A pesar de haber tenido un buen comienzo practicando con el ED Harry sintió una frustración gigante cuando fue castigado por Umbridge quien lo sorprendió peleándose con un par de sus compañeros que habían hecho comentarios ofensivos sobre su amistad con Hermione y otros miembros de Griffindor. Aparentemente se había corrido el rumor que Harry los ayudaba a mejorar con defensa y no había invitado a los de su propia casa, lo cual no fue bien recibido.
-Evidentemente el sr Potter no ha sido suficientemente castigado profesor Snape. Y como suprema inquisidora tengo derecho a tomar medidas al respecto- y le enseñó un papel firmado por el Ministro -Por lo que considero prudente suspender de por vida al Sr Potter del Quidditch-
-¿Suspenderme? ¿Para siempre? Pero profesor...-le dijo mirando a su Jefe de Casa con tono de súplica.
-Imagino que está de acuerdo con mi decisión. Lucius Malfoy siempre ha hablado bien de usted-
-Haga lo que crea conveniente, si me disculpa tengo que ir a dar clases. Con alumnos que SI escuchan a los profesores cuando intentan enseñarles- respondió con frialdad mirándolo y haciendo una mueca de decepción y luego se marchó de allí. Harry estaba sumamente furioso, y el dolor de su cicatriz en ese momento no ayudaba tampoco. De nuevo había soñado con ese largo pasillo donde al final había una puerta y al no poder acceder allí se despertaba con ardor en la cabeza y enojo.
Estaba desayunando en la mesa de Slytherin, Ginny y Draco conversaban sobre jugadas de Quidditch. Él sólo podía pensar en sus pesadillas y que cada vez detestaba más el año escolar y a la profesora de DCAO. En ese momento un papel voló hasta su plato. Cuando lo abrió notó la letra de Hermione que decía
"Hagrid ha vuelto, quiere vernos esta tarde" -Al fin algo bueno- murmuró para sí mismo.
En cuanto pudieron ir a la cabaña del guardabosques, les contó que Dumbledore lo había enviado junto a la directora de Beauxbatons, Madame Maxime, a encontrar gigantes para convencerlos de unirse a ellos y no a Voldemort.
-¿Convencerlos cómo? Tengo entendido que son muy temperamentales y desconfían de cualquiera que no sea de si tribu- pregunto Malfoy.
Hagrid les explicó que les gusta la magia pero no cuando la usan contra ellos, así que para dar una buena impresión le enviaron regalos al Gurg, que es el líder, quien quedó encantado con una rama hechizada para que arma permanentemente sin que la madera se consuma, como el hechizo que Harry había aprendido (aunque ninguno de ellos lo sabía todavía). Al día siguiente le llevaron un yelmo indestructible, construido por duendes y allí hablaron de la situación actual.
-¿Y qué respondió?-
-Bueno, no dijo mucho, además no hablaba nuestra lengua, así que llamó a uno que sí para que hiciera de traductor. Dijo que se llamaba Karkus y que conocía a Dumbledore, que sabe que él siempre ha apoyado los derechos de las distintas criaturas mágicas. Pensamos que los estábamos convenciendo de a poco y que con el regalo que le daríamos el día siguiente las cosas seguirían mejorando. Pero esa noche la situación se dio vuelta. Otro gigante llamado Galgomath asesinó al jefe y se proclamó como el nuevo líder, aunque no es nada extraño, no están hechos para convivir entre ellos e imagino que ver a otro recibir tales regalos hizo que sus celos aumentaran. Pelearon durante horas, podíamos oír los gritos y los sonidos de las armas. Al día siguiente la nieve era roja y la cabeza de Karkus había sido echada al lago. Pero no estábamos dispuestos rendirnos, intentamos comprar al nuevo jefe de la misma forma, el problema es que no éramos los únicos que querían reclutarlos-
-Mortífagos-
-Sí, Mc Nair, el sujeto que quiso ejecutar a Buckbeak estaba con otros. Mientras tanto, nosotros estábamos a punto de convencer a los que no estaban contentos con su nuevo líder, en especial por las heridas que les infligió. Pero cuando los mortífagos los atacaron nos echaron y nos dijeron que no volviéramos nunca. Así que eso fue todo, esperemos que alguno de ellos recuerde que el gran Dumbledore intentó unir lazos con ellos y que estuvo dispuesto a tratarlos con dignidad- finalizó. Mientras terminaban las tazas de té les contó que lo único que averiguó sobre su madre es que había muerto hace muchos años, pero no le afectó demasiado. Lamentablemente la charla se interrumpió cuando vieron que Umbridge iba camino hacia allí, probablemente para interrogarlo sobre dónde había estado.
-Usen mi capa de invisibilidad- les dijo Harry y sacó una bolsita de su bolsillo, metió la mano en ella y parecía que por dentro era mucho más grande. Harry había encantado el objeto para que adentro pudiese cargar muchas cosas sin ocupar espacio.
-Debo recordar hacer lo mismo con la mía- comentó Malfoy.
-¿Pero Harry y tú?-
-No tiene nada de malo visitar al guardabosques y profesor de Criaturas mágicas. Además ya debe estar acostumbrada a verme dónde no debería ¡Rápido!- y sus amigos obedecieron mientras la mujer ya estaba en la puerta y dio un par de golpes.
-V..Voy- dijo Hagrid nervioso.
-Buenas tardes soy Dolores Umbridge profesora de DCAO y Suprema Inquisidora por autorización del Ministro Cornelius Fudge. Usted debe ser Hagrid y...¿Potter? ¿Qué hace aquí?-
-Vine a ver a Hagrid. Quería saber si ya volvería a dar clases o lo seguiría sustituyendo la profesora Grubby Plank. Y también tenía dudas sobre qué tipo de criaturas mágicas veremos más adelante-
-Vaya, así que ¿Sólo es una visita por motivos académicos? ¿Nada más?-preguntó con desconfianza.
-El profesor Snape me dio un sermón sobre no meterme en problemas y concentrarme en mis estudios. Ya que no puedo jugar Quidditch al menos puedo sacar buenas notas en los TIMOS-
-Me parece sensato, veo que está aprendiendo. Estoy seguro que algún día entenderá que todo fue por su bien- le dijo con una sonrisa cínica. Harry quería lanzarle todos los maleficios que sabía, pero no debía dejarse provocar de nuevo y sólo asintió y se despidió de su gigante amigo y abrió la puerta dejando espacio para que sus amigos se escaparan sin ser detectados. Cuando se alejaron lo suficiente, sus amigos salieron del manto y Harry la volvió a guardar en su bolsita.
-¡Merlín Harry! Esa mujer es un monstruo, no sé cómo te contuviste-
-Ya he aprendido las consecuencias de no hacerlo. Es una batalla que no puedo ganar, al menos no aún-
-Espero que a Hagrid le vaya bien con su revisión. Esa arpía buscará cualquier excusa para echarlo-
-Roguemos porque sea lo suficientemente listo para que no haya accidentes o criaturas peligrosas-
-Creo que pides demasiado. En fin, será mejor que vuelvan al castillo-
-¿Y qué hay de tí?-
-Ya terminé con toda la tarea que nos dejó Flitwick y Mc Gonagall. Aprovecharé que estoy aquí e iré a visitar a un viejo amigo- les dijo señalando con el mentón en dirección al bosque prohibido.
-No vuelvas demasiado tarde, no falta mucho para que anochezca- dijo Hermione -Yo también ya hice los deberes, así que seguiré tejiendo gorros y medias para los elfos. Ya debo haber liberado a un montón-
Harry no había tenido estómago para decirle que sólo Dobby tomaba las prendas ya que los demás elfos ya no iban a la torre de Griffindor por miedo a agarrar algo que los obligue a quedar libres. Pero no podía seguir mintiéndole -Hermione...ninguno de los elfos quedó libre. Sólo Dobby hace la limpieza en la torre de Griffindor. Supongo que los demás lo envían allí porque es el único que puede tomar una prenda y no seguir las normas de su raza. Lo lamento- le dijo. La chica se sintió muy decepcionada al enterarse, pero seguía firme en su decisión de querer hallar una forma de mejorar la calidad de vida de los elfos domésticos.
-No importa, algo se me ocurrirá ya verán- dijo con tozudez. A Harry le pareció ver que Malfoy hizo un gesto casi sonriente, pero no estaba seguro. La chica nunca se rendía, sin importar de no tener ninguna oportunidad, algo que siempre admiraba.
Diciembre había llegado y todo había sido cubierto de blanca nieve. Tenían muchos deberes aunque Harry se frustraba porque pocos suponían un desafío, ya que no podía jugar Qudditch, adelantaba todo lo que podía y luego se ponía a practicar hechizos por su cuenta.
Estaba más animado ahora que sabía que Ginny lo sustituiría como buscador ya que era muy buena y Draco sería el guardián de su equipo, fue un par de veces a las prácticas sólo para verlos volar y se sorprendió lo bien que lo hacían. Ella podía vislumbrar la Snitch tan bien como él y Draco bloqueó la entrada de la Quaffle hacia los aros cada vez que alguien intentaba anotar.
-Hoy es la última reunión con el ED antes de las fiestas así que pensé en hacer algo interesante. Primero se enfrentarán entre ustedes, sólo utilizarán los hechizos de inmovilización y aturdimiento, pónganse en parejas y luego los vencedores pasarán a enfrentarse con los siguientes que hayan ganado-
-¿Y qué tiene eso de interesante?- preguntó Zacharias Smith.
-Los últimos dos vencedores se batirán en duelo y el ganador se quedará con diez galeones- dijo mostrando las monedas que sacó de su bolsillo -Podrán usar todos los hechizos que quieran, excepto las imperdonables, claro- y ante esa respuesta hubo muchos murmullos. Smith les decía que él sería el vencedor, que con lo que había aprendido no le sería problema.
-Quiero a Smith, no veo la hora de acabar con él desde que llegó- le comentó Ginny a Draco en voz baja.
-Hecho, yo quiero a Corner. El tonto pasa más tiempo babeándose por ti que prestando atención-
-¿Estás celoso?-
-Eso quisieras- dijo bufando -Es un descerebrado que apenas sabe sostener la varita. Si llegamos a enfrentarnos no esperes que me contenga-
-Lo mismo digo- y le dio un golpe amistoso en el brazo antes de ir por su rival. Al cabo de un rato varios habían logrado congelar o dejar inconsciente a su oponente, Harry estaba muy orgulloso del progreso de sus compañeros, en especial de Neville Longbottom, quien había hecho un gran avance y ya se sentía mas confiado de sí mismo, lo suficiente para vencer a Dean Thomas y a Padma Patil, pero luego perdió contra Hermione.
-Bien, parece que sólo quedaron dos finalistas: Draco Malfoy y Hermione Granger. Bien hecho, sin embargo he decidido hacer esto aún más interesante-
-¿Cómo?-
-Ambos lucharán contra mí- y sacó su varita. Todos estaban sorprendidos ante ese cambio.
-Harry ¿Estás seguro?-
-Completamente Hermione. Los aurores luchan contra varios Mortífagos al mismo tiempo. Ya sabemos pelear en igualdad de condiciones, es tiempo de aprender estando en desventaja- y acto seguido tanto Hermione como el rubio empezaron lanzándole hechizos de aturdimiento y de desarme pero Harry los bloqueaba con facilidad. Empezaron a lanzarle otros más fuertes.
-¡Impedimenta!/ ¡Desmaius!-
-¡Protego!- y con un escudo bloqueó ambos ataques. Luego decidió probar uno nuevo y se aplicó el encantamiento desilusionador en sí mismo haciéndose casi invisible, como un camaleón que se mimetiza con el ambiente.
-¡Genial!/ ¡Alucinante!- dijeron Fred y George al mismo tiempo. La clase estaba eufórica ante tal demostración de magia.
Primero desarmó a Hermione que no pudo ver dónde se encontraba, luego se movió rápidamente hacia su amigo quien lanzaba hechizos en varias direcciones esperando acertar, un par los esquivó y otros los bloqueó. Utilizó el hechizo protector pero esta vez en forma no verbal, para que no pudiera oírlo y percatarse dónde estaba. Moviéndose lo más rápido posible logró llegar a espaldas de su rival y con la varita apuntándole en el cuello -Bang. Estás acabado Malfoy- dijo mientras volvía a hacerse visible. Todos aplaudieron con fuerza.
-¿Qué es eso de "Bang"?-
-Una expresión Muggle, luego te explico. Bien, eso es todo por hoy, cuando vuelvan podemos intentar algo más avanzado. Tal vez el encantamiento Patronus- y todos reaccionaron con mucho entusiasmo y alegría.
-¿Utilizaste el encantamiento desilusionador y un escudo en forma no verbal? Nada mal Potter, aunque lo de apuntar a alguien por la espalda no parece muy noble-
-Soy de Slytherin, tenemos una reputación que mantener- bromeó y su amigo sonrió también. Mientras se iban retirando Harry terminaba de acomodar y limpiar el lugar. Notó que Cho le hacía señas a su amiga para que se vaya sin ella. Cuando quedaron a solas ella lo elogió diciendo que era un gran maestro y que desearía que Cedric hubiera sabido de ésos hechizos, tal vez así seguiría con vida.
-Cedric era un gran alumno y también un buen compañero. Pero no serviría luchando contra Voldemort- le respondió. No sabía cómo entablar conversación con ella sin sacar el tema del muchacho. La chica se fue acercando poco a poco hacia él, sus rostros estaban muy cerca y Harry sentía que el corazón se le iba a salir del pecho.
-Me gustas mucho Harry- le dijo y acto seguido ella lo besó. Al principio se sorprendió por el gesto, además de que era su primera vez. Primero fue un beso pequeño y luego fue más largo. Harry deseaba poder congelar ese momento para siempre.
-Entonces...¿Pasó algo interesante luego de que nos fuimos?- preguntó su amiga y Harry se sonrojó -¡Lo sabía! Se besaron-
-Genial ¿Y qué tal estuvo?-
-Bueno, fue algo raro, porque nos besábamos pero luego se puso a llorar-
-¿Tan mal besas?- preguntó el rubio sorprendido y riéndose.
-¡No! Bueno...no lo sé- dijo abochornado y empezando a pensar que tal vez era así. Su amiga le explicó que la razón de que Cho se comportara así es porque se sentía culpable ya que antes le gustaba Cedric y ahora le gusta Harry y siente que estaría deshonrando la memoria del primero al estar con él, como si lo fuese a reemplazar. Además de que últimamente estaba jugando mal al Quidditch, sumándole la presión por los TIMOS que estaban próximos.
-¡Puf! Sí que carga con muchas cosas-
-Debería haber un libro que explique la mente de las chicas. Sería más útil que adivinación o Historia de la Magia- dijo despidiéndose de los Griffindors y yéndose con su compañero hacia las mazmorras a descansar.
Esa noche volvió a soñar con el pasillo, esta vez se arrastraba por el suelo pero sin problemas, su cuerpo era más fuerte y flexible, notaba la esencia de un hombre oculto en una capa, quería morderlo pero tenía cosas más importantes y cuando el sujeto notó su presencia sacó su varita, al no tener opción lo atacó. Una, dos, tres veces, la sangre brotaba por todos lados, podía olerla, saborearla a través de sus colmillos. La cabeza le dolía muchísimo, quería despertarse.
-¡Potter!- y el grito de su amigo lo trajo de vuelta a la realidad. Cuando despertó estaba empapado en sudor y no pudo contener ese remolino dentro de su estómago y vomitó al lado de la cama. Salió disparado buscando al Jefe de su casa, diciéndole que tuvo un sueño en el que el padre de Ron y Ginny había sido atacado. Fue con Draco hacia el despacho del director y le contó acerca de su sueño.
-¿Cómo lo viste? ¿Estabas al lado o lo veías desde arriba?- preguntó. Era como si supiese exactamente lo que había sucedido. Harry le explicó que él era la serpiente. El director empezó a darle indicaciones a las personas que estaban en los cuadros para que vayan al Ministerio y notifiquen que Arthur Weasley había sido atacado, mientras llamaba a la vicedirectora para que le avise a los demás miembros de la familia acerca de la situación de su padre, en todo momento apenas lo miraba a los ojos. Harry sentía mucha ira y un fuerte deseo de clavarle los dientes, como la serpiente de su sueño.
-Irán a Grimmauld Place, ya todos han usado un traslador antes. Es más seguro que la Red Flú, ya que en este momento las chimeneas están siendo vigiladas, Sirius los espera allí- Cuando llegaron Sirius tuvo que explicarle a los gemelos que no podían ir aún al hospital San Mungo porque terminarían exponiendo la situación de la Orden, por más que todos quisieran ir a verlo sólo podían esperar, aún cuando fuera doloroso.
-Sirius ¿Puedo hablar contigo?- y mientras los demás esperaban noticias de su madre fueron a otra habitación dónde le contó acerca de ese impulso que había tenido antes de dejar el colegio.
-Debe ser una secuela del sueño, nada más-
-Es que siento tanta rabia dentro de mí, como si hubiera algo maligno intentando salir ¿Y si me estoy volviendo como Voldemort?-
-¡Nunca digas eso Harry! Eres una buena persona, que ha tenido que soportar muchas cosas malas. Jamás te compares con ese monstruo ¿Crees que Voldemort arriesgaría su vida por los demás desinteresadamente como lo has hecho tantas veces? ¿Hacerse amigo de hijos de muggles y semi-gigantes? Todos tenemos algo de bondad y maldad dentro. El mundo no se divide entre buenas personas y Mortífagos. Eres un buen chico, digno hijo de James y Lily Potter, nunca lo olvides- le respondió sonriendo y dándole un abrazo, lo cual lo hizo sentirse mucho mejor.
Alrededor de las cinco de la mañana tuvieron novedades, el sr Weasley estaba grave pero mejoraría y estaba fuera de peligro. Más tarde fueron a visitarlo. A pesar de las vendas les aseguraba que se sentía bien y que ya podría volver a casa sino fuera por el problema de que no lograban que las heridas cerrasen, había un veneno raro en la mordedura de la serpiente que hacía que siguiera saliendo sangre, por lo que debía beber una poción que le restaure la sangre, pero que ya encontrarían la solución.
-Me temo que deberemos pasar Navidad en casa de Sirius, espero que no le moleste- comentó la señora Weasley.
-Estoy seguro que le alegrará que haya mas gente allí- dijo Harry que sabía lo aburrido y frustrado que debía sentirse al estar encerrado, sólo con Kreacher y Buckbeak, el hipogrifo.
-Bueno, creo que es suficiente por hoy. Será mejor que volvamos. Ya vendremos a verte cuando estés mejor Arthur- le dijo su esposa y se despidieron del hombre que estaba casi todo vendado.
A la mañana de Navidad Harry y Draco se despertaron con varios regalos. A Harry le dieron varios libros de Defensa y Maleficios que no podía esperar para leerlos, fotografías de sus padres, a su amigo le regalaron una brújula para la escoba y un nuevo atuendo de guardián de Quidditch con los colores de Slytherin, junto con un libro de jugadas y estrategias del juego. Además del clásico suéter tejido a mano por la señora Weasley, con una "D" dorada en medio.
-Te queda bien- le dijo.
-Todo me queda bien. El don y la maldición de ser tan bien parecido- respondió sonriendo mientras se miraba en el espejo.
-¿Qué tienes allí?-
-Un par de regalos que compré por correo. Le pedí al elfo de la casa que lo haga sin que mi padre supiera que retiré dinero de su bóveda- y le enseñó un par de perfumes y bufanda de seda que tenían el nombre de Hermione, Ginny y la señora Weasley, junto a un tablero de ajedrez totalmente nuevo con el nombre de Ron.
-¿Ahora le haces regalos a los Weasleys con el dinero de tu padre? ¡Este día se pone cada vez mejor!-
-Sólo lo hice para compensar la amabilidad de su madre, y porque ya me aburrí de ganarle a Weasley al ajedrez en ese tablero viejo- respondió sonrojado.
"Si claro, sigue diciéndote eso" pensó Harry. Cuando volvieron al hospital a visitar al señor Weasley tuvieron que salir corriendo al escuchar los gritos de su esposa. Al parecer había experimentado con técnicas muggles, intentado coser las heridas, obviamente sin éxito.
-Medicina Muggle...papá está loco-
-Funcionan bien con las heridas normales, pero imagino que con éstas son inútiles ¿Ése no es Neville?- preguntó Hermione. El muchacho al verlos se sorprendió, Harry sabía por qué estaba allí pero no se lo podía decir a los demás.
-¿Son tus amigos Neville?- preguntó su abuela -Ahh tú eres Harry Potter por supuesto, mi nieto siempre habla bien de ti, dijo que eres el primer Slytherin que lo ha tratado bien y también menciona seguido a su compañera Hermione Granger, me ha dicho que eres muy lista y que siempre lo ayudas en el colegio- dijo y el muchacho bajaba la cabeza.
-Neville ha mejorado mucho con DCAO, y también es muy bueno con herbología. Gracias a su idea de las branquialgas pude pasar la segunda prueba en el Torneo de los tres Magos del año pasado-
-No lo sabía. Sólo me entero cuando me llegan los reportes de la escuela-
-¿Tus padres están enfermos?- preguntó Ron al ver a su padre acostado y su madre caminando sin rumbo.
-¡¿Cómo?! ¿No les has contado sobre tus padres? ¡Ellos no dieron su salud y cordura para que te avergüences de ellos!- gritó la mujer y su abuela les contó que fueron torturados por mortífagos hasta quedar en ese estado para siempre. Hermione, Malfoy y Ron estaban sorprendidos. El chico estaba triste y sentía pena de que se enterasen de la condición de sus padres.
-Lo siento mucho Neville- le dijo Hermione.
Harry se acercó hacia él y le apoyó su mano en el hombro -Tus padres fueron personas muy valientes que lucharon contra Voldemort y sus seguidores y nunca cedieron. Deberías estar orgulloso de ellos. Fueron héroes-
-Se lo digo siempre. Pero no escucha, hazle caso a tu amigo Neville. Frank y Alice eran magos excepcionales y no tienes nada de que avergonzarte sino todo lo contrario- le dijo la mujer.
-No me avergüenzo, es sólo que...pensé que...-
-¿Qué? ¿Creíste que te trataríamos diferente? Sigues siendo el mismo Neville para nosotros- respondió la castaña.
-Tienes buenos amigos Neville- le respondió la señora. El chico sonreía con timidez, era la primera vez que su abuela le daba un cumplido.
-Te dejamos a solas con ellos. Nos veremos en el colegio, un gusto señora- le dijo Harry.
-Pobre neville. No tenía idea-
-Yo tampoco-
-Ni yo, sabía que Bellatrix Lestrange estaba en Azkaban porque mi madre me lo dijo. Pero no me quiso dar muchos detalles-
-Yo lo sabía- respondió Harry. Y les contaba lo que vio en el Pensadero del director mientras volvían.
El último día de vacaciones se acercaba, lo cual se notaba más en el rostro de Sirius, ahora que volvería a estar solo con la única compañía de Kreacher y Buckbeak. A veces se encerraba en la habitación con el hipogrifo durante horas, Harry se sentía mal por él pero no había nada que pudieran hacer. En ese momento la señora Weasley lo llamó diciendo que el profesor Snape estaba allí y quería hablar con él y lo esperaba en la habitación cerca del pasillo donde estaba el árbol genealógico de los Black.
-Siéntate Potter-
-Preferiría que no le des órdenes. Es mi casa- dijo su padrino.
-Está bien Sirius ¿Sucede algo señor?-
-El director quiere que aprendas Oclumancia, una rama de la magia considerada "oscura" pero útil-
-¿Para qué sirve?-
-Para mejorar las defensas mentales de una persona. Un mago dotado con la legeremancia como el señor Tenebroso o el profesor Dumbledore pueden saber lo que alguien está pensando y sólo aquellos capaces de cerrar su mente con la Oclumancia pueden ocultar sus pensamientos e intenciones-
"Así que por eso el director siempre parece saber qué pasa por mi cabeza o siente que le oculto algo. Esa magia me será útil" pensaba Harry -Entiendo-
-¿Y quien le dará clases?- preguntó Sirius.
-Yo-
-¿Y por qué no puede enseñarle Dumbledore?-
-Porque está ocupado con cosas más apremiantes. Te aseguro que no lo solicité Black, pero la ventaja de ser director es que se pueden delegar las tareas menos placenteras al personal. Si alguien pregunta les dirás que necesita ayuda con las clases de pociones, puede usar el tiempo libre que tiene, ahora que ya no puede jugar Quidditch- dijo casi con satisfacción -Lo espero el lunes las seis de la tarde, sea puntual-
-Sí señor-
-Espera Snivelus. Te prevengo: si descubro que aprovechas esas clases para molestar a Harry, tendrás que responder ante mí-
-Que conmovedor, pero no sé de que te preocupas Black. Potter es igual a su padre-
-¡Por supuesto!- le replicó casi con orgullo.
-Entonces sabes que cualquier cosa que yo le diga, simplemente rebota en su enorme ego- y ante ese comentario Sirius se levantó de su asiento enfadado por la mención de su amigo. Los dos adultos empezaron a lanzarse comentarios y acusaciones, las cosas iban a ponerse peor y cuando vio que ambos sacaron sus varitas Harry tuvo que intervenir desarmando a ambos, a Sirius con su varita y a Snape con su propia magia, pero disimuladamente para que no lo noten.
-¡Ya basta los dos!-
-Harry ¿Estás...estás de su lado?- preguntó sorprendido.
-¡Estoy del lado de la Orden! Necesitamos toda la ayuda posible. ¿Sabes de alguien más que pueda enseñarme Oclumancia o pociones avanzadas, como la pócima mata-lobos que Lupin necesita cada mes? Porque yo no. Soporté los castigos de Umbridge, así que puedo soportar clases particulares con el profesor Snape- le dijo mientras le devolvía su varita y luego se volvió hacia el otro hombre, quien había agarrado la suya del suelo -Y en cuanto a usted profesor ¿Qué pasó con eso de no dejarse dominar por las emociones? Se supone que YO soy el adolescente y usted el adulto responsable-
Ambos adultos quedaron atónitos ante esos comentarios. Sirius por ver cómo Harry elogiaba las cualidades de Snape y el otro de que, por primera vez, él había cedido a una provocación y Potter tenía toda la razón al reprochárselo. El silencio fue roto por la risa que provino del cuadro de la madre de Sirius, quien había presenciado toda la escena y aplaudía ante el accionar de Harry -¡Bravo muchacho! ¡Ya era hora de que alguien los pusiera en su lugar!-
Cuando volvieron al colegio se cruzaron con algunos alumnos del ED, preguntándole cuando sería la próxima clase, Harry les dijo que tenía clases particulares con Snape. Zacharias Smith le preguntó que tan malo debía ser ya que el hombre no solía dar lecciones extra.
-¿Quieres que le lance un hechizo? Desde aquí puedo darle- comentó Ron apuntándolo con su varita mientras se alejaba.
-¿Atacar por la espalda? No pensé que los Griffindors hicieran eso- dijo Malfoy -Apuesto a que te encanta darle órdenes a los más jóvenes ahora que eres prefecto. Se siente bien ¿No? Tener la autoridad y el poder-
-Si...Digo ¡No! Es decir...- y ante el balbuceo de su amigo Harry no pudo evitar sonreír. Tanto Draco como Ron se parecían mucho, y lo más divertido es que ninguno era capaz de admitirlo. Cuando se cruzó con Cho le preguntó tímidamente si querían salir en la próxima salida a Hogsmeade, aprovechando el día de San Valentín, ella aceptó muy contenta y Harry estaba igual de ilusionado.
Eran casi las seis de la tarde y estaba llegando adónde lo esperaba Snape. Era la primera vez que no estaba contento de aprender magia avanzada, pero viendo las circunstancias no tenía otra opción. Una vez dentro le volvió a explicar acerca de la Oclumancia y su contraparte la Legeremancia y cómo funcionaban ambas ramas.
-¿Puede saber lo que estoy pensando o sintiendo ahora señor?-
-Lo dudo, el tiempo y la distancia son factores importantes, al igual que el contacto visual. Cuanto más cerca mejor funciona, pero también cuando la mente está vulnerable y las emociones son fáciles de leer, como cuando uno está dormido. Es crucial que aprendas a cerrar tu mente- Mientras respondía Harry notó que sacaba un recuerdo de su cabeza con su varita y lo colocaba en el pensadero.
-Pero ¿No sería eso un desperdicio? No es que me guste tener esos sueños, pero han resultado útiles, si no fuera por ellos el Sr Weasley podría haber muerto-
-Hasta ahora has visitado la mente del señor tenebroso desde tu perspectiva, viste todo desde los ojos de la serpiente porque el Señor Oscuro estaba poseyéndola en ese momento y tal parece que él se percató de tu presencia y también está la posibilidad de que pueda hacerse a la inversa, es decir que podría ver tus pensamientos y emociones-
-¿Y obligarme a que haga cosas que no quiero?- preguntó asustado pero intentando no demostrarlo
-Podría. Lo cual nos lleva de nuevo al por qué de estas clases. Prepárate voy a intentar penetrar tu mente, puedes usar tu varita para desarmarme o defenderte. Ya has resistido a la maldición Imperius, esto es algo similar. Ahora... ¡Legeremens!- y de repente todo el lugar se desvaneció y varias imágenes pasaron delante de él como en una película. Primero las veces que su primo Dudley lo maltrataba, Harry viendo todos los regalos y afecto que le daban mientras él era dejado de lado como si fuera algo indeseable, cuando llegó al colegio y entró a Slytherin, su pelea contra el Riddle del diario, los dementores, el Torneo de los Tres Magos, y cuando llegó al recuerdo el beso de Cho sintió que ya había dejado que viera suficiente e intentó repeler al invasor en su cabeza.
"No vas a ver eso, es privado, al igual que el ED" y trató de concentrarse para recuperar el control. Luego volvió a estar en el despacho con el adulto frente a él.
-Nada mal, para ser el primer intento no fue un completo desastre. Debes repelerme con tu cerebro, así no tendrás necesidad de usar tu varita. De nuevo ¡Legeremens!- Las imágenes volvían ante él, un gran dragón se acercaba, sus padres saludándolo en el espejo de Oesed, Cedric yacía muerto frente a sus ojos...
-¡NOOO!- y volvía a estar en el despacho, de rodillas frente a su profesor.
-¡Levántate! Vacía tu mente, de lo contrario serás presa fácil para el señor tenebroso. Aquellos que exponen sus emociones con orgullo, los que se dejan llevar por sus impulsos y caen en las provocaciones, o se regodean en recuerdos tristes y la autocompasión son gente débil-
-¡Yo no soy débil!-
-Entonces pruébamelo. De nuevo- y esta vez volvían a pasar por algunos recuerdos de Harry. Al final volvió a ver al señor Weasley y a ese pasillo que ya había visto tantas veces en su sueño y de repente una chispa se encendió en su mente.
-¡Eso es!- gritó su cabeza y parecía que el adulto también lo había escuchado.
-¿Que sucede Potter?- y Harry le preguntó por el departamento de misterios y lo que hay allí. Ante eso el hombre pareció palidecer, pero intentaba no aparentarlo.
-En el departamento de misterios hay muchas cosas Potter, pocas sería capaz de entender y ninguna es de su incumbencia- respondió. Pero Harry sabía que lo que sea que hubiera allí era lo que Voldemort tanto buscaba. Por un momento sintió alivio ya que había considerado la idea de que él era el arma y que intentaba llevarlo al lado oscuro, pero ahora estaba seguro que el departamento de misterios y su contenido era el verdadero objetivo -Ya fue suficiente por hoy, el miércoles a la misma hora, vacía tu mente antes de dormir y libérala de toda emoción ¿Entendido?-
-Sí-
-Si "señor" y ten cuidado, que si no practicas lo sabré-
-Entendido señor- y antes de salir vio como Snape sacaba recuerdos del pensadero y los volvía a colocar en su cabeza. Cuando iba en camino al gran Salón vio a los gemelos Weasleys vender sombreros encantados para que dejen invisible la parte de la cabeza, haciendo que parezca que hubiesen sido decapitados, lo cual debía admitir que era gracioso. De repente empezó a dolerle la cicatriz, se sentía mareado y una fuerte risa se escuchó en su cabeza.
-Harry estás bien?- le preguntaron sus amigos cuando lo vieron tambalearse.
-Es Voldemort...está contento...muy feliz-
-Tus defensas deben estar bajas de tanto practicar Oclumancia con el profesor Snape. Deberías ir a descansar- le dijo su amiga.
-Si, será lo mejor- Se sentía tan cansado y con ganas de dormir una semana entera. Cuando llegó a su habitación apenas apoyó su cabeza en la almohada todo se oscureció.
Al día siguiente leyeron a través de "El Profeta" que hubo una fuga en masa de Azkaban, la prisión de los magos y lo peor es que el Ministerio acusaba a Sirius de haber contribuido, debido a que él había logrado escapar de allí antes y que debido al parentesco de Bellatrix Lestrange había ido a ayudar a su prima, lo cual no podía ser mas errado y lo enfurecía. Pudo ver a Neville con cara de profundo enojo y se levantó hacia afuera. Supuso que iría a prepararse para la próxima clase del ED.
-Ese maldito cobarde de Fudge-
-¿Que esperabas? ¿Qué saliera a decir "Lo lamento, Dumbledore tenía razón acerca del regreso de Voldemort, los dementores se han unido a él y ahora debemos prepararnos para pelear"?- comentó Hermione. Le preguntó si podía verse con ella más tarde luego de la cita con Cho, Harry le respondió que haría lo posible.
-Oh no, pobre Hagrid- dijo Ginny quien había aparecido con Daphne.
-¿Qué sucede?-
-Nos enteramos que está a prueba, esa horrible de Umbridge aprovechará cualquier excusa para despedirlo-
-Al menos puede seguir siendo guardabosques. Me preocuparía mas por Trelawney, esa mujer tiene los días contados- comentó Draco.
Al fin había llegado el día de san Valentín, se encontró con Cho cerca de Hogsmeade. Con un movimiento de su varita hizo aparecer un ramo de flores, pensó que era un hechizo tonto, pero Malfoy le había dicho que es un detalle que a las chicas les gusta y por lo visto había acertado. Al principio todo parecía ir bien, el problema fue cuando la chica Parkinson pasó cerca de allí y se burló de ellos diciendo que al menos Diggory era apuesto en comparación de él y que podría conseguir otro mejor.
-¿Qué pasa Parkinson? ¿Enojada porque Malfoy no te invitó a salir?- le respondió él y la chica se marchó de allí con las mejillas rojas. Luego de ir por un café, hablaron de Quidditch y de la primera vez que compitieron entre sus casas. La cosa fue cuesta abajo cuando ella empezó a hablar de Cedric y le preguntó si él la mencionó antes de morir, Harry no quería seguir hablando del tema.
-Pensé...que entenderías...que querrías hablar de ello...tú estabas allí- dijo casi sollozando.
-Ya lo hice, con Draco y Hermione y también Ron-
-Ah ya veo, con Hermione Granger si puedes hablar, y me acabas de decir que te vas a ver con ella más tarde ¿Y luego con quién más? ¿Con mi compañera Daphne?-
-¿Qué?- preguntó casi riéndose por lo absurdo de la pregunta y luego se dio cuenta que no debió hacer eso. La chica se marchó de allí dejándolo solo frente a todos, quienes habían presenciado la escena y lo observaban.
-¿Cita difícil?- preguntó Madame Rosmerta.
-El torneo de los Tres Magos fue más fácil que entender a las chicas- y la mujer se rio y le dio un chocolate de regalo en forma de corazón. Cuando se encontró con su amiga vio que estaba con la mujer que menos le agradaba: Rita Skeeter.
-¿Qué hace ella aquí?-
-La señorita Prefecta me lo estaba por decir cuando llegaste-
-Hice un trato con ella, la dejaba salir de su frasco y retomar su vida a cambio de publicar un artículo dando tu versión de lo que sucedió. La historia verdadera, todos los hechos y nombres de los que estaban allí esa noche-
-El Profeta no publicará algo que haga quedar bien a Harry y contradiga las cosas que Fudge ha estado diciendo. Va en contra del estado de ánimo de la gente y ya demasiados están bajos de moral ante la fuga de Azkaban, lo último que necesitan es que les digan que el Innombrable ha vuelto-
-¿O sea que "El Profeta" sólo existe para decir lo que la gente quiere oír?-
-Existe para venderse niña tonta- replicó la mujer que ya había sacado su pluma mágica para tomar notas.
-¿Y que hay de "El Quisquilloso" Mi padre podría publicarlo- preguntó Luna que se había sumado a la conversación.
-¿Crees que alguien se tomará en serio lo que publique ese perioducho de segunda?-
-No todos, pero algunos sí. Además creo que una historia contada por el gran Harry Potter podría levantar su popularidad- comentó Hermione.
-¿Y qué recibiré a cambio de ese artículo?-
-¿Qué tal no ser reportada por ser una animaga ilegal? Si no te gusta, podrías escribir una nota en "El Profeta" sobre cómo es la calidad de vida en el interior de una celda de Azkaban- le respondió Hermione. La mujer la miró con desprecio pero no tuvo opción que callarse y aceptar los términos. Harry estaba asombrado ante lo que era capaz de Hermione cuando se lo proponía.
-¿Estás segura de esto Hermione?-
-Claro, lo último que Voldemort quiere es que el mundo sepa de su regreso, no puedes ir por ahí intentando convencer de a una persona a la vez. Tienes que dar un mensaje fuerte y largo, mira todo lo que Fudge logró al esparcir mentiras sobre ti y Dumbledore- respondió y ante esa lógica Harry tuvo que reconocer que era una gran idea. Cuanta más gente supiera la verdad, más podrían estropear los planes de su enemigo de permanecer oculto, aún cuando pocos le creyeran, debía intentarlo.
-Ok. Empecemos- y la mujer ya se había bebido su vaso de Whisky de Fuego y se preparó para iniciar la entrevista.
-A papá le va a encantar- dijo Luna sonriendo.
Al día siguiente algunos estudiantes estaban el comedor finalizando el desayuno y otros ya se habían marchado o estaban viendo algunos de los sortilegios que los gemelos intentaban vender aprovechando que los profesores se habían marchado a prepararse para dar clases. Hermione se levantó de su asiento y le hizo señas para que fuera hacia ella y le enseñó un cilindro que le había traído su lechuza. Una copia de "El Quisquilloso" y en la portada con grandes letras rojas aparecía :
"POR FIN HABLA PUBLICAMENTE HARRY POTTER:
LA VERDAD ACERCA DEL QUE NO DEBE SER NOMBRADO Y LA NOCHE QUE LO VIO REGRESAR"
-A estas alturas ya deben haber sido enviadas miles de copias y siendo leídas por todos- Al cabo de unos minutos varios estudiantes habían empezado a leer la revista, ya sea porque la compraron o los gemelos les daban una copia de regalo a cambio de comprar su mercadería.
-¿Él es un mestizo? Vaya así que todo eso de odiar a los muggles, es por culpa de su padre que lo abandonó- dijo Malfoy sorprendido terminando de leer la nota.
Harry no sólo había hablado sobre la noche en que había regresado, sino de los secretos de Voldemort. Cuando Skeeter le preguntó acerca de las semejanzas que tenían, como la lengua pársel y ser miembro de la casa Slytherin, Harry le mencionó que si bien eran muy similares él jamás lastimaría a inocentes y que él estaba orgulloso tanto de la sangre de su padre como la de su madre Muggle, a diferencia de él que odiaba a su padre no mago por haberlo abandonado. Declaró que no le importaba el status de los demás, ya sea sangre pura como Malfoy, o hijos de Muggles como Hermione, quien afirmó que era su mejor amiga y la bruja más inteligente que había conocido.
Notó que no era el único de su casa que se sorprendía. Varios de sus compañeros estaban con los ojos abiertos leyendo la nota. Muy pocos sabían sobre la vergüenza oculta sobre Voldemort sobre su linaje. Sólo lo sabían Dumbledore, al ser su maestro y conocerlo desde niño, y Harry porque él mismo se lo había dicho en más de una ocasión, probablemente porque no pensó que saliera con vida y su secreto estaría a salvo.
-Dentro de poco te llegarán cientos de cartas de personas dando su punto de vista-
-Dudo que muchos quieran siquiera pagar para leer lo que dice un niño loco que...-y en ese momento varias lechuzas entraron por la ventana y fueron hacia él dejándole unas cuantas cartas.
-Parece que algunas personas ya lo han leído. Son muchas, podemos ayudarte a responderlas-
-Sírvanse- les respondió. Algunas era personas diciéndole que estaba tan loco como el director y que ambos deberían estar encerrados en San Mungo, otra diciéndole que era un maniático que mancillaba la memoria de los que murieron durante la anterior guerra al usarla como excusa para hacerse notar. Como si él no supiera en persona las vidas que se perdieron en aquel tiempo y que las heridas aún dolían.
-Ésta persona dice que te cree. Que ahora piensa que "El Profeta" te ha tratado mal y que siempre le creerá a Dumbledore. Un aliado más-
-Mira éste joven, es uno de los jugadores de Quidditch de los "Ballycastle Bats", también dice que te cree. Su abuelos murieron a mano de los Mortífagos y está dispuesto a luchar a tu lado para ayudar a que vuelvan todos los fugados a Azkaban. Ya vas sumando más gente para tu causa-
Malfoy abrió un sobre rosado -Ésta chica dice que te cree, que eres un auténtico héroe y que le gustaría ser tu compañera contra las fuerzas oscuras. Te envió una fotografía suya... ¡Wow!- comentó levantando las cejas y mostrándosela.
-Lástima que no esté en el colegio así podríamos sumarla al ED ¿Por qué no a la Orden?- preguntó Ron entusiasmado viendo la imagen más de cerca.
-Coincido- respondió el rubio sonriendo. Hermione los miraba con desaprobación.
-Todos son iguales- comentó Ginny quien apareció y al verla guardaron la fotografía para que no la vea. La diversión fue interrumpida por Umbridge que había ido a revisar por qué Harry recibía tanto correo. Cuando Harry le dijo que sólo eran cartas de personas dando su opinión sobre una entrevista que él había dado, tomó la revista del periódico del Sr Lovegood y la expresión en su cara se tensó enormemente.
-¿Cómo pudiste? Pensé que lo habías entendido, es evidente que aún no capta el mensaje. Ya no podrá volver a Hogsmeade, cincuenta punto menos para Slytherin y otra semana de castigo- y se fue de allí rápidamente. Y a los pocos segundos hizo que el celador Filch colgara un decreto prohibiendo a los estudiantes tener en posesión cualquier copia de ese periódico bajo pena de expulsión y que los maestros tenían prohibido hablar de temas ajenos a la enseñanza.
-Que tonta, al prohibirla sólo hace que más gente desee leerlo- dijo Hermione y tenía razón. Aunque Umbridge revisaba los libros y apuntes para asegurarse que nadie tuviera un ejemplar del Quisquilloso, los alumnos fueron más inteligentes y encantaron las páginas que llevaban la entrevista de Harry para que lucieran como apuntes o material de texto.
Aunque los profesores tenían prohibido mencionar el tema por orden del nuevo decreto, durante sus clases aprovechaban cualquier excusa para darle puntos extras a Harry. En clase de Flitwick, cuando el hombrecillo volvió a mencionar el hechizo Grubait Harry comentó que se podía hacer tanto con el fuego como con el hielo.
-Exactamente, algunos hechizos elementales se pueden alterar para cambiar de un estado a otro, pero se necesita mucha magia y práctica ¿Cómo lo sabe sr Potter?-
Y ante esa pregunta, hizo una demostración ante todos encantando un pedazo de madera que tenían a mano, tal como lo había hecho con el refugio de su amigo, dejando el objeto totalmente congelado pero sin que cayeran gotas o se derritiera al entrar en contacto con la temperatura del ambiente. El hombre saltó de su asiento sumamente sorprendido ante tal demostración y le dio a su casa 40 puntos, lo cual compensaba los que Umbridge le había quitado esa mañana. En Herbología la profesora Sprout le dio veinte puntos sólo porque le había alcanzado una regadera.
-Fue muy noble lo que hizo Potter. Honrar la memoria de Cedric Diggory- dijo la mujer apoyándole la mano en su hombro. Supuso que se refería al párrafo en donde decía que no estaba orgulloso de haber sido declarado campeón del Torneo, que ése era el derecho de su compañero y de la Casa Hufflepuff. Cedric había sido un buen compañero, que quiso compartir la copa con él y que su muerte no sería olvidada.
Cho se le acercó, estaba con los ojos húmedos, le dijo que había leído la entrevista y que él era muy valiente por todo lo que había tenido que enfrentar, le dio un beso en la mejilla y salió corriendo de allí.
-Las mujeres están locas- comentó Ron.
-¡Potter! Venga inmediatamente- le dijo Snape quien había ido a buscarlo. Y cuando estuvieron a solas el hombre parecía casi pálido.
-¿Es consciente de lo que ha hecho? ¿Cómo se le ocurre?-
-Si habla de la entrevista, no veo cual es el problema. El ministerio no puede salir a negarlo de lo contrario tendrían que admitir que han leído el periódico y si lo censuran sólo harán que "El Quisquilloso" tenga más publicidad-
-¿Y todo eso del padre Muggle del señor tenebroso? Aunque sea todo cierto ¡Lo ha provocado directamente! No tiene idea de la tormenta que acaba de desatar- bramó mientras se frotaba el brazo dónde tenía la marca tenebrosa.
-Claro que lo sé, ahora todos saben su sucio secretito. Más de uno empezará a cuestionar su lealtad y eso lo llenará de ira y odio, dejándolo susceptible y más propenso a cometer errores ¿No es eso lo que usted me ha enseñado? Que una persona que se deja llevar por sus emociones es débil- Y ante esa respuesta el adulto no tuvo nada que reprocharle
-Mejor retírese. Disfrute de su pequeño momento de gloria, pronto se acabará. Lo veré mañana y por su bien espero que haya practicado la Oclumancia ¿Entendido?-
-Sí señor- respondió.
-Potter...- le dijo antes de que saliera por la puerta -Diez puntos para Slytherin, por haber usado su cerebro astutamente, por primera, y probablemente, última vez- y con un movimiento de su varita hizo que la puerta se cerrara en su cara.
Harry no podía creerlo, ya no recordaba cuando fue la última vez que su Jefe de Casa le había otorgado puntos por algo que él había hecho, ya que en general sólo lo hacía con sus compañeros de casa. En ese momento la cicatriz le empezó a arder enormemente, era cómo si le hubieran colocado un pedazo de hierro caliente en la cabeza, sentía tanto enojo y dolor que casi le salen lágrimas. Cuando fue pasando empezó a sonreír de oreja a oreja -¿Qué sucede Tom? ¿Estás de mal humor por que todos saben quien eres realmente?- dijo para sí mismo.
Harry estaba yendo camino a la dirección. Si tan solo hubiera pospuesto la clase para otro día o hubiesen terminado antes, las cosas hubieran sido tan diferentes. Pero lamentablemente la vida no siempre es como uno lo planea. Una vez que la gárgola se movió de la entrada dándole paso cruzó la puerta y allí estaban: el Ministro Cornelius Fudge, un par de aurores, Percy Weasley, quien tomaba notas, la vicedirectora Mc Gonagall y Albus Dumbledore.
-¿Bien Potter? ¿Algo que tenga para decirnos?- dijo Fudge y Harry lo miraba con actitud desafiante.
-Yo...-
QUINCE MINUTOS ANTES
Las clases del ED marchaban genial, Harry había cumplido con su palabra y empezó a enseñarles como realizar el encantamiento Patronus. La teoría fue fácil de explicar, lo complicado fue que pudieran realizarlo, pero entre la segunda y tercer clase empezó a ver grandes avances, en lugar de un humo plateado, algunos lograron convocar animales corpóreos.
Hermione fue la primera en realizarlo a la perfección y de su varita salió una nutria, el de Luna Loveggod era una liebre que daba pequeños saltos, los gemelos tenían un par de urracas que volaban alrededor de la habitación, el de Ron un perro, Ginny un caballo y Daphne conjuró un oso pequeño pero muy enérgico.
Malfoy y Neville eran los que tenían más problemas. Harry les decía que el enojo y la frustración sólo lo harían más difíciles, que era mejor pensar en el recuerdo más feliz que tuvieran.
-Intenta pensar en mi hermano cayéndose de la escoba porque lo golpeó una Bludger si eso ayuda- le dijo Ginny a Malfoy y el rubio sonrió. Se concentró durante unos segundos y luego de pronunciar el hechizo, de su varita salió un enorme pavo real que abría sus plumas en tono majestuoso.
-¡Excelente! Neville tu turno-
El muchacho estaba a punto de realizar otro intento pero fue interrumpido por Dobby, el elfo, quien se apareció allí para advertirle a Harry que estaban en problemas. No podía ser directo debido a su naturaleza y lealtad hacia el colegio y los profesores, pero a pesar de sus balbuceos e indirectas Harry entendió lo que quiso decirle.
-Umbridge...¡La profesora está en camino! ¡SALGAN TODOS DE AQUÍ!- gritó, y empezaron a irse en dirección hacia la puerta pero ya era tarde. Fueron emboscados por la profesora y otros alumnos que llevaban insignias de la "Brigada Inquisitorial" la única asociación grupal autorizada por la mujer, la cual se encargaba de darle informes acerca del comportamiento de los que no seguían sus decretos.
-Bien, bien. Parece que esta pequeña fiestecita ha terminado- dijo Umbridge con voz dulce -Ya he enviado una lechuza al Ministro y está viniendo para aquí. Estará muy contento de oír sus explicaciones sr Potter-
PRESENTE
-¿Y bien señor Potter? Imagino que ya sabe por que está aquí. Usted y sus compañeros tenían una reunión ilegal que iba en contra del decreto de la Suprema Inquisidora y aprendían magia catalogada como inapropiada para estudiantes de su edad-
-Aquí está mi testigo señor Ministro- y apareció la amiga de Cho, Marrieta. Estaba temblando, con la mirada hacia el suelo y sollozando. Pensó que era remordimiento por haberlos traicionado, pero luego vieron su rostro y todos se sorprendieron al ver las letras escritas claramente, desde una mejilla pasando por la nariz hasta el otro extremo: "DELATORA"
-¡Por las barbas de Merlín! ¿No se puede quitar eso?-
-Lo he intentado todo pero no importa, seguro que pronto pasará- dijo la mujer y volvió a interrogarla delante de todos. Aunque la chica admitió que hubo una reunión en cabeza de Puerco, no volvió a hacer mención acerca de las otras, probablemente porque temía que otra marca surgiera en su rostro. Pero a pesar de eso la mujer le insistía y al no obtener más respuestas, se frustró y luego sacó un pergamino donde se veía claramente en el papel "ED" (Ejército de Dumbledore)
-Bueno, supongo que ya no tiene sentido negarlo- dijo el director.
-¿Cómo?- preguntó Fudge.
-Dice claramente: ejército de Dumbledore, no de Potter-
-¿Entonces es cierto? ¡Has estado armando un grupo subversivo con tus estudiantes para conspirar contra mí!- dijo sorprendido.
-Así es. Hoy sería nuestra primera reunión-
-¡No! Fue todo mi idea y de nadie más- bramó preocupado.
-Es muy noble lo que intentas hacer Harry. Pero no puedo dejar que asumas la culpa de mis errores. Sí, yo planeé todo-
-Vaya, vaya. Pensé que venía a expulsar a Potter por violar el decreto Inquisitorial y resulta que descubro que sólo era un peón siguiendo tus órdenes-
-Bueno, si lo conocieras sabrías que no es muy bueno para seguir órdenes o las reglas, es igual que su padre. Pero sí, sólo era un estudiante siguiendo indicaciones, y bajo presión debo agregar, ya que le dije que si no usaba su status de famoso para ayudarme a reclutar alumnos tendría problemas- mintió el anciano. Harry no entendía como podía estar defendiéndolo después de que lo fueran a arrestar por su culpa, pero cuando lo notó tan tranquilo ante esa situación una chispa se encendió en su cabeza.
"Tiene un plan ¿No es así profesor?"- dijo su cabeza y le pareció ver que el hombre le guiñó un ojo.
-¿Tomaste nota de todo Weasley?- le dijo a Percy, quien no se había detenido en ningún momento.
-Si señor ministro-
-Perfecto, notifiquen a Azkaban, será arrestado por cargos de traición, conspiración y sedición-
-Ah si, supuse que tendríamos ese problema. Usted piensa que iré sin oponer resistencia, la verdad es que podría escapar de allí sin problema pero tengo cosas más apremiantes en este momento-
-¿Pretende luchar contra Dawslish, Shacklebolt, a Dolores y a mi mismo sin ayuda de nadie? ¿Es así, Dumbledore?-
-No, a menos que sean lo bastante necios para intentarlo ¡No Minerva! Hogwarts la necesita más que yo- le dijo a la vicedirectora que parecía que iba a sacar su varita. Y al cabo de unos segundo salieron cientos de chispas de las varitas seguidos de una una gran explosión. Afortunadamente la profesora Mc Gonagall lo agarró del cuello de la camisa y lo tironeó hacia atrás para que no saliera herido. Cuando el humo se disipó vio al Ministro y sus seguidores inconscientes en el suelo y al Fénix girando en círculos sobre ellos, supuso que era para mantenerlos así.
-Lamento haber tenido que atacar a Shacklebolt también, pero de lo contrario sospecharían de que está de nuestro lado y arruinaría su tapadera-
-¿Qué harás ahora Albus? ¿Irás a Grimmauld Place?-
-No voy a esconderme Minerva. Fudge muy pronto deseará nunca haberme desalojado de Hogwarts, lo prometo-
-Profesor...lamento haberlo metido en problemas. Fue una tonta idea poner su nombre en el pergamino, queríamos decir que estábamos de su lado-
-Y fue un gran gesto de lealtad de su parte, de verdad. Debo irme, recuerda practicar la Oclumancia todo lo que puedas y sigue las instrucciones del profesor Snape. Es la única forma que protejas tu mente de malos sueños- y empezó a sentir una oleada de dolor en su cicatriz, y un fuerte impulso de clavarle los colmillos como hizo la serpiente de Voldemort al señor Weasley. El director le apoyó una mano en el hombro y lo miró a los ojos -Ya lo entenderás- y el Fénix salió de su círculo volando en dirección hacia su dueño y cuando levantó sus manos agarrando la parte trasera el ave, ambos desaparecieron en llamas.
Los demás adultos empezaron a reincorporarse y a salir de su letargo- ¿Dónde está?- bramaba Fudge furioso -¡¿Adónde fue?!-
-¡No lo sé!- respondió Kingsley -¡Desapareció!-
-Es imposible desaparecerse dentro de este lugar- dijo Umbridge.
-¡Las escaleras!- dijo el otro auror llamado Dawslish. Y fue corriendo hacia allí, acompañado por la mujer y luego desaparecieron. Fudge, Percy y el auror se quedaron mirándose en silencio durante un momento.
-Bueno, creo que Potter puede irse. Ya que el director confesó que él sólo seguía sus órdenes porque lo tenía bajo amenazas- dijo el hombre de piel oscura y túnica púrpura.
-Es el fin de Dumbledore Minerva y en cuanto a ti Potter... Ahora estoy ocupado con el director, o debo decir "ex-director". Pero si vuelves a hacer de las tuyas serás expulsado y ya no estará él para protegerte, ya que estará encerrado en una oscura y diminuta celda en Azkaban- y ante esa amenaza Harry sonrió -¿Acaso dije algo gracioso?-
-Oh no, todo lo contrario. Es que admiro su optimismo. El único hombre capaz de hacer que el propio Voldemort le tenga miedo ¿Y usted pretende ir tras él? Yo no lo haría. Recuerde que le sucedió al famoso mago oscuro Gellert Grindelwald-
El adulto pareció intimidarse durante un segundo pero luego se recompuso-¿Tanto lo idolatras que estudiaste la historia de su vida?-
-Nah, sólo lo leí en el cromo que venía en mi rana de chocolate- respondió sacando de su bolsillo la figurilla de colección y dejándosela en la mesa -Se lo regalo, tal vez necesite recordar contra quien pretende luchar y sería mejor si enfocara sus esfuerzos en ir en contra del verdadero enemigo. Buenos días- y se marcho de allí.
Mientras iba por las escaleras oyó a Phineas Nigellus, el tátara-tío abuelo de Sirius, hablando desde su cuadro -¿Sabe Ministro? Discrepo con Dumbledore en muchas cosas, pero no negará que tanto él como Potter tienen estilo-
Al dia siguiente Dolores Umbridge fue nombrada directora del colegio además de Suprema Inquisidora. La noticia había llegado a todos lados. La animosidad y moral de los estudiantes estaban por el piso ante eso y que Harry y Cho se hubiesen peleado de nuevo tampoco ayudaba. Ella le reclamó lo que le hizo Hermione a su mejor amiga, quien aún tenía la palabra "Delatora" escrita con granos rojos en su rostro e intentaba, inútilmente, taparlos con un pasamontañas y kilos de maquillaje.
Cho intentó persuadir a Harry de pedirle a Hermione que le quite el maleficio pero Harry se negó -Ella nos delató con Umbridge, hizo que Dumbledore fuera catalogado como criminal y tuviera que huir para no terminar en Azkaban ¿Y quieres que sienta pena por ella? Lo siento, pero no- y ante la negativa, se marchó furiosa.
-Lo siento compañero- le dijo Ron -No creo que quiera tener otra cita-
-Está bien, ahora tendré más tiempo para practicar Oclumancia-
-¿Y qué hay del ED?-
-Ya no podremos seguir reuniéndonos. Pero si practicar por separado, les he dejado anotada algunas instrucciones y recomendaciones dentro del salón Multipropósito. El decreto de Umbridge prohíbe las reuniones de más de tres estudiantes, así que tendremos que dividirnos. Iré con Neville, luego Ron con Hermione, Luna con Daphne y Ginny con Draco, intenten coordinar un momento para que no se crucen entre ustedes.
-Estoy listo Harry, vamos- le dijo su compañero.
-Ginny y yo estaremos practicando Quidditch. Será menos sospechoso si nos dispersamos y hacemos distintas actividades-
-Nosotros estaremos en la biblioteca haciendo deberes- finalizó la castaña.
-Bien, nos vemos luego- y todos se fueron en distintas direcciones.
Al cabo de unas horas Harry y su compañero estaban saliendo del lugar de entrenamiento. Había notado un gran cambio en Neville. Las clases del ED habían hecho que mejorara no sólo su habilidad para la defensa, sino que empezaba a tener más confianza en sí mismo. Y ya no se avergonzaba de que sus padres estuvieran en San Mungo, sino todo lo contrario, que era lo que su abuela había intentado inculcarle durante mucho tiempo.
-Los Lestrange volverán a Azkaban. Te lo prometo- le dijo Harry y su amigo asintió y le dio las gracias por todo. Cuando volvía por los pasillos vio a los gemelos Weasleys consolando a un niño de Griffindor que lloraba, por su aspecto parecía de primero o segundo. Pensó que había tenido una mala experiencia con los sortilegios que ellos vendían pero al acercarse más, vio cómo se frotaba el brazo, donde se veía claramente la frase "no debo decir mentiras" igual que la que tenía él. Harry le hizo señas para que se hagan a un lado y lo dejen sentarse a su lado.
-¿Qué sucedió?- preguntó intentando mantener la calma ante semejante acto de crueldad, para no espantarlo más de lo que ya estaba.
-Dijo que el Ministerio debería estar cazando a los Mortífagos en vez de perseguir a Dumbledore. Y que el regreso del Innombrable era innegable- dijo Fred.
-Lo cual es la pura verdad- agregó George.
Sacó de su bolsita encantada un frasco con una crema que servía para heridas y cicatrices, la cual había estado usando luego de cada sesión con Umbridge, y se la ofreció al chico para que alivie su dolor -Fuiste muy valiente, por decir la verdad y también por aguantar ese castigo. Godric Griffindor habría estado orgulloso de ti- le dijo apoyando la mano en el hombro -No dejes que te intimide. Sólo mantén la cabeza baja y evita los problemas. Las cosas mejorarán, te lo aseguro- le dijo guiñando un ojo. El niño esbozó una sonrisa.
-Mis padres te creen. Siempre te apoyaremos y también al gran Dumbledore- Luego de agradecerle por su lealtad se dirigió hacia el despacho de Snape.
-Tome asiento Potter, espero que haya practicado Oclumancia- y cuando estaba por lanzarle el hechizo para comprobar sus defensas mentales, fue interrumpido por Zabinni quien le había dicho que Montague apareció en el baño del cuarto piso y estaba atontado. El profesor le dijo que pasarían le lección para mañana y se fue a acompañar al estudiante. Harry se estaba por marchar pero notó el pensadero que había allí, con su contenido brillando. Sabía que no debía meterse en los recuerdos de su profesor pero la curiosidad fue más fuerte y entró.
Al entrar al pensadero vio cuando su profesor y los merodeadores tomaban el examen de TIMO con el profesor Flitwick quien lucía más joven y con menos canas. Al salir del aula su padre y sus amigos se cruzaron con él y empezaron a burlarse a atacarlo sin que pudiera defenderse. Lo tenían flotando en el aire haciendo que se vea su ropa interior, hasta que fueron interrumpidos por Lily Evans, quien les pedía que lo dejaran en paz y que él no les había hecho nada.
-Simplemente existe- respondió James encogiéndose de hombros -Pero si insistes...tienes suerte Snivellus de que Evans estuviera aquí- y anuló el hechizo haciendo que el joven Snape volviera a caer al césped.
-¡No necesito la ayuda de una asquerosa sangre impura como ella!- gritó humillado y ante tal comentario su madre se sonrojó y le dijo que mejor se lavara los calzoncillos. Su padre le lanzó un hechizo haciendo que saliera espuma y jabón de su boca.
-Eso te enseñará ¿Qué dices Evans? ¿Quieres tener una cita alguna vez?- le dijo sonriendo. Su madre se negó rotundamente, diciendo que era igual que Snape. Un bravucón arrogante que se pavoneaba por el colegio, que se despeinaba el cabello para que pensaran que se había bajado de la escoba y que sólo sentía repulsión y asco ante él antes de marcharse.
-¿Qué le sucede?-
-Creo que te encuentra un poco engreído amigo mío- le respondió el Sirius del recuerdo.
-¿Te estás divirtiendo?- dijo una voz a su espalda y cuando se volteó vio a su profesor, mirándolo con profundo odio y lo sacó de allí. Cuando volvieron a estar dentro del despacho Harry estaba en silencio, no podía articular palabras, en parte por miedo de lo que el profesor le pudiera hacer por haber visto sus recuerdos sin permiso y también al ver lo que su padre había hecho.
-Tu padre era un joven encantador ¿No? Muy gracioso-
-Señor...yo...-y antes de que pudiera decir algo lo empujó al suelo.
-¡No le cuentes a nadie lo que has visto aquí!-
-Claro que no...yo...- pero no lo dejó terminar.
-¡Lárgate y no vuelvas nunca! ¡Tus lecciones de Oclumancia terminaron para siempre!- le vociferó. Harry se levantó lentamente, tomó sus cosas y se marchó de allí sin decir una palabra. Cuando estuvo fuera del aula, sintió una gran pena por la forma en cómo habían tratado a su profesor y también una fuerte vergüenza al descubrir que su padre era tan arrogante como él siempre le había dicho.
Nuevo capitulo. Espero que les guste mi versión de esta saga
