" pensó él. Esa misma noche hablaron rápidamente con Sirius, les dijo que la bruja del velo era Mundungus Fletcher disfrazado, estaba vigilándolo por órdenes de Dumbledore y cómo había sido proscrito del bar hace muchos años debía ocultarse.
-Molly pegó el grito en el cielo cuando se enteró de sus planes. Me pidió que le dijeras a Ron y a sus hermanos que no sigan con eso y que se concentren en sus estudios. No puede ordenárselos a ustedes, pero aún así espera que desistan de la idea, a veces puede ser muy sobreprotectora- bromeó.
-¿Has tenido noticas de mi madre?- preguntó su amigo.
-Lo último que supe de Narcissa es que estaba en una antigua finca de la familia Black. Solíamos ir allí de niños en verano, no creo que la busquen por allí y el lugar está bien oculto. No te preocupes- y al oír eso pareció más aliviado -Mira, me parece bien que intenten aprender a defenderse por su cuenta pero deben ser más cuidadosos y buscar algún lugar menos concurrido para practicar ¿Qué tal la casa de los gritos?-
-Somos demasiados y no cabríamos allí. Aún cuando usáramos las capas de invisibilidad-
-Que pena, bueno seguro encontrarán algún lugar. Mantengan la cabeza baja y...- las llamas empezaron a cambiar de forma.
-¡Sirius!- dijo preocupado Una mano había aparecido entre las llamas, andando a tientas como si quisiera apresar algo. Una mano con uñas largas, de dedos cortos cubiertos de feos anillos pasados de moda, los cuales conocía demasiado bien.
Ya no tenían dudas de que Umbridge vigilaba las chimeneas y la correspondencia. Deberían tomar más precauciones además de encontrar un lugar para varias personas. Estaba tan sumido en sus pensamientos que no notó la presencia de Dobby, el elfo.
-¡Harry Potter! ¡Qué alegría verlo de nuevo! ¡Dobby esperaba encontrarlo esta vez!-
-Hola, lamento que haya pasado tanto tiempo desde la última vez ¿Cómo has estado?-
-Dobby ha estado muy ocupado, limpiando la sala de su amiga Griffindor. Los otros elfos ya no hacen limpieza allí porque saben que ella ha estado colocando prendas ocultas para liberarlos y ellos no quieren ser libres. Aquí están muy a gusto, igual que Dobby, nos gusta trabajar para el colegio y para el gran Dumbledore. Estamos orgullosos de servirlo y también a usted-
-Ya veo- y cuando le entregó su lechuza ya sanada y curada de su herida sintió una gran alegría -¡Muchas gracias Dobby!- y el ave voló hacia su hombro, y le ululó en tono afectuoso al oído -También te eché de menos-
-A Dobby le complace ver tan feliz a Harry Potter. Si el señorito necesita otra cosa no dude en pedirlo-
-¿Sabes de algún lugar donde muchos alumnos podamos practicar magia sin que los adultos nos vean?- y pensando que el elfo bajaría la cabeza triste por no poder ser de utilidad fue todo lo contrario. Le habló de la sala Multipropósito, una habitación que cambia de forma según las necesidades de quién la invoque. Le dio las indicaciones necesarias para encontrarla e invocarla, sólo debía concentrarse en el tipo de lugar que necesitaba y el lugar se adaptaría a eso.
Esa misma tarde convocaron a una reunión. Primero fue Harry junto con Draco, Ron y Hermione.
-¡Éste lugar es enorme! Estaremos perfectos-
-¡Uf! Y mira todos estos libros "Maldiciones comunes y avanzadas", "Engañando a las Artes Oscuras" , "Auto-defensa para lograr un buen ataque"- comentó Hermione leyendo unos libros que se habían aparecido allí sobre un estante.
-Ése lo leí durante el inicio de clases. Es muy bueno- respondió.
-Siempre queriendo llevar la delantera- comentó el rubio. A los pocos segundos de haber entrado, oyeron unos golpes del otro lado de la puerta. Fue cuando apareció el resto de la clase, pensó que serían mucho menos que los que fueron a la primer reunión en el bar, pero obviamente muchos aún estaban interesados.
-Bueno, ahora que estamos todos podemos comenzar ¿Alguna pregunta?- y varios levantaron la mano. Dean Thomas preguntó que eran los objetos en los estantes -Son chivatoscopios y lo otro es un Reflector de Enemigos, avisan cuando hay enemigos cerca, pero no se puede confiar demasiado en ellos ya que se les puede engañar ¿Si Hermione?-
-¿No deberíamos elegir un líder?-
-¡Harry es el líder!- dijeron casi al unísono Cho y Ginny.
-Pienso lo mismo- comentó Daphne.
-Creo que todos deberían estar de acuerdo- respondió algo sonrojado. Al cabo de unos segundos ya habían elegido líder y un nombre: ED (Ejército de Dumbledore).
-Perfecto, ya podemos comenzar. Empezaremos con el encantamiento Expelliarmus, sé que es algo muy básico pero resulta útil-
-¡Oh por favor! ¿De qué nos servirá ese hechizo tan simple?- protestó Zacharias Smith quien ya había sacado su varita, probablemente esperando lucirse delante de las chicas.
-Draco ¿Serías tan amable...?- le dijo a su amigo. El chico sonrió y con un rápido movimiento sacó su varita -¡Expelliarmus!-logrando desarmar a ese bocazas.
-¡No estaba preparado!- gritó abochornado.
-Esto no es un club de duelo. En un combate real no esperes a que tu oponente juegue limpio, siempre es bueno mantener la guardia y también hacer algo inesperado. Bien pónganse en parejas e intenten desarmar a su oponente, pueden utilizar algún hechizo para confundir o repeler pero el objetivo es dejar sin su varita a su oponente- y al cabo de un rato estaban todos tirando encantamientos por doquier. Pensó que fue buena idea empezar con el hechizo de desarme ya que algunos eran desastrosos. Neville era el que más necesitaba mejorar, pero al cabo del tercer intento logró hacer el hechizo y desarmar a Ernie Mcmillan.
-¡Lo hice! ¡Lo hice!- gritó muy entusiasmado.
-Bien, ahora de nuevo. Ya verás que pronto te será tan fácil realizarlo como el encantamiento Lumos- le dijo dándole esa confianza que tanto le hacía falta. Ginny estaba muy empatada contra Malfoy, mientras que Ron probaba suerte contra Hermione. La castaña logró desarmarlo fácilmente, haciendo que el Slytherin sonriera al ver esa escena.
-¡Petrificus totalus!- gritó Ginny y su rival logró esquivarlo de pura suerte.
-¡Oye! Es sólo desarmar-
-Si ya no puedes moverte estás desarmado ¿No?- respondió encogiéndose de hombros.
-Buen punto- y retomaron el duelo con la misma intensidad. Harry siguió paseándose por el lugar viendo cómo lo hacían los demás. Luego de corregir a los hermanos Creevey con la postura se acercó dónde estaba Cho con su amiga. Al verlo se puso nerviosa y empezó a balbucear hechizos haciendo que se quemara la manga de su oponente.
-Lo siento Marietta ¡Reparo!- y le arregló la ropa.
-No estuvo mal- y al ver que la chica arqueaba la ceja -Ok, tampoco estuvo bien, pero sé que puedes hacerlo mejor. Te vi desde allá- y la chica sonrió, su amiga hizo un gesto hosco y se alejó bastante.
-¿Qué le sucede?-
-No quería venir aquí. Sus padres le prohibieron ir en contra de Umbridge, su madre trabaja en el Ministerio-
-Ya veo ¿Y qué dicen tus padres?-
-Tampoco quieren que vaya en contra de las reglas. Pero están locos si creen que no voy a luchar contra el Innombrable, no después de lo de Cedric...-y se calló luego de decir su nombre.
Harry intentó romper el silencio -Sabes, para ser una Ravenclaw aplicada eres buena rompiendo las reglas-
-Y tú demasiado amable...para ser un Slytherin- y ambos sonrieron.
-Harry ¿Qué hora es?- preguntó Hermione. Y al ver el reloj se dio cuenta que habían estado demasiado tiempo allí y que cada uno debía volver a sus habitaciones o serían castigados por estar fuera de la Sala Común de sus respectivas casas.
-Bien, suficiente por hoy. Debemos coordinar para la próxima vez, debe ser un día que no coincida con las prácticas de Quidditch-
-Ya pensé en ello- y la castaña sacó de su mochila varias monedas. A Ron le brillaron los ojos pensando que iba a darles dinero pero ella le explicó que eran monedas falsas, los número de serie estaban sincronizadas con la suya. los cuales irían cambiando para reflejar la fecha y la hora de la próxima reunión. La moneda se calentará cuando la fecha cambie, así que si la llevaban en el bolsillo podrán sentirla.
-¿Hiciste un encantamiento imitador? ¡Eso es material de EXTASIS!- dijo Daphne -Es raro que no estés en Ravenclaw también-
-El sombrero estuvo a punto de enviarme allí, pero optó por Griffindor- dijo colorada.
-Bueno, esto evita tener que enviar mensajes o pergaminos que puedan ponernos en aprietos. Todos tomen una moneda y les avisaremos cuando sea la próxima clase-
-Y como dice Alastor Moody ¡Alerta permanente!- gritaron los gemelos y todos rieron. Se fueron retirando, disimuladamente para no ser vistos por algún prefecto o el molesto de Filch.
-Ha sido una primer clase interesante. Dentro de poco habrán mejorado bastante-
-¿Y cómo te fue con Cho?- preguntó Hermione.
-Apenas hablamos-
-Lo suficiente para ver que también le gustas ¿No viste lo nerviosa que se puso cuando te le acercaste?-
-¿Tu crees?- preguntó ilusionado. Y tanto su compañero de casa como Hermione pusieron los ojos en blancos. Ron era el único que no lo había notado, estaba ocupado diciéndole a su hermana que tenga cuidado con Michael Corner y Zacharias Smith.
-Tienes razón Ronald, tal vez deba salir con Dean Thomas o tal vez Blaise Zabinni ¿No crees?-
-¡¿Qué?!-
-Vamos "Rompe corazones" tenemos que ir a descansar- le dijo el rubio -Y Potter, empieza a pensar en qué excusa podrás usar la próxima clase para hablarle a la chica Chang-
