15. La magia del amor

Draco y Amanda terminaron de satisfacer sus placeres horas después del primer beso entre ellos, ambos respiraban jadeantes por el esfuerzo sobre la cama del Slytherin

-Recoge tus cosas y lárgate - Dijo Draco tajante

-¿Seguro que no quieres que me quede Draquito?-Dijo ella ansiosa de más – Podemos…divertirnos un poquito más si me dejas recuperar fuerzas

-Amanda…llamaste zorra viciosa a mi amiga Pansy y he de reconocer que tus cualidades en el sexo son increíbles pero… ¿Cómo era eso de que….? Ah si…Me voy a casar con Astoria, mi prometida, que es también tu amiga… ¿no tienes respeto por eso?- Amanda entonces se empezó a sentir un poco culpable, por traicionar a su querida amiga, recogió sus cosas y se fue de la habitación del rubio.

-Amanda acomodaba su cabello con la varita mientras de forma torpe se ataba la camisa y se recolocaba la falda. Bajó las escaleras de caracol que separaban las habitaciones del piso de abajo y justo en ese momento Hermione Granger cruzaba la puerta de la torre; ambas se quedaron mirando, Hermione no podía evitar sentir unos celos horribles al verla, no podía evitar sentirse peor que cuando los vio practicando sexo, ya estaba amaneciendo, lo cual quería decir que haber pasado la noche con Draco cuando ellos lo hicieron no fue más que una burda casualidad, ya que no tenía ningún problema en dejar quedarse a esa petarda con él. Amanda al momento de ver a Hermione sustituyó su cara culpable de sentirse una prostituta por como la había despachado Draco por una de absoluta felicidad y orgullo

-Oh vaya Granger…no te esperaba aquí… disculpa si te hemos molestado….soy de natural gritona pero es que Draco me hace alcanzar unos agudos que….- se abanicó con la mano - jajaa…bueno no espero que lo comprendas – dijo ella echando su pelo hacia atrás

-No tranquila lo entiendo muy bien…yo también he llegado a agudos con él, ya sabes…los dos juntos aquí casi todo el tiempo…las veces que se pasea sin camiseta pues…resulta irresistible tú ya lo entiendes – empezó Hermione con ganas de destrozar a la castaña Slytherin, una de las divertidas ventajas de tener una nueva amiga Slytherin , sobretodo una como Pansy, era saber cómo pelear con una serpiente y terminar haciendo que se tragara su propio veneno

-¿Tú y Draco? Venga ya Granger – dijo Amanda haciéndola de menos

-Oh claro que si… ya viste el papelito de los Aprendices de Skeeter…eso fue el principio de todo….luego me folló ahí, sobre la isla de la cocina – dijo señalándola – y en el sofá…. Bufff como me sometió ahí…no sabes el gusto y el jacuzzi….jajaja tienes que probarlo algún día, Draco se mueve como…pez en el agua – guiñó un ojo- aunque nada comparado con su cama tan cómoda

-No te veo….a ti con él… eso no...- empezó Amanda contrariada

-Ya…yo tampoco lo veía ¿pero por qué crees que me iba a pelear con mis amigos si no fuera así?...osea….ya lo has sentido Keppler…Draco es todo un dios de la palabra y el sexo…en cuanto se te acerca al oído a susurrarte guarradas….la temperatura sube a mil….y no digamos cuando acaricia las caderas….a mi al menos me pone muchísimo jajaja – rio falsamente – Pero claro…te habrás protegido ¿no?

-Por supuesto Draco tomó una poción anticoncepción – dijo Keppler ofendida - ¿pero eso a ti que te importa? ¿Acaso estas tratando de hacer como tu amiga la pelirroja? ¿Quedarte preñada para cazar una buena fortuna?

-Jajajjaja no…no por supuesto que no…aunque me preñara jamás pensaría en ese chico como un padre responsable…antes me acostaría con mi amigo Ron y le cargaría el muerto a él

-Vaya vaya Granger…y luego dicen que las Slytherin somos frias y mezquinas – dijo la Slytherin bajando las escaleras del todo quedándose a la altura de Hermione

-Lo sois, claro, pero no es cuestión de casas sino de quedar bien….no pero…en realidad no me refería a protegeros frente a la concepción sino…a que…si te has protegido de forma muggle…con preservativo ya sabes….por la enfermedad de Draco – Amanda abrió los ojos como platos

-¿Cómo que…enfermedad? ¡¿Qué enfermedad?! – dijo nerviosa, ahora Hermione se divertiría como nunca

-¿Tu sabes lo que es…la gingivitis?

-No

-Pues…Draco tiene gingivitis…¿te acuerdas de lo que le pasó a Marietta Edgecombe? Todos esos granos de pus enormes que inundaron su cara…

-¡No me jodas Granger! Ella dijo que se lo hiciste tú

-Oh claro que dijo eso…porque admitir que le había dado a Draco amortentia para acostarse con él y contraer una enfermedad de transmisión sexual era demasiado vergonzoso ¿de verdad tú crees que si fuera una maldición que le hice yo Madame Pompfrey no habría podido revertirla? – Amanda caviló unos momentos, ya respiraba fuerte

-Bueno….y ….¿como se que lo tengo?

-Oh…empieza con…pulso acelerado….- empezó a decir Hermione, Amanda se puso más nerviosa – sequedad bucal…sudores….mal humor continuado…sensación de desmayo….- la chica puso cara de preocupación – y cuando ya tienes granitos en la cara y picores en tu zona intima bueno, eso confirmaría que lo tienes… oh… ¿ eso que tienes en la frente es un grano? Míralo bien Keppler, la gingivitis es peligrosa

-No… no no no – dijo llorando y corriendo hacia la puerta histérica cerrando de un portazo. Hermione entonces estalló en risas, menuda estúpida, si solo supiera que la gingivitis es una inflamación de las encías….cabeza hueca….en fin, por lo menos había castigado su intento de hacerla sentir una mierda.

Draco, tras la marcha de Amanda se había quedado pensativo, fue a su baño y se metió en la ducha, allí dejó que agua caliente recorriera su cuerpo durante un buen rato, así no era como debía sentirse, él siempre después del sexo se sentía bien, relajado, una vez consolado, ya podía volver a hacer como si el resto del mundo le importara un pimiento pero ahora era diferente. Se sentía miserable, sentía como si hubiera hecho algo malo " tú sabes lo que es Draco" le dijo su conciencia, Hermione…era ella, esa maldita chiquilla se había llevado sus pensamientos y no se los devolvía. A Draco le había costado mantenerse concentrado con Amanda…la chica no lo había oído por sus tremendos gritos pero en más de una ocasión nombró a la Gryffindor en mitad del acto, en más de una ocasión se imaginó que era Hermione a quien se entregaba, que era Hermione quien le suplicaba más y más, que era ella quien suspiraba por encontrarse entre sus brazos. ¿Pero por qué? Esa era la gran pregunta que se hacía, era cierto que el haberlo hecho con Granger había sido una experiencia distinta al resto, no estaba acostumbrado a hacerlo con chicas vírgenes ¿Por qué no se le iba de la cabeza? A nivel de maestría Pansy era la mejor ¿Entonces por qué no dejaba de imaginar a Granger con él? Desde que se acostó con ella no había vuelto a pensar en otra cosa, pero ya no por el placer sexual, sino por lo bien que se sintió al besarla, al dormir con ella, al verla abrir los ojos nada más levantarse siendo iluminada por los rayos del sol, incluso con las ojeras por no dormir la noche anterior estaba preciosa, y en clase rozando su piel, esa piel suave e inocente, esos pómulos que se enrojecían cuando él le guiñaba un ojo o le acariciaba la pierna por debajo de la mesa

-Bfffff – bufó, cerró el grifo y apoyó el puño contra las baldosas de la pared del baño, estaba claro, no solo sentía atracción física por Granger…era algo más…mucho más…en la vida se le había ocurrido pensar en la sonrisa de una chica y ahora se le hacia imposible quitarse de la cabeza esos ojos color miel, esos rizos que se le enredaban en los dedos y esa sonrisa angelical. Ahora se sentía tremendamente culpable, había oído como Hermione daba ese portazo, Pansy tenía razón para ella debió significar mucho, y él, como un idiota se había dejado llevar por sus instintos animales sin ni siquiera pensar en las consecuencias, lo había estropeado todo. ¿Cómo la miraría ahora a la cara?, tenía que arreglarlo cuanto antes. Oyó un ruido, se puso los boxers y los pantalones, abrió la puerta y vio a una Hermione muy mosqueada, tragó saliva y se atrevió a hablar.

-Emm...Hermione...quería hablar contigo

-¿Ah si? – dijo ella con indiferencia

-Si

-Pues mira yo quiero que te vayas a la mierda, me dejes en paz, y no me hables en lo que te queda de vida

-Mira...se que estas enfadada pero...si me escuchas...

-¿¡Qué tengo que escuchar maldito mentiroso?!¿¡ que te divertiste mucho desvirgándome, que soy una sosa sangresucia y por eso te tiras a otra, que?!

-Que lo siento - Dijo él cogiéndola de las manos – fui un imbecil

-¡Ja! Si claro, ¿tú sentirlo?, venga por favor, lo que pasa que esa descerebrada y desesperada sumisa ya se ha ido y tú sigues con ganas de más - Contestó apartándolo

-Sé que hice mal ¿vale? pero ambos tuvimos parte de culpa, me sentí mal cuando me dijiste eso, pensé que no te importaría lo que un estúpido panfleto dijese, creí que tenías más dignidad como para ignorar esas niñerías

-Ah, claro la culpa es mía pues nada me voy a mi cuarto a reflexionar sobre lo que he hecho

-¿Quieres por una vez en tu vida callar esa bocaza y dejar de ser tan terca? – dijo desesperado ¿por qué era imposible hablar con ella?

-Si lo haré, cuando tu jures celibato – dijo dándole la espalda

-Oh por dios ni que fuéramos novios para que te cabrearas así – en ese momento a Hermione le resonaron en la cabeza las palabras de Pansy días atrás "Mira, tú conoces al Draco acosador, idiota, petulante y estúpido, pero el rubio que toda la vida he conocido es idiota, petulante, estúpido pero también ocurrente, divertido, leal con su gente y muy protector… siempre y cuando sea tu amigo….cuando se trata de noviazgo la cosa se complica…porque creo que nunca ha tenido una relación en la que haya sentido amor, y créeme, no sabes lo que me jode admitir eso. Draco es buena persona Hermione, buen amante pero…si lo que quieres es una especie de fidelidad y eso….bueno….no sé si pueda cumplir tus expectativas, me preocupa que podáis sufrir, tú por ingenua y él por ignorante" palabras que le destrozaban el corazón

-¿Sabes qué? no te soporto, si quieres que alguien te escuche tus mentiras,y tus chorradas de niño malcriado te vas a ver a Pansy o a Lilly pero a mí me dejas en paz

-Por favor escúchame aunque sea un segundo- suplicó Draco viendo como perdía la situación de control

-Ni que fuéramos novios para que tuviera que darte alguna oportunidad. Piérdete – Hermione entró en su habitación con los ojos humedecidos y notó como las lágrimas bajaban por sus mejillas en cascada, lloró en silencio un largo rato, odiaba a Draco, odiaba su forma de ser, odiaba que le gustase tanto, odiaba no dejar de pensar en él, odiaba recordar sus suspiros, el roce de su piel con la de él, odiaba los besos que se habían repartido en su cintura, sus brazos, su cuello, sus labios, odiaba sentir todavía su rubio cabello enredándose en sus dedos, odiaba no dejar de perderse en sus ojos grises cada vez que se cruzaban, odiaba sentir celos de otras chicas por él, odiaba quererlo solo para ella, odiaba imaginarse a su lado, odiaba amar a Draco Malfoy.

-No sé qué le ocurre…esto no debería estar pasando – dijo Madame Pompfrey preocupada revisando todos los datos de Lily en la ficha y toda la medicación que le había suministrado, tomó el pulso a la pequeña Snape y parecía normal pero los resultados solo mostraban empeoramiento, ya había dejado de temblar pero sus respuestas cerebrales eran más débiles, ya no hacía gestos involuntarios, ya no hablaba en pesadillas y ella juraría que la veía más pálida que otras veces.

-Hola Señora Pompfrey – dijo Sirius con ese aire dicharachero y descarado que lo caracterizaba. Él cargaba unos libros y los dejó en la mesilla de la chica- Vengo a dejarle a la señorita Snape un resumen de las clases para que no se pierda cuando se recupere

-Eso si se recupera – dijo la señora Pompfrey con pena

-¿Qué dice usted? – la enfermera suspiró

-Que estaba estable hace unos días pero…está empeorando – contestó

-Oh vaya…pobre chica – dijo Sirius pasando un mechón de pelo tras la oreja de Lily realmente le tenía lástima, la pobre chica había perdido a su madre hacía poco, no tenía excesivos amigos, había sido atacada y encima era hija de Snape, de pronto se dio cuenta de algo…su mano…estaba distinta…- Poppy ¿esto es normal? – Preguntó Sirius alarmado – su mano…es como…si fuera de porcelana

-¿Cómo?- dijo yendo rápido a la otra parte de la cama apartando a Sirius bruscamente – oh dios…me temo que esto no es nada bueno, avise a su padre ¡Rápido! – Sirius salió de la enfermería corriendo, atemorizado por la reacción de la enfermera, no apreciaba en absoluto al profesor Snape pero una niña era una niña.

-¡Snape! – llamó Sirius gritando al profesor de pelo grasiento en medio de una riña que estaba echando a unos Gryffindor de primero

-¿Qué pasa Black? ¿De nuevo te persiguen los dementores o es que has hecho alguna travesura como las que hacías de crio? – dijo Snape con sarcasmo, enfadado por la interrupción de Sirius, los niños se habían escabullido

-Deja de….- paró para respirar por la carrera, no iba a detenerse en discusiones estúpidas – Tu hija….

-¡¿Mi hija?! ¡¿Qué pasa con ella?! – gritó Severus ante el silencio de su antiguo enemigo para recuperar el aliento

-¡No lo sé, le ha pasado algo! ¡Es como de porcelana yo que sé! ¡Madamme Pompfrey dice que vay….- No terminó la frase, Severus salió como alma que lleva el diablo

-¡¿Qué pasa?! – Snape llegó gritando a la enfermería - ¿Qué le ha pasado a mi hija?

-Deberías sentarte Severus – dijo ella previniendole

-No quiero sentarme quiero saber que le pasa a mi hija – dijo taxativamente, Sirius volvió a entrar a la enfermería, Severus lo ignoró

-Me temo que hay algo con lo que no habíamos contado Severus….la sobrecarga de magia que sufrió tu hija casi la hace explotar, pero el hecho de haber estado en coma, no haciendo nada de magia ha provocado una reacción adversa en su cuerpo…. Han sido demasiados extremos en muy poco tiempo, su cuerpo está sufriendo un shock ahora mismo y…está pasando esto – dijo enseñándole el brazo de la chica

-Es como…si…tuviera un cascarón en la piel – dijo extrañado

-Y no es lo único…- la enfermera retiró las sábanas, las piernas de Lily se mostraban de la misma forma que su brazo, Pompfrey le indicó que también tenía lo mismo en la cintura – Su cuerpo está….para que lo puedas entender….enterrándola en sí misma…la magia tiene alcances insospechados…

-¿Qué se puede hacer? Por favor dime que se puede hacer algo – dijo Severus sintiendo que se le iba la respiración, no importándole que Black estuviera allí, aunque esa fue la única vez que Sirius sintió verdadera compasión por su eterno nemesis

-En cualquier otro caso intentaría ver si nos oye para que ella misma intentara hacer magia, pero no quiero arriesgarme a que el tiempo nos coma terreno, así que lo mejor será la magia de sangre arremángate la camisa, te pondré una vía para que tu sangre y la de ella se junten, en ese momento tendrás que hacer hechizos casi sin cesar, la magia actuará en ella, podremos romper su coraza y recuperarla, pero deberás sentarte esto puede llevar horas y quedarás exhausto, además tendremos que hacer paradas para que no te desangres

-No de eso nada, me da igual si tienes que sacarme toda la sangre del cuerpo, cuando ella se recupere pararemos

-Severus…eso no se puede hacer…podrías morir

-Coincido con Snape Poppy, no hay por qué parar, podemos incluso acelerar el proceso – dijo arremangándose la camisa- conéctame a mí también

-¿Pero qué estás diciendo? – preguntó Severus extrañado ¿de verdad Black era tan arrogante como para querer llamar la atención en estos momentos?

- Dicen que todos los magos de sangre limpia están emparentados entre si ¿Te olvidas de quien era su madre? – Preguntó Sirius refiriéndose a Andrómeda, Severus y la enfermera se miraron brevemente- eso significa que también mi sangre puede ayudar y por tanto con dos personas haciendo hechizos podemos deshacer esa especie de porcelana que la rodea y no tendrás que dejar a esta pobre chiquilla huérfana. Severus emitió un gesto de abulia, compartir parentesco con Black realmente le asqueaba pero sabía que tenía razón

-Eso podría resultar – admitió la enfermera

- Entonces adelante – finalizó Severus. Pompfrey conectó los brazos de ambos hombres con el cuerpo de Lily, estuvieron así por horas, Snape tuvo que mandar un patronus a Lupin para decirle que diera él la clase de DCAO en su lugar, Sirius tuvo que mandar otro patronus a Slughorn para intercambiar la hora de pociones con la de transformaciones. Al cabo de bastante tiempo los dos profesores estaban exhaustos de tanta magia, habían conseguido romper algunos pedacitos de la porcelana que la rodeaba, el brazo ya no estaba cubierto de esa cáscara hasta el hombro, habían podido liberarla hasta el antebrazo, y habían detenido la extensión de ese extraño fenómeno, al menos por el momento.

-He de irme a dar una clase – suspiró Sirius claramente cansado – vendré mañana a ver qué tal va. – por primera vez, Severus no dijo nada ante los comentarios del exconvicto, Sirius se fue de la enfermería y Snape se quedó mirando a su hija preocupado

-Saldrá de esta – le dijo la enfermera- hemos hecho progresos

-Vamos a seguir, hay que quitarle todo eso – dijo Severus ignorando la muestra de compasión

-Ni hablar, necesitas descansar, si sigues morirás, y muerto no podrás hacer nada por ella – dijo la señora de la bata tajantemente previendo que Severus se pondría modo padre preocupado y no habría quien lo convenciera

-¿Esperas que me quede aquí sin hacer nada?

-Sin hacer nada no, quédate aquí hablando con ella…estando a su lado, estoy convencida de que puede escucharnos

-¿Por qué crees eso?

-Mira su ficha – dijo Madame Pomfrey con ternura dándole la hoja que hablaba de su hija, los símbolos y gráficos cambiaban cada dos por tres, mostrando las variaciones en su cuerpo, sus riñones estaban bien, su circulación normal, su respiración demasiado lenta, su cerebro dando señales muy débiles, la barra horizontal que debería estar moviéndose a penas se alzaba. El hombre de pelo grasiento tomó la mano libre de su hija, el diagrama de su corazón empezó a moverse enérgicamente en ese pergamino de papel, en los ojos de Severus se advirtió esperanza, su hija lo sentía y eso ya era algo importante. – Severus… - dijo la enfermera poniendo una mano en su hombro, le indicó que salieran de la enfermería un momento y una vez se hubieron cerrado las puertas ella habló- quizá el joven Malfoy pueda ayudar…la conexión entre hermanos que compartieron a la vez el vientre de su madre es mucho más fuerte que las que podáis tener sus progenitores. Son la misma sangre y él es más joven, la magia joven es más poderosa. No te voy a engañar…hay dos posibilidades, o que la magia externa rompa su cascarón, o que eso no sea suficiente y tenga que hacerlo ella desde dentro.

-Llamaré al chico. – Dijo Severus sin mucha dilación

-Primero descansa, no quiero tener a dos pacientes de la misma familia en mis camillas

-De acuerdo – mintió el antiguo profesor de pociones, no iba a descansar hasta que su hija se despertara, lo primero que haría al llegar a su despacho sería llamar a Narcissa para informarla de todo.

Se había hecho la hora de comer, Hermione no quería ir al Gran Comedor, no quería encontrarse con Draco en la mesa de enfrente, solo quería estar sola, como siempre las clases habían ido bien, pociones, encantamientos y DCAO había sido compartido con los Ravenclaw y eso hacía las clases interesantes, había una chica rubia de ojos claros que rivalizaba con ella, Desiree Lumpuik, bastante inteligente, hija de muggles como ella y competir con ella respondiendo las preguntas que hacían era una forma entretenida de pasar el tiempo. Sin embargo, solo pensar que esa misma tarde compartían clases con Slytherin sentía agonía. De pronto llamaron a la puerta y ella, sin ningún tipo de elegancia abrió la puerta, era Pansy.

-¿Un poquito de Whisky de fuego para animar el día? lo he robado de un armario de Slughorn esta mañana, si se cree que nos engaña diciendo que eso es beso del dragón va listo – dijo la morena enseñándole una botella

-¿Un poco pronto para beber no te parece? – reprobó Hermione

-Siempre es buena hora para beber – dijo ella con una sonrisa

-No me lo tomes a mal Pans pero… ¿qué haces aquí?

-¿Por qué iba a tener dobles intenciones para venir a beber con una amiga?

-Porque son la una del mediodía y se te nota el tono de pena a cien kilómetros – dijo seca Hermione, Pansy chasqueó la lengua -¿Ya te lo han contado?

-Sí…de hecho….gracias a ti ahora toda mi casa piensa que tengo una enfermedad de transmisión sexual llamada…gingivitis ¿te suena? – dijo con los brazos cruzados

-¿Por qué crees que he sido yo? – preguntó Hermione

-Porque conozco a Keppler y nunca diría una palabra que no sepa deletrear, es una palabra demasiado difícil, alguien se la ha tenido que decir y tú eres la persona más lista que conozco. Eso, y que me ha preguntado cómo escondo yo los efectos de eso porque tú le habías dicho que Draco tenía esa enfermedad

-¿Y cómo sabes que no dice la verdad? ¿Y… por qué piensa que tú la tendrías?

-Inocente criatura…no iras a decirme que no sabes que en el pasado me acosté con Draco ¿verdad?

-Puede que hubiera oído algo – dijo Hermione queriendo parecer discreta

-¿Oído algo? Todo el colegio lo sabía – ambas rieron un poco - y con respecto a tu otra pregunta….bueno…yo he estado con muchos hombres, me sé todas las enfermedades de transmisión sexual que existen – Hermione la miró con los ojos como platos - ¡No por eso!...por Merlín…soy activa, no estúpida – se defendió – solo investigué….por eso, sé que la gingivitis no es una ETS, no sé qué será pero eso no

-¿No lo sabes? – Dijo Hermione extrañada - ¿No me habías dicho que no eras estúpida? – Pansy le lanzó un almohadonazo a la cara – Auch, perdón perdón – se rió –la gingivitis es una inflamación de las encías por falta de higiene…, mis padres son dentistas, lo ven casi a diario

-¿Den…tistas?- preguntó Pansy

-Arreglan los dientes de la gente

-Aaaaaah ¿y eso….tiene retribución económica de algún tipo?

-Claro….bastante buenas retribuciones, ¿sabes lo que cuesta una ortodoncia?

-Granger si sigues hablando raro voy a necesitar tomar apuntes – Hermione rió – oh dios mío eres genial….como Keppler no tiene ni idea de lo que es un dentista….se cree que esta enferma…..muy bueno

-¿Se lo vas a decir? – preguntó Hermione

-Jajajaja ¿estás loca? Dejaré que alguna hija de muggles o mestiza se ria de ella en la cara y la humille públicamente

-Oh dios mio hay algo en lo que no había pensado – dijo Hermione con preocupación

-¿Qué?

-Si alguien le dice lo que es…. Le dirá a todo el mundo que se lo dije yo y….todo el mundo creerá que estaba celosa

-¿Y no es verdad? – preguntó Pansy sirviéndose un poco de whisky en un vasito y dando un pequeño sorbo, pensar que Hermione siempre la había creído estúpida. La Gryffindor desvió la mirada y le dio la espalda a su nueva amiga Slytherin – vamos Granger admítelo, es normal, si Draco me hubiera hecho eso a mi hubiera muerto de rabia, aunque solo fuera por orgullo.

-Eso es lo que tengo, orgullo herido – dijo Hermione agarrándose a un clavo ardiendo, no iba a admitir que le había dolido por pensar en él como algo más que un amante. Pansy levantó las cejas y chasqueó la lengua

-Lo que tú digas – contestó Pansy dejando claro que ninguna de las dos se creía eso – bueno, podemos atajar eso….echándole una maldición que le haga creer que tiene esa supuesta enfermedad, algo que le dure unos meses y le escribimos una carta a Astoria Greengrass contándole lo que ha hecho su amiguita del alma

-¿No será demasiado? – Pansy levantó los hombros con desdén

-¿Y a ti qué? Es una zorra, una mentirosa y ayer me insultó…de echo has sido muy buena…si me hubiera hecho eso a mi…..hubiera sido mucho peor

-¿Qué hubieras hecho tú? – dijo Hermione sentándose a su lado

-¿Yo? Yo hubiese capturado el recuerdo y se lo hubiera enviado por lechuza a sus padres e inmediatamente después al profeta con entrevista incluida

- Desde luego los Slytherin dais miedo, eso es demasiado mezquino

-No, eso se llama una venganza de verdad – dijo la morena bebiendo otro trago

-¿Y tú me ayudarías a vengarme de Malfoy? – Pansy rió

-Wow Granger empiezas fuerte, le pides a una Slytherin que vaya a por uno de los suyos….-rió- claro que te ayudaré pero primero me vengaré yo de él en mi nombre

-¿A ti? ¿Qué te hizo?

-Pues… primero me interrumpió con Blaise mientras le estaba….dando placer…luego me contó lo que le habias dicho, estaba dolido

-Lo sé….me arrepentí de lo que le dije al instante….hasta que….le vi enculando a esa….cabeza hueca de Amanda Keppler

- No debiste arrepentirte tanto, el muy idiota cuando le pregunté qué te había hecho se puso como un imbécil a decirme que de su amiga esperaba apoyo incondicional y yo le pregunté si no tenia derecho a tener mi opinión por ser mi amiga ¿y sabes lo que me respondió?

-¿Qué?

-Que podía tener mi opinión pero que hiciera como antes y me la guardara en mi cabeza mientras le hacía una felación

-¡Pero será gilipollas!...será….machista….estúpido…..idiota….aaaarrrgg no me puedo creer que fuera capaz de decirte eso

-Sí, fue como volver a los viejos tiempos…

-¿Y qué hiciste?

-Le crucé la cara, se cayó al suelo y le eché de Slytherin delante de los de primero….la cosa es que yo esperaba que esta mañana tuviera la decencia de pedirme perdón pero no lo ha hecho y enterarme de que "me sustituyó por Keppler" resulta ofensivo así que primero me vengaré por mí a mi estilo….tengo algo mejor para ti

¿Qué harás? – Pansy se puso a susurrarle al oído todo lo que maquinaba su maquiavélica mente – No sé Pansy…no se si podré resistir las ganas de matarte

-¿Por orgullo herido o por celos? – Hermione resopló, solo con eso ya contestó a la pregunta – No, en serio, si no estás de acuerdo no lo haré – Hermione suspiró

-¿Crees que se acordará de esto? Es que no se si quiero ver eso….trataré de no estar presente…me da asco

-Confía en mí, se acordará soy Slytherin, se cómo va esto de las venganzas-En ese momento se abrió la puerta, llegaba el rey de Roma

-Vale – dijo Hermione

-Pansy ¿qué haces aquí?-preguntó Draco sorprendido y vio cómo su castaña acompañante se retiraba del lugar para encerrarse en su habitación

-Se ha enfadado conmigo– mintió Pansy apoyándose en el sofá – he hablado con ella y me ha contado lo que pasó, tal vez te juzgué demasiado rápido…se ha enfadado porque te he dado la razón, no estuvo bien su comportamiento

-Vaya…. Un poco tarde pero gracias – dijo Draco con arrogancia, Pansy reprimió sus ganas de lanzarle un zapato a la cabeza

-Tú también te pasaste de la raya, admítelo – le contestó ella

-Me pasé, pero fue por tu culpa – de nuevo Pansy contuvo sus instintos homicidas

-Dejémoslo en tablas… ¿te parece?

-No se…me humillaste bastante – contestó Draco

-A lo mejor te lo puedo compensar – dijo acercándose a él y besando el cuello de Draco mientras por encima de los pantalones rozaba su miembro

-De, de verdad...que...lo vas a uff...Pansy hoy estas guapísima - Dijo Draco olvidando su culpabilidad de por la mañana, la morena era adictiva, estaba tan acostumbrado a ella que le hacía bajar toda la sangre del cerebro en menos de un instante. Tocó los turgentes y redondos pechos de su amiga, que iba vestida con la falda más corta de lo permitido

-¿Por qué gimes tanto Draco?, ¿te gusta lo que te hago mmh?Ni que no te lo hubieran hecho nunca

-Pansy...si es que tú lo haces...mh, no hay palabras

-Pues veras lo que te gusta que te haga lo que a Blaise - Dijo la morena, se arrodilló ante Draco, bajó sus pantalones y su ropa interior, cogió con delicadeza su virilidad, y con su lengua comenzó a delinearla

-Ahh...-gimió el chico, Pansy entonces introdujo únicamente el principio del pene del chico en su boca, y lo refugió en ella para más tarde hacer con sus labios y carrillos un efecto de succión que a Malfoy le encantó

-¿Quieres que lo vuelva a hacer?

-Sí...-La ojiazul, entonces volvió a delinear con la lengua sus partes, y volvió a introducir el prepucio del chico en el mismo sitio, sin embargo esta vez Pansy en vez de hacer lo que a su amigo le satisfizo tanto momentos antes mordió como si se tratara de un bollo el pene del ojigris

-¡Aaahhh!-¡Dios!, ¡aaah! pero ¿qué haces loca?, joder, que doloor - Pansy entonces le dio una bofetada

-Y agradece que no te la haya arrancado de cuajo porque te lo merecerías, no me puedo creer que después de lo de Keppler aún seas capaz de cometer el mismo error de hacerle daño y encima en su misma torre otra vez, ¿es que ni siquiera te importa un poquito? ¿Si quería un polvo rápido por qué ir a por una buena chica como Hermione? ¿para qué lo hiciste con ella eeh, para reirte?, y encima después vas y te acuestas con la otra golfa

-¡¿Pero tú no estabas enfadada con….?! – Draco abrió la boca – ¿lo teníais planeado verdad? ¿Granger te lo ha contado no?-Dijo con dificultad por el dolor

-Me he enterado gracias a que Keppler cree que tienes una ETS y vino a pedirme ayuda para curársela….por cierto, todo el mundo cree que ahora transmites algo raro

-¿Quién ha…..? – gruñó enfadado - ¡Granger! ¿Qué has hecho?

-Cierra la boca Draco….eres….más idiota de lo que creía ¿Cómo has podido caer? Me conoces enfadada ¿Cómo crees que después de lo que me dijiste ayer te iba a perdonar?¿Cómo crees que ella lo hará después de lo de Keppler y de…caer ahora?

-Mierda...-Dijo Draco apesadumbrado-Auuuuch,lo siento pero, es que...me enfadé con ella y contigo, tu no querías y Keppler...pues fue…tan fácil conseguirlo...

-Es lo que se llama una chica fácil

-Pero luego vas tu y me vienes vestida si y...

-Y en vez de preguntarme como desenfadar a Granger has preferido no luchar contra la tentación, encima esta mañana no me has hecho ni caso. Que conste que lo que he hecho antes ha sido como amiga de Hermione, espérate a ver lo que te hace ella, si es que acaso acepta cruzarse contigo, y esto que voy a hacer ahora lo hago desde el cariño y como tu mejor amiga - Dicho esto Pansy cogió de los hombros al chico y le propinó un rodillazo en sus pobres cascabeles

-Uuuuuuuhhhh-aulló el dolorido hombrecito-¿Por qué has hecho eso?-dijo con voz en falsete (super aguda)

-Para que por unas semanas no tengas que decidirte entre dos y puedas pensar solo con el cerebro que vale la pena - Dijo Pansy dulcemente – Estamos en paz Draco, hasta la tarde – dijo Pansy dándole un beso en la mejilla y marchándose

Hermione, lo vio todo desde arriba, odió a Pansy cuando la vio arrodillada ante el chico (pues ella no sabía que Pansy se vengaría un poquito en su nombre), iba a dejar de mirar pero algo le decía que no parara de hacerlo, qué bien hizo al seguir su instinto, habría querido ir a reírse de Draco en ese mismo instante y darle un gran abrazo a Pansy en agradecimiento, o quizá bajar después de esas agresiones y ponerse a hacer escenitas lésbicas con Pansy delante de Draco para fastidiarlo al estar dolorido y excitado a la misma vez y no poder hacer nada.A pesar de su pésimo día se iría a la cama contenta de haberse vengado un poquito de Draco gracias a lo que había hecho su antigua enemiga, dejándola muy satisfecha, sin embargo la venganza de Hermione, aunque no fuera propia de un Gryffindor la venganza, sería mucho peor, pues si él quería su perdón tendría que hacer y demostrar mucho para conseguirlo y si no lo quería simplemente lo haría sufrir de una forma muy divertida...

Sirius llegó a clase, los alumnos ya estaban sentados en sus mesas, subió al encerado, hizo un movimiento de varita y la tiza se puso a escribir una serie de ejercicios

-Bien, hoy leeréis la tercera lección de vuestros libros y haréis los ejercicios que podéis ver escritos en la pizarra, si alguien termina antes de tiempo podrá descansar. Los alumnos se quedaron super extrañados de que Sirius usara ese "método Umbridge" de aprendizaje teórico – veamos quienes estáis hoy- pasó lista por Gryffindor, donde todos indicaron estar y luego por Slytherin, casa en la que en su mayoría había decidido no asistir:

-Geraldine Avery – no obtuvo respuesta

-Laila Biffminton – nadie contestó

-Bernadette Bakinham – el silencio se apoderó de nuevo de la sala

-Natalie Cartier

-Aquí – respondió una chica desganada

-Anthony Ciro – un chico moreno y escuchimizado levantó la mano

-Beberly Delawere – nadie contestó. Pasó varios nombres que no obtuvieron respuesta, Sirius se sentía algo dolido aunque no lo mostrara, aun después de la guerra, después de demostrar su inocencia la gente seguía colgando a su cuello el estigma de antiguo preso de Azkaban, el estigma de un asesino. Ahora quedaba por nombrar a los Slytherin que, estaba claro necesitaban una buena nota en su asignatura para el EXTASIS y así desempeñar su profesión soñada

-Amanda Keppler – una chica levantó la mano escondida tras su capucha, como con miedo a ser vista – si no se descubre usted, no voy a saber si quien me levanta la mano es quien dice ser – dijo Sirius, esta se descubrió, tenía cara de paranoica y mirando a Sirius como si quisiera atravesarlo con la mirada habló

-Presente – dijo con prepotencia

-Draco Malfoy – de fondo se oyó un "hijo de puta" antes de que el chico respondiera, provenía de Keppler – Uy qué bien empezamos – dijo Sirius – gracias señorita Keppler, como amante de Gryffindor y amigo de los Ravenclaws que les empatan me llena de satisfacción que sea usted tan irrespetuosa con sus compañeros, le da usted al resto de casas 15 puntos que acaba de perder Slytherin – Los murmullos de Slytherin se hicieron presentes, los Gryffindor les hicieron gestos de agradecimiento, se reían por lo bajo, por fin los Slytherin sabían lo que Snape les hacía sentir a ellos todo el tiempo – Repito, Draco Malfoy

-Aquí, hace tiempo que me ha visto, no es que pase desapercibido, precisamente. – contestó Draco con arrogancia, fastidiado por la bajada de puntos y por lo estúpido que había sido al acostarse con una niñata indiscreta

-Y el señor Malfoy acaba de poner a Slytherin por detrás de Ravenclaw y Gryffindor gracias a los 25 puntos que se van de su casa, señor Malfoy si se exijo respeto entre alumnos imagínese el respeto que hay que tener hacia un profesor, modere su tono la próxima vez que se dirija a mi – hizo una pausa, Sirius estaba irritado por el cansancio que le había producido lo de la enfermería, no estaba para aguantar niñatos estúpidos

-Pansy Parkinson

- Presente – la chica decidió no aducir comentario alguno, su casa acababa de perder 40 puntos de golpe y no le apetecía que siguiera bajando

-Paige Smith

-Siii

-Lillian Snape -nadie respondió – Bueno a ella ya sabemos qué le pasa – dijo entre susurrros, susurros que no pasaron inadvertidos para Draco y resonaron en su cabeza incluso mientras pasaba lista hasta terminar con Blaise Zabinni.

El premio anual de Slytherin no pudo pensar en otra cosa "¿ya sabemos lo que le pasa?" ¿Qué le pasaba? Deseaba irse, estaba inquieto, él pensaba que Lily simplemente se habría encerrado en su cuarto a llorar por lo del papelito ese pero no asistir a clase no era normal en ella, su padre no le había permitido no acudir por un problema tan tonto. No podía dejar de mover la pierna por los nervios, Pansy no le hablaba, Hermione le odiaba, Lily no estaba, y su nuevo profesor de transformaciones le tenía tanto cariño como Snape a Potter. El picoteo de un cuervo en la ventana distrajo su atención, Sirius tomó el papel que llevaba en el pico y lo leyó

-¡Malfoy! – el chico levantó la cabeza de nuevo – Snape requiere tu presencia en su despacho, recoge tus cosas y vete – Draco no esperó a que se lo dijeran dos veces, tomó sus cosas y se fue rápidamente, Hermione se quedó preocupada, seguía enfadado con el rubio y con ella misma pero no pudo evitar preocuparse al pensar cómo reaccionaría con la noticia.

-Muy bien se acabó la clase-Dijo Sirius Ron, Harry y Hermione esperaron a que todos salieran y se acercaron al eterno amigo de James Potter

-Sirius ¿estas bien? -Preguntó Harry

-Veo que volvéis a hablaros – observó Sirius

-Sí, lo arreglamos – dijo Harry un tanto avergonzado

-Me alegro, realmente temí por vuestra amistad, ni en vuestros peores momentos os había visto así

-No éramos nosotros Sirius, esos "aprendices" utilizaron caspa de Banshee sobre los pergaminos – respondió Hermione

-Eso lo explica todo….bueno…casi – dijo evitando mirar a Hermione, realmente se habia sorprendido de verla a ella y a Malfoy besándose pero no iba a hacer sentir incomoda a la pobre chica que no había hecho nada que no fuera normal a su edad -¿Cómo consiguieron tanto? – preguntó Sirius curioso

-No lo sabemos – dijo Harry – pero estas evitando respondernos… ¿pasa algo? Tú nunca das las clases tan aburridas como Binns

-Hay clases en las que no todo son risas querido Harry, qué mas quisiera yo – dijo recostándose en su silla poniendo las manos detrás de la cabeza

-¿Qué tienes en el brazo? – preguntó Hermione alarmada al ver una gran parte de su articulación reajustó su manga

-No creo que debáis saberlo – contestó él precavido

-Sirius-Intervino por primera vez Hermione- hemos luchado en la guerra con vosotros y nos seguís tratando como críos ¿qué es lo que no nos estas diciendo? – Sirius suspiró, él nunca había sido partidario de esconder información

-Es la hija de Snape – Ron se quedó congelado

-¿Ella ha hecho eso?

-No, no, claro que no….-suspiró- está mucho peor….si os soy sincero no se si Snape tendrá que ir preparando un funeral

-¿Qué? – dijo Hermione con los ojos húmedos, Ron estaba como si le hubieran enterrado en piedra, y Harry estaba furioso y culpable, de no ser por esa maldita bruja psicótica la hija del hombre que lo salvó no se debatiría entre la vida y la muerte -¿Qué le pasa?

-Su cuerpo es demasiado poderoso, y no lo está soportando, os contaré un secreto, ella fue quien provocó los temblores y lo que pasó en el gran comedor

-Lo sabemos- dijo Hermione

-¿Cómo lo sabéis? Eso no se ha dicho a nadie mas que a los profesores - Nadie contestó, vio a Harry tocarse el pelo de la nuca, lo supo-Harry...

-No fue culpa mía, cuando el profesor Lupin y tú me dijisteis que estaba inconsciente y entré a la enfermería oí hablar a Snape con la señora Pomfrey y, dijo que ella habia provocado todo eso, que es muy poderosa

-Bueno…pues así es…y el hecho de no realizar magia por su letargo la está…."petrificando", la única forma de liberarla rápido de lo que le hace su cuerpo es usando magia de sangre

-¿Y que tienes que ver tú entonces? – preguntó Ron por primera vez – si es magia de sangre no deberia ser solo Snape quien pudiera hacer algo?

-¿No sabéis quien es su madre? – preguntó Sirius sabiendo que había metido la pata

-No – dijeron Ron y Hermione a la vez, Harry sabía la verdad, entendió lo que Sirius quería decir pero confesarlo a sus amigos solo les traería problemas

-Oh Merlín, el karma me está haciendo pagar todo lo que mis amigos y yo le sacábamos a Hagrid….- suspiró – vale a ver…no puedo deciros quien es… necesitáis saber solo que su madre era pariente mía y por eso he estado ayudando a Snape con la magia de sangre… hemos conectado nuestra sangre con ella y hecho magia durante horas para espabilar a su cuerpo pero hemos conseguido poca cosa

-Sabía que algo malo ocurría cuando Snape no vino a dar la clase de DCAO– dijo Hermione

-Así es…

-Si hay algo que nosotros podamos hacer….- empezó Harry

-Tened esperanza….id a verla….tal vez si estáis con ella sienta vuestra presencia y mejore – dijo Sirius sin tener realmente idea de si algo serviría, los chicos asintieron y se retiraron lentamente del aula. Hermione tenia tomada la mano de Ron en señal de apoyo y Harry tenia la suya en el hombro del pelirrojo. Este les dijo que iría a su cuarto el resto del día y sus amigos, apenados, lo entendieron.

Draco se dirigía al despacho de su padrino, ¿Qué querría Snape? Él quería saber de Lilly, se culpaba mentalmente de haberla dejado marchar cuando salieron esos pergaminos. Él tenia muchas mujeres en su vida, pero para ser sincero no entendía a ninguna, él creía que darle su espacio para asumir la humillación sería lo mejor, eso era lo que él hacía y pensó que ella también necesitaría estar sola ¿pero a qué extremos había llegado para que entre los profesores hubiera dispensa de su falta?, el corazón se le aceleraba y las manos le sudaban "¿Dónde estás Lily?" era lo que no dejaba de pasar por su mente.

En el despacho de Severus Snape el ánimo no era mucho mejor, Narcissa estaba sentada en la cama de Severus, él, a su lado le daba unas torpes palmaditas en la espalda, Severus no sabía como gestionar las emociones ajenas, sus sentimientos se los comía él y no solía querer compartirlos con nadie y nunca habia querido que nadie los compartiera con él desde que dejó de hablarse con esa pelirroja; sin embargo ahora que Lily había llegado a su vida se sentía como si de repente todos quisieran contarle cosas, y eso era más de lo que podía soportar. Sin embargo, claro está, el profesor de pelo grasiento siempre había sentido gran debilidad por Narcissa Malfoy, al fin y al cabo ella había sido la víctima de muchas cosas de las que no fue culpable y había resistido, y eso era objeto de respeto por su parte.

-Oh Severus, estoy fatal,no se cuanto tiempo más podré soportar esto, para una vez que veo a mi hija, está al borde de la muerte

-No digas eso, ella es fuerte, resistirá – dijo Severus queriendo cumplir ese deseo

-Vale, ahora dilo de forma que se te note convencido – Severus giró la cara y apretó los labios con fuerza, conteniendo el nudo que lo ahogaba en su garganta, Narcissa volvió a sollozar – no lo entiendo…¡¿Cómo puede estar peor?! ¡¿es que esa enfermera no hace bien su trabajo?! – preguntó en un grito ahogado

-Pompfrey hace todo lo que puede Cissy, esto no es culpa suya, es culpa de tu familia y esos genes que le están destruyendo por dentro – dijo Severus sin saber ya qué pensar o que decir

-¡¿Mi familia?! – dijo ella indignada- será de la tuya, Draco ha salido perfectamente

-Pompfrey ya dijo que su enfermedad no era de parte paterna

-¡Pompfrey también dijo que mejoraría! – resondió ella arruinando su maquillaje con las lagrimas y sacando otro pañuelo, Severus no pudo hacer otra cosa más que recostarla en su hombro

-Dejémoslo ya Cissy, encontrar un culpable no servirá de nada, esto nos afecta demasiado

-No se cuanto más podré resistir Severus mi hija así… mis hermanas están muertas, Bella….era Bella pero hemos compartido una vida juntas, Andrómeda siempre fue un caso a parte pero yo la quería, creo que fui la única y encima ni siquiera pude enterarme de su muerte ni despedirme de quiero encontrarme, ni hablar con Draco porque me puede el remordimiento cada vez que oigo su nombre o veo sus fotos. Lucius no para de beber, cada día está más enfadado conmigo por venir aquí frecuentemente, a veces me da la impresión de que quiere...divorciarse

-No lo hará, Lucius es demasiado orgulloso como para admitir que alguien le quitó una vez lo que considera suyo, no quiere que se rompa la imagen de familia perfecta

-No se que decirte a eso Sev, esa imagen ya se borró cuando lo enviaron a Azckaban, no se que podría atarle a esa idea - Dijo ella con lágrimas. Draco ya había llegado a Slytherin y por desgracia se le ocurrió por primera vez en su vida entrar al despacho de su padrino sin llamar, y lo que oyó lo dejó petrificado

-Mira no se si quiera divorciarse o no pero hacerlo no lo hará únicamente por orgullo, si tu tuvieras un poco más...

-Severus el orgullo lo perdí el día que nos acostamos

-¡¿Como?!-Ambos se giraron, viendo a un Draco enfadado y sorprendido

-¡Draco!-dijeron a la vez-¿Qué haces aquí?-Preguntó su madre muy nerviosa

-¿Y tu?, creí que estarías con mi padre y su "delicado estado de salud"- dijo Draco burlón

-Lo estoy Draco, he venido a pedirle a Severus unas pociones

-Ah claro, como somos más pobres que las ratas no tenemos dinero ni para pociones curativas ¿no?, no mientas madre tu has venido a por otra cosa y no precisamente un remedio curativo – enunció Draco mirando con cara de desprecio a su padrino, cara que Severus habría cruzado gustosamente en más de una ocasión de no haber sido Lucius su padre

-Draco no le hables así a tu madre - Reprendió Severus

-Usted cállese - Dijo con ira el rubio

-Draco, cariño, no, no te pongas así, todo esto ha sido un malentendido – dijo Narcissa a punto de perder los nervios

-¿Qué tengo que malentender madre? ¿Que te has acostado con él?

-Draco por dios no digas eso - Dijo su madre llorando y mesándose los cabellos - Tu no, por favor cariño, tu no

-¿Y qué quieres que diga eeh si te oigo decir que perdiste el orgullo el día que os acostasteis?-dijo él llorando también sin creérselo

-Tu madre se refería a tu padre y a ella Draco, no a nosotros - Intervino Severus salvando a su ex-amante

-¿Co… como? – dijo Draco contrariado Narcissa se quedó callada, el mentir con maestría era algo que Snape sabía hacer muy bien

-Lo que oyes niño, te juro que tu madre y yo en la vida hemos tenido trato sexual de ningún tipo - dijo él con absoluta serenidad, parecía que incluso dijese la verdad – verás ahí donde ves a tu madre, una mujer llorona y débil, antes de que tu padre llegara a dominar su vida había una mujer fuerte capaz de mandarlo a la mierda – contestó el hombre percibiendo una mirada desaprobatoria de Cissy, ella sabía que él nunca aprobó su matrimonio con Lucius

-¿Haría el juramento inquebrantable jurando que me dice la verdad?-Dijo Draco probando a su padrino

-Puedo hacerlo en este mismo instante si te sientes más tranquilo-En ese momento Severus miró a Narcissa dándole a entender que no moviera ni un músculo para no delatarse, sabía que Draco tenía una forma de enfadarse y de "averiguar la verdad" muy infantiles

-Le creo-dijo Draco - bendita inteligencia Severusniana - Pero tú me vas a tener que explicar muchas cosas madre, como por ejemplo... ¿Qué haces realmente aquí?

-Severus me ha llamado para pedirme autorización en algo referente a ti…- dijo mirando al hombre de piel cetrina – pero creemos que tu deberías estar de acuerdo en algo así

-¿Qué ocurre? – Fue entonces cuando Draco advirtió que allí faltaba alguien, Draco sabia por Lily que su padre y ella compartían habitación y en su cama no estaba ella, solo un osito de peluche color canela que parecía antiguo y destacaba entre todos los tonos lúgubres de la habitación

-Es Lily, Draco – dijo Snape con mal semblante

-¿Que le ha pasado a Lilly? – preguntó Draco angustiado

-Fue atacada por Bellatrix….no me preguntes como volvió de la muerte porque eso será algo que tendré que investigar, pero no aún. – suspiró – la torturó….la torturó tanto que la llevó al límite de su resistencia – explicó Snape manteniendo su mirada fija en la ventana, hablando con una frialdad propia del agente doble que fue antaño, manteniendo sus ganas de explotar a raya. – el viernes por la noche entró en coma

-¡¿El viernes?! ¡¿Pasa eso el viernes y me lo cuenta usted ahora?! – Exclamó Draco con algunas lágrimas que apartaba de sus mejillas con rabia - ¿Por qué si está tan mal no está en San Mungo?

-Porque no quiero perderla de vista y aquí dentro nadie puede atacarla – dijo Severus taxativo convenciendo de sus razones a todos los presentes – Draco, Lily es especial, tiene una enfermedad muy extraña…ella nació sin retenedores de magia accidental, por eso cuando recibió esos pergaminos el Gran Comedor casi vuela por los aires, por eso cuando fue torturada, todos sentimos temblar la tierra – Draco perdió el habla unos segundos

-¿Ella fue la responsable de todo aquello?... imaginé….que lo del comedor pudiera haberlo hecho, era algo demasiado fuerte pero entraba dentro de lo posible…..pero…controlar la tierra….es….es peligroso… - dijo Draco temiéndose lo peor.

-Por eso te he hecho llamar….al entrar en coma y no hacer magia el cuerpo de Lily está sufriendo un shock y se está petrificando a sí misma…- Severus, estuvo a punto de quebrar su voz, algo que Narcissa y Draco notaron

-Necesita hacer magia pero su cuerpo no responde, por lo que es necesario conectarla a alguien que practique para frenar esa transformación extraña….la enfermera ha estado mirando el historial de todos los alumnos y…solo tú eres compatible al 100% con ella cariño….tu sangre puede salvar a tu amiga – continuó Narcissa relevando a Severus de la ardua tarea de explicar todo lo que vivió esa mañana – Severus me ha pedido autorización para conectarte a ella….pero queremos saber si tú estarías dispuesto a…

-Por supuesto – interrumpió Draco – ¿cuándo puedo empezar?

-Es algo doloroso Draco, doloroso y agotador – advirtió Narcissa

-He hecho cosas dolorosas y agotadoras que no servían para nada madre, cosas que solo me han hecho sentir mala persona, si sufro dolor ahora, por lo menos merecerá la pena – declaró el rubio decidido, iba a salvar a su amiga sí o sí.

-Vamos entonces… - condujo Severus, Draco lo siguió y Narcissa desapareció por la chimenea para ir a su mansión de vuelta, sintiéndose rota por dentro. Draco entró en la enfermería acompañado de Snape, la cama de Lily estaba tapada por tres biombos, así lo había ordenado Severus, quería que su hija tuviera privacidad – Te advierto que lo que vas a ver no te gustará – Draco tragó saliva y asintió, Severus corrió el biombo, su amiga parecía una muñeca antigua rota, la mitad de ella era porcelana, y la otra mitad piel, aún se le seguían notando las heridas de la tortura, para el rubio era demasiado duro verla así.

-Lily… - Draco tragó saliva y tomó la mano de su amiga y le besó los nudillos, sus ojos grises se volvieron acuosos, jamás la había visto tan horrible…no era que no hubiera visto una chica torturada antes, pero su imagen le recordaba de nuevo a la guerra, volvía a traer a su mente los recuerdos de esos ojos inertes mirándolo desde el suelo mientras en su cabeza resonaba la culpa. Draco volvió a las andadas, a sus técnicas pasadas, contener en público la respiración para no romper a llorar, quizá una lágrima traicionera o dos pero no más, pues debía ser fuerte, cerrar la mente y hacer lo que había que hacer – empecemos – se secó bruscamente las gotas que resbalaban en sus mejillas y se quitó la camisa

-Esto te dolerá un poco – dijo la señora Pompfrey mientras higienizaba el brazo de Draco con alcohol – aprieta el puño – el chico lo hizo, Madame Pompfrey hizo un movimiento elíptico con la varita, las venas que surcaban el brazo de Draco se abrieron paso a través de su piel y un cordón dorado las conectó al corazón de Lily, el cordón comenzó a hacerse cristalino y se vió como ambas sangres confluían – ahora debes empezar a hacer magia

-Auchhh – Draco mordió su labio dolorido, realmente era como si miles de riendas intentaran arrancar sus articulaciones, músculos y huesos del cuerpo desde su brazo

-Empieza a hacer magia – le dijo Severus

-¿Y qué hago?- preguntó Draco incapaz de pensar por culpa del dolor, él, a diferencia de Sirius o Severus jamás había usado la magia de sangre

-Un patronus es lo más poderoso y rápido – contestó el grasiento profesor

-Nunca he hecho uno….no soy capaz… lo he intentado, no tengo recuerdos tan fuertes

-Pues piensa mejor – le espetó su padrino, Draco cerró los ojos y se puso a recordar. Él nunca había tenido recuerdos tan felices como para poder formar un patronus pero algo en su mente había cambiado. En medio de toda la masa de oscuridad que surcaba su pensamiento brilló una luz; una luz que poco a poco fue adquiriendo forma…era ella, la chica en la que no podía dejar de pensar, su voz, su risa, su pelo enmarañado, sus andares, su sonrisa, su manía de morderse las uñas cuando había algo que la ponía nerviosa, su delicada manera de pasar las páginas de un libro, su forma de asesinar con la mirada cuando él la sacaba de sus casillas, el roce de su piel, y sus besos…su beso….su primer beso de verdad, no los del principio cargados de reto y orgullo, sino el primer beso de ternura, el más sincero, en la biblioteca de su torre el día de la fiesta, ese era su mejor recuerdo. La magia se hizo presente, su amiga se podría ir recuperando gracias a que ahora podía conjurar un plateado dragón, gracias a que ahora su vivencia más feliz tenía dueña: Hermione Jean Granger.