Los pasillos del colegio, los cuales solían estar llenos de estudiantes y ruidos, ahora estaban bastante silencioso. Era el último día de clases y casi todos ya habían empacado, la mayoría estaban despidiéndose de sus compañeros o recorrían el lugar todo lo que pudiesen para tener su último recuerdo antes de volver a casa. como un niño en un parque que sólo puede subirse a una última atracción.
Cuando el Ministro Fudge declaró a través de "El Profeta" admitiendo el regreso de Voldemort y pedía disculpas al director Dumbledore y a Harry, por dudar de ellos. También publicaron la lista de los Mortífagos capturados, entre ellos Lucius Malfoy, quien alegaba que sólo estaba bajo la maldición Imperius y que lo atacaron por sorpresa cuando le dijeron que su esposa e hijo serían lastimados. Como su esposa estaba oculta por todos, excepto Dumbledore y pocos miembros de la Orden, no estaba para negarlo, además del hecho de que su hijo era amigo cercano del famoso Harry Potter también lo beneficiaba.
-"Los encapuchados se han llevado a mi pobre mujer, aunque no me extrañaría que también fuese cosa de Dumbledore y su pequeño ejército personal. Se hacen llamar "La Orden del Fénix". Un nombre pretencioso para una asociación no registrada que piensa que puede actuar sobre la ley. Perdiendo el tiempo persiguiendo a ciudadanos inocentes y no a los criminales de verdad."- y así seguía fingiendo inocencia y, al mismo tiempo, mancillar al director. Cuando leyeron eso no podían creer el cinismo y la capacidad para mentir tan bien de ese hombre. Aunque para estas alturas, no sabía por que se sorprendían. Todos miraron el rostro de su amigo al ver como su propio padre fingía afecto por su familia con tal de liberarse de Azkaban.
-Es inteligente, sabe muy bien cómo y cuando actuar- respondió con seriedad. Luego se excusó diciendo que quería estar solo un rato.
-No te dejaremos solo Draco- respondió Ginny.
-¿Ah no? ¡Accio capa!-y apenas el objeto llegó a sus manos se la colocó y salió corriendo antes de que alguno pudiera hacer algo.
-¡Es un tonto! ¿Por qué hace eso?-
-Necesita tiempo para asimilarlo. No es bueno tener a alguien sobre ti preguntándote a cada segundo cómo te sientes, y todo eso-
-Lo último que necesita es estar solo ¡Su madre está oculta para protegerlo y su padre es un imbécil que no sabe el hijo increíble que tiene!- chilló Hermione.
-Es cosa de hombres, no lo entenderías-
-Cualquier persona coherente no lo entendería Ronald. Harry, tú estás de acuerdo conmigo ¿Verdad? Saca el mapa así podremos encontrarlo-
-Honestamente Herms...creo que deberíamos darle privacidad, es el último día, luego tendremos todo el verano para preguntarle sobre cómo se siente-
-TÚ lo verás todo el verano. Nosotros estaremos con nuestras familias. Hasta Ron y Ginny lo verán cuando sus padres vayan a las reuniones-
-Démosle un par de horas- dijo la pelirroja, quien se frotaba los ojos y parecía tener dolor de cabeza. Supusieron que era por la experiencia que había pasado en el Ministerio, pero les aseguró que estaba bien, que sólo tuvo una mala noche pensando lo mucho que iba a extrañar el colegio.
-¿Crees que volverá para entonces?- preguntó su hermano.
-No, pero iré a buscarlo. Iré sola, y no pierdas el tiempo con el mapa, él no aparecerá allí-
-¿Cómo sabes dónde está?-
-Hay pocos lugares dónde tu nombre no aparece en el mapa e imagino a cual fue. Mientras tanto iré a despedirme de Daphne y Luna, luego iré a buscarlo ¿Por qué no van a ver a Hagrid o hacen algo mejor que pensar en dónde podría estar Draco?- y se marchó de allí.
-¿Cómo es que lo conoce tan bien? ¿Crees que hay algo entre ellos?-
-Aunque así lo fuera no es asunto tuyo Ron-
-¡Claro que sí! Es mi hermana-
-Y ya demostró que puede valerse muy bien por su cuenta. Viste lo bien que lucho contra los Mortífagos-
-No es lo mismo ¿Tú que piensas de eso?- le preguntó su amigo.
Por un momento Harry imaginaba a Ginny y Draco juntos, y le pareció gracioso al ver la expresión que pondrían Ron y su familia. Aunque siempre creyó que sólo eran amigos muy cercanos. Pero las cosas cambian, y aunque no fuera el rubio, ella no tenía problemas para conseguir la atención de los chicos. Michael Corner, Blaise Zabini y, según algunos rumores, también Dean Thomas, eran la prueba de ello. Aún así, verla de novia le resultaba...extraño.
-Mira Ron, no importa si sea Draco o cualquier otro, es su decisión. Que seas su hermano mayor no te da derecho a negarle salir con alguien. Imagina a Fred o George prohibiéndote salir con alguna chica...O Percy diciéndote que no deberías salir con la chica que te gusta sólo porque no le parece "apropiado"- le dijo la chica y ante la mención de su hermano díscolo su amigo pareció reaccionar y empatizar con Ginny y entendió que, aunque siempre fuese su hermana menor, ya había crecido.
-Vale...intentaré no espantar a sus novios...no prometo no avergonzarla o darle su merecido si la lastima-
-Es un comienzo-
-Escuchen. Iré a despedirme de Hagrid y de la serpiente. Y luego de otras personas. Ginny tiene razón, es nuestro último día, aprovechémoslo- les dijo y emprendió camino hacia su objetivo.
Draco estaba apoyado sobre el césped cerca del lago. Había pensado en ir a la sala de Menesteres, pero luego de que las clases del ED fueran interrumpida tuvo sus dudas, además era el lugar más obvio. En cambio nadie lo buscaría allí cerca del lago. Seguía pensando en su padre, aún después de todo lo que había sucedido una parte suya esperaba que el hombre se apareciera y le dijera cuán arrepentido estaba y que aún los quería a su madre y a él. También pensaba en su madre Narcissa, cómo debería estar ahora, lejos de su hogar y de todo lo que había conocido, sólo para protegerlo. Se moría de deseos de hablar con ella, relatarle sus aventuras, tener al menos un indicio de que estuviese a salvo. Pasaba el rato tirando piedras al lago, como si de alguna forma eso lo hiciera sentir mejor.
-Al fin te encontré- dijo una voz.
-¿Cómo sabías dónde estaba? Creí que el mapa de Potter no me vería desde aquí-
-Era aquí o la sala de Menesteres, supuse que preferirías este lugar donde hay mucho espacio y aire libre. Ya que más adelante estarás encerrado con Harry y los miembros de la Orden. No hay mucha privacidad allí- respondió sentándose a su lado.
-Vete, quiero estar solo Ginny-
-Ya podrás encerrarte y refunfuñar todo el verano en Grimmauld Place, ahora es cuando deberías pasar las últimas horas con tus amigos. Mira, tu padre es un imbécil, eso no podrás cambiarlo. Pero tienes una madre valiente que está dispuesta a dejarlo todo por ti. Y, por supuesto nos tienes a nosotros, así que deja de actuar como el típico chico malo solitario y melancólico. Guárdalo para las chicas tontas que te adulan, como Parkinson- dijo dándole un pequeño codazo amistoso, haciendo que se relaje un poco.
-No es necesario que te pongas celosa-
-Pff, como si pudiera tener celos de ésas. Además ¿Quién te dijo que eras mi tipo?- bromeó la chica.
-Cierto, olvidaba que sólo te gustan los chicos famosos con gafas y cicatriz en la frente- y la chica hizo un pequeño gesto -Admítelo, te gusta Potter desde que lo conociste. Tal vez por eso el sombrero seleccionador te mandó a Slytherin. Por cierto, fue buena estrategia cuando fingiste enojarte con tus hermanos y así tener una excusa para agarrar su mano-
La chica hizo caso omiso al comentario -Es amigo de mi hermano, y además él nunca se ha fijado en mí. No de esa forma. Le gustan las chicas lindas como Chang-
-Lo dices como si tú no lo fueras. Además, las cosas cambian, apuesto que si te viera con otro chico se pondría celoso-
-¿Tu crees?-
-Nos gustan los desafíos. Mi madre me dijo que las mujeres logran atraer la atención de los hombres luciendo inaccesibles pero, al mismo tiempo, demostrando que son buen partido y que hay otras opciones detrás suyo. No hace daño tener a un par de chicos siguiéndote como un cachorrito y dándote cumplidos, como hacía Corner contigo-
-No es el único- y le ofreció unos chocolates de una caja que algún chico le había regalado.
-Nada mal. Recuerda que también puedes pasar un buen rato. Que no puedas estar con el indicado no significa que no puedas disfrutar con el erróneo. Salir a tomar algo a las tres escobas o verse "a solas" por ahí, lejos de los miradas ajenas- le dijo mientras subía y bajaba las cejas.
-¿Eso no me haría una...?-
-¿Una persona que ya creció y que tendrá ciertos impulsos, además de pasar por otros cambios? Imagino que tus padres hablaron contigo de esto-
-Bueno sí, sólo lo básico. Sé como nací y...el procedimiento-
-¿Eso es todo? Con razón son tantos Weasley. Bueno te enviaré una copia del libro y notas que me dieron cuando cumplí trece-
-Te lo agradecería mucho, tengo todos hermanos y ninguna hermana. Y mi madre me sigue viendo como una niña. Así que eso complica un poco las cosas- le dijo sonriendo y luego se mordió el labio -¿Crees que soy una tonta al hacer todo esto, sólo por querer llamar su atención?-
-Nunca te llamaría tonta. Entiendo que debe ser difícil cuando te gusta alguien que sólo te ve como un amigo. Es como estar cerca, pero a la vez tan lejos- respondió casi suspirando.
La pelirroja arqueó una ceja -¿Seguimos hablando de mis sentimientos o de los tuyos?-
-¿De qué hablas?- preguntó y la chica le lanzó una sonrisa maliciosa que lo hizo sentir bastante incómodo.
-He visto como miras a Hermione...Cómo tu rostro cambia sutilmente cuando tiene una de sus brillantes ideas o tus pequeños rastros de celos cuando habla de Viktor Krum, los cuales por cierto, son similares a los de mi hermano. También noté cómo instintivamente la protegiste durante la batalla en el Departamento de Misterios. Y apuesto a que te arrepientes de no haberla invitado al baile del año pasado, en especial luego de ver lo bonita que se veía esa noche...-
Ante esa respuesta el chico quedó sin palabras. Quería decirle que se calle y no diga tonterías, pero era imposible, todo lo que le había dicho era la pura verdad. Siempre le enseñaron a no demostrar emociones, tanto con aliados como con enemigos, y a mantener la mente fría ante cualquier situación. Una habilidad útil tanto para la política como para la Oclumancia, si deseaba aprenderla alguna vez. Pero con Ginny era inútil, ella siempre sabía lo que pasaba por su cabeza y cómo se sentía.
-Es una amiga, nada más- respondió intentando recomponerse.
-Una amiga que está preocupada por ti, igual que todos. De hecho parecía enojada porque sólo Harry podría verte durante el verano y ella no-
-¿De veras?- preguntó en tono de sorpresa y una casi efusividad y al ver la sonrisa que puso la pelirroja se dio cuenta que había caído en una trampa. Por supuesto que ella no lo echaría tanto de menos.
-¿Por qué no das el paso y la invitas a salir? Es obvio que hay algo entre ustedes-
-No es tan simple-
-¿Por qué eres de Slytherin y ella de Griffindor? ¿O porque es una hija de muggles? Claro, el señorito Malfoy es demasiado bueno para una "sangre impura"-
-¡No la llames así!- bramó. Y al darse cuenta de su reacción tuvo que aceptar la verdad: Le gustaba la chica.
-No voy a decirte que hacer Draco, es tu decisión. Entiendo que ahora estás pasando por muchas cosas. Sólo te diré que no te tardes mucho. Krum y mi hermano no son los únicos que se han fijado en ella-
-¿Y que harás tú con Potter?-
-Tengo el resto del verano para arreglar mis ideas, sugiero que hagas lo mismo. Tal vez tengamos mejor suerte el próximo año-
-Ojalá tengas razón-
La chica apoyó su cabeza en el hombro donde no había sido herido por los Mortífagos, mientras contemplaba el paisaje frente a ellos -El amor apesta- dijo.
El chico pensó en la castaña, en su madre, en cuánto se complican las cosas cuando hay sentimientos enredados y no pudo evitar dar una pequeña, pero inhabitual, risa -Ciertamente-
Harry había terminado de despedirse de Hagrid y el Basilisco. Mientras volvía al colegio se cruzó con el fantasma de Griffindor Nick Casi decapitado. Quien lo felicitó por su valentía durante la batalla en el Ministerio.
-Nick...hay algo que quiero preguntarle-
-Me imaginaba que me harías esa pregunta. Es normal tener curiosidad cuando uno sufre una pérdida...pero me temo que él no volverá-
-¿Quien?-
-Sirius Black. El no volverá como un fantasma, el seguirá adelante-
-¿Adelante? Pero ¿Por qué no volverá? ¡Usted lo hizo y también los demás!- insistió esperanzado.
-Algunos magos eligen ese camino. Y la mayoría se arrepiente de ello, incluyéndome-
-¿Por qué?-
-Siempre le temí a la muerte y al final terminé escogiendo una mala imitación de la vida. No estoy aquí pero tampoco estoy allá. No puedo experimentar el gozo de la vida, las personas que conocía y apreciaba ya no están en este mundo y tampoco puedo relacionarme del todo con los que sí están presentes. No es una existencia muy grata que digamos, si me preguntas él escogió sabiamente. Lamento no haberte sido de ayuda, con permiso- y se fue de allí flotando. Harry volvió a sentirse mal, por un momento pensó que podría volver a hablar con Sirius, como lo hizo con sus padres cuando salieron de la varita de Voldemort. Pero esta vez no sería el caso.
Se dirigía a la Sala común de su casa para terminar de armar su maleta y se encontró con Luna, quien estaba buscando sus cosas, al parecer algunas de sus compañeras le habían quitado alguna de sus pertenencias y las habían dejado por ahí. Utilizaron el encantamiento invocador para que sus objetos personales volvieran a su mano.
-¿Por qué escondieron tus cosas?-
-Bueno, tal vez porque piensan que soy bastante rara. Algunos me llaman "Lunática Lovegood"-
-Eso no es excusa, si vuelven a hacerlo...-
-Tranquilo, sé cuidarme sola. Sobre todo después de las clases que nos diste-
En ese momento una idea pasó por su cabeza -Luna...tu veías a los Therstals tirando el carruaje al principio del año. Dijiste que los veías desde la primera vez que viniste al colegio ¿Tú viste morir a alguien?-
-Si. A mi madre, era una bruja muy inteligente pero le gustaba experimentar y uno de sus hechizos salió mal...yo tenía nueve años-
-Lo siento mucho- le dijo sintiendo una gran pena.
-Está bien, la hecho de menos. Pero aún tengo a mi papá y no es como si no fuera a volver a verla-
-¿Cómo?-
-Tú oíste las voces detrás del velo no?- y luego de un momento en que sus miradas se cruzaron ambos sonrieron y se despidieron. Luego de darle las gracias por su apoyo en la batalla del departamento de Misterios siguió su camino hasta su habitación. Vio entre sus ropas el pequeño la pequeña pieza de ajedrez que le había quitado a Dudley, junto al regalo de Sirius: la navaja que a pesar de estar rota la conservaba y otro que aún no había abierto.
Harry se tiró en su cama y rompió el envoltorio dejando ver un pequeño espejo cuadrado. Parecía bastante viejo y estaba muy sucio. En el reverso había una nota escrita por Sirius:
"Harry, éste es un espejo de dos caras, yo tengo el otro de la pareja. Si necesitas hablarme, simplemente di mi nombre en él; aparecerás en mi espejo y podré hablar en el tuyo. James y yo solíamos usarlos cuando estábamos en castigos separados"
Harry no pudo evitar derramar lágrimas ante ese regalo. Su padrino ya no estaba y no había forma alguna de comunicarse con él, ya sea por ese espejo, el espejo de Oesed o algún hechizo. Realmente el último familiar que le quedaba había muerto. En ese momento pensó en los Weasleys y que esperaba volver a verlos a todos lo antes posible. Cuando se disponía a salir de allí se cruzó con algunos de sus compañeros cuyos padres habían sido capturados y enviados a Azkaban.
-Estás muerto Potter-
-Curioso, no me siento como un fantasma-
-Vas a pagar por lo que hiciste. Mi padre no estará mucho tiempo encerrado, los dementores han abandonado Azkaban y pronto lograrán escapar-
-Imagino que sí. Pero ahora todos saben la clase de gente que son. Aunque si yo fuera ellos me quedaría allí, la cárcel es mejor castigo que tener que rendirle cuentas a su amo por haber fracasado en la misión que les encomendó. Créanme que es preferible el encierro a sufrir la maldición Cruciatus a manos de Voldemort- y ante el gesto que pusieron por la mención de su nombre Harry sonrió -¿Por qué esa cara? ¿Acaso no es amigo de sus padres?-
-Te crees muy valiente. Pero ya verás, el señor tenebroso te hará pagar, y también a los traidores de Malfoy, Weasley y a tu amiguita sangre-sucia...-y antes de que pudiera terminar la oración le lanzó un hechizo no verbal, dejándolo inconsciente. Los otros estaban sorprendidos y parecían indecisos sobre si actuar o retirarse.
-Largo de aquí- les dijo emitiendo un siseo en Pársel, haciendo que salieran despavoridos -Idiotas...- dijo murmurando mientras sonreía pensando que si Sirius estuviese presente, estaría dando una gran carcajada al ver como se deshacía de esos tontos buscapleitos.
El banquete fue bastante aburrido, más que nada por los acontecimientos ocurridos. Pero el director dio un discurso acerca de no dejar que el mundo de afuera les impida disfrutar de su último día. Además el hecho de que Umbridge se había marchado antes de la ceremonia de despedida, con Peeves tirándole tizas y burlándose de ella ayudó a levantar un poco la moral. La profesora Mc Gonagall estaba de vuelta y ocupaba su asiento junto al de Dumbledore.
Slytherin había ganado la copa de la casa pero Griffindor se quedó con la copa de Quidditch, aunque fue por poca diferencia. La excursión del ministerio había hecho que ambas casas ganaran muchos puntos, las serpientes por parte de Harry, Draco y Ginny y los leones por Ron, Hermione, y Neville. Aunque Luna y Daphne también consiguieron bastantes para Ravenclaw.
Todos los estudiantes ya estaban en los compartimientos del tren. Mientras Hermione y Harry hablaban sobre el próximo año e intercambiaban sugerencias de material de estudio, Ron y Draco tenían una partida de ajedrez bastante intensa. Harry miró de reojo por la puerta y vio a Cho junto a su amiga Marietta quien aún tenía las marcas en su cara. Ambos se miraron durante un rato y ella siguió su camino.
-Escuché...que ahora sale con otro. Michael Corner-
-¡Creí que Corner estaba con Ginny!- dijo Ron.
-Ya no- dijo su hermana quien justo entraba por la puerta -Después de la victoria de Griffindor en Quidditch se puso demasiado arrogante y dejaron de salir. Es mejor para los dos, él es un tonto y ella, bueno, es bonita pero necesitas a alguien más alegre- le dijo su amiga. La verdad es que no le importaba que Cho anduviese con otra persona, la idea de querer gustarle y tener citas le pareció tan lejano en ese momento.
-Que deliciosos chocolates ¿De dónde los sacaste?- le preguntó Ron a su hermana quien les había dado un par que le sobraron.
-Pues...de Zabini. Y hoy antes de irse me dio esto- y les mostró una pequeña maceta cuya planta había sido colocada y dentro de poco empezaría a salir de la tierra.
Ron pareció atragantarse con el dulce y pensaron que iba a escupirlo -¡¿Blaise Zabini?! P-Pero él es...- y al ver la cara que pusieron los demás se contuvo.
-¿Sí?- preguntó su hermana.
-Nada. Lo bueno es que el año termina y no volverás a verlo hasta el próximo-
-Existe el correo ¿Sabes? Lamento ser la ÚNICA Weasley que tiene pretendientes que le hacen regalos bonitos- le respondió mientras veía más de cerca el regalo y el rostro de su hermano se enrojeció por su comentario, mientras que el del rubio exhibía una sonrisa por ello.
-¿Qué planta crecerá de allí? ¿Rosas? ¿Girasoles?-
-Una tentácula venenosa-
-¿Hablas en serio?- preguntó Hermione.
-Me dijo que las rosas son para las niñas delicadas y frágiles, como algunas de mis compañeras, mientras que ésta es la apropiada para una luchadora y gran buscadora de Quidditch- respondió sonriendo.
-No vas a conservarla ¿Verdad?-
-¿Por qué no? A mi me gusta y será útil para deshacernos de los gnomos y otros insectos del jardín-
-Pensé que estarías feliz de tener una en tu casa- le dijo Malfoy mientras hacía que su pieza de ajedrez se mueva de lugar.
-¿Por qué querría esa monstruosidad?-
-¿Sí sabes que cada hoja de tentácula venenosa vale diez galeones en el mercado?- le respondió y ante ese descubrimiento Ron cambió completamente de idea y de hecho empezó a querer averiguar que tipos de cuidados requiere esa planta.
-¿Creen que el año que viene tendremos algo de normalidad y tranquilidad en el colegio?- preguntó la castaña. Todos la miraron en silencio durante unos momentos y empezaron a reírse -Sí...Supongo que fue una pregunta tonta- Justo en ese momento se aparecieron de nuevo los estudiantes de Slytherin que habían intentado intimidarlo en la sala Común. Pero no contaban conque Harry tendría a sus amigos, además de varios miembros de otras casas que, al verlos, salieron de sus compartimientos para darles una lección.
-Supuse que el show de luces y hechizos estaba relacionado contigo- dijo Daphne quien se había acercado a ver lo ocurrido.
-Una pequeña despedida entre compañeros de casa-
-Extraña forma de decir adiós-
-Creo que no hacen juego con la decoración. Vamos a dejarlos en otro compartimiento-
-Me muero por la ver la cara de la madre de Crabbe y Goyle cuando vean a sus hijos- comentó Ron mientras los arrastraban. Uno tenía la cara con forúnculos y al otro sus dientes delanteros habían sido aumentados, haciendo que parezca un castor.
-Es una mejora- respondió Malfoy y ambos sonrieron.
Cuando bajaron se encontraron con Tonks, Moody que habían ido a escoltarlos hasta Grimmauld Place y también estaba el matrimonio Weasley. La señora Weasley le dio un fuerte abrazo a Harry y un pequeño beso en la frente a Draco, quien ya se estaba acostumbrando a ese tipo de afecto.
-¿Cómo estás primo?- le dijo la chica cuyo cabello que, normalmente suele ser rojo o alguno colorido estaba de negro oscuro. Ante esa inusual elección el chico se dio cuenta que su prima había heredado casi el mismo rostro de su madre y Bellatrix, la cual recordaba haber visto una vez en una vieja fotografía de su madre. Una de las pocas que no había sido destruida como la mayoría, luego de que se casara con un Muggle y la tuvieran a ella.
-Bueno- comentó Moody -¿Tienen todo preparado? -
-Casi- dijo Harry viendo de reojo a los alumnos que habían hechizado bajar del tren y sus madres reaccionando sorprendidas y gritando en la plataforma delante de todos, al ver el estado de sus hijos -Ahora ya podemos irnos-
-Nos veremos pronto compañero- le dijo Ron estrechando su mano y luego se volvió a hacia el rubio -Tal vez para entonces mejores tus jugadas-
-Espero lo mismo. Tu defensa de recién fue bastante precaria- y ambos rivales sonrieron estrechando su mano.
-Que despedida tan conmovedora. Son el uno para el otro-dijo Ginny y ambos la fulminaron con la mirada.
-Cuídense y no se metan en problemas. Aprovechen el tiempo para algo productivo- les aconsejó Hermione. Le dio un beso en la mejilla a Harry y cuando fue a despedirse del otro, hubo un titubeo de parte de ambos -Ten buenas vacaciones Draco. Descansa tu hombro- le dijo mirando dónde había sido lastimado, pero por suerte la herida había sanado sin problemas, gracias a los cuidados de la señora Pomfrey.
-Se necesita algo más que eso para detenerme- y cuando ambos se miraron a los ojos, el tiempo pareció congelarse una milésima de segundo -Hasta pronto...Hermione- le dijo llamándola por primera vez por su nombre y la chica sonrió.
SEMANAS DESPUÉS
Harry y Draco estaban comiendo en su habitación en silencio. Tenían mucha hambre, tanto por estar en la edad en la que suelen comer más como el entrenamiento previo. Ambos querían seguir practicando magia y mantener el mismo nivel académico. Lo bueno de vivir en una casa donde entraban y salían muchos magos es que el ministerio no podría multarlos por realizar magia fuera del colegio ya que no podrían detectar si era la suya o la de los adultos.
Su amigo le había dicho que necesitarían mucho espacio para tener un entrenamiento apropiado además de privacidad.
-Pueden usar el baúl mágico de mi difunto marido- les dijo la madre de Sirius del cuadro quien los había escuchado. Era la primera vez que hablaba desde que supo de la muerte de su hijo. Harry le había dado un breve resumen de lo sucedido. La mujer se mostró sorprendida por lo que su elfo había hecho sin su consentimiento y enojada al descubrir que el último Black había muerto por ello. Era obvio que no sentía afecto por su hijo mayor, pero sí por su legado y el fin de su dinastía.
-Creo que está en el ático. Si es que no lo tiraron junto con las valiosas reliquias familiares-
-¡Lo encontré!- dijo su amigo. Apenas tuvieron oportunidad abrieron el objeto mágico. En el primer compartimiento había muchos papeles viejos y viejo cuaderno con las iniciales "O.B." lo leería después. En el segundo era como el del falso Moody, un estante con frascos de pociones y un par de botellas de vino y whisky. Siguieron con el tercero había una escalera que llevaba a un largo camino hasta llegar a un espacio dónde había dos estantes, uno con varios libros y otro con con medicinas, vendas. También estaba equipado con una chimenea improvisada dónde uno podría elaborar si tuviera los ingredientes. al final del extremo del lugar, un círculo que parecía hecho para practicar duelos.
-Éste sitio será perfecto para seguir practicando hechizos de defensa y ataque-
-¿Un pequeño calentamiento?-
-No veo por qué no- respondió sonriendo.
Al cabo de una hora ambos estaban sudados y agotados pero al mismo tiempo efusivos. Harry había ganado más combates pero el rubio había demostrado que sabía varios trucos bajo la manga y sus defensas habían mejorado notablemente -Vamos Potter. Muéstrame algo mejor, Dumbledore no siempre estará cuidándote siempre-
Y ante la mención del director y de su enemigo eso lo hizo enojarse un momento y también darse cuenta que tenía razón. No podía depender del hombre siempre, al final debería pelear contra su némesis, y sólo uno quedaría en pie. No podía contenerse, era momento de empezar a darlo todo, además de intentar probar algo nuevo -¡Grubait!- la silla que estaba detrás suyo ardió.
-Impresionante, pero ¿Para qué quieres una chimenea portátil?-
Se concentró durante unos momentos y apuntó su varita al fuego, el cual aumentó de tamaño, cada vez más hasta tomar la forma de una serpiente cuya cabeza estaba a escasos centímetros del techo. Era igual a como la que había hecho Voldemort contra Dumbledore durante su duelo. El rostro de su amigo empezó a tensarse, luego decidió darle un cambio y esta vez hizo que tomara la forma de un Fénix. El ave ígneo tomó vuelo y emprendió hacia abajo para chocar contra el rubio. Al estar acorralado, conjuró una esfera protectora en la cual se escudó, pero no fue suficiente, y el golpe hizo que se quebrara y lo mandara hacia atrás con fuerza.
-¿Estás bien Draco?- le dijo al darse cuenta que se había excedido un poco. Pero afortunadamente no tenía quemaduras graves, a excepción de un par de pequeñísimos cabellos y túnica chamuscados. Por suerte su escudo había absorbido casi todo el impacto.
-Eso fue...-
-¿Notable? Lo sé, hasta yo me sorprendí. Pensé que saldría mal-
-¿De dónde aprendiste ese hechizo?-
-Vi como Voldemort lo hacía cuando luchaba contra el director. Básicamente es manipular un elemento, pero no podría mantenerlo mucho tiempo por mi cuenta como lo hizo él, necesitaba de una fuente distinta para no cansarme tanto, por eso utilicé el encantamiento de fuego eterno. Hablando de cansancio, tomémonos una pequeña pausa- dijo sentándose en el suelo y sacando de su bolsa encantada un par de botellas de mantequilla que tenía guardada.
-¡Salud!-
-Acabas de recrear un hechizo sumamente complejo el cual sólo viste una vez. Se necesita mucha práctica antes de poder dominarlo-
-No pensé en ello, sólo lo intenté. Fue casi instintivo, como cuando jugamos Quidditch-
-Ojalá fuera así de sencillo. Tu magia está creciendo, más rápido que la mía. Dicen que entre los diecisiete y veintiuno es cuando alcanzamos el pleno potencial y por eso nos empujan a pensar que carrera elegir desde temprano, además de explotar nuestra habilidad en la rama de la magia que se nos de mejor. Pareciera que la tuya se adelantó un par de años-
-Es sólo trabajo duro y esfuerzo, tú también podrás hacerlo. Como el Patronus, perseveraste y lo lograste- le dijo recordándole el majestuoso animal que había logrado conjurar -Vayamos a comer algo muero de hambre-
Luego de salir del compartimiento mágico fueron a la cocina a ver si había algo y se cruzaron con los elfos. Harry estuvo de nuevo tentado de darle ropa a Kreacher para liberarlo y no volverlo a ver, pero recordó que Dumbledore le dijo que de hacerlo podría dar información sobre la Orden a Voldemort y a Bellatrix. Lo último que quería era darle alguna ventaja a la horrible mujer que había matado a Sirius, además de haber torturado a Neville, tal como lo hizo con sus padres. Le preguntó si podía enviar a Dobby para que vaya a trabajar allí, se sentía más cómodo con aquel elfo, lo cual estuvo de acuerdo.
-Gracias Dobby- le respondió luego de que retirara los platos.
-Dobby está honrado de servir al gran Harry Potter y también al antiguo amo, el señorito Malfoy- dijo haciendo una reverencia, mientras que su compañero sólo hacía su labor refunfuñando y lanzando comentarios por lo bajo. Sólo a Draco le mostraba cierto respeto-
-¿Has visto las noticias?- le preguntó su amigo entregándole el periódico. Al parecer el regreso de Voldemort ya había sido declarado oficialmente y compartían noticias sobre desaparecidos, desastres que los muggles no podían explicar y que el Ministerio hacía todo lo posible para atrapar a los culpables y al mismo tiempo mantener el anonimato de su mundo.
-Al menos algo bueno surgió de todo eso- respondió al ver el título "Fudge bajo investigación ¿Habrá un nuevo ministro?" -¿Alguna idea sobre quien lo remplazará?-
-Bueno, probablemente se postulen varios ya que es un puesto muy codiciado. Pero pocos tienen la aptitud o los contactos suficientes. Yo diría que las opciones son Amelia Bones, bruja muy respetada y competente, Rufus Scrimgeour o también...-
-¿Tu padre?- finalizó y el chico asintió. Continuó leyendo el artículo, se mencionaba la incursión que hubo en el departamento de Misterios, como Azkaban ya no era considerada segura ahora que los Dementores habían dejado el lugar, se decía que la niebla que aparecía en zonas abandonadas como los cementerios o lugares similares se debía a que se estaban reproduciendo. Pero a pesar de eso tanto el Ministerio aseguraba que los estudiantes de Howgarts estaban a salvo y no había razón para que se dejaran de impartir clases. También vio una nota donde la abuela de Neville hablaba sobre lo acontecido en el Ministerio
"Mi nieto es gran amigo de Harry Potter. Mientras el Ministro y los aurores perseguían a inocentes como Dumbledore y al guardabosques del colegio, los estudiantes arriesgaban sus vidas para luchar contra Mortífagos y el mismísimo Innombrable... Continuó leyendo hasta llegar a una lista de advertencias y recomendaciones de seguridad ante la amenaza actual, como no salir solo de casa, especialmente de noche, tener contraseñas para entrar y salir del hogar, etcétera.
-¿Qué son inferis?- preguntó al ver esa palabra en el periódico.
-Son muertos regresados a través de magia negra. Pero no están realmente vivos, no tienen consciencia o voluntad propia-
-Como los zombies de las películas muggles-
-Otra vez esa palabra "Película" ¿Qué es eso? ¿Una enfermedad muggle?- y ante la pregunta Harry no pudo evitar reír. Había tanto que su amigo desconocía del mundo no mágico, así como Harry desconocía del otro. Le explicó que una película era como las fotografías mágicas en donde las personas se mueven, pero además de ello también podían emitir sonidos y efectos visuales que parecían reales pero era todo una ilusión y solían durar un par de horas.
-Ojalá pudiera ver una alguna vez-
-Podríamos ir más tarde. Luego de comer-
Esa misma noche mientras los miembros descansaban y otros organizaban planes, se colocaron sus capas de invisibilidad y se dirigieron hacia la salida pero antes de que pudieran escabullirse los estaba esperando el mismo Albus Dumbledore -Mucho me temo que tendrán que posponer su salida- dijo mirando en dirección a ellos, dando a entender que podía ver a través de sus capas.
-¡Señor!...Sólo estábamos-
-¿Pensando en dar un paseo nocturno? Es entendible, yo mismo he dado muchos de ellos cuando no puedo conciliar el sueño y ayuda a acomodar mis ideas. Los esperaré en el comedor- y ambos guardaron sus capas. Cuando fueron al living el elfo Dobby había preparado unas tazas de café y pequeños bocadillos y la señora Weasley los esperaba allí, junto con Ginny y Ron.
-¿Por qué no me sorprende verlos escapándose? Eres igual a tu padre- dijo la mujer poniendo los ojos en blanco. Y dándoles a Harry su clásico abrazo asfixiante y un pequeño beso afectuoso a su amigo -Trata de no seguir a Harry a cada travesura, pensaba que eras el que tenía buen juicio-
-Si no cometemos tonterías ahora que somos jóvenes ¿Entonces cuando?- respondió en tono inocente mientras se encogía de hombros.
-Podrías haber esperado a que llegue yo para intentar escapar y divertirse- le recriminó la pelirroja a Malfoy.
-Supuse que estarías ocupada enviando cartas a tus admiradores-
-¿Admiradores?- preguntó su madre.
-Digamos que Ginny se ha vuelto bastante popular entre los chicos. Le han dado chocolates y otros regalos- comentó Draco y la chica lo maldijo con la mirada -¿Cuál es el problema? ¿Preferirías ser la chica solitaria en la que nadie se fija? Disfruta el momento-
-Ahh los amores adolescentes- dijo el director -Bien, la razón por la que estamos aquí es que hemos es que los rumores sobre un posible nuevo Ministro son ciertos y, en caso de que alguien nuevo ocupase el puesto, queríamos que sea Amelia Bones. Es competente, honesta y bien dispuesta a enfrentarse a Voldemort...Lamentablemente fue hallada muerta hace pocas horas- dijo con tristeza.
-Voldemort- dijo Harry enojado. La mujer era buena persona, una de las que lo apoyó durante su audiencia el año pasado y de las pocas que le creía sobre el ataque de los dementores. Además conocía a su sobrina y sabía que estaría mal ya que eran unidas.
-Está dejando el camino libre a la competencia, alguien que sirva a sus intereses- dijo Draco.
-Exactamente, las opciones ahora son Fudge quien piensa que conseguirá mantenerse en su puesto, Rufus Scrimgeour jefe del departamento de Aurores y tu padre, el señor Malfoy-
-P..pero pensamos que estaría preso en Azkaban-
-Fingió estar bajo la maldición Imperius y el hecho de que tenga mucho dinero y contactos en el Ministerio también ayudó- Todos estaban enojados, pero más que nadie Draco. Quien después de todo, su padre seguía saliendose con la suya -Ahora buenas noticias para usted señorito Malfoy- le dijo el director, quien había notado su reacción previa. Hizo una seña y la puerta se abrió dejando paso a una mujer que estaba acompañada por Tonks.
-¡Madre!- dijo el rubio y fue corriendo a abrazarla.
-Me alegro mucho de verte sano y salvo hijo- le dijo la mujer mientras le acariciaba el cabello y lo miraba a los ojos. La mujer ya no vestía las finas prendas con las que solía portar pero conservaba los rasgos típicos de una aristócrata de modales refinados -Cuánto has crecido Draco-
-¿Dónde has estado?-
-Es una larga historia. Ya tendremos tiempo de hablar, primero debemos ser educados y mostrar modales con los presentes- y la mujer se acercó a Harry y le hizo un gesto de agradecimiento por haber cuidado a su hijo y dejar que se quede viviendo con él.
-No es necesario. Son bienvenidos aquí. Siempre- respondió, luego se acercó a la madre de Ron.
-Señora Weasley- dijo en tono amable pero manteniendo distancia.
-Señora Malfoy-
-Ahora es "Señora Black", aparentemente mi matrimonio ha dado un rumbo inesperado-
-Lo importante es que ahora está de vuelta con su hijo, quien por cierto es un joven encantador y de excelentes modales, además de que salvó la vida de mi hija hace un par de años-
-Eso fue hace mucho. A estas alturas la balanza está más de mi lado-
-Eso quisieras- le respondió sonriendo -Madre ella es Ginevra Weasley, una amiga y compañera de mi casa-
-Un placer señora- dijo haciendo un gesto típico de una jovencita aristócrata de clase alta. Ambas mujeres la miraron sorprendidas.
-Yo...cof...-le... -tosió de nuevo -...enseñé...cof- comentó el rubio de una forma muy parecida a lo que hacía Umbridge.
-Ya veo. Bien Draco quisiera poder hablar contigo a solas-
-Estoy seguro que tienen mucho que hablar. Pueden utilizar una de las habitaciones de arriba ¿Harry puedo hablar contigo en privado?- le dijo el director. Fueron hacia la salida cerca de la entrada.
-Bien Harry supongo que te preguntas de qué querría hablar contigo. Quería saber si has tenido dolores de cicatriz nuevamente o has soñado con Voldemort-
-No señor, nada. Pensé que ahora que todos saben que ha retornado mi cabeza ardería todo el tiempo-
-Supuse lo contrario, ahora que sabe lo doloroso y peligroso que es intentar meterse en tu cabeza, debe estar usando la Oclumancia para protegerse de tí-
-Por mí mejor- respondió al no tener que lidiar con pesadillas y la sensación de ardor en su frente.
-Eso no significa que debas dejar de practicar a cerrar tu mente. Pero estoy seguro que has sacado provecho a tu situación. Me refiero al hecho de que al vivir en un casa donde hay magos adultos realizando hechizos, tú y tu compañero, el joven Malfoy, pueden practicar magia sin ser detectados por el Ministerio- y ante la expresión que puso el hombre sonrió -Tranquilo, no te reprenderé por romper esa regla, pero necesitaré que me ayudes con algo. Lamento alejarte de tus amigos pero temo que eres el único que puede ayudarme-
-¿De qué se trata señor?- preguntó intentando no demostrarse muy ansioso. Si Dumbledore le pedía ayuda en persona, debía ser algo muy importante.
-Tendrás que acompañarme a un lugar lejos de aquí. No te preocupes no será nada peligroso y no tomará mucho tiempo- y le extendió su brazo mientras hacía un ágil movimiento de su varita que los trasladó muy lejos de allí. Luego de sentir que subió a un remolino y fue escupido al otro lado del mundo, pudo ver que se encontraban miles de kilómetros lejos de allí frente a la entrada a un pueblo.
-¿Te sientes bien?-
-Prefiero la escoba o la red Flu señor-
- Mejor si te acostumbras ahora, no querrás tener un momento bochornoso durante tu examen de aparición-
-Buen punto ¿Dónde estamos señor?-
-En el encantador pueblo de Budleigh Babberton. Estamos aquí para convencer a un viejo amigo para que deje su retiro y vuelva a dar clases en el colegio. Normalmente no molestaría a alguien que quiere pasar su vejez descansando en paz, pero dadas las circunstancias actuales...-
-¿Y cómo puedo ayudar?-
-Digamos que me siento más afortunado si me acompañas a realizar esta importante misión. Créeme que no te molestaría si no fuese realmente importante- dijo seriamente, dando a entender que era un tema serio y que debían tratar de persuadirlo lo más que pudiesen.
-¿No hubiera sido mejor aparecernos en su casa señor?-
-Más rápido tal vez, pero no práctico. Sería algo grosero aparecerse sin invitación, además de esta forma le damos la posibilidad de negarse si lo desea. Es lo que nos diferencia de las fuerzas oscuras y su sistema de "reclutamiento"- y empezaron a caminar.
-¿Cree que Fudge será despedido?-
-Es temprano para decirlo, pero teniendo en cuenta los eventos ocurridos en el Ministerio bajo sus narices y el hecho de que intentara desacreditarnos durante el tiempo que intentábamos convencer a la gente de lo que estaba sucediendo, no ayuda a su causa tampoco. Probablemente tengamos a un nuevo Ministro dentro de poco y espero que no sea el padre de tu amigo. Hemos llegado- dijo deteniéndose frente a una casa y entrando por el jardín.
-Será mejor que saques tu varita- y ambos sacaron el objeto de su bolsillo e iluminaron el oscuro lugar.
-Parece que llegamos tarde- comentó al ver el estado de la sala de estar: un reloj enorme destruido en el piso, un piano destrozado cuyas teclas se encontraban desparramadas y la pared tenía una enorme mancha rojiza y viscosa.
-Tal parece que hubo una gran pelea...o eso es lo que intentaron hacernos creer-
-¿Dice que su amigo...?-
-¿Continúa aquí? Ciertamente- y luego se volvió hacia un viejo sillón en un rincón y lo pinchó con la punta de la varita, haciendo que el objeto grite un "¡Ay!" -Buenas noches Horace-
-No era necesario que empujaras la varita con tanta fuerza Albus- dijo el hombre adoptando la forma humana. Los colores de su pijama eran idénticos al del tapizado, los cuales eran un gran disfraz. Harry se preguntaba como lo habría identificado Dumbledore y obviamente el hombre pensaba lo mismo -¿Qué fue lo que me delató?-
-Mi viejo amigo, si los Mortífagos hubiesen tenido una pelea aquí habría sangre real en la pared, en vez de sangre de dragón junto a otras señales-
Una chispa se encendió en su cabeza -Hubieran conjurado la Marca Tenebrosa para mostrarles a todos que estuvieron aquí- comentó Harry viendo desde la ventana hacia afuera.
-Correcto-
-Sabía que me olvidaba de algo...¡Por las barbas de Merlín! ¡Es Harry Potter!- exclamó el hombre y se acercó para estrecharle su mano.
-Mucho gusto señor. Dumbledore me dijo que usted daba clases en Howgarts-
-Exactamente, DABA clases. Sé porque estás aquí y mi respuesta es no. Estoy retirado desde hace años-
-Para alguien que se ha retirado pareces muy activo ¿Cómo has estado Horace?-
-No muy bien, cansancio, reuma y problemas para respirar. Pero fuera de eso bien-
-Aún así fuiste lo suficientemente ágil para armar todo este montaje ¿Cuándo notaste nuestra presencia? ¿Hace tres minutos apenas?-
-Dos, no oí el hechizo anti-intrusos activarse. Estaba en el baño. Estoy cansado Dumbledore, soy sólo un viejo que quiere pasar su retiro en paz y comodidad, creo que me lo he ganado-
-Ciertamente, pero no es de mí quien deberías preocuparte. Tengo entendido que los Mortífagos están detrás de ti, alguien con tu talento y experiencia sería de gran utilidad a su causa ¿Cómo se tomaron tu negativa a unírteles?-
-No les di chances. Me escapé antes de que viniesen por mí. Los últimos meses me la he pasado viajando y cambiando de lugar, nunca me quedo más de dos semanas en el mismo sitio. Es una pena porque me gustaba este lugar, los dueños muggles están de viaje y aquí se está muy confortable, y si vas a decir que en el colegio estaría más seguro y cómodo te advierto que me han llegado rumores sobre como has tratado a la ex profesora Dolores Umbridge-
-La ex- profesora como bien dices, se metió en problemas con manadas de centauros, los llamó "híbridos semi-humanos" junto con otros insultos hacia su raza. Además de que realizó crueles prácticas contra los estudiantes- y Harry no pudo evitar mirar de reojo su brazo dónde aún tenia la frase "no debo decir mentiras" marcada en su piel y volvió a sentir desprecio por su ex profesora.
-¡Qué mujer idiota! Bueno, la verdad nunca me cayó bien. Aún así mi respuesta es la misma- respondió con firmeza.
-Bueno, supongo que en ese caso no tiene remedio seguir insistiendo. Con tu permiso iré al baño y luego dejaré a Harry en su casa- les dijo sonriendo yendo en dirección a otra habitación y dejándolos a solas.
-Sé porque te trajo aquí. Pensó que tu presencia me haría cambiar de idea, creyó que el famoso Harry Potter sería buen apoyo. Además del hecho de ser el hijo de Lily Evans-
-¿Conoció a mi madre?-
-¡Pero claro! Fue una de mis alumnas preferidas, era tan talentosa e inteligente. Me sorprendí mucho al saber que era hija de muggles-
-Mi mejor amiga es hija de muggles y es la hechicera más lista que he conocido- replpicó.
-Claro, claro. Sé que tienes buena relación con los hijos de muggles. He leído la entrevista que diste para el Quisquilloso, no pienses que soy prejuicioso, no, no, para nada ¿No dije que era una de mis preferidas? Igual que Budleigh Babberton, muggle también. Era un pequeño niño tímido que no sabía nada sobre el mundo mágico y ahora es, nada más y nada menos, que director de relaciones con los duendes, me mantiene informado de todo lo que sucede en Gringotts o cuándo es buen momento de hacer una inversión. Una pena que ella no haya terminado en Slytherin, yo era el jefe de esa Casa en aquel entonces, hubiera sido una gran adquisición. Aunque imagina mi sorpresa al ver que fue su hijo el que terminó allí, curioso, normalmente los niños suelen terminar en la misma casa que sus padres. Muy peculiar- y le mostró fotografías de él con varios personajes famosos que alguna vez habían sido sus estudiantes.
-¿Y todas esas personas saben como contactarlo?-
-Ahh, sí, bueno. Me temo que en el último año he perdido relación con todo el mundo. No he podido disfrutar ni siquiera de un buen partido de Quidditch- dijo con tristeza. Luego hablaron sobre la situación actual, la muerte de Amelia Bones a manos del mismo Voldemort, como ya casi no había un lugar seguro para protegerse.
-Howgarts es un refugio para cualquier estudiante o profesor- le dijo Harry convencido de las palabras del director, quien justo salía del baño y le daba indicaciones de que ya era hora de irse.
-Bueno, fue un placer volver a vernos, a pesar de las circunstancias. Una pena que no quieras el empleo Horace, el colegio te echa de menos. Pero sé reconocer una causa fallida. Hasta pronto- le dijo estrechando su mano.
-Hasta pronto señor- le dijo Harry despidiéndose. Y cuando ya estaban en la puerta de la casa oyeron los gritos.
-¡Está bien, está bien, acepto! Debo estar loco pero bueno, creo que mis opciones son limitadas-
-¡Excelente! Nos veremos en el colegio-
-¡Quiero un aumento Albus! ¡Y un buen despacho! No ese armario de escobas que me dieron la última vez- replicó el hombre y el director se rio por lo bajo asintiendo. Era obvio que habría que darle algo a cambio, pero por su expresión parece que fue una buena negociación.
-Bien hecho Harry-
-Yo no hice nada nada señor-
-Le mostraste lo que ganaría al venir a Howgarts. A mi viejo amigo siempre le ha gustado la comodidad y, más aún, rodearse de gente famosa o poderosa con influencias. Nunca le ha gustado el poder pero si estar en segundo plano, como un consejero o maestro al que acuden en busca de ayuda ante un momento de duda o indecisión. Solía escoger a sus favoritos en clase, algunas veces, por su ambición, otras por su talento o conexiones políticas. Siempre tuvo una peculiar habilidad para elegir personas que en el futuro se volverían importantes en su campo, tenía un pequeño club de estudiantes dotados o con mucho potencial aún por descubrir, y no tengo dudas de que el famoso Harry Potter sería la joya de su corona "El niño-que-vivió y su gran maestro Horace Slughorn"-
-Difícil tener un maestro más experimentado que usted señor-
-Eres muy amable Harry pero mis días de profesor ya han quedado atrás. Déjame decirte que estoy orgulloso sobre tu accionar en el departamento de Misterios. Sé que aún te duele la pérdida de Sirius, fue muy cruel que no hayan podido convivir más, un amargo final de lo que podría haber sido una relación de amistad y hermandad duradera-
-Lo echo de menos...Me duele pensar que nunca me volverá a escribir o que volveré a oír su risa estruendosa... Pero no puedo quedarme encerrado en mí mismo y ahogarme en el dolor y autocompasión. No es lo que él querría. La vida es corta, tanto Sirius como Amelia Bones son la prueba de ello. Podría ser el próximo, tal vez hoy o mañana, pero voy a pelear hasta mi último aliento y a llevarme a todos los Mortífagos que pueda y al mismo Voldemort, si es necesario- dijo seriamente.
-Hablas como un digno hijo de Lily y James y ahijado de Sirius-
Draco Malfoy había deseado tantas veces poder hablar de nuevo con su madre y ahora estaba allí frente a él, era casi un sueño -¿Dónde has estado? Sé que has estado yendo de un lado a otro constantemente-
-Eso es lo que les hice creer. En realidad estaba un solo lugar-
-¿Dónde? Podría haberte ido a verte o enviarte una carta-
-Demasiado arriesgado, revisan el correo. Y no te preocupes que no estaba sola-
-¿Había alguien contigo? ¿Quién?-
-Mi hermana Andrómeda- y ante la respuesta quedó sorprendido. Ciertamente era el último lugar dónde la buscarían. Su tía había sido borrada del árbol familiar por haberse casado con un mago hijo de muggles y su madre no había tenido contacto con ella en años, dos décadas más o menos.
-¿Cómo terminaste allí?-
-Fue idea de Dumbledore, le pidió a tu prima Nymphadora que hiciera de intermediaria. Pensé que al verme cerraría las puertas de inmediato pero al contrario, le alegró la idea. Teníamos mucho de que hablar, tantas cosas que debimos habernos dicho...y otras de las que nos arrepentimos de haber hecho. Pero suficiente de mí, cuéntame sobre ti- le dijo colocando su mano sobre la suya.
-Pues...no hay mucho. Sigo estudiando duro y manteniendo el puntaje alto de la casa Slytherin-
-Y metiéndote en problemas con Potter. Supe de tu excursión al Ministerio ¿En qué pensabas al ir allí? Fue muy peligroso-
-Sé defenderme madre, además no estaba solo. Estaba con mis amigos y amigas, nos cuidamos las espaldas mutuamente y les dimos su merecido a esos patéticos brujos que apenas saben sostener una varita-
-No hablamos de un club de duelo con otros estudiantes. Estaban tu padre y también Bellatrix, además de otros Mortífagos peligrosos ¡Debiste quedarte en el colegio, a salvo!-
-No pienso darle la espalda a mis amigos. Si algo le pasara a mis amigos o a Ginny.-
La mujer lo interrumpió sorprendida -¿Ginny? ¿Te refieres a Ginevra, la hija de los Weasley? Nunca te oí llamar a alguien por su nombre ¿Acaso ustedes dos...?-
-No, no, nada de eso, es mi mejor amiga y compañera de casa- respondió sonriendo -Creo que es la hermana que siempre quise tener. Te caerá bien cuando la conozcas mejor, podrá ser una Weasley que creció con todos Griffindors, pero su actitud y talento son bien apreciados en Slytherin-
-Suena a que es un gran partido-
-Está enamorada de Potter-
-Ahh ya veo ¿Entonces no hay nadie especial por ahí? Después de todo, ya estás en edad de tener novia- le dijo y ante esa mención no pudo evitar pensar en cierta castaña -¿Te gusta alguien cierto? Puedo verlo en tus ojos Draco-
-Es...complicado. Además no tengo tiempo para chicas, este año tendré mis EXTASIS además de que hay toda una situación ocurriendo afuera-
-Razón demás para que aproveches el momento. Pero está bien, no te presionaré, entiendo que a los hombres...-
-¿Nos cuesta más madurar y manejar nuestras emociones?- finalizó él y ambos sonrieron.
-Entonces, esa chica que te gusta. Cuéntame de ella-
-Pues...es muy lista y hábil. Inteligente a tal punto que puede ser una insoportable sabelotodo, pero no hay hechizo o poción que no pueda realizar- dijo esbozando una sonrisa al recordar los momentos que mostraba sus habilidades. Incluso el profesor Snape no tenía opción que darle nota máxima, a pesar de sus comentarios despectivos.
-¿Y es bonita?-
-Sí. Lo suficiente para atraer la atención de varios chicos, uno de ellos es un famoso buscador de Quidditch- dijo pensando en Ron y Viktor Krum
-¿No es la chica Parkinson? Su madre siempre insistió en que los emparejáramos, además de que siempre tuvo ojos para ti- dijo casi esperanzada.
Al darse cuenta que no podía mentirle a su madre decidió tomar coraje y ser sincero -Es una alumna de Griffindor...hija de muggles- La mujer quedó impactada, sabía que su hijo frecuentaba compañías diversas, pero no imaginaba que llegaría a ese punto -Sé lo que piensas, que debo fijarme en alguien mejor, alguien más digno de mi status como miembro de la familia Malfoy y Black. Pero no puedo evitar lo que siento madre, Merlín sabe que lo intenté- dijo bajando la mirada.
La mujer guardó silencio durante un momento hasta que esbozó una mueca similar a una sonrisa -Parece que mi hermana y Sirius no son los únicos Black que rompen con las tradiciones. Te pareces más a ella que a mí-
-Mejor Andrómeda y no Bellatrix- respondió y ambos volvieron a sonreír. Hacía mucho que no se sentía así.
Dumbledore había dejado a Harry en "La Madriguera" comiendo algunos bocadillos que había preparado la señora Weasley, mientras hablaba con Ginny, Ron y Hermione que habían llegado hace un rato. Estaban de buen humor ahora que el sr Weasley había sido promovido a la sección de "Detección y confiscación de objetos defensivos o de protección forjados". Desde el anuncio del regreso de Voldemort habían empezado a salir al mercado artículos para protegerse de las fuerzas oscuras, de dudosa procedencia y calidad.
-¿Que tipo de objetos?-
-Pociones protectoras, que no es más que una especie de salsa con pus de bubertúculo, una guía de hechizos protectores que sólo hacen tonterías, o medallas metamórficas que supuestamente te dan una apariencia totalmente nueva con la cual puedas esconderte, pero sólo consigues que tus orejas queden de color naranja chillón o que te salgan verrugas y tentáculos en el rostro. Papá confiscó varias- le dijo Ginny.
-¡Cómo si en San Mungo no tuvieran bastante problemas que atender! La mayoría de los responsables de vender esos objetos a pobres incautos son rufianes, como Mundugus Fletcher, quien dudo que haya tenido un trabajo honesto en su vida- respondió poniendo los ojos en blanco.
-Que pena que no puedas quedarte a pasar el verano. Pero hemos tenido "huéspedes inesperados"- dijo Ron sonriendo. Su hermana y el resto de las mujeres bufaron por ese comentario.
-¿Quien...?- pero fue interrumpido por el ruido de la puerta que se abrió dejando ver a una chica muy bonita.
-¡"Haggy"!- gritó ella y fue a darle un beso en cada mejilla -¡Que bueno "volvegnos" a encontrar!-
-Es bueno volver a verte Fleur- dijo algo sonrojado por el saludo -¿Qué estás haciendo aquí?-
-¿No te lo han dicho? ¡Bill y yo nos vamos a casar!- gritó entusiasmada.
-¿En serio? ¡Wow! Yo...¡Felicidades!- dijo sorprendido y notó que ninguna de las demás mujeres presentes parecía agradarle la idea. La chica le dio detalles, iban a celebrar la boda allí dentro de un año y estaban con los preparativos. Le dijo que su hermana menor Gabrielle estaba muy entusiasmada por ver al gran Harry Potter de nuevo y que estaba muy agradecida por haberla salvado en la segunda prueba. Se despidió y salió de allí caminando con elegancia, como si paseara en un desfile.
-A mamá no le agrada- dijo Ron riéndose. La mujer contestó que no era que no le cayera bien, pero que creía que hace demasiado poco tiempo que se conocían, sólo hace un año que habían comenzado a salir y el próximo verano ya estarían casándose.
-Yo sé porque hacen todo esto. Es la incertidumbre y pánico que causa ustedes-saben-quien. Lo mismo pasó la última vez, las personas toman decisiones apresuradas porque piensan que mañana podrían aparecer muertas. Gente gastando sus ahorros en tonterías lujosas, parejas que su fugaban para casarse...-
-Como papá y tú- agregó Ginny.
-Es diferente. Nosotros éramos el uno para el otro, no tenía sentido esperar. Pero Billy y ella... son tan distintos-
-No tanto. Bill es un rebelde, rompedor de maldiciones. Le gusta la aventura y el "glamour", tal vez por eso se fijó en Fleur. Son más parecidos de los que se ve a simple vista- respondió su hija -Como Draco y Ron- y su hermano casi se atraganta con un bizcocho al oír eso.
-No me parezco en nada a ese...-
-¡Ten mucho cuidado cuando hables de ese jovencito tan encantador!- le espetó su madre apuntándole con una gran cuchara de madera, como si fuese a golpearlo con el objeto -Podrías aprender algo de modales de él. Me apenaba tanto verlo lejos de su madre, espero que se quede más tiempo, pobre. Sólo espero que no vuelva a irse-
-Lo hizo para protegerlo. Estás celosa, porque ahora que volvió ya no te tiene a ti para consentirlo- replicó la pelirroja sonriendo, su madre solo hizo un "¡Bha!" antes de salir de allí.
-Mamá ha estado muy irritable. Más de lo habitual. Además ha estado invitando a Tonks a cenar en forma seguida. Creo que tiene la esperanza de que Bill se fije en ella y deje el compromiso con Fleur. Como si eso fuera a pasar- comentó Ron.
-Prefiero mil veces a Tonks que a "Flerrgggg"- respondió Ginny burlándose de su futura cuñada -Es una auror experimentada, tiene sentido del humor y además es una metamorfomaga, la otra es sólo una cara bonita-
-Fleur no es una tonta tampoco. Fue una de las participantes del Torneo de los Tres magos- recordó Harry.
-Y quedó en último lugar- agregó Hermione dándole la razón a la chica. Viendo que no había forma de que las chicas acepten a la nueva integrante de la familia Weasley decidió cambiar de tema y preguntó si ahora Percy se había disculpado con sus padres ahora que el regreso de Voldemort era innegable pero le dijeron que todavía seguía distanciado.
-Dumbledore dice que es más fácil perdonar a otros cuando están equivocados que cuando están ciertos- dijo Ron.
-Yo digo que es un idiota- comentó Ginny y Harry no pudo evitar reírse. La chica podía tener un aspecto gentil pero el haber crecido con varios hermanos, además de tener que convivir con varios Slytherins desagradables, dieron una fuerte personalidad. Además que sabía varios hechizos defensivos y ofensivos.
-¡Llegaron!- dijo Hermione casi histérica trayendo algunos sobres con distintos destinatarios.
-¿Qué cosa?-
-Nuestros TIMOS Ron! ¿No me digas que lo olvidaste?- le recriminó la chica y le entregó los suyos.
Harry estaba nervioso, sabía que ninguno podría igualar las notas de Hermione pero rezaba porque al menos hubiera sacado buena nota en la mayoría. Tomó aire y abrió el sobre y empezó a leer:
"Resultados de los niveles ordinarios en Magia"
E (Extraordinario)
S (Supera las expectativas)
A (Aceptable)
P (Pésimo)
D (Desastroso)
T (Troll)
Resultados obtenidos por Harry James Potter:
Adivinación (P)
Astronomía (A)
Defensa Contra Las Artes oscuras (E)
Encantamientos (E)
Herbología (S)
Historia de la Magia (D)
Pociones (E)
Transformaciones (E)
Cuidado de Criaturas Mágicas (E)
Harry releyó la hoja varias veces. No estaba mal ¡Había sacado cinco "Extraordinarios"! Lo de adivinación e Historia no le preocupaba la verdad, la primera le parecía una materia muy imprecisa e inútil a menos que realmente tengas el don de la clarividencia y en cuanto a Historia... debía admitir que no había asignatura más aburrida que ésa. Lo realmente importante es que había obtenido las calificaciones necesarias para seguir la carrera de Auror, aunque eso también implicaba que debería tener que soportar al profesor Snape un año más...y viceversa.
Espero que les haya gustado este capítulo ¡Buen comienzo de Junio!
