En los días siguientes Harry seguía conmocionado luego de haber estado en los recuerdos del profesor Snape. No podía creer las cosas que había hecho su padre, ése era el tipo de comportamiento que él esperaría de un Mortífago, o a veces, de algunos de sus compañeros de casa. Aún podía ver a su madre defendiéndolo y en agradecimiento le dio el peor insulto que se le podría decir a una hija de muggles, y también se empezó a preguntar cómo sus padres habían terminado juntos ya que era obvio que ella lo detestaba tanto como Snape. Por un momento tuvo la loca teoría de que la había enamorado a través de un maleficio o poción de amor, pero enseguida desechó la idea, ya que era una locura y además Dumbledore y los demás lo hubieran notado enseguida.

-Harry ¿Te encuentras bien? Estás algo raro, como si te hubiera sucedido algo ¿Son las pesadillas? ¿Otra visión?- preguntó Ginny quien lo sacó de sus pensamientos y lo trajo de vuelta a la Sala Común de Slytherin.

-No Ginny. Es otra cosa-

-¿Estás mal por lo de Chang? Esa Marrieta se lo merece. Si ya no quería formar parte del grupo, nos hubiera avisado y con gusto la sacábamos de la lista y ya no podría seguir aprendiendo-

-No Draco, tampoco. A decir verdad, estoy mejor de lo que creí. Sí, me puso mal que hayamos discutido y espero poder volver arreglar las cosas en algún momento, pero creo que nos iba mejor como compañeros en el ED y rivales de Quidditch...cuando aún jugaba- dijo con nostalgia.

-Ya veo ¿Quieres hablar de eso?-

-Es algo...complicado. Está relacionado con mis padres y el profesor Snape-

-¿Por qué no hablas con Sirius?-

-Muy peligroso, vigilan las chimeneas y todo el correo, en especial el suyo. No hay forma de enviar un mensaje en forma segura- dijo Malfoy.

-¿Por qué no usas al elfo de Sirius, Kreacher?-

-¿Cómo?-

-Su magia es diferente a la nuestra y puede transportarse aquí. Ellos pueden ir a casi cualquier parte ya que normalmente los usan los magos de sangre pura para hacer los recados y ninguno es considerado una amenaza-

-Eres tan inteligente como Hermione ¡Gracias Ginny!- y salió corriendo de allí "Necesito hablar con Sirius y Remus. Ellos estaban allí. Quiero oírlo de ellos"

Cuando Malfoy y Ginny quedaron solos, el rubio esbozó una sonrisa al ver la cara que puso la chica ante el cumplido de Harry -¿Has notado que Potter se siente a gusto con las chicas listas? Granger de Griffindor, quien ya dejó en claro que es su mejor amiga y nada más, Chang de Ravenclaw, lo intentó pero no funcionó. Tal vez le vaya mejor con alguna inteligente de Hufflepuff...o de Slytherin- dijo haciendo un gesto con las cejas. Y ante ese comentario, la chica se puso colorada como su cabello y le lanzó una mirada mordaz.

-A veces eres igual de detestable que mi hermano-

-Eso fue un golpe bajo-


Gracias a la idea de Ginny, Harry sabía lo que tenía que hacer. Primero escribió una carta para que se la dé a Sirius y a Remus, en la cual les hablaba sobre el recuerdo que había presenciado y tenía tantas preguntas acerca de cómo su padre pudo hacer eso y el hecho de que su madre terminara casándose con él. Les pidió que le respondieran con un vociferador, ya que no podía hablarles, al menos quería escucharlos y que les dieran su respuesta.

Al cabo de unos minutos el elfo volvió a aparecerse -Kreacher ha vuelto con la respuesta- le dijo entregándole un sobre.

-Gracias-

-Kreacher es un buen elfo que sólo vive para servir a la familia Black. Mi ama le ordenó a Kreacher que ayudara a Harry Potter si lo requería- respondió haciendo una reverencia y empezó a murmurar -Lo único medianamente decente que su fracasado hijo ha llevado a la ancestral casa de los Black-

-Puedes retirarte- y el elfo desapareció. Estuvo titubeando un momento sobre si abrirlo o no. Pero debía ser valiente, debía escucharlo todo, aún cuando sea una verdad amarga, siempre sería mejor que una dulce mentira. Cuando retiró el listón el sobre empezó a levitar y a emitir sonidos

-"Harry. Lamentamos que hayas tenido que presenciar eso. Si, tu padre cometió muchos errores durante su adolescencia, como muchos jóvenes de esa edad. No sólo él, todos éramos algo idiotas. Remus no tanto- decía la voz y luego fue reemplazada por la del hombre lobo.

-"Lo dudo, nunca les dije que lo que le hicieron a Snape estaba mal. Tratar de esa forma a alguien sólo porque era lo consideraban diferente, o ´raro´, yo debería haberlo sabido mejor que nadie que eso era incorrecto. Lo cual me hacía un completo hipócrita"-

Luego volvió a oírse la voz de su padrino -"Lograbas que nos sintiéramos culpables y eso era algo. En fin, tu padre fue mi mejor amigo y sí, podía ser algo arrogante y tonto, pero maduró con el tiempo. Es cierto que al principio tu madre le tenía un fuerte rechazo pero luego empezaron a salir en séptimo, cuando a James se le habían bajado un poco los humos, de hecho intentó disculparse con Snape pero no hubo caso. Ambos se detestaban desde el primer día que se conocieron y eso no iba a cambiar. Tu padre habrá sido un tonto durante su juventud pero pasó su vida adulta intentando hacer lo correcto, luchando para las fuerzas del bien junto a Dumbledore y la Orden. Y por supuesto, dispuesto a dar su vida para proteger a su familia. No dejes que un error de adolescente borre la imagen que tienes de él, era una buena persona, recuérdalo siempre" y el objeto dejó de emitir sonidos.

Luego de pensar un buen rato en lo que le habían dicho consideró que tenían razón. Todos cometen errores, su padre y su padrino no eran la excepción. El hermano de Sirius fue Mortífago y luego se arrepintió. Y supuso que algo parecido debe haber ocurrido con su profesor. Tal vez sólo le interesaban las Artes Oscuras de joven y luego de ver lo que realmente era Voldemort se cambió de bando. Saber que su padre había cambiado para bien lo hizo sentir mejor. Siempre le decían que su madre tenía un gran corazón e inteligencia, así que algo bueno debe haber visto en él para que empezaran a salir. Cuando volvía al castillo lo llamó la profesora Mc Gonagall junto a la directora Umbridge, para hablarle sobre su futura carrera profesional.

-Creí que debía hablarlo con el Jefe de mi casa-

-El profesor Snape se encuentra ocupado y me pidió que lo discutiera con usted-

"¿Me estará evitando, por lo que vi en el pensadero?" pensó Harry. La mujer le preguntó si ya había pensado que le gustaría hacer cuando saliera del colegio.

-Pues...pensaba en ser auror-

-Ya veo, bueno debes saber que es una carrera muy difícil. Necesitas notas altas, como mínimo cinco EXTASIS y nada por debajo del nivel de "Excede Expectativas". Además se requiere pasar por rigurosas pruebas de carácter y de aptitud en la oficina de los Aurores y sólo aceptan a los mejores. De hecho, creo que nadie ha entrado en los últimos tres años-

-¿Alguna sugerencia que me pueda dar?-

-Bueno, por las notas no me preocuparía. Siempre has destacado en clases, pero le advierto que no acepto estudiantes que no hayan obtenido un "Excede las expectativas" en mis EXTASIS y tanto Transformaciones como Defensa son imprescindibles para la carrera de Auror. Así que espero que sigas con el mismo ritmo que ahora-

La directora la interrumpió fingiendo que tosía -Disculpa Minerva, pero me preguntaba si Potter tiene aptitudes para ser Auror-

-Potter siempre ha sido un alumno sobresaliente. El profesor Flitwick dice que es el mejor estudiante que ha tenido en años, en especial luego de realizar el encantamiento Grubait, no sólo efectivamente, sino que fue capaz de alterarlo para que congele en lugar de arder. Algo que no se había visto en siglos-

La mujer hizo caso omiso de eso -Sí...sí...no está mal. Pero aún así, como tú bien has dicho DCAO es imprescindible para ser Auror y si vieras mis notas, verías que Potter no es el estudiante que aplicaría en esa carrera- y le entregó un papel con un informe sobre sus notas. Y si tenemos en cuenta su pasado criminal...-

-¡Potter fue absuelto de todos los cargos! No hay nada que me convenza de que no pueda elegir esa carrera-

-¡El Ministro de Magia nunca empleará a Harry Potter! -dijo Umbridge alzando la voz furiosa.

-Puede que las cosas sean diferentes cuando Potter esté listo para unírseles-

-¡Aja! Eso es lo que desea ¿No Minerva? Fudge siendo sustituido por Dumbledore y usted se quedaría con mi puesto ¡Secretaria Mayor del Ministro y directora del colegio! Y con Potter siendo el enlace entre ambos para ayudar a mantenerlos en el poder-

-Ha perdido la razón Umbridge-

-Por el contrario, veo las cosas muy claramente- y en ese momento un fuerte estruendo y gritos se empezaron a escuchar. La profesora Mc Gonagall le dijo que la entrevista había terminado y fueron a ver por que tanto alboroto. Cuando salieron de allí vieron que el pasillo había sido convertido en un enorme pantano y al final estaban Fred y George sonriendo complacidos por su labor.

-¿Creen que es gracioso lo que acaban de hacer?-

-La verdad que sí y no fue fácil. Es bueno ver que nuestro trabajo es apreciado- bromeó Fred.

-Pues eso ya se acabó, ahora verán lo que le sucede a los que rompen las reglas en mi colegio- y en ese momento vino Filch. Contento porque había obtenido el permiso para darles azotes correctivos en forma física.

-No lo creo, nuestra educación mágica ha concluido y es tiempo de probar nuestro talento en el mundo real- agrego George y ambos levantaron sus varitas -¡Accio escobas!- y las escobas que les había incautado aparecieron volando desde la oficina de la directora hacia ellos, arrastrando las cadenas.

-Hasta pronto-

-No se moleste en enviarnos una postal- y luego se dirigió a los alumnos que había allí -Quien quiera comprar un pantano Portátil, como hemos demostrado en el piso superior, venga al noventa y tres del Callejón Diagon, "Bromas Mágicas Wesley"-

-¡Descuentos para aquellos que quieran hacerle la vida imposible a esta vieja cara de Sapo!-

-¡DETENGANLOS!- ordenó Umbridge a los estudiantes que eran parte de la brigada inquisitorial pero fue inútil. Ambos hermanos ya habían emprendido vuelo, provocando un enorme alboroto en el salón, además de los fuegos artificiales que habían conjurado y echaban luces y explosiones por todos lados.

-¿Haces el honor hermano?- dijo Fred lanzándole un grueso cohete.

-Será un placer- y lo lanzó hacia arriba. Cuando explotó el aire se llenó de un montón de colores que formaron una enorme "W" en el aire seguido por la imagen de un león arriba de las letras. Y ambos se alejaban del colegio hacia la puesta del sol.

-Tus hermanos están locos...pero tienen estilo- le dijo Malfoy a Ginny quien aplaudía con fuerza.

-Howgarts no será lo mismo sin ellos. Pero ya habrá otros alborotadores que sigan con su legado-

-Será difícil llegar a su nivel-

La euforia que provocaron los gemelos Weasley, dejando el colegio detrás de un aluvión de fuegos artificiales duró varios días. Muchos hacían comentarios acerca de seguir su ejemplo y dejar todo atrás.

-Hay algo que me pregunto ¿De dónde habrán sacado el dinero para alquilar un local en el callejón Diagon? Están cerca de la tienda de Ollivanders. No es algo que cualquiera pueda permitirse-

-¿Piensas que lo obtuvieron haciendo algo ilegal?- sugirió Hermione.

-No lo hicieron-

-¿Cómo lo sabes Harry?-

-Yo les di el dinero del Torneo de los Tres Magos para que abrieran su tienda-

-No lo hiciste-

-Yo no lo necesitaba ni tampoco lo quería. Además valió la pena por ver la cara que puso Umbridge al ver cómo la humillaron delante de todo el colegio y lo del pantano portátil. Eso fue original-

-Le escribiré a mamá para decirle, estará aliviada de saber que no han estado en cosas turbias con Mundungus Fletcher. Aunque probablemente ponga el grito en el cielo al enterarse que fuiste tú quien les dio el dinero- le dijo Ron contento antes de irse.

-¿No tienes clases de Oclumancia hoy?- preguntó su amiga. Harry no les contó lo que vio en el pensadero, les dijo que el profesor pensaba que ya estaba listo para hacerlo por su cuenta, lo cual no era cierto. Aún tenía sueños con el departamento de misterios y esos estantes llenos de esferas luminosas.

-Bueno, en ese caso vayamos a ver a Hagrid, dijo que quería enseñarnos algo importante-

"Importante" no era la palabra que habría usado Harry. No muy lejos de su cabaña había un enorme ser jugando con rocas gigantes como si fueran simples piedritas. Hagrid les contó que se llamaba Grawp y era su hermano, medio hermano para ser más exactos, por parte de su madre.

-No podía dejarlo solo allí. Los demás se burlan de él y lo maltratan porque es pequeño-

-¿PEQUEÑO?- dijo Malfoy asombrado del tamaño de la criatura.

-Si, si lo comparamos con la mayoría. Sólo necesita aprender a calmarse y modales. Ya entiende por señas, dentro de poco será capaz de hablar. El problema es que no estoy seguro si podré seguir haciéndolo, las cosas se ponen peor y estaría mas tranquilo sabiendo que hay otros ocupándose de él-

-¿A qué te refieres? ¿A darle de comer como a Fang?- preguntó Harry. Hagrid le dijo que no era necesario, ya que era capaz de conseguir su propia comida, pero al menos una o dos veces por semana ira visitarlo. Hablarle y enseñarle a darse a entender.

-Haremos lo posible- dijo al ver la cara de súplica que ponía su amigo.


La semana de los exámenes había llegado y todos estaban tan ansiosos y nerviosos que se la pasaban repasado sus apuntes y practicando los mismos hechizos una y otra vez para asegurarse que los hicieran correctamente. El primer examen fue de Teoría de encantamientos, pensó que sería más difícil pero afortunadamente pudo responder todas las preguntas. Hermione se puso a repasar las respuestas que había dado, pero Draco le sugirió que mejor se concentrara en los que aún quedaban. Ahora debían pasar a la parte práctica.

-Potter, Harry. Su turno- dijo una de las examinadoras. Cuando entró el hombre le pidió que realizara un hechizo levitatorio sobre una tetera, luego que altere los colores de los cabellos de una rata y otros más, los cuales realizó sin problemas.

-¡Excelente! Puede retirarse- dijo la mujer llamada Griselda Marchbanks

-Espera Griselda. Una pequeña consulta. El profesor Flitwick nos ha comentado que puedes hacer el encantamiento Grubait, no sólo para que un objeto arda completamente, sino que además sabes alterarlo para mantener dicho objeto en un estado de congelación permanente ¿Es eso cierto?-

-¿Quiere que lo realice?- y ante el gesto entusiasta del adulto apuntó su varita hacia una silla. Se enfocó y luego realizó el encantamiento, tal como lo había descrito su profesor de Encantamientos. Ambos examinadores aplaudían al ver el resultado.

-¡Bravo!/ ¡Excelente!- e hicieron un par de anotaciones sobre el papel que tenía su nombre y le dijeron que podía retirarse. Luego del examen teórico y práctico de Transformaciones del viernes, pasaron la mayor parte del sábado y del domingo estudiando para el examen de Pociones del lunes. Se sorprendió de no ver al profesor Snape con los examinadores, pero lo bueno es que al no estar él presente muchos se aliviaron y pudieron concentrarse en sus trabajos sin temor a que el hombre les diga algo, en especial Neville.

Se rio por dentro al leer la pregunta "Describa cuáles son los ingredientes para lograr la poción Multijugos y los efectos de dicha poción"-

Su mayor satisfacción fue con DCAO, cuando realizó correctamente todos los hechizos defensivos y ofensivos que le pidieron delante de Umbridge quien lo miraba con desprecio pero no podía decir nada. Y cuando le preguntaron si era cierto que podía realizar el hechizo Patronus volvió a hacer una demostración ante los adultos que aplaudían con fuerza ante el espectáculo y hacían anotaciones en sus papeles.

El examen de Cuidado de Criaturas Mágicas se realizó en el césped al borde del Bosque Prohibido, donde se les exigió a los estudiantes que identificasen correctamente el Knarl escondido entre una docena de erizos (el truco estaba en ofrecerles a todos leche por turnos: los Knarls, criaturas muy desconfiadas, cuyas plumas tenían muchas propiedades mágicas, generalmente perdían los estribos por lo que veían como un intento de envenenarles); luego debían demostrar el manejo correcto de un Bowtruckle, alimentar y limpiar un cangrejo de fuego sin sufrir quemaduras serias, y escoger el alimento apropiado para un unicornio enfermo.

-Nada mal Potter. Se lleva bien con los animales- le dijo el examinador al ver cómo uno de ellos le lamía la mano y emitía sonidos de gusto ante su presencia. Con las únicas materias que tuvo problemas fueron Astronomía, Adivinación e Historia de la Magia, las cuales debía admitir que le parecían poco atractivas y nunca les prestó mucha atención como al resto.

-Sólo te equivocaste en una pregunta de las constelaciones y en cuanto a la otra...ya sabemos qué utilidad tiene adivinación así que no te preocupes tanto. Dentro de un rato iremos a la torre de astronomía y de seguro te irá mejor con la práctica- le dijo Ron mientras Hermione y Draco seguían repasando juntos. Dicho examen fue interrumpido cuando vieron por los telescopios a Umbridge siendo acompañado por un grupo hacia la cabaña de Hagrid con intenciones de arrestarlo, por alguna excusa que seguro la directora había usado.

-¡DEJENLO EN PAZ! ¡EL NO HA HECHO NADA!- gritó la profesora Mc Gonagall y, sin previo aviso, recibió al menos cuatro Hechizos Aturdidores que habían sido disparados por las figuras que rodeaban de la cabaña, dejándola inconsciente en el suelo. El semigigante enloqueció y empezó a golpear a los aurores, noqueando a tres de ellos. El único que quedaba estaba demasiado asustado para hacer algo y la mujer lanzó, sin éxito, un ataque hacia su amigo quien se llevaba a Fang en sus brazos y corría en dirección hacia el bosque.

-¡Esa arpía! La tenía jurada contra Hagrid desde que llegó-

-Odia a los semi-humanos e híbridos-

-Pobre profesora Mc Gonagall. Cuatro hechizos aturdidores al mismo tiempo y no es precisamente joven que digamos-

-Me sorprende la resistencia de Hagrid, recibió varios ataques y seguía atacando-

-Debe ser por su sangre de Gigante, los hace menos susceptibles ante ataques mágicos leves o moderados-

En ese momento Harry empezó a sentirse mal y tuvo un pequeño desmayo. Vio a Voldemort claramente dentro del departamento de Misterios, esta vez torturando a Sirius y obligándolo a tomar una esfera que brillaba sobre el estante y al negarse le lanzó la maldición Imperius.

-¡Harry! ¿Estás bien? ¿Qué sucedió?- preguntó Hermione y les contó sobre su sueño. Quería ir a corroborar que no había sido una ilusión o una profecía. Llamó al elfo llamado Kreacher, pero esta vez no se apareció como la vez anterior y el tiempo se acababa. Ginny le sugirió utilizar la chimenea de la directora, mientras ellos harían alguna distracción. Utilizó la navaja que su padrino le había regalado y una vez dentro del despacho de Umbridge intentó comunicarse con Grimmauld Place, cuando el elfo de la familia apareció notó que se comportaba raro -Kreacher ¿Dónde está Sirius?-

-El amo nunca le dice a Kreacher adónde va. Después de que le envió el vociferador al señorito Potter, el amo se enfadó mucho y me dijo que me fuera. Kreacher obedece al como siempre...espero que el amo no regrese nunca...- dijo murmurando en voz baja y sonriendo

-¡¿Qué dijiste?! ¿Qué no regrese de dónde?-

-El amo no va a volver del Departamento de Misterios ¡Kreacher y su ama están solos nuevamente!- gritó con alegría, aumentando sus miedos y cuando quiso seguir interrogándolo sintió una mano que lo sacó de allí.

-¿Crees que iba a permitir que alguien burle mi seguridad de nuevo? Coloqué Encantamientos Sensores Ocultos por todo el marco de la puerta niño necio. Quítenle la varita mágica y también a su amiga- dijo la directora antes de que pudiera hacer algo. Tanto él como Hermione estaban desarmados -¿Con quién estabas intentando comunicarte?-

-Con nadie- mintió y recibió un cachetazo como respuesta. ya había recibido maldiciones y hechizos en los últimos años, pero ese tipo de ataque Muggle, le recordó a su tiempo con su primo y la vez que su tío lo quiso lastimar, pero su serpiente lo había salvado.

-¡Mientes! Será mejor que contestes Potter. Dumbledore ya no está y es tiempo de que te des cuenta de una vez por todas. Traigan al profesor Snape- le dijo a un par de miembros de la Brigada inquisitorial. Y cuando el adulto entró le pidió que le trajera la pócima de la verdad para dársela a Harry. Le dijo que no le quedaba más y para preparar otra le tomaría un ciclo lunar, es decir, un mes más.

Al ver que ya no había marcha atrás Harry trató de dar un mensaje -¡Voldemort tiene a Canuto, lo va a matar! ¡Lo tiene en ya-sabe-dónde!-

-¿Canuto? ¿V...el Innombrable? ¿Qué disparates estás diciendo? O tal vez...es un código...¿No es así? Dígamelo Profesor, es una orden-

-No tengo idea de que está hablando directora. La estabilidad mental de Potter ha ido en picada durante todo el año- dijo encogiéndose de hombros y se marchó de allí.

-Bien, ya que ni usted ni el jefe de su casa están dispuestos a colaborar me veo obligada a tomar medidas...Si...La maldición Cruciatus tendrá que soltarte la lengua- afirmó Umbridge tranquilamente.

-¡No! Usted no puede hacer eso ¡Es ilegal! ¿Qué dirá el Ministro de eso?- vociferó Hermione.

-Lo que el Ministro no sepa no hará daño. Nunca supo que ordené a los Dementores que fueran tras Potter el verano pasado, pero de cualquier forma estaba encantado de tener la oportunidad de expulsarlo-

-¡Fue usted!- chilló Ginny dijo forcejeando con su captor.

-Alguien tenía que silenciarlo, andaba esparciendo mentiras y desatando pánico. Todos se quejaban de la situación, pero fui la única que hizo algo al respecto. Ahora ¿Me vas a decir con quién intentabas comunicarte o debemos hacerlo por las malas?- preguntó mientras le apuntaba con su varita a la cara. Antes de que pudiera responder Hermione pareció quebrarse y habló. Le dijo que intentaba hablar con Dumbledore acerca de un arma que habían escondido cerca de la cabaña de Hagrid.

-¿Un arma? ¿Qué clase arma?- preguntó.

-No lo sabemos, sólo la dejamos allí-

-Pues me llevarás donde está- Y con ese pretexto consiguieron llevarla hasta allí, mientras dejaba que sus lacayos vigilen a Ginny y Draco.

Caminaron durante algunos minutos hasta que llegaban a la entrada del bosque prohibido -¿Cuánto falta para llegar?- y en ese momento fueron interrumpidos por centauros quien lanzaron un par de flechas como advertencia.

-¿Qué hacen en nuestro bosque humanos?- preguntó el líder, quien se identificó como Bane.

Lejos de intimidarse la mujer les advirtió sobre las consecuencias de atacar a una funcionara de su rango y los insultó diciendo que debido a su inteligencia semi-humana podrían ser arrestados y que deberían estar agradecidos de que el Ministerio los dejara habitar su bosque.

-Lo que has dicho ha sido un insulto hacia nuestra raza. La cual supera la vuestra con creces- y le lanzó una flecha que le cortó unos mechones de su cabello. La mujer convocó unas cuerdas con su varita para inmovilizarlo y cuando apuntó hacia el resto Harry aprovechó la situación y le quitó su varita y le lanzó un hechizo empujándola contra el suelo -¿Cómo se atreve Potter? ¡Está expulsado! ¡Y será arrestado por atacar a su directora y Vice Ministra!-

-¿Eso cree?- dijo burlón y luego de liberar de sus ataduras al líder de la manada, le ofreció la mano para que se irguiera sobre sus patas. El centauro lo miró sorprendido y desconfiado, pero terminó aceptándola -Creo que esta mujer necesita aprender modales y respeto, en especial a la hora de tratar con criaturas mágicas con más inteligencia y sabiduría que cualquier tonto del Ministerio pueda imaginar-

El centauro esbozó una sonrisa y se volteó hacia los suyos -Ya lo oyeron. Vamos a darle una clase rápida- y la envolvieron en cuerdas y la arrastraron hacia el bosque mientras chillaba y los amenazaba en vano.

-Gracias por la ayuda. Lamentamos haber traído nuestros problemas al bosque, pero esa horrible mujer del Ministerio no nos dejó opción, hay vidas inocentes en riesgo-

-¿Eres Harry Potter? Eres famoso, incluso entre nuestra raza. Hemos conocido a tu sirviente. Me refiero a la enorme serpiente ahora vive en nuestro bosque-

-No es mi sirviente, es mi amigo. No es su culpa que los únicos humanos con los que haya hablado le hayan ordenado a hacer cosas terribles. Es feliz aquí y ya no ataca a ningún alumno y además creo que ya no tendrán que preocuparse por las arañas del bosque. Escuche, debemos irnos y gracias de nuevo por ayudarnos contra esa horrible mujer- le dijo ofreciendo su mano.

El centauro dudó un momento pero terminó correspondiendo el gesto -Eres un mago peculiar Harry Potter-

-Si, me lo dicen seguido-


Mientras volvían hacia la dirección intentaban pensar en un plan para liberar a sus amigos de la brigada inqusitorial. Pero para cuando llegaron sus amigos ya estaban esperándolos y los asistentes de Umbridge inconscientes en el suelo -Estábamos por ir a buscarlos-

-¿Cómo se liberaron?-

-Fue gracias a Neville y Luna. Fueron a buscarlos también pero él fue más hábil y los desarmó-

-Luna hizo casi todo- respondió ruborizado. Ginny se le acercó y le devolvió su varita.

-Gracias. Utilicé la de la directora, pero no se sentía lo mismo. Bien con esto nos ahorramos tiempo, debo ir al Ministerio-

-No irás solo. Sería demasiado peligroso-

-Pero...-

-¿No es para esto era que era el ED? Nos estábamos preparando para luchar contra Voldemort y sus Mortífagos ¿O todo era mentira?-preguntó Neville y ante esa lógica y la insistencia de Hermione entendió que no era inteligente ir por su cuenta y sin ningún plan.

-De acuerdo iremos todos. Pero debemos permanecer juntos y debemos ser discretos-

-¿Cómo iremos? Ningunos sabe aparecerse y las escobas están confiscadas-

-Podemos ir en Threstals- sugirió Luna. Y todos se sorprendieron por esa idea. Fue un viaje bastante extraño pero lo consiguieron. Cuando llegaron hacia una vieja y maltratada cabina telefónica, abrió la puerta y apretó los botones que recordaba de cuando fue a su audiencia.

-Bienvenidos al Ministerio de Magia. Por favor declare su nombre y su asunto-

-Harry Potter, Draco Malfoy, Hermione Granger, Ginny Weasley, Ronald Weasley...- dijo gritando los nombres y así hasta llegar a Daphne que fue la última -Venimos a salvar a alguien. Voldemort...Mortífagos...-

-Gracias- respondió la voz femenina en tono calmado -Visitantes, por favor tomen las placas de identidad y péguenlas en la parte de delante de sus túnicas. Que tengan un buen día-

-Que agradable- comentó Malfoy con sarcasmo. Una vez dentro pudo ver que el lugar era muy oscuro en comparación a cuando fue anteriormente. Fueron al ascensor y presionaron el boton que conducía al departamento de Misterios, haciendo un ruido estrepitoso al activarse, sabía que eso atraería a los guardias, pero teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo tal vez no era mala idea.

-¿Por dónde ahora Harry?- preguntó Hermione. En su sueño siempre había caminado resueltamente a través del cuarto hacia la puerta inmediatamente opuesta a la entrada y la cruzaba, pero había alrededor de una docena de puertas aquí. Mientras pensaba en cual era la correcta, hubo un gran estruendo y las velas empezaron a moverse hacia los costados. La pared circular estaba rotando, hasta que luego se detuvo.

-¿Qué fue todo eso?-

-Creo que una medida de seguridad para evitar que encontremos la salida- dijo Ginny en voz baja. Tenía razón, no sólo no sabían por dónde ir, sino tampoco por dónde volver. Decidieron hacerlo por suertes y entraron a la primer puerta, el lugar estaba bastante vacío excepto por unos cuantos escritorios y, justo en el medio del cuarto, un enorme tanque de agua lleno de un líquido color verde intenso, que contenían criaturas dentro. Se sorprendieron al ver que eran cerebros.

-No es aquí, volvamos e intentemos otra puerta-

-Aquí también hay puertas. Este sitio es enorme-

-En mi sueño pasaba a través del cuarto oscuro del que vinimos, y luego al segundo cuarto. Deberíamos volver y probar otra-

-Aguarda Luna- dijo Hermione antes de que su amiga cerrara la puerta y apuntó sobre ella -¡Flagrate!-y una enorme X llameante quedó marcada sobre la puerta. Cuando la cerraron toda la habitación había empezado a moverse, cambiando de lugar las paredes y puertas. Cuando se detuvo pudieron ver una de ellas, aún con la letra rojiza.

-Ahora sabremos en cuál ya estuvimos. Bien pensado Herms-

-Saqué la idea de una película sobre un laberinto-

-¿Qué es película?- preguntaron Draco y Ron.

-Algo Muggle, después les explicamos. Continuemos- Pasaron por otras habitaciones, una era similar a la dónde había tenido su audiencia, sólo que allí no había nadie excepto un enorme arco en medio donde había un velo que se movía cómo si alguien hubiera pasado pro allí, juró que pudo oír voces saliendo de él, pero no tenía tiempo de comprobarlo, luego intentaron con otra pero estaba cerrada. Probaron con el hechizo Alohomora pero no funcionó, luego con la navaja de Sirius, la cual fue destruida cuando intentó pasar la hoja ésta fue derretida, dejando el objeto totalmente inútil.

-No puede ser ésta, Harry podía pasar a través de todas las puertas en su sueño- comentó Hermione, y aunque estaba frustrado por haber roto el regalo de Sirius tuvo que admitir que tenía razón. Al final llegaron a una que estaba llena de estantes, todas con cientos de esferas brillantes en ellos -Es aquí...Busquen la fila 97- Luego de recorrer interminables pasillos, intentando no separarse demasiado, siguieron hasta que estaba empezando a considerar que tal vez se había equivocado, que nada era real.

-Harry...creo que Sirius no está aquí- le dijo su amiga y empezó a frustrarse ¿Tanto se había equivocado al hacerlos ir hasta allí?-

-Harry ¿Has visto eso?- preguntó Ron y señaló una pequeña esfera brillante. Con una letra como tela de araña estaba escrita una fecha de más o menos dieciséis años atrás, y debajo de eso: S.P.T. a A.P.W.B.D. Lord Voldemort y (?) Harry Potter

Estaba estupefacto ante tal descubrimiento, no tenía idea que era eso y por que tenía su nombre y el de su enemigo. Quiso seguir buscando a su padrino pero la curiosidad fue más fuerte que él. La tomó pensando que algo increíble sucedería o que habría un show de luces y sonidos pero nada.

-Muy bien Potter, date la vuelta y entrégame eso- dijo una voz a sus espaldas.


Varias figuras oscuras y encapuchadas se aparecieron alrededor del grupo bloqueando el camino a izquierda y derecha, evitando que pudieran huir en alguna dirección. La oscuridad de la habitación fue reemplazada por la luz de las varitas de los Mortífagos apuntándoles, eran el doble de personas que ellos.

-Dame eso Potter- dijo la voz que reconoció enseguida como la de Malfoy.

-No lo hagas- dijo la voz de su amigo.

-Mi querido Draco, ha pasado tiempo. Veo que sigues juntándote con Potter y sus...amistades- dijo al ver a Ginny y Hermione.

-Lindas compañías- dijo uno de los encapuchados y el rubio se interpuso entre él y las chicas.

-Mira Lucius, tu propia sangre dispuesto a defender a traidores y sangre sucias. Debes estar muy orgulloso- dijo una vocecita chillona.

-Lestrange...-dijo Neville. La mujer culpable de que sus padres estuviesen postrados en San Mungo estaba delante suyo al fin.

-No hagas nada Neville, aún no-

-¿OYERON? Les está diciendo cuándo deben atacar. Como si tuviera chances algunas contra todos nosotros-

-Danos la profecía Potter- ordenó Lucius.

-¿Qué profecía? ¿Esta esfera? Es lo que Voldemort busca ¿No?-

-¡¿Cómo te atreves a decir su nombre?! No eres digno ni siquiera de pensarlo. No después de las mentiras que estuviste difundiendo sobre él ¡Sucio mestizo!- le recriminó la mujer.

-La sangre muggle corre tanto por sus venas como por la mía. La diferencia es que yo si lo acepto y me enorgullezco de ella, mientras que él es tan cobarde que no puede asumir la realidad-

La mujer estuvo a punto de atacarlo pero Malfoy la detuvo diciendo que esperen a que tengan la profecía en sus manos o serían castigados por su señor si fallaban. Harry sabía que si se la entregaba podían darse por muertos así que intentaba distraerlos mientras pensaba en algún plan para salir de allí -¿Qué es esta profecía? ¿Y por qué tiene mi nombre y el suyo?-

-¿Dumbledore nunca te contó que el motivo por el que llevas esa cicatriz estaba escondido en las entrañas del Departamento de Misterios?- preguntó el padre de su amigo riéndose. Mientras se sorprendía le daba indicaciones a Hermione y Draco que se preparen e implementen el plan que habían armado Ron y Draco en una de las sesiones del ED. Malfoy seguía hablando a través de su máscara sobre lo que su amo buscaba y todo lo que había hecho para hacerlo ir hasta allí.

-¿Por qué no la tomaron ustedes y se la llevaron?-

-Porque sólo aquellos cuyo nombre aparece en una profecía pueden tomarla, como él descubrió al enviar a otros a tomarla-

Su mente empezó a atar cabos -Como a Sturgis Podmore y Broderick Bode-

-Inteligente...bueno, no tanto o habrías aprendido a diferenciar entre un sueño falso y la realidad-

Se sentía un idiota, Voldemort lo había utilizado. Pero ni loco pensaba ayudar a su enemigo y antes de que alguno de los encapuchados hiciera algo fue más rápido -¡AHORA!- y todos sus amigos lanzaron hechizos en varias direcciones, de un lado conjurando escudos y el resto atacaban a los Mortífagos. Harry se encargaba de las estanterías haciendo que caigan junto con cientos de esferas, dándoles una chance de salir de allí. Decenas de profecías y rayos de colores volaban por la habitación, intentaron llegar a la puerta pero nuevamente las paredes volvían a moverse lo que provocó que el grupo se dividiera en dos.

-¡Agarrenlo! ¡Que no escape!- y cuando tuvo a uno de ellos delante no dudó en dejarlo inconsciente.

Stupefy!- pero el encapuchado conjuró un escudo.

-Deberás hacer algo mejor que eso Potter-

-¿Algo así?- y sin pronunciar una palabra lanzó un hechizo no verbal para que no pudiera saber cómo bloquearlo. De su varita salió una pequeña línea verde a gran velocidad y le dio en la mano del sujeto. Parecía que no había sucedido nada, pero al cabo de unos segundos la mano empezó a oscurecerse cada vez más, hasta volverse ceniza, que luego se deshizo dejando caer la varita.

-¡Mi mano!- chillaba el encapuchado. ¡Hijo de...!-

Desmaius!-

-Harry eso fue...- dijo Neville sorprendido ante ese hecho.

-Busquemos a los demás. Debemos salir cuanto antes- y conjuró unas cuerdas para asegurare que no cause más problemas. En la próxima puerta estaban Ron, Daphne y Ginny, junto a un par de mortífagos luchando contra los cerebros que se habían liberado de los tubos e intentaban estrangularlos con sus tentáculos.

Diffindo!- gritó Neville cortando algunos tentáculos pero eran muchos.

-Lo siento por ellos, sea lo que sean. Pero no podemos arriesgarnos ¡Incendio Trío!- y tres de los cerebros que habían allí, ardieron en llamas soltando a sus víctimas. Antes de que pudieran reaccionar Neville aturdió a los encapuchados.

-¡Merlín! Gracias Harry. Esas cosas son horrendas- Salieron de allí lo más rápido y terminaron de nuevo en el gran salón dónde estaba el arco con el velo. Antes de que pudieran hacer algo fueron rodeados por más Mortífagos. Demasiados para sólo cinco, pero debían intentarlo.

-¡Suficiente!- gritó Malfoy -Aquí termina todo Potter-.

-Mira a quien traje a la fiesta- dijeron Dolohov y Rookwod trayendo a Neville y Luna mientras los apuntaba desde atrás..

-¿Y los otros?-

-Ah bueno...éste chico dio más problemas de lo que pensábamos. Pero logré acabar con él-

-Querrás decir que me atacaste por la espalda, cobarde- y sus compañeros se rieron.

-¡Cállate! Gané. Es lo que importa. Ahora guarda esa lengua si no quieres perderla-

-Eso no es nada. Dolohov, yo tengo un trofeo mejor- dijo Bellatrix y detrás suyo dos lacayos tenían a Draco y a Hermione. En su hombro podía verse un poco de sangre, pero no parecía grave -Mira Lucius, tu preciado Draco y la sangre sucia ¿Graner? ¿Ranger?-

-Granger...- dijo el padre de su amigo -Mi propio hijo peleando junto a alguien de esa estirpe. Gracias a Dios que tu abuelo no está vivo para ver esto-

-Sí, sí. Que tragedia familiar, ahora vamos a por lo que vinimos-

-Danos la profecía Potter. O tus amigos lo pagarán. He aquí una pequeña muestra- y ahí mismo Bellatrix le lanzó la maldición Cruciatus a Neville quien chillaba de dolor en el suelo -Pobre de su abuela, pero ya estará acostumbrada a perder descendientes-

-¡No se la des Harry! ¡Por nada del mundo!...- gritaba Neville y volvió a recibir la misma tortura, pero a pesar de eso no se rendía -No...no se la entregues Harry...- repetía atontado y adolorido por la maldición.

-Tú decides Potter. El señor Tenebroso te conoce, sabe que nunca dejarías que alguien sufriera por tú culpa-

Harry estaba pensando y en ese momento tuvo una idea -De acuerdo, tendrán su profecía. Con una condición-

-¡Harry no!- gritaba Ron.

-¿Qué estás haciendo Harry?- preguntó Hermione.

-No estás en posición de negociar-

-Claro que sí, tengo algo que tu amo desea con desesperación. Para él esto vale más que todas sus vidas. Sé que es nuestro fin, así que al menos me divertiré antes de partir. Éste es el trato: el Mortífago que mate a Lucius Malfoy se queda con la profecía. Imagino que la persona que se la entregue Voldemort tendrá la gratitud eterna de su amo. Así que ¿Quién quiere ser el nuevo preferido o preferida?- y ante esas palabras muchos empezaron a mirarse unos a otros.

-¿Qué están haciendo idiotas? ¡Es una trampa!- gritó Malfoy empezando a preocuparse, sabiendo como eran sus camaradas.

-No. No lo es- y tiró su varita al suelo mientras sostenía la esfera con la otra, dando a entender que iba en serio -Mi oferta sigue en pie-

En ese momento uno de ellos rompió el silencio -No sé ustedes. Pero creo que es tiempo de que mejore mi posición. Ya es hora de que alguien te baje los humos Lucius- y apuntó a su varita al sujeto y de repente todos empezaron a disputarse el premio. Y para mejorar las cosas aparecieron Sirius, Tonks y Kingsley para ayudarlos.

-¡Harry! Toma tu varita y sal de aquí!- gritó Sirius.

-Nunca la tiré- y saco de su bolsillo otra varita con la que empezó a atacar encapuchados -Ésa es la de Umbridge-

-¡Ése es mi muchacho! ¡Inteligente como James!- Y empezaron a pelear desde todos los frentes. A veces costaba distinguir aliados de enemigos, pero gracias a sus habilidades como buscador aprendía a moverse en varias direcciones.

-¡Cuidado!- y un hechizo le rozó la mano con la que sostenía la esfera, la cual cayó cerca de los pies de Neville quien la pateó con fuerza y la estampó contra la pared. Fue tan rápido que ni siquiera tuvo tiempo de frenarla con un hechizo de levitación. Mientras ambos miraban el lugar donde se había roto, una figura casi espectral, que portaba unas enormes gafas, empezó a hablar. Pero con todos los gritos y golpes que los rodeaban ni una palabra de la Profecía podía ser escuchada. La figura acabó de hablar y desapareció en el aire frente a sus ojos.

-¡Harry lo siento mucho!- dijo su amigo, quien se limpiaba las manchas de sangre de la nariz por el ataque de uno de los encapuchados -No quería...-

-No importa, al menos Voldemort ya no la tendrá jamás y sus vasallos tendrán que responder por ello-

-Harry...¡Dumbledore!- gritó su amigo y al ver al director parado detrás de él, con una mirada similar a la que había mostrado frente a Barty Crouch Jr, sintió una gran energía y optimismo. La victoria ya era suya.

Solo dos personas seguían luchando, demasiado ocupados atacándose mutuamente que no veían que la batalla ya había terminado. Harry vio como Sirius esquivaba un ataque de su prima y se burlaba. El segundo chorro de luz le acertó en el pecho, pero aún mantenía su sonrisa.

-¡Cuidado!- todo parecía moverse en cámara lenta. el adulto tardaba una eternidad en caerde espaldas a través del velo roto que colgaba del arco. Harry vio el aspecto asustado y sorprendido del ahora desgastado rostro de su padrino, mientras caía a través del antiguo portal y desaparecía tras el velo, que se levantó brevemente en el aire, como si una pequeña brisa se hubiera levantado -¡SIRIUS! ¡SIRIUS!

Fue corriendo en dirección al arco pero Lupin lo agarró desde atrás -No puedes hacer nada Harry...-

-¡Tenemos que ayudarlo. Está del otro lado del velo!-

-Es demasiado tarde...Se ha ido...- dijo el licántropo.


Dumbledore tenía a la mayoría de los Mortífagos restantes agrupados en el centro del salón, aparentemente inmovilizados por cuerdas invisibles; Ojoloco Moody había cruzado gateando la habitación hasta donde yacía Tonks e intentaba despertarla. Mientras que Kinglsey retomaba la pelea contra Bellatrix. Harry continuaba forcejeando contra Lupin mientras gritaba el nombre de su padrino en vano. No podía, no quería creer que se había ido, pero al no obtener respuesta alguna de Sirius, tuvo que aceptar la dura realidad.

Neville fue hacia él lo más rápido que pudo, dado su estado -Harry...lo siento mucho. Ése hombre, Sirius Black ¿Era amigo tuyo?-

-Él es...era mi padrino... y el mejor amigo de mi padre- dijo casi sollozando. Y la tristeza fue seguida por una rabia enorme y fue corriendo hacia la puerta dónde había ido Bellatrix Lestrange.

-¡Harry no!- gritaba Lupin, pero ya era tarde. No podía pensar en otra cosa que no sea la venganza. Cuando salió del ascensor logró ver que la mujer estaba casi en el teléfono elevador en el otro extremo del vestíbulo, en el momento en que él se abalanzaba hacia ella, le lanzó una maldición.

Protego!- gritó él.

-Vaya, si es el pequeño Harry ¿Vienes a vengar a mi querido primo? ¿Tanto lo querías?-

El odio recorrió todo su cuerpo y sin contenerse le apuntó con su varita -¡Crucio!- y la mujer se echó en el suelo, pero no se retorcía ni chillaba de dolor como hacía la mayoría, aunque la sonrisa de su cara se había desvanecido. -¿Es la primera vez que realizas una imperdonable novato? La ira sola no funciona, tienes que desearlo, Potter, tienes que desear realmente causar dolor, disfrutarlo, de lo contrario es inútil. Te enseñaré como se hace- y le devolvió el mismo maleficio, pero Harry pudo esquivarlo.

-¿Tal vez te referías a algo como esto?- y Harry murmuró un hechizo, el cual impactó en el rostro de la mujer quien gritó al sentir su rostro arder. Al cabo de un segundo, se pudo ver las marcas al rojo vivo en su mejilla derecha, que podían distinguirse como "H. P."

La Mortífaga ya no reía pero era como si hubiera tenido una grata sorpresa -Vas mejorando niño, pero aún tienes mucho que aprender. Soy la servidora más leal del señor Tenebroso. Aprendí las Artes Oscuras de él y sé hechizos que ni te puedes imaginar. Ahora te daré una última oportunidad, dame la profecía y tal vez te deje vivir-

-Pues parece que tendrás que matarme, porque la profecía se ha roto. Y él lo sabe- respondió sonriendo mientras la cicatriz le empezaba a arder con intensidad.

-¡Mientes! ¡Accio profecia!- pero nada ocurría, ya que no había nada que convocar. Por primera vez estaba asustada -Lo intenté amo...¡LO INTENTÉ! ¡NO ME CASTIGUE! ¡POR FAVOR!-

-Ahorra tu aliento, no puede oírte desde aquí-

-¿Ah no Potter?- dijo una voz detrás suyo y cuando se volteó el mismo Lord Voldemort estaba allí, frente a él -Dice la verdad Bella, puedo verlo a través de su patética mente, meses de preparación, de esfuerzo... y mis mortífagos dejaron que Harry Potter frustrara mis planes otra vez- hablaba mientras la mujer suplicaba en el suelo.

-A-amo por favor...-

-Cállate, no he venido hasta aquí para oír tus patéticas excusas y en cuanto a ti Potter...No sólo arruinaste mis planes sino que difundiste esas horribles mentiras sobre mí. Un intento patético para minimizar mi grandeza-

Harry sólo sonreía -Repetir una mentira varias veces no la vuelve verdad...Tom-

Los ojos rojos lo miraban con profundo odio. Dio un largo suspiro y levantó su varita -Ya has sido un incordio por demasiado tiempo ¡Avada Kedavra!- y un rayo de luz verde salió de ella pero una estatua se posó entre Harry y la maldición, recibiendo el impacto -¿Qué?...¡Dumbledore!-

Un segundo más tarde reapareció casi al lado de Voldemort; movió su varita hacia los restos de la fuente y las otras figuras cobraron vida. La estatua de la bruja corrió hacia Bellatrix quien gritó y empezó a lanzar maleficios que fueron a dar inútilmente en el pecho de la estatua antes que ésta saltara hacia ella sujetándola contra el piso. La pelea entre ambos era espectacular, cada uno realizaba hechizos que nunca había visto y estaban muy igualados.

-¿Va a matarme Dumbledore? No, cierto que usted está por encima de esos actos-

-Hay cosas peores que morir Tom. Y esa incapacidad tuya para comprenderlo siempre ha sido tu debilidad, aunque admito que me daría un gran placer acabar contigo por fin-

-¡No hay nada peor que la muerte!- y volvieron a luchar sin cuartel.

En un momento Voldemort lanzó la maldición asesina mientras el director luchaba contra objetos que él había convocado, pero afortunadamente Fawkes, el Fénix del director, se había interpuesto y se tragó el rayo de luz verde. Lo cual lo convirtió de nuevo en cenizas, de las cuales emergía un polluelo recién nacido. Luego Dumbledore encerró a Voldemort en una burbuja de agua de la fuente que había allí, parecía que estaba atrapado dentro de la masa de agua, hasta que luego de forcejear desapareció.

-¡Amo!- gritaba Bellatrix, quien seguía sostenida por la estatua.

Harry escapó de la estatua que lo protegía, pero Dumbledore rugió: -¡Quédate dónde estás!- parecía preocupado. Y en ese momento sintió una presencia, al principio creyó que era detrás, pero luego se percató que venía desde adentro suyo. Todo se oscurecía, y sentía como si no pudiese controlar su propio cuerpo, como si hubiese algo maligno dentro controlándolo.

Estaba en una especie de vacío, sólo había oscuridad. Podía oír a Voldemort diciéndole a Dumbledore que si la muerte no era nada, entonces que mate al chico junto con él, de esa forma morirían juntos -Es tu destino Potter. Siempre lo fue- decía la voz de su enemigo. Harry quería rendirse, que todo acabe de una vez. Así podría reunirse con Sirius y sus padres. En ese momento oyó la voz de Dumbledore -Harry...no te rindas...tú no eres como él. Eres más fuerte, y capaz de cosas que Voldemort jamás podrá lograr ni entender...-

-Pierdes el tiempo Dumbledore. Este niño es débil, igual que su sucia madre muggle y su padre mediocre- decía la voz.

A pesar de sentir un enorme dolor en todo su ser, no pudo evitar pensar en sus padres y en Sirius y eso lo hacía sentir mejor. Luego empezó a recordar los momentos que pasó con sus amigos, las veces que lograron salir ilesos de tantas aventuras peligrosas, veía a Hermione, Draco, Ron, Ginny riéndose con él, los Weasleys quienes siempre lo trataron como a un hijo más, cuando sus padres salieron de la varita de Voldemort y pudo hablarles, las veces que Sirius le decía lo mucho que se parecía a James... -Te equivocas Tom- dijo poniéndose lentamente de pie, enfrentando al Voldemort que se había aparecido delante suyo en ese lugar oscuro.

-¡No eres nada! Sólo un niño patético que ha sobrevivido por pura suerte ¡Eres insignificante!-

-Tú eres el débil. Nunca tuviste padres que te amaran como los míos, jamás has tenido amigos verdaderos y personas que se preocupen o pelearan por ti, no porque tuvieran miedo o se los ordenasen, sino porque deseasen hacerlo. Aunque consigas todo el poder del mundo, siempre estarás como este lugar: vacío y sin nadie más que a ti mismo. Me das lástima- dijo haciendo una mueca.

-¡Tú...Tú...- Podía ver que la figura delante suyo se encogía, mientras parecía que él aumentaba cada vez más de tamaño.

A pesar del dolor que sentía, se acercó más a su enemigo -Te lo diré una sola vez Tom: ¡SAL DE MI CABEZA!- y le dio un golpe en el rostro a su enemigo, haciendo que desapareciera de allí y todo se volviera oscuro.

-¡Harry!- gritaba una voz y de repente estaba de vuelta en el Ministerio. Dumbledore lo ayudó a ponerse de pie y cuando se colocó los anteojos vio a Voldemort salir de una especie de letargo, estaba tan sorprendido como él y un pequeño hilo de sangre salía de la rendija izquierda, dónde se supone que debería estar su nariz. Como si realmente le hubieran propinado un golpe allí.

-Imposible...-dijo mientras miraba su propia sangre.

En ese momento el atrio se empezó a llenar de gente, personas salían de las verdes llamas de todas las chimeneas que se encontraban a lo largo de la pared mientras que Voldemort se marchaba de allí -¡Lo acabo de ver, Señor Fudge! Le puedo jurar que era Quien - Usted - Sabe, agarró a una mujer y desaparecieron!- gritaba uno de ellos.

-¡Lo sé, Williamson, lo sé, yo también lo vi! Él...Ha vuelto- dijo casi en shock y al ver a Harry a Dumbledore exigió una explicación.

-Si vas al departamento de Misterios Cornelius, encontrarás a varios de los mortífagos que escaparon, encerrados en la Cámara de la Muerte, atados con un hechizo Anti- Desaparición y esperando tu decisión sobre qué hacer con ellos. Estoy seguro que nada te gustaría más que arrestarme. Pero hace unos segundos viste con tus propios ojos la prueba de que te he estado diciendo la verdad durante el último año. ¡Lord Voldemort ha vuelto! Y has estado persiguiendo al hombre equivocado por doce meses, y ya es hora de que entres en razón-

-Yo...¡Dawlish! Williamson! Bajen al Departamento de Misterios y encárguense de ese asunto- les ordenó a sus aurores y luego notó que él también estaba allí.

-¿Potter? ¿El-que-no-debe-ser-nombrado aquí? ¿Qué está sucediendo?-

-Te lo explicaré todo Cornelius, pero primero debo enviar a Harry a Hogwarts- y apuntando con su varita a un pedazo de estatua que estaba en el suelo -¡Portus!- El objeto brilló con un color azul y tembló contra el piso por unos segundos, luego quedo inmóvil nuevamente.

-¡Albus, no tienes autorización para ese traslador! No puedes hacer estas cosas justo frente al Ministro de Magia, tú...tú...- pero al ver la expresión del director se quedó callado.

-Darás la orden de remover a Umbridge como directora del colegio y quiero que tus aurores dejen de perseguir a Hagrid. Sería mejor que se enfoquen en buscar a los Mortífagos que han aún están prófugos. Tómalo Harry, te veré en mi despacho en unos veinte, quizá treinta minutos- le dijo entregándole el objeto y en cuanto lo tocó desapareció de allí.


Estaba de vuelta en el colegio, los objetos destrozados durante la huida del director habían sido reparados y todo lucía como si nada hubiera pasado. Algunas personas de los cuadros se despertaban y uno le preguntó si Dumbledore estaba de vuelta, Harry sólo asintió.

-Que bueno, ha sido muy aburrido por aquí sin su presencia. Sabes, él te estima mucho Harry Potter, de veras-

Harry no respondía, el dolor y la culpa recorrían todo su ser. Quería salir de allí, poder borrar todo lo que había presenciado pero era imposible. En ese momento la chimenea se encendió y el director salió de allí, quien fue recibido por sus predecesores con aplausos.

-Gracias- les dijo suavemente -Bueno Harry, te alegrará saber que hemos hallado a todos tus amigos y ninguno ha recibido daño permanente, están todos a salvo. No tendrán que ir a San Mungo pero pasarán la noche en la enfermería con Madame Pomfrey-

-Bien- respondió casi en forma automática. Como si fuera un robot.

-Sé como te sientes Harry-

-No, no lo sabe- dijo enojado.

-Perdiste a tus padres y ahora a tu padrino. Sientes una rabia e impotencia que no puedes expresar, quieres destruir todo a tu paso-

-Claro. Y sabe todo eso gracias a la Legeremancia ¿No? Pues si ya sabe cómo me siento entonces déjeme ir ¡Quiero estar solo!-

-No hasta que escuches lo que tengo que decir. Fue mi culpa que Sirius muriera, no tuya-

-¿Qué?-

-Si hubiera sido honesto contigo, Harry, como debería haber sido hace años, habrías sabido que Voldemort trataría de engañarte para que fueras al Departamento de Misterios, y tú nunca hubieras ido allí en busca de Sirius. De la misma forma que él fue al instante al descubrir que tú estabas allí-

-¿Dices que mi descendiente, el último Black, ha muerto?- preguntó Phineas Nigellus desde su cuadro y se fue de allí. Probablemente al que estaba en Grimmauld Place para cerciorarse que realmente había sucedido.

-Toma asiento- era una petición, no una orden -Como sabrás hace muchos años cuando Voldemort te hizo esa cicatriz creó una conexión única entre ambos. La cual te permite sentir cuando Voldemort estaba cerca de ti o si sentía grandes emociones, ya sea ira o felicidad-

-Lo sé, ya me lo había dicho el profesor Snape-

-Esa conexión se ha ido fortaleciendo desde el año pasado cuando recuperó su cuerpo y sus poderes y me preocupaba que Voldemort pudiera haberse dado cuenta de la existencia de esta conexión entre vosotros dos. Me pareció ver un destello de él en tus ojos la noche que me marché del colegio y Sirius me dijo de lo que sentiste poco después del ataque del Sr Weasley, lo cual confirmaba mis temores. Imagino que te preguntaste por qué no era yo el que te explicaba esto. Ni por qué no te enseñé yo mismo Oclumancia, o por qué apenas te he dirigido la palabra estos meses

-Sí, eso pasó por mi cabeza-

-Estaba seguro que si él descubría que nuestra relación era, o había sido alguna vez, más cercana que la de un director y un alumno, habría aprovechado la oportunidad de usarte como medio para espiarme. Por eso preferí alejarme, para protegerte y también a la Orden- tomó aire y continuó -El profesor Snape me dijo que has estado soñando con el departamento de Misterios y la razón de ellos se debe a que Voldemort lleva meses obsesionado con ese lugar y poder hacerse con la profecía que había allí. Lamentablemente para él sólo podían tomarla aquellos cuyo nombre aparezca en ella, de lo contrario corrían el riesgo de enloquecer, como le pasó a mi amigo Sturgis Podmore luego de que Lucius le lanzara la maldición Imperius y le ordenara tomarla-

Harry seguía pensando que todo fue su culpa. Hermione tenía razón cuando le insistía que debía practicar más como cerrar su mente pero no le había dado tanta importancia como a las demás ramas de la magia. En ese momento un recuerdo vino a su cabeza -¡Intenté comprobar si Sirius estaba en su casa y Kreacher me dijo que estaba en el departamento de Misterios!-

Dumbledore le explicó que Kreacher le mintió, al no ser su amo podía hacerlo sin tener que autocastigarse como normalmente hacen los elfos. Le dijo que luego de que Sirius se enfadara y le dijera que se fuera lo tomó en forma literal y fue a buscar a Bellatrix Lestrange, la última Black a la que aún le profesaba respeto, ya que la madre de Draco Narcissa había sido repudiada igual que su hermana Andrómeda, la madre de Tonks, por casarse con un muggle. Al no ser guardián de los secretos de la Orden y debido al juramento de su raza no podía revelar el paradero del cuartel ni dar información sobre sus planes, pero si alcanzó a decirle a Bellatrix que la persona que Sirius más quería en el mundo era Harry, y que él lo consideraba una especie de figura paterna y de hermano mayor y que ambos irían hasta el fin del mundo para ayudar al otro si se encontrase en peligro.

-¿Entonces Sirius...?-

-Nunca había dejado Grimmauld Place, estaba arriba, curando a Buckbeak que había sido lastimado por Kreacher, siguiendo las órdenes de Bellatrix-

-Y pensar que Hermione decía que debíamos tratarlo mejor- dijo enojado. El director le dijo que ella tenía razón, kreacher había sufrido casi tanto como Dobby y que si Sirius hubiese intentado llevarse mejor con él tal vez no hubiera hecho lo que hizo.

-¡NO HABLE MAL DE SIRIUS!- dijo enojado. Y le reprochó en cara que si el profesor Snape le hubiera dejado de darle clases de Oclumancia, podría haber aprendido a cerrar su mente y nada de eso hubiese pasado.

-Tienes razón, creí que el profesor Snape había dejado atrás sus sentimientos hacia tu padre y Sirius, pero lamentablemente no fue el caso-

-¿Entonces es así? ¿El profesor Snape puede odiar a mi padre, pero está mal que Sirius odiase a Kreacher?-

-Sirius no era una persona cruel, en general era amable con los elfos domésticos o cualquier otra criatura. Pero no tenía cariño a Kreacher, porque era un recuerdo viviente del hogar que Sirius tanto había odiado-

-¡Si lo odiaba! Y usted lo mantuvo encerrado en ese lugar-

-Sólo intentaba mantenerlo con vida-

-¡Eso no era vivir! Era simplemente existir ¡A las personas no les gusta que las mantengan encerrados y tampoco a los animales!- le gritó perdiendo los estribos, sin darse cuenta que estaba hablando con el mismo director, quería gritar, quería llorar, todo excepto seguir hablando con él. Lejos de enfadarse el hombre asintió y le dio la razón, le dijo que era hora de que supiera la verdad y cuando terminara podría hacer lo que quisiera.

-Hace cinco años llegaste al colegio, sano y salvo. No tan contento ni tan bien alimentado como esperaba, pero vivo. Cuando entraste en Slytherin admito que quedé pasmado y al ver lo rápido que avanzabas en clases en comparación a tus compañeros, me di cuenta que eras un estudiante dotado y me preocupaba que te descarriaras como lo hizo Tom Riddle en su momento-

-No fue el único que lo creyó- dijo recordando las veces que lo comparaban con él.

-Y aún así demostraste que no podíamos estar más equivocados, no sólo forjaste una gran amistad con una hija de Muggles, sino que además les enseñaste a Ronald Weasley y a Draco Malfoy que, a pesar de estar en casas rivales y provenir de familias muy diferentes, eran más parecidos de lo que pudiesen admitir y trataste de que dejaran atrás sus prejuicios hacia el otro- dijo. Le explicó que la razón por la que lo envió a vivir con sus tíos muggles, sabiendo como eran y que cualquier familia de magos hubiera estado encantada de recibirlo y criarlo como un hijo, se debía a que el sacrificio de su madre vivía tanto en él como en su tía Petunia y que por eso era, en teoría, el lugar más seguro para él. Pero que luego de que abandonara esa casa tuvo que tomar medidas para mantenerlo a salvo, ya sea durante su estancia en la Mansión Malfoy o Grimmauld Place, en especial ahora que Voldemort usó su sangre para volver.

-¿Y qué tiene que ver conmigo y Voldemort?-

-Tal vez recuerdas que una vez me has preguntado porqué Voldemort intentó matarte cuando sólo eras un bebe y te dije en ese momento que no estabas listo para saberlo. Luego de tu segundo y tercer año enfrentaste grandes peligros mortales y aún así sentí que no estabas preparado, mi mayor error fue el año pasado luego de que te enfrentaras a él y salieras victoriosos, no habértelo dicho. Me decía a mí mismo que era para protegerte, un error de anciano, seguimos viendo a las personas como los conocimos y no como son ahora. A pesar de haber crecido y pelear contra horrores que pocos tendrían el valor de enfrentar, aún seguía viéndote como el pequeño niño que alguna vez vivió en una alacena-

-No entiendo señor-

-Voldemort trató de matarte cuando eras un niño por una profecía hecha poco tiempo antes de tu nacimiento. Sabía que se había hecho la profecía, pero no supo todo lo que decía. Decidió matarte cuando todavía eras un bebé, creyendo que estaba cumpliendo con los términos de la profecía. Para su desgracia, descubrió que estaba equivocado cuando la maldición con la que intentó matarte rebotó contra él. Y por eso, desde que retornó a su cuerpo, y especialmente, desde tu extraordinaria huida de él el año pasado, ha estado decidido a escuchar la profecía por completo. Eso era lo que él buscaba: como destruirte- explicó. Harry le dijo que la profecía se había roto sin querer, pero el director le dijo que sólo se rompió la grabación de ella, y que la misma ya había sido escuchada por otra persona y esa persona la recuerda a la perfección.

-¿Usted?-

-Que perspicaz. Así es, hace muchos años tuve una entrevista de trabajo para el puesto de Adivinación en "Cabeza de Puerco", a pesar de que nunca tuve interés en que se siga impartiendo dicha asignatura. Pero como era la tataranieta de una gran hechicera que realmente podía ver acontecimientos futuros decidí darle una oportunidad, a los cinco minutos de hablarle noté que no tenía ningún talento para dicha rama de la magia y me disponía a marcharme pero fue entonces cuando esa mujer entró en una especie de trance - y apoyó su varita en la sien y tomó una especie de recuerdo el cual tomó la forma de la profesora Trelawney quien habló con esa voz ronca que sólo Harry había conocido -El único con el poder para derrotar al Señor Oscuro se acerca... nacido de aquellos que lo han desafiado en tres ocasiones, nacido cuando el séptimo mes muere... y el Señor Oscuro lo marcará como a su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Oscuro desconoce... y alguno deberá morir a manos del otro puesto que ninguno puede vivir mientras el otro sobreviva... el único con el poder de vencer al Señor Oscuro nacerá cuando el séptimo mes muere...-

Harry estaba atónito y cuando recuperó la compostura habló -Eso quiere decir...-

-Que la única persona que tiene oportunidad de derrotar a Lord Voldemort nació a finales de julio, hace casi dieciséis años. Este niño nacería de padres que ya desafiaron a Voldemort tres veces-

-¿Yo...?-

-Bueno eras uno de las posibilidades, el otro era Neville Longbottom, ya que ambos cumplían con ese detalle- y ante tal revelación quedo más sorprendido aún y le preguntó si tal vez podía tratarse de su amigo y no de él -Recuerda la última característica que identifica al niño que podía vencer a Voldemort... el mismo Voldemort le "marcaría" como a su igual. Y así lo hizo, Harry. Él te escogió a ti, no a Neville. Él te dio la cicatriz que ha demostrado ser a la vez una bendición y una maldición y lo irónico es que eligió, no a un niño de sangre pura como Neville, quien según sus creencias era el único digno de llamarse mago, sino al mestizo cómo él. En lugar de destruirte te dio dones y habilidades las cuales te permitieron escapar de él no una, sino cuatro veces. Más veces que tus padres o los de Neville-

-¡Pero no soy poderoso como él! No puedo poseer a los demás ni realizar la magia como la que él o usted mostraron durante su duelo-

-El poder al que me refiero, es el que reside en tu interior, aquel que tú posees en grandes cantidades y que Voldemort no tiene en absoluto. Ese poder te llevó a salvar a Sirius esta noche. Ese poder también te salvó de ser poseído por él, porque no puede resistir estar dentro de un cuerpo repleto de la fuerza que detesta. Al final, no importó que tú no pudieras cerrar tu mente. Fue tu corazón el que te salvó. El mismo que tenía Lily Evans-

-Entonces...al final tendremos que pelear uno contra el otro, hasta que sólo quede uno-

El hombre respiró y por un breve momento le pareció que lucía más anciano que nunca -Mucho me temo que sí...- y por un largo rato ninguno hablo. Los primeros rayos del sol entraban por la ventana y se podía oír el sonido de algunos estudiantes caminando por los pasillos en dirección al gran Comedor para desayunar. Ninguno de ellos debía tener la más remota idea de lo que había sucedido horas antes y el dolor que pasaron tanto él como sus amigos.

-Supongo que te debo otra explicación. Sobre por qué no te nombré Prefecto y le di el puesto al joven Malfoy. Supuse que ya tenías demasiadas responsabilidades, como organizar clases de Defensa ilegal- dijo esbozando una pequeña sonrisa mientras una lágrima bajaba por su arrugado rostro y descendía hasta su barba plateada. Harry no pudo morderse el labio y no pudo evitar lagrimear un poco también y, a pesar de la situación, ambos empezaron a reírse, no por diversión o porque hubiese sucedido algo gracioso, sino porque era lo que necesitaban para aliviar la culpa y el dolor que sentían en ese momento.


Al día siguiente fue a la enfermería a ver a sus amigos. A pesar de haber dormido bastante le costó mucho poder salir de la cama y tener que encarar un mundo donde Sirius ya no estaba y dónde su destino inminente lo esperaba afuera. Pero en ese momento necesitaba verlos y asegurarse que todo estén bien. Cuando llegó vio matrimonio Weasley en la puerta y como siempre, la señora Weasley fue corriendo a abrazarlo hasta sacarle el oxígeno del cuerpo.

-¡Ay Harry! Gracias al cielo que están todos bien ¿En qué diablos pensaban en ir hasta el Ministerio?-

-Molly, creo que lo último que Harry necesita es un sermón. Estoy seguro que ya Dumbledore le dio su parte. Lo importante es que ninguno de los chicos salió herido de gravedad- dijo su marido. Y ambos lo consolaron por la pérdida de Sirius y le dijeron que sus amigos lo esperaban.

Apenas entró vio a Neville con su abuela. Pensó que la mujer estaría enojada por su excursión nocturna pero lejos de eso, parecía muy complacida -Mi nieto me estaba contando lo que sucedió, fueron muy valientes al pelear contra esos Mortífagos y el Innombrable-

-Neville fue el más rudo, soportó la Maldición Cruciatus a manos de Bellatrix Lestrange, no una, sino dos veces y aún así no estaba dispuesto a dejar que se salgan con la suya- le dijo y ante ese hecho la anciana parecía a punto de llorar -Los Longbottom somos huesos duros de roer- respondió mientras se secaba una pequeña lágrima y le acariciaba el cabello, diciéndole que sus padres estarían orgullosos.

Mientras se dirigía hacia donde estaban los demás oía a Luna charlaba con Daphne sobre lo bien que le estaba yendo a su padre gracias a la publicación de la entrevista de Harry y que viajarían para buscar a una criatura llamada "Snorlack de Cuernos arrugados". Luego vio cómo Ron le mostraba a Hermione y a su hermana las marcas que le habían dejado los cerebros con tentáculos en los brazos.

-¡Bha! Eso no es nada, mira este corte Weasley- comentó Draco y les mostró el hombro donde tenía una línea rojiza que iba desde arriba hasta casi debajo de la axila -Esos descerebrados no sabían con quien se estaban metiendo- Harry sonreía al ver que ni siquiera estando en la enfermería, ninguno de los dos dejaba de competir con el otro.

-Gracias por recibir el impacto por mí Draco- dijo Hermione acercando su mano cerca de la cicatriz, y apenas lo tocó el joven se acomodó en la la almohada alejándose.

-Sí... bueno... Estabas muy ocupada con el otro, no hubiera sido justo-

-Modesto como siempre. Oh, espera, creo que es la primera vez - comentó Ginny. Y en ese momento llegaron Fred y George para mostrarles la tapa de "El Profeta" dónde en primera plana se veía a Fudge admitiendo el regreso de Voldemort y reivindicando a Dumbledore y Harry.

-Ya vuelves a ser "El niño-que-vivió". Y pensar que hace poco te tildaban de loco y mentiroso-

-¿Qué traen puesto?- preguntó Ron al ver la vestimenta que llevaban.

-Piel de dragón de la más fina calidad hermanito. La gente se enloquece con nuestros productos, hasta Zonko nos propuso abrir un puesto dentro de su tienda a cambio de regalías- respondió Fred.

-¿Qué te parece mamá? ¿Ahora si estás orgullosa de tus alborotadores?- dijo mientras jugaba con un Galleon en sus dedos y se lo enviaba a su hermana.

-Si causaban problemas a pesar de los sermones y los castigos, no imagino que hubieran hecho si se los hubiera alentado por ello. Pero si estoy orgullosa, porque no dejaron que nadie les diga que hacer, lograron salirse con la suya y conseguir el trabajo que siempre quisieron. Es todo lo que querría para ustedes - les respondió sonriendo y luego se acercó a Draco quien hablaba con su hija - Me alegra ver que no saliste herido de gravedad. Gracias por cuidar las espaldas de Ginny y Hermione como te lo pedí- le dijo antes de darle un beso en la frente y luego le acomodó la almohada para que esté más cómodo.

-¿Cómo lo hace?- le susurró Ron a Harry al ver que el rubio estaba rodeado y siendo atendido por Ginny, Hermione y hasta la señora Weasley.

-No lo sé. Tal vez por los cosméticos que usa- bromeó al ver que a pesar de estar en la enfermería su cabello parecía estar siempre pulcro y brillante.


Se acaba el quinto año de Harry. El sexto será el último (para mí). Espero que disfruten este fanfic