Llovía, estaba todo muy oscuro, ella jadeaba de miedo sin cesar, había corrido muchos kilómetros dobló la esquina de un callejón lúgubre, se arrodilló en un rincón,y se puso a llorar del terror y la rabia que sentía. Lilly Snape, tenía los ojos enrojecidos del llanto, estaba sola, perdida y en la calle, tenía frío y hambre, se puso a rezar en susurros, oyó unos pasos, era Draco, vestido totalmente de negro con una túnica del mismo color

-¿Qué haces tú aquí Malfoy? – dijo ella con un llanto nervioso

-¿Pensabas acaso que te di ese anillo y lo embrujé para que no te lo pudieras quitar solo porque me apetecía Snape?- ella miró su dedo

-¡Eres un jodido controlador, no tenías derecho a esto!, ¡Lárgate de aquí, no quiero verte y… quítame esto!- dijo ella mirando a los lados emparanoiada

-No pienso hacerlo, no volveré a pasar un solo día pensando en que te pueden haber asesinado, la última vez que te fuiste te hicieron cosas horribles

-¡Y sin embargo no te importó hacerme sufrir meses junto con tu jodida novia! Todo lo que me pasó, todo lo que soporté, todo lo que lloré!¡Gritaba por ayuda y me disteis la espalda! – le reclamó llorando - ¡Te necesitaba a mi lado y todos me disteis la espalda! ¡VETE!

-¡Nos engañaron lo sabes bien! Creimos lo que no era

-¡Pudiste haber creído en mí, pudiste haber solo confiado en mí! ¡ me quedé sin mi padre y necesitaba a mi hermano a mi lado y no pudiste dejar tu odio de lado! ¡No quiero nada tuyo, desaparece de mi maldita vida vete vete!

-¡He dicho que no! Mi madre me abandonó a mi también, yo también estaba mal, y fui un gilipollas pero no es momento de hablar de esto ¡ven conmigo por favor Lily, eres mi hermana y te quiero, por favor!

-¡Soy peligrosa! ¡¿Qué coño no entiendes de eso?! ¡Estar cerca de mi solo hace que te expongas a la desgracia! – Lily oyó un ruido- Malfoy, vete de aquí rápido, podrían volver déjame sola

-Si he venido es porque estas en peligro y a pesar de que me odies no me pienso ir de esta cloaca sin ti -en ese momento aparecieron unos encapuchados con túnicas granates

-Mirad que tenemos aquí, dos ratas traidoras reunidas en una cloaca – Sin que Draco y Lily pudieran evitarlo los desarmaron. Los chicos se miraron con miedo - Mejor todavía, mataremos dos pájaros de un tiro, ¡Avada Kedavra!, un rayo verde se dirigió hacia los dos hermanos impactando en ambos e impulsándolos al frio suelo, quedando los dos mirándose el uno al otro sin realmente mirar

-AAAAAHHHH- Gritó Narcissa todo había sido un sueño, pero le parecía uno demasiado real

-¿Se puede saber qué pasa?-Dijo Lucius asustado, Narcissa le contó lo soñado con todo lujo de detalles a su marido pero este únicamente bufó enfadado por haberse despertado

-Eso simplemente es el remordimiento que te reconcome por haberte follado a su padre, nada más

-¡Lucius basta ya!, por favor, no aguanto que me recuerdes eso día si y día también, lo siento ¿vale? no sé qué me pasó ni por qué lo hice, fue un error, un tremendo error, pero mi hija no lo es…y creo que después de casi 20 años lo he enmendado soportando que hicieras sufrir a nuestro hijo con tus estúpidas lecciones,y uniéndonos a los mortífagos, he soportado ver como nuestro buen nombre y fama se hundían en el lodo, y he soportado ver que Draco casi se suicida por no poder aguantar toda esta situació que después de todo lo que nos has hecho pasar a Draco y a mí estamos en paz - Dijo Narcissa levantándose de la cama

-¿A dónde vas?- preguntó el rubio

-A hablar con Severus ya que es el único que ha mirado siempre por mi bien y no por el suyo propio como siempre haces tú

-Eh eh, espera Cissy, vamos no te pongas así, lo que has soñado es absurdo

-Pues a mi me ha parecido muy real

-Es imposible que algo así fuera real –dijo Lucius cansado

-¿Ah si? ¿Por qué? - Dijo ella escéptica colcándose la túnica de viaje y el bolso por encima de su bata y sus zapatos de cámara

-Muy sencillo…tú nunca abandonarías a Draco por nada del mundo – Narcissa se detuvo, eso era cierto, ella jamás dejaría a su hijo. Suspiró, Lucius se levantó y le retiró de los hombros la túnica de viaje, contempló a su mujer y besó su cuello lujuriosamente desde atrás – vamos nena vuelve a la cama, era solo una pesadilla…

-Sí, tal vez sí – suspiró

Hermione se levantó temprano, le gustaba madrugar para poder ser productiva con su tiempo, por fin era sábado, podría dedicarse a estudiar tranquilamente, había estado toda la semana huyendo de Malfoy, se había presentado en su puerta para hablar varias veces y la heroína del mundo mágico ya le había lanzado tres oppugnos, dos muffiatos y dos desmaius. Malfoy trató de ganarse también su perdón mediante ramos de flores, flores que ella no aceptó pero que por no maltratar seres vivos depositó respetuosamente en la tumba del difunto director.

Al levantarse se recogió el pelo en una cola, se puso un mandil encima del pijama y comenzó a hacer un guiso muggle de carne, tallarines y verduras que su madre le había enseñado, oyó unos pasos bajando la escalera de caracol, Draco saludó educado y convocó con la varita un jarrón con flores frescas y cubiertos en la mesa.

-Mmmh – mustió la Gryffindor molesta,la persistencia del chico por obtener su perdón le resultaba incómoda, no porque no le gustase que se esforzara, sino porque sabía que con pequeños gestos se estaba ganando poco a poco su perdón y ella aún no le había dado su merecido, por un lado quería perdonarle, dejar todo atrás y volver a besar esos labios que la derretían, pero por otro lado quería darle una lección inolvidable por haberla herido.

-¿Vas a comer eh? – comentó Draco rompiendo el silencio que había entre los dos

-Si no sabes la respuesta a eso supongo que es porque nunca te has molestado en ver a nadie cocinar – empezó ella – aunque claro ¿para qué hacerlo teniendo elfos esclavizados? – sacó a colación la chica, recordando con su tono lo en desacuerdo que estaba con el hecho de que Draco tuviera servicio doméstico sin condiciones laborales justas

-Ellos son felices así Granger ¿Quién soy yo para decirles nada si les gusta hacer lo que les digo? – Hermione en eso tuvo una idea – para que lo entiendas, su felicidad es comparable a la tuya cuando disfrutas contemplándome sin camiseta – la chica lo atravesó con la mirada e ignoró su arrogante comentario

-En realidad… yo no voy a comer esto, es para ti – dijo Hermione dejando un plato en la mesa y manteniéndole la mirada al rubio

-¿Me has hecho de comer? – Preguntó sorprendido - ¿significa eso que mis técnicas de disculpa han funcionado? – Hermione rió sarcástica

-Ni lo sueñes, solo significa que voy a darte la posibilidad de ser perdonado – Draco sonrió, Hermione, seria, le dejó el plato en la mesa y se sentó en frente mirándolo fijamente – adelante….come – Draco se sentó a la mesa y tomó la cuchara – si te atreves claro….- Draco detuvo la trayectoria hasta su boca

- ¿Qué le has puesto? - Preguntó

-Es un guiso que me han enseñado ¿Qué importa lo que le haya puesto? Ni siquiera sabrías para que sirve, tu solo debes confiar – comenzó la Gryffindor, Draco introdujo la comida en su boca y empezó a masticar – aunque…la confianza puede tener usos oscuros…como la venganza - Draco paró de masticar, el sabor de esa especie de estofado era bueno pero solo ver la mirada atenta de Hermione le hacía desconfiar.

¿Qué era lo que se estaba comiendo? Tal vez simplemente masticaba carne con tallarines y algunas verduras, o tal vez estuviera comiendo lombrices con sesos de murciélago, solo pensar en eso le empezaron a dar unas tremendas arcadas ¿por qué no se detuvo en el acto? Porque sabía que su compañera premio anual lo estaba retando y Draco Malfoy nunca perdía un reto ante nadie asi que siguió comiendo hasta que no quedó nada en el plato, sin embargo seguía con unas nauseas horribles agolpándose en su garganta.

–Vaya estoy impresionada, jamás pensé que este estofado pudiera ser del agrado de los humanos – dijo ella sabiendo que él había entrado en su juego – supongo que tendré que decirle a Hagrid que ya se cocinarlo bien – Draco al oír el nombre del semigigante se temió lo peor ¿y si lo que se había comido era algo que ese zopenco le pidió a Hermione cocinar para una de sus abominaciones contra la naturaleza?¿ Y si tenían partes de muertos o bichos o sangre de algún tipo? La comida que el chico había tragado comenzó a subir hasta su garganta y Draco tuvo varios amagos de vomito

-¿Qué me has dado Granger? – preguntó Draco enfadado ¿Es que quieres drogarme para llevarme a la cama? – tuvo otro amago de vomito y se dirigió al fregadero pero no devolvió la comida - ¿Qué le has puesto?

-¿Por qué te importa tanto? Ya te lo has comido, no hay vuelta atrás – dijo ella fría

-¡Por Merlín! ¿Cuándo vas a parar?

- No entiendo a qué te refieres – dijo Hermione fingiendo estar distraida

-¡A esto! ¿por qué me das algo que parece bueno y luego me tienes al limite de vomitar?

-No se por qué te quejas tanto Malfoy es exactamente lo mismo que tu haces con las personas

-¿Qué a qué te refieres? – dijo él sin entender

-A que tú has confiado en algo que parecía bueno y olía bien, pero aunque desconfiabas de la persona que te lo daba te lo has comido y al final….por mi culpa solo quieres echar de tu cuerpo lo que has metido y el fondo quieres matarme por haber confiado en mi cocina….no se…igual te suena de algo….buenas apariencias, traición de confianza y asco por lo que se ha metido en tu cuerpo

-Por Morgana….y yo creía que Pansy era dramática, tu la superas con creces Granger ¿Cuántos libros de tortura psicológica has leído? – preguntó desesperado por la actitud dura y trascendental de la heroína del mundo mágico – Ni si quiera se qué pasa con mis sentimientos ¿Cómo esperas que sepa algo de los tuyos? ¿Qué acaso te has olvidado de que soy Draco Malfoy? ¿de que soy un slytherin?

-¿Es que no tienes ni un mínimo de empatía? – preguntó ella enfadada

-Claro que sí la tengo, pero no se que más quieres que haga, ya te he dicho que lo siento no se qué más hacer para que me creas fui un completo imbécil y un inmaduro un niñato, orgulloso, estúpido, narcisista, cobarde, indiscreto, asqueroso, traidor….puedes pararme cuando quieras

-No…sigue de momento me gusta lo que oigo – dijo Hermione con los brazos cruzados

-Claro…– dijo con sarcasmo, Draco entonces decidió cambiar de tema, le puso "ojos seductores pero tiernos a Hermione – Pero estoy seguro que lo que se me ocurriera sería poco para definir lo capullo que soy y que fui – Hermione por primera vez desde que dejaron de hablarse esbozó una sonrisa, el imbécil de Malfoy sabia como elegir las palabras correctas -Oye perdóname, no sé que me pasó, después de lo que me dijiste tras esa noticia me sentí mal, pero después de hacerlo con Amanda me sentí peor, vi que había cometido un gran error, que lo que hicimos fue muy importante para ti, para mí también lo fue, de verdad, pero en esos momentos no fui capaz de ver lo que había significado para ti perder la virginidad conmigo, no me lo merecía

-Pues no, no te lo merecías -constató ella – pero lo importante para mi no fue perder la virginidad contigo, si eso es lo que crees es que no has entendido nada – Draco puso cara interrogante y Hermione bufó – Confié en ti Malfoy…creí que habías cambiado y me entregué a ti por creer eso y al final….me decepcionaste mostrando que eres el mismo gilipollas egoísta que siempre mostraste ser

-He cambiado…de verdad que si ¿qué puedo hacer para que me perdones?

-No volver a dirigirte a mi en tu vida

-Por favor, dime que puedo hacer para compensarte

-¡No soy un trabajador descontento Malfoy! No puedes "compensarme" como si cualquier cosa que hicieras fuera a borrar la decepción

-Entonces déjame demostrarte que estás equivocada

-No puedes – declaró la castaña desviando la mirada

-¿No eres tú la que habla de que todos se merecen una segunda oportunidad? – rebatió Draco

-¡Esa era tu segunda oportunidad, la primera te la di durante siete años Malfoy! – dijo ella tratando de abandonar la cocina, él la detuvo

-Eso no es cierto, tú no me diste ninguna "primera oportunidad", tú fuiste la primera que prejuzgó que mis logros eran obra del soborno de mi padre sin conocerme de nada yo simplemente me defendí con algo ofensivo, los años siguientes fueron simplemente el trato que tienen dos personas que se llevan mal, a ti te divertía cuando me frustraban mis pretensiones y a mí me divertía lo contrario ¿sabes cuándo si tuve una oportunidad de demostrar que no era tan malo como todos creíais? Cuando fingí no identificaros en mi casa, y no fue una oportunidad propiciada por ti precisamente- dijo Draco, atreviéndose por primera vez a mencionar ese momento -Así que sí, he tenido una primera oportunidad y la he fastidiado pero fue la que me diste este año, no defiendo lo que hice pero no soy lo que se dice un novio modelo, mis relaciones se han basado en el sexo y en el sarcasmo y tú eres…algo tremendamente diferente y difícil de comprender para mi….cuando estás cerca es como si todos mis esquemas volaran por los aires – Draco tragó saliva, iba a confesar algo muy duro y personal para él - estoy desarrollando nuevos sentimientos hacia ti que nunca había sentido y no estoy acostumbrado a ello, me dolió que fueras capaz de rechazar lo que fue el inicio de todo solo porque los subnormales de tus amigos no pueden aceptar que tienes libertad para hacer lo que te de la gana y tu encima les hicieras caso y te lamentaras por ser libre y por eso te hablé así, estaba muy muy confundido después de tus palabras y actué sin pensar. Déjame demostrarte que yo también confío en ti de la misma forma y con el mismo peligro con que lo hiciste tú…haré lo que quieras

-¿Lo que yo quiera? - Hermione quedó sorprendida por la disertación de Draco, si bien era cierto que ella lo juzgó en segundo pero ella nunca pensó que él fuera malo y la confesión del rubio había ablandado su corazón si tanto empeño tenia en demostrar entonces que demostrara

-Lo que tu quieras

-Muy bien, sometete a un interrogatorio mio y contesta con absoluta verdad, como si hubieras tomado veritaserum

-De acuerdo-dijo el chico con algo de miedo

-¿Me has envidiado alguna vez en años anteriores?

-Sí

-¿Por qué y desde cuándo?

-Por tus notas, mi padre siempre me reprendía por ser peor que tú, eso por una parte y por otra, te envidiaba por ganarte el puesto de mejor amiga de Potter, tú no eras nadie, eras una simple hija de muggles y sin embargo parecías más válida para su amistad que yo, cosa que no entendía.

-¿Quisiste pedirme perdón alguna vez?

-Sí, cuando te torturaron en mi casa, deseé disculparme por lo pasado y ayudarte, me vi en ti porque fuiste capaz de soportar las peores humillaciones y torturas solo por salvar a los que amabas y eso me pasaba a mi también solo que en el bando contrario

-¿Como fue tu iniciación de mortífago?

-Horrible

-Versión larga Draco

-¿Por qué quieres saber eso?

-Porque siempre quise saberlo ¿no decías que tenías confianza en mí? Cuéntamelo si así es

-Bien -suspiró con dolor- a los que nos iniciaban nos ponían en el centro de un círculo formado por todos los mortífagos incluidos nuestros padres; nos hacían quedarnos en paños menores no debía de haber secretos, nos preguntaban cosas embarazosas de nuestra vida y después uno por uno nos hacía un hechizo en el que nuestros momentos más vergonzosos y humillantes los pudieran ver todos. Tras eso nos lanzaron cruccios, para valorar nuestro aguante eso era horrible pues luego debíamos batirnos en duelo. Más tarde, nos hacían un encantamiento climático en el que nos bajaban la temperatura 30 grados y nos metían sin varitas en salas muy pequeñas en las que durante 3 horas nos atacaban Boggarts. Al salir de aquí debíamos dar el paso final, verter en una copa llena de sangre del Señor Tenebroso nuestra propia sangre y beberla, para hacer efectiva la fusión sanguínea que permitiría hacer la marca tenebrosa .Muchos no llegaban a lo de beber la sangre, morían en las pruebas anteriores o los mataba él por aburrimiento. Tras hacer la marca te leía la mente comprobando si eras un adepto voluntario o si te tocaba como obligación familiar, este sector que era mi caso resultaba fuertemente amenazado, yo fui el peor, quizá porque era el más joven y de los pocos que estaban "obligados" yo fui amenazado con la vida de mis padres sino mataba a...bueno tu ya lo sabes-dijo con dolor- ¿Podemos cambiar de tema por favor?

-Si, tranquilo no pensaba pedirte más información sobre eso – dijo afectada por el relato

-Gracias

-Vayamos a algo más normal ¿Cuando fue tu primer beso?

-A los trece, en el verano del paso a 3º en mi cumpleaños

-¿Con quién?

-Con Pansy

-¿Y tu primera vez?,

-Dos meses antes de cumplir los 15 y fue con Pansy también, el verano, me cunde

-Ya veo, Emm, ¿cuantas veces has llegado a hacerlo en un fin de semana?

-Diecisiete

-Déjame adivinar, con Pansy también ¿a que si?

-No, fue con Astoria de hecho

-No si lo tuyo y lo de tirarte a las desequilibradas viene de largo ¿no?

-Las desequilibradas tienen un algo - Hermione lo atravesó con la mirada – olvídalo, solo los hombres pueden entender eso

-Supongo que te refieres a los sumbnormales de hombres que tu tienes como amigos, los míos no piensan así

-Ya, claro…no piensan así pero Potter estuvo con la histérica de Chang y Weasley recae con Brown cada vez que puede ¿no? –Hermione enmudeció, la había dejado sin respuesta

-¿Te han pillado alguna vez haciéndolo? – cambió de tema la Gryffindor

-Si, bueno no precisamente haciéndolo pero si…fue con Pansy, si ya se, estamos muy "unidos", estábamos un día en mi mansión ella y yo solos y se nos ocurrió hacerlo en distintas partes de la casa ya que mis padres no estaban y llegarían al día siguiente, fuimos a la biblioteca y le pedí a Pansy que me…

-Que te…

-Jolín Granger es obvio

-No, no lo es

-Le pedí que me hiciera una felación-Dijo el chico, que soltó una risotada al ver la cara de repelús que ponía Hermione - Bueno se lo pedí y ella lo hizo, lo malo es que mis padres llegaron antes de lo previsto y no se si fue porque gemí muy alto o porque tiré algunos libros sin querer pero mis padres subieron justo cuando yo llegué al éxtasis y se lo "demostraba" a Pansy, se montó una...yo creí que uno de los dos no saldríamos vivos del despacho de mi padre

-Pobre Pansy, en que líos la involucras quiero preguntarte...¿Alguna vez has hecho un trio?

-Buff, tantas que ni las cuento-dijo con aire seductor

-Fantasma- dijo ella sin creérselo

-Está bien...unas 10 veces

-Mentiroso – cruzó los brazos escéptica

-Vale...solo dos veces

-Eso ya me cuadra más ¿con...?

-Las Greengrass

-¿Las dos?- dijo con los ojos como platos

-Fue una noche, bueno, dos noches en las que nos fuimos a una fiesta, bebimos muchiiiiisimo y acabamos los tres en la cama

-Desde luego tienes el gusto en el culo

-¿Celosa Granger?- dijo el chico tirando su pelo hacia atrás

-Cierra la boca – dijo ella sentándose en el respaldo del sofá – Vale, tengo una pregunta más

-Dispara

-¿Sigues queriendo a tu padre?

-¿Qué pregunta es esa? – dijo Draco aparentemente molesto

-Bueno, no es una pregunta tan extraña…tú tuviste que meterte en los mortifagos por tu padre, os quedasteis al borde de la ruina cuando se lo llevaron a Azkaban por primera vez, tu madre y tú casi morís por su culpa, tú casi acabas en Azkaban también, me pregunto si eres capaz de amarlo después de todo.

-Sé que mi padre ha hecho cosas de moral cuestionable…se que su forma de criarme no ha sido la mejor, sé que anuló a mi madre desde que se casaron y que siempre ha tomado él las decisiones porque tenia mucha soberbia y sé que su forma de actuar nos ha costado mucho a los tres, a veces lo estrangularía, le gritaría y querría largarme y no volver a verlo pero al final del todo Granger, él es mi padre y me lo ha dado todo, si yo quería un uniforme nuevo me lo daba, si yo quería entrar al equipo de quidditch, él lo intentaba, si yo era herido por una bestia deforme mi padre se preocupaba y procuraba que mataran al culpable de haberme herido, si yo quería ir al mundial de quidditch él me llevaba, si yo quería ser parte del escuadrón inquisitorial él me felicitaba y a pesar de que sus acciones no fueron ""buenas"" se que lo único que buscó siempre es que toda la familia tuviera dinero y poder para que a mi nunca jamás me faltase de nada….será un cretino pero somos una familia…y aunque te parezca extraño somos una familia funcional y quiero a mis padres tanto como tú a los tuyos.

-De acuerdo – asintió Hermione y se levantó, decidió que hablaría de todo esto con Pansy, Draco había sido sincero, había desnudado su alma y ahora era el momento de decidir que hacer – Creo que el interrogatorio ha terminado – tomó la varita y con un movimiento sencillo se cambió de ropa

-¿Significa eso que me has perdonado?

-Significa que estás un paso más cerca de que te perdone – el chico sonrió – volveré más tarde – dijo ella con una ligerísima sonrisa

-¿Puedo hacerte yo una pregunta? – preguntó el Slytherin

-Claro – concedió Hermione

-¿Qué le has puesto a ese guiso? – Hermione sonrió malévolamente

-Me voy Malfoy

-Pero tú has dicho que podía preguntarte

-Exacto, que podías preguntarme… no que yo te fuera a contestar – lo retó con la mirada – adiós Malfoy – La Gryffindor abandonó la torre, reprimiendo la risa, nunca le diría al hurón que lo único que llevaba ese guiso eran tallarines, carne de cerdo y verduras.

Era la hora de desayunar en Hogwartts, un día lluvioso se vislumbraba a través de las salpicadas ventanas, la mesa de los profesores se dividía en dos sectores, uno de ellos conformados por los profesores con menos responsabilidades hablaban animadamente de varios temas, el otro sector comía en silencio mirando al frente, McGonagall estaba preocupada por el colegio, hubiera deseado que Dumbledore le enseñara ciertas cosas del cargo, Snape más frío y vacío que de costumbre y Sirius, que siempre solía estar dicharachero y animoso, estaba solo comportándose de forma correcta en la mesa.

-Buenos días – dijo Sirius, Snape no contestó, solo oír la voz de Black le provocaba hastío, sin embargo no le salía ser desagradable con él cuando había hecho eso por Lily - ¿Qué tal está tu hija?

-Sigue enterrándose a ella misma, cada día que pasa sin despertar es mayor peligro para ella

-¿Y lo que hicimos no sirve de nada?

-Sirve para evitar que mi hija finalice su transformación a muñeca de tienda de antigüedades

-Entiendo - dijo Sirius con pena, segundos después miró a Harry y negó con la cabeza, su ahijado minutos antes le había preguntado acerca del estado de Lily y al no saberlo dijo que le preguntaría al grasiento.

-Oye tal vez sería bueno dejar entrar a los chicos – Snape lo atravesó con la mirada – Pompfrey dijo que en otro caso intentaría ver si tu hija oía para que hiciera magia desde dentro, ya que eso no está funcionando como debería…- Severus se puso a pensar, ahora sabía que su hija le oía, con lo cual era posible que despertara si su cuerpo expresaba algo.

-Los chicos ya han entrado, no creas que a Potter o alguno de los alumnos les importan las normas - dijo frío, segundos después carraspeó - ¿ese interés en mi pequeña a que se debe Black? No serás como Lockart

-El interés se debe a que es una cría Snivellus – dijo el animago ofendido – ella no tiene la culpa de las peleas que teníamos

-Yo tampoco las tenía y sin embargo tú, tu amiguito estúpido Potter y el lobo feroz os empeñabais en hacerme la vida imposible – le contestó Severus con veneno

-Te olvidas de que yo también era un crio, no un adulto como ahora

-¿Tú un adulto? ¿Cuándo ha ocurrido eso? – Preguntó Severus cínicamente

-¿No podéis dejar de pelear ni cinco minutos? Cualquiera diría que os buscáis – intervino Lupin, ambos aludidos se retaron con la mirada

-Clinck clink clink clink – hizo McGonagall cocando una cucharita contra un cáliz de cristal – Atención alumnos por favor…- dijo la anciana directora levantándose - el profesor Slughorn y la profesora Gortüm me han pedido que les recuerde que en pocas semanas se organizará el baile de invierno, aquellos estudiantes que deseen obtener puntos extra en sus casas podrán ayudar a sus profesores a prepararlo todo, pero antes aclaro…aquel o aquellos alumnos que intenten colar alcohol en la fiesta realizarán labores de colaboración con el señor Filch durante el resto del curso…y eso no les eximirá de sus estudios ni deberes….así que piénsenlo bien antes de hacer alguna tontería- advirtió McGonagall. La hora de desayunar pasó y los maestros fueron a dar sus respectivas clases.

Tras esto, el grasiento profesor fue una vez más a la enfermería, Severus arropó con un cariño impropio de él a su hija, mirando que no hubiera nadie alrededor que pudiera pillarlo siendo un padre sensible; su hija, con el pelo color azabache se encontraba profundamente dormida con un aspecto tétrico y angelical a su vez…tan bella y tan triste…tan llena de vida y tan cercana a la muerte.

P.O.V. Lilian Snape

De nuevo oía pasos cerca de mí, el no poder ver a nadie había agudizado el resto de mis sentidos, al principio solo identificaba las voces pero luego ya podía distinguir los pasos de quien venía a visitarme. La señora Pompfrey, caminaba de forma presurosa, con múltiples pisadas debido a su pequeña talla de pie ; mi padre sin embargo, andaba de una forma muy pausada, acompañado siempre por el sonido de su capa negra deslizándose en el suelo, además de que su olor era fácilmente adivinable por cualquiera que conociera a Severus Snape, siempre reconocía su aroma a sándalo y salvia quemada, y como no, reconocía su inconfundible voz, aunque realmente, mi padre no hablaba mucho, lo sentía cerca, sentía alguna caricia en mi brazo de vez en cuando, incluso, juraría haberlo oído llorar pero ya no sabía distinguir si se trataba de un sueño o no.

Por el contrario siempre sabía cuándo el profesor Black venía a verme, saludaba de forma jovial a la señora Pompfrey y me hablara como si pudiera contestarle…cuanto me gustaría hacerlo, sobretodo porque me cae muy bien, no puedo entender por qué no puedo moverme, no puedo entender por qué desde hacía unos días notaba como si toda mi piel estuviera cubierta de algo helado.

La sensación era horrible, de completa impotencia, era como estar acostada con un ser encima de ti que no te permitía levantarte, yo, en mi delirio, pataleaba y gritaba y quería abrir los ojos pero era imposible, ¿esto era estar en coma? Casi prefería estar durmiendo…..pero tampoco podía distinguir eso. En ocasiones oía la voz de una mujer, la cual no reconocía pero se escuchaba atenta y amable. Draco vino no se hace cuánto tiempo…sus andares denotaban clase, porte y estilo, marcando sus pasos con seguridad. Algo que no entendía era la tortura de someterme a un tratamiento que solo estaba dejando débiles a quienes me quisieran ayudar, oía los quejidos de Draco, alguna vez del profesor Black y bufidos de mi padre, resultaba angustioso saber que les estaba haciendo daño.

A lo largo de esta semana mucha gente había venido a visitarme, yo les contestaba en mi mente y a pesar de sus noticias, tanto buenas como malas, me alegraba ver que tenía amigos.

Primero vino a visitarme Luna Lovegood, no conocía su nombre pero si su voz -de cuando me quiso ayudar en el enfrentamiento contra Lestrange- se presentó y me dejó unas campanillas de la buena suerte que titilaban y emitían diferentes olores según el día, esa chica era extremadamente dulce, en cuanto despertase quería conocerla y darle las gracias por todo.

Después vino Pansy, me contó de su nueva relación con Blaise, algo divertido de oí dijo que habían establecido una relación monógama de lunes a viernes, dejando el fin de semana para descanso y confraternización con otras casas o profesores (cosa tranquilizadora, sabía que mi padre no era el tipo de Pansy, ni el de Blaise) y que incluso podían intercambiar los días, o juntar los días libres, y que Blaise y ella ya habían hablado de tríos y dobles parejas. Desde luego la vida de Pansy era interesante, se llevaba bien con mi compañero color chocolate, estaba feliz con él y a su vez tenían algo muy raro, casi diría que único para ellos; yo por mi natural no tendría ese tipo de relación pero si eso era lo que les hacía felices bien por ellos.

Posteriormente Ginny Weasley vino a hacerme compañía, me contó que ahora los idiotas del periódico anónimo la habían tomado con Harry diciendo que era un aprovechado de su demasiada fama y fortuna y que era un vicioso sexual que le hacía mantener a Ginny relaciones muy extrañas ¡incluso habían llegado a decir que tenia un complejo de Edipo sin resolver y que Ginny era en realidad una versión de la Sra Potter en joven y que seguro que a Harry le ponía hacerlo con ella sobre la tumba de sus difuntos padres! Eso era demasiado cruel para cualquiera, si yo hubiera sido Harry el colegio hubiera explotado de mi furia oh bueno espera….casi pasa eso cuando me ocurrió a mi.

Otro día más tarde (cosa que ahora podía distinguir gracias a las campanillas aromatizantes de Luna) apareció Hermione, primero me dio una disertación-resumen de todas las clases en la que yo tuve ganas de ver la luz al final del túnel y morir para dejar de oírla pero me salvó que una lechuza llegó con una carta de Draco a la enfermería- Una vez hizo eso me dijo que al levantarme no me acercara a Draco porque era un imbécil, no me dio detalles pero me dijo que se había enfadado con él porque " era un estúpido arrogante impulsivo petulante pretencioso digno de llevarse las mayores maldiciones que Morgana y Merlín pudieron haber hecho" sin embargo su tono no era tenso sino suave, si la conociera más diría que Draco estaba cerca de conseguir su perdón por haberla fastidiado con ella.

Al día siguiente Draco vino de nuevo y supe lo que había pasado, me confesó que Hermione y él se gustaban pero que a raíz de esos aprendices de Skeeter habían discutido y no se le ocurrió otra cosa para desahogarse que acostarse con otra, Amanda Keppler nada menos, en serio, no era que Draco me atrajera, estaba buenísimo pero no era mi tipo pero ¿en serio se había encamado con esa? Era tener muy mal gusto o estar bajo una imperius pero por si fuera poco lo había empeorado con lo que antes y después intentó con Pansy, eso era para darle en la cara con una silla.

*Draco eres un completo idiota* pensé, y como si me hubiera leído la mente me dijo " Sé lo que soy Lily no me juzgues tú también, sé que lo haces y que me oyes y piensas que la he cagado muchísimo, pero estoy haciendo todo lo posible porque me perdone"

* No hace falta ser muy listo para deducir esa conclusión y ojalá tenga esa suerte * Claramente debía ser casualidad, que dedujera mi respuesta él sabía lo que había hecho y sabía que si me lo contara estando yo en condiciones normales le diría eso. Entendía perfectamente el cabreo de Hermione y sabía que se iba a vengar y solo esperaba que en nombre de todas las mujeres de este colegio se vengara de una forma que Draco recordase eternamente, pero por otra parte esperaba que se reconciliaran, Draco estaba muy adorable muriendo por ella.

Dos días después no tuve visitas, solo oía a una mujer llorando o a mi padre caminando y quedándose en silencio sin decirle nada ¿sería Mirttle la llorona a quien oía y estaba confundiendo sonidos? O tal vez era Madame Pompfrey triste por algo y al estar solas en la enfermería se desahogaba allí creyendo que nadie lo oía.

Otra jornada más tarde oía como llovía y las campanillas de Luna despedían olor a pan recién hecho, echaba de menos la comida, ser intubada, conectada, tratada y agotada resultaba hastiante y quería volver a la rutina. La enfermería estaba en completo silencio hasta que oí que la puerta se habría

-Hola Lily… - dijo una voz – soy Harry, te he traido unos pastelitos

*Oh gracias Harry, déjame echar un sueñecito y en cuanto pueda me los como*, maldito sea, olían tan bien

.

-Espero que estés mejor…aunque no lo parece pero…Sirius dice que eres fuerte y saldrás de esta

*Espero que tengáis razón*

-Llevas ya dos semanas así…ojalá puedas volver para el partido de Quidditch de Gryffindor contra Slytherin, seguro que te gustaría mucho y bueno no sé si tú eres amante de ello pero también habrá un baile dentro de poco

*¿Un baile y un partido? Por Morgana que tenía que despertar, era mi último año de educación mágica en un colegio cuyo único espectáculo no eran demostraciones de fuerza, ¡muévete cuerpo estúpido!*

-Tienes que abrir los ojos, tu padre está más malhumorado que de costumbre y aunque eso esté haciendo que mi casa se retuerza de rabia por las bajadas indiscriminadas de puntos me he preocupado y créeme que jamás hubiera pensado en que me preocuparía por Severus Snape, hasta se ha saltado algunas clases para venir a cuidarte según dicen

*¿Mi padre perdiendo la oportunidad de machacar Gryffindors faltando a alguna clase? Sin duda yo tenía que tener aspecto de cadáver, no parecía que mi padre fuera hombre de los que dejan sus obligaciones laborales por atender a la familia*, sentí entonces que Potter me acariciaba la cara, un alivio de calidez entre la sensación de tener hielo cubriendo mi piel

-No le des a esos aprendices de Skeeter ni a esa psicópata de Bellatrix Lestrange la satisfacción de haberte destruido – lo oí recoger la mochila del suelo, la campana había sonado – Por cierto, Ron te echa de menos. – En ese momento sentí una bocanada de aire inundando mis pulmones un cosquilleo que recorrió todo el cuerpo y algo rompiéndose alrededor de mi tobillo, calidez, volvía a sentir mis dedos de nuevo… ¿Dónde estaba el resto? Deseaba moverme, tenía que romper las barreras.

Hermione había tenido tiempo para pensar, entre ir a ver a Lily, poder salir con sus amigos a Hogsmade, y haber podido hablar con Pansy largo y tendido sobre cierto rubio había decidido que iba a perdonar al susodicho pero no gratuitamente, Pansy trazó un plan, un plan que al principio le pareció demasiado cruel a la Gryffindor pero que poco a poco fue tomando fuerza en su mente.

Esa noche Pansy y ella habían decidido cenar en la torre de premios anuales, habían acabado la cena con un poco de vino tinto y planeado hasta el último detalle. Draco entró por la puerta, temió por su vida al verlas a las dos juntas pero se relajó cuando Hermione le dedicó una sonrisa

-Hola Draco – dijo Hermione suavemente mientras contemplaba la copa de vino, ella había dado el paso, le había llamado por su nombre

-Hola Hermione – contestó él de la misma manera – Hola Pansy

-Draquito – sonrió ella fastidiándolo – siéntate con nosotras acompáñanos – dijo la morena alzando su copa

-¿Seguro? – preguntó desconfiado mirando a Hermione

-El vino lo usaban en la antigua Grecia para firmar la paz en muchas ocasiones…quizá podamos aprender de ello…- Draco entonces confió y se sentó entre ellas

-¿Sabes Draco? He estado hablando mucho con Hermione sobre eso de que te perdone – empezó Pansy, el chico se tensó

-Sí – Dijo Hermione, Draco se relajó – me he dado cuenta de que tal vez haya sido demasiado dura contigo…al fin y al cabo esto es tan nuevo para ti como para mi

-Y Hermione me ha hecho ver que tal vez tenemos una amistad un poquito rara y disfuncional…el hecho de habernos acostado en el pasado, de haber sido novios y ahora una especie de hermanos trae mucho trauma al ámbito sexual….asi que en adelante trataré de no inmiscuirme entre vuestros problemas

-Sí…no me hizo mucha gracia ver a Pansy cupándotela aunque luego te mordiera – dijo Hermione sorprendiendo por su forma de hablar al Slytherin

-Vamos sabes que en el fondo te puso un poquito – dijo Pansy

-¿Cuántas copas llevais las dos? – Preguntó Draco alarmado

-Tal vez me pusiera un poquito – Draco olvidó su pregunta mirando a Hermione perplejo y excitado

-Co….¿como has dicho? – preguntó sintiendo su garganta secarse y aflojando su corbata

-Debería compensártelo….¿no crees Draco?

-¿A qué te refieres? – dijo él entrecortadamente

-A que tal vez tenga que ser cariñosa con todos –dijo compartiendo una mirada con la Gryffindor – acercate Hermione – dijo haciendo un gesto con el dedo, Pansy miró a Draco y luego a la heroína del mundo mágico de nuevo – tal vez esto mejore las cosas - las chicas empezaron a besarse entre ellas y miraron a Draco, cosa que le puso muy caliente, la mirada seductora de Pansy y la inocente de Hermione.

-Oh Merlín – dijo Draco sin creerse lo que veía, Pansy y Hermione pararon de besarse -¿quieres unirte? – le propuso su amiga, luego miró a Hermione - ¿le dejamos que se una? – Hermione se sonrojó mucho y rió mordiéndose el labio, luego miró a su compañero de torre y asintió.

Pansy se subió al regazo del chico y le quitó la camisa, detrás de ella se puso Hermione y besando el cuello de la pelinegra le quitó los pantalones a Draco, después Hermione se sentó en el regazo de él dándole la espalda, se agachó y empezó a besar el ombligo de Pansy subió hasta sus pechos y le quitó la camisa dejando divisar un sujetador verde esmeralda. Más tarde la morena metió un brazo en el espacio que quedaba libre entre Hermione y Draco, es decir, bajo la falda de esta, a Draco eso lo estaba elevando a los cielos, Pansy rozó los dos sexos, le levantó un poco la falda a Hermione y desabrochó su cremallera, le quitó la falda por arriba dejando a la vista del joven multimillonario el tanga rojo de Hermione, tras esto, la mencionada se quitó su camisa, enseñando su sujetador del mismo color; Segundos más tarde Pansy se deshizo la pieza de ropa que le quedaba para quedarse en lencería esmeralda .Las chicas llegadas a este punto se sentaron cada una en una pierna cerca del inicio de los muslos del chico ofreciéndole sus senos erizados por la excitación.

-¿Quieres que ahora nos ocupemos de ti?-dijo Pansy dirigiéndose a él

-Siiii-dijo el chico con voz de bobo, el pobre estaba tan extasiado mirando la escena que no se percató de lo retorcidas que sus queridas chicas podían llegar a ser

-Cierra los ojos - le dijo Hermione, el chico lo hizo, Pansy sacó el miembro de su amigo ya que Hermione no se atrevía, lo sujeto delicadamente, para no hacer daño al chico con su agarre, Hermione cogió su varita del suelo y pronunció

-Redductio-Este hechizo tuvo como consecuencia que el pene de Draco disminuyera en gran proporción, haciendo parecer que el chico no se hubiera desarrollado desde los tres años

-¡Aaaahh! – las chicas rieron -¿pero que le habéis hecho a Mr Love?-Dijo casi llorando provocando carcajadas por el ridículo nombre- Pero si con esto así tengo que orinar sentado¿Por qué me habéis hecho esto?

-Tu tamaño según tú Draco te dignifica ante ti mismo y ante las mujeres,a las mujeres nos dignifica que reconozcan nuestra decencia y valoren nuestra entrega a vosotros - Hermione hizo una pequeña pausa - En este momento debes sentirte humillado, es exactamente como me sentí yo al verte con Keppler, ahora comprendes la mitad de lo que yo padecí, esto lo tendrás así hasta que yo valore que mereces que se te restablezca su tamaño normal; de esta forma verdaderamente podré perdonarte pues no creo que quieras tener sexo con "eso" reducido y si no quieres mi perdón te quedarás así , con Mr Love habiendo hecho un viaje en el tiempo

-Pero Granger por favor, esto es excesivo, si querías que no tuviera sexo con nadie me lo podías haber dicho

-Míralo por el lado bueno Draco-dijo Pansy-así cada vez que tengas la tentación tu propia vergüenza te echará atrás, solo te hemos ayudado un poquito

-Aunque siempre le puedes pedir al profesor Snape que deshaga el hechizo jajaja-Dijo Hermione riendo y recogiendo su ropa -Buenas noches Draco- le dijo besándole la mejilla-Buenas noches Pansy-hizo lo mismo, ambas se fueron y Draco se quedó en el sofá solo, se levantó los bóxers e hizo un pucherito

-Pero qué te han hecho Mr Love...

- Severus deberías descansar – dijo la señora Pompfrey viendo de nuevo a su colega sentado en la incómoda silla a punto de dormirse de la fatiga

-Estoy bien – dijo el profesor de pelo grasiento

-Yo puedo cuidar bien de tu hija, vamos a penas has dormido desde que llegó

-Si se despierta...- empezó él

-Si se despierta lo primero que voy a hacer es hacerle pruebas para las que necesito que nadie me moleste con su presencia; además te oye, sabrá que has estado aquí, no quiero que dos Snapes estén en mis camillas, con una ya es suficiente, además está mejorando, su pie derecho se ha descubierto cuando nadie se ha conectado a ela, eso es que ha empezado a hacer magia desde dentro, estará bien.

-Poppy tal vez no puedas entenderlo pero un hijo es algo muy distinto a…

-No me hables de hijos Severus Snape, yo he tenido cuatro

-¿Cuatro? – Preguntó con extrañeza - ¿Cómo es que no han venido a este colegio?

-Porque nacieron sin magia, al igual que su padre pero ese no es el tema ahora, como autoridad médica que soy te ordeno que te vayas a descansar y salgas de mi enfermería - Snape gruñó un poco y al final acabó yéndose. Madame Pompfrey volvió a su pequeño despacho dentro de la enfermería.

Poco después un pelirrojo asomó la cabeza por esa puerta, no la había visitado desde que Lily había sido atacada pero por fin, había reunido el valor para visitarla; Harry y Hermione ya le habían advertido que su aspecto no le gustaría, que podría asustarse al verla encerrada en sí misma como si fuese una escultura de mármol esculpida en una tumba. Sin embargo más allá de toda esa piedra que cubría la piel de Lilan Snape Ron la encontraba preciosa aunque solo quería verla despierta otra vez, poder oír su voz de nuevo.

El menor de los Weasley se sentó en una de las sillas próximas a la cama de esa chica que tanto le gustaba. Tenía un papel arrugado en la mano, se había preparado muchas cosas para decirle, lo cual pensándolo ahora no tenia ningún sentido, ni siquiera sabía si ella le estaba escuchando o le hablaría a la nada. Antes de decir nada optó por taparla hasta los hombros, fuera hacían poco más de tres grados de temperatura.

-Así no tendrás frío – empezó Ron, luego suspiró – No se si me estás oyendo…ojalá que sí…o bueno….quizá para ti sea que ojalá que no porque me merezco que no quieras verme o escucharme… la última vez que hablamos yo me porté como un idiota contigo, tuve mucho miedo de hacer las cosas mal y…al final eso me hizo tirarlo todo por la borda….no soy el típico chico que va seduciendo a las chicas y sabe comportarse con ellas…la única que me ha importado hasta que tu llegaste ha sido Hermione y…las cosas no salieron bien del todo.

Querría haber venido antes a visitarte pero, me daba vergüenza después de todo lo que pasó, me siento responsable, si tal vez yo no hubiera sido tan cobarde como para negar lo que sentía no te hubiera afectado tanto lo que esos papeles dijeron. Yo hubiera podido estar a tu lado aún a pesar de que tu padre quisiera maldecirme con mil cruccios al día - suspiró de nuevo – Lily, lo que me pasó ese día fue, que me di cuenta de que me estoy enamorando de ti y todo pasaba tan rápido que temía no ser suficiente para ti y dejé que el miedo me dominara. Quiero estar contigo, quiero que todo salga bien…eres maravillosa, eres inteligente y divertida, eres cariñosa y sarcástica, y eres toda una ganadora, no todo el mundo sobrevive a enterarse de que Snape es su padre – rió un poco y quiso pensar que ella le devolvería una sonrisa si estuviera despierta – no puedo verte así… el colegio no es lo mismo sin ti, yo, no soy el mismo si no estás tú.

El corazón de Lily se aceleró, estaba escuchando todo lo que Ron le decía y quería salir de su cárcel personal para abrazarlo fuerte, para besarlo, para no separarse de él para gritarle "¡Yo también estoy enamorada de ti!", para pegarle por haberse dejado dominar por el miedo, y para consolar su tristeza por verla así. Sintió como el pelirrojo se sentaba en la cama y se acercaba a ella, ojalá pudiera ver sus ojos, sus apacibles y encantadores ojos azules y perderse en ellos – Cuando despiertes estaré esperándote, y si me dejas estaré a tu lado – El chico se inclinó, acarició la mejilla de la chica dulcemente y posó sus labios sobre los de ella durante unos mágicos segundos, Ron sintió como si una especie de energía atravesase su cuerpo, como si pudiera tocar el amor, no sabía si se lo había imaginado pero creía haber visto un resplandor había iluminado la habitación y removido ligeramente sus cabellos. Ron se levantó de la cama y antes de poder dar un paso oyó un ligero ruido. Se giró, en la piel de Lily empezaron a formarse grietas, a resquebrajarse la piedra que la cubría

-¡Señora Pompfrey! ¡Señora Pompfrey! – gritó Ron alarmado, la enfermera llegó a la cama de la chica como alma que lleva el diablo

-¿Qué ocurre? – preguntó casi sin aliento

-¡Es Lily, se está…..rompiendo! – dijo sin saber si eso era bueno o malo, la enfermera mandó un patronus con la buena nueva al grasiento profesor, los trocitos que cubrían a Lily se rompieron por docenas en pequeños fragmentos que se convertían en polvo, hasta que al final volvió a iluminarse

-Hhhaaa – Lily abrió los ojos tras esa profunda exalación

-¡Lily! – Ron se acercó eufórico

-¡Ron! – Lily exhausta por su encarcelamiento interno y con una sonrisa intentó levantarse sin éxito por el mareo, Ron la tomó, de las manos, los ojos de la chica se humedecieron – he escuchado todo lo que me has dicho y…yo también quiero….- la puerta se abrió, Severus, ojeroso y en pijama, color granate para sorpresa de todos, con la túnica mal puesta por encima hacía presencia en la enfermería.

-Lily…- dijo sin mostrar muchas emociones pero con un tono de voz que denotaba un gran alivio, Ron se apartó de la morena con discreción y respeto aunque se sentía muy incómodo.

-Papá – ella lo miró con nostalgia y una sonrisa lo más amplia que pudo, sabía que su padre no se había despegado de ella ni un segundo desde que la atacaron. Inesperadamente, Severus dio a conocer su lado más humano, abrazando a su hija como si fuera a convertirse en humo y escaparse en segundos, la chica comenzó a llorar – padre, perdona por haberme marchado así, fue muy imprudente, siento haberte asustado tanto.

-Ahora eso no importa Lilian – atajó Snape, prefería expresar sus sentimientos con silencio, y sabia que a su hija le era difícil no hacerlo de la misma forma pero le reconfortaba que reconociese que su escapada fue una estupidez, ahora no era el momento pero más adelante tendrían una charla.

-Señor Weasley, usted estaba aquí, ¿Ha pasado algo para que la señorita Snape despertase tan abruptamente? – preguntó la señora Pompfrey, en eso Snape se dio cuenta de la presencia del pelirrojo

-Eso querría saber Weasley ¿Qué hacia usted aquí?

-Ammm yo…ammm…había venido a visitar a Lily y…

-Me estaba acompañando papá – le salvó Lily- me estaba contando las novedades…de que…hay un baile dentro de poco y un partido de quidditch…y contándome los cotilleos que ha habido en el colegio…- dijo recordando lo que le había contado Harry por la mañana para no poner en un aprieto a Ron con su progenitor, que por supuesto no era idiota, sabía que su hija sentía algo por ese chico, que algo había pasado que no querían contar, y no había cosa que le irritase más.

-Bien entonces ya puedes irte Weasley – le despachó Severus , el chico obedeció pero antes de irse volvió a oír la voz de la chica que lo estaba volviendo loco

-Ron…- él se giró – buenas noches – le dijo con una voz dulce

-Será la mejor de mi vida – se atrevió a decir el menor de la familia Weasley compartiendo una intensa mirada con la joven y dejando a sus espaldas a una conmovida enfermera y a un perplejo e irritadamente interrogante Severus Snape.