Lilly estaba acostada en una de las camas de la enfermería, todavía inconsciente, en sus sienes tenía marcadas las venas que atravesaban su cráneo, lucían de un color morado muy preocupante, no paraba de temblar aún a pesar de los hechizos de Madame Pompfrey para regular su temperatura corporal. Durante toda su tortura a ella solo le venía una persona a la mente, su padre, no lo había expresado pero internamente se había repetido "Papá ayúdame, papá te necesito, papá te quiero no dejes que me maten". Se había arrepentido de todas las cosas que le había dicho, se había arrepentido de causarle enfado y dolor a su padre el día de la fiesta, él era todo lo que ella tenía y solo rogaba porque ese no fuera su final, por poder volverlo a ver.
En su cabeza rememoraba los recuerdos de la primera vez que vio a Severus Snape en persona, en ese entonces le pareció una persona bastante diferente, más amable y flexible de lo que ahora veía:
15 de Enero de 1998
Era una mañana lluviosa en las afueras de Londres, solo llevaba unas semanas en esa casa infernal y ya odiaba la ciudad inglesa, en Noruega siempre hacía frío pero por lo menos los cielos solían estar despejados, ella no estaba acostumbrada a ese clima húmedo que calaba el frío hasta sus huesos. Quizá era por la muerte de su madre, quizá por la mudanza o quizá por estar encerrada en el sótano de esa casa con una anciana empeñada en "protegerla por una promesa irrompible" pero sentía que muy pronto perdería la poca paciencia que le quedaba.
No recodaba realmente como había acabado allí, todo ocurrió tan rápido, ella estaba en Durmstrang en clase de pociones cuando interrumpieron para llamarla al despacho del director. Allí, Igor Karkarov le comunicó que su madre había muerto asesinada, que Bellatrix Lestrange la había torturado hasta llevar su corazón al límite de su resistencia; rompió a llorar sin importarle que su director la viera, ella era lo único que tenía en la vida, sí, sabía que su padre existía pero siempre le habían educado en la creencia de que su trabajo le impedía hacer presencia. Igor la hizo beber un té para calmar los nervios y de pronto todo se volvió borroso, se sintió volar entre una humareda negra durante mucho mucho rato, después estuvo un tiempo en un carruaje hasta llegar a esa casa con esa señora misteriosa, la cual interrumpía sus pensamientos
-Buenos días querida, ¿arenques escabechados para desayunar? – Dijo la anciana, tenía los ojos castaños y un cabello grisáceo producto de la edad, ella quería hacer las cosas bien, no había tenido hijos y le costaba adivinar como agradar a una adolescente pero su buena voluntad y su ternura se ganaban a casi cualquier persona. Lily, aun a pesar de apreciar el gesto sintió una arcada
-No gracias…soy más de cereales o tostadas, déjeme acompañarla a la cocina y…le ayudo a prepararlo – dijo Lily intentando llegar a la puerta
-Oh no querida niña tú no vas a salir de aquí….- dijo la anciana impulsándola con su varita de nuevo a la cama – cierra las cortinas, podrían verte – aconsejó asustada la ancianita tapando un ventanuco por el que solo se veía el césped y los pies de la gente que pasaba por la calle
-Oiga… esto es un sinsentido, no entiendo por qué no puedo salir de esta habitación… ¿me ha secuestrado o algo? Quiero….irme a mi casa, quiero….velar a mi madre….no sé cuánto tiempo llevo aquí ni por qué estoy aquí – dijo nerviosa
-Por tu padre cariño…- dijo la ancianita – tal vez hemos sido demasiado drásticos con la restricción de información – dijo acariciando las puntas del pelo de la chica – Mi nombre es Egrid Moliere fui amiga de tu abuela Eileen Snape….antes conocida como Eileen Prince, tu padre me encargó esconderte si alguna vez corrías peligro.
-¿Mi padre? Pero…yo no conozco a mi padre…o sea mi madre me habló de él y lo he visto en los periódicos sé que es director de Hogwartts pero….nunca…jamás lo he visto ¿Quién se cree él que es para secuestrarme?
-No te está secuestrando niña tonta – dijo la anciana enfadada- el pequeño Severus solo quiere protegerte, por eso ni siquiera llevas su apellido, tanto tú como tu madre llevabais el apellido de soltera de tu abuela Lilian Prince, eres una Snape, y con todo el dolor de su corazón ni siquiera pudo ponerte su apellido para que Quien Tú Sabes no te encontrase, nadie a su alrededor sabe que existes, él tendría muchos problemas si tu nombre saliera a la luz.
-Sé perfectamente que mi nombre real es Lilian Snape, mi madre me lo dijo, lo que no entiendo es qué podría querer Quien usted sabe de mí, no soy una sangre sucia, no soy Harry Potter, estoy en Drumstrang y nunca he hecho nada que llamase la atención de nadie, mi mamá me advertía constantemente sobre eso – dijo con los ojos llorosos – quiero despedirme de ella.
-No puedes niña, ¿acaso no entiendes que si Bellatrix Lestrange encontró a tu madre podría encontrarte a ti? Tienes suerte de que tu director y tu padre fueran buenos amigos porque si te llegan a encontrar podrían haberte secuestrado, hay gente que desconfía de tu padre y eso puede ponerte en peligro. – De pronto oyeron que alguien llamaba a la puerta – No te muevas de aquí – advirtió la anciana cerrando la habitación con llave y unos cuantos hechizos, Lily volvió a sentarse en esa cama de mantas viejas de color marrón desgastado, mirando la austera habitación iluminada solo con los rayos del sol que se filtraban por el respiradero. Oyó como la anciana subía las escaleras del sótano y caminaba hasta la puerta principal
-Pasa hijo, estás empapado ¿quieres una túnica de repuesto? He guardado la ropa de Reginald para situaciones como esta, oh muchacho deberías descansar tienes unas ojeras espantosas….deberías lavarte el cabello, la lluvia no es una tina
-No es necesario Señora Moliere, estoy bien- dijo el hombre de pelo grasiento secando sus ropajes y su cabello con un sencillo movimiento de varita
-Oh Severus te conozco desde que eras un niño pequeño, recuerdo haberte cambiado algunos pañales, llámame Egrid – Severus hizo una mueca de disgusto al escuchar lo de sus pañales - ¿Ella está aquí? Igor me dijo que nada más recibir la noticia de la muerte de Andrómeda la trajo hasta usted
- Es una pena que no pudiéramos esconderlas ni con el sobrenombre de Andie Prince, al final la encontraron – dijo la anciana con semblante triste, compadeciéndose del pobre Severus que no había encontrado mujer que alegrara esos tristes ojos negros
-Sí, es una verdadera tragedia – dijo Severus sin muchos rodeos a pesar de la pena- ¿Esta casa está protegida?
-Absolutamente, mi Reginald era amigo de varios duendes de Gringotts y cuando esta situación tan oscura empezó nos ayudaron a proteger la casa de indeseables
-No se fie de los duendes Egrid, son traicioneros
- Tranquilo Severus, se quiénes son de confiar
-De acuerdo – suspiró – ¿Dónde está ella?
- En el sótano, ven, acompáñame – ambos bajaron por los hoscos escalones de madera, la anciana abrió la puerta de la habitación donde Lily estaba custodiada, Severus miró a aquella chiquilla y no pudo creer lo que sus ojos le devolvían, era una niña preciosa, tan parecida y tan distinta a él, tenía la piel blanca como la nieve, fina e uniforme como la de Narcissa, la nariz por suerte también la había sacado de su madre, su cabello negro había crecido hasta la misma altura de hombros con la que él contaba, tenía un flequillo recto que enmarcaba esa carita de ángel, tenía unos labios finos pero carnosos, marcados por la fuerza que hacía con los dientes sobre el labio inferior por culpa de los nervios, Ella lo miraba con esos ojos negros penetrantes iguales a los suyos solo que no emitían esa amargura y tristeza que él escondía. Se veía que ella estaba dolida por la muerte de su madre, pero aun así esos ojos despedían una inocencia y candidez que lo enamoraron.
Aquella jovencita había despertado en él un sentimiento que jamás había sentido, de pronto sentía que todos los males del mundo se iban a cernir sobre esa muchacha y él tenía la obligación de evitarlo, encerrarla en una jaula de oro protegida con todo tipo de hechizos para que no le pasara nada.
-Hola – saludó la chica
-Buenos días – contestó él
- Os dejo solos para que os pongáis al día queridos – dijo Egrid marchándose, padre e hija se quedaron en silencio
- Soy… - comenzó Severus
-Se quién es usted –atajó la chica – es usted mi padre...mi madre me hablaba con frecuencia….enhorabuena por su cargo de director
-Gracias… - dijo un poco incómodo – deberías tutearme…bueno si quieres…- carraspeó
-No sé cómo llamarlo….sé que es mi padre pero… no le conozco en realidad
-Puedes….llamarme padre o Severus hasta que…te sientas más cómoda con la situación….para mi también es extraño
-Padre…. Está bien para comenzar- dijo ella sonriente, Severus torció el labio, era lo más parecido a una sonrisa que había esbozado desde hacía veinte años
- Te he traído…- Severus metió la mano en su túnica y de ella sacó una caja con un pastel dentro- .un poco de tarta de zanahoria…tu madre me decía que era tu favorita
-Oh dios santo gracias – dijo ella tomando la tarta de una forma un poco brusca, atacando la tarta con las manos, volvieron a quedarse en silencio – Lo siento – dijo ella limpiándose un poco de cheesecream con la manga- llevo comiendo gachas y arenques escabechados todos estos días y….prefiero no comer a vomitar por cada bocado que me meto en la boca – Severus sonrió un poco evocando algunos recuerdos
-Sí, recuerdo la cocina de Egrid, yo he pasado algunas temporadas aquí – Snape se puso a recordar cuando de pequeño Eileen lo mandaba a casa de Egrid, solía coincidir en aquellos periodos de máximos conflictos entre sus padres; Severus no era idiota, sabía perfectamente que cuando su madre preveía problemas lo mandaba allí, y mientras él ayudaba a la señora Moliere en labores del hogar o tomaba el té, su madre estaría desangrándose en algún rincón del salón o estaría siendo forzada sexualmente por su padre. Con el tiempo las cosas cambiaron, Severus creció y al superar la altura de Tobias Snape se interponía entre ambos y no todas las veces podía tocar a su madre, lo malo de esa situación era que cuando su padre tenía las de ganar, ya no solo su madre se pasaba una semana convaleciente. Su madre trabajaba, su padre también y muy a pesar de sus quejas, la señora Egrid se empeñaba en cuidarlo y pasar la tarde para que no se sintiera solo y siempre le llevaba pasteles que Severus no podía tragar. Algo, que hizo que el profesor de pociones de Hogwartts no volviera a probar repostería en su edad adulta, pero también le hizo apreciar mucho a esa señora – Sé a lo que te refieres Lilian ¿sigue haciendo ese postre reseco de pasas?
-Sí… es tan pesado que me cuesta masticarlo – miró a su padre con una sonrisa cómplice
-Tiene buena intención – dijo Severus agradeciendo en el fondo la buena predisposición de Egrid, ambos se quedaron callados nuevamente pero el silencio se hacía cómodo poco a poco
-Lo se….aunque…lo peor es no poder salir de este cuarto, me siento prisionera
-Haré unos cuantos hechizos cuando salga de aquí para que por lo menos puedas moverte por el resto de la casa – Lily perdió toda la sonrisa que antes había esbozado
- Un momento, ¿No me vas a llevar contigo?
-No aún – la chica miró al suelo triste – pero…vendré a visitarte apenas pueda…las cosas están tensas por ahí fuera
- Se lo tensas que están… han matado a mi madre y ella no tenía nada que ver con nada – Severus escondió la verdad de aquella situación, desde que Ninphadora Thonks, la verdadera hija de Andrómeda había tenido un hijo con Remus Lupin los ojos habían estado puestos en ella, su familia la odiaba desde que se casó con un muggle pero su nuevo nieto la había puesto en el punto de mira de su loca hermana Bellatrix, aun a pesar de haber marchado a vivir a Noruega cerca de Durmstrang para estar cerca de su hija, aún a pesar de haber tintado su cabello de rubio y haber tratado de vivir como una muggle para que no siguieran su rastro y aun a pesar de haberse cambiado el nombre de Andrómeda Thonks a "Andie Prince" la habían descubierto y la habían matado – Sería más seguro estar contigo
-Nada de eso, estar conmigo es lo más peligroso para ti….verás Lilian…mi trabajo es realmente un riesgo para tu vida, se que sospechas de mis apoyos...habrás leído la prensa y se que tienes muchas preguntas pero no voy a responderlas, no por ahora….no es seguro para ti
- ¿De qué lado estás padre? – Severus sintió que se le cortaba la respiración
-De ninguno Lilian, no hay bandos solo hay que sobrevivir – declaró inquisitivo
-Pero eso no puede ser…- dijo confundida –Me tienes bajo tierra prisionera velando porque no me encuentren…pero…eres director de Hogwartts aun sabiendo cómo están las cosas en el ministerio, eso significa que Quien tú Sabes confía en ti, sino, te habría desechado como a todos aquellos con cuyas políticas no coincide, en mi colegio han echado a algunos profesores y muchas amigas mías han desertado….- Severus la miró sorprendido pero también temeroso, era una chica muy lista, apenas la había conocido 3 minutos y ya había adivinado ligeramente su secreto mejor guardado – Mi madre ya ha muerto ¿qué pasaría conmigo si…te matan a ti? Jugar a dos bandas o no pronunciarse es tener muchas papeletas para acabar muerto
-No sé de qué dos bandas me hablas- Lily asintió sarcástica, ambos sabían que mentía – No me matarán tranquila, está todo bien atado
- Si tú lo dices…- dijo temerosa sin mostrar excesivamente su preocupación
- ¿Tienes alguna pregunta que te pueda responder?- Cuestionó Severus, fingiendo indiferencia hacia el tema, ella se quedó pensativa, sabía que no iba a sacar nada de ese hombre si este no quería contarselo
-¿Querías a mamá?, nunca te vi mandarle una carta o…visitarla – Severus se aclaró la garganta, esas eran las típicas respuestas de padre que pactó con Andrómeda para cuando la niña hiciera preguntas
-Claro….sí, la quería….era muy buena mujer pero… mi trabajo no me permitía estar cerca, le envié cartas bajo otro nombre, por seguridad
-¿Y si la querías por qué no te casaste con ella? – cuestionó la chica
-Bueno…ammm ella y yo éramos amigos… y un día…pasaron cosas y te tuvimos a ti…compartimos gastos y siempre nos tuvimos aprecio, no fue una relación convencional
-Oh entiendo – dijo Lily asintiendo
-¿Te has casado con alguna otra mujer? – inquirió curiosa
-No, nunca me he casado
-¿Y tienes novia?
-No – dijo un poco molesto, a Seveus no le gustaba hablar de su vida personal
–Ok, vale otra pregunta ¿Por qué mi nombre? Es decir… ¿no se os ocurrió otro?
-¿No te gusta tu nombre? – preguntó Severus un poco divertido
-Sí que me gusta pero….es muy convencional me hubiera gustado tener algún otro con…más personalidad
-¿Cómo cuál? – dijo el hombre de pelo grasiento, disfrutando en el fondo de la charla insustancial
-No se…tal vez Florence o Eileen, son nombres preciosos, denotan mucha fuerza y personalidad
-Es cierto, son bonitos si se me hubieran ocurrido en su momento es posible que te llamases Florence o Eileen – dijo Severus sin revelar la verdadera razón de su nombramiento
-Vale…- ambos sonrieron, Severus miró su reloj y calculó que sería hora de marchar, en breve tendrían una reunión en la mansión Malfoy y no debía faltar, debía guardar las apariencias
-Tengo que partir Lilian, querría seguir con esta conversación pero tengo que trabajar
-Lo entiendo – dijo comprensiva - ¿De verdad vendrás a visitarme?
-Te lo prometo- dijo Severus comprometido, pero por desgracia la guerra hizo que no pudiera cumplir, y dado que Lily no recibía cartas y la prensa no le llegaba, solo pensaba que su padre había muerto o que se había olvidado de ella.
Su propia defensa mental quería convencerla de que había muerto, ese hombre le había caído bien y a pesar de su aspecto intimidante parecía buena persona. Sin embargo su furia y su resentimiento salieron a flote cuando a mitad de mayo la Sra Egrid le dijo que salieran a la calle, que Voldemort había caído y que su padre se encontraba reposando en su propia ella, eso significaba que no quiso verla y que en realidad era un irresponsable al que por una desgracia le había tocado ocuparse de ella como una carga, eso había provocado un verano tenso y silencioso; posteriormente ella se enteró de que no ocurría que su padre bebiese de noche y durmiese durante el día, sino que estaba enfermo a jornada completa y tanto él como la señora Egrid se lo habían ocultado.
Para cuando llegó septiembre la relación padre e hija se había viciado, ella se sentía abandonada por los cinco meses en los que no supo absolutamente nada de él y él se sentía prejuzgado por su propia hija después de todo su sacrificio, era consciente de que su hija se sentía culpable de haber creido lo que creyó, aunque en el fondo sabía que de intentar haber tenido una conversación no hubieran mantenido un verano de verse por los pasillos y hacer como si no se conocieran.
-Padre…ayúdame… no te vayas…padre- balbuceaba la chica en sueños, Severus solo podía hacer que acariciar su cabeza tremendamente dolido y preocupado.
-¿Cómo habrá podido entrar Bellatrix aquí?-Se preguntó el hombre lobo
-De la misma forma que Black, obviamente- miró al ex Gryffindor con odio y se dirigió a él – El idiota de tu ahijado debió cometer un error al traerte de vuelta - Dijo Snape con resentimiento
-Oye no metas a Harry en esto, él no tiene nada que ver - Contestó Sirius de mala gana
-Que casualidad que nada más volver tú de entre los muertos vuelva Lestrange ¿acaso no te parece sospechoso? Parece que allá donde vas traes la desgracia Black, esto es culpa tuya, Lily me dijo que querías meterla en la Orden del Fénix, como eso sea lo que la ha hecho enfrentarse con esa demente te juro que te vas a enterar, llevo desde que nació protegiéndola y ahora….- Severus no pudo terminar la frase, un nudo en la garganta le impidió continuar; Sirius miró a Remus alucinado, ¿Qué le pasaba al implacable y siempre arrogante Snivellus? ¿Tanto le había cambiado la paternidad?
-Tranquilízate Severus, Lilly se pondrá bien -dijo Lupin poniéndole una mano en el hombro, empatizando con su preocupación de padre
-Me gustaría verte a ti relajado si a tu hijo le hicieran esto Lupin - dijo Severus con rabia y tristeza, escondiendo unas lágrimas que sabía que podían asomar si seguía pensando en lo peor
-Relájate Snivellus, él solo trataba de animarte, creo entender por qué tu niña desapareció entre el tumulto esta mañana, si ya es imposible para los alumnos soportarte de profesor soportarte como padre debe dar ganas de suicidarse – soltó Canuto sin una pizca de sensibilidad
-Black, estás colmando mi paciencia- dijo Severus acercándose amenazante
-¡Caballeros por favor! - se oyó a Madame Pomfrey -ni que volvieran a tener 15 años, aún me acuerdo de todas sus peleas y del trabajo que me daban, compórtense que ya tienen una edad
-Disculpe Madame Pomfrey a pesar de los años hay personas que no maduran -Dijo Snape refiriéndose a Sirius, quien iba a hablar pero fue callado por el licántropo en favor de la paz, Madame Pomfrey se lo agradeció con la mirada y luego se dirigió a Snape
-Severus, necesito al completo el informe médico de tu hija - El profesor se puso nervioso-Necesito saber sus condiciones de nacimiento, las alergias que pueda tener, accidentes…
-¿Puedo preguntar para qué? – cuestionó deseando que solo fuera curiosidad
-Verás, no quiero alarmarte pero he encontrado algo en su sangre bastante extraño y por lo que he visto no es hereditario por parte paterna, por lo que necesito saber quién es su madre y también su historial médico -Seveus tragó grueso y miró a los otros dos hombres a los que, por supuesto, les había picado la curiosidad
-Será un placer, en cuanto ellos se marchen
-Ni lo pienses cabeza de resina – dijo Sirius, esa era su gran duda, era algo que les quitaba el sueño a Lupin y a él, querían saberlo pero por otro lado les aterraba la respuesta
-Hasta que ellos no se vallan no pienso decir nada
-Cuanto más tiempo tarde más tiempo pasará tu hija inconsciente – dijo Madame Pompfrey, Severus suspiró
-Andrómeda Black - Dijo dejando a todos boquiabiertos – pero…- quiso continuar para decirle que la acompañaría y así decirle la verdad
-Es todo lo que necesito gracias – comentó Madame Pomfrey yéndose a consultar con San Mungo los datos de la Mujer
-¿Mi prima? ¿Te...acostaste con mi prima?,¿Eso que es, una venganza contra mí para animar a James a casase con Lilly?- Dijo Sirius alucinado
- Un momento…. ¿me quieres decir que…tu hija es hermana menor de mi difunta esposa? –preguntó Lunático
-¿Eso convierte a la niña en tu cuñada, a tu hijo en su sobrino y a este ser en….¿tu suegrastro? – preguntó Sirius – Y a mi en su tío….- concluyó Black con una arcada al pensar estar mínimamente emparentado con Snape
-Pero…. ¿cómo….? no me lo explico – dijo el licántropo medio en shock
-Tienes un hijo Lupin si te tengo que explicar el "cómo" es que algo hiciste mal – contestó cínico el profesor Snape harto de la situación
-¿Pero qué hiciste? ¿Acaso la drogaste? ¿Qué cosa tan horrible le ocurrió a mi prima para que tú y ella….? buaj…
-Mira Black lamento que esto te afecte tanto pero resulta que no estoy aquí para soportar tus estupideces sino para vigilar que mi hija no se muera por lo que tu otra prima acaba de hacerle así que haz el favor de dejarnos en paz – Sirius iba a replicar pero Lupin valoró que la situación para hablar de ese tema no era la más idónea; agarró a Sirius del brazo y se fueron. Severus se acercó a Liliy, le acarició el pelo y la contempló, era tan delicada, tenía la sensación de que podía romperse en cualquier momento.
-Escúchame Lilian, te pondrás bien ¿me has oído?, nadie volverá a hacerte daño nunca, no pienso permitirlo, no volverás a sufrir así tenga que encerrarte en una torre para mantenerte segura aunque me vaya la vida en ello –Severus tomó una silla cercana y la puso al lado de la cama de su hija, de allí no se movería hasta que su pequeña despertara.
Cerca de allí Madame Pompfrey se comunicaba por la chimenea con el Curador Tyron, jefe de maternidad mágica en San Mungo
-Hola Tyron
-Hola Popy,tu dirás qué necesitas
-Pues quisiera ver el historial médico de la madre de Lillian Snape nacida el día 5 de Junio a las 9 y media, hija de magos, madre: Andrómeda Black-dijo Madame Pomfrey, el medimago pasó un rato rebuscando en sus archivos
-Querida según nuestros archivos Andrómeda Black nunca ha tenido ninguna hija, a parte de Nimphadora Thonks
-Pero, eso no es posible, acabo de hablar con su padre me ha dicho que ella era su...
-Es imposible Poppy, te puedo enviar su historial si quieres pero no vas a encontrar nada, sí que se sometió a tratamientos contra la infertilidad después de su primera y única hija pero todos fracasaron – El curador revolvió unos cuantos papeles más – Oh si ya se lo que pasa, Poppy no fue Andrómeda Black la que tuvo una niña en esa fecha y a esa hora, sin embargo sí lo hizo su su hermana, la señora Narcissa Malfoy Black si tuvo una hija que tiene como nombre Lilian Snape
-¿Disculpe?,eso no puede ser, Narcissa Malfoy solo ha tenido un hijo, Draco Malfoy
- Madame, esto es secreto profesional que solo le está permitido al personal sanitario así que no podrá revelar esta información,el 5 de Junio, a las 9 y media de la noche Narcissa Malfoy dio a luz mellizos, el primero en nacer, es el conocido por la comunidad Mágica, Draco cuyo padre es Lucius Malfoy sin embargo 5 minutos más tarde nació una niña que no era del mismo varón, su ADN era diferente, el padre era Severus Snape, por lo referido al historial de la madre le enviaré una lechuza con todos los documentos
Harry Potter se había saltado la infumable clase de adivinación, Hermione le repitió cien mil veces que eligiese algo más instructivo con una profesora menos farsante y vomitiva que Trellowny. "Acertó en sus profecías Hermione, tan farsante no sería" le contestó el Elegido; Harry no era de natural estudioso ni excesivamente trabajador, eligió esa materia porque inventando cuatro cosas se podía aprobar con facilidad, pero ahora se arrepentía, después de siete años perseguido por un psicópata no era plato de buen gusto que la excéntrica profesora de Adivinación le dijera que iba a morir de un macetazo en la cabeza o de un ataque fortuito de admiradoras celosas.
Había decidido quedarse con los Hufflepuffs que tenían una hora libre y con algunos profesores reconstruyendo el desastre de cristales que habían explotado a la hora del mucho que utilizó la varita no pudo evitar cortarse por el cruce de hechizos o por la torpeza de los Hufflepuffs de tercer año que allí ayudaban. Fue directo a la enfermería, además se las ingeniaría para saber de alguna forma si Ginny estaba o no embarazada, ya que no había tenido noticias desde que Hermione le dijo que necesitaba su capa para un test de embarazo.
-Harry ¿Cómo te has hecho esa herida tan fea?- preguntó Sirius que venía de frente junto con Lupin
-Hola Canuto – saludó el chico de la cicatriz- ya sabes, reparando los daños del gran comedor, por si fuera poco cuando casi habíamos terminado la tierra tembló y la mitad del trabajo hubo que repetirlo
-¿Pero tú no tenías clase a esta hora? – preguntó Remus en un tono responsable que recordaba a Hermione
-No puedo tres horas un viernes con Trellowny y su ojo interior – los hombres rieron pero en sus rostros no se advertía la misma jovialidad de siempre
-Bueno Harry pues date prisa en la enfermería, en 20 minutos se sirve la cena y Ron es tu mejor amigo, no te dejará ni los huesos del pollo
- ¿Ocurre algo? – preguntó Harry presintiendo algo extraño, los antiguos merodeadores se miraron
- Harry, deberías sentarte – dijo Sirius llevándolo a una bancada, allí, con la máxima delicadeza que pudo, le narró todo lo acontecido dejando a Harry un tanto horrorizado
-Esa arpía…. ¿Lily está bien?
-Por ahora no, está inconsciente y temblando en la enfermería, tiene mal aspecto – Harry tragó saliva preocupado
-Voy a ir a verla
-No sé si eso sea buena idea Harry – dijo Lupin – El profesor Snape se encuentra a su lado y está bastante consternado, no creo que le agrade recibir visitas en este momento
-No hay problema – dijo Harry abriendo la mochila y sacando la capa de invisibilidad- No tiene por qué verme – Los merodeadores sonrieron, ese gesto que Harry había hecho les había recordado mucho a su amigo James.
Harry entró a la enfermería cubierto con su capa de invisibilidad lo más silenciosamente posible, se acercó a Lily y la imagen que sus ojos le devolvían le rompió el corazón en cierta forma. Lily lucía un aspecto terrible, llena de heridas que aún sangraban, con las venas de la cabeza muy marcadas, el pelo revuelto y su piel más blanca que la leche, a su lado Snape con claras marcas de haber llorado, cosa normal , Lily era su hija y si a él se le hacía un nudo en la garganta, para su padre sería mucho peor.
-Severus no puedo creer que me hayas mentido – dijo la enfermera claramente molesta
-Lo siento, quise decírtelo, pero te fuiste antes de que pudiera avisarte
-Severus ¿cómo no informaste desde el principio al colegio de que la madre de tu hija es la señora Malfoy? – Harry abrió los ojos como platos "¡¿Cómo?!" eso significaba que Lily era medio hermana del hurón desteñido
-Lo siento Poppy, pero no quiero que mi hija sea la comidilla de todo el mundo
-Severus...tu hija es la comidilla de todo el mundo desde que llegó a Hogwartts sólo por tener tu apellido
-No se trata solo de ella, también de mi y de los Malfoy, ¿tú sabes el escándalo que se llegaría a montar si alguien se enterara que su madre es Narcisa?
-Bueno por suerte tu mentirijilla no ha influido en el descubrimiento de lo que tiene, por lo que he visto, Lestrange no iba contra alguien solo para encontrarte, iba precisamente a por ella, de alguna forma consiguió enterarse de quien era su madre y de la enfermedad de tu hija
-¿Enfermedad? –preguntó aterrado Severus
-Verás todos cometemos magia accidental alguna vez, pero tenemos unas células protectoras que ponen límites para que nuestra propia magia no nos destruya. Sin embargo tu hija nació sin la encima que provoca que las células creen ese escudo protector, y por eso al nacer le implantaron tres gotas de poción chupa-esencia, para que aunque se canse si práctica muchos hechizos nunca acabe con ella su propio poder. Eso me hace pensar Severus….tal vez el desastre del Gran Comedor lo provocó Lily
-No lo creo…- dijo dudoso- parece más obra de Peeves
-Tal vez pero…mmm como decírtelo….mira Severus…tú leíste ese papelito al igual que todos nosotros, para los profesores es una tontería pero…para una chica de su edad, una chica nueva, que acaba de pasar por la pérdida de quien cree su madre, que no tiene muy buena relación contigo, tal vez la presión fuera demasiada y ella causase todo eso
-¿Tanto poder crees que tiene?
-Me temo que sí, y me temo que no es lo único que ha hecho hoy… ¿ves lo hinchadas que están sus sienes? Eso es por algo gordo
-El temblor – concluyó Severus - ¿crees que mi hija hizo temblar los cimientos del castillo? – preguntó preocupado, Harry también se asustó por ello.
-A juzgar por lo ocurrido y por las horas, creo que podía haber coincidido el temblor con el momento en el que fue cruelmente torturada…su cuerpo no lo soportó bien y se desmayó, ha caído en una especie de coma – Severus se llevó la mano al corazón tenía dificultades claras para respirar, la enfermera le acercó a una silla y lo hizo sentarse; en ese momento Harry sintió envidia de Lily, vale que no querría ni en mil vidas que Snape fuese su padre, pero verlo así de preocupado y afectado le hizo sentir mucha compasión por él y ciertas ganas de tener también un padre que pudiera hacer eso cuando estaba en peligro – Tranquilo Severus esto no tiene que durar mucho, que esté en coma es bueno, significa que su cuerpo se ha protegido, si tengo razón en lo que he dicho lo más normal hubiera sido que la sobrecarga de poder la hubiera matado. Creo que Lestrange lo sabía…, quería desatar el poder de tu hija para saber su límite…y tal vez con eso revivir a quien tu sabes, no te imaginas lo increíblemente poderosa que es Lilly, podría compararse al mismísimo Merlín. Para descontrolar sus poderes existe algo que anula el efecto de la poción chupaesencia que le introdujeron al nacer
-Pus vegetal, sí lo sé- dijo Severus hilando acontecimientos
-La pus vegetal más venenosa y mortífera se encuentra en las plantas carniviscévoras, del amazonas. Esa pus es lo que he encontrado en el cuerpo de tu niña, por eso su sangre es completamente negra, sin embargo hay otra especie que contiene dentro de si esa sustancia... los inferis, el misterio de que vivan estando muertos es porque su sangre es la más pura esencia de estas flores. Supongo que el Señor Tenebroso tenía inferis a su servicio y sirvieron con su sangre a Bellatrix, ella entonces envenenaría el cuchillo y se lo clavó a tu hija, hubo suerte de que ella quedara inconsciente porque si llega a actuar en su totalidad podría haber destruido Hogwartts por completo. He conseguido parar la extensión de la sangre inferi pero no eliminar lo que se ha repartido en su cuerpo mientras llegabais, para eso se necesita magia élfica, necesito que Narcisa y tu vengáis mañana, tengo que mezclar vuestra sangre con la poción necesaria para la magia de los elfos -Severus quedó consternado, jamás hubiera imaginado de los problemas de su hija, se sentía culpable, si él la hubiera dejado explicarse el día anterior, su hubieran tenido conversaciones más civilizadas o simplemente la hubiera consolado con lo de la foto humillante en lugar de matarla con la mirada, no tendría que haberse ido, y no se habría encontrado con la mortífaga.
Harry salió de la enfermería de la misma forma que entró, no podía creer lo que había escuchado, Bellatrix, había vuelto, Lilly inconsciente, tan poderosa como Merlín, hermana de Malfoy...era demasiada información. Se dirigió a su sala común y saliendo del retrato de la señora Gorda encontró a Ginny, ella esperó a que dejase su mochila en el cuarto y mientras bajaban al Gran comedor Harry le contó todo lo que había averiguado.
-Harry hay que decírselo a Ron y Hermione
-No de eso nada, Ginny, Hermione vive con Malfoy en una misma torre, sabemos que ella no podría aguantar saber que alguien vive en una mentira aunque sea Malfoy y acabaría diciéndoselo y provocaría un gran problema familiar en el que no debemos meternos y Ron...bueno el mejor que no sepa nada
16 de octubre: Viernes por la tarde
Clase de Runas antiguas
Tras el final de la guerra muchas cosas habían cambiado en Hogwartts, una de ellas era el horario escolar, antes de la batalla final los alumnos solían tener horas libres por las tardes para estudiar, caminar por los jardines, jugar al quidditch durante un largo rato…, sin embargo, el hecho de que todas las promociones tuvieran que repetir el curso había acumulado las tareas, tanto para los chicos como para los profesores. Era por ello que las benditas horas libres del viernes por la tarde ahora estaban ocupadas para los de sexto y séptimo curso. Hermione, aun a pesar de ir siempre más aventajada que el resto, se sentía un tanto ahogada por la proximidad de las clases y el poco tiempo para adelantar la lectura de las lecciones. Pansy pasó por su lado y se detuvo en la mesa de la Gryffindor
-Vaya sí que lo tuvo que hacer bien para que sigas con esa sonrisa
-Oh Pansy cállate – dijo ella con algo de vergüenza
-Se me pasó preguntarte… ¿vas a volver a….hacerlo con Draco? – preguntó Pansy inquisitiva
-Ammm….pues….no lo sé…no es algo que me vaya apuntando en mi lista de tareas pendientes – contestó - ¿a qué viene esa pregunta?
-No…por… hablar de algo…- dijo Pansy con segundas intenciones
-Pues…no sé lo que haremos y lo que no….ahora no sé exactamente qué somos, tendremos que hablarlo….tal vez….empecemos una relación …aunque sea en secreto principalmente porque no estaría preparada para decírselo a Harry y a Ron… no se…no había pensado en ello
-Ah, me lo temía – dijo Pansy cubriéndose la cara con la mano – es por esto por lo que quería sacar el tema Granger, he estado pensando en lo que habéis hecho durante todo el día
-¿Tanto te aburres Pansy? Pensaba que Zabinni y tú….teníais algo…como se os ve tan juntos…pero debo estar equivocada si llenas tu mente con nosotros – dijo Hermione con sorna
-Chsss Blaise y yo somos raros, y estoy aburrida sí, pero no es por eso por lo que quiero hablar contigo - dijo Pansy sonriendo y tomando una de las manos de Hermione – Hermione, mmm se que para ti…lo que habéis hecho es algo muy especial y es comprensible porque es tu primera vez pero…¿sabes cuantas chicas ha tenido Draco por primera vez? – se miraron en silencio durante unos segundos que a Hermione le parecieron eternos
-No, ¿Cuántas? – dijo tensa
-Más de las que te gustaría saber – declaró la Slytherin – no te digo esto para desanimarte con él porque…en serio me gustáis juntos, pero conozco a Draco como si fuera mi hermano, y sé que para él el sexo por arrebato aunque implique desvirgar a una chica es tan ordinario y normal como respirar. Tener esperanza de relación con un Slytherin es algo muy complicado, y más para un Gryffindor, los Slytherin no somos como vosotros, nuestros sentimientos no se hablan ni….se piensan profundamente…solemos ser demasiado orgullosos como para expresar algo así a menos que tengamos mucha confianza con alguien.
-Bueno, esa es una forma muy simplista de pensar Pansy, digo yo que en Slytherin como en Gryffindor habrá gente más abierta y más reservada con su vida personal o… lo que siente…no creas que en Gryffindor hacemos reuniones con sillas en círculo pasándonos "un balón de los sentimientos" o algo así
-¿No? – Preguntó y alzó los hombros- curioso, siempre había imaginado que sí, sois muy ñoños y quejicas con eso de la amistad y el amor y bla bla bla – dijo Pansy poniendo los ojos en blanco y sonriendo para relajar la tensión de la conversación, sin embargo no se había dado cuenta de que había hecho lo peor que podía esperar: Hacer que Hermione Granger se pusiera a pensar sobre el tema
-Se quedó a dormir conmigo Pansy, tú misma dijiste que eso no lo había hecho con ninguna otra chica
-Y así es, y tal vez eso sea una señal de que estoy equivocada y de que ha cambiado, o tal vez sea solo casualidad. Mira, tú conoces al Draco acosador, idiota, petulante y estúpido, pero el rubio que toda la vida he conocido es idiota, petulante, estúpido pero también ocurrente, divertido, leal con su gente y muy protector… siempre y cuando sea tu amigo….cuando se trata de noviazgo la cosa se complica…porque creo que nunca ha tenido una relación en la que haya sentido amor, y créeme, no sabes lo que me jode admitir eso. Draco es buena persona Hermione, buen amante pero…si lo que quieres es una especie de fidelidad y eso….bueno….no sé si pueda cumplir tus expectativas, me preocupa que podáis sufrir, tú por ingenua y él por ignorante. A Draco lo quiero mucho y a ti te he cogido mucho cariño, no quiero que acabéis mal por no conoceros como sois en realidad.
-Bueno Pansy, tal vez tú conozcas mucho a Draco pero no me conoces tanto a mi, no te preocupes por eso ¿de acuerdo? La verdad es que ni siquiera me había planteado lo que me has dicho, pensaba en dejarme llevar
-Claro, hasta que te pusieras a pensarlo - dijo Pansy, Hermione iba a replicar pero se dio cuenta de que su nueva amiga tenía razón, en el momento se hubiese detenido a hablar con ella misma sobre qué significaba lo de la noche anterior habría empezado a darle vueltas y vueltas a lo que Pansy decía – Bueno Hermione, me voy a mi mesa la profesora Gortün está en la puerta – La Slytherin caminó hacia las filas de atrás, compartiendo pupitre con Blaise Zabinni.
Minutos después llegó Draco y se sentó detrás de su amiga, dejó las cosas en la silla de al lado y dirigió su mirada a la sabelotodo que le tenía robados los pensamientos. Ella sintió que era observada y se giró, Draco le sonrió muy levemente y le guiñó el ojo, Hermione no pudo evitar sonrojarse y esbozar una sonrisa que embobó al chico por unos instantes. Pansy, sentada con Blaise delante de Draco, no se había perdido ni una sola miradita entre esos dos, ¿y si había prevenido a Hermione en vano? Tal vez, solo tal vez Draco Malfoy se había quedado prendado de una chica
-¿Qué pasa con Hermione, Draco?-dijo con una sonrisa picarona
-¿Qué pasa de qué Parkinson?-dijo Draco algo avergonzado de que lo pillaran
-¿No piensas contarme nada? Oh vamos soy tu mejor amiga y te conozco lo suficientemente bien como para saber que esa sonrisita es de triunfo, no me ocultes nada
-Yo también soy tu mejor amigo y también me ocultas cosas – contestó muy cortante intentando que la morena le confesara su origen
-No sé a qué te refieres - dijo algo nerviosa y contrariada
-Bueno Pansy pues cuando sepas lo que tienes que contarme te contaré yo mi vida -Pansy no pudo contestar, la profesora Gortün dio orden de que por parejas tradujesen unas runas recién halladas en unas lápidas de Irlanda del Norte, las cuales podrían explicar el origen de la mágico. Cada pareja elegía una tumba, cada una contenía un largo epitafio, uno tan extenso, que Hermione observando las fotos pensó que tal vez pudiera ser una especie de acertijo para descubrir algo escondido
-Disculpe profesora yo no tengo pareja - Dijo Hermione viendo que Lily no había llegado, le había prometido ponerse con ella pero al parecer ni había aparecido en clase ni había avisado
-Normal Hermione, ¿quién va a querer juntarse contigo con lo insoportable que eres?-Dijo Lavender a voz en grito
-Eh Brown ¿qué tal tu novio Weasley? Ah no calla que no tienes, te dejó por….nadie…no hay nada más triste – defendió Pansy ante la estupefacción de ambas casas
-Alumnos por favor, ese trato entre ustedes es intolerable, señorita Brown 5 puntos menos para Gryffindor, señorita Parkinson 5 puntos menos para Slytherin, señorita Granger, haga usted pareja con el señor Malfoy que por lo que veo tampoco tiene acompañante - Hermione obedeció y se dirigió hacia la mesa de Draco
-Hola- dijo la castaña bajito sonriendo
-Hola - dijo él de la misma forma-¿cómo empezamos?
-Buscando en el diccionario, evidentemente –dijo Hermione con seguridad
-¿Tan pronto? - dijo Draco
-¿A qué te refieres?
-A que sería divertido fingir que estamos trabajando mientras…pasamos la clase divirtiéndonos más – dijo el rubio acariciando con el dorso de su mano la rodilla de Hermione disponiéndose a subir, cosa que Hermione no permitió.
-Ni hablar…en clase no – dijo ella muy roja, había sentido una corriente eléctrica que había recorrido todo su cuerpo, deseaba a Draco, lo deseaba con todas sus fuerzas pero ni toda esa pasión que él le hacía pensar le haría ser irresponsable en una clase.
-¿Por qué no?...Gortüm no se va a dar ni cuenta…estando juntos…con un libro enorme fingiendo ser lo aplicados que habitualmente somos….- dijo volviendo a intentar escalar por sus piernas hasta sus ingles
-He dicho que no- repitió Hermione apartando las zarpas de Draco de un manotazo aparentemente molesta mientras intentaba no ponerse del color de pelo de su mejor amigo; Draco rió
-¿Te he dicho alguna vez lo sexy que me resultas cuando te enfadas? Te quitaría el enfado contra una pared mientras te acaricio las caderas – Ya era tarde, Hermione era oficialmente un tomate y eso provocó una carcajada más sonora en el rubio
-¿Por qué me dices esas cosas? – Preguntó Hermione claramente nerviosa y excitada sin saber cómo reconducir la situación a un desempeño responsable de la tarea que había mandado la profesora – Deberíamos dedicarnos a las runas
-Porque me encanta como reaccionas, es algo completamente nuevo para mi y me fascina – dijo Draco clavándole su mirada, ella suspiró- Está bien, dejaré de torturarte….dediquémonos a las runas
-Gracias – Agradeció al cielo Hermione – empecemos por el libro de Vonitsu Khadar, la historia que describe respecto de los antiguos brujos de Salem, coincide sospechosamente con la costumbre de tallar las runas en Pirita, en lugar de piedra caliza, tal vez estén relacionados, puede que existan influencias de uno de ellos y posteriormente emigraran en la época de…
-Sí cierto - atajó Draco, seguro que en la página siguiente te pone…algo interesante o te enseñan algún dibujito – dijo Draco poniendo su mano sobre la de Hermione, ella puso sus almendrados ojos sobre la imagen de sus manos unidas, separó los labios para decir algo pero…realmente no hacían nada inapropiado - ¿No pasas de página Granger? – preguntó Draco con un brillo malicioso en sus ojos grises
-Cla…claro…es que no suelo ser interrumpida mientras explico
- Me gusta que ambos hablemos a la vez aunque todo lo que salga de tus labios a mí también me deja sin palabras – contestó Draco, Hermione sonrió sonrojada de clase transcurrió así, entre tensas miradas y roces casuales que no delataran que ahora eran algo más que enemigos de casa. Al sonar el timbre, Hermione le dijo a Draco que iría a cambiarse para la cena, ya que en pociones se había manchado la camisa y hasta ahora no se había dado cuenta. Al quedarse solo, Pansy siguió a Draco, el cual que trataba de ignorarla, realmente estaba muy mosqueado con ella por no decirle de su procedencia, no era que esta le importara, lo que le dolía era que no hubiese confiado en el para contárselo
-Draco, para, espérame ¡oye!-Dijo ella cogiéndolo del brazo-¿Se puede saber qué te pasa?
-A mi nada, a quien le pasa es a ti, que no confías en mí
-Oh ¿Disculpa? ¿que yo no confío en ti?
-Señor Malfoy venga conmigo por favor -dijo Mcggonagal
-Luego hablamos-susurró él
-Por supuesto que hablaremos - gritó ella.
Hermione, a mitad de camino hacia su torre vio que McGonagall llevaba a Draco detrás y recordó la bronca que le echó la directora por la fiesta. Se dispuso a seguir a ambos pero Pansy se cruzó en el camino
-Herm, ¿sabes qué le pasa a Draco conmigo?
-No no lo sé Pansy luego te veo - contestó tajante yé al despacho de la profesora McGonagal y abrió la puerta
-Profesora, espere puedo explicar lo de la fiesta de anoche -dijo Herm
-¿Usted Granger? Creí que no tenía nada que ver en este asunto
-Pues sí, lo tengo, verá profesora...ayer, Draco y yo estuvimos hablando y descubrimos que tenemos muchas cosas en común, y después de todo lo que ha pasado recientemente decidimos dejar las diferencias a un lado, y lo importante que es la fuerza entre compañeros por encima de la casa a la que se pertenezca y para oficializar la paz decidimos hacer una fiesta para Gryffindor y Slytherin – McGonagall la miraba acusadoramente, ella no era estúpida, también había sido adolescente- no le quite su cargo profesora, él y yo solo queríamos que ambas casas limaran asperezas.
-De acuerdo señorita Granger por esta vez se han librado del castigo, sepan ustedes que les serán sustraídos 20 puntos a cada uno, agradezcan que no les quito sus cargos de prefectos y cargos próxima vez sigan las normas, o serán ambos sancionados duramente y sin contemplaciones ¿entendido?
-Si profesora – dijeron al unísono
-Directora – corrigió ella – ahora márchense –Los chicos salieron del despacho
-No tenías por qué hacerlo – dijo Draco a modo de agradecimiento
-Sabes que no soporto las injusticias y la fiesta la hicimos los dos, si te castigaba a ti era justo que también lo hiciera conmigo
- Aaaaaah – dijo Draco asintiendo – muy bueno Granger
-¿El qué? – preguntó ella sin entender
-Pues, tú sabías que eres su alumna predilecta, McGonagall ha sido siempre jefa de casa de Gryffindor , no va a perjudicar a su propia casa, y ella no haría como Snape, castigándome a mi y no a ti.
-No, no para nada ha sido por eso…yo…confiaba en la justicia….y…
-Por supuesto, claro…- dijo Draco sarcástico – eres lista Granger…tú dices que no, pero en el fondo sabes que es así - expuso Draco con su característico arrastre de palabras- Iré a la sala común en Slytherin, una partida de ajedrez me ayudará a despejarme antes de cenar – acarició a Hermione en la barbilla – Adiós Granger
-Adiós Malfoy- se despidió Hermione ¿era real lo que Draco había dicho? Tal vez si, en el fondo lo sabía, no quería pensarlo, se fue a la biblioteca a estudiar hasta que se acercara la hora de cenar, luego fue a su torre para cambiarse y se encaminó hacia el Gran comedor. Allí observó a Harry y a Ginny con un semblante extraño
-¿Chicos ocurre algo?- preguntó la castaña
-Eso digo yo – intervino Ron – estáis muy raros - Harry y Ginny se miraron, Harry iba a decir lo de Lily pero le preocupaba Ron y sabía que hablando de ella acabaría por soltar la verdad de la chica Snape y Malfoy, sabía que Hermione intercedería y acabaría contándole la verdad al hurón y era una verdad que en teoría nadie sabía, no era asunto suyo, y de saberse además de perjudicar a la princesa de Slytherin haría saltar la liebre, pues el profesor Snape sabría que él estuvo allí y se llevaría un buen castigo. No sabía cómo desviar la atención.
-Problemas de pareja – Atajó Ginny, Harry le envió una mirada de agradecimiento, nadie se atrevería a preguntar
-Oh lo siento – dijo Hermione
-¿Problemas de pareja? ¿Qué le has hecho a mi hermana Harry? – preguntó Ronald en tono protector
- Ron por favor no seas grosero – reprendió Hermione
La misma figura misteriosa de por la mañana volvía de nuevo con más pergaminos con fotografías. Refugiada la persona anónima bajo un hechizo de invisibilidad, volvió a esperar la entrada de todos los alumnos. En el vestíbulo dos Slytherins parecían alterados y no pasaban desapercibidos aunque tratasen de no llamar la atención
-Mira no entiendo que es lo que me quieres decir Draco yo no te oculto nada
-Vale
-Oh, no vale no, Draco ¿por qué te pones así? no seas ridículo siempre te he contado todo por qué voy a esconderte nada, ¿qué mejor prueba de confianza existe que contarte que me quedé embarazada?-dijo Pansy en susurros
-No lo sé, dímelo tú – dijo Draco con una mirada fría e indiferente tratando de entrar al Gran Comedor
-¿Qué quieres que te diga? – preguntó ella cortándole el paso
-Pues no lo sé Pansy, a lo mejor quien eres, de qué provienes...- Pansy se quedó blanca al escuchar esas palabras de boca de su amigo, sentía que el mundo se le caía que nada iba a seguir igual, ¿Cómo se había enterado? ¿Acaso Granger…? Como hubiera sido ella su amistad se daba por finalizada….si por irse de la lengua perdía a las pocas personas que conservaba a su alrededor podía darse por muerta. Pansy tuvo poco tiempo desde que le realizaron esa pregunta, pues para su infortunio Theo Nott, quien pasaba por al lado en ese momento, lo había oído todo y no pudo resistir la tentación de humillar a su ex novia
-Eso te lo digo yo Draco, amigo mio, esta zorra proviene de asquerosos muggles y sangres sucias - Pansy sintió una bomba explotar dentro de si
-Theo eso era un secreto – dijo apretando los dientes
-¿Ah sí? oh vaya pues... te fastidias zorra – Era el colmo, había soportado demasiado por ese chico. No supo cómo, pero de sus brazos salió una fuerza tan inmensa que fue suficiente para estampar a Nott contra la pared y levantarlo unos milímetros del suelo agarrándole de las solapas de la túnica
-¿Por qué me tratas asi? ¡¿Por qué me tratas asi?! - dijo con rabia llorando -Yo solo hice que quererte y tú no paras de intentar destruirme - gritó medio desquiciada, Draco la rodeó con los brazos evitando que Pansy siguiera pegando a su ex y la llevó hasta un rincón solitario de la mesa de Slytherin, ella, tras esto, se soltó de su agarre y lloró amargamente
-Suéltame, ahora no querrás ni que te toque sabiendo lo que soy- dijo ella con dolor
-Yo ya lo sabía Pansy, desde ayer lo sabía - dijo Draco más relajado y algo asustado de cómo podía reaccionar Pansy realmente enfadada
-¿Por eso me has tratado así hoy? – preguntó entre sollozos
-No Pansy, de darme asco o repudiarte no te hubiera invitado a la fiesta, si he estado enfadado es porque creí que tenías la suficiente confianza en mí para contármelo, lo que me duele Pansy es que hayas llegado a pensar que te dejaría de lado si me enterara y no es así, ¿de verdad crees que por eso voy a dejar de quererte? Pues claro que no, idiota – dijo dándole unas palmaditas de consuelo
-Perdóname Draco, yo...- sacó un pañuelo para enjugarse las lágrimas - siento mucho pero es que...como se lo decías a Granger, lo de sangre sucia y eso – tragó saliva - pensé que me tratarías igual si lo supieras ya que todavía te crees la eso de las sangres
-No creo ya en eso Pansy, si la he llamado así ha sido por costumbre y aunque siguiera creyendo… ah por favor Pansy con lo que tú me apoyaste cuando me convirtieron en tu ya sabes qué, con lo que hemos compartido, te juro que por ti hubiera hecho una excepción - Pansy entonces sonrió y le besó la mejilla, Draco hizo lo mismo con su frente
-Si si mucha excepción mucha excepción pero...no te acostarías más conmigo porque te daría asco - dijo en susurros
-Uy que no...con lo buena que eres en eso se me hubiera quitado el racismo de golpe
-Jajajaja, bueno, tú también eres aceptable en "eso" - dijo sonriendo con algo de burla
-¿Como que aceptable? ahora verás - dijo Draco haciéndole cosquillas
-JAJAJAJAJJAAJ, para...
-¿Como soy?
-JAJAJAJ, bueno eres bueno
-No es suficiente...-dijo volviendo a hacerla reír con el mismo acto
-Notable...jajajaj...vale vale...excelente...jajajajjaajajajaj está bien Dios eres un Dios
-Eso está mejor - dijo parando y volviendo a su plato, en la mesa de enfrente Ron miraba a Malfoy con desprecio
-¿Qué tendrá que le vienen todas como polillas a la luz? - Dijo Ron con envidia mirando la escena de cosquillas de Pansy y Draco
-¿Ahora miras a Pansy Parkinson?, vaya hermanito te están pegando fuerte las Slytherin – dijo Ginny con sarcasmo
-¿Por qué dices eso Ginny?-dijo Hermione
-¿No te has enterado de lo de Snape y él? - preguntó la pelirroja
-¡Ginny! te dije que pararas – exigió Ron
-¿Lilly Snape?- preguntó Hermione sorprendidísima
-No, Severus Snape, es que a Ron le van los hombretones de voz grave– contestó la menor de los Weasley irónica
-Ya, vale lo he pillado – cortó Hermione - ¿Y qué pasó?
-¿No has leído el papel? – preguntó Harry
-¿Papel? ¿qué papel?
-¿Dónde estabas tú a la hora de comer Hermione? Todo el mundo se ha enterado bueno….de eso y de la explosión de las ventanas que hubo segundos después- dijo Harry
-Oí la explosión pero yo estaba en mi torre, arreglando los destrozos que hizo gente de la fiesta en la biblioteca ¿Cómo es que hubo una explosión?
-Unos dicen que fue Peeves, yo creo que pudo haber sido Lily – Dijo Ginny, Harry le dio una patada debajo de la mesa, no debían desvelar lo que Harry había oído – Es verdad y no soy la única que lo piensa, todos han especulado con ello – se volvió a Hermione - todo el colegio se ha enterado, alguien sin saber cómo la pilló besándose con el bobo de mi hermano y… bueno, por lo que se ve quien lo ha hecho odia mucho a Lilly – explicó la novia del elegido tendiéndole el papel a la castaña. Hermione empezó a leer y abrió la boca a cada cosa que leía, casi se atraganta cuando leyó la conclusión. Ella lo hiló, era muy probable que Lily hubiera hecho explotar los cristales aunque, era demasiado para una sola persona sin un hechizo de por medio; ella odiaba la prensa amarillista siempre contaban lo que querían, de echo si en la fiesta la hubieran pillado en la biblioteca con Mcglaggen quien sabe lo que hubieran publicado sobre su persona.
····Fiesta de premios anuales····
-Hola Hermione, ¿cómo estás?-Dijo un chico alto, rubio, musculoso y de ojos azules
-Bien Mcglaggen gracias – dijo ella limpiando con un hechizo el whisky de fuego que a dos Slytherins borrachos se les había caído en el suelo de la biblioteca
-Llámame Cormac, preciosa tenemos confianza - dijo mirándola de forma seductora, se tambaleaba, era evidente que había bebido, y no poco – creo recordar que hace dos años me dejaste plantado en una fiesta ¿recuerdas?
-No – mintió Hermione, ella sabía a lo que iba Cormac y no le hacía ni puñetera gracia tenerlo detrás de su falda
- La fiesta de Slughorn, sexto año
-Oh si ya recuerdo…disculpa, era una época difícil para mí y mis amigos, ya sabes evitar que nos mataran y esas cosas – el chico borró su sonrisa
-Claro, la vida de heroína de Hermione Granger está demasiado ocupada como para prestar atención a simples mortales como yo ¿no es cierto? - preguntó Cormac acercándose peligrosamente - ¿Te crees mejor que yo Hermione? ¿Te crees superior y por eso me rechazas? – preguntó con un tono ligero de despecho
-Oye… Cormac….- empezó preocupada – creo que has bebido demasiado…tal vez deberías marcharte y…descansar
-Oh….ahora no soy digno de su majestad Granger perdóneme su alteza real por perturbar la tranquilidad de su torre
-Creo que debes irte – dijo Hermione enfadándose – y por si no lo sabes esta torre no solo es mía, Malfoy también habita en ella y si yo quiero que un Gryffindor se vaya creo que no pondrá ninguna objeción
-¿Oh, es por eso no? – dijo asintiendo como si en su cabeza hubiera comprendido algo
-No sé a qué te refieres
-Te follas a Malfoy…por eso no quieres nada conmigo
- Mi vida privada no es de tu incumbencia, ahora…déjame en paz y lárgate de mí torre- dijo Hermione enfadada
-No has debido ser tan maleducada conmigo – Cormac tiró su vaso al suelo haciendo que los cristales se rompieran; sin que Hermione pudiera reaccionar a tiempo Cormac la empotró contra la pared, inmovilizándola. En ese momento lamentó haber dejado la varita en su habitación – No es justo que a mí me rechaces, ese Slytherin era un mortífago, yo luché a vuestro lado, mi madre murió en la guerra, así que si te lo follas a él a mí me debes más; empujó a Hermione, la inmovilizó con magia y la tiró al suelo mientras se desabrochaba sus pantalones y sacaba su miembro
- ¡Rictusempra! - gritó otra voz masculina, Cormac salió disparado, no lo había logrado, vio a alguien acercársele, era Draco apuntándole
-Finite incantatem-Hermione se movió, y salió de su acorralamiento, dispuesta a irse
-Espera - dijo Draco, cogiendo al chico de los hombros y dándole un rodillazo bestial en sus partes le dio un puñetazo en la nariz que la hizo romperse, y salpicar a Draco de sangre - ¡Lárgate de aquí desgraciado! y que no te vuelva a ver cerca de ella ! ¿¡entendido?! - el chico se alejó de él tambaleándose pero antes de irse se dirigió a Hermione
-Mira que eres puta, podíamos haberlo pasado muy bien – Draco se interpuso entre ellos y se encaró al rubio Gryffindor peligrosamente
-¿Sabes lo que se me daba mejor de mortifago? La maldición crucciatus… te doy tres segundos para desaparecer si no quieres que te enseñe lo bueno que soy -Dijo Draco con una mirada gélida y convincente que hizo salir al Gryffindor despavorido.
-Gracias Draco, no sabes de la que acabas de librarme- dijo ella abrazándolo
-Aunque no seamos amigos no quiero que nadie te haga daño-dijo el sonriendo, se miraron y pasaron un largo tiempo así; finalmente se besaron dulcemente, pero pararon cuando una especie de destello les cegó
-Pobre Lily – dijo Hermione, esos "Aprendices de Skeeter " son unos idiotas, espero que no lo tomen de costumbre
-¿Lo tenemos ya todo? – dijo una figura encapuchada bajo un hechizo de invisibilidad
-Lo tenemos, y esta vez viene con un regalo – dijo la otra figura con guantes negros riéndose – en cuanto lo toquen se armará el caos – ambas figuras todo el comedor se oyó una voz distorsionada: ¡Extentio! Empezaron a volar pergaminos violetas, con una foto de Draco y Hermione besándose
HERMIONE GRANGER: LA HISTORIA DE UNA LEONA CONVERTIDA EN ZORRA. DRACO MALFOY ¿UNA APUESTA O UNA LOCURA TRANSITORIA?
La pasada noche, vimos hasta dónde puede llegar la falsa inocencia de las que parecen santas. Los mejores ejemplos son Lilly Snape y Hermione Granger demostrando que el odio entre leones y serpientes es una tapadera para desatar su más bajas pasiones. Otra opción es pensar que no les importa ser unas traidoras a los ojos de sus casas y unas guarras a los ojos de todo el mundo
Quien iba a imaginar que esa ratona de biblioteca enterrada en los libros iba a resultar una zorrilla traviesa, la chica no pierde el tiempo, no se ha buscado una presa adecuada a su penoso nivel, no, ella prefiere destacar con Draco Malfoy, el chico que la ha machacado durante siete años ¿es posible que a Hermione Granger le guste el sadomasoquismo? ¿Ser humillada y vilipendiada? Los misterios de las perversiones sexuales son inescrutables.
Resulta vergonzoso que nuestros premios anuales de las casas eternamente enemigas satiricen los deseos del fallecido director sobre el acercamiento de ambas, celebrando una fiesta en la que se excluye al resto del colegio no perteneciente a Gryffindor o Slytherin, realmente jocoso es ver su falsa moralidad. Alcohol, pociones alucinógenas, todo tipo de excesos fueron los que Hermione Granger y Draco Malfoy pusieron a disposición de todos en su torre, por no hablar, por supuesto, del sexo, en esta foto les vemos besarse intensamente… ¿imaginamos todos el final? Por supuesto…Hermione Granger siendo copulada en la biblioteca rodeada de libros por Draco Malfoy su sueño más sucio. Probablemente él, tras satisfacer los desesperados deseos de la prefecta y premio anual de Gryffindor se estuviera riendo de ella con su mejor amigo Theodore Nott, novio de la ahora defensora de sangres sucias Pansy Parkinson, la cual sería aceptada por nuestro rubio favorito como pago de una apuesta previamente acordada entre ellos para vengarse de quienes en su día colaboraron para encarcelar al mismísimo Lucius Malfoy en Azckaban. Desde nuestra redacción te felicitamos querido Draco, nos has dado una gran primicia.
Por supuesto en esta redacción no nos atrevemos a afirmar nada por completo y siempre puede haber otra versión de la historia, tal vez Draco Malfoy no hubiera apostado que podía hacer caer a Hermione Granger a sus pies, quizá ella solo le preparó amortentia o algún sustitutivo en poción a la voluntad humana para poder sentirlo en sus adentros, porque seamos claros queridos alumnos, lo máximo a lo que podría aspirar Hermione Granger es al eterno pobretón Ron Weasley, y dado que él estaba ocupado con otra zorra de la misma calaña ¿qué mejor forma de cazar macho que utilizar su privilegiada inteligencia para sus propios fines egoístas? De ser así nos compadecemos de Slytherin. Una vez descubierto esto, suponemos que ninguna serpiente querrá acercarse a Gryffindor, así que, Ginevra Weasley, ten cuidado o tu chollo de futura esposa mantenida de Harry Potter te lo puede arrebatar tu mejor amiga atrapándolo entre sus sábanas.
En conclusión: Que nadie se crea que la fama nubla el juicio, esta únicamente saca a relucir la verdad escondida tras una falsa apariencia angelical.
Seguiremos informando…..para vuestra desgracia la verdad siempre será desvelada
Aprendices de Skeeter
FIN DEL CAPITULO
PastelitoAsesino : Espero que te siga gustando en adelante porque las cosas van a enredarse mas de lo que nuestros personajes desearían. Gracias por tu review ^^
azulfrancia: Ron es peculiar, su personalidad puede resultar desconcertante muchas veces pero no todo es malo, a lo largo de la historia vas a amarlos y odiarlos a todos jajajaja. Si, esa maldita Bellatrix está viva, he de decir que este fic empezó a escribirse antes del ultimo libro, en plan, ahí guardado en mi carpetita de fics del pc, y a lo largo de los años ha sufrido muchas modificaciones pero, he querido mantener ciertas cosas y darme algunas licencias para resucitar XD. Besos guapa, gracias por tu review
Doristarazona: Hola nena, respecto de Remus y de Sirius, dejé entrever pistas en las conversaciones de Hermione y Harry cuando ella quiso destapar los crímenes de las Greengrass, para descubrir si Draco tiene el mismo poder o no que Lily quedan muchos capitulos que leer. En cuanto a Bellatrix, esta historia la empecé a escribir antes de publicarse el séptimo libro y habia cosas que no se habian resuelto como el destino de Bellatrix y al saberlo, hubo cosas que no quise cambiar por como estaba enfocada mi historia, como ciertas mentes. Todas tus dudas se irán resolviendo poco a poco. Besitos, gracias por comentarme.
Adrit126 ¿Hay probabilidad de que lo que dices pase? quien sabe, tal vez si, tal vez no, tal vez se intente y no se pueda o tal vez haya algo muchisimo peor que haga parecer a Voldy un santito. Lo de la hermana de Harry, es un asunto que aún no he decidido que pasará con él. Draco y Herms te van a encantar en el futuro mas que ahora. Gracias por comentar guapa. Besos
